Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

El Racismo en los medios de comunicación de Bolivia

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 21 octubre 2010

“Patana vendepegas peruano” ponía en varías paredes de El Alto, para insultar doblemente al alcalde del municipio de La Paz, Edgar Patana. La primera falta de respeto, “vendepegas”, es fácil de entender su significado, narcotraficante, pero la segunda no se capta el contexto peyorativo sino se conoce la sociedad de Bolivia. Patana no es peruano, pero serlo en Bolivia es una discriminación xenófoba. Con los dos países que Bolivia hace frontera, Perú y Brasil, existe una dicotomía de trato en la sociedad boliviana. El ciudadano brasileño es etiquetado de emprendedor, muy trabajador, luchador mientras el peruano como ladrón, narcotraficante, estafador. Comparaciones similares a los marroquíes y franceses en el estado español. Pero la xenofobia es un indicador más de las diversas discriminaciones sociales en la sociedad boliviana, como el machismo, la homofobia, y sobre todo el racismo. No sólo se desprestigia a gente foránea, también históricamente se ha desprestigiado a los ciudadanos bolivianos por ser de etnia indígena. Pero los tiempos cambian, y Bolivia el 22 de enero de 2006 nombró democráticamente al primer presidente indígena, Evo Morales Ayma.

La ley contra el racismo

El Estado de Bolivia, antes del presidente Evo Morales, era una estructura política y jurídica que representaba a las minorías, con la disfunción de no integrar a la mayoría de la población boliviana, las comunidades indígenas y gran parte de los mestizos. Como afirmó el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, en la conferencia que dio en La Paz el pasado jueves 7 de octubre, actualmente en Bolivia, con su “Proceso de Cambio” con la Nueva Constitución Política del Estado aprobada en enero de 2009, existen “dos tipos de nacionalidad que tienen que conjugar en la vida política: la nación cívica, que dice que todos son bolivianos, y las naciones étnicas-lingüísticas-culturales, que quiere decir que hay varías maneras de pertenecer a Bolivia.” El cambio de no ser identificados los indígenas con el Estado a sentirse de él provoca graves resistencias en una parte de la población blanca por las mínimas modificaciones de integración, como ha sucedido con la actual aprobación de la Ley Contra el Racismo y todo tipo de discriminación.

El jueves 7 de octubre empezó el debate en el senado en las 16:30, después de la aprobación de la ley en la cámara baja de diputados el viernes 10 de septiembre. Con fuertes discusiones, e incluso insultos, entre el partido de Evo Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), y la oposición, Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN) que se presentó con camisetas de prisioneros, finalmente se aprobó el proyecto en su totalidad a las 23:40 horas. La sesión continuó, y a las 5 de la madrugada se dio la aprobación de cada uno de los 26 artículos, sin ninguna modificación. Seguidamente, se realizó la firma de Evo Morales como aprobación final a las 9 horas del sábado 11 en un acto celebrado en el Palau Quemado, sede de gobierno, junto con los presidentes de las cámaras de senadores y diputados, René Martínez y Héctor Arce respectivamente, que entregaron el reglamento al jefe de estado boliviano. En el acto, Evo Morales afirmó que el racismo en su país “proviene desde el 12 de octubre de 1492, más de 500 años en los que Bolivia ha vivido con su población sometida a la discriminación“.

Los medios contra la Ley

La ley no ha sido solamente un debate conflictivo en el poder legislativo entre gobierno y oposición. Actores sociales y principalmente los medios de comunicación privados han liderado fuertes movilizaciones contra los artículos 16 y 23, que hacen referencia al campo de la información. El artículo 16, Medios masivos de comunicación, define “el medio de comunicación que autorizare y publicare ideas racistas y discriminatorias será pasible de sanciones económicas y de suspensión de licencia de funcionamiento, sujeto a reglamentación” y el artículo 23, Delitos contra la Dignidad del Ser Humano y Difusión e incitación al Racismo o la Discriminación, afirma “Cuando el hecho fuera cometido por una trabajadora o trabajador de un medio de comunicación social, o propietario del mismo, no podrá alegarse impunidad ni fuero cualquiera.” En actos de protesta muchos periodistas salieron manifestándose en los calles con el lema “No hay democracia sin libertad de expresión” y etiquetando a la legislación aprobada como la “ley de la mordaza”, a más de protagonizar huelgas de hambre. Las protestas tienen la intención de hacer ruido social para poder convocar a referéndum los artículos 16 y 23, propuesta que ya presentó Bernand Gutiérrez al senado, representante de la oposición. A pesar de ser rechazada la posibilidad de referéndum por la mayoría en las dos cámaras (parlamento y senado), la oposición y los medios de comunicación siguen sin aceptar la aprobación legítima de la Ley y han empezado a recoger firmas para apoyar el nuevo proyecto que han concretado sobre la propuesta de ley denominada Convocatoria a referéndum nacional consultivo vinculante ratificatorio o derogatorio de los artículos 16 y 23. Además, una docena de periodistas de Santa Cruz, departamento que lidera la oposición, y donde ha habido decenas de asesinatos raciales contra indígenas, continúan en huelga de hambre después de la aprobación de la Ley. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), agrupación de empresarios y directores de medios de comunicación presidida por Alejandro Aguirre, hijo de Horacio Aguirre Baca, fundador del Diario Las Américas de Miami y participante en operaciones del Centro de inteligencia Norteamericano (CIA), también se posicionó contra los 2 artículos de la Ley. En mayo de 2009 Evo Morales presentó pruebas de vídeos y audios sobre la relación entre la SIP y la oposición de Bolivia donde muchas informaciones de diarios privados manipulaban la realidad para conducir a la opinión pública contra las políticas del gobierno, violando la ética periodista de la objetividad. Contrariamente a estas posiciones, el representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos en Bolivia, Dennis Racicot, afirmó que “esta ley es para promover la igualdad de todos los individuos, no es ninguna ley mordaza a los medios de comunicación, y la libertad de expresión no es un derecho absoluto”, reprobando la frase de Evo Morales, “la libertad de expresión no es sinónimo de racismo y discriminación”.

Mientras los medios de comunicación privados de Bolivia, instituciones regionales como la SIP, o la oposición, se manifiestan, sus acciones son informadas a la sociedad boliviana, siendo ellos a la misma hora los informadores y el objeto de la información, consiguiendo así manipular la realidad para no informar de otras acciones contrarías. Diferentes movimientos sociales y organizaciones sociales han apoyado la Ley contra el racismo con amplías acciones con la participación de la Coordinadora Nacional para el Cambio (CONALCAM), Sindicatos de Mineros, la Central Obrera de Bolivia (COB), el Consejo de Ayllus y Marcas de Omasuyos de La Paz (CONAMAQ), las mujeres Bartolina Sisa, e incluso periodistas, llegado a protagonizarse declaraciones antes de la aprobación de la ley como las del representante de la CIDOB, Roberto Coraite, donde iniciaría también una huelga de hambre sino se aprobaba la Ley en el Senado sin modificaciones. Todo eso fue ocultado en la mayoría de los medios de comunicación de Bolivia e internacionales. Cómo señala el analista Ignacio Ramonet, actualmente la comunicación es el cuarto poder, junto con el económico, el político y el militar. La mayoría de los medios de comunicación en Bolivia son privados y en manos de la oposición, y las protestas de los medios, las manipulaciones informativas, la ocultación de la realidad, solamente es el principio de la confrontación contra el “Socialismo Comunitario” liderado por Evo Morales, donde los más pobres, los indígenas, y en definitiva los excluidos sociales, por primera vez son considerados ciudadanos bolivianos. ¿Qué se pensaría en Europa si los medios privados se manifestaran y manipularan la información contra la aprobación de una ley antirracista como ésta? ¡Qué son medios racistas!

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