Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

Archive for 10/03/09

¿Como funciona el sistema capitalista?

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 10 marzo 2009

Acumulación de capital: el origen

El origen del capitalismo se suele asociar con un proceso natural y pacífico en el que aquellos que más se esforzaron fueron acumulando riqueza como resultado de su propio trabajo, mientras el resto de la población se dedicaba a la vida contemplativa.

Esta versión idílica, totalmente alejada de la realidad, justifica las desigualdades sociales producto del sistema desde su mismo origen y lleva a un análisis erróneo de la dinámica actual del mismo. Hace más de un siglo, Marx ya era consciente de la necesidad de estudiar la génesis del capitalismo para poder desentrañar las bases de su funcionamiento y dedicó un capítulo de El Capital al estudio de aquello que concebía como “la prehistoria del capital”: la acumulación originaria.

En el feudalismo, las relaciones de servidumbre determinaban que los trabajadores del campo eran propiedad del señor para el que trabajaban, al igual que podía serlo cualquier herramienta de trabajo o la propia tierra. Pero, al mismo tiempo, estos campesinos poseían pequeñas parcelas de tierra, conocidas como las tierras comunales, en las que también trabajaban de forma individual para obtener los bienes que necesitaban para subsistir. Este parcelamiento del suelo y de los medios de producción, distribuidos de forma muy dispersa, imposibilitaban la división del trabajo en un mismo proceso productivo y la producción a gran escala, limitando mucho la productividad.

En estas circunstancias, el origen de la acumulación de capital implicó un proceso de concentración de la tierra. Las pequeñas propiedades de muchos se fueron convirtiendo en la propiedad masiva de unos pocos. La expropiación de las tierras comunales de la población rural, realizada mediante métodos extremadamente violentos, jugó un papel central en esta transformación. Muchos campos de cultivo fueron incendiados y reconvertidos en pastos para las ovejas, cuya lana se vendía muy bien en la industria textil. Los campesinos fueron expulsados de sus aldeas y despojados de todos sus bienes de forma sistemática mientras los primeros capitalistas agrícolas iban acumulando cada vez más suelo que explotar en su propio beneficio.

Toda la masa de gente a la que habían robado literalmente sus medios de subsistencia tuvo que empezar a ganarse la vida trabajando para otros a cambio de un salario que les permitiese obtener en el mercado los bienes que ya no podían producir con sus propias manos. La mayoría emigró a las ciudades, donde las incipientes industrias se estaban desarrollando y estaban muy necesitadas de mano de obra a la que poder explotar.

Sin embargo, no bastó con que se diesen estas condiciones de cierto equilibrio entre la oferta y la demanda de trabajo. La población rural que había sido arrojada a la miseria no asumió inmediatamente las nuevas condiciones de trabajo sin oponer ningún tipo de resistencia.

Fue la intervención del Estado la que, a través de una legislación sanguinaria, obligó a esta masa de desposeídos a aceptar la disciplina de las nuevas condiciones del trabajo asalariado. En primer lugar, por medio de las llamadas “leyes contra la vagancia”, que imponían torturas tan brutales como la mutilación de miembros e incluso la pena de muerte a todo aquel que estuviese sin trabajo. Y, en segundo lugar, con la garantía legal del mantenimiento de los salarios muy bajos, de forma que los trabajadores no tuviesen la opción de dejar de ir a la fábrica ni un sólo día para poder vivir.

En sus escritos, Marx categoriza la transformación del feudalismo al capitalismo como un proceso histórico de carácter dual. Es cierto que por un lado supuso el fin de la servidumbre y, por lo tanto, de las cadenas que convertían a los trabajadores en propiedad de terceros. Pero, para entender cómo funciona el capitalismo, no podemos olvidar que también significó el fin de la propiedad que las masas populares ejercían sobre sus medios de subsistencia, dejándoles como única alternativa a morir de hambre el trabajar para otros y convirtiéndoles en “esclavos asalariados” de los capitalistas.

Plusvalía y explotación

Lee el resto de esta entrada »

Anuncios

Posted in General | Leave a Comment »