Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

Archive for 4/08/09

CUBA ADOPTA MEDIDAS PARA ENFRENTAR CRISIS GLOBAL Y MANTENER LAS GARANTÍAS SOCIALES

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 4 agosto 2009

CUBA-fidelvasquezComo no podía ser de otra manera, Cuba también resiente los efectos de la crisis económica capitalista que, por su carácter global, causa perturbaciones en los precios de materias primas a la vez que contrae el consumo en el mundo desarrollado y daña con ello las exportaciones de los países pobres.

Durante la clausura del tercer período de sesiones del Parlamento Nacional, donde fue tema de los debates el crítico panorama mundial, el presidente Raúl Castro puso dos ejemplos muy claros de esta situación.
El precio del níquel cubano, explicó, fue de 21 mil 100 dólares por tonelada el pasado año, pero en el primer semestre de 2009 bajó casi el 50 por ciento al ubicarse en 11 mil 700 dólares.

Se trata de uno de los principales rubros de exportaciones de la nación caribeña y que, a pesar de los intentos de Estados Unidos por impedirlo, se ha posicionado de manera estable en el mercado internacional.
Otra fuente de ingresos para el país, el turismo, tuvo un comportamiento paradójico pues pese a crecer en dos coma nueve por ciento en lo que va de año, la captación de divisas disminuyó.

La causa de este fenómeno está en las turbulencias financieras ocasionadas por el deterioro de la tasa de cambio de las principales monedas frente al dólar estadounidense.
Pero Cuba no sólo debe enfrentar los efectos de la crisis global. La naturaleza también ha causado daños enormes en el país con el inédito paso de tres huracanes de gran potencia entre el 30 de agosto y el 9 de noviembre de 2008.
En esos 72 días se perdió el 20 por ciento del Producto Interno Bruto nacional, es decir, unos 10 mil millones de dólares.

 

Lee el resto de esta entrada »

Anuncios

Posted in General | 3 Comments »

El 4 de agosto de 1789: la noche donde los privilegios fueron abolidos

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 4 agosto 2009

Es una de las escenas fundacional de la identidad francesa. En la noche del 4 al 5 de agosto, la Asamblea Constituyente derribaba al régimen social centenario construido sobre un sinfín de desigualdades, y edificaba un orden nuevo, regido por el principio de la igualdad de todos ante la Ley: tres semanas después de la toma de la Bastilla, el Antiguo Régimen era derrumbado.
A principio de agosto de 1789, las iglesias y los castillos son saqueados por los campesinos en prácticamente todas las regiones, desesperados por la crisis alimentaria causada por las malas cosechas de 1788. Los insurgentes toman las oficinas de impuestos, símbolos del Antiguo Régimen donde se protegen los derechos señoriales. El miedo a la reacción violenta de los “privilegiados”, aunado al rumor de la presencia de ejércitos extranjeros en el suelo nacional y al sentimiento de inseguridad provocado por las bandas de vagabundos lanzados a la calle por la crisis, crea un ambiente de pánico: el “Gran Miedo”. ¿Cómo detener la agitación sin llamar al ejército? ¿Qué hacer para reafirmar el carácter sagrado de la propiedad alivianando la situación? El margen de los diputados era estrecho. Los acontecimientos del 4 de agosto lo demostraron.

Todo empezó con la lectura de un balance de la situación por un diputado del tercer estado pidiendo no cambiar nada a las leyes y a los impuestos. Hasta que intervino el vizconde de Noailles, y todo basculó. Se propusieron cuatro resoluciones: igualdad ante el impuesto, acceso de todos los ciudadanos a todos los cargos, la recompra de los derechos feudales y la cancelación de las obligaciones y servidumbres personales. Ironía de la historia: la abolición de los privilegios fue solicitada por dos privilegiados.

El gran harakiri duró hasta las dos de la mañana. En una atmosfera de transe colectivo, los oradores se sucederían a la tribuna, despojándose uno tras otro de sus derechos ancestrales: renuncia a los derechos del rey, abolición de los privilegios eclesiásticos, abrogación de decenas de exención fiscales y derechos ligados a los estatutos particulares. El sacrificio de estos grandes cuerpos constitutivos de la sociedad francesa se sumó a él de algunas regiones cuyos privilegios y libertades fueron cancelados en nombre del principio de la igualdad en el suelo nacional.

La noche del 4 de agosto fue el fruto de un compromiso político donde no sólo los “privilegiados” (los nobles y el clero), sino también muchos “clase medieros” que gozaban de regímenes fiscales que les permitían escapar del impuesto y de la milicia, se despojaron, aunque fuera temporalmente, de sus privilegios, para asegurar esta igualdad sagrada que se llama la igualdad ante la ley.

Posted in General | Leave a Comment »