Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

Archive for 18/10/10

Agroisleña, pillaje y contaminación

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 18 octubre 2010

Por Ramón Afonso

Hablar de Venezuela, incluso comentar cualquier acontecimiento relacionado con ella por nimio que sea, nos conduce inexorablemente a su presidente. Esa es una de las más significativas y efectivas directrices de lucha ideológica concebida en los despachos de la Cia en Langley. Así, si se avería una guagua en una carretera de Los Llanos, o se detiene a un banquero canario corrupto por robar los ahorros de las clases populares como sucedió con el Banco Canarias hace unos meses, o si la marea rompe un dique en el puerto de La Guaira, los medios de comunicación informarán al unísono de la segura responsabilidad de Hugo Chávez en el suceso. Da la sensación de que todo lo que pasa en la Venezuela bolivariana es malo, muy malo y, por supuesto, obra de un presidente trastornado en busca de la gloria. Si se hace memoria, no ha habido una sola noticia “positiva” en referencia a Venezuela en los últimos años, y no será por falta de motivos ya que los logros de la Revolución bolivariana son numerosos y de una gran importancia social como la creación de un verdadero Servicio Nacional de Salud (Misión Barrio Adentro 1), la extraordinaria potenciación del sistema de Seguridad Social, la liberación del país de la lacra del analfabetismo,  la creación de universidades en todos los Estados (Misión Ribas), la disminución de la pobreza severa en un 50% en los últimos diez años, la construcción de miles de viviendas sociales, la elaboración de un una batería legislativa encaminada a impedir despidos indiscriminados y otros desmanes empresariales, la renacionalización de PDVSA como instrumento de redistribución de la riqueza…

Dos de esos grandes logros revolucionarios -el rescate de tierras para la agricultura y la entrega de tierras a campesinos- han tenido una especial contestación en Canarias. Ya desde la puesta en marcha de la reforma agraria y su lucha contra el latifundio y las fincas improductivas con el fin de reducir la dependencia alimentaria de la Venezuela Bolivariana, la burguesía isleña y sus partidos, junto a un retorno venezolano organizado en torno a la reaccionaria Unión Canaria Venezolana (UCVE),  han desatado una cruenta batalla contra la legalidad revolucionaria y  en defensa de los intereses particulares de  unos emigrantes canarios, muy cercanos a las tesis de la oposición golpista -algunos incluso participaron en la asonada golpista del 2002-, que se hicieron con inmensas propiedades agrarias en la época de los dictadores Pérez Jiménez y Juan Vicente Gómez, o posteriormente, cuando Rómulo Betancourt le arrebató la tierra a quien la trabajaba para dársela a su amigos de Acción Democrática, los adecos.

EL CABILDO DE TENERIFE INICIA LA “GUARIMBA”. El penúltimo episodio lo está protagonizando la nacionalización de Agroisleña. Esta “guarimba” mediática está capitaneada por Efraín Medina, un conspicuo miembro de ese retorno venezolano y de Coalición Canaria (CC),  consejero de Desarrollo Económico, Comercio y Empleo del Cabildo de Tenerife, que se ha puesto por montera la creación con dinero público de un lobby que defienda los intereses de esta empresa transnacional. Y no le han faltado aliados pues a la Cámara de Comercio y la CEOE, siempre dispuestas a combatir al lado de quien intenta mutilar  a la Revolución venezolana, se le han unido también la Junta de Portavoces del Cabildo de La Palma (CC, PP y PSOE), el alcalde de Adeje (PSOE), José Miguel Rodríguez Fraga, faltaría más, y la inefable Cristina Tavío, presidenta del Partido Popular en Tenerife y protagonista, entre otros desatinos, del “bragasgate”, aquel escándalo de corrupción en el que se cargaron gastos privados al Ayuntamiento capitalino, incluidos los de  la compra de bragas. Verán que son los mismos partidos, instituciones y personajes que han bramado contra los sucesivos triunfos electorales chavistas o la Reforma Agraria, los que raudos enviaron un emisario para reconocer al golpista Carmona o los que jalearon aquel “Por qué no te callas” del Borbón franquista.

Y ahora lo mismo, repiten como loros que Chávez ha cometido una gran injusticia al nacionalizar Agroisleña. A pesar de que la práctica oligopólica está prohibida en la Constitución de la nación suramericana se atreven, incluso a afirmar que lo inconstitucional es la nacionalización y no el modus operandi de este emporio facineroso. Para rematar el dislate, y a pesar de las evidencias que señalan la conducta ilegal de esta multinacional y de que el gobierno venezolano se haya comprometido a reembolsar justamente a los accionistas, estos corifeos neoliberales quedan al descubierto cuando pregonan que lo más importante es garantizar la protección de los derechos de los empresarios.

UN LADRÓN AL ACECHO. Agroisleña no es la entrañable empresita que crearon en 1954 un grupo de abnegados emigrantes canarios liderados por Enrique Fraga Afonso en el estado de Trujillo, no responde a esa épica con la que intentan soliviantar a esa “canariedad” que construyen desde sus medios, tagorores y fundaciones. Agroisleña es un oligopolio característico de toda sociedad capitalista y, como tal, ha actuado cometiendo todas las fechorías y desmanes que les permitió la IV República, utilizando todas las artimañas financieras, fiscales y laborales que el neoliberalismo les dispensó y explotando a los agricultores y clases populares hasta que la Revolución Bolivariana les paró los pies.

Lee el resto de esta entrada »

Anuncios

Posted in General | Leave a Comment »

El periodismo basura

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 18 octubre 2010

Por Jaime Richart

Me canso de vocear contra la jerarquía católica y su facilidad para retorcer las cosas y para escudarse en su condición humana cuando se les pilla in fraganti en graves imposturas o defienden lo indefendible de la pederastia que les concierne…

  Pero no me canso de sentir repugnancia hacia los periodistas y los medios que se hicieron cargo de velar por la moral y la ética después de la dictadura franquista, compitiendo con la clerigalla. Y me producen náusea porque, a diferencia de lo que sucede con la reli­gión y sus servidores a los que podemos ignorar olímpicamente no entrando en sus templos, al periodismo y a los periodistas los te­nemos hasta en la sopa. Son como las cucarachas: están por todas partes y es muy di­fícil evitarles en la vida cotidiana. Para rehuirles tendríamos que aislarnos, tendríamos que dejar de leer periódi­cos y ver casi todas las cadenas y programas de televisión; lo cual es harto problemático. Sea como fuere, el excesivo protagonismo del periodismo en cualquier materia es peligroso, pero el periodismo dedicado a hurgar en las vidas ajenas comunes es especialmente sofocante y abe­rrante, cuando no causa de desgracias persona­les.

  Y me indignan, porque no basta con no ver esos programas que te asaltan en cualquier esquina del día, sino que esa clase de perio­dismo, para explicar los programas basura, recurre al cínico ar­gu­mento de que “es lo que demanda el espectador”. Se erige en árbi­tro de todo, lo juzga todo, no deja títere con cabeza y, como si fué­ramos presidia­rios, nos sirve bazofia tras bazofia sólo porque nos comemos la bazofia. Tiene la misma catadura que ese empresario que se jacta por ahí de que sus trabajadores perciben sala­rios de hambre en comparación con lo que gana él, porque le han ido a pe­dir trabajo. O la misma que el camello o el narcotraficante que alega que vende droga, porque se la piden los drogadictos. Pregunte ese periodismo al periodismo académico. ¿Cree realmente el periodismo académico que, porque lo ve, el espectador “demanda programas basura”? ¿No les induce él y a su constante bombardeo psicológico a que los vea?

  El periodismo ha desenfocado su función social que no dista gran cosa de la que tiene la prostitución de salón, si es que alguna vez la ha tenido enfocada y se ha planteado colaborar con los ciudadanos en su engrandecimiento moral.

  Por eso digo a menudo que los periodistas han sustituido en los púlpitos, al me­nos en este país, a la clerigalla. Esta ha per­dido prác­ticamente toda la influencia que tuvieron en los regímenes absolu­tistas y luego en la dictadura. El testigo de la influencia ha pa­sado a manos de los periodistas con su pluma, con su verbo y su vida per­sonal. El periodismo tiene, o debiera tener, mucho de asce­tismo. Sin embargo, con el pretexto de dar lo que demanda el es­pectador, por un lado, exprimiendo la bajeza que hay en el ser humano en cuanto se le atizan un poco los instintos, por otro, y con el enorme influjo que ejerce la “cultura” pasiva recibida a través de la televisión, el pe­riodismo -ese periodismo basura- está llevando tan lejos su voraci­dad, que le degrada y degrada a los espectadores; está creando monstruos en lugar de reforzar la dignidad del ciudadano.

  Hacer caso del quiasmo de Lope de Vega cuando dice que “Si el público es necio, es justo hablarle en necio para darle gusto” porque conviene a la otra “cultura” implacable, la del dinero; hacerse pasar el periodismo por tutor de la ciudadanía, unas veces, y otras por orientador moral para sacudirse al final su responsabilidad moral es una de las maniobras más perversas en la sociedad moderna que convierte, por este simple hecho, a la democracia en demagogia li­derada y rentabilizada por el periodismo marrón.

Lee el resto de esta entrada »

Posted in General | Leave a Comment »