Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

(TEXTO COMPLETO) MENSAJE ANUAL DEL COMPATRIOTA NICOLÁS MADURO MOROS PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA Y COMANDANTE EN JEFE DE LA FANB

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 15 enero 2014

Nicolas Maduro Moros-Fidel Ernesto Vasquez

Presidente Nicolas Maduro-Fidel Ernesto Vasquez

Buenas tardes queridos compatriotas; diputado Diosdado Cabello, Presidente de la Asamblea Nacional, su Junta Directiva; querida doctora Gladys Gutiérrez, Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia; querida doctora Luisa Ortega Díaz, Presidenta del Consejo Moral Republicano y Fiscal General de la República; querida compañera Tibisay Lucena, Presidenta del Consejo Nacional Electoral; compañera Gabriela Ramírez, Defensora del Pueblo; compañera Adelina González, Contralora General de la República; compatriota Ciro Araujo, Defensor Público General.

 

Embajadores, Embajadoras; Encargados de Negocios de los países representados en Venezuela: Les transmito un abrazo especial, un abrazo fraternal al inicio de este año a cada uno de ustedes con quienes hemos compartido tantos años, en varios lugares del mundo, en la lucha por la paz, por la vida, por la cooperación entre nuestros gobiernos y nuestros pueblos. Gracias por acompañarnos el día de hoy.

 

Querido compañero Jorge Arreaza, Vicepresidente Ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela; Vicepresidentes de Gobierno: Héctor Rodríguez del Área Social; Jorge Giordani, Vicepresidente de Planificación; Hebert García Plaza, Vicepresidente Territorial; Rafael Ramírez Carreño, Vicepresidente de Economía; compañero Elías Jaua, Vicepresidente del Área Política; Ministros, Ministras.

 

Compañera Almiranta en Jefa Carmen Teresa Meléndez Rivas, Ministra del Poder Popular para la Defensa; General en Jefe Vladimir Padrino López; Comandantes Generales de los cuatro componentes: Ejército, Armada, Aviación, Guardia Nacional;  Comandante General de la Milicia Nacional Bolivariana; Viceministros; Generales, Almirantes, Jefes de la REDI, compañeros de la Fuerza Armada: Como siempre un abrazo fraterno, de hermanos de lucha, por la realización de los grandes sueños de la Patria.

 

Tuvimos una muy buena jornada de 6 horas de trabajo hace 2 días, revisando todos los planes estratégicos de desarrollo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, paso por paso, conversando a fondo, estudiando los temas de la defensa nacional, del desarrollo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

 

Es extraordinario el clima de unión que hay en nuestro Alto Mando Militar y en todo el liderazgo y la jefatura militar del país; unión bolivariana en el espíritu de Chávez; es extraordinario de verdad y uno sale feliz de constatarlo. (Aplausos).

 

Queridos compatriotas del Movimiento por la Paz y la Vida, cantantes, actrices, actores, deportistas, atletas, de nuestra Patria; líderes sociales, pueblos indígenas, líderes sindicales, líderes campesinos, gobernadores y gobernadoras, con barba y sin barba, que están aquí presentes; alcaldes, alcaldesas, queridos compatriotas diputados, diputadas; Maestro Mayor General Jacinto Pérez Arcay, quien se encuentra siempre aquí con sus luces, con su amor, con su claridad, con su orientación. (Aplausos).

 

Quiero expresar, antes que nada, nuestro saludo de solidaridad y nuestra felicitación hoy, 15 de enero, a los maestros y maestras de la Patria, quienes todos los días están frente a nuestros niños, niñas, jóvenes. A ellos nuestro saludo y compromiso de trabajo, de reivindicación permanente a su labor. (Aplausos).

 

Le decía al querido compañero, capitán revolucionario Diosdado Cabello, que venir a esta Asamblea Nacional, a estos espacios, siempre trae múltiples recuerdos. En primer lugar, por quienes estuvimos aquí unos 7 u 8 años en el extinto Congreso de la Cuarta República; aquí en este Hemiciclo funcionaba el llamado Senado de la República, recuerdo ese último Senado. De aquel lado funcionaba la Cámara de Diputados y allí estaba yo como diputado, un joven imberbe, luchador social, revolucionario, que iniciaba las batallas dentro de estos espacios –que siempre vimos de lejos como algo extraño–, donde entrábamos con una conciencia y compromiso de pueblo profundo en nuestro corazón y de lealtad a nuestro Comandante Chávez.

 

También recordamos las veces que vinimos a acompañar a nuestro Comandante Hugo Chávez; estuvimos viendo desde el primer mensaje del año 2001, cumpliendo esta Constitución, hasta el último mensaje; vimos el promedio de horas que le dedicaba el Comandante Chávez a exponer todo su trabajo, toda su acción, donde resumía horas, meses, años intensos de estudio y de trabajo. La última vez que vino aquí habló casi 9 horas y media, y recuerdo que al terminar conversamos y me dijo: “Pude haber estado 3 horas más”.

 

Ya sabemos que había pasado por una operación muy difícil, había superado los tratamientos de quimioterapia y, sorprendentemente, casi un mes después de estar aquí, otra vez la emboscada, nuevamente una operación, la radioterapia.

 

¡Cuántas batallas dio el Comandante y con qué dignidad! Es inolvidable su dignidad, su sonrisa siempre a flor de piel, su confianza en el futuro y su fuerza para trabajar, prácticamente, hasta el último segundo de la vida que le tocó vivir entre nosotros.

 

Son recuerdos que nos llegan siempre que venimos a estos espacios y agradezco verdaderamente a todos los diputados, de todas las fuerzas políticas, el estar aquí presentes.

 

He hecho un esfuerzo por resumir este informe que presento de manera directa ante la plenaria de la Asamblea Nacional, de tantas cosas hechas y vividas durante el año 2013. A Dios le pido su bendición y en su nombre entrego este informe con la mayor honestidad y sinceridad posible.

 

Diputados y Diputadas: Hoy, 15 de enero, en este primer mensaje como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, quiero hacer memoria de unas de las enseñanzas fundamentales de nuestro Comandante Supremo, que consistía en la necesidad permanente de alimentar nuestra memoria histórica venezolana, nuestraamericana y universal.

Este año estamos conmemorando el Bicentenario del que ha sido llamado el “año terrible” de nuestra Guerra de Independencia, el año en que la Guerra a Muerte se expresó con su mayor franqueza y crudeza. 1814 fue el año en que irrumpió en nuestra historia la figura de José Tomás Boves, acaudillando a verdaderas multitudes del pueblo irredento para dar al traste con la Segunda República. Tiempos de Boves se llamaron, la causa independentista carecía de contenido social, no se había convertido en un sentimiento popular.

 

El cantor Gino González lo ha dicho inmejorablemente en su canción Nosotros con Chávez:

 

“Somos el pueblo en guerrilla

que con Boves se alzó

y que después con Bolívar

la rabia la encarriló”.

 

Y este pueblo logró encarrilar su fuerza, porque nuestro Libertador entendió claramente la lección del año 1814 y convirtió la Guerra de Independencia –como lo dijera el maestro Juan Bosch– en una verdadera guerra social. 1814 fue un año, ciertamente, signado por la adversidad, pero signado también por el sacrificio y el heroísmo.

 

En este 2014 se van a cumplir 200 años de la Batalla de La Victoria, de la Batalla de San Mateo, de la Batalla de Bocachica, de la primera Batalla de Carabobo y paremos de contar. Son fechas gloriosas para la Patria que vamos a conmemorar por todo lo alto para seguir forjando memoria y construyendo conciencia histórica.

 

El día de hoy también se cumple un nuevo aniversario del asesinato de Rosa Luxemburgo, aquel 15 de enero de 1919. Queremos recordar unas palabras de esta clarividente en el texto llamado La revolución rusa, escrito en 1918, donde la gran revolucionaria alemana realiza la primera crítica a fondo del modelo soviético, oigamos sus palabras: “…Siempre hemos diferenciado el contenido social de la forma política de la democracia burguesa; siempre hemos denunciado el duro contenido de desigualdad social y falta de libertad que se esconde bajo la dulce cobertura de la igualdad y la libertad formales. Y no lo hicimos para repudiar a éstas sino para impulsar a la clase obrera a no contentarse con la cobertura sino a conquistar el poder político, para crear una democracia socialista en reemplazo de la democracia burguesa, no para eliminar la democracia”.

 

Estas palabras las podría haber dicho nuestro Comandante. Nuestra Revolución Bolivariana, Socialista, se ha hecho y se está haciendo para profundizar la democracia, para llevarla a su mayor perfección posible, pero nunca para eliminarla. Es el pueblo el que ha conquistado el poder político para sí y a nosotros nos toca gobernar obedeciendo por lealtad rigurosa al legado de Chávez, el ejercicio del poder obediencial es para nosotros irrenunciable y en eso no va a haber marcha atrás. (Aplausos).

 

Además, queremos conmemorar el aniversario del nacimiento del reverendo Martin Luther King, un 15 de enero de 1929; Rosa Luxemburgo murió asesinada en 1919 y 10 años después nacía el ángel negro Martin Luther King, The King of Love (el rey del amor), como lo llamó la gran Nina Simone en una bella canción; el hombre que tenía un sueño, el indoblegable luchador por los derechos civiles y contra el racismo. Es un ejemplo imborrable e imperecedero para quienes combatimos al imperio pero amamos al pueblo de los Estados Unidos.

 

Vale recordar sus palabras, porque caracterizan con exactitud el belicismo actual del imperio estadounidense: “Una nación que continua, años tras años, gastando más en la defensa militar que en programas de asistencia social, se está aproximando a la muerte espiritual”.

 

¿Qué diría hoy cuando el gasto armamentista de los Estados Unidos no hace sino aumentar exponencialmente años tras años? La nación del norte no ha muerto espiritualmente gracias a hombres y mujeres como él, quienes han luchado tenazmente para cambiar el curso de la historia. Desde aquí, desde la Venezuela revolucionaria decimos: ¡Honor y gloria a Martin Luther King y su legado maravilloso! (Aplausos)

 

Queridos compatriotas que nos escuchan en las calles del centro de Caracas, a lo largo y ancho de nuestra Patria y a través de Telesur, más allá de las fronteras de esta Venezuela bolivariana: El año 2013 fue el año más duro y difícil para la Revolución Bolivariana a lo largo de toda su historia, no tengo la menor duda de ello.

 

Nada puede compararse con la magnitud de la pérdida que tuvimos el infausto 5 de marzo del 2013, la desaparición física del Comandante Supremo Hugo Chávez, literalmente nos sacudió, nos conmovió como pueblo. Desaparecía físicamente nuestro padre y guía, nuestro líder indiscutible; desaparecía físicamente nuestro insustituible, nuestro imprescindible; desaparecía físicamente el gran hombre que siempre nos señalaba el camino; desaparecía físicamente el más nuestro de los nuestros, el más amoroso entre los amorosos.

 

Cuando perdimos físicamente a nuestro Comandante, no sólo lamentamos la pérdida de un gran líder político, de un gran líder militar, de un gran estadista, de un hombre extraordinario en sus funciones como revolucionario, como profeta transformador de su tiempo. Sentimos perder –como lo digo aquí– al más amoroso de los amorosos, al amigo, al padre, al que transmitía amor al que no lo tenía, al que supo dignificar a un pueblo a través del sentimiento más sublime que es el respeto: el respeto al pueblo, a los humildes, al pata en el suelo, al campesino, al trabajador, el reconocimiento del invisible, del excluido de todos los tiempos. (Aplausos).

 

Por todo ello, quiero rendirle tributo de admiración y gratitud a nuestro pueblo ¡Qué infinita grandeza demostró a lo largo de este año tan terriblemente difícil y tan dolorosamente duro!  Con toda su tristeza y su pesar a cuestas, con su llanto y con su duelo, el pueblo reafirmó su inquebrantable voluntad y su irrevocable decisión de darle continuidad a la Revolución Bolivariana, dando la más sublime demostración de lealtad al Comandante y a su legado.

 

¿Cómo no darle la razón una vez más al Comandante Hugo Chávez? Somos el pueblo de las dificultades ¡Y vaya que nuestro pueblo lo demostró en el 2013! Luego de la partida del Presidente Chávez, como manda la Constitución, se convocó a elecciones democráticas para elegir a un nuevo Presidente, las cuales se realizaron el 14 de abril del año 2013, con récord de participación y con una victoria heroica de la Revolución Bolivariana en paz. (Aplausos). A la victoria heroica del 14 de abril le siguió la victoria, no menos heroica, del 8 de diciembre del 2013.

 

Hay que destacar que en los meses que transcurrieron entre las dos grandes batallas electorales de este año, el pueblo se creció sobre sí mismo,  recuperó plenamente su poderosa energía y refutó contundentemente a quienes sostenían que la Revolución Bolivariana no sobreviviría a la desaparición física de Chávez.

 

Son los mismos y las mismas que no terminan de entender una gran verdad que enunciara el propio Comandante: Venezuela cambió para siempre. Aunque el pasado puntofijista se disfrace a su conveniencia, disfrácese como se disfrace, nunca más volveremos a ser una colonia petrolera yanqui, nunca más estaremos de rodillas, es y seguirá siendo imperturbable -citando palabras de Bolívar- nuestra resolución de Independencia o nada.

 

Recordemos estas palabras del Comandante Supremo pronunciadas el 19 de agosto del año 2000 -creo que lo dijo ese mismo año, en este mismo lugar-: “Cómo enfrentarnos de aquí en adelante, a partir de hoy, para los próximos 30 años y más, al síndrome de 1830 que anda revoloteándonos como las aves negras de los malos presagios -preguntaba Hugo Chávez- Yo me atrevería a adelantar que para enfrentar con éxito el peligro, el síndrome o la maldición, entre otras cosas, tenemos que armarnos de una visión jánica, del Dios mitológico Jano, quien tenía dos caras, una que miraba al pasado y otra al futuro,  nunca perdía de vista al pasado y al futuro, pisando el presente, sin perder la certeza de lo estaba ocurriendo en el presente”.

 

Armémonos cada día de esta visión jánica, como nos lo pedía nuestro Comandante, miremos hacia el pasado y al mismo tiempo hacia el futuro, pero con los pies puestos en la tierra, en el presente, para que el síndrome de la traición de 1830 no se repita nunca más.

 

En el año 2013 demostramos que somos un pueblo capaz de apropiarse de esta visión jánica. Hace unos días, el pasado 10 de enero, conmemoramos un nuevo aniversario de la tragedia de San Carlos, aquel balazo que le quitó la vida al General del pueblo soberano e hizo que el proceso revolucionario que él lideraba en el siglo XIX retrogradara. En aquel tiempo el pueblo perdió a su jefe indiscutible, y con él la posibilidad cierta de darle concreción a un nuevo modelo de sociedad.

 

Quiero recordar unas palabras extraordinariamente lúcidas de nuestro gigante cuando presentó su Memoria y Cuenta aquí, en este mismo lugar, el 11 de enero del 2008. Oigamos su reflexión: “Aquel 10 de enero de 1860 fue un día de llanto y de dolor para todo un pueblo que perdía a un hijo que fue capaz de encarnar como nadie, su causa, su anhelo de redención, de justicia e igualdad. Aquel hombre –refiriéndose a Ezequiel Zamora- había recogido e interpretado la esperanza de los preteridos y los olvidados desde 1830, había levantado la Bandera Bolivariana y planteado combativamente la decisiva cuestión de la igualdad establecida y practicada.

 

Hay que decir que del crimen cometido contra Ezequiel Zamora, el General del Pueblo Soberano, podemos extraer una enseñanza, una enseñanza permanente sobre el problema del liderazgo.

 

Recordemos la historia. Luego de aquel desgraciado balazo de San Carlos, aquel ejército popular, aquella rotunda expresión del pueblo en armas, desaparecido físicamente su conductor militar e ideológico, perdió cohesión, se fue dispersando y a ello se debe, entre otras cosas, que la Guerra Federal durara tanto tiempo y que todo terminara en un pacto entre la cúpula conservadora y la cúpula liberal que, por supuesto, excluyó al pueblo.

 

No es de extrañar que tenga tanta fuerza la idea de la desaparición física de Zamora y su liquidación, fuera obra de sus supuestos compañeros. Se le atribuye la autoría intelectual del crimen a Antonio Guzmán Blanco. No es extraño que la brava Paula Correa, madre de Ezequiel Zamora, se le tildara de loca por pensar y sostener lo mismo.

 

No hubo nadie que lo remplazara, porque la voluntad colectiva de lucha dependía estrechamente de su liderazgo. No había un desarrollo suficiente de la voluntad colectiva, de la conciencia revolucionaria que permitiera continuar la guerra tras los grandes objetivos, tras el horizonte estratégico de una sociedad de iguales”. Cierro esta reflexión del Comandante Chávez.

 

Hoy contamos con una voluntad colectiva de lucha, con una conciencia revolucionaria que, por supuesto, debe seguir incrementándose, fortaleciéndose. Hoy la Revolución Bolivariana cuenta con una dirección política-militar colectiva que este servidor tiene el honor de encabezar y dirigir, que es absolutamente leal al legado combatiente y libertario del gigante. Hoy como pueblo nos guía una premisa fundamental: Todos juntos somos Chávez y por separado no somos nada. (Aplausos)

 

(Corean consignas)

 

Sigamos recordando las palabras de aquel 11 de enero de 2008, aquí en este mismo lugar: “Lo que ocurrió tres años después fue una nueva frustración de la esperanza colectiva, y un 24 de abril de 1863 comenzó a consumarse una de las peores traiciones contra el pueblo venezolano. Ese día se firmó un convenio que ponía fin formalmente a la Guerra Federal. Los firmantes fueron: Antonio Guzmán Blanco, en representación de Juan Crisóstomo Falcón, Jefe del Ejército Federal, y Pedro José Rojas, delegado de José Antonio Páez.

 

Luego de varios ajustes, el convenio terminó convirtiéndose en el Tratado de Coche. Fue el 22 de mayo de 1863 cuando la traición se consumaría definitivamente. Una traición contra todo lo que encarnaba Ezequiel Zamora, una traición contra el pueblo. La verdad verdadera, así nos lo recuerda Ramón Díaz Sánchez, es que la Federación como causa popular y revolucionaria había muerto en San Carlos el 10 de enero de 1860, había desaparecido junto con su líder natural”.

 

Qué distinta, radicalmente distinta, ha sido la historia después del 5 de marzo del año 2013, el año del dolor, el año terrible. Hoy vuelvo a decirlo con toda mi convicción de hijo de Chávez: Hemos roto con el maleficio de 1830, hemos roto con el maleficio de 1860, de la traición a la patria; seguiremos rompiendo el maleficio de la derrota y de la regresión. Se equivocaron los enemigos del Gigante, la Revolución Bolivariana no desapareció con su jefe indiscutible el 5 de marzo del año 2013. (Aplausos).

 

Este es un de los temas vitales, si se quiere entender la historia a partir del año 2013, cumpliendo estrictamente con el balance político que nos exige la Constitución. Si se quiere entender la historia de la paz que hoy disfrutamos, de la democracia que hoy disfrutamos, de las amplias libertades que hoy disfrutamos, del camino de amplias libertades políticas que hoy tenemos, tiene que entenderse el punto clave de inflexión para que nuestro país no entrara en una fase de división, violencia, caos, regresión y derrota como, lamentablemente, entró cuando fueron traicionados los grandes líderes revolucionarios de nuestra historia, cuando fueron traicionados los proyectos reivindicadores de la venezolanidad auténtica: el proyecto de Bolívar, el proyecto de Zamora y, por qué no, el de Cipriano Castro hace 100 años.

 

Es de la mayor importancia histórica, nacional e internacional, entender los porqués para cultivar con fuerza la coherencia histórica del camino que hemos tomado conscientemente, bastante insistió nuestro Comandante Hugo Chávez. Apenas cité aquí parte de su discurso del 11 de enero del 2008, refiriéndose al proceso bolivariano y al proceso zamorano, la fórmula del triunfo estuvo y estará siempre en la lealtad más íntegra y absoluta al legado, al ejemplo, a las enseñanzas, a la obra del Comandante Hugo Chávez; lealtad que no se quedó en el discurso que se hizo acción cuando este humilde servidor, Nicolás Maduro, asumió la principal tarea que su responsabilidad histórica le impuso. (Aplausos).

 

Por eso, hoy más que nunca, sentimos que Chávez no se fue, nunca se irá, porque Chávez de verdad, verdad, se convirtió en un pueblo, en una idea, en un sentimiento, en una fuerza espiritual; Chávez se convirtió en todo un pueblo junto a Bolívar, a Zamora, a Miranda, a Sucre, a Robinson, a Manuelita, a Sandino, al Che, a Allende, a Camaño, junto nuestro libertadores y libertadoras, Chávez está y estará por siempre marcando los caminos de nuestro pueblo hacia su redención verdadera y definitiva. (Aplausos).

 

En el año 2013 en nuestra Patria se impuso la lealtad emanada de la conciencia y del amor comprobado, y el gran mensaje que ha enviado nuestro pueblo al mundo es: ¡La Revolución vive, tiene fuerza propia y seguirá su rumbo en este siglo XXI!

 

Qué impacto tan grande ha tenido este mensaje colectivo, no solo en la historia de Venezuela, sino en la historia de nuestra América y en la historia de las luchas por una nueva humanidad.

 

Diputados y diputadas, a lo largo de todo el año 2013 y en lo que va del 2014, tuvimos que enfrentar junto al pueblo la más brutal y despiadada guerra económica, luego de la dolorosa desaparición física del Comandante Chávez. Esta guerra económica se desplegó en toda su intensidad, como bien lo señaló en su momento el compatriota Víctor Hugo Majano, para reducir o limitar la oferta de bienes esenciales de consumo masivo, haciendo uso de mecanismos propios de la lógica del mercado del capital.

 

La burguesía demostró una crueldad que solo es comparable con la que exhibió entre diciembre y enero de 2002-2003, cuando el sabotaje petrolero; se puso de manifiesto, una vez más, su odio contra el pueblo, el odio de quienes consideran que nuestra Venezuela es de su propiedad y que les ha sido concedida el derecho divino a explotarla y timarla.

 

Debo decir que, luego de que aguantamos los primeros embates de la facción apátrida que pretende destruir la Revolución Bolivariana por vías de métodos económicos, pasamos a la ofensiva siempre con la Constitución, las leyes en la mano y el apoyo del pueblo.

 

Hoy decimos con Chávez, frente a cada agresión, que debe conformarse un escudo para neutralizarla. Gracias al apoyo popular y la mayoría de diputados patriotas de la Asamblea Nacional, hoy contamos con una Ley Habilitante para seguir neutralizando tanto abuso, tanto atropello. Hago mías estas palabras de nuestro Libertador: “Cuando la ley me autoriza, no conozco imposibles”. (Aplausos).

 

Nosotros ya conocemos a esa burguesía apátrida y agresora que ataca desde el anonimato, cuidándose mucho de no dar la cara, teme hacerse cargo de su violencia y, una vez más, es profundamente irresponsable, camuflando sus objetivos políticos, detrás de delincuenciales prácticas de lucro; una vez más, esa burguesía se colocó al margen de la Constitución.

 

 Fuera de la ley, dice el apóstol José Martí, describiendo esta conducta: “Los bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la violencia nada construyen, porque sus simientes son de odio”.

 

Por eso mismo, tiene plena vigencia la caracterización de la oligarquía que hiciera el maestro Orlando Araujo, allá por los años 60 en su libro, Venezuela violenta: “Una oligarquía de comerciantes y de banqueros van entonces prosperando y acumulando un poderío económico que se traduce en poderío político y que se refleja en la vida institucional. No es una clase creadora de riqueza como históricamente fue la burguesía en las primeras etapas del capitalismo. Esta clase no inicia el capitalismo en Venezuela, es sencillamente la proyección colonial de un sistema capitalista foráneo más avanzado. Su papel es el de un agente de ese capitalismo, su función es intermediaria y su poder económico es derivado de otro fundamental y mayor. Sus ingresos no provienen de una combinación arriesgada de factores de producción sino de una comisión: la comisión del intermediario que compra afuera y vende adentro. No es, pues, una burguesía productora sino una burguesía estéril.”

 

Decía Orlando Araujo, año 60: ¡Cuántas mentes luminosas ha tenido la intelectualidad venezolana! Esta oligarquía estéril de ayer –como la llama Araujo– se sigue comportando de igual forma y es la misma que le ha declarado al país entero, sin distinción alguna, la guerra económica. Uno podría decir, al verlos actuar, que han tratado de imponernos la vía neoliberal a la fuerza y en contradicción antagónica con las acciones que se vienen adelantando en procura de una economía productiva, centrada esencialmente en el valor del trabajo y no en la acumulación de riquezas sin control alguno.

 

Todo hace suponer que el enfrentamiento que cada uno de los venezolanos puede corroborar cuando sale de compras, es entre quienes entienden la democracia como un sistema en el que priva exclusivamente la propiedad y la libertad de mercado, entendido éste como saqueo, y quienes, desde la Revolución, comprendemos que la democracia sólo tiene sentido si responde a las necesidades, a los intereses y a la protección del pueblo todo.

 

Recurrimos al pensamiento del profesor Edgardo Lander para hacer más comprensible la coyuntura actual: “Lo que estaría en discusión es la propia posibilidad de que una sociedad pueda incidir conscientemente en la construcción de su futuro, decidiendo de acuerdo a las prioridades definidas colectivamente sobre la utilización de los recursos de la sociedad y no dejando todo en manos de las tendencias “naturales” del mercado”.

 

Aquí, o pueden más los usureros y ladrones, los falsos importadores, los raspadores de cupos, los legitimadores de capitales ilegítimos o puede más el pueblo organizado en defensa de sus intereses, de sus derechos. Ese es el epicentro neurálgico de la guerra económica que enfrentamos y ante el cual hemos decidido salir con firmeza en defensa del pueblo y de la Constitución. (Aplausos).

 

De allí la imperiosa necesidad de la solicitud a esta Asamblea Nacional, en octubre pasado, de una Ley Habilitante que nos va a permitir emprender ya una urgente contraofensiva, con la finalidad de crear los mecanismos que nos posibilitarán sincerar nuestra realidad económica, proteger al pueblo de la voracidad del capital y erradicar aquellos elementos distorsionadores que inciden en la inflación inducida de la guerra económica.

 

De un excelente texto titulado Precios especulación y guerra económica, diez claves, publicado en la página web Sur-Versión, queremos citar la décima clave lúcida y pedagógica de este texto:

 

 “La guerra económica no es contra el gobierno, es contra la población toda. Conspirar a través de lo económico contra el gobierno es un pre-requisito necesario para la burguesía nacional y transnacional, en vista de profundizar su guerra estructural, y mucho más prolongada, contra la población trabajadora. Es decir, la guerra contra el gobierno es una guerra derivada de la guerra originaria, la que involucra a los capitalistas contra los asalariados -dice el autor de este trabajo­­- en la medida en que la política económica del chavismo se ha basado en una distribución más equitativa del ingreso, al tiempo que ha excluido a la burguesía del control del Estado, aspecto éste clave para su práctica histórica de acumulación de capitales, en cuanto el capitalismo en Venezuela se desarrolló históricamente como un capitalismo de y desde el Estado. En tal virtud, no es sólo el gobierno el responsable de enfrentarla y ganarla sino la población toda, incluso aquella que no comulga con el actual gobierno pero que igual se ve afectada. Ganar esta guerra significaría avanzar un poco más en vista a crear una economía más democratizada y menos sujeta…” dice el autor “…al malandreo de los pranes (viejos y nuevos) que durante décadas han usufructuado la riqueza nacional y mundial”.

 

Poco hay que agregar a lo que está bien dicho y pensado. Yo quiero enfatizar que esta es una guerra de todo el pueblo y nadie puede permanecer indiferente o sentirse al margen de la misma. Estamos cumpliendo, como nos lo ordenara nuestro Comandante Supremo, que cada ataque contrarrevolucionario debe ser respondido con el impulso y la profundización de la Revolución Socialista. (Aplausos).

 

Ahora bien, necesario es que sigamos sincerando las cosas con el mayor rigor autocrítico. El Estado Nacional Bolivariano hasta ahora no ha podido impedir que la importación se concentre en pocas manos, no ha podido impedir que parte, aunque sea minoritaria, pero significativa de la renta petrolera, termine cayendo en las mismas manos voraces de la burguesía parasitaria; no ha alcanzado la eficiencia necesaria para cerrar los caminos a los que “viven de la apropiación de dólares baratos, a quienes tienen un ancho margen de maniobras para ejercer la especulación comercial y perpetrar la reventa cotidiana de divisas, a quienes no les importa en lo más mínimo desangrar a nuestra Venezuela”.

 

Ciertamente, estos sectores minoritarios ya no monopolizan hoy el control del Estado como en los tiempos de la antigua Cuarta República; pero, por igual, despliegan todo su poder corruptor, para que la renta petrolera, sobre la que antes tenían control directo y completo, pase una parte a sus manos, bien infiltrando nuestras instituciones, bien comprando o pervirtiendo conciencias para apoderarse así de las divisas. Como consecuencia de este modus operandi, la espiral de importar barato y revender lo más caro que se pueda termina por engullir a todo nuestro pueblo, al costo de alimentar y robustecer a una burguesía parásita.

 

Digamos, entonces, que en el origen de la guerra económica existe una relación de complicidad entre la burguesía parasitaria y el funcionariado corrupto. Especulación, acaparamiento y desabastecimiento inducido, son apenas sus caretas más visibles. Pretenden inocularle a nuestro pueblo la creencia de que el modelo encarnado por la Revolución Bolivariana no sirve, lo que no encaja con la pujanza de esa misma burguesía parasitaria y sus riquezas exorbitantes. Se trata de la vieja sociedad de cómplices transmutada que no ha terminado de morir.

 

Alerta pueblo para las batallas que están pendientes del presente y del futuro. (Aplausos).

 

El teólogo de la liberación, el gran compañero Leonardo Boff, en su artículo titulado Hambre: los alimentos como negocios del año 2008, refiriéndose a la crisis alimentaria mundial que se había disparado como consecuencia de la rapacidad imperialista y el desplome de las economías de las grandes superpotencias, dice: “En el fondo, lo que más interesa es garantizar ganancias para los negocios, y lo que menos, alimentar personas. –Tratando de simplificar la explicación de fenómenos muy complejos que se dan en el mundo de las finanzas, de los commodities, del control de la producción alimentaria de nuestro planeta–. Si no se produce una inversión de este orden de cosas, por ejemplo, una economía sometida a la política, una política orientada por la ética y una ética inspirada por una sensibilidad humanitaria mínima, no habrá solución para el hambre y la desnutrición mundial”.

 

Veamos hacia nuestra Venezuela: ¿Cómo en tiempos de la barbarie más retrógrada, la derecha que hace vida en nuestro país, acudió al genocida expediente de tratar de someter y rendir a un pueblo mediante el hambre, cercenando sus sagrados derechos a la alimentación, acompañados y bajo la complicidad de la gran mayoría de los medios de comunicación privada, para los que la ética y el respeto a la condición humana no existen para nada?

 

A las mafias capitalistas y de diversos cuños, no les importa la alimentación de nuestro pueblo; tengamos conciencia plena para las batallas que vamos a dar y que estamos dando.

 

He prohibido expresamente a todos los órganos –como lo voy a explicar aquí– de administración de las divisas, entregar un solo dólar a ninguna empresa fantasma o que esté bajo sospecha de participar en este tipo de jugada financiera contra la República, pase lo que pase, para así tomar el control pleno y absoluto de la administración e inversión sana de las divisas de nuestra patria. Ellos chantajean, pegan gritos y dicen: “Si no me dan divisas, va a faltar tal cosa”. No va a faltar. Si en algún caso sucediera, se lo diría al pueblo para que nos entendieran mientras tomamos los correctivos necesarios y sustituimos a los bandidos. ¡Basta, compatriotas! Vamos con manos de acero, que no nos tiemble el pulso con ninguna decisión. Eso se está aplicando plenamente. (Aplausos).

 

A las mafias no les importa la alimentación de nuestro pueblo y esta es la razón por la que juegan con su paciencia, escondiéndoles los alimentos o vendiéndoselos a precios especulativos, como lo hemos demostrado suficientemente. Esto es un récord mundial, el 99% de los establecimientos que hemos visitado –más de 5 mil en este mes y medio, después de arrancada la ofensiva económica, camaradas– tienen precios especulativos, cercanos o superiores al 1.000%, sin justificación económica, ni los que traen los productos de afuera –que es más vulgar–, ni de los que venden de los productos hechos en Venezuela. Tenemos un expediente completo con más de 5 mil empresas, son los primeros pasos que hemos dado, seis semanas de ofensiva económica más o menos, ¿verdad, compañero García Plaza? (Asentimiento). (Aplausos).

 

Esta es la razón por la que juegan con su paciencia, escondiéndoles los alimentos o vendiéndoles a precios especulativos e inaccesibles, incluso para familias de mayor poder adquisitivo. Aquí no sólo estamos defendiendo a las familias de la clase trabajadora y obrera, al pueblo humilde; se ha demostrado que estamos empeñados en defender y ser el Gobierno de la clase media venezolana, trabajadora y honesta. (Aplausos).

 

Hemos hecho un gran esfuerzo –conocido por el país– para controlar los precios de todos aquellos productos de línea blanca, línea marrón, informáticos, etcétera, porque tenemos que consolidar la conciencia de esos establecimientos comerciales intervenidos porque, a veces, juegan al cuero seco: si lo pisas por un lado, por el otro se levanta. El que quiera respetar la ley y las reglas de juego de la sociedad para hacer sus actividades económicas, cómo no, como lo hemos demostrado tantas veces, bienvenidos, incluso cuentan con nuestro apoyo para el financiamiento y facilidades; pero el que quiera jugar al cuero seco, ya verá en las próximas semanas no habrá arrepentimiento –lo digo aquí–, el que siga jugando al cuero seco para robar al pueblo trabajador y a la clase media tendrá una respuesta muy contundente. (Aplausos).

 

De allí la necesidad de acentuar las sanciones, compañeros ministros, ministras, funcionarios, pueblo, diputados y Poderes Públicos, contra los que reincidan en los delitos de usura, de especulación y acaparamiento, quitándoles sus licencias, además de ser puestos tras las rejas, en consideración de que muchos de estos mismos personajes siguen dirigiendo sus tiendas desde la cárcel, tratando por igual de burlar las medidas y regulaciones económicas.

 

Gobernadores, gobernadoras, muchas gracias por todo el esfuerzo que han hecho en este frente de trabajo para la defensa de los derechos económicos de los trabajadores de la clase media y todo el pueblo; en las próximas horas, viene más trabajo, vamos con todo. Además, se hace necesario consolidar el control sobre los productos alimenticios y de primera necesidad. Es de conocimiento general que, mientras el Gobierno ataca por el lado de algunos servicios y productos, las mafias acaparadoras especulan con otros productos, alimentos, medicinas, etcétera, aplicando la citada teoría del cuero seco.

 

¿Cómo puede llamarse a un actor económico que, por ejemplo, esconde la leche para los niños lactantes? No puede existir eufemismo que edulcore el verdadero término con el que debe ser nombrado, es un criminal. “Vacilar sería perdernos”, digo con Bolívar. Este año debemos arreciar contra los factores apátridas empeñados en doblegar a nuestro pueblo, atacándolo en especial por el estómago.

 

Nada más iluminador, al respecto, que la Santa Palabra de nuestro Señor Jesucristo en Lucas 12: 15-21. Dice: “Entonces les dijo: Guardaos muy bien de toda avidez, pues no por estar uno en la abundancia, depende su vida de los bienes que posee. Luego les dijo esta parábola: Un hombre muy rico tenía una finca que le dio una gran cosecha. Y discurría para sí de esta forma: ¿Qué voy a hacer si ya no tengo dónde almacenar mis cosechas? Y añadió: Voy a hacer esto: derribaré mis graneros para edificar otros mayores; así podré almacenar allí todo mi trigo y mis bienes. Y diré a mi alma: Alma mía, ya tienes muchos bienes almacenados para muchos años; ahora descansa, come, bebe y pásalo bien. Entonces le dijo Dios: ¡Insensato! Esta misma noche te van a reclamar tu alma y todo lo que has preparado, ¿para quién va a ser? Así sucederá con aquel que atesora riquezas para sí, pero no se hace rico ante Dios”. Palabra del Señor. (Aplausos).

 

Tiene una base espiritual muy profunda en todas las religiones, aquí la mayoría somos católicos y cristianos, también tenemos hermanos musulmanes a los cuales amamos profundamente, seguramente habrá hermanos  judíos, están nuestros hermanos indígenas que tienen los dioses en la tierra, en la Pachamama. (Aplausos)

 

Igualmente, acudamos a la palabra del Antiguo Testamento (Proverbios del 11:26): “Al que acapara  el grano, el pueblo lo maldecirá.” Era un poco más severo que todos nosotros,  siempre nos lo recordaba el Comandante Chávez, la severidad de las sagradas escrituras y del cristianismo, y el que tomó el látigo, Jesús de Nazaret, para sacar  a los mercaderes que utilizaban el templo y utilizaban la fe del pueblo.

 

 Repito, Antiguo Testamento (Proverbios del 11:26): “Al que acapara  el grano, el pueblo maldecirá; pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende” Es decir, del que lo recupere, del que se lo entregue al pueblo. 

 

Que entonces, no nos tiemble el pulso a la hora de combatir con todo el peso de la Ley, a los que acaparan o especulan con el pan nuestro de cada día o con cualquier otro producto necesario para el consumo de la familia venezolana. (Aplausos)

 

Ya el Tribunal Supremo de Justicia ha culminado su trabajo y en las próximas horas saldrá en Gaceta Oficial, y será Ley de la República, la Ley Habilitante de Precios Justos, que establece las normas para la ganancia máxima del 30% en todas las actividades económicas.

 

(Corean consignas).

 

Igualmente, quiero anunciar que la Superintendencia de Precios Justos  se crea en esta Ley, el cual es un poderoso instrumento en donde vamos a fusionar, para expandir sus capacidades de trabajo, al Sundecop y al Indepabis, en una sola y poderosa Superintendencia de Costos, Ganancias y Precios Justos.

 

 He decidido nombrar como Presidenta de la Superintendencia de Precios Justos a la compañera Ministra de la Mujer, Andreína Tarazón, para que conduzca esa institución. Igualmente, voy a designar como Intendente  de Cálculos de Costos y Ganancias, a la compañera economista Karlin Granadillo, para que acompañe en el equipo a Andreína. También voy a designar al Mayor General de la Guardia Nacional, Luis Alfredo Motta Domínguez, al quien incorporo nuevamente en situación de actividad, como Intendente  de Precios Justos, para que vaya al frente de la batalla. (Aplausos)

 

Un millón de inspectores, todo el pueblo inspector: Milicia, Guardia Nacional, pueblo organizado, comunas. Una poderosa Superintendencia de Precios Justos. Unión cívico-militar.

 

 Un Mayor Militar de la República para que trabaje junto al órgano superior de defensa popular de la economía. Estamos creando nuevas instituciones para estar a la altura  de la batalla por la felicidad del pueblo, por su desarrollo económico, por su vida.

 

Aquí estoy viendo a una hermana de Cilia y tengo que decir que Cilia no me acompaña en el día de hoy, todas las mujeres al mismo tiempo mueven la cabeza ¿Por qué no está Cilia?  La dejaste en la casa cocinando. Frente de Defensa de las Mujeres. Cilia está superando una situación de salud, le dio lechina y entonces tiene que cuidarse. Yo la estoy cuidando en la noche, en la mañana, en la madrugada y desde aquí le envío un abrazo, un beso y todo mi amor. Ella está recuperándose, va bien en su proceso de recuperación, y no ha podido estar conmigo. Veo en las miradas de ustedes, las mujeres, la pregunta: ¿Y dónde está Cilia? Va a recuperarse. Ella me dijo: “Me saludas desde allá”. Orden cumplida,  si no la cumplo ¡ay papá!

 

Quiero felicitar al  Consejo de Ministros por tremendo esfuerzo durante el año 2013: Gobierno de Calle e inspecciones. Tremendo esfuerzo en medio de la lucha permanente, la honestidad, el trabajo y la unión cívico-militar.

 

Y en esto yo llamo a una lógica apegada la buena voluntad del venezolano, de la venezolana y de los hombres y mujeres que viven en nuestra tierra. Los compañeros que estuvieron en las inspecciones, le decían a los comerciantes: Si usted sabe que hay una jornada, una ofensiva económica para regularizar y lograr los equilibrios que permitan precios justos, adecuados, ¿por qué sigue especulando? ¿por qué espera que le lleguen 15 días después? porque de que vamos a llegar, vamos a llegar hasta el último punto del territorio nacional.

 

Tenemos que ir a un nuevo orden económico interno. Cuando hablamos de precios justos, compañeros de la oposición, es el precio que realiza la ganancia necesaria para el mantenimiento y la reposición de toda la actividad económica al que se dedica ese actor o esa unidad económica, sea comercial pequeña, mediana, mínima, grande, gigante, industrial, de intercambio.

 

Los precios justos pasan por los costos, su correcto establecimiento, el cálculo de ganancias moderadas, que ahora no excederán del 30%, y eso no desestimula la inversión, no es verdad, porque si no, no hubiera inversión en ningún país del mundo. Ya sobre ese tema hablamos bastante, inclusive, en esta tribuna.

 

Así que son precios justos, por qué usted va a esperar, querido compatriota, para ajustarse a precios justos ¡Por el amor de Dios! si no le vale la ley del hombre en la tierra, que le valga la ley de Dios entonces, porque de aquél no se podrá esconder jamás. Por eso es que los capitalistas tienen que rezar mucho y arrepentirse para poder llegar allá, en donde está el reino de los cielos, el reino del socialismo, el reino de la humanidad justa.

 

Así que vamos a prepararnos con la Superintendencia, los nuevos órganos que hemos creado, ajustando de manera unitaria, eficiente, un plan, porque con esta Ley vamos a un proceso profundo estructural de establecimiento de los costos reales, de las ganancias y de los precios justos, priorizando por los productos -valga la expresión- y los servicios de primera necesidad más importante para el pueblo, priorizando por allí en lo fundamental.

 

Al llegar a este punto, necesario es que nos llamemos a la reflexión sobre un asunto de veras crucial. Hemos tomado un conjunto de medidas contra la especulación y la corrupción, que si bien fueron diseñados para proteger a nuestro pueblo, no dejan de ser salvaguarda de las reglas del real y verdadero juego capitalista, respecto a los márgenes de ganancia.

 

Yo sé dónde estoy parado, para aquellos que me subestiman desde la ultraizquierda o desde la ultraderecha, yo sé dónde estoy parado. Aquí está parado un socialista, un revolucionario comprometido; sé lo que estoy haciendo para cada fase del desarrollo económico. (Aplausos).

 

Cierto que preservan la capacidad adquisitiva de las grandes mayorías pero, lamentablemente, las mismas no dejan de tener, hasta el sol de hoy, todas las características del más funesto consumismo, que es uno de los problemas graves que tenemos y que debemos enfrentar dentro de una nueva cultura del trabajo. Tenemos que abolir la esclavitud ontológica natural a la que ha estado sometido nuestro pueblo, como consecuencia de la generación de un comprar por comprar, de un consumir por consumir, herencia del “tá barato, dame dos”, de los años 70 y de la explotación de la cultura consumista vinculada a la expansión de la riqueza petrolera.

De allí la imperiosa exigencia de centrar nuestra economía en la producción, que no es otra cosa que concentrarnos, los venezolanos y las venezolanas, en sí y para sí como creadores y no como simples consumidores, tal y como ocurre en una sociedad dominada por el mercantilismo y el consumo. Construyamos una cultura del trabajo, superemos el consumismo como desviación social y echemos una sólida base para el Socialismo del Siglo XXI, que debe ser la Venezuela Potencia.

 

En este sentido, tiene plena vigencia estas palabras, en los años 70, del gran Alfredo Maneiro: “…la Revolución no solo es un bistec en cada mesa, ni mucho menos un televisor en cada cuarto y en absoluto un carro en cada puerta, la revolución es sobre todo un cambio en las relaciones humanas”. (Aplausos).

 

Sin embargo, convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, en lo económico y en lo político, dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, tal como está escrito por la mano de nuestro Comandante en el Plan de la Patria, es un reto inmenso que, necesariamente, debe partir de la comprensión plena y crítica de la realidad venezolana actual, sobre todo cuando consideramos que estamos aún en el curso de un proceso de transición hacia el socialismo.

 

Nosotros tenemos clara esa realidad y qué mejores palabras para perfilarlas que las del compañero, profesor Jorge Giordani: “Las condiciones iniciales en que se plantea la direccionalidad socialista para el país, están ancladas en una producción capitalista subdesarrollada y dependiente, con un contenido rentístico que deriva del potencial de recursos naturales de los hidrocarburos. Esto es la renta petrolera, que viene a ocupar un lugar importante dentro de la generación de riqueza y las posibilidades de distribución. La dinámica económica, dependientes de los centros de poder mundial, debe ser superada con políticas autónomas y soberanas, en cuanto al uso de los recursos energéticos tan vitales para mantener un nuevo modelo”.

Quienes estamos convencidos de la vía venezolana hacia el socialismo…

 

(Dirigen comentarios al Presidente de la República, Nicolás Maduro)

 

Una expresión de los 70, ¿verdad? Orángel no estaba en esa expresión de los 70. ¿Quién militaba?, ¿quién decía eso de “vía venezolana al socialismo”? (Comentarios). Teodoro, ¿se acuerdan?

 

Aquí está Fidel, fundador y dirigente del MAS, Fidel Vásquez. (Comentarios). Giordani fue teórico de la revolución y el socialismo.

 

Quienes estamos convencidos de la vía venezolana hacia el socialismo, entendemos perfectamente lo que significa y lo que nos va a costar hacer de la economía venezolana una fortaleza sustentada en la promoción de las fuentes de trabajo, en la diversificación de nuestros emprendimientos productivos, en la aportación de valor agregado a nuestros bienes y en la socialización de los modos y los medios de producción.

 

Se trata de la construcción del poderío económico de Venezuela como potencia energética, agroalimentaria e industrial, desde ya y a futuro, que obliga a consolidar los avances en cuanto al desarrollo del marco normativo y de la política de inversiones soberana para que la riqueza nacional esté al servicio de la vida de nuestro pueblo y de la construcción de un mundo de justicia y paz.

 

Así está exactamente escrito en el Plan de la Patria y, cueste lo que nos cueste, hacia allá avanzaremos con firmeza junto a nuestro pueblo. No les quepa a nadie, ni a la ultraizquierda, ni a la ultraderecha, ni a la ultraultrosa, la menor duda. (Aplausos).

 

Este Gobierno, como lo hemos demostrado a lo largo de 14 años, primero con nuestro amado Comandante Chávez y ahora con sus hijos e hijas, no elude sus responsabilidades. El panorama expuesto hasta ahora implicará con urgencia, por una parte, alcanzar el equilibrio de nuestro sistema económico.

 

Estaba reunido, antes de venir para acá, revisando un conjunto de propuestas que voy a anunciar, de acciones, con el Vicepresidente para el Área Económica, Rafael Ramírez, y el Vicepresidente Ejecutivo, compañero Jorge Arreaza, trabajando esto: el Plan de los Equilibrios Necesarios, los 7 equilibrios necesarios para el nuevo orden económico interno en función de transitar, de verdad, verdad, el camino hacia un socialismo nuestro, venezolano, latinoamericano, del siglo XXI, que en el campo económico es productivo, diversificado, integrado al continente.

 

El panorama expuesto hasta ahora, implicará con urgencia, por una parte, alcanzar el equilibrio en nuestro sistema económico, librando de todas las formas la especulación y el acaparamiento, una tarea vital, atacando con dureza y con ley a los bandidos; y por la otra, profundizando políticas de inversiones que nos permitan seguir fortaleciendo la capacidad productiva nacional y el valor transformador del trabajo.

 

Inversiones que garantizamos, queridos compatriotas del mundo, Venezuela es un país perfecto y especial para que los inversionistas de todo el mundo vengan a trabajar con nosotros, a traer tecnología, a compartir el trabajo y, sobre todo, a compartir la prosperidad futura.

 

Solo en esta medida estaremos cumpliendo con nuestro Comandante Eterno, cuando nos manifestaba que tiene que haber una revolución política, tiene que haber una revolución económica también, pero la esencia de la revolución es lo social, la conformación de una nueva sociedad o cuando, con mayor precisión, nos alertaba al pensar que hay que politizar la economía y también hay que socializar a la política, ya que esta debe colocar por delante los grandes intereses de la sociedad. 

Por eso estamos convencidos que, ante la desestabilización que han pretendido aplicar quienes desean el desastre económico, debemos potenciar la industrialización de carácter socialista, grandes, medianos y pequeños, en diversas formas de asociación e inversión; grandes, medianos y pequeños emprendimientos productivos son fundamentales para lograr la soberanía que requerimos.

 

El modelo venezolano y el papel que tiene, el emprendimiento y la combinación de pequeños y medianos desarrollos industriales hay que irlo afinando. Es urgente afianzar una industria nacional si queremos conservar y profundizar la estabilización del proceso revolucionario.

 

En este sentido, tenemos que recordar la reflexión del apóstol bolivariano, José Martí: “Industria Nacional no es el provecho de algunos industriales aislados, es el desarrollo progresivo de fuerzas trabajadoras de la Nación aplicado a la elaboración de productos”. Hace 100 años o un poco más, nos decía esta reflexión.

 

Ciertamente, la guerra económica no ha terminado y los eternos enemigos de la Revolución Bolivariana seguirán haciendo lo imposible para mantener sus privilegios y seguir burlándose de la sociedad toda, pero, y les repito algo que siempre les dijo nuestro Comandante Eterno, no han podido con nosotros, no podrán con nosotros y que les quede claro otra cosa, nunca más la burguesía parasitaria volverá a tener el control del poder y del Estado. (Aplausos)

 

Quiero, a este nivel, hacer un conjunto de anuncios. Aquí tengo un documento muy importante que estamos perfeccionando, de los 7 equilibrios económicos del Plan de Acción 2014, para la constitución de un nuevo orden económico rumbo al Socialismo. He definido el tema del desarrollo económico como el frente principal de la Revolución, es el frente principal de trabajo, de construcción para los próximos 5 años y más.

En ese sentido, hemos estado evaluando, primeramente, el plan y el equipo. En cuanto al equipo voy a hacer algunos anuncios de conformación en función del Plan de Desarrollo que hemos venido priorizando.

 

Quiero anunciar, en primer lugar, la ratificación como Viceministro de Economía, como conductor central y Jefe del Gabinete Económico, al compañero Rafael Ramírez Carreño, quien seguirá al frente de sus funciones en Pdvsa y en el Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería, concentrado en la conducción económica del equipo. (Aplausos)

 

Igualmente, anuncio que voy a fusionar el Ministerio de la Banca Pública y el Ministerio de Economía y Finanzas, para concentrar esfuerzos en la construcción del nuevo modelo financiero que haga viable todas estas inversiones que se necesitan y que haga viable la expansión de un sistema financiero al servicio de la Patria, de su estabilización y de su fortalecimiento cada vez más y para ello voy a nombrar como Ministro de Economía y Finanzas, fusionando estos dos ministerios, al compañero Marco Torres, quien hoy viene siendo el Ministro de la Banca Pública.

 

Y voy a proponer al compañero Nelson Merentes para que regrese al Banco Central de Venezuela, con su fiel conducción y el conocimiento que nos ha demostrado en estos años. Compañero Nelson Merentes, gracias por todo el esfuerzo de estos meses, ahora va al trabajo del Banco Central de Venezuela.

 

Igualmente, en el conjunto de decisiones que estamos trabajando ya, ustedes saben que con la primera Ley Habilitante, creé el Centro Nacional de Comercio Exterior y he decidido iniciar un proceso para absorber a Cadivi a ese Centro Nacional de Comercio Exterior y reestructurar todos los mecanismos de acceso a las divisas, como ya se están estructurando de una nueva manera, para facilitar, acelerar, esos procesos complejos.

 

En función de pasar al Centro Nacional de Comercio Exterior todas las funciones que hoy cumple Cadivi, he designado como Presidente al compañero Alejandro Fleming para que asuma la conducción de esta institución y Cadivi va a desaparecer. El Centro Nacional de Comercio Exterior con sus nuevos mecanismos de control y de garantía de administración correcta de las divisas, asume plenamente como autoridad de control central.

 

En ese sentido, vamos a mantener el dólar de la República Bolivariana de Venezuela a 6,30 durante todo este año y bastante tiempo hacia adelante, y vamos a fortalecer el Sistema Complementario de Divisas, Sicad. Son dos sistemas que se combinan perfectamente. Con los mecanismos que hemos creado del Plan General de Divisas para el 2014, ya elaborado por la Vicepresidencia Económica, con todos los mecanismos para administrar correctamente, con el Plan Nacional de Importaciones, Venezuela tiene los recursos en divisas suficientes para mantener la fortaleza de 6,30; pero además, para aplicar sistemas complementarios que, como ustedes saben, fueron creados con el objetivo de abatir, de derrotar, el llamado dólar paralelo, que ha sido creado como parte de los mecanismos perversos para perturbar la economía, para hacer guerra a la economía.

 

Vamos a seguir combatiéndolo, lo vamos a abatir, y el Sicad va a cumplir, e inclusive, hoy lo estuvimos viendo, y mañana o pasado mañana, porque vamos a tener varias reuniones con el Vicepresidente de Economía, el compañero Rafael Ramírez, y se podrá anunciar el aumento de un conjunto de inversiones y cuotas para el sistema Sicad; ir fortaleciendo mecanismos que logren el equilibrio en la administración, inversión, de las divisas que la República tiene, es lo más importante.

 

En ese sentido, el compañero Alejandro Fleming asume plenamente el Centro Nacional de Comercio Exterior con el nuevo mecanismo de la firma del contrato de fiel cumplimiento y con el nuevo mecanismo de control previo y posterior, que ya se están implementando en el Centro Nacional de Comercio Exterior. Yo lo felicito, compañero Alejandro Fleming, porque realmente no es fácil entrarle a la creación de nuevos mecanismos.

 

Le he pedido al compañero José Salamat Khan que se encargue del Ministerio del Poder Popular para el Comercio, para que, con toda su experiencia como economista y luchador social, asuma la responsabilidad de la cual voy a liberar al compañero Alejandro Fleming para que éste se concentre, única y exclusivamente, en sus funciones del Centro Nacional de Comercio Exterior y toda la administración de las divisas, que es un tema central, compañeros. Limpiar, equilibrar, administrar, invertir correctamente, es un esfuerzo vital dentro de los objetivos que nos estamos proponiendo.

 

Igualmente he aprobado, el Vicepresidente de Economía lo expondrá, el Plan Nacional de Importaciones para el primer trimestre del 2014. Este es un nuevo instrumento para ir simplificando, sincerando, las inversiones que hace la República Bolivariana de Venezuela para el funcionamiento de su economía y para el funcionamiento de la sociedad.

 

Gracias a ustedes compañeros de la Asamblea Nacional por aprobar la Ley Habilitante. Perdón, estaba dando las gracias hacia donde no era; pero ustedes también participaron en el debate (Risas), algunos querían votar a favor de la Habilitante, si hubiera sido el voto secreto hubiéramos sacado como 130 votos (Risas). ¿Verdad, Diosdado? Fácil, dice Diosdado. La próxima lo hacemos secreto.

 

Igualmente, anuncio que por Ley Habilitante voy a hacer una modificación sustancial de la Ley contra los Ilícitos Cambiarios, a fin de permitir que los sectores privados puedan ofertar divisas en los mecanismos de los sistemas complementarios de adquisición de divisas, cosa que ya estamos implementando en turismo e inversiones petroleras. Eso debe aportar, sin lugar a dudas, un flujo importante para la conformación, en una primera etapa, de un nuevo sistema cambiario.

 

Vamos a hacer un nuevo sistema cambiario que proteja la economía, administre correctamente las divisas, genere nuevas fuentes de divisas y le dé estabilidad y equilibrio al desarrollo de la economía y a todas las potencialidades.

 

Además les hago un llamado a todos los empresarios, nacionales e internacionales que estén invirtiendo o no en Venezuela, para que se pongan las pilas porque tenemos un plan innovador. Decía el compañero Jorge Arreaza: Les hago un llamado a todos aquellos venezolanos que tengan en distintas ramas algún aporte o innovación que hacer al país. Vamos a convocarlos para un plan nacional de facilidades, inversión y desarrollo económico; además, con el Fondo Nacional que tenemos Mercosur-ALBA podemos iniciar un agresivo proceso de inversiones en áreas vitales.

 

Hemos definido 11 motores productivos para nuestra economía, con los cuales vamos a arrancar en una ofensiva de inversiones, trabajo y asociaciones de empresas mixtas de diverso índole, y tratan lo siguiente: el sector petróleo, petroquímica, construcción… En estos tres ya tenemos una experiencia y un avance tremendo, gigantesco. ¿Cuántas cosas se han hecho en la Gran Misión Vivienda Venezuela, solo por nombrar una? Aunque la construcción va mucho más allá. Llamo a todos los constructores de este país, vengan a trabajar en las mejores condiciones que podamos convenir en función del desarrollo y del interés económico del país.

 

Petróleo, petroquímica, construcción, industria, agropecuaria, agroindustria…

 

Me decía el diputado Gaviria que tienen una propuesta. Bienvenido, le tomo la palabra. Recuerdo que hace tres años el diputado Hiran Gaviria le hizo una propuesta al Comandante Chávez. Muy pronto haremos una reunión con los sectores que usted viene insistiendo, los cuales tienen una propuesta. Vamos a escucharlas y a ponernos de acuerdo, aunque sea por el país, más allá de las diferencias políticas, vamos a ponernos de acuerdo para producir más alimentos para el país y desarrollar la agroindustria; vamos a entreayudarnos y no a entredestruirnos. Usted seguirá siendo un calificado dirigente de la oposición venezolana, no le quita nada, a menos que caiga en chantajes de si los traicionó. No, no, no nos sintamos así. Yo no caigo en chantajes de la ultra, aprendimos de Chávez a tener la firmeza en las convicciones y si tenemos que sentarnos para trabajar con alguien que adversa políticamente nuestro proyecto, nos sentamos, lo importante al final es el resultado. (Aplausos). Diferencias seguiremos teniendo, como se lo dije a los alcaldes, gobernadores y diputados de la Asamblea Nacional cuando fueron para allá la semana.

 

Petróleo, petroquímica, construcción, industria agropecuaria, agroindustria, manufactura, turismo…

 

Andrés Izarra, de turismo, tiene gripe porque fue al concierto en Barquisimeto. El turismo va volando. ¿Cuántas cosas se están haciendo hoy por hoy? ¿Cuántas cosas podemos hacer para convertir a Venezuela, primero, en una potencia turística nacional para que, nosotros los venezolanos, podamos disfrutar? A la Gran Sabana no le cabía un alfiler ahora en diciembre; Mochima, Morrocoy, Margarita, Mérida, “Furrial York”.

 

Petróleo, petroquímica, construcción, industria agropecuaria, agroindustria, manufactura, turismo, textil, minería, comunicaciones y alta tecnología en general. Hemos definido estos once motores –no quiere decir que están excluidos los demás sectores–, aquí vamos a concentrar toda nuestra fuerza de trabajo, inversión, atención, decisiones y apoyo, tenemos toda la voluntad para hacerlo y aprender lo que haya que aprender porque Venezuela nunca ha sido una potencia económica; así que tenemos que aprender y estudiar bastante de los modelos exitosos que han existido. Nosotros estudiamos mucho el modelo chino, quince años, y lo que falta Berrizbeitia, porque hay que desarrollar un modelo propio con nuestras potencialidades y posibilidades. Jamás nos sentimos en la prepotencia de creernos listos, aprendidos; ahora es que falta para terminar de conseguir la fórmula permanente y exitosa del desarrollo nacional.

 

Aquí tenemos otro conjunto de elementos en el que estamos trabajando, uno de ellos es reducir el sobrecalentamiento en el consumo y el exceso de liquidez con una política especial para seguir ampliando el ahorro nacional.

 

Tengo que decir que las medidas que iniciamos entre noviembre y diciembre para estimular el ahorro han sido altamente exitosas y tenemos un conjunto de decisiones –que no voy a ampliar el día de hoy porque van a ser objeto de una sesión de trabajo especial– y anuncios del equipo económico que vamos a desarrollar en una jornada los próximos días.

 

Así que este equipo debe trabajar como equipo, los compañeros que hemos designado, incluyendo a Andreína Tarazón, que no solamente por ser una joven dirigente es Ministra del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, sino porque ha hecho grandes aportes a la configuración y al estudio en el proceso de conformación de la ley en los equipos especiales que conformamos. De manera especial, ella va a seguir siendo Ministra del Poder Popular para la Mujer porque desde su puesto de lidereza, junto a los movimientos de mujeres, sean las protagonistas y estén en el epicentro de la lucha por el establecimiento del nuevo modelo económico a través de esta tremenda Ley de Precios Justos. Juventud y mujeres, vamos a llamarlos para conformar ese nuevo modelo. (Aplausos).

 

Hay que resaltar que en diciembre de 2013 fue aprobado por esta Asamblea Nacional el Plan de la Patria, Segundo Plan Socialista de la Nación, y ya es Ley de la República. En realidad y en verdad es la carta de navegación que trazó nuestro Comandante Hugo Chávez para los próximos seis años y para muchos años más.

 

He dicho muchos años más. Aclaro, porque a los cinco grandes objetivos históricos contenidos en el Plan no podemos fijarle límites temporales para su plena realización, seis años son del todo insuficientes para cumplirlos a cabalidad; pero en seis años sí que podemos avanzar por el camino que nos abren estos cinco grandes objetivos históricos que Chávez trazara con mano maestra. Es el camino hacia la Patria real y verdaderamente libre y soberana, real y verdaderamente independiente.

 

Es, digámoslo como el inmenso Alberto Arvelo Torrealba, un camino que anda, muchos caminos que andan, es el camino por el que debemos marchar a paso de vencedores, es el camino, nuestro camino, la vía venezolana el Socialismo. Ésta es la carta de navegación para dejar de vivir en el simple reino de la necesidad, el tránsito glorioso para pasar a vivir en el reino de la libertad. De tal envergadura es el legado que nos dejara en el Plan de la Patria el Comandante Hugo Chávez.

 

En cada una de las etapas de su iluminosa vida de lucha, el Comandante siempre partió con su proyecto. Su fecundo legado en el terreno de las ideas se expresa a través de un acumulado histórico de proyectos, que se manifestó inicialmente en aquellos documentos que todavía siguen siendo de consulta obligada para nosotros: el Libro Azul que se lo regalé a los compatriotas que asistieron a Miraflores a las distintas jornadas y trajimos hoy –ojalá, ya se los hayan colocado en sus sillas, a cada uno, como regalo de año nuevo- ¿si lo tienen? (Asentimiento).¿los chocolates también? Esos se los llevó el diputado Edgar Zambrano.

 

El Libro Azul es extraordinario para entender la forma de convivir en paz, compatriotas de la oposición, es entendernos a profundidad. El Libro Azul y la Agenda Alternativa Bolivariana -que no la tengo aquí- están proyectados hacia el horizonte futuro en el Proyecto Nacional Simón Bolívar, el primer Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social 2007–2013. Un proyecto de largo alcance y de largo aliento.

 

El Plan de la Patria principia por ser un plan social que dignifica en cuerpo y alma las grandes mayorías de nuestro pueblo. No es un plan tecnocrático, de esos que acaban por entronizar a los grupos de poder y mafias que por siempre dominaron el escenario político venezolano, no es un “constructor,” que como tal, tan solo demanda la presencia de nuestros hombres y mujeres como simple datos estadísticos.

 

Vayamos de nuevo a las páginas del Plan de la Patria: “En el próximo período de Gobierno Bolivariano y Socialista seguiremos moldeando un sistema de relaciones sociales de producción, sustentado en los valores del saber y del trabajo al servicio de la satisfacción plena de las necesidades humanas de nuestro pueblo: alimentación, agua, electricidad, vestido, vivienda y hábitat, transporte, salud, educación, cultura y ciencia y tecnología.”

 

Chávez nos coloca ante el desiderátum  del necesario quiebre de lo que aún se resiste a toda transformación y transustanciación, para mejor expresar con esta categoría de García Bacca, que define el propósito de un cambio a fondo de sustancia más allá de meras formas ¿Cuántas veces nos reflexionó el Comandante sobre este concepto? De modo que una real y verdadera transustanciación de las relaciones sociales, pasa por desarrollar el papel protagónico de la clase obrera en los planes de desarrollo de las unidades de producción económica, pasa por un dominio paulatino de los espacios de producción y desarrollo de la nueva economía. Estamos hablando de una democracia socialista, de una democracia verdaderamente revolucionaria.

 

Hemos hablado de la democracia revolucionaria, no es ésta una revolución democrática ¡No! No es lo mismo hablar de revolución democrática, que de democracia revolucionaria, nos decía nuestro Comandante, y luego afirmaba: “El primer concepto tiene un freno como el caballo, es revolución, pero es democrática. Es un freno conservador. El otro concepto es liberador, es como un disparo, es como un caballo sin frenos, democracia revolucionaria, democracia para la revolución.” Palabras de nuestro Comandante Supremo del 13 de enero de 2006.

 

La base fundamental para este tipo de democracia, según el gigante, radica en la fórmula pregonada por nuestro Libertador Simón Bolívar en Angostura: “Mi opinión es, legisladores, que el principio fundamental de nuestro sistema depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela (…)”

 

En Venezuela hemos seguido este camino y creemos que la cuestión de la igualdad se decide en el terreno de las condiciones y no sólo en el de las oportunidades, de allí la necesidad de la transición al socialismo. El establecimiento de las condiciones que garanticen la irreversibilidad a nuestro proceso inédito, traspasando la barrera del no retorno, a conciencia de que los primeros objetivos ya han sido alcanzados, toma del poder, defensa de la victoria y reconquista de la independencia nacional.

 

En el Libro Azul el Comandante Hugo Chávez fijaba una temporalidad para la transformación de la Patria –aquí está– casi las palabras de un profeta, el Mayor Chávez (año 90, 91) antes del 4 de febrero de 1992. Para los más jóvenes: Chávez, el Libro Azul: “El Proyecto Nacional Simón Bolívar propone la fijación de un horizonte de tiempo máximo de 20 años, a partir del comienzo de las acciones transformadoras de la situación inicial para que los actores y las acciones se ubiquen en el objetivo estratégico”.  20 años pasaron desde el 4 de febrero del año 92 hasta el año 2012, donde nos ubicamos en el objetivo estratégico del Plan Nacional Simón Bolívar, ya recuperada la Independencia, ya establecido un nuevo modelo social, ya establecido un nuevo modelo político de democracia protagónica del pueblo.

 

Hoy los actores y las acciones se han ubicado en el objetivo estratégico, que no es otro que completar la Independencia definitiva de Venezuela, y ahora, consolidar la Patria Bolivariana y Socialista con la entrañable e imborrable presencia de nuestro Comandante, con su espíritu de amor y lucha, debemos darle perpetuidad y profundización a la revolución que bajo su mando hemos forjado en estos 14 años, démosle riguroso cumplimiento a este Plan de la Patria 2013–2019, para honrar activamente su viva, alta y clara memoria.

 

Hacemos nuestro el convencimiento inicial del Comandante, cuando redactó su propuesta programática para esta nueva etapa de la vida republicana de Venezuela, hoy ya felizmente convertida, gracias a ustedes, queridos legisladores y legisladoras, en Ley la República.

 

Recordemos sus palabras: “Al presentar este Programa, lo hago con el convencimiento de que sólo con la participación protagónica del pueblo, con su más amplia discusión en las bases populares, podremos perfeccionarlo desatando toda su potencia creadora y liberadora”.

 

Bien podemos decir, entonces, que es el pueblo el que le dio forma definitiva al testamento de nuestro gigante, es el pueblo quien protagonizó indiscutiblemente el tránsito y la transición del Programa de la Patria al Plan de la Patria, es el pueblo que dio una nueva y hermosa demostración de que, todos y todas, juntos y juntas, seguimos siendo Chávez”. (Aplausos).

 

Si revisamos con honestidad y talante crítico el devenir político venezolano, desde la creación de la República hasta nuestros días, encontraremos que jamás se había concebido un proyecto que hubiese sido considerado con tanta claridad y de manera tan orgánica al pueblo, que hubiera considerado al pueblo como el real y verdadero protagonista histórico de la vida nacional.

 

Es por eso que en realidad, Comandante, este proyecto que tú nos dejaste se ha hecho pueblo, se ha hecho tierra, se ha hecho realidad. (Aplausos).

 

Quien les habla no ambiciona otra cosa que cumplir con la misión que me encomendara nuestro Gigante, la he venido cumpliendo y la seguiré cumpliendo por amor a su obra, por amor al pueblo y a nuestra Patria. Hemos venido cumpliendo, estamos cumpliendo; aquí ahora tenemos la hoja de ruta que nos trazara, convertida en ley de la República; aquí está la encarnación de un sueño y de un proyecto fruto de mil batallas; aquí esta el rumbo cierto trazado por su mano y alimentado por la savia de nuestro pueblo, sentido y razón de nuestra historia. Tal como fue creada esta carta de navegación, así la haremos cumplir para que la Patria siga ardiendo en llamarada perpetua, en fuego sagrado. (Aplausos).

 

Tantos años al lado de nuestro Comandante, conociendo sus desvelos y preocupaciones, sabiendo lo que cruzaba por su alma al momento de escribir su programa de Gobierno, admirando su amor infinito por nuestra Patria, hoy nos hace contar con la suficiente fuerza moral y capacidad política para hacer realidad todo cuanto contienen su legado y su testamento, todo cuanto contiene este Plan de la Patria, que nadie lo dude. El poder constituido, y me hago enteramente responsable de lo que voy a decir, tiene que estar claro de nuestra subordinación al poder real, al Poder Popular, al poder constituyente, al poder instituyente; el proceso constituyente no ha terminado y este Plan de la Patria lo demuestra con creces.

 

Proceso constituyente, que en este año cumple 15 años de la Asamblea Nacional Constituyente; proceso constituyente que equivale, para nosotros, la revolución permanente, la revolución popular, la renovación de todo, siempre y en todo. Este Plan se fundamenta en el principio de continuidad de este proceso, en la convicción irrenunciable de que no tiene fin previsto, tiene objetivos a alcanzar.

 

Quiero referirme ahora a unas palabras del Comandante que se hallan en la presentación de este Plan y que son muy importantes para entender el rumbo al socialismo que mantenemos y que vamos a lograr. Con lucidez y realismo nos advierte: “No nos llamemos a engaño: la formación socioeconómica que todavía prevalece en Venezuela es de carácter capitalista y rentista”.

Aquí hay testigos: Elías Jaua, Diosdado Cabello –a los que puedo ver ahorita aquí–, Jorge Rodríguez, Rafael Ramírez, Ricardo Menéndez, varios, y cuántas veces el Comandante fue sobre este texto para dejarlo como expresión exacta de su pensamiento, como gran conductor, genial conductor, sabio conductor, de la primera Revolución  Socialista del Siglo XXI, Hugo Chávez.

 

“No nos llamemos a engaño: la formación socioeconómica que todavía prevalece en Venezuela es de carácter capitalista y rentista. Ciertamente, el socialismo apenas ha comenzado a implantar su propio dinamismo interno entre nosotros. Éste es un programa precisamente para afianzarlo y profundizarlo; direccionado hacia una radical supresión de la lógica del capital que debe irse cumpliendo paso a paso, pero sin aminorar el ritmo de avance hacía el socialismo”.

 

Aquí están sus palabras, su lenguaje, su pensamiento, la precisión de los conceptos; allí está nuestro gran reto y nuestro gran desafío.

 

¿Cómo comenzamos a superar definitivamente la formación socioeconómica que aún prevalece? Y vale la pena preguntarnos también con radical honestidad, ¿por qué prevale dicha formación tras 14 años de Revolución Bolivariana?

 

Igualmente, si el socialismo apenas ha comenzado a implantar su dinamismo interno entre nosotros, ¿cómo hacemos para acelerar el cambio metabólico que entraña la vía venezolana al socialismo?

 

Decía nuestro Comandante, ¿verdad, Elías?, ¿dónde está el socialismo, Elías? Cuando Elías, como Vicepresidente, le mandaba puntos de cuenta, propuestas, cosas, él se preguntaba dónde está el socialismo aquí. Teníamos que encerrarnos a estudiar para dar respuestas certeras, casi siempre fallábamos. No, mentira, aprendimos mucho.

 

 Dicho del buen venezolano: Nadie se las sabe todas a la hora de construir el socialismo. Repito, dicho del buen venezolano chavista: Nadie se las sabe todas a la hora de construir el socialismo. Un poco de humildad para algunos sabios que hay por allí, por favor. (Aplausos).

 

(Dirigen frases al Presidente de la República)

 

 Lo que pasa es que quedé lesionado del juego de béisbol, un desgarre en la pierna derecha después de haberle pichado al “Potro” Álvarez una curva, pero la televisión de la burguesía me censura y no saca la curva porque ponché al “Potro” Álvarez.

 

(Dirigen frases al Presidente de la República)

 

Buen mérito, me dicen, pero también ponché a Magglio Ordóñez con la misma curva, eso sí es merito. Palabras mayores dice Diosdado. (Risas).

 

Bien, dicho del buen venezolano: Nadie se las sabe todas a la hora de construir el socialismo. El socialismo, como bien decía Rosa Luxemburgo, es un territorio nuevo y ello significa, en términos bien concretos, tener que enfrentar miles de problemas y miles de dificultades, y en Venezuela, por su condición de país rentista, los problemas y las dificultades se acentúan.

 

Para nosotros, desde la realidad venezolana, cómo no darle la razón a Rosa Luxemburgo. La realización práctica del socialismo, la creación de un nuevo sistema político, social, económico y jurídico, nunca ha podido, ni podrá fundamentarse en la aplicación práctica de un conjunto de recetas dogmáticas prefabricadas. Los dogmas no sirven para construir el socialismo ni para construir nada, lo único que han construido es derrotas al movimiento revolucionario mundial, divisiones al movimiento revolucionario mundial; para eso han servido los dogmas y los dogmáticos. (Aplausos).

Hay una regla de oro para nosotros y nosotras, –eso no es con ustedes, no se metan en eso– confiar en lo que nuestro Aquiles Nazoa llamaba los poderes creadores del pueblo. Esa fórmula mágica nuestra, venezolana, los poderes creadores del pueblo.

 

Recordemos cuánto énfasis hacía nuestro Comandante en el fulminante lema de Rosa Luxemburgo: Socialismo o Barbarie. Es oportuno que recordemos estas pertinentes palabras de Michael Löwy que extraemos de su ensayo Actualidad Revolucionaria de Rosa Luxemburgo, del año 2009:

 

“Volvamos por un momento al alcance político y filosófico del lema Socialismo o Barbarie”. Se encontraba sugerido en algunos textos de Marx y de Engels, pero fue Rosa Luxemburgo quien le dio esta formulación explícita y tajante. Implica una percepción de la historia como proceso abierto, como serie de bifurcaciones donde el factor subjetivo de los oprimidos, conciencia, organización, iniciativa, se vuelve decisiva. No se trata de esperar a que el fruto madure según las leyes naturales de la economía o de la historia, sino de actuar antes de que sea demasiado tarde”.

 

Bien podremos decir que en Venezuela estamos actuando antes de que sea demasiado tarde; tengamos presente que la crisis del capital, en cuanto tal, corre pareja con las crisis ecológicas anunciadas por el cambio climático. Es el tema de los temas, el cambio climático, si va a sobrevivir o no esta especie llamada humana. Es por eso que quienes se han burlado y se siguen burlando del quinto objetivo del Plan de la Patria no tienen la menor idea del mundo en que viven ni del tiempo histórico en que estamos situados.

 

Vuelvo a insistir en algo que dije más arriba: Nadie se las sabe todas a la hora de construir el Socialismo. En el Plan de la Patria, el Comandante nos da una dirección general a través de los 5 grandes objetivos históricos, pero nadie era más consciente que él de que los problemas y las dificultades seguían allí. Estoy seguro que nuestro gigante suscribiría plenamente estas palabras de Rosa Luxemburgo, y esto nos sirve a todos, hasta a ustedes en los debates MUD, sirve perfecto: “Sólo la experiencia puede corregir y abrir nuevos caminos; sólo la vida sin obstáculos efervescentes lleva a miles de formas nuevas e improvisaciones, saca a la luz la fuerza creadora, corrige por su cuenta todos los intentos equivocados”. La dialéctica.

 

No hay algo más dialéctico, como fuerza constructora, que plantearse la meta humana gigantesca de construir una nueva civilización, una nueva forma de relacionamiento, una nueva forma de vida, un nuevo modo de vida, que es el socialismo como superación de todas las miserias, de todos los antivalores, del antihumanismo, del capitalismo, en todas sus formas de existencia y expresión.

 

Pienso que lo dicho por Rosa Luxemburgo refleja fielmente la experiencia de construcción comunal o comunera que está en marcha en todo el territorio Nacional. La comuna es la experiencia definitoria de la vía venezolana al Socialismo. Nuestra comuna, ésta, la que nosotros estamos construyendo, viva, democrática, la comuna que es capaz de bailar salsa o cantar rock con Paul Gillman, nuestra comuna. La comuna es la más alta expresión de la fuerza creadora de nuestro pueblo; esa hermosa, dinámica, de formas nuevas e improvisaciones, no está exenta de fallas o de equivocaciones, pero es desde la experiencia comunera que podemos corregirlas. La comuna está abriendo nuevos caminos, caminos que se van inventando cada día. O inventamos o erramos, decimos como Robinson; comunas o nada, decimos como nuestro Comandante Hugo Chávez. (Aplausos).

 

Yo quisiera compartir con ustedes, si se puede Escalona, Ingeniero de Tecnología, una pequeña lámina que es muy importante, porque uno de los procesos más significativos del 2013, que retomamos en medio de las luchas que ustedes saben, uno de los puntos centrales que tomamos en el 2013 y que vamos a profundizar en estos 5 años de Gobierno Revolucionario que voy a presidir, es el tema de las comunas. Hicimos un llamado extraordinario a un censo que arrojó una riqueza extraordinaria en la organización social venezolana.

 

(Se muestra lámina)

 

Si hay alguna posibilidad de que la democracia, en el concepto tradicional, occidental, sufra o más que sufra que viva un proceso de adaptación al mundo moderno o al mundo que nos espera en los próximos 20, 40, 60, 100, 200 años, en buena medida va a ser con el desarrollo de experiencias como la democracia comunal de Venezuela. Ustedes verán.

 

Nosotros, en ese proceso de ese censo comunal logramos articularnos con 40.035 consejos comunales, que representan a millones de venezolanos, 1.401 comunas, 1.294 salas de batalla y 28.791 movimientos sociales de diversos signos, movimientos sociales de jóvenes, movimientos sociales de la sexodiversidad, movimientos sociales de la cultura, del arte; movimientos sociales de los deportistas, movimientos sociales de todo signo. Esto quiere decir 71.521 organizaciones sociales diseminadas por todo el espacio, por todo el territorio de nuestra Patria venezolana.

 

En la Venezuela Bolivariana se ha verificado aquello que con tanta lucidez reclamaba el Apóstol Martí, con respecto al problema crucial de la Independencia. Aquí se produjo un verdadero cambio de espíritu y no sólo de forma, tan entrañable espíritu encarnado en el pueblo de Bolívar y de Chávez. Por eso mismo, no hay mayor garantía para la consolidación y expansión del bien más preciado, que es nuestra Independencia, que el fortalecimiento y expansión del poder popular protagónico. La comuna no es una amenaza, al contrario, la comuna es la oportunidad para convivir y hacer la paz, para construir nuevas formas de democracia social, verdaderamente arraigadas allí, donde la gente, nuestro pueblo, hace vida.

 

El segundo de los grandes objetivos históricos del Plan de la Patria propone continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del siglo XXI en Venezuela, como alternativo al modelo salvaje del capitalismo, y con ello asegurar la mayor suma de seguridad social, la mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad para nuestro pueblo.

 

Entra de lleno el problema de la transición, sus condiciones y sus condicionamientos. Para decirlo como Javier Biardeau ¿Cómo se pronuncia, Elías? Elías, porque es el Canciller y habla francés, portugués, inglés, mandarín, guajiro, wayúu.

 

Para decirlo con Javier Biardeau el “diseño, ejecución, evaluación, control y corrección” que nos permitirán alcanzar este segundo objetivo corresponde a una dirección político-militar-colectiva, a una estructura de mando colectivo que esté irrenunciablemente subordinada al pueblo. El pueblo –valga el comentario– no está calándose más potes de humos que pretendan llamarse socialistas; si a partir del año 2013 hemos aprendido algo, es la gigantesca tarea que abordamos en el Gobierno de Eficiencia en la Calle, entre otras cosas, para darle mayor visibilidad a la dirección colectiva de la Revolución que se ha sometido y se seguirá sometiendo a la interpelación popular, por dura e implacable que ella pueda ser; solo una dirección colectiva, vinculada al pueblo, consciente y responsable de su misión, puede estar al frente de la gigantesca gesta que implica seguir construyendo el Socialismo del Siglo XXI. (Aplausos).

 

El año 2013 fue el año de la implementación y creación del Gobierno de Calle, aquí hay algunos datos importantes, los cuales hemos sistematizado y que voy a comentar:

 

El Gobierno de Calle, en medio del fragor de la campaña presidencial –lo dije–, superó cualquier expectativa que tuviéramos de su efectividad, de su justeza. En esta primera fase, calculamos que se hicieron más de 3.324 entre sesiones y actividades de Gobierno de Calle. Quizás, participé en 160 o un poco más, directamente; físicamente es imposible, pero nuestros compañeros ministros y ministras, los jefes de las REDI de Gobierno se desplegaron todos los días del año junto al pueblo, escuchando la crítica, la interpelación y resolviendo. 3.324 actividades se efectuaron en esta primera fase, estos son datos que me aportó el Vicepresidente Ejecutivo; unas 3.483.200 personas contabilizadas en las actas de seguimientos de las asambleas y de las reuniones convocadas. No es poca cosa entrar en contacto con casi tres millones y medio de venezolanos.

 

Aprobé 171 mil 999 millones de bolívares el año pasado, para 3.600…

 

(Dirigen comentarios al Presidente de la República).

 

¿Quieren saber? Nombren una comisión y vayan a chequear. Todo este dinero está convertido en autopistas, carreteras, escuelas y obras para las comunidades. Si hay una cosa que distingue con fuerza el Gobierno de Calle es que una obra aprobada es obra que sigue el pueblo. (Aplausos)

 

3 mil 605 fueron los compromisos adquiridos de diversas índoles. Al 31 de diciembre habíamos inaugurado ya 426 obras de estos 3 mil 605 compromisos; algunas se hicieron en tiempo récord, otras se retomaron porque estaban estancadas. Para los próximos años en obras que son de mayor profundidad hemos aprobado y comprometido casi 25 mil 539 millones de dólares, es un método revolucionario y democrático. De esto no se habla en el mundo, ni CNN, nunca, aquí dicen que continúe la dictadura y es peor la mía que la del Comandante Chávez, soy más autoritario, más loco, me dicen.

 

Jamás, Gobierno de Calle o vamos a la asamblea, a la comunidad, escuchamos a la gente que recorremos todos los días; este es un Gobierno que está en la calle con su pueblo y no en las frías, tristes y oscuras oficinas de sus gabinetes ministeriales. Eso no es noticia. Sigan así que le va a ir muy bien a CNN y a sus compañeros de ruta; nosotros, mientras tanto, sigamos humildemente cumpliendo con nuestro trabajo. (Aplausos).

 

Entonces es necesario radicalizar el combate sin tregua contra el burocratismo en todas sus expresiones: la corrupción, el oportunismo y la falta de consistencia ideológica. Dentro de este combate sin tregua, hay un notable peligro que advirtió lúcidamente el maestro Rigoberto Lanz, la reproducción de un pensamiento reaccionario de derecha dentro de una práctica que pretende ser socialista y revolucionaria. En realidad, debemos superar tan flagrante contrasentido de la mano del pueblo, con su interpelación, su crítica, su denuncia, sus propuestas, protestas y verdades. Si el socialismo bolivariano no va por los anchos caminos de la sensibilidad y conciencia popular, estaríamos construyendo, a lo más, un mero capitalismo de Estado y, peor aún, creyendo que hacemos socialismo.

 

Por eso, es necesario destacar la trascendencia política del Gobierno de Eficiencia en la Calle, el cual ha sido y es una forma de encarnar lo original robinsoniano; estamos inventando, experimentando y abordando una cuestión decisiva de cara al pueblo. Estamos demostrando que gobernar socialistamente es una práctica concreta que se visibiliza y se hace tangible día a día; gobernar en y con la calle, es la dirección que hemos tomado y es la dirección correcta que vamos a profundizar y a continuar. (Aplausos)

 

Convencido de que la única democracia en la que creemos es la democracia del pueblo, la democracia participativa y protagónica, cargada de fuerza e impulso popular, como nos enseñó nuestro líder y maestro, recorrimos el país en la campaña electoral de abril pasado, asumiendo en medio de esa campaña dolorosa el compromiso de iniciar un Gobierno de Eficiencia de Calle, desplegado y abierto no solo para escuchar y debatir de la manera más franca y directa sino, además, para resolver los problemas de las comunidades en conjunto, promoviendo la organización y el protagonismo popular.

Decía la gran Eva Perón de Suramérica, nuestra Evita: “Donde existe una necesidad nace un derecho”. En tal sentido, encontrarnos con las comunidades para advertir sus necesidades, nos compromete cada vez más a luchar por los derechos del pueblo. En consecuencia, profundizar en la calle la nueva hegemonía del popular organizado, tiene que convertirse en práctica cotidiana en todo orden de Gobierno, si queremos seguir avanzando en revolución.

 

En esta nueva etapa del Gobierno socialista, consolidar toda forma de apropiación de la gestión comunitaria es una necesidad estratégica; de allí que cada barrio, cada esquina, cada cuadra, cada cancha tiene que convertirse en espacio de discusión y acción, que estén orientados al cumplimiento a escala del Plan de la Patria, que nos asigna cada quien la responsabilidad para seguir logrando la transformación de nuestra sociedad.

 

Gobernar desde la calle nos ha permitido vincular orgánicamente todas las misiones y grandes misiones en la territorialidad concreta de las comunidades.

 

Con esto no sólo se han atendido problemas puntuales, sino además se ha fortalecido, desde la base social misma, el Poder Popular y toda su capacidad de acción. De igual suerte, ha hecho posible hacer un balance y adelantar políticas claras sobre el propósito último de todo nuestro empeño organizativo en el ámbito social y político.

 

La concreción del Poder Comunal traducido en el ejercicio colectivo y protagónico de la comuna, como base fundamental de nuestro gobierno: gobierno comunal, democracia comunal, Poder Comunal. (Aplausos).

 

El Plan de la Patria convertido en ley, lo dice con claridad, como uno de los propósitos fundamentales: “Consolidar y expandir el Poder Popular y la democracia socialista”. Y nuestro Comandante fue aún más categórico: “Comuna o nada”.

Por eso, obedeciendo a ese mandato, es que hemos hecho nuestro, desde finales de abril pasado, una vez juramentado como Presidente constitucional de la República, nos empeñamos en crear un plan político estratégico para activar el Poder Comunal en todo el país, y para cumplirle a nuestro pueblo en todos los compromisos.

 

Hoy podemos decir, reiterando los números –este es otro dato que no estaba en la lámina que mostramos- que contamos con un registro de 544 comunas conformadas y activadas en el país, y 1.401 en distintos niveles de formación. Por eso es que ahí decíamos 1.401 comunas censadas, pero, con un tremendo esfuerzo de nuestro compañero Reinaldo Iturriza, quien no se encuentra presente por motivos personales y familiares, y un tremendo esfuerzo de todo el equipo de Gobierno, hemos verificado, hemos logrado activar 544 comunas y en distintos niveles de formación 1.401. (Aplausos)

 

Estamos seguros que comenzará a mostrar su efectividad y potencia transformadora, en la medida que se vaya elevando la conciencia y la comprensión, de que sólo con la fuerza colectiva de las comunidades iremos creando las bases necesarias para la construcción de una sociedad justa, libre y soberana.

 

Debemos tener claro el fondo y el fin de las comunas, en relación a su dinámica transformadora en el marco del orden social. En el 2013 avanzamos significativamente en ese sentido, pero tan sólo es un preludio de lo que estamos obligados a hacer para alcanzar la meta de 3.000 comunas conformadas y funcionando en el año 2019. (Aplausos)

 

Por eso, es vital considerar que más allá de su carácter organizacional y territorial, en función de la garantía de sus necesidades y la promoción de su forma de gobernarse en comunidad, una comuna es por esencia un espacio de lucha. No se puede imaginar comuna alguna sin contar con un proyecto claro que le permita, junto a otras, incidir directamente en el contexto social en el que está funcionando.

 

Son de la mayor importancia estas preguntas planteadas para el Ministro Reinaldo Iturriza en una reflexión publicada dice Reinaldo: ¿Cómo territorializar nuestro socialismo? ¿Cómo suscitar la emergencia del territorio de lo nuevo, que desde el principio veíamos expresados en las comunas organizadas de acuerdo a la lógica reticular en forma de gigantesca telaraña? Además, ¿Cómo contribuir en la construcción como concepto de una “nueva hegemonía democrática,” optando por el convencimiento en lugar de la imposición”?

 

Eran la base central de las reflexiones y enseñanzas del Comandante Chávez, en aquella época en que rescató del libro de Dussel este conjunto de conceptos. Decir comuna, en el marco del proyecto bolivariano, es decir organización, cambio y liberación. Tal como lo señala la estudiosa argentina Diana Hernández en una disertación sobre el Poder Popular: “Podemos pensar en el Poder Popular como un proceso a través del cual los lugares de la vida de las clases subalternas –así las califica ella– se transmutan en células constituyentes de un poder alternativo y liberador, que le permite ganar posiciones y modificar la disposición del poder y las relaciones de fuerza; y, claro está, avanzar en un campo contrahegemónico”. Cuando habla de campo contrahegemónico, es contra la dominación y la hegemonía del capitalismo en cualquiera de nuestros países.

 

En este sentido, cómo cuesta entender a casi todos los representantes de la oposición venezolana. Digo yo, cómo cuesta entender los miedos y aprehensiones que a veces se escuchan y se transmiten en el discurso de algunos dirigentes muy importantes de la oposición venezolana. Quien se sienta realmente demócrata jamás podrá renegar de la participación popular, decidiendo su destino inmediato y el de la sociedad a la que se debe.

 

Esta actitud evidencia en el fondo las distintas concepciones que hoy vive el país, en relación a la concepción del ejercicio del poder. Para nosotros poder es servicio y apropiación de las condiciones materiales y espirituales, para que el pueblo pueda de forma directa y soberana labrarse la satisfacción plena de sus derechos y de su vida.

Sin embargo, hay quienes siguen considerando el ejercicio del poder de otra forma. El debate está abierto en Venezuela. La Comuna, para nosotros, es el camino para avanzar a plenitud hacia la democracia participativa, hacia la democracia protagónica como proyecto político de vida de nuestra sociedad. (Aplausos).

 

El concepto de la democracia en su real y verdadero sentido, no es otra cosa que la expresión profunda de la existencia humana. No hay algo más inherente a la humanidad, como humanidad sobre todo, en nuestro presente y hacia el futuro, que la democracia como ejercicio de la dignidad del poder verdadero de los ciudadanos.

 

Por eso es que no hay otra cosa más cercana al socialismo que el ejercicio verdadero y pleno de la democracia como poder social. Son debates necesarios que nos permiten elevar la altura de la confrontación política-ideológica del conflicto democrático que vive Venezuela y que debe seguir viviendo.

 

El concepto de la democracia, en su real y verdadero sentido, no es otra cosa que la expresión profunda de la existencia humana, tal como nos enseña Karl Marx en su crítica a la filosofía del Estado de Hegel (1844), en las demás formas del Estado  el ser humano sólo tiene existencia legal.

 

Según el mismo Marx, en democracia el ser humano no está hecho para la ley, sino la ley está hecha en gracia para ser humana. En su ensayo Democracia, según un texto juvenil de Marx de 1861, nos dice el gran filósofo Juan David García Bacca que el hombre llega a existir humanamente es porque ha llegado a ser un ser social, su forma política de existencia será la socialista, o con otra palabra, por ahora, casi puro programa y frecuentemente vago anhelo o proyecto sentimental, habrá llegado a tomar existencia humana.

 

Nuestra forma política de existencia será socialista y habrá llegado a tomar existencia humana en la medida en que logremos afianzar la dinámica comunal o comunera hasta el último rincón de Venezuela, son nuestras convicciones democráticas.

Tal como nuestro Comandante Supremo lo avizorara, debemos enfilarnos hacia el gobierno comunal, más allá del simple localismo o regionalismo, porque las comunas no deben fungir como compartimientos estancos o gobiernos paralelos al nacional y a todos los instituidos; las comunas se articulan y entretejen en todo el sistema socialista en construcción.

 

Por supuesto, estamos hablando entonces de la toparquía, esa forma no de Gobierno –ojo con esto– sino de autogobierno que el Gigante Chávez lograra traer a nuestra realidad política de la mano del sabio Simón Rodríguez, y tomando como referencia una carta que este escribiera a Anselmo Pineda el 2 de febrero de 1847: “La verdadera utilidad de la creación de una república, es hacer que los habitantes se interesen en la prosperidad de su suelo, así se destruyen los privilegios provinciales. Ojalá cada parroquia se erigiera en toparquía, entonces habría confederación, el gobierno más perfecto de cuanto puede imaginar la mejor política.” Lo califica él, el gobierno de la toparquía, el gobierno de la parroquia, el gobierno de la comuna.

 

“El gobierno más perfecto de cuanto puede imaginar la mejor política –dice nuestro sabio, nuestra raíz, Simón Rodríguez– es el modo de dar por pie al despotismo. Esto es mil y mil veces, si se instruye para que haya quien sepa –Aristóbulo– y se educa para que haya quien haga casas, lugares, provincias y reinos rivales, prueban malacrianza”. Simón Rodríguez.

 

Robinson se refiere a una relación compleja entre poder, ciudadanos y territorios, en consideración del carácter horizontal que tenían para él las costumbres y la voluntad general, lo que, por supuesto, nos coloca en la necesidad de crear una nueva cultura. Si la revolución no es cultural, como viene insistiendo el compatriota Carlos Lanz, tenderá a reproducir la dominación y agregamos nosotros, aun dentro de un contexto socialista no escapará a ello si, como dijimos atrás, nuestra forma de autogobierno no llega a tomar existencia humana.

El Gobierno Bolivariano no podrá mantener en el tiempo y en el espacio todas sus acciones contra la corrupción y la guerra económica, por ejemplo, si una nueva subjetividad no se impone desde la conciencia personal de todos los que habitamos en este país, a modo de erigir una conciencia colectiva desde la cual contrarrestemos todos los males con los que se pretenden doblegar a todo un pueblo, no necesariamente convirtiéndonos todos en policías o inspectores, no, sino transformando y transustanciando nuestra realidad en la misma medida que nos apropiamos de la misma.

 

En sal y agua se convertirán todos los esfuerzos del órgano superior para la defensa popular de la economía, por ejemplo, si nuestros hombres y mujeres no garantizan ni hacen valer sus derechos y los de toda la nación ante las mafias especuladoras. Una vez que los funcionarios fiscales de ese ente contralor abandonen los establecimientos inspeccionados y sancionados, se impone entonces el principio de comuna o nada, toparquía o nada, para eliminar todas las formas y tipos de despotismo, para eliminar todas las mutaciones de la perversidad capitalista; de la realización de tal principio depende la consolidación de un verdadero sistema popular de gobierno y con él la hegemonía del proyecto histórico bolivariano.

 

Reflexionemos bien, compatriotas, reflexionemos bien y estudiemos conceptos que puedan ir perfeccionando las formas del poder nuevo que ha nacido en la patria, las formas del sistema de gobierno popular. Al final el objetivo nuestro es construir un Poder Popular que ejerza el gobierno a través de un sistema, con un Gobierno de Eficiencia en la Calle, conduciendo las acciones centrales.

 

Compatriotas, diputados y diputadas, al hacer un balance de las relaciones internacionales de Venezuela durante el año 2013, no podemos dejar de constatar y destacar el sentido homenaje que los pueblos del mundo rindieron al Comandante Hugo Chávez en todas las latitudes del planeta, desde los 4 horizontes del cielo, como dijera el poeta Gustavo Pereira. Se produjeron multitudinarias demostraciones de duelo y de profundo homenaje, una constatación de la manera profunda en que Hugo Chávez marcó la historia contemporánea de las relaciones internacionales del siglo XXI. (Aplausos).

 

Muy pocos líderes en nuestro tiempo hicieron tanto por transformar el orden internacional profundamente injusto, unipolar, surgido del colapso de la Unión Soviética; incluso, pudiéramos decir que ningún otro líder contemporáneo hizo tanto al respecto como Chávez y eso lo reconoce toda la vasta diversidad de la geografía humana, ideológica y política del mundo actual. Hay un antes y un después de Chávez en las relaciones internacionales y eso tiene un reconocimiento, incluso en sus más enconados adversarios.

 

En mi condición del primer Presidente chavista, puedo decir con gran orgullo que la arquitectura de las relaciones internacionales contemporáneas, el gran diseño del nuevo mapa de relaciones estratégicas de Venezuela, creado por el Comandante Chávez, no solo ha sido reafirmado por nuestro Gobierno, sino que estamos trabajando para su profundización y consolidación. (Aplausos).

 

Nuestro camino en materia de política internacional está fijado por los objetivos 3 y 4 del Plan de la Patria, nos guía la visión de águila del Gigante.

 

En este contexto cabe señalar que apenas iniciado el Gobierno que presido comenzó una campaña internacional, mediados del año 2013, promovido por factores con amplio respaldo en medios de comunicación internacional. Inmediatamente, iniciamos  un intenso esfuerzo por contrarrestar dicha ofensiva contra Venezuela que se proponía esencialmente provocar el derrocamiento de nuestro Gobierno, promoviendo la idea de que con la desaparición física del Comandante Chávez la Revolución Bolivariana había llegado a su fin.

 

A principios de mayo de 2013, iniciamos nuestra primera gira internacional como Jefe de Estado y de Gobierno, viajando a las capitales de los 3 más importantes aliados suramericanos de nuestra Patria: Uruguay, Brasil y Argentina.

 

Durante los sucesivos encuentros con los gobernantes de esas naciones hermanas, no solamente ratificamos la plena vigencia de la fuerza vital de la Revolución Bolivariana sino que reafirmamos el camino de la integración de nuestra América trazado por Hugo Chávez y materializado en nuestra adhesión plena al Mercosur.

 

En el caso de Uruguay, logramos la firma de 13 acuerdos en materia energética, alimentaria, industrial. En Argentina firmamos y ratificamos 35 pactos de cooperación para la producción de alimento, para el intercambio comercial, para el apoyo en la producción en alimentos en Venezuela; igualmente se acordó la creación de 209 nuevas empresas en Venezuela para la producción de cereales, aves, ganadería, con capital nacional privado y público.

 

Todos estos acuerdos fueron concretados en medio de una virulenta campaña internacional contra el Gobierno Bolivariano, por lo que constituyen en sí mismos una prueba palpable de la confianza internacional en la solidez del proyecto político revolucionario de Venezuela, y un desmentido contundente de las acciones de aquellos que desean retrotraernos a aquella colonia petrolera estadounidense que fue Venezuela.

 

En este punto de balance de la política internacional venezolana en el 2013 quiero destacar el encuentro, a principio de junio pasado, en el marco de la 43 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, de nuestro Canciller Elías Jaua y el Secretario de Estado norteamericano John Ferry. En dicha reunión se habló de manera cordial y franca, hemos dicho que a quien nos sonría, le sonreímos, a quien nos extiende la mano, se la extendemos; pero quien da la mano y da la sonrisa hoy, es una Venezuela digna, independiente, que produce orgullo verdadero de ser venezolano. Todo el que nos dé la mano, debe saber que aquí somos los independientes del sur, ya más nunca colonia de nadie. (Aplausos).

 

En dicha reunión se habló de manera cordial y franca de la posibilidad de reestablecer relaciones diplomáticas al más alto nivel, desde el marco del respeto mutuo, lo cual siempre ha sido el principio rector de la política de la Revolución Bolivariana hacia los Estados Unidos; sobre el fundamento básico del respeto es posible retomar los temas conversados por nuestros cancilleres, no pueden volver a ocurrir situaciones como las negativas del sobrevuelo de nuestro avión por Puerto Rico por parte del gobierno de Washington, cuando nos dirigíamos a la realización de la Doceava Comisión Mixta China-Venezuela a finales de septiembre. Ya basta de esas persecuciones, a veces infantiles, de hostigamientos.

 

El Gobierno de Estado Unidos tiene que revisarse a fondo y entender, de una vez por todas, que gracias a la Revolución Bolivariana de Chávez, Venezuela ahora es un país verdaderamente independiente, soberano, y que nuestra América, en conjunto, marcha de manera inexorable hacia la consolidación de su segunda y definitiva independencia.

 

Lo ratifico, quisiéramos tener relaciones fluidas de comunicación, en base al respeto mutuo, con el Gobierno de los Estado Unidos, así fue conversado por nuestro Canciller con el Secretario de Estado. Luego sucedió un conjunto de eventos y nosotros estamos listos y preparados para sentarnos en cualquier mesa de conversión, a tratar los temas bilaterales y ver si en algún momento podemos llegar un punto óptimo para, llamémoslas de alguna manera, las relaciones positivas con el Gobierno de los Estados Unidos y en general con la sociedad estadounidense.

 

Ya hemos cruzado el umbral, sin lugar a dudas, hacia un mundo multicéntrico y pluripolar, un mundo en el que finalmente comienza a vislumbrarse aquel equilibrio del universo a que se refirió el Libertador, al hablar de la búsqueda de un mundo libre de imposiciones imperiales. Hay un debate en el mundo sobre el decline del poder y la hegemonía estadounidense que cruza todos los países, interesantes declaraciones y artículos de gobernantes, cancilleres, expresidentes, sobre el mundo que ha nacido y sus perspectivas en los años por venir. Hoy por hoy los Estados Unidos tienen ante sí dos opciones, intentar revertir el evidente declive de su poderío, lo cual sin duda provocaría situaciones de gran peligro para la paz internacional, o buscar renegociar su relación con el mundo, aceptando, de manera realista, la mengua de su antiguo poderío de manera semejante al curso tomado por el Reino Unido, al final de la Segunda Guerra Mundial.

 

Este debate se ha venido dando dentro de las distintas escuelas del pensamiento geopolítico, que tratan de orientar la política exterior norteamericana. No está del todo claro cuál de estas dos perspectivas va a terminar predominando en el futuro inmediato, pero lo que sí esta claro es que el momento unipolar hegemonizado por los Estados Unidos ya es cosa del pasado, y ojalá se imponga la sabiduría en esa nación para aceptar que la realidad global ha cambiado de manera sustancial en estos últimos años.

 

Todo lo anterior, además, quedó evidenciado durante la peligrosa coyuntura que se produjo ante fines de agosto y principios de septiembre, cuando el Gobierno de los Estados Unidos dejó entrever que preparaba un ataque militar contra Siria.

 

Para allá se fue nuestro diputado Adel El Zabayar a defender la tierra de sus abuelos, de su padre, de su madre, allá lo vimos con una AK en unas de las trincheras. Luego, cuando pasó el peligro vino a aprobar la Habilitante. Alguna vez alguien me preguntó que si lo íbamos a llamar para que viniera –creo que fue aquí mismo– y yo le dije: “No, él está cumpliendo con su deber con el pueblo árabe de Siria y con la sangre de sus antepasados. Si no se puede aprobar la Habilitante porque falta un voto, bueno que él siga defendiendo allá, porque allá nos esta representando a todos” (Aplausos). Bueno, Estados Unidos dejó entrever que preparaba un ataque militar contra Siria tratando, de manera infructuosa, de justificarlo como repuesta a un supuesto uso de armamento químico por parte del gobierno de Damasco.

 

Se ha comprobado suficientemente, y eso lo callan los grandes medios, que dicho ataque, una operación de bandera falsa, fue ejecutado por grupos terroristas que buscaban provocar una intervención del OTAN en esa nación del medio oriente, a semejanza de la que fuese acometida contra Libia. Se trató de una muy peligrosa coyuntura, como hemos dicho, porque un ataque norteamericano habría provocado una conflagración de consecuencias impredecibles para toda la humanidad.

 

Frente a esa situación y en calidad de representante de un pueblo amante de la paz, como es nuestro venezolano, sumé mi voz a la de miles, a lo largo y ancho de todo el planeta, contra la guerra, dirigiendo una carta pública, humilde carta, alguna gente se rió de la carta; humildemente dejamos sentada nuestra posición ante la historia e hicimos hasta donde podíamos hacer, sacamos la bandera de la paz a nombre de la Venezuela buena, de la Venezuela que cree en la humanidad (Aplausos).

 

En esa carta afirmaba, y disculpen que me autocite, le decía al Presidente Obama lo siguiente: “Haga memoria en sí mismo, Presidente Obama, recuerde de dónde viene, recuerde sus raíces afroestadounidenses; recuerde los luminosos ejemplos de dignidad de Malcolm X y de Martin Luther King en los que usted se formó, y que lo llevaron a luchar por un destino mejor para su país.

 

“Recuerde sus orígenes: recuérdese como aquel joven líder y luchador social de Chicago, siempre presto a defender causas justas. Recuerde que se opuso frontalmente a la guerra contra Irak y rechazó todo el tejido de mentiras con las que se pretendió justificarla”.

Dicha carta la concluí de la siguiente manera: “Nosotros, desde el amor por la paz que cultiva el Pueblo venezolano, apelamos a su sensatez, Presidente Obama, para que triunfe el diálogo, el entendimiento, la fe en el corazón humano y la vida, y decimos no a las bombas, la desolación y la muerte. Esa es nuestra esperanza, la misma que alentó el alma de Martin Luther King cuando dijo: Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol. Este árbol es el mismo que deseamos que florezca en estas horas tan tensas y aciagas.

 

Yo aspiro y espero que el llamado que le he hecho en esta carta, Señor Presidente, no caiga en el vacío; yo aspiro y espero que usted rectifique y proceda a detener la maquinaria bélica que ya se ha puesto en marcha; yo aspiro y espero que usted haga cesar el redoble fúnebre de los tambores de la guerra sobre Siria. Pido a Dios porque así sea”. Así fue. (Aplausos).

 

Hoy podemos decir que gracias a la presión internacional y al rechazo unánime de los pueblos, a los cuales se sumó la Patria de Bolívar y de Chávez; gracias al liderazgo, esfuerzo y capacidad política de este gran pacificador y líder del mundo, Presidente Vladimir Putin; gracias a Rusia, China y el clamor de los pueblos del mundo y, probablemente, a importantes sectores de las élites estadounidenses se ha abierto una conciencia del declive inevitable de la hegemonía de los Estados Unidos. Obama se retractó, corrigió el rumbo y no se lanzó, al menos por ahora, a semejante aventura suicida.

 

En la segunda semana del mes de junio del año pasado iniciamos nuestra primera gira europea, visitando nuestros hermanos países y pueblos de Portugal, Italia y Francia.

 

Recientemente, estuvo aquí el Viceprimer Ministro de Portugal, Paulo Portas, y se firmaron un conjunto de acuerdos muy importantes. En el caso de nuestra visita a Italia, no podemos dejar de mencionar el privilegio de haber recibido, en el marco de la Trigésima Octava Sesión de Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un hermoso reconocimiento por la lucha del Gobierno revolucionario en contra de la desigualdad social y el hambre.

 

Somos uno de los pocos países en el mundo entero que puede exhibir un galardón semejante que, evidentemente, es fruto de la obra del Comandante Chávez. Por lo que hemos dedicado y dedicamos a su memoria luminosa este reconocimiento mundial a la lucha contra el hambre en nuestra Patria. (Aplausos).

 

Además, en Roma, tuvimos el privilegio de entrevistarnos, como Jefe de Estado, con el primer Papa latinoamericano, Francisco I, simplemente Francisco, tomado de San Francisco de Asís, con quien sostuvimos una muy grata conversación y a quien saludamos como artífice de una gran renovación en curso de la fe católica y su opción preferencial por los pobres y los humildes de la tierra.

 

Seguidamente, durante el mes de julio realizamos visitas oficiales a Rusia, Bielorrusia. En el primer caso, en el marco de la II Cumbre de Jefes de Estados del Foro de Países Exportadores de Gas, del cual somos país fundador. Durante estas ocasiones se siguió avanzando en la profundización de estrechos nexos de Venezuela con alguno de sus más importantes aliados, avanzando nuestra Nación para convertirse en una potencia gasífera.

 

A finales de septiembre y sorteando la negativa del sobrevuelo sobre el territorio de Puerto Rico, a la que ya hicimos referencia, viajamos a Beijing, República Popular de China. Allí firmamos 24 acuerdos en áreas de seguridad ciudadana, energía eléctrica, suministro de petróleo, desarrollo agrícola, industria minera, vivienda, transporte, vialidad, financiamiento para el desarrollo de nuestro país, por grandes sumas –unas conocidas y otras por conocer–, entre ellos el tramo de 5 mil millones de dólares que ya ha sido depositado en el Fondo Chino Venezuela para el desarrollo de los proyectos que estén en curso este año y los años por venir.

Otra muestra contundente de la firme confianza de nuestros hermanos y aliados en el mundo y, en particular, de la comunidad internacional en su conjunto, es la estabilidad y la paz que ofrece la Revolución Bolivariana para nuestro desarrollo.

 

En síntesis: En el año 2013 consolidamos el despliegue de la exitosa y justa política internacional de la Revolución Bolivariana y es así como con la realización de las cumbres de la ALBA, Petrocaribe y Unasur avanzamos en la definición de nuevos espacios económicos y sociales de unión verdadera de nuestra región. ¡Qué satisfacción da!, ¿verdad?, mencionar, balancear, reconocer la existencia de estos poderosos mecanismos de unión profunda que se gestaron con el liderazgo de nuestro Gigante: ALBA, Petrocaribe y Unasur.

 

Este año, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América cumple 10 años de ser fundada por el Comandante Fidel Castro Ruz, a quien el enviamos un saludo siempre solidario, cariñoso; a Raúl, al pueblo de Cuba, hermanos pueblos, dignos pueblos, pueblos antiimperialistas, anticolonialistas. (Aplausos).

 

(Corean consignas)

 

Además, en el 2013 se dio un hecho histórico, inédito, que quedará registrado: Al asumir Venezuela la Presidencia del Mercosur, la cual ejercemos actualmente hasta la realización de la Cumbre de Caracas, aprobamos un documento histórico para iniciar la construcción de la gran zona económica de nuestra América, ALBA, Petrocaribe y Mercosur. Igualmente, se realizó en Venezuela la reunión de los ministros del Área Social de la Celac; allí se definieron los planes que se van a presentar en la Cumbre de La Habana para hacer de América Latina y el Caribe una zona de paz, igualdad y felicidad social.

 

Documentos vitales que apuntan, por primera vez, a que la integración de América Latina y el Caribe en un poderoso bloque de fuerza tenga base social; son planes para la educación, la cultura, la alimentación, la salud de nuestro pueblo que se van a discutir y se van a adoptar en la Cumbre de 33 países de nuestra Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

 

El próximo 28 y 29 de enero en La Habana, Cuba, participaremos en la Cumbre histórica que aprobará, desde el espíritu unionista, antiimperialista y de liberación de Bolívar y Martí, estos planes que permitirán a nuestra América superar siglos de necesidad y desigualdad. (Aplausos).

 

Compatriotas, si algo demostró gran fortaleza por su capacidad de seguir impactando la vida social de nuestra Patria en el 2013, es el modelo social que la Revolución ha creado con las misiones y grandes misiones, para atender las necesidades y áreas fundamentales de la vida de nuestro pueblo.

 

En el año 2013 creamos el Sistema de Misiones y Grandes Misiones que conduce el Vicepresidente del Área Social, y hoy Ministro de Educación, Doctor Héctor Rodríguez, quien tiene 30 años de edad, para que ustedes vean que se les da oportunidades a jóvenes para que se preparen, dirijan y gobiernen. Creamos el Sistema de Misiones y Grandes Misiones donde coordinamos los 35 programas que la constituyen, desde la Misión Barrio Adentro hasta la nueva Gran Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor.

 

Podemos decir, que producto de la estrategia socialista para la creación del nuevo modelo social, avanzamos en el 2013 en los objetivos de generar la máxima felicidad de nuestros compatriotas, profundizando la creación de empleo digno, como lo vamos a ver, la defensa del salario de los trabajadores frente a la inflación inducida y los ataques especulativos, la atención de la salud y el desarrollo de la salud pública, los planes de la Misión Alimentación que hoy benefician a más del 70% de los venezolanos, subió de un 62% en el momento critico de la guerra económica a casi al 80%, nos da un promedio de un 70% de hogares venezolanos que atendemos a través de abastos bicentenarios, Mercal, mercalitos, Mercal obrero, Mercal casa por casa, Abastos Venezuela, Pdval, Pdvalito, etcétera. La Misión de Alimentación es todo un sistema socialista que causa admiración en el mundo.

 

La garantía de la educación gratuita, popular y de calidad. Pocos países tienen esa garantía. El extraordinario despliegue de la Gran Misión Vivienda Venezuela y ahora de la Gran Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor.

 

El creativo progreso de la cultura venezolana, entre otros aspectos, son progresos sociales que ha protagonizado nuestra Venezuela, sin lugar a dudas, en estos 15 años de Revolución a pesar de las dificultades del sabotaje económico y de otras expresiones de la guerra económica contra el país. Venezuela en el año 2013 siguió sus avances en todos los indicadores fundamentales, para lograr el objetivo que nos hemos propuesto: 2019 pobreza cero, como base de la construcción de nuestra Venezuela socialista, igualitaria y feliz del siglo XXI. (Aplausos).

 

Quiero, brevemente, porque cuando uno hace este tipo de informes, primera vez en mi vida que me toca hacerlo, ustedes lo saben. Antes acompañábamos su hacer en el área que nos tocaba, política internacional o etcétera, pero resumir temas vitales del presente y, sobre todo, para empujarnos en el 2014 es un proceso complejo; así que, pido disculpas por la extensión del mensaje.

 

Hablé aquí, profesor Giordani y queridos compatriotas, de una estrategia socialista integral, primero el concepto de las misiones y las grandes misiones, como se ha ido consolidando en el tiempo, como un nuevo modelo de gestión pública para llegar verdaderamente a la solución de los problemas, y como todas las misiones y grandes misiones integradas conforman una estrategia socialista de superación de la pobreza y de construcción de un nuevo modelo social.

 

Fíjense que aquí convino, porque la estrategia de la cual se hablaba, los factores que luchaban por la justicia social en los años 50, 60, 70 era por la justa distribución de la riqueza, hasta ahí se quedaron. Vino Chávez y llevó ese concepto mucho más allá de los límites que se conocían, y ahora no sólo nos quedamos en la justa distribución de la riqueza, antes se hablaba sólo de generación de empleo, de la justa remuneración y de los elementos de la seguridad social que se conocían para entonces, pensiones, etcétera. Hoy esa estrategia va mucho más allá y abarca toda la vida social del ser humano venezolano, del ser social venezolano,

 

Sería muy largo revisar misión por misión en este discurso, por eso puse mi acento en elementos claves de la estrategia:

 

1. Empleo y calidad de empleo.

2. Remuneración y calidad de la remuneración.

3. La salud de nuestro pueblo, Barrio Adentro.

4. La atención de la educación, la garantía de la educación gratuita y de calidad.

5. La Gran Misión Vivienda Venezuela ¡Como está aportando la Gran Misión Vivienda Venezuela, y ahora Barrio Nuevo, Barrio Tricolor a la superación definitiva de la pobreza!

 

Quisiera mencionar y aportar para ustedes algunas estadísticas actualizadas que son muy importantes, por ejemplo, la tasa de desocupación en Venezuela en relación al año 2012. A pesar de la guerra económica, en el año 2013 seguimos en una tendencia positiva a disminuir el desempleo en Venezuela, miren cómo viene disminuyendo desde la época del sabotaje petrolero, de casi 15% la bajamos a 5.6%. (Aplausos).

 

Ustedes saben que la medida en los años 90 llegaba casi a 20%, esto está cerca de pleno empleo y debo seguir profundizándolo. Aquí que nadie se confíe, hay que tomar y retomar con fuerzas, compatriotas, la Misión Saber y Trabajo y hay que seguir creando empleos dignos de calidad. Si bien es cierto que hay otros datos complementarios del tema de la ocupación y del empleo muy importantes, esto no lo verán ustedes en los medios de comunicación de la burguesía, no lo busquen porque no lo van a ver.

 

Jamás va a ser primera plana del Últimas Noticias, de El Nacional, de El Universal: “Disminuye el desempleo en Venezuela a 5.6” ¡Jamás! Por favor, si eso puede crear confianza en sí mismo al pueblo venezolano, fe, optimismo ¿Para qué ellos van a decir los logros? No, señores, aquí hay que desmoralizar al pueblo; esa es la línea de la burguesía mediática. ¿Vamos a ver quién se desmoraliza primero, o el pueblo trabajador venezolano o la burguesía parasitaria que tantas derrotas lleva encima? Aquí está, compatriotas, esta es la encuesta de hogares por muestreo. Debemos mantener el esfuerzo.

 

¿Cuál es la calidad del empleo ahora, profesor Giordani? Aquí está, se va abriendo la curva, esto es sorprendente. Seguramente, nuestros hermanos del mundo que estudian estos temas, muchos de ustedes diplomáticos de carrera y otros expertos en el estudio internacional de las variables, los organismos; aquí hay quienes han presidido y dirigido organismos internacionales, verán que es un fenómeno tremendo en medio de una guerra económica, en medio de no sé cuántos reportes de moditis, no sé qué cosa por allá, de las agencias calificadoras de riesgo país.

 

Las calificadoras de riesgos que sacan reportes y reportes, en el último reporte que han sacado siempre les toca a ellos declararse en quiebra, como se declararon en quiebra todas las calificadoras de riesgo que decían que Venezuela iba a un caos en el 2004, 2005 y  2006, y después terminaron en el caos ellas mismas.

 

Fíjense la calidad del empleo en Venezuela. Ahí está, esto tiene que ser para motivarnos: se ha ido, las líneas se cruzaron en el 2003-2004, ¿verdad, profesor Giordani? 2004. ¿De dónde venimos? Del empleo informal, 60%, y el empleo formal, 40%. La calidad  del empleo informal, como ustedes saben, era de precariedad total. ¿Por qué? Porque el empleo informal de la década de los 90 no tenía posibilidad de pensiones, no tenía la salud en Barrio Adentro, no tenía la Misión Mercal, no tenía garantizada la educación de sus muchachitos en las escuelas, ni en sus liceos, ni el acceso de sus muchachos grandes a la universidad. No tenía nada de eso.

 

No tenía todas las protecciones que ha creado la Revolución. Esto hay que llevarlo aquí en la conciencia para reconocer hasta dónde hemos avanzado y, sobre todo. proyectar los avances para sostenerlos. Los compañeros ministros del Área Social asúmanse como jefes de equipos de trabajo para mantener y profundizar estas líneas, estas variables, con liderazgo, compañeros, mucho liderazgo.

 

Aquí está, se cruzan las variables y en el año 2011 ya el empleo formal –llamado así– era del 55%, el informal del 43%. En el año 2012 asciende a 58% y –lo dijimos con mucha alegría en esta Asamblea Nacional– el empleo llamado informal a un 42%.

 

Fíjense ustedes a dónde vamos ahora, año 2013, en el medio del año más doloroso, más complejo. Si se mantienen las riendas claras y el rumbo claro, se puede sostener el modelo social inclusivo que la revolución de Chávez creó para nuestro pueblo, ahí está. Estos son números milagrosos, 62% de empleo formal. Dios mío, ¿es que esto no es noticia, por lo menos para nuestro país, no digamos a las agencias internacionales que están a la caza de cualquier error o problema para magnificarlo, o los inventan pues, cuando no los encuentran? ¿O es que no es importante que estemos logrando estos números de desarrollo social? 62,1% de empleo formal y 37,9% de empleo informal, y hay que ver la calidad del empleo informal. (Aplausos).

 

Igualmente, aunque no está actualizada para diciembre, podemos ver también la evolución de la canasta alimentaria normativa, tomando en cuenta la inflación inducida, la guerra económica y el ingreso legal mínimo en bolívares, esto es la suma del salario mínimo con los llamados tickets de alimentación.

 

Esto yo lo traje así, pero se podría actualizar para enero y esto aumenta mucho más, objetivamente, porque hoy por hoy el salario mínimo nacional y las pensiones, nosotros lo fuimos defendiendo y ajustando. Anoten ustedes, tampoco es noticia. De mayo a enero, defendiendo el salario de los trabajadores, el aumento es del 59%. Cuando pensamos en el 10% de enero es, precisamente, para arrancar el año defendiendo el salario y eso nos ha llevado a una pensión y a un salario mínimo de 3 mil 270 bolívares. (Aplausos).

 

Aquí está la evolución del ingreso mínimo legal y el valor de la canasta alimentaria, estos son puntos que hay que ir equilibrando cada vez más en la defensa del salario de los trabajadores.

 

Aquí hay dos muestras también, como dicen, para muestra un botón, para muestra dos botones: Aquí está la evolución de la inversión social de acuerdo con los ingresos; ahí la primera tabla, que era la que yo tenía recientemente cuando estábamos preparando ese informe, fíjense ustedes, nos decía que entre los años 1985-1998, la inversión social, o sea, educación, salud, alimentación, etcétera, en relación a los ingresos, fue del 36,7%. Estos son números oficiales.

 

Bueno, en el período 1999-2012 logró ascender una recta fabulosa al 62,5%; quiere decir que de 883 mil 89 millones de dólares que ingresaron, fundamentalmente por renta petrolera a Venezuela, se invirtieron en vivienda, alimentación, educación, cultura, salud, en vida social del pueblo, 551 mil 639 millones, el 62,5%; esto es récord mundial, esto es un récord mundial. (Aplausos).

 

Pero si esto nos impresiona, aquí está calientico: Los datos al cierre de 2013 y sí, del ingreso, se invirtieron en el año 2012, 62,5%. En el 2013 –y esto es difícil mantenerlo pero tenemos que sostenerlo– invertimos el 64,1%, casi dos puntos más porcentuales del ingreso. Quiere decir, acumulado del año 99 al 2013, 14 años de Revolución, ingresos netos en divisas, fundamentalmente por renta petrolera, 972 mil 565 millones de bolívares se han invertido en nuestro pueblo y en su desarrollo social 623 mil 508 millones.

 

Busquen estos números en nuestras latitudes. Es una revolución que hay en Venezuela que permite estos tremendos logros y, por ende, puedo entonces anunciar estos números, que nos motivan mucho a continuar la batalla en medio de circunstancias difíciles. ¿Cuándo un pueblo no tiene dificultades?, ¿cuándo un ser humano no tiene dificultades? Todos los días tenemos una dificultad, a veces hay dificultades gigantescas, dolorosas; a veces hay dificultades menores, pero que se suman. Lo más importante de uno es tener el carácter, la fuerza, la claridad para sobreponerse a las dificultades.

 

Fíjense ustedes, estos números de hogares pobres, pobres extremos, pobreza y miseria. Nos hemos propuesto pobreza cero, ¿verdad? Nos falta, pero ahí vamos. Yo puedo decir que si en el año 2012 los hogares pobres, la pobreza estuvo en un 21%, venimos de 30% y 40% en la década de los 90. Hemos roto la barrera del 20% y la pobreza hoy, al cierre del 2013, llegó a 19,6%, ratificando su tendencia a la baja.

 

Ahora, compañeros, nos hemos comprometido con el país a pobreza cero. El esfuerzo es tremendo, de precisión, de planificación, de ejecución, de inversión correcta, de logro de las metas, del logro de los objetivos; ahora el impulso lo traemos, los programas los tenemos, las misiones y grandes misiones, todos los responsables de las misiones y grandes misiones deben ajustar sus equipos, deben ajustar sus formas de trabajo, porque debemos elevar la eficiencia para cumplir la meta.

Igualmente, en hogares de pobreza extrema, hemos descendido. En el año 2010 nos emocionamos mucho cuando llegamos a 7,7%; en el año 2011, 6,8%; en el años 2012, 6,3%. Mantenemos la tendencia también a la baja en la miseria en los hogares, aun los que permanecen y existen de pobreza extrema, a 5,5%. Así que hay que ir con mayor precisión. (Aplausos).

 

Aunque hay otras, voy a dejar las láminas hasta aquí. Ustedes saben que siempre estamos a la disposición para que nuestros Ministros vengan a las comisiones, a la Plenaria. Bien bonita aquella jornada, ¿ustedes se acuerdan?, que vinimos en el 2011 (Asentimiento). Bueno, podemos repetirla, Giordani está a la orden. ¿Vamos a repetirla? (Asentimiento) Listo pues; primer acuerdo del diálogo nacional. Estamos listos de verdad para escuchar las críticas más duras que vengan, eso sí preparen bien las preguntas. Las respuestas ya están listas (risas); que no vaya a traer las láminas Giordani dicen, le tienen miedo a las láminas de Giordani.

 

Pero a pesar de los evidentes avances en la dignificación del ser humano, aún hoy enfrentamos problemas serios en cuanto a la violencia criminal como expresión de la descomposición social heredada. Por eso quiero hoy convocar a toda la voluntad de nuestra Patria, a toda la conciencia de nuestro pueblo, para que asumamos juntos la gran misión para la pacificación social de nuestro país. (Aplausos).

 

Tenemos que lograr construir la paz desde las comunidades, desde la familia; la paz sustentada en valores de respeto a la vida, a la convivencia; la paz social basada en una nueva cultura que supere los antivalores de la cultura de la muerte, de la codicia, de la ambición de riqueza, de los antivalores que nos transmiten todos los días los grandes medios de comunicación internacionales y nacionales. Si queremos paz en nuestra Patria, desechemos todos los antivalores, transformemos los medios de comunicación social, construyamos una nueva cultura en base al amor y a la verdad de lo bueno venezolano, de lo bueno de la humanidad. Éste es un tremendo reto y es un elemento distintivo de la etapa que debe vivir nuestro país.

 

Como ustedes saben siempre se ha querido utilizar los hechos dolorosos que suceden producto de la violencia criminal, que es una verdadera guerra social, para hacer riquezas, para pasar novelas y para el lucro, no hay solidaridad ni con familiares ni con el dolor, sólo lucro, así lo digo; tenemos que revisar todo el modelo comunicacional cultural, yo invito a ese debate.

 

Ayer alguien me mandaba un informe, de verdad yo no veo novelas ni veo ese tipo de cosas, no me da tiempo, si me diera tiempo las viera, la novela es una expresión muy latinoamericana de contar la realidad, de dramatizar la realidad y de entretener con la dramatización de la realidad; pero alguien me contaba ayer y me mandó unos videos de una novela muy famosa actual donde la protagonista se ha echado al pico a más de 9, ha matado, hasta a su madre la mató y es la heroína. ¿Cuántos millones de personas ven eso, niños, niñas, jóvenes, gente con problemas? ¿Qué capacidad de influenciar y convertir en héroe a asesinos? ¡Ah, no, pero es la estrella de la novela! Hasta a su mamá la mató, a la prima, a la hermana, al tío. Y después salen a rasgarse las vestiduras.

 

Creo que hay que hacer un debate sincero, franco, abierto sobre el modelo comunicacional cultural, antinatura, antihumano, que tienen los medios de comunicación en nuestro país; y como se la pasan transmitiendo antivalores de la muerte, el culto a la droga, el culto a las armas, el culto a la violencia, el culto a la traición, el culto a todo lo malo que pueda tener el ser humano. ¿O es que los venezolanos no tenemos cosas buenas? (Aplausos).

 

Llamo a ese debate y más que al debate a la acción. He dado instrucciones a la Ministra del Poder Popular para la Comunicación y a Conatel para que se revise toda la programación de las televisoras en este país, por cable y sin cable. Vamos a construir una cultura de la paz para nuestros niños, nuestras nietas, nuestros nietos, nuestros hijos. Sí se puede, yo digo que sí se puede. (Aplausos).

 

Mucha gente dice que lo que vende es lo malo. Hasta sociedades como la colombiana reaccionaron contra las narconovelas. Ustedes saben ese debate que se dio, ¿verdad?, convirtiendo en héroe a Pablo Escobar Gaviria, etcétera; y eso apenas para hablar, como decimos, de un botón. Ustedes me perdonan, pero es un pedacito apenas, de una madeja reproductora de los antivalores, de la violencia, del culto a la droga, y nos han metido, por distintos motivos, en una tremenda guerra social a todos los países de América Latina y del Caribe, ni digamos de Estados Unidos; situación grave que viven países hermanos de Centroamérica, Suramérica, del Caribe, grave, muy grave.

 

Nosotros hemos propuesto una concepción para pacificar Venezuela, uno de los temas es el tema comunicacional cultural. Yo he hablado con Gustavo Cisneros, dueño de la empresa Venevisión; con el señor Omar Camero, el Presidente Chávez lo respetaba y lo quería mucho, dueño de Televen, y las cableras. Entonces, ¿nos cruzamos de brazos? ¿Nos dejamos tomar el centro de nuestros hogares por quien, asesinando a su mamá, es la heroína en una novela? No, aquí nadie se va a cruzar de brazos, vamos a dar la batalla por los nuevos valores.

 

Yo no creo que alguien se oponga a esto, porque al final son nuestros hijos y nuestros nietos. No soy pacato ni moralista, o falso moralista, no, nada de eso; no somos ni pacatos ni falsos moralistas, conocemos la vida y nos gusta la vida también. Crecimos entre el rock, la salsa y Alí Primera, bailando salsa, tocando rock. Yo crecí allí, yo conocí a Paul Gillman cuando cantaba para Power Age, después para el grupo Arcángel. Yo lo recuerdo perfectamente en el homenaje que se le hizo el 13 de diciembre de 1980, en la Concha Acústica de Bello Monte, a John Lennon que lo acababan de matar, recuerdo que fueron 3 días de concierto. Ahí crecimos nosotros entre el rock, entre la calle, entre la salsa, entre los muchachos.

 

Nosotros vimos la violencia, la sentimos. Nosotros vimos nacer el monstruo de la droga y cómo se le metió a los barrios; y después ese monstruo que es un monstruo que se va complementando, que está por todos lados y descompuso moral y éticamente, dio como resultado inmediato la violencia, la violencia criminal. ¿Cómo un ser humano puede tomar una pistola y matar al otro porque sí? Lo hacían por zapatos en los 80 y la sociedad no reaccionó, en los 90 no reaccionamos, y ahora hemos estado configurando un  nuevo modelo que yo planteo, es un nuevo modelo para pacificar a Venezuela.

 

Sigamos con nuestras diferencias políticas, las que ustedes quieran, ideológicas, de liderazgo o como la quieran llamar, pero pacifiquemos entre todos a Venezuela, busquemos los valores que puedan lograr la paz de nuestro país y dejémosles a nuestros hijos una Patria con más estabilidad, con más paz, con respeto a la vida, con menos criminalidad o sin criminalidad ojalá no fuera mucho pedir. (Aplausos)

 

Por eso digo que estamos en deuda con el pueblo, compañeros, compatriotas.

 

En cuanto a la construcción de un modelo de seguridad pública, un modelo de cuño socialista y humanista que proteja efectivamente la vida humana, en el mismo sentido, nos falta mucho todavía para revolucionar por dentro el sistema de administración de justicia, falta mucho para construir un sistema de estabilidad y justicia, tenemos que reconocerlo con el más riguroso sentido autocrítico. Después de muchos intentos de atacar este problema con los viejos modelos y procedimientos policiales, nos vimos obligados por la vida a ir a la raíz de unos de los grandes males de nuestra sociedad como lo es la violencia criminal.

 

Nosotros nos deslindamos radicalmente de la concepción que ha enarbolado los viejos esquemas de la sociedad burguesa como el fundamento de su concepto de seguridad y estamos dándole vida a un nuevo modelo de seguridad a través de los seis vértices y del concepto integral de la Gran Misión A Toda Vida Venezuela, del que se deriva –claro está– una nueva institucionalidad encarnada en la Policía Nacional Bolivariana. Apostamos, entonces, por un nuevo modelo de seguridad pública, partiendo desde un enfoque fundamentado en la prevención y construyendo una nueva institucionalidad policial en íntima conjunción con nuestras comunidades.

 

Necesario es reconocer que todavía no hemos alcanzado la verdadera y plena participación de toda la comunidad y del pueblo en la lucha contra la criminalidad; tomemos en cuenta que el gran mandato de nuestro Comandante de “comunas o nada” recién comienza a tener cuerpo; no olvidemos que los anteriores modelos de organización vecinal respondían a viejos moldes de un concepto de seguridad signado por el egoísmo. Nos toca cumplir con el mandato de nuestra Constitución Bolivariana y la colocamos en primer lugar en el llamamiento a este gran esfuerzo nacional para vencer la criminalidad y pacificar el país.

 

Dice el artículo 326 de nuestra Constitución: “La seguridad de la Nación se fundamenta en la corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad civil, para dar cumplimiento a los principios de independencia, democracia, igualdad, paz, libertad, justicia, solidaridad, promoción y conservación ambiental y afirmación de los derechos humanos, así como en la satisfacción progresiva de las necesidades individuales y colectivas de los venezolanos y venezolanas, sobre las base de un desarrollo sustentable y productivo de plena cobertura para la comunidad nacional. El principio de corresponsabilidad se ejerce sobre los ámbitos económico, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar”.

 

También nos ordena el artículo 132: “Toda persona tiene el deber de cumplir su responsabilidades sociales y participar solidariamente en la vida política, civil y comunitaria del país, promoviendo y defendiendo los derechos humanos como fundamento de la convivencia democrática y de la paz social”. Vaya que la seguridad ciudadana es considerada como un derecho humano inalienable a partir de la propuesta del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de 1993.

 

Quienes rehúyen al principio de corresponsabilidad no hacen otra cosa que promover y alimentar la inseguridad y son enemigos de la paz social, cosa que demuestran cada día a través de los medios de comunicación social. Ellos no son corresponsables de la paz, de la seguridad y no atienden críticas, sugerencias, propuestas; ellos están por encima –parece– de la ley, de la sociedad, del Estado, del derecho a todo.

 

¿Cuánto se puede hacer en favor de nuevos valores, de un nuevo clima de convivencia, de pacificar y desarmar nuestro país a través del poder inmenso que tienen todos los medios de comunicación combinados si nos pusiéramos de acuerdo para eso, si dejáramos el egoísmo, el cálculo rastrero, la utilización politiquera del dolor que crea la violencia para tratar de hacer daño a la revolución?

 

A propósito, nosotros estamos claros en que la paz no es la ausencia de conflictos; más aún, para nosotros el nervio de la democracia, mucho más que el consenso, reside en el conflicto, el conflicto procesado democráticamente sin cartas escondidas debajo de la manga.

 

El gran pensador colombiano llamado Estanislao Zuleta, dice en su libro Elogio de la dificultad y otros ensayos lo siguiente: “Una sociedad mejor es una sociedad capaz de tener mejores conflictos. De reconocerlos y de contenerlos. De vivir no a pesar de ellos, sino productiva e inteligentemente en ellos. Que solo un pueblo escéptico sobre la fiesta de la guerra, maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz”.

 

Mayoritariamente creo que el pueblo venezolano ha llagado a un nivel de madurez para el manejo de este conflicto de la violencia criminal, para el manejo del conflicto de la construcción de un nuevo estado de paz social y, por tanto, maduro para la paz.

 

Aquí vale la pena recordar lo dicho con penetrante lucidez por el psicólogo social y criminólogo Andrés Antillano, joven venezolano, en su ensayo de la seguridad del estado y la participación: “La inseguridad es el resultado de la pérdida del poder sobre nuestras vidas, porque no tenemos garantía de lograr una vida digna o porque tememos al delito, por lo tanto articipar es una forma de lograr decidir sobre nuestras vidas por lo que ya es un gran paso para lograr la seguridad”.

 

El Estado, lejos de ser ajeno a esto, debe ser un instrumento; en la participación de las políticas de seguridad no se trata de que la comunidad actúe de policía o de tribunal, sino que con el Estado pueda transformar su realidad y conducir su destino colectivo. Tremendo concepto de este joven venezolano, hijo del 27 y 28 de febrero de 1989, que ha estudiado bastante estos temas.

 

Se trata, entonces, de recuperar plenamente el poder sobre nuestras vidas. Por eso mismo tenemos la plena convicción de que a medida que el modelo comunal vaya afianzando sólidamente su dinámica en toda Venezuela, en la medida en que las comunidades logren un verdadero control territorial, haremos retroceder la violencia criminal y le pondremos fin a la guerra interminable que ha sesgado demasiadas vidas de gente útil de nuestra Patria.

 

El  Estado Nacional Bolivariano debe ser instrumento del pueblo para alcanzar el objetivo de una sociedad en paz, pero sin la participación protagónica de las comunidades en las políticas y acciones de seguridad, seguiremos estando lejos de tal objetivo superior, será más difícil y largo el camino para acabar con la violencia criminal. Una comunidad que cuente con las condiciones para transformar su realidad y conducir su destino colectivo, es una comunidad capaz de construir una territorialidad libre de violencia criminal.

 

Por eso ratifico mi llamado a un diálogo nacional constructivo con todo el país para trabajar por una paz duradera, estable y justa; un diálogo nacional para la acción inmediata, pero con carácter estructural; un diálogo para cambiarlo todo, pero sobre todo para convocar a la juventud en su año, en este año Bicentenario, para avanzar por encima de los antivalores que genera este fenómeno de guerra social criminal.

 

Los convoco a todos, convoco a los jóvenes a que seamos capaces de cuestionar, convoco a la juventud, porque ustedes son los portaestandartes del presente. A nosotros nos ha tocado vivir una vida y, con el favor de Dios, nos tocará vivir una larga vida por lo que resta de este siglo, pero es la juventud la que tiene el reto tremendo de asumir el cuestionamiento del modelo hegemónico, cultural, comunicacional que es la base espiritual antihumana de violencia criminal.

 

Convoco a los jóvenes a que seamos capaces de cuestionar y demoler la cultura de la violencia, de la droga, del individualismo, de la falsa competencia, del odio, de la avaricia; es decir, de la muerte. Que toda la juventud continúe siendo capaz, con conciencia crítica y sentimiento profundo de amor por la vida y por la Patria, de sobreponerse al bombardeo mediático e ideológico que recibimos todos los días y de generar, junto al Estado, junto a su comunidad, nuevas dinámicas de paz.

 

En el marco de la Gran Misión a Toda Vida Venezuela ratifico toda mi voluntad, como Jefe de Estado y de Gobierno, de mantener y perfeccionar el Plan Patria Segura para seguir desplegándolo como gran instrumento de protección de nuestro pueblo y llamo a todos los gobernadores, alcaldes y a todas las fuerzas políticas de este país, a sumarse para perfeccionar el Plan Patria Segura.

 

Además, sigo llamando a todos y todas, los y las artistas, a todas y todos los deportistas, a todos los hombres y mujeres de bien de nuestro país, a incorporarse al movimiento por la paz y la vida y juntos ir –como decía Mahatma Gandhi– a la paz como el camino de todos. Nuestra Patria tiene derecho a que conquistemos la paz social.

 

Compatriotas diputados y diputadas, ministros, compañeros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, jefes y lideres militares, gobernadores, alcaldes, este 2014 tiene que ser el año de arranque de un gran plan de pacificación social, que vaya construyendo en lo concreto territorios de paz, comunidades de paz, familias de paz, y al Estado es al que corresponde poner las condiciones y prestar todos los apoyos.

 

Como Jefe de Estado y de Gobierno me pongo al frente de este Plan de Pacificación Social, de esta gran misión por nuestra Venezuela, que nuestra Venezuela pide a gritos, y pongo todos los recursos y capacidades del Gobierno, empezando por las misiones y grandes misiones, al servicio de esta inmensa tarea de reconstruir a Venezuela desde los valores de la paz, la convivencia y el respeto sagrado a la vida.

 

Ya nuestro Ministro Rodríguez Torres estuvo ayer en el Zulia en aplicación, ejecución y desarrollo de las propuestas que surgieron de la reunión en Miraflores con gobernadores, alcaldes y diputados, en donde, como ustedes saben, esta vez sí estaban todos.

 

Alguien hizo una crítica, creo que fue Ocariz, que ojalá esto no fuera una reunión más, no sé qué cosa. No lo va a ser. Les digo: Tomo personalmente este tema, lo tomo, y llamo a toda nuestra Patria, a todos, hasta el último rincón del país y hasta el último venezolano, hasta a la última venezolana la llamo, los llamo para que vayamos en un plan de paz a reconstruir a Venezuela desde abajo, sobre nuevos valores de respeto a la vida, valores esenciales de respeto a la vida, valores esenciales de convivencia.

 

Les sigo haciendo un llamado a todos aquellos muchachos, a todos aquellos que estén metidos en bandas violentas, en bandas criminales, les digo: O es ahora o nunca, les sigo tendiendo mi mano para que vengan. Ahí están las misiones y grandes misiones, todas a la disposición. Todo el que quiera dar el paso de entregar sus armas, desarmarse y venir a estudiar, a trabajar, a hacer cultura, a hacer deporte; bienvenido, véngase ya. Es ahora o nunca. El Movimiento por la Paz y la Vida está con la mano extendida. (Aplausos)

 

En estos días Clodovaldo Hernández hacía una crítica pública de que mano dura, mano de hierro. Compañero y camarada, me divierto mucho y además me hace pensar mucho los artículos de Clodovaldo, gran periodista venezolano. La ley, el Estado y la autoridad tienen que respetarse, nadie puede malentender este llamado a la paz y a la pacificación de esto grupos con debilidad ¡No!

 

He dado instrucciones, en el marco de la Constitución y la Ley, al Ministro Rodríguez Torres, a todos los cuerpos de seguridad policiales y militares que están en la calle, a redoblar la vigilancia a través de los modernos sistemas que estamos instalando de monitoreo en todo el país, pero a ir con mano de hierro, porque nadie tiene derecho a quitarle la vida a ningún venezolano, y aquel que se niegue, entonces, a aceptar la propuesta de pacificarse, de incorporarse a la sociedad y salga con un arma a atracar o a matar, se encontrará al Estado con mano hierro en la calle. Tenemos que reforzar la protección de nuestro pueblo.

 

¡Basta ya, que nadie se llame a engaño frente a la autoridad del Estado! (Aplausos. Actuemos con firmeza, la vida de nuestro pueblo debe ser respetada, no importa quién sea, dónde esté y cómo esté. (Aplausos).

Como lo he dicho, en el marco de la Constitución y las leyes, todo se puede hacer y se debe hacer. Esto no es una orden de guerra al hampa, ni nada por el estilo, no, nada de eso, ni plomo al hampa. Esto es que cada quien esté claro de lo que vamos hacer.

 

Convoco a ese gran diálogo de acción nacional, todo el que tenga algo que proponer y el que quiera hacer será bienvenido, ya nosotros arrancamos con la dinámica y tiene metas concretas.

 

El 4 de febrero el Movimiento por la Paz y la Vida, Héctor Rodríguez, usted como Vicepresidente, el compañero Jorge Arreaza y los compañeros del Movimiento por la Paz y la Vida tienen que presentar un plan concreto de acción.

 

Para el que acaba de decir: “Un plan después de 15 años” Si te quedas estancado ahí, nunca vamos a construir la paz, porque yo puedo decir mil cosas de las estadísticas de donde gobierna la oposición y me quedaría estancado en una pelea absolutamente desgastante que no ayuda al país, yo puedo sacar muchos números aquí, de cómo funciona un modelo y otro.

 

Tenemos que llegar a la conclusión de que tenemos que unir fuerzas y dejar el tirapiedrismo, unirnos para proteger a los venezolanos, su vida, por encima de las diferencias, lo digo con pasión. (Aplausos).

 

(Corean consignas)

 

Yo diría, compatriotas– perdonen lo extenso–, que lo pongo sobre la mesa para que lo discutan y encargo al Ministro Miguel Rodríguez Torres de esto. Lo primero, saquemos del debate, de la politiquería, de la disputa partidista, se los digo fuera de campaña electoral, no estamos en campaña electoral este año, no está previsto, por lo menos para nosotros, convocar a ninguna elección este año, por ahora. No, mentira, no está previsto.

El próximo año tenemos campaña en diciembre para que algunos de ustedes se postulen otra vez y otros nuestros. Fuera de eso, propongo que saquemos de la guerra política permanente, de la disputa partidista de posiciones, este tema, es la paz social.

 

Se los digo a los dueños de los medios de comunicación, a los grandes adinerados del Bloque de Armas, dejen de vivir del amarillismo sangriento; se los digo a los dueños de las televisoras nacionales y regionales. Hay un periódico asqueroso en Miranda llamado La Voz, que cree el dueño del periódico que promoviendo esos titulares y promoviendo la violencia va a ser más feliz.

 

Saquémoslo de la campaña, ojalá lo logremos. Yo no soy ningún inocente, hago el planteamiento y vamos a trabajar porque sea así, lo hago de buena voluntad. Hay bastantes temas para tirarnos piedras, si quieren, para combatir, para debatir; bastantes temas hay en la vida nacional, coloquemos uno central donde hagamos todo el esfuerzo por la pacificación, para mandar un solo mensaje de paz, lancémonos por el país para eso.

 

Ese es un llamado que quería ratificar, como un llamado central. Si he dicho que la tarea principal de la Revolución es el desarrollo de un nuevo modelo económico, digo que la tarea principal de toda la Nación es la pacificación social y la construcción de nuevas bases de convivencia y de paz. (Aplausos).

 

Compatriotas diputados y diputadas, finalizando quiero que recordemos de nuevo la inmensa espiritualidad y orientaciones que nos dejara nuestro Comandante, Hugo Chávez. Traigo aquí sus declaraciones del 4 de junio del año 2012, previas a la presentación del Plan de la Patria ante el Consejo Nacional Electoral en la inscripción de su candidatura aquel 11 de junio de ese año inolvidable.

 

Decía el Comandante Chávez entonces: “Yo estoy seguro desde mi corazón bolivariano, de soldado de Bolívar, que cada día tendremos más fortaleza moral y más conciencia, que cada día tendremos más fortaleza espiritual, que este proyecto no es solo un plancito de gobierno para un año, cinco años, es un programa. No, no, este es un proyecto histórico, es el gran proyecto de Miranda que fue amasándose con los siglos, de Bolívar, de Sucre, de Zamora, de Simón Rodríguez, de todos ellos y ellas, de Manuela Sáenz y luego, todo estos años, es un proyecto histórico, un gran proyecto histórico y ese proyecto llego aquí para quedarse, no tiene vuelta atrás y de eso nos encargaremos nosotros en colectivo, el pueblo de Bolívar, de Sucre”.

 

Estas reflexiones ¡qué vigencia tienen!, ¡qué fuerza humana impulsora tan grande de causas colectivas generó nuestro Comandante Chávez para llevar adelante a nuestra Venezuela por este rumbo para construir la prosperidad, la paz, que es decir el socialismo bolivariano y cristiano!

 

Compatriotas, un día de abril de este año en medio del dolor, siendo ya candidato presidencial por las circunstancias que allí me llevaron, a las puertas de una gran movilización recorriendo el país, viendo las lágrimas de hombres y mujeres humildes al paso de nuestras marchas, de nuestros eventos, me reencontré con un poema del poeta Argimiro Gabaldón; desde allí lo llevé por todos los caminos para tratar de levantar el ánimo y la fuerza de un pueblo en duelo, en dolor, que tenía que ser empujado rumbo a la victoria.

 

Al final de este discurso quiero traerlo para compartirlo con ustedes como expresión de toda la fuerza revolucionaria que me mueve y que nos mueve.

 

Este poema de Argimiro Gabaldón que escribió en medio de la guerra de guerrillas que le tocó desarrollar a su generación en los años 60, se llama No permitas que tu dolor se esconda:

 

No permitas que tu dolor se esconda

oblígalo a salir desnudo a que combata

que empuñe el fusil y la granada

que anime la marcha

que estalle en un grito en el asalto

que ría y que cante en la emboscada

tu pena y mi pena y la de todos

es una sola pena militante

armada es el fuego que arde en la alborada

la Revolución que avanza desbordada

hacia el milagro de las cadenas rotas

y el gran sufrimiento se tornará alegría

emergerá del fuego un mundo diferente

será el llanto detenido

y dejará la sangre de correr asesinada

se esparcirá la risa

y los niños puros como pájaros

en vuelo llenarán los parques con sus gritos

y nosotros estaremos allí, ¡seguro que estaremos!

como una llama ardiendo eternamente

somos la vida y la alegría,

en tremenda lucha contra la tristeza y la muerte.

¡Venceremos camaradas!

¡Unidos venceremos! ”

 

Así fue Argimiro Gabaldón, así fue Comandante Chávez: Convertimos el dolor en fuerza y la vida en alegría; pudieron más nuestras fuerzas que la tristeza y la muerte.

 

El año 2013 fue el año del amor, de la lealtad y de la victoria sobre el dolor y las dificultades. Como usted me lo ordenó, Comandante Chávez, aquí estoy subordinado al pueblo, obedeciendo siempre sus designios y así seguirá siendo.

 

¡Chávez vive! (¡La lucha sigue!)

 

¡Independencia y Patria Socialista! (¡Viviremos y venceremos!)

 

Muchas gracias, diputadas y Diputados. ¡Perdonen lo largo!

 

Muchas gracias y continuemos con la mejor de las voluntades construyendo una Patria para todos.

 

Buenas noches.

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