Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

DISCURSO DE ORDEN A CARGO DEL GOBERNADOR DEL ESTADO ANZOÁTEGUI Y CONSTITUYENTE ARISTÓBULO ISTÚRIZ CON MOTIVO DE LA CONMEMORACIÓN DEL DUCENTÉSIMO CUARTO ANIVERSARIO DE LA DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE VENEZUELA

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 5 julio 2015

Jose Miguel

Discurso de Orden

a cargo del Gobernador del estado Anzoátegui y Constituyente

ARISTÓBULO ISTÚRIZ ALMEIDA

Con motivo de la Conmemoración del ducentésimo cuarto Aniversario de la Declaración de la Independencia de Venezuela, fecha en la cual reiteramos el compromiso con el legado de nuestro Comandante Supremo y Eterno, líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías, y del Comandante en Jefe de nuestra gloriosa Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Presidente Obrero, Nicolás Maduro Moros

Sesión Solemne

Domingo, 05 de julio de 2015

 Aristobulo Isturiz Almeida-Fidel Ernesto Vasquez

Ciudadano Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela; ciudadanos miembros de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, Presidente Diosdado Cabello Rondón, Primer Vicepresidente Elvis Amoroso, Segunda Vicepresidenta Tania Díaz, Secretario Fidel Ernesto Vásquez, Subsecretario Junior Hidrobo; Diputados y Diputadas de la Asamblea Nacional. Un saludo especial a Diosdado Cabello, a quien le ratificamos, desde el estado Anzoátegui, nuestra solidaridad ante tantos ataques e infamias. (Aplausos).

Ciudadanos representantes del Poder Popular y pueblo bolivariano de Venezuela; ciudadana Gladys Gutiérrez, Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadano Tarek William Saab, Presidente del Consejo Moral Republicano y Defensor del Pueblo; ciudadana Tibisay Lucena, Presidenta del Consejo Nacional Electoral y demás rectores presentes. Tibisay, las mujeres del estado Anzoátegui, principalmente, me pidieron que te expresara toda la solidaridad. (Aplausos).

Ciudadana Cilia Flores, Primera Combatiente de la República Bolivariana de Venezuela; ciudadano Jorge Arreaza, Vicepresidente Ejecutivo de la República; Ministras y Ministros. (Aplausos).

Excelentísimos Señores Embajadores, Honorables Encargados de Negocios y representantes de organismos internacionales de países amigos acreditados ante el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. (Aplausos).

Ciudadana Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República; ciudadano Manuel Galindo Ballesteros, Contralor General de la República; ciudadanos miembros del Alto Mando Militar; ciudadanos gobernadores y gobernadoras de estados; concejales del Municipio Bolivariano Libertador; ciudadano Juan Carlos Dugarte, Jefe de Gobierno del Distrito Capital; ciudadano Ángel Rodríguez, Presidente del Parlamento Latinoamericano y demás diputados y diputadas que lo integran; ciudadanos presidentes y directores de institutos autónomos y empresas del Estado; ciudadanos integrantes de la Dirección Nacional y Regional del Partido Socialista Unido de Venezuela; ciudadanos representantes del Gran Polo Patriótico; distinguidos invitados especiales; señoras y señores.

Debo comenzar agradeciendo la generosidad de los compatriotas diputados y diputadas por haber seleccionado mi nombre como Orador de Orden con motivo de esta histórica y aleccionadora fecha, especialmente al Presidente de la Asamblea Nacional, hermano y compañero, Diosdado Cabello.

Esta fecha constituye una ocasión importante para compartir algunas reflexiones sobre las implicaciones del 5 de julio de 1811, pero antes debemos acordarnos de que hoy se cumplen 28 meses de la siembra de nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez,  recordatorio que no podemos pasar por alto, por eso solicito un minuto de aplausos.

(Minuto de aplausos).

¡Chávez vive! ¡La Patria sigue!

Hoy nos encontramos reunidos para celebrar el 5 de julio, fecha que marca la historia Patria con la Firma del Acta que declara la Independencia. Nada mejor para introducir esta exposición que penetrarse en la historia para reencontrarnos con nosotros mismos, encontrar nuestra identidad, nuestras raíces. El conocimiento del pasado nos prepara para acertar la interpretación del presente, de lo que ocurre hoy, y así estaremos en mejores condiciones para construir el porvenir.

Hoy 5 de julio del 2015 celebramos 204 años de la Independencia Nacional, alcanzada gracias a nuestro pueblo y a la valentía de nuestros libertadores, quienes dieron el todo por dejarnos una Patria grande, libre y soberana; Patria que en el transcurrir del tiempo fue reiteradamente traicionada y entregada a sectores apátridas, a la oligarquía y al imperialismo, pero que fue rescatada y refundada por nuestro Comandante Supremo y Eterno Hugo Chávez Frías, quien nunca dio descanso a su brazo por mantener su compromiso con el pueblo venezolano, por reconquistar y defender la independencia nacional, dándole rostro y sentido a la Patria nueva, socialista y bolivariana.

 En Caracas, con asistencia de la Junta Suprema, se instaló el Primer Congreso de Venezuela. Fue el 2 de marzo de 1811. La máxima autoridad legislativa de la nación, pues, la asumía ese cuerpo Constituyente desde el momento de su juramentación y la integraban representantes de las provincias de Caracas, Cumaná, Barinas, Margarita, Mérida, Trujillo y Barcelona, un total de 7 provincias.

Fue este Supremo Congreso de Venezuela el que el 5 de julio de 1811 declaró solemnemente la Independencia de Venezuela y sancionó el 21 de diciembre de aquel mismo año la primera Constitución de la República.

¿Cómo hablar de la independencia a partir del 5 de julio de 1811 y obviar todo el proceso de resistencia indígena, con Guaicaipuro a la cabeza, junto a pueblos enteros que dieron su vida por la defensa de estos territorios frente al imperio español?, ¿o la lucha de los negros esclavos por romper las cadenas para salir en búsqueda de la libertad? (Aplausos).

Allí hay que recordar a José Leonardo Chirino y sus luchas en las serranías de Falcón, o la lucha de los criollos descendientes de europeos por la emancipación, como Pedro Gual, José María España o Francisco de Miranda, invadiendo las costas venezolanas por Coro, izando por primera vez la bandera Patria.

Todo este proceso fue generando el fervor patrio en un pueblo que hizo posible el surgimiento de la Sociedad Patriótica y la concreción de un hecho como el 19 de abril de 1810, primer paso hacia la independencia.

Este hecho fue posible por los sucesos que acontecían en Europa. El derrumbe y la decadencia del imperio español, que había sometido a estas tierras por más de 300 años y una nobleza criolla que quería independencia, no por la libertad de un pueblo, sino por sus propios intereses: ejercer de manera directa el comercio y mantener sus privilegios sin modificar el régimen esclavista y de exclusión que representaba el régimen colonial.

El detonante del 19 de abril estuvo en las ansias de libertad de un pueblo sometido por aquellos y por estos. La fuerza rebelde de un pueblo hizo posible la instalación del Primer Congreso de Venezuela y, en paralelo, el funcionamiento de la Sociedad Patriótica, donde se expresa el sentir de todo un pueblo a excepción de los godos.

Es allí, en el seno de la Sociedad Patriótica, en medio del pueblo, donde el joven, futuro Libertador, Simón Bolívar, produjo el célebre discurso que inclinó la balanza y provocó la decisión a favor de la independencia en el seno del Congreso: “Se discute en el Congreso Nacional lo que debiera estar decidido. ¿Y qué dicen? Que debemos comenzar por una confederación, como si todos no estuviéramos confederados contra la tiranía extranjera. Que debemos a atender los resultados de la política de España. ¿Qué nos importa que España venda a Bonaparte sus esclavos o que los conserve, si estamos decididos a ser libres? Estas dudas son tristes efectos de las antiguas cadenas. ¡Que los grandes proyectos deben prepararse con calma! Trescientos años en calma ¿no bastan? La Junta Patriótica respeta, como debe, al Congreso de la Nación, pero el Congreso debe oír a la Junta Patriótica, centro de luces y de todos los intereses revolucionarios. Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana. Vacilar es perdernos”. (Aplausos).

 

Al día siguiente, en un ambiente de celebración y patriotismo, los integrantes de la Sociedad Patriótica y el pueblo en general festejaron la decisión del Congreso a favor de la independencia, reivindicando para siempre una voluntad popular y soberana, una orgullosa dignidad nacional que inscribe a Venezuela entre los países libres del mundo, en condiciones de plena igualdad política y con el pleno derecho natural de afirmarse, defenderse y salvaguardarse.

El Acta de Independencia es una declaración de principios, al mismo tiempo que un programa político que hoy, doscientos años después, los hijos de Bolívar, los hijos de Chávez, hacemos esfuerzos por cumplirlo, por alcanzarlo y consolidarlo.

El 5 de julio de 1811, Día de la Independencia, es bueno recordar que no fue suficiente la firma del Acta para lograr la independencia. Este es un proceso inconcluso, ha sido necesaria una larga lucha donde se ha derramado o se ha venido derramando mucha sangre, un largo proceso que todavía no está concluido y que hoy estamos en plena confrontación, en defensa de los intereses de la Patria y de nuestro pueblo.

La Guerra de Independencia parecía sellada definitivamente con el triunfo de Carabobo en 1821. Después de perder la Primera y Segunda República, Bolívar se eleva en el pensamiento político en Angostura y alcanza la gloria como militar patriota en Carabobo. Continua el proceso de liberación e integración de nuestros pueblos, bajo el marco de la doctrina de la Patria grande, como la única manera de consolidar la independencia que se venía construyendo y conquistando.

La lucha sigue: la Batalla Naval de Maracaibo, la Batalla de Ayacucho, el Congreso Anfictiónico de Panamá. En la medida en que avanzaban los procesos de emancipación de las viejas colonias americanas, se van sembrando en el continente nuevas repúblicas, se hace sentir con fuerza el naciente imperio norteamericano.

Como todo imperio, desde que nace se asume con derechos sobre los pueblos y naciones que tienen en su entorno, considerando las nacientes repúblicas americanas como su patio trasero.

Es así como en 1823, el Presidente James Monroe lanza una advertencia a las potencias europeas: “Toda potencia extracontinental que pise el territorio americano será considerada como una agresión a los Estados Unidos y, en consecuencia, le declararemos la guerra. América es de los americanos”. Conocida como la Doctrina Monroe, da origen al panamericanismo, una verdadera amenaza y agresión a la soberanía de las nacientes repúblicas, a lo cual el más grande los caraqueños, Simón Bolívar, contrapone la Doctrina de la Patria Grande y dice: “Desde el Río Grande hasta la Patagonia, la Patria es América”. (Aplausos).

Convoca al Congreso Anfictiónico de Panamá, saboteado por personeros del gobierno norteamericano. Es preciso recordar aquella expresión del Libertador, inolvidable: “Los Estados Unidos parecen predestinados por la providencia a plagar de miseria la América en nombre de la libertad”.

 Para Bolívar es fundamental la unión, la integración de nuestros pueblos, para lograr la independencia y tenía razón, ningún pueblo solo alcanza la independencia. De allí que nuestro Comandante Eterno hizo tantos esfuerzos en este campo: la ALBA, Unasur, la CELAC y no dejó de pensar en el objetivo de la Patria Grande, porque sabía Chávez que era necesario la unión de los pueblos para preservar la independencia.

Más tarde, en la Guerra Federal, con la presencia de Zamora en el escenario político, vuelve la esperanza al pueblo, el pueblo que salió el 19 de abril, el mismo de la Sociedad Patriótica, el que respaldó la firma del Acta de la Independencia.

Posterior a esto, se intensifican las guerras intestinas, los intereses particulares de sectores oligárquicos que imponen y conducen a la separación de la Gran Colombia, los godos se salen con la suya y Bolívar muere pensando que había arado en el mar.

Con su muerte se desatan las pasiones, se va desvaneciendo la idea de Colombia como concepto de República Bolivariana. La oligarquía que negó la entrada a Sucre a nuestra Patria y que obligó a Bolívar a morir en Colombia se apodera del país. Más tarde, con la Guerra Federal y la presencia de Zamora en el escenario político, vuelve la esperanza al pueblo.

El pueblo que salió el 19 de abril, el mismo pueblo de la Sociedad Patriótica, el que respaldó la firma del Acta de la Independencia el 05 de julio, el mismo que con las armas en las manos conformó el Ejército Bolivariano en Carabobo, el mismo que acompañó a Zamora.

Si nos trasladamos a nuestros tiempos, podríamos decir que es el mismo pueblo del 27 de febrero, el pueblo del Caracazo, el que respaldó a Chávez el 04 de febrero; el mismo pueblo que devolvió a Chávez a Miraflores el 13 de abril, el pueblo que mantiene y defiende la Revolución Bolivariana, y el mismo pueblo que salió el domingo 28 a respaldar a Nicolás Maduro. (Aplausos).

Ese pueblo, tantas veces traicionado, fue traicionado una vez más después del asesinato de Zamora. La bala que mató a Zamora convirtió la esperanza del pueblo en traición y en una nueva frustración, y así ha sido a lo largo del proceso político venezolano.

A principios del siglo XX, podemos destacar la actitud nacionalista y patriótica de Cipriano Castro al defender con valentía la soberanía y la dignidad de nuestra Patria frente a las pretensiones imperialistas y, como siempre, el imperio encontró un instrumento, un títere en Juan Vicente Gómez quien, traicionando a su compadre, traicionó a la Patria. Gómez entregó la riqueza petrolera y nuestro pueblo que quedó devastado por tantas guerras en el siglo anterior, quedó sumido en la miseria.

Una nueva esperanza volvió al pueblo con Medina Angarita, después de la muerte de Gómez. Éste defendió la riqueza petrolera y, como siempre, fue derrocado por el imperialismo con la complicidad de Acción Democrática.

Más tarde, gobernando Acción Democrática, don Rómulo Gallegos promovió la defensa de la riqueza petrolera y también fue derrocado por el imperialismo. Esto nos condujo a 10 años de gobierno de Marcos Pérez Jiménez.

Llegamos a 1958, derrocamiento de Pérez Jiménez, se creía que el pueblo retomaba el poder. Salimos a la calle a celebrar y ocurrió el Pacto de Punto Fijo, la alternabilidad entre AD y Copei. Se instauraba de manera definitiva en Venezuela una nueva etapa en la historia política venezolana, la democracia liberal burguesa, que después de más de 40 años terminó imponiendo el capitalismo neoliberal y entregando el país al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional. Así nos impusieron el recetario del FMI, componentes del programa de la derecha en Venezuela pero que no se atreven a decirlo. Basta ver lo que ocurre en Europa, lancemos la mirada a España, veamos a Grecia hoy debatiéndose entre el neoliberalismo y la vida.

Ese recetario hay que recordarlo: desregularización laboral. Todos recordamos la pérdida de las prestaciones sociales y la privatización de las empresas del Estado; desde esta misma Tribuna me tocó enfrentar la privatización de Sidor, de Viasa, de la CANTV, la liberación de los precios, la liberación de las tasas de interés, la eliminación de los subsidios, la liberación de las tarifas de los servicios públicos, entre otros, la de transporte que fue la chispa que encendió la pradera desde Guarenas y produjo el Caracazo el 27 de febrero.

El pueblo que salió el 19 de abril reaccionó y se lanzó a la calle un 27 de febrero a hacer justicia por sus propias manos sin dirección alguna y, como siempre, la oligarquía usó a la Fuerza Armada para contenerlo, para reprimirlo y por ello ese pueblo fue acribillado. No pudimos contar los muertos, los cuales fueron enterrados en fosas comunes por razones de salud pública, sin identificar a muchos de ellos, lo que se conoce con el nombre de la Peste, y a todos estos sucesos con el nombre del Caracazo.

Yo puedo hablar con propiedad, porque como diputado formé parte de la comisión que investigó los sucesos del 27 de febrero y no pudimos contar los muertos, hubo que enterrar a la gente por razones de salud pública, esa es la verdad.

Este hecho promueve y acelera el descontento ya existente en el seno de la Fuerza Armada, concretamente en la juventud militar patriota quienes se revelan, se niegan a cumplir órdenes contra el pueblo y eso acelera su organización. Este descontento se expresa más tarde en la insurrección del 04 de febrero, liderizada por el Comandante Hugo Chávez. (Aplausos)

El 04 de febrero es hijo del 27 de febrero, ese día el pueblo parió a Chávez y a partir de allí se inicia una nueva etapa, la Revolución Bolivariana comienza, la cual está en pleno desarrollo con las tareas de preservar la independencia, de construir el socialismo, de hacer de Venezuela una potencia, de contribuir a la formación de un mundo pluripolar y multicéntrico, y salvar el planeta para preservar la vida humana (Plan de la Patria), parte del legado de nuestro Comandante Eterno.

El 27 de febrero, junto a los sucesos del 04 de febrero, donde Chávez convirtió una derrota militar en una victoria política, nos mostraron el derrumbe de la Cuarta República. Todas sus instituciones perdieron credibilidad: el gobierno, los partidos, el Congreso, los medios, nadie creía en nada. Pero Chávez con el “por ahora” histórico de aquel 04 de febrero, le devolvió la esperanza al pueblo.

Recuerdo aquel 27 de febrero en este extinto Congreso, los diputados se peleaban por un destornillador saben ¿para qué? Para quitarle la placa de diputado al carro. Los representantes del pueblo tenían miedo de que el mismo pueblo, sus representados, los identificaran, y la democracia era representativa.

Cuando Chávez sale de la cárcel y más tarde asume la candidatura presidencial, enarbola el planteamiento de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente originaria, partiendo de que todos sabíamos lo que no queríamos pero no teníamos con qué sustituir todo aquello. La única manera de construir lo que queremos, con la participación de todos en democracia, en paz, sin sangre, sin muertos, es con la convocatoria de la una Asamblea Nacional Constituyente.

En efecto, cuando Chávez gana cumple su palabra, lanza un decreto convocando a un referendo para ver quiénes estaban de acuerdo con dicha convocatoria y el pueblo la aprobó, y elegida e instalada ésta nos dio como producto la Constitución más democrática que haya conocido Venezuela en toda su historia, tanto por su contenido como por el procedimiento utilizado para su elaboración y aprobación.

Aquí se utilizaron todos los métodos, desde los más sofisticados hasta los más chimbos, para consultarle al pueblo; estaba desde la videoconferencia hasta las unidades móviles en la calle, desde el 0800-CONSTITUYENTE hasta los pipotes en la calle recogiendo papel; todas las manifestaciones se recibieron con todos los planteamientos, fue televisado y se transmitieron por radio las intervenciones, a tal punto que la gente llamaba por teléfono y le decía a uno: “Contéstale tal cosa”, “dile tal cosa”. Fue un verdadero ejercicio de la democracia. (Aplausos).

Cuando terminamos –creíamos tener la Constitución en la mano– no era la Constitución lo que teníamos sino el proyecto de Constitución y había que someterlo a referendo. Hicimos campañas, los que peleaban por el NO y los que íbamos a las plazas públicas recorriendo todo el país a pedirles que votaran el SÍ, y el pueblo en un 89% la aprobó. (Aplausos).

La Constitución que aprobamos se convirtió en un proyecto de país, era de todos. “La única manera de construir lo que queremos es con la participación de todos, en democracia, en paz, sin sangre, sin muertos; solo con la convocatoria de una Asamblea Constituyente”, Chávez. El pueblo aprobó la convocatoria, elegida e instalada esta, dio como producto esta Constitución. El fin último de esta Constitución es refundar la República. Habíamos hablado del derrumbe de la Cuarta, había que refundar la República. Los maestros sabemos que el prefijo re significa “volver a”. Volver a fundar la República.

La Constitución del 99 es una Constitución programática, la Constitución del 99 no es el país que tenemos, la Constitución del 99 expresa el país que queremos y que estamos obligados a construir; después que aprobamos ese modelo de país que soñamos, teníamos la obligación de tomar el poder para materializar la Constitución para que no sea letra muerta. Eso es lo que estamos haciendo, lo que venimos haciendo y seguiremos haciendo. (Aplausos).

Chávez dotó a la Constitución de una serie de instrumentos novedosos: primero, la Constituyente como una estrategia para refundar la República; concibió la Constitución del 99 como un proyecto de país, un nuevo modelo de sociedad; Chávez planteó la democracia participativa, protagónica y de un alto contenido social ante la democracia formal, representativa y fundamentalmente política que se expresaba en el derecho a elegir y ser elegido cada cinco años, cada cuanto tiempo; Chávez planteó un nuevo concepto de Estado, del cual nos habían hablado toda la vida, un Estado de Derecho en un mundo de desiguales no era posible, aprendimos con Chávez que para alcanzar el Estado de Derecho es necesario construir el Estado de Justicia. Por eso, Chávez definió al Estado como un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia. (Aplausos).

Chávez en esta Constitución nos hizo reflexionar sobre el concepto de soberanía. En la Constitución del 61, nosotros, los maestros, les decíamos a los muchachos: “La soberanía reside en el pueblo, quien la ejerce mediante el sufragio a través de los órganos del poder público”. Era una soberanía hipotecada, cada cinco años sacábamos la soberanía, ejercíamos el derecho y nos íbamos sin soberanía, después de cinco años buscábamos nuevamente la soberanía, no las sacaban llenas de telarañas, la limpiábamos, la volvíamos a usar y nos íbamos sin soberanía. Aquí el cambio fue fundamental, porque Chávez le asignó un carácter intransferible a la soberanía: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo…”, además le incorporó el ejercicio directo de la democracia, al expresar que: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien lo ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio…”.

Chávez revisó el concepto de Patria más allá de la gente y del territorio, nos dio un concepto diverso de Patria al incluir la historia, las raíces, la identidad, el carácter multiétnico, pluricultural; nos dio un nuevo concepto del federalismo y nos dijo que teníamos que fortalecer las partes, fortificando el todo; es lo contrario a la descentralización neoliberal, que es montar el Estado nacional y fortalecer las partes para desmontar el Estado nacional. Esos son los dos conceptos que nos hacen ver de manera diferente el concepto de la democracia y el concepto del Estado.

Chávez como buen bolivariano asumió la doctrina bolivariana, el concepto de la Patria grande. Para nosotros la Patria es América. La unión por la integración.

Incorporó un nuevo concepto de hermandad, solidaridad y complementariedad por encima de lo mercantil en las relaciones de integración y de unión. Valoró el Poder Popular como una estrategia para desmontar el estado capitalista burgués. “Comuna o nada, Nicolás”. Una misión especial: descentralización neoliberal. Dije: “Nicolás”. Perdón, Presidente, pero se lo dijo Chávez a usted.

A la Fuerza Armada Nacional Bolivariana la transformó estructuralmente, planteó la unidad orgánica, no en plural, las Fuerzas Armadas, sino la Fuerza Armada; le asignó una función social; implementó la conciencia cívico-militar y le dio el carácter bolivariano, popular y antiimperialista a la Fuerza Armada. Recuerdo que el General Padrino, desde esta misma Tribuna, habló de una Fuerza Armada antiimperialista y le cayeron encima por Twitter, no sé si por maldad o por ignorancia, pero si algún ejército es antiimperialista es el Ejército Bolivariano, porque nació siendo antiimperialista. (Aplausos).

Una de las grandes batallas en la Constituyente fue la seguridad social. Incluso había gente nuestra que no estaba convencida y Chávez insistió en el carácter universal de la seguridad social; alguna gente decía que era imposible, otros decíamos que los derechos son progresivos. Si alguna conquista tenemos gracias a Chávez, es el carácter universal de la seguridad social; por eso, de 300.000 pensionados que encontró Chávez hemos pasado a 2.700.000 pensionados, y Nicolás Maduro como constituyente defendió esa idea y ahora que es el Presidente sigue al pie de la letra el legado del Presidente Chávez, ha aprobado 300.000 pensiones más, entonces para el mes de diciembre tendremos 3.000.000 pensionados. La inclusión y la corresponsabilidad son transversales en la Constitución.

La defensa de los derechos fundamentales del pueblo nos hizo incluir capítulos específicos, como el capítulo de los pueblos indígenas, por ejemplo. Si me tocara hacer una síntesis del legado de nuestro Presidente Chávez, diría que su mayor legado es ese profundo amor por nuestro pueblo y esa profunda confianza en el mismo. Les decía a los muchachos el día sábado en Barcelona que confiáramos en nuestro pueblo, como lo decía Chávez. Ustedes van a ver que mañana ese pueblo le va a responder a Chávez.

Chávez demostró esa confianza en muchos momentos, pero hubo dos momentos que valen la pena comentar hoy, el Día de la Independencia, el 11 de abril, cuando Chávez nos dijo: Tenemos tres opciones, una, trasladarnos con el Gobierno a Maracay porque allá está Baduel y los paracaidistas fieles; dos, quedarnos aquí y resistir con nuestro pueblo que está afuera; y, tres, que me secuestren, me pongan preso y yo condicionaré la vida de ustedes, pondré como condición mi vida.

Cuando el tomó la decisión nos dijo: Sería una estupidez irnos a Maracay, porque si nos llegan a agarrar en el camino, vamos a quedar como unos cobardes y vamos a desmoralizar a nuestro pueblo, porque tiene unos líderes cobardes. Nunca se levantaría ese pueblo; sería una estupidez también quedarnos aquí a que nos bombardeen, dejaríamos al pueblo solo sin dirección. He decidido que me secuestren, que me apresen y que tengan que explicarle al mundo cómo un Presidente electo popularmente por el pueblo ha sido destituido, y voy a poner como condición mi vida, y ustedes presérvense para que le den dirección a ese pueblo, porque ese pueblo no se va a quedar tranquilo, ese pueblo va a reaccionar en menos de 48 horas. (Aplausos).

Y el otro ejemplo de confianza en el pueblo, en los momentos más difíciles, fue cuando el referendo revocatorio –a mí me han dicho algunos que tenemos el momento más difícil–, pero creo que el momento más difícil de este proceso fue el revocatorio. Nosotros fuimos a convencer al Presidente de que no habían recogido la firmas, de que habían firmas planas, de que tenían nudillo, de que no tenían las firmas y no las tenían; Chávez dijo no importa, vamos a colocar el problema en manos del pueblo y que el pueblo decida, confiemos en nuestro pueblo. Y Chávez, contra la voluntad de todos nosotros los que estábamos allí, salió y llamó a la batalla de Santa Inés. Todavía el día de las elecciones estábamos preocupados y cuando nos dijeron que ganamos el referendo, unos de nosotros, no sé quién fue, dijo nos salvamos. Chávez dijo: “Nos salvamos nada, ¿saben quién nos salvó? Ese pueblo que esta allá afuera”. (Aplausos).

Bueno, pero dijo algo que quisiera que en este día nos quedara como mensaje a los bolivarianos, a los chavistas, a los revolucionarios, dijo: “La vida de nosotros llegó hasta hoy, y de hoy en adelante tenemos una nueva vida. Esa vida no nos pertenece a nosotros, le pertenece a ese pueblo, vamos a la calle a darle esa vida al pueblo”. Es la manera, María, de definir lo que es el chavismo, lo que es ser bolivariano y lo que es ser revolucionario, ese profundo amor por el pueblo y la confianza. Chávez nos devolvió la Patria, la dotó de un plan, el Plan de la Patria, y de un proyecto, el socialismo, que lo llamó Socialismo del Siglo XXI y definió la igualdad, la solidaridad, el amor y la justicia social como valores fundamentales que regulan las relaciones en la sociedad que nosotros soñamos, que es la sociedad socialista, la sociedad que aspiramos y por la que trabajamos.

El camino transitado en el desarrollo de todo este proyecto nos ha permitido avanzar en lo social. Esta Revolución, si algo puede mostrar con orgullo, son los indicadores sociales y así lo expresan, son las conquistas sociales, ha saldado una gran parte de la enorme deuda social heredada; también en el campo político ha provocado transformaciones profundas, aun cuando no hemos transformado estructuralmente el Estado. Nosotros hemos logrado un avance en el nivel de organización y de conciencia política de nuestro pueblo, difícilmente otros países tengan el nivel de organización de un pueblo como el de nosotros; veamos los consejos comunales, veamos las comunas, veamos las UBCh, veamos los CLP, veamos todo el movimiento de organización popular, los consejos presidenciales  de cada unos de los sectores sociales, el Polo Patriótico, los niveles de organización de nuestro pueblo, Unamujer, etcétera, y el nivel de conciencia.

Tenemos debilidad en donde Chávez no pudo avanzar lo suficiente porque se nos fue en el momento y fue en la transformación estructural del modelo económico. Por eso hoy, con todos los logros que tenemos, los enemigos lo saben y usan sus poderes fácticos, dos poderes que les quedan: el poder económico y el poder mediático, sobre todo el comercio y la distribución de productos. Y les digo a mis compatriotas de la oposición que están aquí que me desmientan si esto no es verdad, nunca el pueblo tuvo en sus manos la distribución del comercio, vean los pueblos, el bodeguero; desde la Compañía Guipuzcoana hasta Polar, la oligarquía ha tenido en sus manos la distribución del comercio. (Aplausos).

Ni siquiera la nobleza criolla, pues una de las causas que llevó a la nobleza a participar en la Sociedad Patriótica y en el Primer Congreso de Venezuela es que controlaba el comercio la Compañía Guipuzcoana y otras compañías españolas; en Barcelona era la compañía catalana hasta Polar, y la distribución y el dominio de Polar era tal hasta que llegó Chávez. Polar distribuía los materiales electorales porque llegaba a todas partes; las tintas, los cuadernos de votación y las máquinas la distribuía Polar, porque era la estructura de distribución de esta empresa la que llegaba a todas partes y fue con Chávez que cambió eso.

La distribución tenía una alta capacidad –y la sigue teniendo– y con eso se juega para crear, estimular y profundizar escasez, generar colas, generar malestar y crear bolsones de descontento que conducen a la despolitización, a la desideologización y explotan el desgaste, esa es la estrategia, y nosotros estamos en una transición, estamos en una transición en materia económica, porque Chávez dejó toda una infraestructura agroindustrial que no hemos tenido ni el tiempo suficiente, con tantas batallas, de profundizarla y concluirla.

Por eso es la guerra y esta guerra económica busca un impacto psicológico en el pueblo, en el pueblo, no solo en el chavista, es en el pueblo, generando malestar. Es el arma que tienen, es el arma y es el reto que tenemos los revolucionarios de enfrentar eso, enfrentar esa guerra. El camino no ha sido fácil, no es la primera ni la última guerra, este año se va a intensificar porque hay unas elecciones parlamentarias que son decisivas, por supuesto.

El camino transitado en el desarrollo de este proyecto de Patria libre, soberana y bolivariana no ha sido fácil, hemos tenido, desde el mismo momento de obtener la victoria electoral del Comandante Chávez en 1998, múltiples acciones desestabilizadoras que han buscado y aún se mantienen para retomar el poder por parte de la oligarquía apátrida. Y es que la oligarquía y el imperialismo no ceden en sus pretensiones de volver a la época del desprecio del ser  humano, de nuestro pueblo, de allí las condiciones para el criminal golpe de Estado en el 2002, el paro petrolero que ocasionó grandes daños a nuestra población humilde y a la economía del país, la huelga general, el golpe financiero.

He dicho esto y me han dicho ¿cuál golpe financiero? El golpe financiero no se sintió pero a Chávez le dieron un golpe financiero. La oligarquía se puso de acuerdo para sacar los dólares en una semana y ya a mitad de semana bajaron las reservas internacionales a siete mil millones de dólares, no teníamos cómo pagar nóminas, hubo que hacer una reingeniería financiera y tomar una medida del control de cambio. Por eso me van a volver a caer por Twitter, empiecen, pero el control de cambio en Venezuela es una medida política, no es una medida económica, quitamos el control de cambio nos tumban. (Aplausos).

 

Golpe mediático, las guarimbas, los diversos intentos de magnicidios, de boicot a las políticas sociales del Gobierno Bolivariano contra el Presidente Hugo Chávez y contra el Presidente Nicolás Maduro. Estamos hablando de un país que ha sido objeto de agresiones imperialistas con respaldo de sus lacayos locales, quienes han permitido la presencia de paramilitares y de mercenarios. ¿Quién niega que haya sicarios y grupos armados en Venezuela que han pretendido terminar con el sueño del pueblo venezolano?

Estamos hablando de acciones emprendidas contra nuestra población por criminales fascistas que colocan guaya en las calles para degollar a humildes trabajadores motorizados. También de asesinos que incendiaron una guardería con niños adentro, de criminales que utilizan francotiradores para asesinar a nuestro pueblo uniformado, a nuestra población civil, a nuestro pueblo que soñaba y trabajaba en la construcción de un país en paz e igualdad para todos y para todas.

Estamos hablando de un país que ha tenido 19 elecciones en 15 años, que fue masacrado el 11 y el 12 de abril; los que estábamos ahí sabemos lo que ocurrió en Puente Llaguno, sabemos de los francotiradores –que fueron capturados algunos de ellos– y estuvimos  cuando se llevaron a Hugo Chávez y nos sacaron a nosotros cuando el imperial golpe de Estado que fue derrotado, como ha sido derrotado todo intento de despojar a nuestro pueblo del poder;  y estamos hablando de un país que ha sido víctima de una criminal guerra económica emprendida por los sectores oligárquicos imperiales y sus lacayos, quienes no han podido con nosotros, ni podrán con nosotros. (Aplausos).

Cuando ninguna de estas acciones criminales ha tenido el éxito deseado por ello, cuando han sido derrotados una y otra vez gracias a la unidad cívico-militar, entonces el imperio opta por actuar directamente, y el 9 de marzo del 2015 el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunció la implementación de nuevas acciones contra Venezuela emitiendo un Decreto Ejecutivo que considera a la República Bolivariana de Venezuela como una amenaza inusual y extraordinaria, por lo que declaró una situación de emergencia nacional por el riesgo extraordinario que supone para la seguridad de los Estados Unidos un país como el nuestro.

Dicho Decreto vulnera todas las fuentes del derecho internacional y es contraria a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, así como los más emblemáticos criterios jurídicos y éticos de la humanidad, tal como –brillante y justamente– lo consideró el Tribunal Supremo de Justicia una vez analizado el mismo. Así la Sala Constitucional dictaminó que el Decreto Orden Ejecutiva vulnera los derechos humanos de los venezolanos y las venezolanas, y en general de todos sus destinatarios.

Mientras en las calles venezolanas las mujeres y los hombres expresaban su rechazo y condenaban a este Decreto exigiendo su derogatoria. Millones de firmas se recolectaron en pocos días, pero también los pueblos y países hermanos hacían lo mismo en sus localidades, unidos en un especial sentimiento de justicia, amor, libertad y respeto a la soberanía. No fue cualquier cosa lo que recogimos, fueron 11 millones de firmas, y en Anzoátegui recogimos más de 500 mil firmas.

Se le asestó una contundente derrota política a quien generó esa nefasta iniciativa contra la Patria de Bolívar y de Chávez, pero así como ayer, hoy también hacemos nuestras las palabras expresadas por el compatriota Presidente Nicolás Maduro el 11 de abril en la VII Cumbre de las Américas. Nos sentimos orgullosos, Nicolás, ese día cuando te oíamos decir: “Vengo en nombre de los venezolanos, con más de 11 millones de firmas, a solicitar al Presidente Obama que derogue el Decreto, el cual es un Decreto irracional y desproporcionado. Venezuela, nuestros hijos, nuestros nietos no estarán tranquilos hasta que Estados Unidos no derogue ese Decreto”. Por eso hoy es día de dignidad, de soberanía, de independencia, de Patria y en nombre de todas y todos los patriotas venezolanos y los pueblos del mundo repetimos en una sola voz con nuestro Presidente Nicolás Maduro: ¡Obama, deroga el Decreto ya! (Aplausos de pie).

Los enemigos de la Patria venezolana deben entender de una vez por todas que nuestro futuro ha sido orientado por dos visionarias mentes, la de nuestro Libertador Simón Bolívar cuando sentenció el 30 de mayo de 1820: “El impulso de esta Revolución ya está dado, nada podrá detenerlo. Nuestro partido está tomado; retrogradar sería la ruina para todos. Debemos triunfar por el camino de la Revolución y no por otro”. Y la de nuestro Comandante Supremo Hugo Chávez, aquel inolvidable 8 de diciembre de 2012: “No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para, bueno, mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria. No, no podrán, ante esta circunstancia de nuevas dificultades –del tamaño que fueren– la respuesta de todos y de todas los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vísceras como diría Augusto Mijares, es unidad, lucha, batalla y victoria.” (Aplausos).

Es una extraordinaria oportunidad para hacerle entender a todos y a todas que estamos hablando de dos modelos antagónicos. Uno, el de la Revolución Bolivariana Socialista, y el otro es el del capitalismo neoliberal. Hoy valdría la pena hacer una reflexión y ver a España, a Venezuela y a Grecia porque ahí están las tres situaciones. Dos modelos y un país que está debatiéndose, porque lo están obligando al modelo que no quiere el pueblo, porque es el modelo de la muerte y allí está debatiéndose Grecia.

Valdría la pena compararlos, aun cuando suene elemental, y que todo el mundo lo sepa porque es bueno recordar que allá hay despidos masivos de trabajadores, hay cierres de empresas, se eliminan las pensiones, se alarga la edad de las pensiones y echan a la calle a centenares de miles de familias con niños y todo, a dormir a los parques; cada día se privatiza más la educación y la salud, ¿y cuál es la causa? La crisis capitalista, lo que pasa es que los modelos responden de manera distinta frente a la crisis ¿o es que a Venezuela no lo afecta la crisis?

Lo que pasa es que en el modelo neoliberal cuando hay crisis, la paga el pueblo para que la oligarquía y las élites mantengan su privilegio.

¿A que las élites no se ven afectadas? ¿A que no le bajan las cuentas bancarias a la oligarquía? ¿A que a los negocios no decrecen, sino más bien le suben? El modelo social está obligado a proteger al pueblo, mientras más profunda es la crisis mayor es la protección al pueblo. (Aplausos).

 Por eso, mientras en España lanzan a la calle a centenares de miles de familias que no tienen cómo pagar la vivienda, en Venezuela hemos entregado 712 mil casas a familias que no tienen cómo comprarlas.

Pero tenemos 300 mil viviendas en ejecución y como la crisis se ha profundizado, el Presidente Nicolás Maduro ha aprobado 400 mil más para este año. Vamos rumbo al millón de viviendas para el mes de diciembre, y el propio Presidente está al frente del Estado Mayor del Órgano Superior de Vivienda presionando para que cumplamos la meta.

Vean la crisis y vean lo otro, las pensiones las eliminan; pasan la edad de 60 o 70 años, y de 55 a 65 años. En Venezuela encontramos 300 mil pensionados con Hugo Chávez, tenemos 2 millones 700 mil pensionados y el Presidente aprobó 300 mil pensiones y vamos rumbo a las 3 millones. (Aplausos).

 Y no es comiquita, el sábado me tocó entregar en Anzoátegui mil pensiones. Nosotros entregamos allá 48 mil 500 viviendas y tenemos 22 mil más que estamos haciendo, y el Presidente este año nos asignó 25 mil. Cada gobernador puede decir su número, pero todo el mundo tiene vivienda asignada para este año, todo el mundo tiene vivienda en ejecución y todo el mundo tiene un monto de vivienda que ha sido entregado para los más pobres, a los que más necesitan.

Si nosotros vemos la educación, ¿cuántos dólares vale una Canaimita, porque hay 3 mil distribuidas? Cada día hay más universidades, de 300 mil estudiantes universitarios nosotros vamos rumbo a los 3 millones. (Aplausos).

 

En Anzoátegui, nada más con el Gobierno de Nicolás Maduro hemos inaugurado dos nuevas universidades, solo en su gobierno, Presidente. Cada día defendemos más la educación pública, el Ministro Héctor Rodríguez hace un esfuerzo extraordinario por mejorar la calidad de la educación. ¡Te felicito, Héctor! Reconocemos tu trabajo. (Aplausos).

Ahorita estábamos realizando congresos pedagógicos en todos los estados, discutiendo la calidad de la educación. ¿Cómo hacemos para que las escuelas sean productivas, para que respondan a la coyuntura que vive nuestro país? ¿Cómo hacemos? Eso es lo que están discutiendo nuestros maestros ahorita. ¿Cómo hacemos para que las escuelas produzcan? ¿Cómo hacemos?

Nosotros veíamos la Misión Robinson, aquí está la Directora de la Misión Robinson. A nivel nacional, tenemos 1 millón 700 mil compatriotas alfabetizados –la credencial que entregó el Presidente Nicolás Maduro–, egresados del sexto grado. Cuando iniciamos, los facilitadores no cobraban nada, era gratis, era un voluntariado, y llegamos como a 150, luego a 180, poquito a poco. Yo te voy a decir una de las medidas que más me ha gustado, el Presidente Nicolás Maduro agarró a los facilitadores y los incorporó al Ministerio del Poder Popular para la Educación con el salario mínimo; se creó CrediRobinson, 500 millones de bolívares al fondo.

Vean, estamos hablando de una de las misiones, de una misión, Hogares de la Patria, las bases de misiones, ahí están, una fuerza social.

Allá bajan el salario, aquí se aumenta el salario. Yo quisiera ver un trabajador en España discutiendo contrato colectivo, un trabajador europeo hablando de contrato colectivo. No, allá no hablan de eso, allá la prioridad es preservar el puesto de trabajo y le han dicho algunos que o le bajan el salario a la mitad, si quieren mantenerse, o trabajan seis meses sí y seis meses no. Y el trabajador prefiere que le den la mitad del salario, pero que no le quiten el empleo.

Aquí se firman contratos colectivos en medio de la crisis. Ahí está el Contrato Colectivo de la CANTV, está el Contrato Colectivo del Metro de Caracas, se está discutiendo con los educadores, se les aumentó el 50%, 4 mil ochocientos  millones de bolívares para los trabajadores universitarios. Toda la Administración Pública, Contrato Colectivo y aumento de salario en enero, pero también el primero de mayo y ahorita el primero de julio se aumentó el 10% del 30% que decretó el Presidente. (Aplausos).

¿En cuántos países en medio de la crisis se está haciendo eso? Eso lo tenemos que colocar en una balanza, todos los logros sociales, los que corresponden al ser humano, a la gente, porque es que además estamos haciendo carreteras, estamos asfaltando las calles, estamos haciendo cloacas, estamos haciendo aceras con nuestro pueblo, estamos electrificando; la salud, la educación.

¿Con qué nos montan el chantaje? Con la distribución de los alimentos y ahí tenemos que poner una balanza para ver cómo es la cosa, si es que vamos a ceder para perder todos los logros que da una Revolución en medio de una crisis mundial del capitalismo. Esto lo ven los pueblos del mundo y esto hace que la Revolución sea una referencia para ellos. Pero, además de hacernos de una referencia, nos colocan como un mal ejemplo para los imperialistas y para las oligarquías, ¿Por qué creen ustedes que vino Felipe González para acá? ¿Por qué adora a los escuálidos venezolanos? Vino preocupado, porque en las elecciones en España la izquierda ganó en las principales ciudades, ganó Barcelona, Madrid, Zaragoza, Valencia.

Fíjense ustedes que cuando sumen esas ciudades en las elecciones nacionales en España puede pasar algo, por eso él dijo y acusa a Nicolás Maduro como acusaba a Chávez antes, y acusa a este Gobierno de financiarlos. No, usted puede estar seguro que aquí no ha salido ni medio para allá; lo que sí es verdad es el ejemplo, es la referencia, los españoles no son zoquetes, como los griegos no son zoquetes. (Aplausos).

 

¡Nadie es tonto! Si están eliminando las pensiones y aquí las aumentan, si están cerrando las empresas y aquí las abren, si están reduciendo el salario y aquí lo aumentan, si están privatizando la educación, ¿por qué se están dando esas manifestaciones en Chile por las universidades?, ¿por qué los muchachos son malos.

Hay que ver en cuantos países, cualquier muchacho humilde, de cualquier barrio, está en una universidad. Nosotros seguimos aquello que decía el Che: “La universidad hay que llenarla de pueblo, hay que llenarla de negro, indio, de mulatos”.

Por eso Chávez dijo: Hay que hacer una esfuerzo por llevar la universidad donde está la gente, porque mucha gente no puede ir a donde está la universidad. Entonces, la universidad tiene que ir a donde está la gente y esa es la Misión Sucre, ese es el papel.

Bueno, el neoliberalismo y el capitalismo son incompatibles con los derechos humanos. ¿Cómo van a hablar de derechos humanos si no socializan los derechos, si no universalizan los derechos de la gente? No se puede hablar de derechos humanos si la gente no tiene acceso a los derechos fundamentales, impiden el ejercicio de una verdadera democracia. La pobreza y la exclusión social son una consecuencia estructural del modelo capitalista.

El modelo capitalista es un modelo de acumulación, obtener ganancia para acumularla, y se es más exitoso mientras más se acumula. Si lo que se produce es una cantidad y cada día se acumula más, entonces cada vez va a haber menos para repartirle a los demás y eso genera exclusión y pobreza, que es consecuencia estructural. ¿Quieres acabar con esa consecuencia estructural? Cambia el modelo capitalista.

Por eso somos una amenaza, porque esta experiencia que nos dejó Hugo Chávez es una alternativa viable y exitosa frente al modelo capitalista, es una referencia para los pueblos del mundo que luchan por su emancipación, ya que la Revolución Bolivariana es un modelo alternativo al modelo capitalista. Es por eso que primero el Presidente Chávez, y ahora el Presidente Nicolás Maduro, son objetos de una sistemática campaña destinada a desprestigiar su obra de gobierno.

Se denigra del Presidente, lanzan contra él todo tipo de improperios, calumnias y acciones desestabilizadoras con el objeto de provocar su derrocamiento. Pero aún así, nada ni nadie, nos sacará del rumbo que nos indicó el Comandante supremo Hugo Chávez, el que está enmarcado en su testamento político llamado el Plan de la Patria, el que está contenido en la Constitución Bolivariana.

Somos una Nación de paz, vida y democracia, como lo demostró fehacientemente nuestro pueblo que, en medio de la más feroz guerra económica, salió el domingo 28 a expresar su lealtad a la Patria, a Chávez y a nuestro Presidente Nicolás Maduro. (Aplausos).

Compatriota Presidente Nicolás Maduro, compatriotas Diputados y Diputadas, compatriotas del Alto Mando Militar, invitados especiales, glorioso pueblo de Venezuela, esta fecha nos llama a no ceder en el compromiso empeñado. Hemos tenido el privilegio de estar al lado del Comandante Hugo Chávez en su proceso de diseño y construcción de la grandeza de la Patria, y el primer Presidente chavista Nicolás Maduro cuenta con todas y todos nosotros para cumplir con el sagrado Objetivo Número 1 del Plan de la Patria que se refiere a defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años, la independencia nacional. Hoy tenemos Patria. (Aplausos).

Hoy es un día para decirle a nuestro compatriota Presidente lo que siente nuestro pueblo, hasta el más humilde de los chavistas en cualquier rincón quisiera decirle al Presidente Nicolás Maduro lo que yo le voy a decir: Gracias, Nicolás, por tu lealtad al legado de Chávez. (Aplausos)

Estamos demostrándole al mundo que nuestra historia es noble, que estamos haciendo posible la construcción de la suprema felicidad de nuestro pueblo, que nuestros sueños son sagrados, que estamos triunfando y triunfaremos por el camino de la paz y el socialismo. Hoy, mañana y siempre celebraremos en paz con nuestro pueblo y con la sagrada orientación de nuestro Comandante Chávez.

¡Unidad, lucha, batalla y victoria! ¡Independencia y Patria socialista! (¡Viviremos y venceremos!)

Muchas gracias, compatriotas. (Aplausos).

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