Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

Declaración Política del XXXIX Pleno del C.C. del Partido Comunista de Venezuela

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 8 noviembre 2010

.- El XXXIX Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela (PCV), sesionó en Caracas los días 6 y 7 de noviembre de 2010, con la participación de los miembros del Comité Central, los Secretarios (as) Políticos de los Comités Regionales del PCV y la Comisión Ejecutiva Nacional de la Juventud Comunista de Venezuela (JCV), desarrollando un profundo análisis de la situación política nacional e internacional pos elecciones parlamentarias del 26 de septiembre pasado.

A continuación damos a conocer en forma íntegra, la declaración política emanada por el Comité Central acordada en el XXXIX Pleno.

DECLARACIÓN POLÍTICA

El XXXIX Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela (PCV), sesionó en Caracas, el 6 y 7 de noviembre de 2010, con la participación de los Secretarios Políticos de los Comités Regionales del PCV y la Comisión Ejecutiva Nacional de la Juventud Comunista de Venezuela (JCV), examinando la situación política nacional e internacional, referenciada por la campaña electoral culminada el 26 de septiembre –que el PCV caracterizó como batalla política, ideológica y de masas-, fijando las tareas inmediatas a cumplir, de acuerdo con las exigencias del proceso revolucionario en curso y las nuevas condiciones políticas del país

La situación internacional está definida por la agudización de la crisis estructural del capitalismo y por la implementación de las medidas que los gobiernos y parlamentos, especialmente europeos, vienen adoptando en perjuicio de las y los trabajadores, a quienes se les recortan salarios, pensiones, prestaciones sociales y demás conquistas históricas, con el objeto de favorecer al sector financiero responsable de tal situación, teniendo como respuesta la creciente movilización general de las y los trabajadores. El XXXIX Pleno del Comité Central, expresa su solidaridad internacionalista con la lucha de los pueblos del mundo contra la agudización de las políticas neoliberales y resalta el creciente papel del Movimiento Comunista Internacional.

En América Latina y el Caribe, se mantiene –con flujos y reflujos- la contraofensiva del imperialismo norteamericano para intentar detener el proceso de cambios que procura avanzar, con el destacado papel que ha venido jugando el gobierno nacional de Venezuela. El XXXIX Pleno del Comité Central, hace un llamado a nuestros pueblos para incrementar las capacidades de defensa y respuesta popular-revolucionaria ante las pretensiones de hacer retroceder los progresos en Latinoamérica y el Caribe, para lo que debemos avanzar en el Frente Continental Antiimperialista.

Culminadas en Venezuela las elecciones nacionales parlamentarias, el pasado 26 de septiembre, el PCV y la JCV realizaron en todos sus organismos de base y de dirección, un profundo análisis de estos resultados y del cumplimiento de las tareas trazadas por el Comité Central. Este análisis es de gran importancia porque en el proceso electoral se reflejaron las tendencias económicas, políticas y de clase que van tomando cuerpo y definiendo qué fuerzas sociales han de mantenerse en el poder y cuáles no.

El PCV hizo importantes esfuerzos para consolidar una alianza Socialista-Comunista –como núcleo de una alianza popular mucho más amplia- y contribuir en el objetivo de lograr una mayoría de 2/3 en la nueva Asamblea Nacional para las fuerzas revolucionarias. Hubo fuertes dificultades para consolidar la alianza y la mayoría conquistada fue inferior a la meta planteada.

Se constata un avance de las fuerzas reaccionarias, apoyadas por el imperialismo, aprovechando nuestras fallas y debilidades. El proceso viene sufriendo un peligroso desgaste, que de no revertirse a tiempo, pudiera causar enormes dificultades para mantener el ritmo actual de cambios e, incluso, un retroceso histórico.

Entre las causas determinantes de este desgaste, se encuentran que sectores de la pequeña burguesía y de las capas medias están asumiendo un dominio hegemónico en el proceso político y se consolidan como una elite burocrática, desde las instancias del poder estatal y gubernamental, reproduciendo –y en algunos casos avivando- una cultura de la gestión pública con vicios y falencias, tales como: el despilfarro, el burocratismo, el nepotismo, la corrupción, la carencia de eficaz control y contraloría social, la falta de planificación centralizada de la economía, y el asistencialismo como método para ganarse la voluntad inmediata de las masas, de manera clientelar, sin crear en ellas la conciencia revolucionaria que las comprometa en las tareas de la revolución.

Hay que acumular fuerzas para avanzar hacia la conquista del objetivo estratégico del Socialismo. La realidad es que actualmente la sociedad venezolana, su base económica, sus relaciones sociales de producción, incluso el sistema político dominante, es de naturaleza capitalista. La fase actual de la revolución bolivariana sigue siendo, en lo fundamental, de liberación nacional. Aun no se está construyendo el Socialismo, hay que crear las condiciones para ello, y en especial hay que construir el instrumento popular-revolucionario, unitario y colectivo de dirección, para impulsar la correlación de fuerzas en la sociedad, favorable a la clase obrera y demás fuerzas sociales que objetivamente necesitan el socialismo y pueden asumir conscientemente la lucha por tal meta histórica.

La votación del PCV ha tenido un modesto crecimiento, pero que cobra cada vez mayor importancia. Sin el aporte de votos del PCV, no se hubiera logrado la mayoría expresada en la sumatoria de la votación a escala nacional, lo que hubiera dado a la oposición mayores ánimos y nuevos argumentos para procurar la interrupción del proceso bolivariano. La contribución del PCV es cada vez más decisiva para el afianzamiento y la profundización del proceso venezolano.

El análisis de los resultados, por ejemplo, en Caracas, Portuguesa, Cojedes y Guárico demuestra que una alianza perfecta de todas las fuerzas que impulsamos la vía revolucionaria nos hubiese asegurado un triunfo aplastante, al doblar la votación de los partidos opositores. La insuficiente amplitud de la política electoral del PSUV, no permitió un mejor resultado, que se hubiera logrado producto de la unidad de acción con todas las fuerzas del proceso.

El Partido Comunista de Venezuela, en su Programa vigente, aprobado por nuestro VI Congreso (1980), expresa claramente que “La Unidad Popular es para los comunistas una concepción estratégica”. Hemos reiterado insistentemente en estos años –y lo seguiremos haciendo, por cuanto es una necesidad vital para el proceso revolucionario-, que se precisa dar los pasos para la construcción de la dirección colectiva y unitaria. Resaltamos en nuestro XII Congreso (2006) la “…necesidad de darle forma orgánica al bloque amplio de fuerzas sociales y políticas, en un Frente Amplio Nacional Patriótico, que asuma la dirección unitaria de la actual fase de la revolución.”, y que “Es necesario insistir en que la naturaleza de esa nueva instancia debe ser diferente a la de sus predecesoras, en cuanto debe ser permanente y no coyuntural, con visión estratégica y no restringida a la arena electoral.”.

El Frente Amplio Nacional Patriótico, con predominio de la clase obrera y demás fuerzas políticas y sociales consecuentemente revolucionarias, sería el germen del órgano de dirección política del proceso revolucionario, que debe constituirse en todos los ámbitos sociales y niveles territoriales, como instancia de Poder Popular que oriente las actividades de la población en las diversas tareas políticas, económicas, sociales, militares, de seguridad y defensa que requieren de este instrumento a efectos de enfrentar a la burguesía pro-imperialista que pretende continuar explotando a nuestro pueblo, y para avanzar en desmantelar el Estado burgués y construir el nuevo Estado popular y democrático.

El PCV, una vez más, expresa su respaldo al proceso de nacionalizaciones y recuperaciones de empresas por parte del gobierno nacional bolivariano, particularmente cuando se trata de desmontar el poder de grupos monopólicos y oligopólicos, contrarios al establecimiento de una economía al servicio del interés nacional y popular. Reiteramos la necesidad de extender y profundizar tal proceso de nacionalizaciones al sector de la banca y las finanzas y demás sectores estratégicos de la economía. Pero, nuevamente, también planteamos la urgencia de que tales decisiones sean consultadas, debatidas y ejecutadas con las y los trabajadores y con las masas populares en general, a los fines de darle fuerza y legitimidad a esas acciones. El método burocrático y administrativo utilizado en las decisiones y ejecuciones de nacionalizaciones de empresas no permite a la revolución pasar a la ofensiva de masas, para fortalecerse en su confrontación con la derecha proimperialista. Las nacionalizaciones y expropiaciones revisten un auténtico carácter revolucionario si son protagonizadas por la clase obrera y el pueblo trabajador en general, pues la lucha contra el capital monopólico tiene que ser necesariamente una lucha obrera y popular, una lucha de masas, una lucha ideológica, para la democratización de la economía, para la socialización de la riqueza y la satisfacción progresiva de las necesidades de todo nuestro pueblo.

Insistimos en que para el avance del proceso revolucionario hacia la construcción del socialismo, se requiere que en todas las empresas públicas se establezca un nuevo modelo de gestión de las mismas, basado en el control obrero y social, en el marco de una planificación nacional de la economía, para que las tradicionales relaciones capitalistas de producción sean sustituidas por las relaciones socialistas de producción, libres de explotación y de opresión. Por tales motivos, los colectivos laborales de tales empresas deben proceder a organizarse en Consejos Socialistas de Trabajadores y Trabajadoras, para la participación protagónica en el control de la planificación, producción, administración y distribución de los bienes y servicios en beneficio de toda la población.

El PCV manifiesta su rechazo a las prácticas antisindicales que suele desarrollar la patronal del sector público y privado, incluyendo la oprobiosa criminalización y penalización de las luchas que asumen dirigentes sindicales y delegados(as) de prevención. Debe ser política central de la Revolución Bolivariana respetar y hacer respetar los derechos colectivos a la sindicalización y a la negociación colectiva, que tienen rango constitucional y son mecanismos de defensa de las y los trabajadores, que permiten la lucha por mejoras en las condiciones de vida y de trabajo, favoreciendo los procesos de organización, unidad y elevación de la conciencia de clase de las y los trabajadores.

Hacemos un fraterno llamado a las y los trabajadores a fortalecer sus legítimas organizaciones, derrotando vicios y desviaciones que debilitan el papel de los sindicatos y luchando por la unidad del movimiento organizado de las y los trabajadores, bajo los principios del sindicalismo clasista. Exhortamos a la clase obrera y a todo el pueblo trabajador a participar activamente en las movilizaciones y demás iniciativas que desarrollan la Unión Nacional de Trabajadores y Trabajadoras (UNETE) y la Corriente Clasista de Trabajadores y Trabajadoras “Cruz Villegas” (CCT-CV), para exigir la aprobación de la nueva y revolucionaria Ley Orgánica del Trabajo (LOT) y la Ley de Consejos Socialistas de Trabajadoras y Trabajadores (CSTT), antes que concluya el actual periodo legislativo de la Asamblea Nacional, además de otras justas demandas de las masas trabajadoras.

El PCV se ratifica como organización clasista revolucionaria, autónoma, crítica y propositiva, que combate y combatirá a las fuerzas reaccionarias, conciliadoras y reformistas y a los sectores pseudorevolucionarios que con su práctica contradicen los postulados bolivarianos y del socialismo científico.

¡Trabajador, trabajadora: incorpórate a tu Partido, el PCV!

¡Amplio frente nacional patriótico y dirección colectiva para profundizar la revolución!

¡Con la clase obrera y el pueblo trabajador para la toma del Poder!

XXXIX Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela – PCV

Caracas, 6 y 7 de noviembre de 2010.

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