Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

PROHIBIDO OLVIDAR: UN 21 DE JUNIO NOS ASESINARON A FABRICIO OJEDA

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 21 junio 2009

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funeral de fabricio ojeda-fidelvasquez

Ese día, los militantes revolucionarios de las décadas del sesenta y setenta, recordámos a Fabricio Ojeda, joven jefe de la Revolución que presidió la Junta Patriótica contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, y detectó precozmente, la traición del Pacto de Punto Fijo al espíritu popular del 23 de Enero, por lo que renunció al cargo de diputado al Congreso Nacional para asumir la lucha armada como vía a la conquista de la liberación nacional y el socialismo. Eran los tiempos del Frente de Liberación Nacional-Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FLN-FALN).

A Fabricio lo asesinaron en 1966 los esbirros torturadores de la democracia adeco-copeyana, esos que se formaron con criminales de la talla de Posada Carriles. Simularon un suicidio que nadie creyó. Todavía en agosto de 1976, en un encuentro de jóvenes dirigentes del PRV-Ruptura realizado en la facultad de Ingeniería Forestal de la ULA, tuve la ocasión de escuchar de boca de la compañera de Fabricio, su testimonio vital sobre aquél héroe de la Patria que sólo pensaba en cómo recobrar la libertad para reorganizar las escasas fuerzas revolucionarias que quedaban, y continuar la lucha.

Porque creer que una Revolución puede triunfar pacíficamente y sostenerse, es engañarse. El Che lo dijo a su modo, claro y monolítico: “porque en una Revolución se muere o se triunfa, si es verdadera”. No hay cambio pacífico posible cuando se trata de transformar sociedades dominadas por minorías privilegiadas. Las clases opresoras se aferran de tal manera a su predominio, que son capaces de promover la violencia más letal. Asesinan en masa para conservar el poder y conspiran sin descanso para recuperarlo, cuando lo han perdido como en el caso venezolano.

Las venezolanas y los venezolanos tenemos razones históricas poderosas para sentirnos orgullosos de las generaciones que dieron sus vidas por la Revolución, nuestros héroes y mártires del siglo XX, precursores de la idea socialista y constructores, con su propia sangre, de los revolucionarios de hoy. Ellos son ejemplo para nosotros y para nuestros hijos; ejemplo de desprendimiento y valor. Ellos son gente como: Carlos Aponte, Chema Saher, Tito González Heredia, Noel Rodríguez, Alberto Lovera, Choropo, Argimiro Gabaldón, Jesús Márquez Finol “El Motilón”, Américo Silva, Amadito Petit, Jorge Rodríguez, y todos los campesinos, estudiantes y obreros caídos en la lucha por una sociedad más justa.

Los nuevos militantes revolucionarios deben conocer la historia de estos compañeros y tantos otros que nos precedieron. Su ejemplo es un aliciente espiritual para nuestras convicciones y para el fortalecimiento del compromiso que significa en este momento la defensa de la Revolución ante los ataques –lógicos, por demás- de la contrarrevolución de adentro y de afuera. El imperialismo no va a descansar en su afán de detenernos y apoderarse, con la ayuda de los lacayos internos, de las principales reservas petroleras del mundo.
Esta Venezuela revolucionaria que es el espejo donde hoy se miran los pueblos de América, debe recordar con amor a aquellos que aún sin posibilidades reales de triunfar, prefirieron exponerse a la muerte antes que claudicar.
Perseveraron y abrieron un camino.

 

Fabricio Ojeda: El hombre que dejó el Congreso por la montaña

La prensa del dia 22 de junio de 1966 anunció el suicidio de Fabricio Ojeda.
Según la descripción certificada por el tribunal se trataba de un sujeto de 37 años de edad, de raza blanca, bien constituido, cuyo nombre era Fabricio Ramón Ojeda, nacido el 6 de febrero de 1929 en Boconó, Estado Trujillo.

 


No es mucho lo que se conoce de la vida de Fabricio, comparado con la popularidad de que gozó en la opinión pública desde el año de 1958. La madrugada del 23 de enero este hombre hizo un llamado a la calma del pueblo tras la caída de una de las dictaduras más opresoras en la historia del país, y así reveló su identidad como presidente de la Junta Patriótica, la agrupación de los partidos políticos que condensó la unión de la fuerza popular y la militar para lograr la caída del general Marcos Pérez Jiménez.

Conocido antes del derrocamiento como el periodista del El Nacional que cubría la fuente de Miraflores, Fabricio había asumido el rol de dirigente político y era seguidor del líder del partido Union Republicana Democrática (URD). “Mi inscripción en el partido siguió a un elocuente discurso de Jóvito Villalba, a quien conocí ese día y por quien sentía profunda admiración debido a sus luchas el 28 y el 36”, relata Fabricio Ojeda en su libro La guerra del pueblo.
Sin embargo, esa especie de guía que este joven de izquierda vio en Villalba se resquebrajó cuando el 20 de enero de 1958 se produjo el Pacto de Nueva York, que luego se reafirmaría en el Pacto de Punto Fijo, instaurado entre Rómulo Betancourt, de Acción Democrática, Rafael Caldera, del partido socialcristiano COPEI, y Jóvito Villalba, de URD, dejando fuera al Partido Comunista de Venezuela, que había sido primer protagonista en la acción de la Junta Patriótica.

“La popularidad de Fabricio, que era evidente, y su protagonismo, despertó la envidia de los viejos lideres: Jóvito Villalba, Betancourt, Rafael Caldera. Incluso había celos por parte de los viejos cuadros del Partido Comunista hacia una figura joven con aquel poder de convocatoria.

Era una amenaza para la vieja dirección, y comenzaron a cerrarle el paso y a desplazarlo”, contó Guillermo García Ponce, miembro de la Junta Patriótica.
El diputado revolucionario

Luego de la caída de Pérez Jiménez, la Junta Patriótica perdió protagonismo político. Sin embargo, Fabricio Ojeda fue elegido parlamentario al Congreso Nacional por URD y desde su investidura denunció que el 23 de enero sólo se habían cambiado unos nombres por otros al frente de los destinos públicos.
“El 23 de enero hubo sólo esto: un cambio de nombres. La oligarquía explotadora, los servidores del imperialismo buscaron acomodo inmediato en el nuevo gobierno. El poder político había quedado en manos de los mismos intereses y los instrumentos de ese poder seguían bajo la responsabilidad de las mismas clases”, expresó.

Fabricio en su discurso de renuncia como diputado, el 30 de junio de 1962.
Así este hombre activo, de izquierda y claro políticamente, como lo define García Ponce, se separa de aquella política de segregación ejercida por los viejos partidos y por los viejos líderes, se une al movimiento revolucionario y se va a las montañas de Lara a encabezar el Frente Guerrillero José Antonio Páez.
“Ahora a mí me queda, como decía un insigne pensador latinoamericano: cambiar la comodidad por el miasma fétido del campamento, y los goces suavísimos de la familia por los azares de la guerra, y el calor del hogar por el frío del bosque y el cieno del pantano, y la vida muelle y segura por la vida nómada y perseguida y hambrienta y llagada y enferma y desnuda”, expresó el diputado renunciante.

Con el propósito de liberar a los trabajadores de la miseria, la ignorancia y la explotación, tomó las armas y ensambló las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), constituidas el primero de enero de 1963, pero más tarde fue capturado, sentenciado por un Consejo de guerra a 18 años de presidio por rebelión militar, y encerrado en la cárcel de Trujillo.

“Escaparon de la cárcel de Trujillo”, tituló el diario La República del día martes 17 de septiembre de 1963. Entre los nueve fugados de aquella prisión andina, condenados por los tribunales militares, se encontraba el dirigente político, periodista y ex diputado Fabricio Ojeda.

Más tarde Fabricio se trasladará a Caracas “en un intento por evitar la división en el seno de las FALN, que era el organismo que dirigía la lucha armada, pero es delatado”, relata García Ponce.

El 20 de junio de 1966 es detenido, junto a su compañera Anayansi Jiménez, por el Servicio de Información de las Fuerzas Armadas, SIFA, del gobierno de Raúl Leoni, y al día siguiente el Ministerio de la Defensa “cumple con informar a la colectividad, que hoy a las 8:15 de la mañana, cuando un guardia abrió la puerta de la dependencia del SIFA, donde se hallaba detenido el ciudadano Fabricio Ojeda, observó que éste se había ahorcado…»

La causa de la muerte fue asfixia mecánica por ahorcadura. Supuestamente Fabricio Ojeda se valió de una cuerda de persiana, la amarró en la parte superior del travesaño de hierro de una ventana y se dejó caer para provocarse la brusca pérdida del conocimiento, la detención de las funciones vitales y la muerte. Sin embargo, en la propia sentencia se manifestaba: “Los pies resbalaron por el suelo, hubo suspensión incompleta”.

El asesinato de Fabricio

“Jamás los viejos cuadros le perdonaron el haber encabezado la Junta Patriótica, haber sido un líder tan popular; la prensa lo buscaba por todas partes, aparecía en las primeras páginas de los periódicos”, indica
García Ponce, quien afirma que la tesis de que Fabricio Ojeda se suicidó no tiene fundamento. “No tenía ninguna tendencia suicida, era un hombre alegre, optimista, dado a vivir muy intensamente; jamás vi algún rasgo en él de pesimismo, era un hombre que no se rendía”.

Esta opinión se enlaza con la que dio la compañera de Fabricio Ojeda a la revista Élite, en 1967:

“Nunca decayó su ánimo, ni aun ante las situaciones más azarosas. Nunca le conocí un momento de decaimiento. Nunca oí una frase de pesimismo. Siempre tenía la sonrisa pronta, el chiste a tiempo, la frase optimista en los labios. Ese es uno de los motivos por los cuales en ningún momento he aceptado la tesis del suicidio”, relató Anayansy Jiménez, estudiante de medicina.
Además, ella destaca una serie de contradicciones en los informes y declaraciones sobre la muerte del periodista y guerrillero, y observa que el cadáver no presentaba las fases características del ahorcado, y que en el estómago se hallaron signos de que había ingerido barbitúricos.
“Yo pienso que a Fabricio lo llevaron a interrogar. Eso, ahora es indudable, como también es indudable que su actitud fue siempre de burla hacia el aparato represivo. Y lo golpearon. Él no cedió», afirmó la compañera del revolucionario.
Sostuvo que cuando golpearon a Fabricio, uno de los golpes dio en el plexo solar. “Eso le produjo un paro. Trataron de reanimarlo administrándole estimulantes cardiacos (…).

Esos estimulantes fueron los que se le encontraron a Fabricio en las vísceras cuando le practicaron la autopsia.”

Con sus propias palabras

“En los países colonizados nada escapa al control del imperialismo. Éste tiene a su alcance los mínimos y elementales instrumentos para modelar mente y conciencia. Dispone de la prensa, la radio, la televisión, el cine; de escritores, dirigentes políticos, gobernantes, parlamentarios, historiadores, sociólogos, etc., que a través de todas sus zonas de influencia y sus manifestaciones públicas, tergiversan acontecimientos, deforman realidades y construyen un mundo artificial que, con ayuda del aparato coercitivo del Estado, meten por los ojos y oídos a todo el pueblo.”

Fabricio Ojeda: La guerra del pueblo (1966)

“La propia experiencia, además del estudio de la teoría política, demuestra que a esta altura de la historia, nada tiene que buscar nuestro país en el cambio de una camarilla por otra; o de un partido o grupo de partidos por otro partido o grupo de partidos. Lo que se trata de lograr es un cambio revolucionario, de fondo, en la composición social del gobierno, que sea capaz de modificar las estructuras mismas del país y consolidar un régimen independiente, liberado del imperialismo y la oligarquía. La magnitud y causas de los problemas nacionales requieren, sin duda, la conquista del Poder por una alianza de las clases populares, democráticas y progresistas con la fuerza suficiente en lo político y militar para hacer frente a las fuerzas de la reacción”
Fabricio Ojeda: La guerra del pueblo (1966)

“Los dos caminos que se marcan en la actual encrucijada histórica, polarizan las dos políticas en pugna: la política reaccionaria y la política revolucionaria. Una en descenso vertiginoso, sostenida por fuerzas agonizantes, sin otro asidero que el de sus propios instrumentos de Poder; la otra, en flujo permanente, conducida por fuerzas nuevas en pleno desarrollo y vigor, que como torrente desbordado se abren sus propios cauces y arrastran con todo lo que pretende detenerlas.”

Fabricio Ojeda: La guerra del pueblo (1966)

“Venezuela —lo sabemos y lo sentimos todos—, necesita un cambio a fondo para recobrar su perfil de nación soberana, recuperar los medios de riqueza hoy en manos del capital extranjero y convertirlos en instrumentos de progreso colectivo. Necesitamos un cambio a fondo para liberar al trabajador de la miseria, la ignorancia y la explotación; para poner la enseñanza, la técnica y la ciencia al alcance del pueblo; para que el obrero tenga trabajo permanente y sus hijos amparo y protección. Venezuela, en fin, necesita un cambio profundo para que los derechos democráticos del pueblo no sean letra muerta en el texto de las leyes; para que la libertad exista y la justicia impere; para que el derecho a la educación, al trabajo, a la salud y al bienestar sean verdaderos derechos para las mayorías populares y no privilegio de escasas minorías. Pero nada de esto podrá lograrse en un país subdesarrollado y dependiente, como el nuestro, sino a través de la acción revolucionaria que concluya con la conquista del Poder Político por parte del pueblo.”

Fabricio Ojeda: Discurso de renuncia al Congreso (1962)

2 comentarios to “PROHIBIDO OLVIDAR: UN 21 DE JUNIO NOS ASESINARON A FABRICIO OJEDA”

  1. SI ESO DE “PROHIBIDO OLVIDAD “ES VERDAD POR QUE CARAJO NO PEDIMOS LAS ARMAS Y LAS EMPUÑAMOS APOYADOS POR EL GOBIERNO SOCIALISTA QUE PREGONA CHAVEZ…AQUI ES CLRO LA SOLAPADA MIERDA| MILITARISTA DE DERECHA INFLUYENDO EL GOBIERNO,PARA QUE SE LE DE UN GIRO DE MAS DE 95% DE GIRO A LA MUGRE CAPITALÑISTA INCRUSTADA EN EL PROCESO REVOLUCIONARIO,LO CUAL DEBERIA SER,LO QUE LE HELARIA LA SANGRE EN LAS VENAS A LOS CONSPIRADORES,NO ESTARIA MAL,POR EL CONTRARIO SE RIA UN DISUASIVO O ADVERTENCIA A LOS QUE CREEN QUE RETORNARAN LA CUARTA REPUBLICA…PONGALO EN PRACTICA CMDTE CHAVEZ.

  2. felipe gomez said

    soy hijo de amilcar gomez co-fundador de la junta patriotica con fabricio y el dr. jose vicente rangel y garcia ponce me gustaria recibir informacion adicional sobre la muerte de fabrizio del cual tengo gratos recuerdos ya que desde niño era muy nombrado en las conversaciones que sostenia mi padre

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