Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

Europa “convulsiona” Grecia se hunde en la crisis capitalista

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 29 mayo 2010

Los banqueros y los consorcios capitalistas quieren salvarse a costa de los trabajadores

Por PRS (Partido de la Revolucion Socialista)

Crisis de deuda

La economía griega presenta un déficit presupuestario cercano al 13% de su PBI y una deuda externa que equivale al 124%, que llegaría aproximadamente a los 500 mil millones de dólares. Sus principales acreedores son bancos de capitales franceses, alemanes y suizos, seguidos por los de Inglaterra y Estados Unidos.

La “burbuja griega”, es decir la afluencia de capital financiero volcado centralmente al consumo por las principales potencias imperialistas, llegó al borde del estallido ante los vencimientos de deuda que durante este mes (mayo de 2010) llegan a los 15 mil millones de dólares y a los 64 mil millones durante este año. Parte de esta crisis de deuda es el salvataje del Estado griego a sus propios bancos: “La expansión financiera de los bancos griegos a los Balcanes fue financiada, antes de la bancarrota capitalista, con deuda internacional, que ahora no pueden pagar por la crisis que afecta a los países de la ex Yugoslavia; se ha pinchado el ‘subimperialismo’ griego en la región (Stratfor, 23.2).” (Citado por Jorge Altamira).

En el marco de la crisis internacional,  el capital imperialista no acepta una postergación de esa situación y se apresta a cobrar su deuda, aunque las consecuencias conduzcan a una profundización y prolongación de la crisis. El “rescate” a Grecia por parte del BCE y el FMI, en principio de 120 mil millones de dólares durante los próximos 4 años, es en realidad un salvavidas de plomo que profundizará la recesión y con ello el desempleo (que ha llegado al 13% y el propio gobierno estima que llegará al 19% para fin de año),  a la vez que será de dudoso resultado en cuanto a evitar el default. Con relación a esto último, el economista Nouriel Roubini señaló que: “Las ayudas millonarias de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional no son suficientes para contrarrestar la crisis: Se aplaza el problema hasta el año que viene.” (La Jornada). 

Sin embargo, el peligro se extiende también a Portugal, España, Irlanda, Inglaterra en Europa y más allá del viejo continente. “Grecia es sólo la punta del iceberg (…)  Roubini agregó que no cree que la crisis se frene en las fronteras de Europa y teme que los gigantescos endeudamientos públicos generen pronto serios problemas en Japón y Estados Unidos.” (Idem). Estos elementos están mostrando el carácter ficticio que ha tenido la “recuperación” de la crisis internacional durante el último semestre.

Pero además la situación griega está cuestionando las bases mismas de la Europa “unida” bajo el capitalismo y su moneda única. El “blindaje” europeo de cerca de 1 billón de dólares, (en el que participa el FMI aportando cerca de un cuarto de esos fondos), ha sido lanzado como una señal de que se sostendrá por un lado tanto a las economías en riesgo de default -entre ellas Grecia-  como la adhesión de estas al euro. Es que la otra alternativa de ajuste en puerta es el abandono del euro por parte de las naciones más comprometidas y la vuelta a la anterior moneda para de esa forma ajustar por la vía de la devaluación de la moneda (la integración al euro justamente impide que Grecia haga una devaluación en regla ya que no tiene el control de este aspecto de la política monetaria). La alternativa, por llamarla de algún modo, coloca al frente la discusión sobre la salida de varios países del euro asestando con ello un golpe muy duro al proyecto imperialista alemán y francés en disputa con EEUU.

El blindaje es además una defensa del valor del euro frente al dólar, ante el retiro en masa de capitales que “huyen de todo aquello que huela a divisas europeas” (El País) y vuelven al dólar. Hay “ataques especulativos”, sobre todo de empresas (y más que nadie de los grandes grupos financieros) norteamericanas, lo que está desvalorizando a pasos agigantados el euro.

Vale la pena recordar el trasfondo “estructural” de esta crisis capitalista, su carácter y en este marco, la cuestión del endeudamiento. “La contradicción básica del capitalismo es la apropiación privada (…) de la producción social de los obreros. El capitalista invierte en la producción de las ganancias y vuelca su producción al mercado esperando encontrar compradores para sus productos. Es la “ley ciega de los mercados”, la anarquía de la producción capitalista, la que determina a posteriori si la inversión hecha por el capitalista responde a una demanda social. Cuando las inversiones exceden la demanda efectiva por la “excesiva” competencia, los productos no encontrarán compradores  al precio que cubra la tasa de ganancia mínima esperada por los capitalistas (…) la inversión capitalista no se guía por las necesidades de la sociedad, sino por la ganancia que espera obtener en el mercado y por la competencia. Bajo el acicate de la competencia, el capitalista se ve obligado a invertir para mantener su cuota en el mercado. Si el mercado no se amplía, sino que por el contrario se encuentra ante un límite, para mantener sus ganancias, el capitalista necesita aumentar la plusvalía que extrae del trabajo del obrero, reduciendo al mínimo indispensable su salario. El Estado al servicio de los capitalistas les rebajará los impuestos a costa de reducir los gastos sociales en salud, educación, jubilación, viviendas populares y asistencia a los más pobres. Pero llega un punto en que el exceso del conjunto del capital invertido por los capitalistas ha reducido al mínimo su tasa de ganancia. Para prolongar la vida de sus empresas toman créditos, se endeudan, y a la vez diversifican sus inversiones jugando a la especulación financiera por medio de la cual, por un tiempo, van a obtener más ganancias que en la producción. El capital financiero especulativo crece como una bola de nieve creando una falsa ilusión de riqueza. (…) En un determinado punto, la deuda pública y privada ha crecido hasta un límite insostenible y una tras otra las “burbujas” especulativas  estallan. Una crisis general azota nuevamente a los trabajadores y los pobres. Pero también liquida a una buena parte de capitalistas que van a la bancarrota mientras el capital depreciado se concentra en manos de los más fuertes. Es la ley interna del capitalismo, es su funcionamiento “orgánico” el que desemboca en las crisis. El crecimiento del capital especulativo es inevitable, y a la vez el intento de sobrevivir del capital que excede a la demanda solvente. Es como un espíritu tratando de existir después de la muerte del cuerpo. En un momento ese espejismo desaparece.” (LCO 52, Una crisis económica mundial de dimensión histórica, noviembre de 2008)

El intento de frenar la caída en una depresión profunda por medio del “rescate” consistente en la inyección de enormes masas de capitales por parte de los estados para salvar a los bancos y “estimular” la economía, logró frenar la depresión pero sólo no logró la recuperación sino que esta provocando esta nueva fase de la crisis de endeudamiento de los estados.

El fondo de la cuestión es que hay una crisis de sobreinversión o sobreproducción general del capitalismo imperialista de magnitud histórica comparable a la crisis del 30. Como explicaba León Trotsky: “la vida del capitalismo monopolista es una cadena de crisis. Cada una de las crisis es una catástrofe. La necesidad de salvarse de estas catástrofes parciales por medio de murallas aduaneras, de la inflación, del aumento de los gastos del gobierno y de las deudas prepara el terreno para otras crisis más profundas y más extensas. La lucha por conseguir mercados, materias primas y colonias hace inevitables las catástrofes militares, Y todo ello prepara las catástrofes revolucionarias”

El antiobrero ajuste “socialista” y la respuesta de los trabajadores

El 6 de mayo el parlamento griego votó, a instancias del PASOK (Partido Socialista Panhelénico), que es el partido de gobierno y cuenta con mayoría parlamentaria, de LAOS (nacionalistas de derecha, cuarta fuerza parlamentaria), y un sector de Nueva Democracia (centroderecha), el plan de ajuste propuesto por el Primer Ministro “socialista” Georgios Papandreu. El EKK (Partido Comunista estalinista, que es la tercera fuerza electoral y cuenta con 21 diputados) y Syriza (Coalición de la Izquierda Radical -reformistas eurocomunistas, ex EKK, grupos trotskistas, quinta fuerza electoral con 13 diputados) votaron en contra del plan de austeridad.

El ajuste antiobrero “socialista” lanzado por el gobierno y aprobado por el parlamento incluye rebajas salariales que llegan en algunos casos hasta el 40%, congelamiento salarial para los empleados públicos, aumento de la edad jubilatoria, aumentos de impuestos entre ellos del IVA, 30 mil despidos en el sector público y eliminación de los aguinaldos. De conjunto es el intento -en toda Europa- de acabar con gran parte de las conquistas de lo que se llamó el “Estado de Bienestar” de posguerra como modelo de acumulación capitalista.

Un día después de la votación parlamentaria en España, el gobierno “socialista” de Zapatero anunció también un duro plan de ajuste que incluye rebaja salarial del 5% para los empleados públicos y elimina diversos beneficios sociales como el subsidio por hijo además del recorte en el conjunto de los gastos sociales. Un día después de España fue el turno de Portugal. El gobierno “socialista” con el apoyo del Partido Socialdemócrata, que es el principal partido de oposición, también anunció un brutal recorte del gasto público y aumento de impuestos. Por su parte, en Inglaterra, el gobierno laborista de Gordon Brown, luego de una elección parlamentaria donde perdieron 50 diputados, renunció para dar paso en el gobierno a una coalición conservadora-liberal demócrata. Se espera que sea Inglaterra la próxima en anunciar medidas de ajuste por parte del nuevo gobierno a quién lo capitalistas ven con mayores condiciones para llevar adelante los recortes antipopulares frente a un laborismo que se mostró desgastado en las elecciones. Europa es un mar de ajustes, lanzado indistintamente por conservadores o “socialistas”, ambos fieles defensores de los intereses de la burguesía.

La cuestión de Grecia ha impactado también en la situación política interna alemana, donde la conservadora canciller Angela Merkel acaba de perder las elecciones en Renania del Norte-Westfalia, el mayor estado de Alemania y donde también han anunciado nuevos recortes de 60 mil millones de euros durante los próximos 5 años, empezando por reducir el seguro a los desocupados. Una parte considerable de la población alemana se opuso al “rescate” a Grecia, pero en medio de una polarización social creciente, las elecciones también expresaron a un amplio sector que votó en contra de Merkel en rechazo de los recortes en la educación.

Ante este brutal ajuste, Grecia vive momentos de una dura resistencia obrera, popular y estudiantil que incluyó varios paros generales de 24 horas, el último y más masivo, el 5 de mayo junto con movilizaciones cruzadas por enfrentamientos callejeros duramente reprimidos y con el Parlamento como blanco de la ira popular. Estas acciones son acompañadas por demostraciones de solidaridad en las principales ciudades europeas. La situación se completa con un crecimiento de la indignación y la bronca contra los “políticos” que son perseguidos y repudiados cuando caminan por la calle. Por eso se traza una similitud con el “Que se vayan todos” de la Argentina del 2001. Y así como Grecia es la punta del iceberg de los planes de la burguesía imperialista, también lo es en cuanto a la resistencia de los trabajadores europeos. Tanto en España como en Portugal, la clase obrera se prepara para responder frente a estos ataques que se suman a las luchas recientes en toda Europa, incluyendo la Oriental que está siendo escenario de un ascenso general del movimiento obrero y profundas convulsiones sociales y políticas en desarrollo.

En Grecia, el último paro general, que unificó en una acción común a la Confederación General de los Trabajadores de Grecia (GSEE), con fuerte peso en el sector de transportes y privados, con los Sindicatos del Sector Público (ADEDY), fue producto de una gran presión de las bases obreras contra la burocracia sindical que en las anteriores huelgas, acotadas al sector público, afirmaba que el sector privado no se vería afectado por las medidas de ajuste.

Ambas Confederaciones están dirigidas por una burocracia sindical que es parte del partido de gobierno y como tales, sus aliados y colaboradores estrechos. El Secretario General del sector público ha declarado: “los sindicatos harán todo lo posible para presionar por sus demandas de una distribución más justa de los costos de las medidas de austeridad, pero no tienen ninguna intención de ayudar a los especuladores que apuestan en un default griego”. El movimiento sindical lo completa el “Frente Militante de todos los Trabajadores” (PAME) que son los sindicatos dirigidos por el EKK (Partido Comunista -estalinista-), que tiene peso de masas. La actitud sectaria del stalinismo, que si bien se manifiesta abiertamente en contra del plan de ajuste, es enemigo declarado del frente único obrero y convoca sus propias medidas y manifestaciones separadas, contribuye a debilitar la lucha. Toda la dirección sindical está intentando denodadamente mantener la división del movimiento oponiéndose abiertamente a unificarlo por medio de una huelga general hasta terminar con el plan de ajuste del PASOK, el BCE y el FMI. Y lo mismo sucede en el resto de las naciones europeas como España, donde los principales líderes sindicales, los comunistas de CCOO,  han dicho que no es tiempo para convocar una huelga general y se limitan a la convocatoria de movilizaciones aisladas.

La juventud estudiantil que es un emblema de las luchas sociales griegas por haber sido los iniciadores de la resistencia al nazismo y la vanguardia del enfrentamiento a la dictadura en los 70, también está en la calle. En la juventud tiene un importante peso político el anarquismo y también un amplio desarrollo la juventud del EKK.

Por último es importante destacar que un amplio sector del movimiento obrero está en un choque abierto con sus direcciones políticas y sindicales (en el caso del PASOK). El desarrollo de esta confrontación y su desemboque en una ruptura con la vieja dirección “socialista” es un elemento central en el desarrollo de la lucha de clases griega y europea aunque existen fuertes mediaciones “viejas” -como el estalinismo en el caso griego- o “nuevas” como las coaliciones “anticapitalistas” en Europa cuyo papel es neutralizar esas tendencias progresivas del movimiento obrero.

Al calor de la lucha la vanguardia obrera debe construir un partido revolucionario de trabajadores, ya que no hay salida sindical. La única salida para los trabajadores es la lucha por el poder.

  ¡Por la huelga general hasta derrotar el plan de ajuste del PASOK, la UE y el FMI!

El plan de ajuste lanzado por el gobierno socialista significa la pérdida de conquistas obreras cuya consecución insumió décadas. Es un recorte que condena a un enorme retroceso social, elevados índices de desempleo, profundas caídas salariales,  para salvar de la crisis económica a un puñado de bancos y monopolios imperialistas. Cuando los capitalistas hablan de salvataje o rescate de la economía griega señalan de igual manera su intención de hundir más a los trabajadores. Esta situación coloca como centro la lucha por derrotar el plan de ajuste antiobrero lanzado por el gobierno socialista, apoyado por la UE y el FMI.

La fuerza social capaz de derrotar a Papandreu ya está en movimiento. La burocracia sindical del PASOK, que controla los principales sindicatos privados y estatales, auxiliares de los patrones y el gobierno se encarga de debilitarla, de dividirla e impedir que los trabajadores empalmen en una huelga general por tiempo indefinido que permitiría pasar a la ofensiva para barrer el plan de austeridad. La burocracia sindical “socialista” está dispuesta a entregar las conquistas obreras y, presionada por la movilización, plantea como “lo posible” negociar alguna reforma menor al programa de ajuste. Es una política de derrota.

La huelga general pondría objetivamente la cuestión del poder en el centro de la situación política. El stalinismo es enemigo del desarrollo de una lucha que cuestione la continuidad del gobierno y al régimen. Por eso el PAME, aunque se coloca en oposición al recorte y habla de comunismo, como CCOO en España, tampoco empuja en este sentido, sino que divide al movimiento y no puede más que lanzar medidas aisladas e impotentes porque no desea perder el control de las bases obreras que dirige.

La necesidad de los trabajadores es conformar ya mismo un Frente Único Obrero, la unidad de la clase obrera para lanzar la huelga general con piquetes de huelga y autodefensa para enfrentar la violenta represión. Las direcciones sindicales tanto reformistas como estalinistas se oponen a esta orientación. Sin embargo, los trabajadores que confían en estas direcciones deberían reclamar la unidad de la GSEE, ADEDY y el PAME para convocar ahora mismo esa huelga general.

Pero no se puede esperar de brazos cruzados la decisión de los dirigentes. Una política consecuente contra el ajuste buscaría ganar las organizaciones de base del movimiento obrero para esta política, centralizarlas y coordinarlas con las organizaciones estudiantiles para desarrollar organismos democráticos de lucha de los trabajadores y el pueblo pobre para sobrepasar a los dirigentes traidores, que empuje hacia la huelga general indefinida y se postule para tomar el poder

¿Qué deben hacer los trabajadores frente a la deuda externa? Es impagable y es producto de los negociados entre los capitalistas que han arruinado a Grecia. Como lo demuestra la actual crisis, la han dejado completamente subordinada a los intereses del las grandes potencias imperialistas, en particular de Francia y Alemania. El no pago de la deuda externa y la ruptura de todos los acuerdos políticos y económicos con la UE y el FMI son la única manera de librarse de la pesada carga que implica la deuda. Pero no se trata de una salida a favor de una devaluación sino una que permita a los trabajadores avanzar. La expropiación y nacionalización de todo el sistema bancario, desconociendo las deudas actuales, permitiría una salida a la actual crisis de la deuda. Esta sería una medida real para que la crisis la paguen los capitalistas, ya que atacaría directamente a los monopolios imperialistas y nacionales.

Se busca convencer a los trabajadores que los “socialistas”, “laboristas” y algunos que se pintan más o menos con un barniz rojo son un mal menor aún teniendo que descargar amargas medidas contra los trabajadores. Pero lo que sucede en toda Europa está demostrando la falsedad de estos planteos. Las actuales luchas obreras señalan una alternativa ante los partidos que defienden los intereses del capital e inevitablemente en las actuales condiciones no tienen otra cosa que ofrecer más que ajuste y ataques cada vez más abiertos. Esa alternativa se desarrollará en la medida que los trabajadores abracen un programa realmente socialista.

Sólo un gobierno de los trabajadores y el pueblo pobre del campo y la ciudad que gobierne Grecia sobre bases realmente socialistas, pueden llevar adelante un programa de salida en beneficio de la clase trabajadora. Esto implica la lucha hasta derrocar el gobierno “socialista” de Papandreu y el régimen burgués.

Hay en curso un ataque gigantesco y coordinado por la burguesía imperialista contra los trabajadores europeos. Efectivamente estos deben levantarse. ¿Pero de que forma? Hace falta una huelga continental unificada de los trabajadores europeos para enfrentar el ajuste de los gobiernos de la UE. Es la mejor forma de ayudar a los trabajadores griegos y actuar en defensa propia ante lo que viene. Esto serían pasos efectivos en la unidad de Europa con un carácter absolutamente distinto a la actual unidad bajo el mando de la burguesía. Una unidad que realmente sirva a los intereses de la clase obrera sólo puede estar guiada bajo la dirección de ellos mismos en una Federación Socialista de Repúblicas de Europa.

Para luchar por este programa necesitamos construir una Internacional Obrera Revolucionaria, bajo los principios  fundacionales de la IV Internacional. 

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Una respuesta to “Europa “convulsiona” Grecia se hunde en la crisis capitalista”

  1. Angela said

    xfa kiero un tema sobre el movimiento obrero convulsiona a europa resumido para orita

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