Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

DEBATE EN LA ASAMBLEA NACIONAL Y ACUERDO APROBADO UNÁNIMEMENTE EN RESPALDO A LAS GESTIONES DEL PRESIDENTE NICOLÁS MADURO MOROS POR LA CONTROVERSIA TERRITORIAL CON GUYANA

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 14 julio 2015

Asamblea Nacional-Fidel Ernesto Vasquez

EL PRESIDENTE.(DIOSDADO CABELLO RONDÓN) –. Tiene la palabra el diputado Earle Herrera.

DIPUTADO HERRERA (EARLE).– (Desde la Tribuna de Oradores). Buenos días, pueblo de Venezuela, invitados especiales, Diputadas y Diputados, ciudadana Vicepresidenta y ciudadano Vicepresidente, ciudadano Presidente de la soberanísima Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela: Tengo el honor de presentar el Proyecto de Acuerdo en respaldo a las gestiones del Gobierno Bolivariano que preside el compatriota Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, fundamentado en los principios de paz y solidaridad en relación a la controversia territorial con la República Cooperativa de Guyana.

Este es un momento histórico, verdaderamente, en el que, como en tantas otras oportunidades de nuestra historia, en este recinto, se ha debatido acerca del territorio venezolano, de esta Patria que nos legaron los libertadores. Voy a citar unas palabras que resumen el dolor de la Patria y lo que ha ocurrido a lo largo de la historia con nuestro territorio.

En el año 1941 el escritor y poeta cumanés Andrés Eloy Blanco decía las siguientes palabras: “Conocemos bien la historia de nuestro destino negro. Conocemos muy bien la leyenda que se nos atribuyó. Colombia era una universidad. Venezuela era un cuartel. Ecuador era un convento. Pero lo cierto es que esta tierra levantisca, esta tierra de hombres retrecheros, esta tierra que nació en los cuarteles y se creó en los vivaques, durante una centuria ha perdido la quinta parte de su territorio sin disparar un tiro”. Es esta tierra de paz, esta tierra de libertadores.

Y cito hoy, 14 de julio, una efeméride que tiene que ver con la larga historia de conflictos entre los países de América Latina.

Hoy 14 de julio aparece una efeméride que entraña una gran mentira, que ha corrido a través de los años y dice: “Guerra del fútbol entre El Salvador y Honduras. En 1969 estalla la guerra del fútbol”, llamada así por los incidentes de un partido entre ambas selecciones durante las eliminatorias de la Copa Mundial de Fútbol de 1970.

Así nos los presentaron las grandes agencias internacionales, que Honduras y El Salvador se fueron a una guerra por un partido de fútbol que dejó unos 6.000 muertos en los campos de batalla. El origen de esta disputa provino de problemas limítrofes y del recién creado –escuchen esto– Mercado Común Centroamericano, que había generado roces comerciales entre las transnacionales privadas de los países. Durante los cinco días que duró el enfrentamiento hubo un saldo de 6.000 víctimas, entre heridos y muertos.

Aquí no hubo ninguna guerra de fútbol, aquí sencillamente detrás de ese enfrentamiento armado de El Salvador y Honduras estaban las grandes transnacionales –entre otras la United Fruit Company– que han venido provocando masacres a lo largo de la historia en América Latina y, entre esas masacres, hay un pasaje que recoge Gabriel García Márquez en Cien años de soledad,  pero sí hubo una baja importante en esa guerra que dio al traste con los intentos de que hubiese un Mercado Común Centroamericano.

Y aquí en nuestro país se empieza a reactivar el asunto del Esequibo y se toma como bandera, cuando se da en nuestro continente un proceso de integración concreto, efectivo, más allá de la retórica que se expresa a lo largo y ancho de esta última década y en la cual Venezuela ha tenido un papel de vanguardia; sería mezquino no decirlo y así lo reconoció el Comandante Presidente Hugo Rafael Chávez Frías. (Aplausos).

Ese proceso de integración dio al traste con lo que se llamó el Área de Libre Comercio de las Américas que proponía el Gobierno de Washington, el expresidente Bush. Hoy es una realidad la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TPC), la Unasur, la Celac y expresiones también de solidaridad y de trabajo conjunto, y de nuevas relaciones en la América Latina como PetroCaribe.

Frente a esta situación se reactiva nuevamente el problema del diferendo con Guyana o la controversia territorial, y aquí estuvo el Presidente Nicolás Maduro el día lunes, donde se dirigió al país en un discurso memorable, con mucha pedagogía, para explicar ese problema y para dejar claro cuál es la posición de Venezuela ante esta situación.

Y vuelvo a citar a Andrés Eloy Blanco, quien decía: “El pueblo venezolano debe saber por fin dónde empieza la Patria y dónde termina. No es posible que todo el pueblo de Venezuela ignore todavía a estas horas qué forma tiene su madre geografía”.

Esto viene desde 1941 cuando se discutían los límites con Colombia y esos debates que se dieron, realmente están recogidos –valga la redundancia– en el Diario de Debates del Congreso de la época, donde participaron ilustres venezolanos de distintas tendencias y que nos permiten a nosotros pasearnos por lo que ha sido todo este proceso que nos ha traído hasta aquí.

En el plano de la discusión de esta situación y de la información, los países que hemos tenido diferencias a lo largo de toda América Latina conocemos de los problemas del vecino o con quién discutimos a través de las grandes agencias transnacionales de la información. Nosotros vemos a los colombianos a través de la Associated Press de Venezuela; los colombianos nos ven a nosotros con los ojos de la UPI; los argentinos ven a los chilenos a través de la EFE; porque nunca tuvimos mecanismos de comunicación y de información propios y, por lo tanto, la visión que teníamos de América Latina era una visión que venía de los países del norte.

El poeta Andrés Eloy Blanco y también en el año 1941 el doctor Rafael Caldera, hacen una crítica a la forma en que los medios nuestros han tratado los problemas fronterizos –cuando los tratan–, cuando no se han dejado llevar por el sensacionalismo o por el amarillismo, donde, entonces, intereses de otro tipo al servicio de transnacionales son los que han marcado la pauta editorial.

Hoy en este conflicto, en este diferendo, en esta controversia que estamos discutiendo, no es la excepción. Yo tengo aquí, le he hecho seguimiento a este debate que estamos dando y les voy a mostrar, pero no les voy a leer todos estos periódicos (los muestra) –ustedes no han almorzado todavía–, pero fíjense si ustedes agarran un diario, uno de los importantes diarios del país, ustedes se van a conseguir que tienen 15 informaciones en un mes, y de esas 15 informaciones 9 las emite el vocero del Gobierno o una voz oficial de Guyana, 3 son colombianas, y apenas 3 son venezolanas.

Si apartamos las declaraciones de Colombia y nos centramos en el conflicto del Esequibo, tenemos 9 informaciones que este periódico le da a Guyana como vocero, frente a 3 de Venezuela. Pero eso no es todo, cuando el vocero es el nuevo Gobierno de Guyana, esas informaciones tienen llamado en primera página y, en algunos casos, abren la primera página de ese periódico.

Uno podría decir: Sí, pero es un periódico, pero aquí se da otra situación. Este periódico forma parte de lo que se llama el Grupo de Diario Américas, que es un cartel de medios impresos de América Latina que lo conforman los 80 periódicos más importantes. El año pasado, durante los hechos de violencia que dejaron unos 43 muertos, este monopolio informativo se cartelizó para sacar una información todos los días, la misma información en 80 capitales de América Latina en contra de la República Bolivariana de Venezuela. Eso, al mismo tiempo, era reproducido por diarios del interior, la radio y la televisión de cada uno de esos países; estamos hablando de más de mil medios de comunicación realmente sincronizados en contra de un país.

En la historia de la comunicación, en la historia del periodismo, ustedes no van a conseguir un precedente sobre esta situación. No ha habido, ni siquiera en la Revolución Cubana, cuando era atacada por todo occidente. Aquí realmente se complotaron, se confabularon todos estos medios para ir en contra de un país y, en ese contexto, se da el tratamiento informativo del que les estoy señalando, donde el vocero cuando no es Guyana ¿adivinen quién es? Es la ExxonMobil. Esto nos lleva a otra cuestión, compatriotas, pueblo de Venezuela, nos lleva a lo que dos autores, Jacques Bergier y Bernard Thomas escribieron: La guerra secreta del petróleo.

 

Observemos cómo manejan la información algunos medios: “Exxon estudia viabilidad comercial en zona en disputa.” El vocero es la ExxonMobil. “Guyana convocará a embajadora venezolana por extensión de límites”. El vocero es el Gobierno de Guyana. “Guyana pedirá –no les estoy leyendo las crónicas de Guyana, sino un periódico de Venezuela– a las Naciones Unidas resolver la disputa limítrofe con Venezuela”. Y esto  es muy importante: El jueves 11 de junio la Cancillería guyanesa informaba, y así lo destaca este periódico en su primera página: “Guyana pedirá a la ONU resolver disputa limítrofe con Venezuela”.  Fíjense ustedes, esa Cancillería que el 11 de junio dijo que iba a ir a las Naciones Unidas para resolver el problema con Venezuela, cómo es que hoy dice que desconoce el Acuerdo de Ginebra, el Acuerdo que se firmó en el año 1966. ¿Qué hizo cambiar en apenas un mes al Gobierno de Georgetown? Bueno, las presiones de una trasnacional, que es la ExxonMobil, y es, precisamente, la empresa que muchos no quieren nombrar y que está inmiscuida y entrometida en esta nueva etapa del conflicto que nosotros estamos llevando con Guyana.

Seguramente aquí a lo largo del debate mis compañeros van a hablarle al pueblo de Venezuela sobre los antecedentes históricos, porque es necesario explicarles cómo empezó este despojo,  por qué nosotros estamos aquí debatiendo lo que es producto de un legado colonial, cómo el imperio británico fue avanzando para despojarnos a nosotros del territorio del Esequibo y cómo intervino aquí los Estados Unidos en nombre de una doctrina que les ha servido, entre otras cosas, para apoderarse de territorios de América Latina y de otras partes del mundo. Esa es la historia a la que se refiere Andrés Eloy Blanco, porque la conoce muy bien el poeta, pero no la conoce muy bien un pueblo al que se le ha mentido y al que han engañado.

Compatriotas, cuando ustedes agarran un periódico de Venezuela –fíjense que ni siquiera lo he nombrado, porque no es lo importante– y observan que a lo largo de un mes el 80% de su información procede de voceros de Guyana, estos son documentos que van a ser utilizados por los enemigos de Venezuela en cualquier otra instancia, y se los están sirviendo en la mesa a estos medios de comunicación, detrás de los cuales están los intereses trasnacionales de la ExxonMobil y de otras empresas interesadas en las riquezas que hay tanto en el Esequibo, como en el mar territorial y en la Plataforma Continental que genera ese territorio.

Antes de proponer hoy el Proyecto de Acuerdo, quiero cerrar haciendo referencia a lo siguiente, y es que de pronto esta campaña que ustedes ven por el asunto del Esequibo cesó, y de repente los medios que venían exacerbándola callaron, porque se dieron cuenta de cuál era la reacción del puedo venezolano frente a lo que se puede denominar una traición mediática, descarada, cotidiana y sistemática, por lo que cambiaron el tratamiento informativo en este sentido; por eso es que dicen que el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela reacciona 27 meses después que se planteó este problema. No, este es un problema que siempre ha estado en la agenda del Gobierno Revolucionario, sin que por eso se renuncie a lo que es un sueño de todos los países y que fue un sueño de nuestros libertadores, que es la integración latinoamericana.

El que luches por la integración latinoamericana no te lleva a renunciar a ningún derecho ni a ninguna reclamación, y esa es la conducta que ha tenido nuestro Gobierno, muy distinto a aquellos que pretendían irse al sur de Venezuela a hacer turismo armado, que querían que le prestaran un barco para irse a hacer turismo bélico  allá y regresar aquí con una bandera que no tienen.

Esta es la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, compatriotas, se elabora no solamente porque el pueblo de Venezuela fue convocado por primera vez en su historia para que participara en su redacción y en su elaboración, sino que hubo un señor que nos entregó –a los constituyentes de 1999– un libro titulado Ideas fundamentales para una Constitución, proposición de Hugo Chávez Frías. (Aplausos).

El artículo 10 de la Constitución Bolivariana de Venezuela incorpora y le da rango constitucional a los sentimientos frente a su territorio y a los derechos históricos de nuestro país, que se han mantenido, pero que los otros textos constitucionales no lo expresaban en la forma directa como lo hace la Constitución de 1999. El artículo 10, dice lo siguiente: “El territorio  –toma una parte de las demás constituciones, incluso  de la Constitución de 1811, pero agrega algo muy importante– y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad”. Lo que agrega la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela es: “los tratados y laudos no viciados de nulidad”, y esto nos remite inmediatamente a la denuncia de Venezuela, de que el laudo arbitral de París de 1999 es nulo y es irrito. Y quedó establecido allí en la Carta Magna de la República Bolivariana de Venezuela. (Aplausos).

Esta es una propuesta de Hugo Chávez, a quien, por cierto, por estos días lo han citado descontextualizando sus frases, cuando aquí no está la oposición de poderle dar a Hugo Chávez lecciones de patriotismo. Las últimas palabras del Comandante Hugo Chávez las pronunció el 8 de diciembre estando enfermó, y cerró con estas palabras: “Hoy tenemos Patria y pase lo que pase, en cualquier circunstancia, seguiremos teniendo Patria”. Esa es la Patria que nos legó el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, la Patria con su territorio Esequibo, con su territorio integral; la Patria que todos y cada uno de los venezolanos estamos dispuestos a defender, la Patria que describió aquí, el lunes pasado, el Presidente Nicolás Maduro Moros; la Patria por la que convocó a que las venezolanas y los venezolanos en todas las esquinas del país para que defendamos el territorio Esequibo. Ese es el legado de Hugo Chávez, no como la derecha y sus medios de comunicación social, que siempre están puestos al servicio de intereses trasnacionales, que son incapaces y no quieren que se diga ExxonMóvil.

No es la derecha la que va a darle al Presidente Hugo Chávez y a su memoria lecciones de patriotismo. Esa derecha que decía: “Tenemos Patria, pero no hay papel higiénico”, y que banalizó r el altísimo contenido histórico de los sentimientos más profundos del pueblo venezolano

El Presidente Chávez, cuando en Guyana se intentó instalar una plataforma de lanzamiento de cohetes con unas empresas estadounidenses, inmediatamente alzó su voz y Guyana tuvo que desistir de la idea de que en ese territorio se colocara ninguna plataforma de lanzamiento de cohetes; y siempre que se intentó vulnerar la soberanía de Venezuela o se quiso violar el Acuerdo de Ginebra tratando de tomar iniciativas en ese territorio, hubo la protesta y el reclamo de nuestro país. Incluso cuando introdujeron allí un buque para hacer exploraciones, el mismo fue detenido por la Armada venezolana y llevado hasta la isla de Margarita. (Aplausos).

 

Esa ha sido la actuación del Gobierno Bolivariano, esa es la actuación de los hijos y de las hijas de Chávez; y es con ese coraje, con ese profundo sentimiento de la Patria Grande, con esos principios y enseñanzas de patriotismo, de nacionalismo y también de integración latinoamericana, que nosotros vamos a defender la integridad del territorio de Venezuela.

Muchas gracias, ciudadanos diputados, ciudadano Presidente. (Aplausos).

Con la venia del Presidente, solicito al ciudadano Secretario que por favor lea el Proyecto de Acuerdo.

 

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Ciudadano Secretario, sírvase dar lectura al Proyecto de Acuerdo en Respaldo a las gestiones del Gobierno Bolivariano que preside el compatriota Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, fundamentado en los principios de paz y solidaridad en relación a la controversia territorial con la República Cooperativa de Guyana.

EL SECRETARIO (FIDEL ERNESTO VÁSQUEZ I.).(Lee):

LA ASAMBLEA NACIONAL

DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

 

Como vocera del pueblo soberano

Proyecto de Acuerdo en Respaldo a las gestiones del Gobierno Bolivariano que preside el compatriota Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, fundamentado en los principios de paz y solidaridad en relación a la controversia territorial

con la República Cooperativa de Guyana

 

Considerando:

Que la República Bolivariana de Venezuela, como Estado democrático y social de derecho y de justicia, siguiendo el ejemplo histórico del Padre Libertador Simón Bolívar y nuestro Comandante Supremo y Eterno, Hugo Chávez, sobre la base de los principios y valores de libertad, independencia, paz, solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la convivencia y el imperio de la ley, rechaza cualquier tipo de provocación que atente contra la diplomacia bolivariana de paz;

Considerando:

Que uno de los principios universales recogidos en la Carta de las Naciones Unidas es fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de autodeterminación de los pueblos;

Considerando:

Que el pasado 7 de junio de 2015 el nuevo Gobierno de la República Cooperativa de Guyana emitió un comunicado con un tenor altisonante, seguido por una serie de declaraciones que pretenden socavar la dignidad del pueblo venezolano, detrás de la cual se encuentra la empresa petrolera transnacional ExxonMobil y el lobby petrolero internacional estadounidense, lo que constituye una peligrosa provocación contra de la diplomacia bolivariana de paz que desarrolló el Comandante Supremo y Eterno, Hugo Chávez, y sostenida por el Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros;

Considerando:

Que la controversia territorial entre Venezuela y Guyana data de más de un siglo de existencia, cuando producto de componendas coloniales e imperiales se despojó a nuestra Patria de un vasto territorio, sujeto desde entonces a reclamación. En este sentido, la República Bolivariana de Venezuela mantiene su posición de considerar nulo e írrito el Laudo Arbitral de París del 3 de octubre del año 1899, debido a lo que se conoce en derecho internacional como “Actos contrarios a la buena fe”, acaecidos por parte del Gobierno británico y de los integrantes del tribunal, siguiendo la aplicación de la máxima jurídica “nullum Quodb Est Nullum Effectum Producit” (De un acto nulo, todos los efectos derivados son nulos);

 

Considerando:

Que en 1835 el Gobierno británico asignó a Robert Hermann Schomburgk la tarea de demarcar el límite occidental de la Guayana Británica, la cual Venezuela no aceptó, ya que colocó toda la cuenca del río Cuyuní dentro de la colonia, reclamando Venezuela todas las tierras al oeste del río Esequibo como su territorio, en base a los límites de la Gran Colombia y los de la Capitanía General de Venezuela, derechos de los que es heredera de acuerdo al principio del Uti possidetis iure (del latín, “como poseéis de acuerdo al derecho, así poseeréis”);

Considerando:

Que en 1897 el Presidente de Estados Unidos de América, Grover Cleveland, utilizó la presión diplomática para que las partes aceptaran un arbitraje viciado, el cual se llevó a cabo en París en 1898 sin representación de ningún venezolano, debido a que tanto el imperio británico como el naciente norteamericano consideraban a nuestra Patria como un país semibárbaro, razón por la cual prefirieron negociar directamente con representantes sajones originarios de Estados Unidos y no con venezolanos a quienes consideraban indios bananeros con olor a trópico y hombres de color semibárbaros con quienes no podían discutir el tema en la misma mesa, logrando así emitir un laudo viciado de nulidad que adjudicó alrededor del 94 por ciento del territorio en disputa a los británicos;

Considerando:

Que ante la plena vigencia del Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966, la República Bolivariana de Venezuela mantiene su posición firme de proseguir con el mecanismo del buen oficiante bajo la figura del Secretario General de las Naciones Unidas, ratificando así el compromiso de solidaridad, hermandad, paz y complementariedad del Comandante Supremo y Eterno Hugo Chávez, y la política exterior bolivariana de paz para consolidar el legado de la unidad latinoamericana. Como bien lo decía el Libertador Simón Bolívar: “La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino”;

Considerando:

Que el pasado 6 de julio de 2015 el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, en Sesión Especial de la Asamblea Nacional, emitió un mensaje histórico a todo el pueblo venezolano haciendo un llamado a la lucha por la defensa del país, en el marco de una situación de agresión y acoso que pretende atentar contra la paz y la seguridad de nuestro país y la región latinoamericana y caribeña, reafirmando el compromiso por la unidad de los pueblos y el fortalecimiento del nuevo sistema de relacionamiento internacional del cual Venezuela es protagonista, en pro de la resolución pacífica de las controversias, así como el uso del diálogo y del derecho internacional como mecanismos de entendimiento bilateral;

Considerando:

Que el Presidente Constitucional de la República, Nicolás Maduro Moros, tomó una serie de medidas políticas y diplomáticas con vista a hacer frente a la escalada de agresión por parte de los poderes internacionales que están tras el Gobierno de la República Cooperativa de Guyana.

Acuerda:

 

Primero: Respaldar la intervención del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela en la Asamblea Nacional, en cuanto que es muestra del compromiso revolucionario con todo el pueblo venezolano y con el respeto de los principios propios de la política exterior bolivariana, consistentes en la paz internacional, la democracia, el respeto a la soberanía y la resolución pacífica de controversias con nuestros países vecinos.

 

Segundo: Rechazar categóricamente los comunicados y declaraciones del Gobierno de la República Cooperativa de Guyana, debido a que constituyen una provocación y atentan contra la diplomacia bolivariana de paz.

Tercero: Apoyar las decisiones políticas y diplomáticas que en el marco de la Sesión Especial del día 6 de julio de 2015, tomó el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, con vista a asegurar la paz y la estabilidad en las relaciones con nuestros países vecinos, en especial con la República Cooperativa de Guyana; tales decisiones fueron: Llamar a consulta a la Embajadora de la República Bolivariana de Venezuela ante la República Cooperativa de Guyana; ordenar al Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores la revisión integral de las relaciones con el gobierno de la República Cooperativa de Guyana; el Presidente Nicolás Maduro Moros entregó una carta, a través de la Cancillería General de la República, al señor Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU,  para la pronta e inmediata designación del Buen Oficiante en el marco del Acuerdo de Ginebra, con el fin de resolver el asunto de la controversia territorial con la República Cooperativa de Guyana; solicitar a la troika de la Celac, bajo la Presidencia pro témpore de Ecuador, la convocatoria al diálogo directo entre la República Bolivariana de Venezuela y la República Cooperativa Guyana; asimismo, ordenó el despliegue internacional para explicar la justicia del reclamo de la República Bolivariana de Venezuela sobre Guyana Esequiba; en atención a las recomendaciones del Tribunal Supremo de Justicia, el Decreto N° 1787 que crea las Zonas de Defensa Integral, el cual fue sustituido y mejorado en todas sus partes por el Decreto N° 1859 publicado en Gaceta Oficial 40.696 de fecha 6 de julio de 2015, se crea la Comisión Presidencial para Asuntos Limítrofes de la República Bolivariana de Venezuela.

Cuarto: Rechazar la política de dominación internacional que protagoniza la transnacional petrolera ExxonMobil y los aparatos políticos de los Estados Unidos de América, los cuales pretenden violentar la soberanía nacional y la dignidad del pueblo venezolano, utilizando como vía el recientemente conformado gobierno de la República Cooperativa de Guyana.

Quinto: Unirnos al llamado del Presidente Constitucional de la República, Nicolás Maduro Moros, a la unidad nacional y al debate político y académico en todo el país, en torno a la controversia territorial con la República Cooperativa de Guyana, y fomentar desde esta instancia legislativa una cultura de paz y de respeto a la dignidad de nuestro pueblo y de toda Nuestramérica.

Sexto: Ratificar el respaldo a lo expresado por el Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, cuando afirmó: ‘Dentro del Acuerdo de Ginebra, todo; fuera del Acuerdo de Ginebra, nada’.

Séptimo: Dar publicidad al presente Acuerdo

Dado, firmado y sellado en el Palacio Federal Legislativo, sede de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, en Caracas a los catorce días del mes de julio del 2015. Años 205° de la Independencia, 156°
de la Federación y 16° de la Revolución Bolivariana.

DIOSDADO CABELLO RONDÓN

Presidente de la Asamblea Nacional

ELVIS AMOROSO

Primer Vicepresidente

TANIA DÍAZ GONZÁLEZ

Segunda Vicepresidenta

FIDEL ERNESTO VÁSQUEZ I.

Secretario

ELVIS HIDROBO

Subsecretario

EL SECRETARIO (FIDEL ERNESTO VÁSQUEZ I.)

Es todo, compatriota Presidente Diosdado Cabello.

EL PRESIDENTE.– Tiene la palabra el diputado Williams Dávila.

DIPUTADO DÁVILA (WILLIAMS).– Ciudadano Presidente, colegas Diputados y Diputadas: Este tema siempre ha sido interesante y muy importante porque tiene que ver con el desarrollo de la política anticolonialista tanto de América Latina como de Venezuela.

El Padre de la Patria, Simón Bolívar, en 1817 decretó la provincia de Guayana como nuestra, incluso en un nuevo Decreto estableció la octava estrella de la Bandera Nacional.

En el desarrollo del tiempo observamos cómo el imperio británico, después que adquirió esos terrenos de Holanda, de 20.000 millas cuadradas, cuando se produjo el laudo arbitral de octubre de 1899 ya se hablaba de más de 50.000 millas, apenas le habían dejado 5.000 millas a Venezuela, en lo que corresponde a la desembocadura del río Orinoco.

Es bueno recalcar lo siguiente: En el desarrollo de las contradicciones internas de la política de Guyana –sobre todo en los tiempos en que Cheddi Jagan y Burnham tenían aquella pelea interna, uno de ellos incluso se oponía a que el imperio británico le otorgara la independencia a Guyana –en aquel entonces– Británica–, el gobierno democrático de Rómulo Betancourt, consecuente con su política anticolonialista desarrollada en la XX Conferencia Americana de la Organización de Estados Americanos (OEA) y que dio nacimiento a la Carta de la OEA, mantuvo siempre una posición de apoyo a la independencia de Guyana. Nunca nos opusimos a la independencia de Guyana; sin embargo, sí sucedió, como acabo de señalar, por los problemas de la política interna en Guyana.

Dicen los historiadores que el reclamo se inicia con el discurso de Carlos Sosa Rodríguez, exembajador de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas, cuando en 1962 produjo una alocución ante el Comité Especial de las Naciones Unidas –que hoy no existe–, en donde utilizó una frase que marcó la doctrina de la reclamación y le exigió a la ONU que resarciera el reclamo que Venezuela venía haciendo porque habían cometido –la Inglaterra de aquella época y el laudo arbitral– una injusticia histórica con Venezuela. Es decir, que a la par de la denuncia que posteriormente hizo el canciller Marcos Falcón Briceño por ser írrito y nulo el laudo, seguían todas las negociaciones diplomáticas. En 1966, en el gobierno de Raúl Leoni, se firmó el Acuerdo de Ginebra.

¿Por qué menciono estas cosas? Porque estos presidentes tuvieron claro el principio fundamental en derecho internacional: el silencio otorga. La quiescencia en derecho internacional le da propiedad al otro.

En 1968, en la isla de Anacoco se construyó una pista de aterrizaje cerca del río Cuyuní. Asimismo, hubo una serie de acciones y de actuaciones de los gobiernos democráticos para evitar que la quiescencia se produjera.

Menciono ese elemento fundamental porque quiero ratificar lo siguiente: Guyana no tiene derecho de fundamentar su desarrollo sobre la base del despojo y del desconocimiento de los derechos legítimos soberanos de Venezuela, Patria que fue víctima del imperialismo británico y de las composiciones globales de la política en Asia.

En aras de la verdad histórica hay que señalar lo siguiente: No solamente es la ExxonMobil la que tienen intereses geoeconómicos en esa zona en reclamación, también existe una empresa China –y ustedes lo saben– porque salió publicado que en el año 2014 la Exxon Exploration and Production Guyana Limited, 45% filial de la de ExxonMobil, fue elegida por el gobierno de Guyana para el nuevo contrato exploratorio en el Bloque Stabroek por 10 años más, junto a su socia Hess Guyana Exploration Limited, 30% filial de Hess Corporation, y la CNOOC Nexen Petroleum Guyana Limited, 25% filial de la estatal China National Oxford Corporation. Es la verdad histórica.

Nosotros estamos de acuerdo con lo que dijo el Presidente Maduro en su alocución del lunes pasado, referente a las medidas políticas que fueron anunciadas, pero eso no quiere decir que por estar de acuerdo ustedes no asuman la responsabilidad histórica que tiene su propio silencio, el cual nos llevó a la situación actual de tensión entre Guyana y Venezuela. Veamos la realidad de las cosas, aunque le moleste a uno de los que hablaron antes de mí: Para nadie es un secreto que en el año 2004 el propio Presidente Chávez había dicho que no tenía ningún problema en que se produjeran inversiones extranjeras de multinacionales en la Zona en Reclamación, echando ustedes por tierra 40 años de diplomacia social y diplomacia democrática de Venezuela.

¿Y que dijeron ustedes en el 2007? Llegaron con un chovinismo revolucionario eterio, diciendo que la reclamación era producto de las presiones de los Estados Unidos para desestabilizar el Gobierno. Ahí se equivocó el Presidente Chávez, porque no era el gobierno de Burnham en ese momento, era el gobierno de Cheddi Jagan y más bien se dio un acuerdo –como ya les dije– para firmar el Acuerdo de Ginebra entre los ingleses, Guyana y Venezuela. No fue solamente esa situación, sino que en septiembre de 2011 la Cancillería guardó silencio cuando Guyana se dirigió al Comité de Limites Especiales de las Naciones Unidas, para solicitar una extensión de 200 a 350 millas náuticas de la plataforma continental y eso nos afecta la salida de la plataforma continental de la zona económica exclusiva de la fachada atlántica. Si somos nacionalistas, le exijo al Presidente Maduro envíe una nota diplomática diciéndole al Presidente de Guyana que la fachada atlántica es Venezuela y no es ningún empresa petrolera.

Por supuesto, por el calor de una campaña electoral que viene ya por allí –que ustedes saben que están derrotados– comienzan a politizar el tema y comienzan a crear un nuevo decreto, ante el decreto Obama, ante el decreto tal, ante el otro decreto, porque nosotros somos antiimperialista y nacionalistas, nosotros estamos claros en nuestras posiciones; lo que pasa es que no utilizamos el nacionalismo y el chovinismo nacionalista para ocultar los gravísimos problemas económicos y sociales que existen en Venezuela.

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Tiene 30 segundos, diputado.

DIPUTADO DÁVILA (WILLIAM).– Puede darme usted un segundo, pero el pueblo nos da 100 años de historia.

Muchas gracias, ciudadano Presidente.

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Tiene la palabra el diputado Eduardo Piñate

DIPUTADO PINATE (EDUARDO).– Buenas tardes, camarada Presidente; compañero de la Junta Directiva; Diputados y Diputadas de la bancada revolucionaria; Diputados y Diputadas de la oposición; compañeros estudioso de la problemática, invitados especiales; compañeros y compañeras que nos visitan hoy, un saludo revolucionario, bolivariano y chavista a todas y todos: El tema que estamos debatiendo es un problema del más alto interés nacional y uno tiene que hacer un esfuerzo por mantener la mesura, la serenidad frente a la tergiversación de la historia que ha intentado hacer el diputado que me antecedió.

El discurso que dio el Presidente Nicolás Maduro aquí, el lunes 06 de julio, es un discurso de profundidad desde el punto de vista jurídico, histórico, doctrinario y conceptual, que recoge elementos esenciales –a mi modo de ver– bien importantes en este debate: lo que ha sido la posición que históricamente ha mantenido Venezuela frente a la situación del elemento territorial, la controversia territorial que tenemos con Guyana desde el siglo XIX, primero, con el imperio británico y luego Guyana.

El compañero Presidente Nicolás Maduro ratificó en todas su partes lo que ha sido esa línea de conducta histórica del Gobierno, del pueblo de Venezuela frente a esta controversia territorial y luego ratificó también una conducta que ha sido fundamental en la política exterior del Gobierno revolucionario, primero con el Comandante Supremo Hugo Chávez y luego con el propio Presidente Nicolás Maduro, que es el sostenimiento, la lucha y la diplomacia de paz como un elemento fundamental, que en el marco del derecho internacional se levanta para resolver los problemas, las controversias y las diferencias internacionales.

Nosotros, en primer lugar, queremos decir lo siguiente, Presidente: El despojo que hizo el imperio británico contra Venezuela, a partir de los años 30, lo hace, entre otras cosas, partiendo de una situación histórica y política, que no es la de hoy, en el siglo XIX. Luego de la muerte del Libertador, de la traición de las oligarquías con el proyecto bolivariano, se desarrolla, se desata en Venezuela y en todo el continente una situación de inestabilidad política, de guerras civiles, de luchas entre caudillos que debilitaron, empobrecieron, económica y políticamente, a estos territorios frente al imperio británico, que en aquel momento era el imperio colonial más importante de la época.

Esto es unos elementos que explican el despojo que hace el imperio británico de las tierras situadas en el territorio de la Guyana Esequiba, que como efectivamente lo decía el compañero Earle Herrera, dentro de las cosas que hay que reivindicar una es que la Constitución Bolivariana aprobada en 1999, a propósito de los que dicen que no hemos hecho nada en el Gobierno Bolivariano, recoge un principio fundamental en el artículo 10 y hay que volverlo a leer porque parece que se les olvida.

El artículo 10 establece:

 

“Artículo 10. El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad”.

Y alguien puede decir que cuando el constituyente y el Comandante Supremo Hugo Chávez enviaron la propuesta a la Asamblea Nacional Constituyente, y alguien puede decir que cuando la aprobó el constituyente no estaba pensando, entre otras cosas, en la Guayana Esequiba, usurpada por el  imperio británico y que heredó el Gobierno actual de la República Cooperativa de Guyana sin el consentimiento, sin la aprobación de la antigua República de Venezuela, hoy República Bolivariana de Venezuela.

El compañero Earle Herrera, quien señalaba algunos hitos, de los cuales algunos están recogidos en este texto que mencionó el compañero Presidente Nicolás Maduro.  Y para aquellos que dicen que no hemos hecho nada y que la diplomacia de la Revolución Bolivariana se ha mantenido en silencio todos estos años, el 19 de marzo del año 2000 el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, expresó en su programa dominical Aló Presidente la oposición del Gobierno de Venezuela a la instalación de una plataforma de lanzamiento de cohetes en el Territorio Esequibo, asunto que lo estaba gestionando en aquel momento ante la administración de los Estados Unidos, porque ese territorio está en reclamación.

El 3 de julio de ese mismo año 2000 –óigame diputado que me antecedió– en la alocución durante el acto de creación de la Universidad Nacional Experimental Marítima del Caribe, el Presidente Hugo Chávez Frías afirmó que, cito: “Venezuela no permitirá que se instale en ese territorio que es venezolano –que es venezolano– una base de lanzamiento de cohetes, eso no lo toleraremos, el Esequibo es nuestro desde que el mundo es mundo y ejerceremos nuestra soberanía”. Hugo Chávez Frías, 3 de julio del año 2000. (Aplausos).

Luego, el 23 de octubre de ese año 2000, el Presidente de la Compañía Beal Aerospace Technologies Inc Andrew Beal informó la decisión –óyeme, diputado de oposición– de cesar operaciones comerciales con Guyana, debido a la instalación de una base de lanzamiento de cohetes en la zona en reclamación. Esto fue por el tema de la instalación de la base de lanzamiento de cohetes en el territorio de la Guayana Esequiba.

El 30 de septiembre del año 2011 en Puerto España –y aquí miente descaradamente el diputado que me antecedió, tuerce la verdad histórica, la retuerce como lo hacen los socialdemócratas toda la vida– se produce la declaración conjunta de la Ministra de Relaciones Exteriores de la República Cooperativa de Guyana, Carolyn Rodrígues-Birkett, y el Ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, donde ambos ministros reconocen que la delimitación –óigame diputado que me antecedió– de fronteras marítimas entre los dos Estados sigue siendo un tema pendiente, y coincidieron en que dicha delimitación requerirá negociaciones. Es decir, la definición del espacio marítimo entre Venezuela y Guyana no está resuelta en tanto la controversia territorial se mantenga, por eso es que el diputado que me antecedió miente y tuerce la verdad histórica y aquí tenemos los elementos a mano.

El 10 de octubre de 2013 –ya bajo la Presidencia del compañero Presidente obrero Nicolás Maduro– se produjo el incidente con el buque de investigación oceanográfica RV Teknik Perdana cuando incursiona en aguas jurisdiccionales de Venezuela, esto genera una protesta por parte de Guyana, y aunque el buque es dejado en libertad pocos días después, recuerden que fue llevado a la Isla de Margarita, este hecho evidencia la necesidad de retomar las negociaciones por referendo limítrofe.

Es decir, nosotros, en primer lugar, desde que el compañero Comandante Supremo Hugo Chávez llegó a la Presidencia de la República, mantuvo vigente la posición de Venezuela con relación a la controversia territorial con la Guyana, siguiendo la tradición histórica que comenzó en 1811 cuando la Constitución de ese año definió al territorio nacional como el que correspondía a la Capitanía General de Venezuela, antes de las transformaciones políticas que se iniciaron el 19 de abril de 1810, de manera que eso se ha mantenido en todas las constituciones.

Hoy estamos en presencia de una provocación, en presencia de un agravio de parte del nuevo Gobierno de la República Cooperativa de Guyana, y no tenemos ninguna duda, y no tenemos ningún miedo, y no tenemos ningún problema en decirlo, que detrás de esa provocación está la ExxonMobil y está el Departamento de Estado y el Pentágono de los Estados Unidos de Norteamérica, está la administración norteamericana, porque se corresponde con la misma línea que comenzó, por ejemplo, con el Decreto Ejecutivo del Presidente Barak Obama del 9 de marzo de este año.

EL PRESIDENTE. (DIOSDADO CABELLO RONDÓN) – Le quedan 30 segundos, ciudadano diputado. Continúe.

DIPUTADO  PIÑATE (EDUARDO).– Voy redondeando, compañero Presidente.

Entonces, queremos decir lo siguiente para finalizar: Esta bancada revolucionaria respalda en todos sus términos el planteamiento hecho por el Presidente obrero Nicolás Maduro aquí el día 6 de julio, y además va a votar con los dos brazos en alto el Proyecto de Acuerdo que fue presentado por el compañero diputado Earle Herrera.

Es todo, compañero Presidente. (Aplausos).

EL PRESIDENTE. (DIOSDADO CABELLO RONDÓN)– Gracias, señor diputado, usted es un historiador.

Tiene la palabra el diputado Andrés Velásquez.

DIPUTADO VELÁSQUEZ (ANDRÉS).– Ciudadano Presidente, colegas Diputados y Diputadas: Debo recordar aquí y es oportuno hacerlo, que hace aproximadamente dos meses planteé en esta Cámara este debate. Planteé en sesión abierta o privada una reunión con la Cancillería y con el Ministerio del Poder Popular para la Defensa, y se me respondió que estaba promoviendo un conflicto con los Estados Unidos, fue la respuesta que se dio a esta bancada democrática de unidad.

Y voy más atrás, una comisión de parlamentarios en un legítimo acto de soberanía, en el mes de noviembre del año 2013, acudimos hasta San Martín de Turumbán, cruzamos el río Cuyuní, fuimos a territorio Esequibo y fuimos a la isla de Anacoco para llamar la atención al Gobierno Nacional, en relación con lo que estaba ocurriendo con los contratos que estaba estableciendo el Gobierno de Guyana en perjuicio del reclamo territorial de Venezuela. Eso lo hicimos junto a distintos especialistas que comulgan con el Gobierno y otros que no comulgan, hicieron llamados de atención en relación con el tema y, bueno, se hizo caso omiso del asunto.

Pues bien, sobre esto quiero señalar lo siguiente: esto es un asunto de Estado, esto no es un asunto de Gobierno o de oposición, ¡Entiéndanlo! Es un asunto de Estado que involucra a todo el país. Por tanto, este Proyecto de Acuerdo en nuestra opinión, y así lo propongo, necesita de una comisión de estilo, de redacción, que permita que ustedes tengan una opinión en relación con el mismo, porque considero que está bueno ya de que ustedes vengan aquí con estos acuerdos elaborados y que nosotros tengamos que votarlos a juro, y porque sí.

En ese sentido, por ser un asunto de Estado y porque daría muy mal mensaje y una muy mala señal, el hecho de que ustedes estén planteando este asunto como un problema de que unos  están de acuerdos y otros que no lo están, tratando de sacarle provecho político electoral a esto, porque creo que en Venezuela no hay, y así lo afirmo, un solo venezolano que no esté alineado al éxito del reclamo territorial venezolano, porque es legítimo y porque el Esequibo es de Venezuela.

Estamos en función de que parte del contenido de este Acuerdo, estamos totalmente –tal como lo dijo el diputado Williams Dávila– de acuerdo con las iniciativas propuestas por el Gobierno Nacional y es por lo que me preocupa que aquí se estén haciendo alusiones a que la derecha, a los apátridas o cosas por el estilo, porque eso nos obliga exactamente a decir lo que dijo el diputado Williams Dávila, si esto no lo asumimos como un asunto que nos compromete a todos, por supuesto que estoy obligado a decir –porque así lo creo– que una política exterior torpe, contradictoria y confusa del Gobierno es lo que nos coloca en esta situación en que hoy nos encontramos en relación al reclamo que tenemos y que, por supuesto, desmejora sin duda alguna nuestra condición; una política exterior permisiva, complaciente y sustentada en acuerdos comerciales con el propósito de lograr apoyos políticos, que es lo que hoy día nos tiene aquí. Y aquí se ha hecho alusión a lo que ha dicho el Presidente Hugo Chávez en relación al tema del territorio Esequibo en el año 2000, pero en el año 2004, como lo dijo el diputado Williams Dávila, el 21 de febrero exactamente dijo que “el reclamo limítrofe no puede estar opuesto a desarrollos de proyectos en territorio Esequibo”. Cita textual.

Y adicionalmente, el 7 de febrero del año 2008, luego de una reunión con el Canciller, el Embajador de Guyana Odeen Ishmael declaró que Hugo Chávez podría dar un paso adelante para retirar el reclamo del Esequibo. En el año 2008, dicho y declarado por el Canciller.

Pues bien, creo que este no puede ser el centro del debate; el centro del debate para nosotros es que todo el país esté alineado en esto y, en consecuencia, la actuación del Gobierno es fundamental, porque debe ser seria y responsable, además no puede ser pervertido el debate en relación a este tema para usarlo como un asunto de política interna en un determinado momento electoral.

En este sentido, es por lo que ratifico la comisión de estilo para que nos pongamos de acuerdo y que podamos sacar con nuestro punto de vista y dando por hecho que aprobamos buena parte de lo que está allí, con relación a las iniciativas anunciadas por el Presidente, que ustedes tengan esa seriedad en el tratamiento del asunto para que no nos pase como el hecho de tener que estar revisando decretos a la mitad del camino, como en el caso del 1.787, que en medio del problema hubo que estarlo corrigiendo, enderezándolo y eso da muy mala señal.

Concluyo con la siguiente propuesta, que es un acto soberano y nacional al que tenemos derecho, con dos propuestas. Aquí entregamos –meses atrás– el Proyecto de Ley para la Defensa y Desarrollo de la Fachada Atlántica de Venezuela, por favor, desempólvenla y, adicionalmente, anunciamos que vamos a presentar el Proyecto de Ley que crea el estado Esequibo para que esta Asamblea Nacional también lo aborde, al cual tenemos derecho y es un legítimo deseo y una legítima aspiración de acuerdo a nuestra Constitución por parte del pueblo de Venezuela.

Es todo, ciudadano Presidente.

EL PRESIDENTE. (DIOSDADO CABELLO RONDÓN)– Tiene la palabra el diputado Yul Jabour.

DIPUTADO JABOUR (YUL).– Ciudadano Presidente y colegas Diputados: Cuando comenzamos esta sesión nos reunimos con la fracción de diputados de la oposición, en el ánimo de que pudiéramos lograr votar este Proyecto de Acuerdo por unanimidad. Hubo el planteamiento, la discusión y allí se evidenció una vez más, compañeros diputados, Presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello, pueblo de Venezuela, que los intereses que defienden estos sectores del bipartidismo van en confrontación de los del pueblo venezolano porque se pretendía que nosotros en el Proyecto de Acuerdo obviáramos el papel integracionista que el Presidente Comandante Hugo Chávez impulsó por la unidad latinoamericana y caribeña; se pretendía, por estos sectores, que no denunciáramos la actuación histórica del imperialismo norteamericano y de sus instrumentos como la ExxonMobil, en contra de los intereses de nuestro pueblo y no denunciáramos el saqueo histórico que se ha producido en contra del nuestro pueblo; querían que obviáramos eso. Ese era el planteamiento que hacía la oposición.

Allí dijeron: bueno, déjame ver si podemos votar esto, déjanos ver cómo resolvemos eso. No sabemos qué orientación recibió esa oposición ni quién los llamó, si los llamaron como otras veces, pero lo que sí es cierto y lo que reiteramos aquí frente a nuestro pueblo, que es con quien tenemos compromiso, es que no estamos dispuestos a lograr una política traicionando a los intereses del pueblo venezolano, traicionando el legado de Simón Bolívar y del Comandante Hugo Chávez con todo lo relativo a la integración latinoamericana y caribeña. En eso estamos bastante claros los diputados revolucionarios bolivarianos y bolivarianas, en eso no se transige, en eso no hay convenio que valga, eso no es un problema de estilo, diputado, eso es un problema de fondo que tiene que ver con los intereses que defendemos cada una de las partes, eso tiene que ver con los intereses a los que respondemos cada uno de los diputados y diputadas que estamos aquí.

Ustedes históricamente han defendido los intereses de los grupos económicos que han saqueado a este país, que han expoliado a los venezolanos y venezolanas de sus riquezas y aquí de este lado los venezolanos y las venezolanas que siempre hemos defendido ese legado bolivariano de integración, de unidad latinoamericana y caribeña y de defensa de la soberanía y la integración territorial. Ese es el conflicto que hoy se presenta aquí, camaradas, compañeros y pueblo de Venezuela.

Este no es un problema únicamente limítrofe como lo ha querido presentar históricamente todo el período oligárquico burgués y el bipartidismo, este es un problema político que tiene esencia política y como tal debe ser tratado. Se pretende que esto lo tratemos de manera meramente jurídica y técnica, que vayamos avanzando en lo que ha significado una provocación, como se ha dicho aquí por el diputado Earle Herrera y por el diputado colega Eduardo Piñate, histórica del imperialismo en contra de nuestros pueblos, azuzando conflictos limítrofes, en este caso entre la Guayana y nuestro país Venezuela, pero es el instrumento que ha utilizado históricamente contra los pueblos entre los países de Nuestra América y los países del mundo.

Ciudadano Presidente, con su venia, solicito que se nos transmita un video del Comandante Hugo Chávez, quien denunció la actitud histórica en el seno de las Fuerzas Armadas, en donde oficiales norteamericanos llegaron a las guarniciones a dar orientación de cómo actuar, y en el caso específico de la controversia territorial hay una denuncia y una explicación por parte del Presidente Chávez.

(Inicio de transmisión del video).

“- Presidente Hugo Rafael Chávez Frías:

 

Mira, Leonel, está en documentos pero yo lo viví. Cuando gobernaba Guyana aquel hombre de izquierda llamado Forbes Burnham, casi hay guerra entre Venezuela y Guyana; una vieja reclamación territorial que casi nadie recordaba, porque viene de tiempos inmemoriales, desde que estaba ahí la Guayana Inglesa hasta el Esequibo comenzó a ser desempolvada, y venían oficiales norteamericanos, lo recuerdo porque era apenas un alférez por graduarme y estaba haciendo curso básico de comunicaciones, y nos dieron una conferencia sobre el caso de Guyana. ¿Quién la dio? Un oficial gringo.

 

Los gringos tenían presencia, tenían comandos y mandaban en la Fuerza Armada venezolana hasta hace 8 años que eso comenzó a desactivarse; dirigían operaciones, dirigían ejercicios de entrenamiento, adoctrinaban a nuestros militares para la represión, estaba la Escuela de las Americas. Todo eso hay que enmarcarlo.

 

Yo recuerdo que casi hay guerra, y ahora, después de 30 años sale la verdad. Nos querían utilizar para invadir Guyana en nombre de aquel reclamo territorial, para derrocar al gobierno de Forbes Burnham, un gobierno de izquierda, –y eso está en documentos, debo incluso conseguir unos documentos allá en Guyana– y eso era con complicidad de guyaneses de la derecha, algunos militares y otros civiles, contra su propia Patria, solo para sacar a un gobierno de izquierda que fue elegido. Eso hay que decirlo, por cierto.

 

Después estuvo aquel señor Cheddi Jagan, yo conocí a su viuda que fue Presidenta. Cuando yo asumí, ella era Presidenta, es una buena amiga…”.

 

(Fin de transmisión del video).

Ciudadano Presidente, el 2 de enero de 1969 se incentivó una insurrección, la Rebelión de Rupununi, que fue propiciada por el gobierno de turno, de Raúl Leoni. Indudablemente, sabemos cómo actuaba el imperialismo en esas décadas y en esos años, frente a los países latinoamericanos y caribeños, y eso buscaba debilitar y generar un golpe de Estado contra un presidente guyanés que se había declarado antiimperialista, Forbes Burnham.

Así era como actuaban esos gobiernos bipartidistas, esos gobiernos puntofijistas, al servicio del imperialismo norteamericano y en contra de nuestro pueblo.

En cada una de sus actuaciones veíamos, por ejemplo, la expresión de esa traición puntofijista que hicieron al pueblo venezolano. La victoria del 23 de enero de 1958 también fue expresada con acciones de este tipo, eran acciones propulsadas por los gobiernos de turno para tratar de debilitar a las fuerzas patrióticas antiimperialistas. Ya la ciudadana Janet Jagan, quien fue Presidenta de la República Cooperativa de Guyana, lo alertaba en el año 1971 cuando visitó nuestro país como invitada al IV Congreso del Partido Comunista de Venezuela.

Estos son documentos históricos. En la página 384 Janet Jagan dijo: “El conflicto fronterizo entre Guyana y Venezuela fue planteado deliberadamente para usarlo como un arma contra la fuerza antiimperialista, cuando se hacen suficientemente fuertes para amenazar sus intereses”.

Esa es la verdadera razón de que hoy se esté de nuevo reavivando esta controversia territorial que lleva más de un siglo. La realidad es que los procesos de integración latinoamericana y caribeña, que se han venido impulsando a lo largo de estos 15 años, hoy cobran una fuerza indoblegable, hoy han avanzado de manera sistemática, de manera coherente, de manera cohesionada, en función de la defensa de los intereses de nuestros pueblo. Ese es el verdadero motivo y la verdadera razón, ese es el origen del decreto de Barack Obama que fue promulgado en marzo de este año; pero como tuvo una respuesta contundente de los pueblos, de las organizaciones internacionales y de los gobiernos aliados, se replantean una nueva estrategia.

Recordemos, camaradas, compañeros, pueblo de Venezuela, la reunión que se dio en Washington, dirigida por el Vicepresidente de los Estados Unidos, “Joe” Biden, quien planteó el 26 de enero de este año que Venezuela ya no era un surtidor confiable para los países del Caribe, que había que buscar nuevas alternativas.

Luego hubo la reunión en el contexto de la VII Cumbre de las Americas, en Jamaica, dirigida directamente por Obama, y que fue un fracaso por la respuesta de la Caricom, porque se planteó prácticamente lo mismo, que había que buscar un nuevo formato y que ellos estaban dispuestos a suplir Petrocaribe. ¿Qué se busca con esta política? Se busca transpolar lo que ellos plantearon en un primer momento, que Venezuela era una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos y que gobiernos, hoy subordinados al imperialismo como los que están actuando en Guyana, se plateen que Venezuela es una amenaza para los vecinos. Ese es el papel que juegan los instrumentos del imperialismo a través de los medios de comunicación, es la campaña internacional.

Nosotros, Presidente Diosdado Cabello, desde la Comisión Permanente de Política Exterior, Soberanía e Integración de la Asamblea Nacional, hemos establecido un cronograma de acción en el ámbito nacional e internacional, para debatir con todo nuestro pueblo, informarle de estos acontecimientos y desmontar todo lo que ha significado la campaña de satanización con la que se ha tratado de ilegitimar a las instituciones del Estado venezolano.

Quiero señalar desde aquí, compañeros diputados y diputadas, que el Gobierno revolucionario, liderado en su primer momento por el Comandante Hugo Chávez y hoy por el Presidente Nicolás Maduro, jamás, ni un segundo a lo largo de estos años, ha dejado de defender a la Patria venezolana ni los intereses de los venezolanos y venezolanas, latinoamericanos y caribeños.

El imperialismo hoy nos quiere plantear que la Patria es únicamente ese territorio en reclamación. Estamos claros que ese territorio le pertenece, por derecho, a Venezuela, pero queremos reiterar que para los revolucionarios y revolucionarias, sin dejar de lado la defensa de nuestro Esequibo, está en el primer orden de la batalla y lucha que la Patria Grande es América y que la unidad latinoamericana y caribeña es esencial para seguir avanzando en los procesos que se viven en nuestro país.

Bien claro lo tenía el Comandante Hugo Chávez, quien expresó el día 19 de marzo del 2009 –ya voy a culminar, ciudadano Presidente– lo siguiente: “Venezuela tiene títulos históricos, Venezuela tiene derechos históricos, jurídicos, sobre el territorio Esequibo. No es culpa del hermano pueblo de Guyana esa situación. Nosotros eso lo comprendemos”.

El Comandante Chávez comprendía que era una cuña del colonialismo y del imperialismo actual que estaba en el corazón del motor de la construcción de instrumentos de integración latinoamericana y caribeña, como es Venezuela.

Por eso, desde un primer momento se planteó darle el tratamiento político y no el tratamiento guerrerista ni el tratamiento belicista que hoy sectores de la oposición, con discursos chovinistas, con discursos patrioteros, quieren venir a imponer aquí, haciendo un show frente al pueblo venezolano.

Esos acuerdos en materia de cooperación que se han establecido entre nuestros pueblos, como el proyecto de configuración del eje vial del escudo Guayanés, son parte de esa política de integración latinoamericana y caribeña. De igual manera, están el Proyecto de Mejoramiento de la Cadena de Frío para los sectores no tradicionales y lácteos, el Acuerdo Energético de Petrocaribe, el Centro de Rehabilitación y Reinserción Social, la Comisión Mixta sobre Drogas Venezuela-Guyana, el Memorando de Entendimiento para la creación del Comité de Preservación, Investigación y Solución de incidentes pesqueros y el Plan de becas internacionales de Fundayacucho.

Repito, esa es la política que ha llevado a cabo el Gobierno revolucionario, una política basada en la cooperación, solidaridad y complementariedad entre nuestros pueblos.

 

Nosotros, desde esta Asamblea Nacional, queremos hacer un llamado a los sectores progresistas, a los sectores revolucionarios, al hermano pueblo de Guyana a impedir la escalada guerrerista, belicista y provocadora de la oligarquía subordinada al imperialismo y a voceros del gobierno de Guyana. Son los mismos voceros los que actúan aquí como derecha y oposición venezolana, y tratan de usar este conflicto con un discurso belicista. Ese no es el discurso revolucionario, ni bolivariano…

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).–. Le restan 30 segundos, diputado.

DIPUTADO JABOUR (YUL).– Nuestro discurso es el de la unidad latinoamericana y caribeña.

Ya para culminar, queremos proponer, ciudadano Presidente, seguir avanzando en ese desarrollo binacional entre los pueblos, bajo los principios de solidaridad y complementariedad y con el auspicio de la CELAC, la ALBA, Unasur y Petrocaribe, sin la presencia de transnacionales y corporaciones que puedan expoliar y seguir aprovechando nuestros recursos. Es nuestra responsabilidad histórica seguir actuando como lo hemos venido haciendo, con ecuanimidad y responsabilidad para no servir a los instrumentos del imperialismo y a esta política que solo favorece al complejo industrial-militar, a las trasnacionales y corporaciones en función de acumular sus riquezas.

 

Es todo, ciudadano Presidente.

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Tiene la palabra el diputado Luis Barragán.

DIPUTADO BARAGÁN (LUIS).– Buenas tardes, señor Presidente, colegas Parlamentarios: Una nota previa. Se habla de Burnham y, por supuesto, la edición que han depurado los parlamentarios de un libreto que no puede aparecer, por ejemplo, de los estudios de Sadio Garavini sobre la política exterior guyanesa.

Para la mayoría de los parlamentarios oficialistas la materia constituye toda una novedad, mientras que para la bancada democrática de la oposición constituye una vieja preocupación, un sentimiento patriótico sobre el que hemos reflexionado y meditado, que nos da suficiente fuerza moral para clamar por los justos y legítimos derechos del pueblo venezolano, un territorio que, incluso, tiene más de 30 constituciones bajo el principio del uti possidetis iuris, pertenece a nuestra nacionalidad.

Varia veces la bancada democrática de la oposición ha planteado el debate con la negación de la mayoría oficialista. Incluso, el 9 de junio del presente año, preocupados por el silencio que trata de imponer el oficialismo, más de 30 parlamentarios de la oposición hicimos una solicitud a la Comisión Permanente de Política Exterior, Soberanía e Integración, pidiendo la palabra para referirnos responsable, seria y sobriamente al tema. Es una petición que se corresponde con una visión que tiene la bancada opositora: el tema, lejos de partidizarse, de reducirse a la miserable dimensión político-ideológica de turno, debe responder a una convincente, sobria y coherente política de Estado; no podemos extraviarnos porque se trata de la historia venezolana y se trata de la responsabilidad que tenemos con las generaciones sucesivas.

Podemos hacer distintas observaciones: el retiro del Embajador en Guyana, la revisión de las relaciones con Guyana e incluso todo lo que respecta al Buen Oficiante. Eso lo pudo haber hecho la Cancillería venezolana antes de que viniese el Presidente Maduro con su largo monólogo a esta Cámara, a explicar situaciones que nuestra ineficaz Cancillería no ha podido responder; pero como se trata de una política de Estado que estamos reclamando y que reclama con fuerza el pueblo venezolano hablamos de aportes.

El diputado Velásquez habló del Proyecto de Ley de Defensa y Promoción de la Fachada Atlántica; además, los diputados del estado Bolívar, partiendo del municipio Sifontes, han planteado un Proyecto de Ley Especial del Estado Esequibo. Les agradecemos mucho la invitación que nos hicieron para conocer e intercambiar ideas sobre la materia, ya que es un proyecto elaborado por un especialista en materia constitucional como es el doctor Sergio Urdaneta.

Como se trata de hacer aportes y para que no nos sorprendan situaciones sobrevenidas, hemos incluso sugerido la necesidad de que la bancada democrática de la oposición sea integrante del Consejo Nacional de Defensa como miembro no-permanente, porque esta representación popular, irreductiblemente plural, necesita enterarse de la situaciones y circunstancias que pueden, por un descuido o por una decisión irresponsable, generar una tragedia. Insistimos, con mucha serenidad, aplomo, seriedad, sobriedad y sentido venezolanista que hay que tomar, meditar y reflexionar sobre este tema para poder defender convincentemente nuestro territorio.

Para quienes pasamos el Cuyuní y sentimos la emoción de pisar territorio venezolano, por supuesto, este no es un tema baladí, pasajero y presto para el discurso y la propaganda gubernamental; pero quienes estuvimos en Anacoco les decimos que a nosotros nadie nos hecho el cuento, ustedes tienen que visitar ese territorio para que alguna vez se sientan realmente venezolanos como legítimamente nos sentimos quienes de este lado estamos asumiendo con responsabilidad una materia delicada que merece la atención, la consideración, la sindéresis, la moderación, la prudencia y la discreción.

 

Es todo, ciudadano Presidente, colegas Parlamentarios.

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Tiene la palabra el diputado William Fariñas.

DIPUTADO FARIÑAS (WILLIAM).– Buenas tardes, camarada Presidente de la Asamblea Nacional; compañero y compañera de la Directiva de la Asamblea Nacional; Diputados patriotas, bolivarianos y chavistas: ¡Viva Chávez!, lo decimos con mucho orgullo; y un saludo a los Diputados de la oposición venezolana.

 Lo afirmaba muy bien el diputado Yul Jabour y hay que darlo como testimonio al pueblo venezolano. Hoy en la mañana hubo una reunión para revisar este Proyecto de Acuerdo y hubo dos cosas que fueron inaceptables por nosotros: primero, querían sacar el nombre de nuestro amado Comandante Hugo Chávez y no lo aceptamos; segundo, querían sacar a la ExxonMobil. Eso hay que dejarlo como testimonio a la historia.

Por esa razón, hoy queremos darle a nuestro pueblo la información cierta de esta situación. En primer lugar, queremos reconocer el esfuerzo que ha hecho el Presidente Nicolás Maduro como Jefe de Estado porque es el primer Presidente de la República en la historia venezolana que ha venido al Parlamento Nacional a informarle a nuestro pueblo sobre la controversia territorial que tenemos sobre el Esequibo.

Y hemos visto en estas últimas semanas, mis compatriotas, y hay que decirlo así, porque se ha puesto esta situación en un punto álgido y apremiante, ya que ha llegado un Gobierno guerrerista a la República Cooperativa de Guyana, ha llegado un jefe de Gobierno, un brigadier general formado en el Corp College en Washintong, Estados Unidos, ha sido formado en Londres, es un militar absolutamente al servicio de la pretensiones imperiales, y precisamente en ese marco, en esa jugada conjuntamente con la ExxonMobil, se quieren apoderar de la Plataforma Continental Atlántica venezolana.

¿Cuál es el objetivo anterior? Todos en este planeta lo saben. Mis compatriotas, Venezuela es la gran reserva de petróleo, es la gran reserva de petróleo de la humanidad, porque tenemos reservas comprobadas por más de 300 mil millones de barriles de petróleo, y sabemos que podemos llegar a casi mil millones de barriles de petróleo. Cuando se acabe el petróleo en el planeta es en la Faja del Orinoco y en la fachada atlántica venezolana que estará el petróleo. Esa es la causa de esta situación, porque esta diplomacia pendenciera de este nuevo Jefe de Gobierno que ha venido insultando al pueblo y al Gobierno venezolano. Eso es inaceptable.

 Es lamentable y tengo que decirlo, nuevamente la oposición venezolana va a tener una posición apátrida y hipócrita, y esto hay que decirlo acá, y ya lo verán, mis compatriotas, que en pocos minutos votaremos este Proyecto de Acuerdo y van a ver cuáles son los que votan a favor y cuáles no.

Le pido, mi camarada Presidente Diosdado Cabello, si hay la posibilidad de que la votación sea con nombre y apellido, nominal, para que quede en la historia y para que vean que aquí hay un pueblo patriota de diputados y diputadas que vamos a apoyar el Proyecto de Acuerdo. (Aplausos).

 

Igualmente, camarada Presidente, quiero decirle que el pueblo venezolano lo respalda, y por esa razón los diputados y diputadas patriotas conjuntamente con la Cancillería nos iremos por cada pueblo de Venezuela,  a cada escuela con nuestros niños, con nuestras niñas, con nuestros campesinos, con nuestros estudiantes, con todos los sectores sociales, con las universidades, con los gremios y con mis compatriotas soldados y soldadas, envío un saludo a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que sabe lo que es la defensa de nuestro territorio. (Aplausos).

 

Iremos a los cuarteles, iremos a las bases aéreas e iremos a las bases navales, allí donde hay un soldado, un hombre, una mujer venezolana estaremos con ellos.

Por eso, mi compatriota, nosotros la bancada bolivariana, la bancada chavista y patriota, vamos a respaldar este Proyecto de Acuerdo de nuestro Presidente, y les decimos a esta diplomacia pendenciera de este nuevo Jefe de Gobierno: No se equivoque, señor, no confunda la cortesía con la valentía, el hecho de que seamos un pueblo amoroso, el hecho de que seamos un pueblo amante de la paz, no significa que somos pendejos. Tenemos un sentido profundo del deber de nuestra Patria, de nuestro deber con nuestro territorio sagrado, que es el Esequibo. Así que no se equivoque con nosotros, daremos esta batalla en el campo diplomático.

Por eso esta bancada apoya todas las medidas que para estos efectos está haciendo nuestro Jefe de Estado en el marco del Acuerdo de Ginebra, todos los trámites y todas las disposiciones las haremos en este marco, porque sabemos que esta pretensión que tiene este nuevo Jefe de Gobierno de Guyana es provocar un conflicto de alta intensidad en el Atlántico, con pretensión de quitarnos a nosotros nuestra Faja Petrolífera del Orinoco.

Por esa razón le decimos, no le vamos a aceptar más ofensas a nuestro pueblo, no le vamos a aceptar más intolerancia, lo esperamos en el marco del Acuerdo de Ginebra, en el marco de la paz daremos la batalla necesaria.

¡Viva Venezuela! ¡Viva el Esequibo!

Es todo, ciudadana Presidenta.

 (Corean consignas). (Aplausos).

 

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Tiene la palabra el diputado Abelardo Díaz.

DIPUTADO DÍAZ (ABELARDO).– Muy buenas tardes colegas Parlamentarios: Por la alocución que hace la diputada que me antecedió nos damos cuenta –lamentablemente en este tan importante tema– de que hoy vienen en procura de un show. El patriotismo, el nacionalismo de reclamar la tierra que nos pertenece no puede formar parte de un show, porque decir que el Esequibo es nuestro no puede ser solo una consigna, tiene que ser convertido en una realidad, y para eso tenemos que primeramente unirnos los que somos verdaderamente patriotas y los que hemos nacido en esta hermosa tierra venezolana, unirnos más allá de las mezquindades, unirnos más allá de los colores, unirnos más allá de una posición política partidista.

Pedí intervenir en este tema porque específicamente el 24 de marzo intervine en este Hemiciclo, y a las 5:00 de la tarde exactamente, cuando se debatía el tema de la recolección de las firmas contra el Decreto Obama, dije en mi intervención que ojalá le pusiéramos esa misma pasión –que le estaban poniendo contra ese decreto– a un acuerdo donde todos nos uniéramos en la recuperación del Esequibo como tierra venezolana. Eso lo hice el 24 de marzo, y el Presidente de esta Asamblea Nacional –que lamento que se haya retirado– lo que hizo fue que me cortó el sonido y declaró que estaba fuera de orden, evadió tocar el tema del Esequibo, y eso fue público, notorio y comunicacional.

Pero quiero aprovechar que hoy se conmemora 199 años de la muerte del Generalísimo Francisco de Miranda, y quisiera que en honor a Miranda nos pusiéramos de acuerdo por primera vez de una manera seria y responsable, quisiera que hoy votáramos un acuerdo por unanimidad. Pero para votar un Proyecto de Acuerdo por unanimidad en este tema, señora Segunda Vicepresidenta, tenemos que sacarle a este Proyecto de Acuerdo el matiz político-partidista, porque eso nos ayuda a que nos encontremos todos los venezolanos y así recuperar el Esequibo.

 Bien merece que nos encontremos todos los venezolanos, como bien dijeron hace rato, no puede haber en esta tierra de Bolívar un solo venezolano que no quiera que recuperemos nuestra soberanía sobre el Esequibo, estoy seguro que no lo hay, pero tampoco podemos permitir que ustedes vengan a montar un show con ese tema.

Este Proyecto de Acuerdo que ustedes hoy nos presentan, además de colocarle ese matiz político-partidista, es un Proyecto de Acuerdo lleno de alabanzas al Presidente, aquí no nos sirve para nada las alabanzas al Presidente, aquí lo que nos sirve es una acción decidida, seria y responsable en aras de la recuperación de nuestro territorio.

Este Proyecto de Acuerdo, colegas parlamentarios, cuando se lee no se ve por ningún lado que hay una opción decidida para recuperar el Esequibo, este es un Proyecto de Acuerdo tímido, este es un Proyecto de Acuerdo timorato, este es un Proyecto de Acuerdo guabinoso; y en el tema de recuperar la soberanía del Esequibo no puede haber espacio para el guabineo, no puede haber espacio a la timidez. Aquí tenemos que hacer un Proyecto de Acuerdo lleno de pasión, lleno de responsabilidad, lleno de compromiso, lleno de dignidad y lleno de patriotismo, pero también lleno de cojones y de voluntad para recuperar esa tierra que también es tierra venezolana.

Aquí no hay espacio para la duda, y por eso como venezolano nacido en territorio tachirense, gocho, nacido en la frontera, y que sé lo que significa para los habitantes de la frontera sentirnos venezolanos, hoy les quiero proponer y me sumo a que este tema no pueda seguir siendo tocado como un tema partidista, y mucho menos que este tema forme parte de la campaña electoral. El tema de la recuperación del Esequibo no se puede convertir en el nuevo “Dakazo” para ser parte de un proceso vía a unas elecciones que ustedes saben que las están perdiendo. Este tema, por favor, vamos a asumirlo con dignidad y con total responsabilidad.

En este Proyecto de Acuerdo lo que hacen es darle palo a la ExxonMobil, y a mí la ExxonMobil no me interesa. Nosotros no estamos defendiendo a la ExxonMobil. ¡Al carrizo la ExxonMobil! ¡Y al carrizo todas las empresas que le hayan dado concesiones! ¿Pero quién le dio las concesiones a esas empresas?, ¿Quién se las dio?, ¿Llegaron ahí porque quisieron ellos? ¡No! Se las dio el Gobierno de Guyana, se las dio el Presidente de Guyana anterior que fue muy compiche, muy amigo del expresidente Hugo Chávez y del actual del Presidente Nicolás Maduro Moros. ¿O acaso es mentira que aquí hemos tenido una política sumisa sobre este tema?, ¿o acaso es mentira que el hoy Presidente, Nicolás Maduro Moros, fue seis años Canciller y fue silente ante este tema? Fue un Canciller que nunca dijo nada sobre este tema, fue un Canciller que no movió un dedo para recuperar el Esequibo para nuestra tierra, y esa es una gran realidad.

Pido hoy con absoluta seriedad y con absoluta responsabilidad, vamos a unirnos en este tema, vamos a nombrar una comisión que revise la redacción, vamos a llegar a puntos de acuerdo dentro de las diferencias, vamos a respetarnos las visiones, vamos a respetarnos las diferencias políticas; pero vamos  a buscar un punto de encuentro en lo que nos tiene que unir a todos los venezolanos, y lo que nos tiene que unir a todos los venezolanos, ciudadano Presidente, es Venezuela, es nuestra tierra, es nuestra soberanía, es nuestro dignidad como pueblo.

Por eso hago este último llamado, vamos a hacer este esfuerzo hoy por Venezuela, porque los venezolanos de uno u otro sector lo merecen, y vamos a hacer un proyecto de acuerdo que no sea tímido, ni guabinoso. Vamos a  hacer un proyecto de acuerdo que refleje que estamos decididos a recuperar la soberanía sobre el territorio del Esequibo.

Es todo, ciudadano Presidente y colegas parlamentarios.

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Tiene la palabra la diputada Blanca Eekout.

DIPUTADA EEKHOUT (BLANCA).– Ciudadano Presidente, Segunda Vicepresidenta, colegas Diputados y Diputadas, pueblo de Venezuela que nos ve y que nos escucha a través ANTV: Quiero empezar con la frase de cierre del Presidente Nicolás Maduro en su exposición ante el Parlamento el pasado 6 de julio, que dice: “La paz, la paz, la paz será nuestro puerto, será nuestra vida y será también nuestra victoria”. Y por eso nuestro compromiso como parlamentarios y parlamentarias, nuestro compromiso como venezolanos y venezolanas, y nuestro compromiso como patriotas, pero también como madres, como es mi caso, a efectivamente acompañar esta propuesta de  paz del Presidente Nicolás Maduro, la paz será nuestro puerto, será nuestra vida y será también nuestra victoria.

Inicio mi intervención con esto por lo que dijo el diputado que me antecedió, puesto que ahí vemos la agenda –y esto es lamentable, es triste decirlo– de quienes quieren la guerra, de quienes quieren invadir nuestro país para robar y saquear nuestros recursos, para que se derrame la sangre de nuestro pueblo, generar una situación y hacerle el juego al imperio de los Estados Unidos.

Cuando dice el diputado que la ExxonMobil no le importa, quiero resaltar que son muchos los documentos, pero aquí hay uno interesante del periodista francés Thierry Meyssan, y esto es un material de la Red Voltaire,  que dice: “Así pudimos enterarnos de que el petróleo robado en Siria por el Frente al-Nusra es vendido por ExxonMobil (la compañía de los Rockefeller que reina en Qatar) mientras que el petróleo robado por el Estado Islámico –el grupo terrorista– se comercializa a través de Aramco (compañía de Estados Unidos y Arabia Saudita).

Es interesante recordar que durante la guerra contra Libia la OTAN autorizó a Qatar (o sae, a ExxonMobil) a vender el petróleo de los territorios liberados por Al Qaeda”. ExxonMobil ligado a los terroristas, ligado a toda la estrategia de guerra, guerra por el petróleo; y nosotros, Venezuela, somos el país con las reservas probadas de petróleo más grande del mundo, y es el lugar donde están poniéndole el ojo, la mira y los cañones es a la Faja Petrolífera del Orinoco. Ahí está el quid de este problema, no es solamente el compromiso que tenemos como pueblo, como Patria, de defender la integridad de nuestro territorio; es el compromiso que tenemos como hombres y mujeres de defender la paz para la Patria venezolana, porque esa estrategia de guerra de perros, de conflictos entre pueblos hermanos, es la trampa que han utilizado los imperios para dominar a los pueblos; pero este pueblo no es cualquier pueblo. Nuestra geopolítica es la geopolítica de Bolívar, la del Libertador de este continente.

A nosotros no nos van a meter en esa trampa, nosotros somos un país con una historia de libertadores, pero además somos un país que se imaginaba el nuevo mundo con justicia e igualdad. Nosotros somos el país que convocó el Congreso Anfictiónico, que soñaba la Patria grande, no vamos a caer en la trampa de aquellos que dicen  –porque imagínense las cosas que dijo este señor– que hay que meterle pasión y cojones. ¡No, señor! Aquí hay que meter diplomacia, diálogo, inteligencia y sabiduría para no permitir que se derrame la sangre del pueblo por las ambiciones de las petroleras, por las ambiciones de los imperios.

Es una desvergüenza que un diputado venga a generar una propuesta absolutamente absurda en función de su plan de guerra, porque estos son los mismos diputados ligados al paramilitarismo y que estuvieron detrás de las guarimbas terroristas, esos son los mismos que tienen pactos con quienes han querido llenar de sangre a nuestro pueblo.

Nosotros sabemos cómo efectivamente desde 2011, con mucha intensidad, tenían la agenda de Guyana, la agenda de la provocación, la agenda de la violencia. Quiero resaltar cuál fue la justificación para la primera Guerra del Golfo, la guerra contra Irak, un bombardeo que le costó la vida, en esa primera fase, a un millón y medio de ciudadanos iraquíes, y después murieron más de cinco mil niños mensualmente por el bloqueo que le hicieron a Irak.

La justificación fue la que estimularon e incentivaron los asesores norteamericanos que promovieron el conflicto heredado por la visión colonial de división de los países en función de los intereses del imperio, el mismo imperio británico saqueador, ladrón y pirata que ha robado en el mundo entero, que vivió de esclavizar pueblos, que vivió de contrabandear con el pueblo africano, de contrabandear esclavos; ese mismo imperio que generó esa división entre Irak y Kuwait, y luego cuando les dio la gana, porque Sadam Husein era su aliado y fue instrumento para hacerle la guerra a Irán, y cuando les dio la gana utilizaron a sus aliados así como utilizan a diputados de la derecha para que reprodujeran sus intereses, y le dijeron a Irak que podía invadir a Kuwait, eso ellos lo hicieron en el año 90, y en los primeros meses del año 91 ya le habían declarado la guerra a Irak justificado esa acción, porque Irak actúo junto con Kuwait.

Es decir, la embajadora de ese momento de Estados Unidos en Irak autorizó, pero seguramente fue un asesor gringo quien promovió la acción y con eso justificaron la invasión.

Hoy ya no son un millón y medio de muertes, sino más de 4 millones de hombres y mujeres asesinadas, niños y niñas asesinadas, millones condenados al destierro, pero lo peor es que Irak está siendo fracturado y dividido.

Estos diputados irresponsables creen que, simplemente, el imperio va a generar eso para quitar al Gobierno revolucionario y poner a uno de ellos. ¡No!, no caigan en esa trampa, lo que quieren es destruir la Patria y la República para saquear a nuestro pueblo; ese es su único objetivo y para eso necesitan la guerra.

No es un problema de visiones políticas. Aquí se está jugando el destino de la humanidad, porque quien controle estas fuentes petroleras –que son nuestras, que son responsabilidad del pueblo venezolano, que son de esta Patria grande y hermosa que soñó nuestro Libertador y por lo que ha venido trabajando arduamente este pueblo revolucionario con el liderazgo de nuestro Comandante Hugo Chávez y ahora de nuestro Presidente obrero Nicolás Maduro–, que son el objetivo de quienes quieren hacer una guerra para dominar al mundo, necesitan que esas reservas probadas estén de inmediato en sus manos. Nosotros somos la fuente más cercana a los Estados Unidos, la más grandes, seríamos la más fáciles de controlar, pero eso no es posible, ni lo sueñen; esta Patria seguirá íntegra, unida y en paz, defendiendo su pueblo, sus recursos y su futuro. (Aplausos).

No se equivocó nuestro Comandante Hugo Chávez cuando nos dijo, pleno como la luna llena desde mi corazón: Nicolás Maduro. Gracias, Comandante Hugo Chávez, desde aquí, por haber dejado a un estadista, a un patriota, a un valiente, al frente de nuestra República. (Aplausos).

Quiero citar otro de los elementos que expuso aquí nuestro Presidente Nicolás Maduro Moro, dentro de todo lo que fue su exposición magistral: “A mediados del siglo XX, finalizando ya la década de los 40, quien había sido miembro de este tribunal arbitral, está explicando todo el proceso de lo que intentó ser el despojo, el señor Severo Mallet Prevost, quien casi al final de su vida escribió lo que fue conocido como una confección que venía a comprobar lo que ya era un secreto a voces en Paris, en Londres, en Washington, en Upata, en Caracas, la manera ilegal, irregular e imperialista en que se había despojado a Venezuela de un territorio precioso para los intereses nacionales, –esto es importante– que habíamos conquistado regando los campos de batalla con la sangre de los negros primeros, de los humildes de esta Patria. Nadie nos regaló a nosotros el territorio conquistado de las Provincias Unidas de Venezuela y de la Gran  Colombia, esos territorios fueron conquistados con esfuerzo, con pasión y con mucho amor patrio. Esa Patria que construimos no nos la quitan, ni no las quitará jamás nadie.

Por eso tenemos el deber de preservar esta Patria para el futuro, para ejercer efectivamente nuestro derecho a vivir en democracia y para la vida de las próximas generaciones”.

Además, en este documento llamado La verdad sobre el Esequibo, que todos los venezolanos y las venezolanas debemos tener prontamente en nuestras manos, este señor decía que el canciller nunca había hecho nada, describe justamente las acciones que se hicieron en el  2013, cuando este buque pretendió entrar a nuestras aguas. ¿Cómo fue detenido? En función de los intereses soberanos de nuestra República.

Pero aquí además hay una cita del año 2009, siendo canciller nuestro ahora amado Presidente Nicolás Maduro, donde Venezuela protestó una solicitud que hizo Guyana que pretendía una extensión de la plataforma continental ante la comisión de extensión de la plataforma de la ONU. La intervención de nuestro canciller Nicolás Maduro a esta solicitud fue pedir una protesta, hecho aprobado ante la ONU.

Nosotros hemos venido trabajando, pero con la cabeza, con la razón, con el derecho internacional y no con las trampas del imperio, porque los únicos que saldrían beneficiados de una guerra son los que viven de vender armas, de saquear petróleo y de destruir países, pero un gobierno que tiene como objetivo garantizar la felicidad de su pueblo no lo llevaría a un despeñadero o a un enfrentamiento, sino que trata por todas las vías de preservar su dignidad, su soberanía, su libertad y su paz. Por eso, nosotros creemos que es fundamental que este debate se haga en las calles.

Es lamentable que muchas de estas intervenciones de estos diputados de la derecha puedan ser usadas seguramente por algunos enemigos de la Patria en contra de este que es nuestro reclamo y derecho a lograr que ese territorio nuestro vuelva a las manos de Venezuela plenamente.

Esa actitud irresponsable y apátrida seguramente será un recurso que utilizarán los enemigos de la Patria, pero estoy segura de que la fuerza, el espíritu, la voluntad, el alma de nuestro pueblo va a garantizar que Venezuela salga victoriosa y que logremos por los caminos de la paz, del diálogo, del derecho internacional, garantizar que se respete lo que es nuestro absoluto derecho como pueblo.

El Esequibo es nuestro y la ExxonMobil debe salir de ese territorio, porque no queremos guerra. Nuestra América es una región de paz y no queremos a los terroristas que financian paramilitares, a los que han estimulado al Estado islámico en los países árabes, los cuales fingen, mienten y crean divisiones para garantizar saquear a los pueblos. Nosotros no caemos en esa trampa.

La geopolítica y la visión de Nicolás Maduro son las mismas de Chávez y de Bolívar, que es la de todo el pueblo heroico de Venezuela.

Es todo, ciudadano Presidente.

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Tiene la palabra el diputado Leomagno Flores.

DIPUTADO FLORES (LEOMAGNO).– Señor Presidente, apreciados colegas Parlamentarios: Voy a comenzar con la última frase de la diputada que me antecedió. Estoy de acuerdo en que la ExxonMobil debe salir del territorio en reclamación, como debe salir también la compañía china y deben salir todas las compañías que tienen concesiones en ese territorio. (Aplausos).

Para que esto suceda no se necesita ir a la guerra; para que esto suceda lo único que hay que hacer es poner en marcha el instrumento jurídico por el cual estamos protegidos en este momento, hay que poner en marcha el Acuerdo de Ginebra, porque éste le prohíbe a Guyana entregar concesiones en el territorio en reclamación sin la aquiescencia, sin el visto bueno de Venezuela.

¿Por qué dieron esas concesiones si están obligados por el derecho internacional a no darlas, a menos que les demos permiso? ¡Ah!, porque este régimen le dio permiso al Gobierno de Guyana para que diera esas concesiones y esas lluvias trajeron estos lodos.

¿Cuándo le dio el permiso? Cuando el Presidente de la República dijo que debíamos dejar en paz el diferendo territorial y que podían otorgarse concesiones en Guyana para que la gente pudiera lograr su desarrollo. Allí está la historia escrita y eso es lo que hace que hoy esté envalentonado el régimen de Guyana.

¿Por qué se hizo ese permiso general y abstracto?, ¿por qué se excluyó de la discusión con Guyana al diferendo territorial? Por razones ideológicas, por connivencias ideológicas.

¿Por qué ahora vamos a pasar de una etapa de mudez, de una etapa de aquiescencia, de una etapa de silencio absoluto sin solución de continuidad, a una etapa de reclamo, de sobrerreacción?, ¿por qué vamos a pasar a una etapa ahora de lenguaje encendido de patrioterismo? Lo hacemos porque ya no está en Guyana un régimen que ideológicamente sea afín al Gobierno venezolano y esa es la realidad de todo lo que está en juego.

Durante 15 años, Guyana ha podido poner a su favor el elemento más importante con el que cuenta un país en el derecho internacional para defender su posición ante un diferendo territorial y no es otro más que la aquiescencia. La aquiescencia del otro permite, a quien tiene la posesión del territorio, hacer lo méritos jurídicos para lograrlo; por eso es que Guyana en este momento quiere ir a la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Cuando Guyana presente su libelo ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, no va a llevar los apuntes de los recortes de los periódicos de aquí, de Venezuela; lo que va a llevar es la declaración de dos Jefes de Estado venezolano, que de forma consecutiva, por complacencia ideológica, le permitieron a Guyana hacer esa suerte de ejercicio total de soberanía en un territorio que está en reclamación.

En ese orden de ideas, ustedes no son más patriotas que nosotros, ni son más pacifistas que nosotros. Todos somos venezolanos, el Esequibo es nuestro y como venezolanos tenemos derecho a defenderlo, por eso estamos aquí en esta sesión.

Pero estoy observando que la historia de Venezuela ha tenido un eje transversal cada vez que se trata de los despojos territoriales. ¿Cuál ha sido ese eje transversal? Los errores que los venezolanos cometemos en política interna. Eso nos permitió, por ejemplo, en un Congreso de la República, en una sesión como esta, que no aprobáramos o no ratificáramos el Tratado Michelena-Pombo, una suerte de Tratado que beneficiaba exclusivamente a Venezuela y por eso perdimos el territorio con el cual se quedó Colombia. Lo mismo está a punto de pasar si nosotros no asumimos el caso del Esequibo como un problema de Estado; en ese sentido se necesita del acuerdo y del apoyo de todos.

Nosotros venimos a esta sesión con la mejor disposición de apoyar al Presidente e la República, que de acuerdo con la Constitución es el único que debe manejar las relaciones internacionales; pero cuando llegamos aquí nos conseguimos con lo mismo de siempre.

Creo que si aquí se propone un Acuerdo para celebrar el día de las madres, ustedes se las ingenian para meter un considerando, provocándonos a nosotros, con una retórica chovinista para que entonces no lo podamos votar. Lo mismo están haciendo aquí, esos considerandos que tienen que ver con la exaltación de la Revolución, como la mamá de los helados y la única que ha defendido el Esequibo, nosotros no los podemos aceptar porque estaríamos falsificando la historia.

El Esequibo, desde 1962, ha sido defendido por todos los gobiernos venezolanos y ha sido defendido con la diplomacia, con pasión, con el corazón y, sobre todo, con el derecho que tenemos a ese territorio.

Nosotros hoy venimos, por ejemplo, a apoyar la propuesta del Presidente que dice que le ordena al Ministerio del Poder Popular de Relaciones Exteriores revisar toda la política exterior con Guyana. Claro que tenemos que revisarla, porque ha sido un fracaso esa política; le hemos regalado petróleo a Guyana para comprar los votos del Caricom y eso fracasó, fue una mala estrategia. Le permitimos a Guyana, con nuestra aquiescencia y nuestro silencio, que diera las concesiones y eso de igual manera fracasó; entonces, tenemos que revisar esas políticas.

Pero hemos venido aquí también a traer proposiciones concretas: Estamos pidiéndole a la Asamblea Nacional que asuma su deber y que permita, por ejemplo, que aquí discutamos el Proyecto de Ley de Defensa de la Fachada Atlántica que presentamos los diputados de la oposición y hoy hemos venido, en un gesto simbólico pero muy fuerte de soberanía, a traer un Proyecto de Ley para la Creación del Estado N° 24 en Venezuela.

Venezuela en su división político-territorial tiene 23 estados y hoy venimos a proponer el estado 24 que se debe llamar estado Esequibo y que debe estar constituido por el municipio de Tumeremo del estado Bolívar y en un futuro, cuando lo recuperemos, por el territorio que está en reclamación y que es nuestro. Con ese ejemplo de ejercicio de la soberanía, esta Asamblea Nacional le estaría enviando al mundo un mensaje directo.

La soberanía no se proclama, la soberanía se ejerce y la manera de ejercer nuestra soberanía sobre el Esequibo es haciendo que Guyana respete el Acuerdo de Ginebra. El Acuerdo de Ginebra es el principio y el fin de toda nuestra reclamación jurídica y aquí no se menciona para nada.

Aquí hemos escuchado explicaciones absurdas, como la guerra propiciada por el imperialismo. Miren, ese es el cuento de siempre, ustedes le están haciendo creer a los venezolanos que están defendiendo el Esequibo, pero no hay ningún gesto de su parte que encare al Gobierno de Guyana. Le quieren hacer creer a la gente que es la Exxon y los Estados Unidos, y que ustedes sí pelean con ellos. No, el diferendo es con Guyana y nosotros tenemos que ir a todas las instancias internacionales a denunciar a Guyana; nosotros no podemos ir a las instancias internacionales a decirles que hay unos chicos malos del imperio que están azuzando a nuestro vecino, no. Nosotros tenemos que ir y hacer nuestros planteamientos con firmeza.

Yo le quiero pedir al Presidente de la República que se prepare para ir a la Corte Internacional porque ese es el camino por donde va Guyana. Pero entonces le pregunto, Presidente, ¿dónde están los equipos?, ¿usted ha convocado a los mejores expertos en derecho, de todas las universidades del país, para que preparen nuestra defensa ante la Corte Internacional de la Haya? Esos son pasos concretos que debemos hacer y no perder el tiempo con una retórica patriotera, con una retórica que no nos hace sentir la esperanza de que el Esequibo es nuestro.

Voy hacer una proposición al final y es exhortar al Gobierno de Venezuela, al Presidente de la República, para que con motivo de la apertura del nuevo año escolar se ordene la distribución de toda la publicidad necesaria que hable sobre los derechos de Venezuela en el Esequibo, pero que se haga también una especie de festival escolar donde todas las carteleras tengan los mapas de Venezuela desde la Capitanía General y que, de una manera definitiva, se haga un tiraje y se reparta en todos los colegios el mapa oficial de Venezuela, donde se le quite al Esequibo esas rayitas porque no son necesarias. Ese es un territorio nuestro y las nuevas generaciones venezolanas tienen que saber cuál es la verdadera cara, cuál es el verdadero rostro, cuál es la verdadera fisonomía del mapa de Venezuela.

Concluyo recordando a un venezolano integral, a un venezolano valiente que se jugó el todo por el todo por recuperar el Esequibo. Mis palabras hoy en esta Asamblea Nacional son para darle un reconocimiento al Presidente Raúl Leoni, que desde Upata vino al ejercicio del poder y reclamó con fuerza y orgullo venezolano el Esequibo.

Es todo, ciudadano Presidente.

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Tiene la palabra el Comandante Soto Rojas.

DIPUTADO SOTO ROJAS (FERNANDO).– Buenas tardes, compatriotas Diputados y Diputadas, dirigentes de la Junta Directiva: Ya son las 4:30 de la tarde y tenemos un cierto tiempo para este debate, además hay una dispersión en los diputados bolivarianos que da la impresión de que no les interesa este tema, porque están haciendo otro evento allá. Creo que en el debate de hoy ha quedado suficientemente clara la fundamentación histórica en la controversia territorial con la República Cooperativa de Guyana, ha quedado suficientemente demostrada la fundamentación constitucional y legal, y ha quedado suficientemente claro que nosotros nos apegamos a la ley, a la diplomacia y ratificamos el Acuerdo de Ginebra y la idea del Buen Oficiante para resolver este problema.

Es importante para nuestro pueblo conocer algo de esa geografía. La zona de controversia de la Guyana Esequiba venezolana geográficamente se localiza al oriente del territorio nacional, extendiéndose a lo largo del margen derecho del río Esequibo y cubriendo una extensión de 150.500 kilómetros cuadrados, que es la zona en reclamación. Es un territorio que geográficamente guarda continuidad con el Macizo Guayanés, y al norte se extiende una zona costera atlántica de planicies desde Punta de Playa hasta el estuario del Esequibo.

 Destaca asimismo un conjunto de sierras, y en general, de tierras altas al oeste, especialmente en la Sierra Pacaraima, donde se encuentra la culminación topográfica del tepuy Roraima junto a otros tepuyes, y más al sur predomina los relieves de las planicies. La abundante nubosidad corresponde a un clima tropical húmedo originado en una red hidrográfica con considerables volúmenes de agua dulce.

El río Esequibo es el mayor curso de agua tributado por las aguas de sus afluentes principales, que son varios. En ese territorio hay minerales y reservas forestales, hídricas e hidrocarburos, y estas son las razones por las cuales existe esta provocación por parte de esa compañía norteamericana, está metiendo las manos donde no debe. No está demarcado el territorio y desde la tierra es que se define el rumbo, por eso todas las exploraciones e inversiones, sea quien sea que lo esté haciendo en esa costa atlántica, no tiene validez para el reclamo venezolano.

Ahora, en este debate una vez más ha quedado claro lo que he venido diciendo respecto a que todavía la oposición venezolana no tiene un proyecto estratégico nacional alternativo al proyecto bolivariano, y eso lo vimos en el Decreto Ejecutivo de Obama, donde evidentemente era una violación flagrante a la soberanía de este país, y en donde la oposición camuflajeó la cosa.

De todas las intervenciones he agarrado frases. Habló de la nacionalización y el antiimperialismo el diputado de la oposición que inició el debate; pero cuando uno revisa la práctica histórica, incluso la de  los presidentes que han elogiado, vemos que han sido los más entreguistas del país e inconsecuentes con sus proyectos programáticos originales. Hablan de que por razones electorales estamos llegando a esta situación; pues no es así, y lo puedo decir porque hemos defendido en el pasado estos debates. Desde la pequeña organización Liga Socialista donde estaba el Presidente de la República, recuerdo que hicimos jornadas, incluso se firmó el Acuerdo de Puerto España donde, por cierto, Olavarría que era Embajador cuestionó esa situación y al gobierno de entonces. Hay argumentación sobre todo eso.

El Consejo Nacional de Defensa lo han planteado algunos, pero eso pasa por tres elementos esenciales como el respeto real a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, si no hay respeto real a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, a los órganos legítimos del Estado Nacional y al Estado democrático, social, de justicia y de derecho, es muy difícil el diálogo, y que ustedes formen parte de esa institución. De manera que hay cosas fundamentales que de verdad son de Estado.

Estamos llegando a la chiquitita y es necesario que esta oposición definitivamente deslinde su articulación con el imperialismo norteamericano, con los vaivenes de Washington y tome una posición, por lo menos nacional, conservadora pudiera ser, y esto es posible porque este es un país libre donde se acepta el libre juego de opinión y de ideas, además tiene el mecanismo de resolver cualquier contradicción que, en última instancia, sería el voto universal, directo y secreto de nuestro pueblo, al cual respetamos.

Pero nuestra estrategia como bolivarianos es la Patria grande y cuando hablamos de la Patria grande entra el pueblo guyanés, por eso el Presidente Hugo Chávez, que miraba más allá de las narices y tenía una idea concreta y global para enfrentar y derrotar al imperialismo yanqui, desarrolló a Petrocaribe, la Unasur, la Celac, la ALBA, etcétera, pero ustedes siempre han dicho –y nunca lo han demostrado– que nosotros  regalamos petróleo. Los convocamos a Petrocaribe a un evento donde incluso estaban los embajadores del Caricom, y solo asistió un diputado de la oposición que pegó cuatro gritos y después se retiró.

Entonces, ya este período constitucional está por terminar y lamentablemente en la mayoría de las intervenciones… ¿Cómo se califican esas intervenciones? Ni fu, ni fa.

Es todo, ciudadano Presidente.

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Tiene la palabra el diputado Marquina.

DIPUTADO MARQUINA (ALFONSO).– Ciudadano Presidente, colegas Parlamentarios: Este es un tema, como nosotros lo señalamos hace más de 15 días y por eso hicimos un pronunciamiento público, que debería unir a los venezolanos, pero que exigíamos que no se partidizara, que no se ideologizara y que, mucho menos, se pretendiera darle un tinte electoral para tratar de dividir a los venezolanos, entre los patriotas y los antipatriotas.

Aquí lo que está en discusión, y que no hay duda, y que no hay un solo venezolano que no esté convencido que, por historia, por tradición, por cultura, el territorio Esequibo pertenece a Venezuela y hay que unirse para defenderlo. Ahora bien, este Proyecto de Acuerdo que hoy traen, lesiona los intereses de la República; el pretender hoy convertir este Proyecto de Acuerdo en una especie panfletaria de discursos políticos y electorales, el que se pretenda desconocer cuál es el verdadero agresor de Venezuela, cuál es el verdadero problema de fondo que lesiona desde el punto de vista del derecho internacional los intereses de la Patria, solo para sacar un fin electoral, se le estaría haciendo un terrible daño al pueblo de Venezuela, a su territorio, es decir, al Estado venezolano.

Nosotros anunciamos que actuaríamos con responsabilidad y que le exigíamos la misma responsabilidad al Gobierno y yo los llamo hoy a que hagamos un acto de contrición y entendamos que por encima de nuestras diferencias políticas está el interés de la Patria, está la defensa del territorio y que lo peor que nosotros podemos hacer el día de hoy es salir de aquí divididos, porque somos no unos diputados, somos la expresión de un poder público que forma parte del Estado venezolano y eso es lo que hoy hay que exigirle, que tengamos una verdadera política de Estado que trascienda a los gobiernos de turno.

Aquí se vino a un discurso equivocado en el análisis, en el diagnostico y, por supuesto, equivocado van a ser los resultados si nosotros no asumimos con responsabilidad quién es el verdadero agresor y a quién pertenecen las políticas expansionistas que hoy lesionan el interés nacional. Colegas parlamentarios, la culpa no es del ciego, la culpa es de quien le da el garrote.

Aquí no se pude seguir hablando de que ese gobierno de derecha que apenas asumió hace dos meses tiene la culpa, porque resulta que ese gobierno, por cierto, que dice ser socialista, pero que es de coalición de partidos de izquierda, lo que está haciendo es exactamente lo mismo que el gobierno anterior y que el gobierno anterior a ese.

Lo que hoy estamos reclamando como las concesiones donde está la Shell, la Exxon, la empresa canadiense CGX, la empresa Anadarko o la empresa china, ustedes tienen que entender que esas concesiones empezaron en el año 2009 y que fueron otorgadas en el año 2012, pero que no son las únicas concesiones, porque aquí estamos hablando de los tres bloques que están en el mar territorial; pero, qué hay de las concesiones que en tierra firme se han venido asignando en los últimos años, concesiones para petróleo, para gas, para explotar oro, hasta uranio están explotando.

Lo más triste, señores, es que hasta se está desarrollando la construcción de una represa, de un complejo hidroeléctrico con financiamiento del Banco de Desarrollo Chino y que nosotros no podemos desconocer, tenemos que reclamar porque no solo es el mar territorial, son los 159.000 kilómetros que se nos pretendía despojar por una decisión arbitraria, absurda e ilegal.

Nosotros hoy no podemos salir a decirle al mundo que vamos a ejecutar contra la ExxonMobil, desconociendo que son varias docenas de empresas concesionarias tanto en el mar, como en tierra firme.

Les pregunto, colegas, si con este Proyecto de Acuerdo que ustedes traen hoy, donde dice que la política expansionista es de la Exxon, de alguna manera exculpando al Gobierno y al Estado guyanés, ¿qué pasaría si retiran a la Exxon? ¿Nos quedamos callados? ¿Permitimos que las demás concesiones, sí sigan explotando las riquezas que le pertenecen al pueblo de Venezuela, porque forman parte de nuestros territorio? Yo les pregunto, si ustedes dicen que es una empresa, ¿por qué no incluyen a las demás?

Les decía a los colegas parlamentarios que hay dos cosas que pueden hacerle mucho daño a Venezuela y al interés patriótico de defender nuestro territorio: uno, que salgamos de aquí divididos, que pareciera que alguien va a vender la Patria y hay otros que van a defender la Patria, pero que en definitiva nos debilita internacionalmente, que es donde tenemos que defender el territorio Esequibo; dos, que no hagamos las observaciones de fondo que tiene esta resolución o acuerdo, no se trata del discurso panfletario o electoral que está contenido, se trata de que tenemos que definir claramente quién es el agresor de Venezuela y no es ni el gobierno de derecha, ni de izquierda, no son los concesionarios, es el Estado de Guyana y hacia él tenemos que hacer nuestras reclamaciones, tanto en la vía diplomática como en la vía jurídica; que tenemos que decirle al país que, efectivamente, nosotros aprobamos los planteamientos hechos por el señor Nicolás Maduro, aun cuando nos parecen que están incompletos.

El Presidente Nicolás Maduro, para que estén tranquilos, dijo que iba a llamar a la consulta al embajador, y hace rato ha debido hacerlo, no ahora; que íbamos a revisar las políticas integralmente con Guyana, hay que hacerlo; que hay que hablar con Secretario General de Naciones Unidas para que nuevamente se designe el buen oficiante contenido en el Acuerdo del año 66, hay que hacerlo; pero diría hoy también, colegas parlamentarios, que vamos a proponer para que sea corregido este Proyecto de Acuerdo, pero también propuestas adicionales.

En primer lugar, que este Parlamento se declare en emergencia para aprobar cualquier solicitud o crédito adicional que permita que nuestra Armada pueda ampliar el patrullaje preventivo en la zona económica exclusiva de Venezuela.

En segundo lugar, que se designe un negociador a tiempo completo; no puede ser, que tengamos un negociador que ocupa más de cuatro cargos, subordinando un tema tan importante, como el tema del Esequibo y que a ese negociador, señor Presidente, se le dé rango de Ministro de Estado, para demostrar realmente el compromiso y el interés que tiene el Gobierno en defender la integridad territorial.

En tercer lugar, que se nombre una comisión, pero de expertos, para que defina no una política del gobierno de turno, sino una política de Estado que perpetúe esa dirección política esté el gobierno que esté, porque los venezolanos tenemos que seguir manteniéndonos unidos, para que ese territorio que se nos pretendió despojar de manera ilegal, pueda ser recuperado.

Por último, nosotros queremos proponer unas sanciones a las empresas, no a una, porque a mí no me van a venir con ese chantaje de que los malos son las empresas americanas, es a todas las empresas concesionarias que hoy ilegalmente están explotando recursos naturales dentro del territorio Esequibo, que aprobemos una ley que prohíba expresamente que esas empresas que están allá puedan venir a hacer negocios con el Estado venezolano, llámese Exxon, los chinos, llámese como se llame.

Aquí hay que defender a Venezuela es de las pretensiones de arrebatarnos un territorio que por historia nos pertenece, aquí no es que son aliados nuestros, están es para hacer negocios y se prestan allá para cohonestar esas acciones ilegales de arrebato al territorio nacional.

 

Anunciamos que con estas observaciones –para que el país se entere– votaríamos ese Proyecto de Acuerdo con la esperanza de que sea cambiado y adaptado a una propuesta que una a todos los venezolanos y no que nos divida por razones electorales en un tema tan importante como es la defensa del Esequibo.

Es todo, ciudadano Presidente.

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Disculpen que no había mencionado que se encuentran presentes el ciudadano Alexander Yánez, Viceministro para América Latina y el Caribe; el Coronel Pompeyo Torrealba, especialista en la materia del territorio en reclamación, el Esequibo –dudamos que alguien maneje más ese tema que el coronel Pompeyo–; al Vicealmirante Blas Misticchio Tortorella, Comisionado Especial para Guyana.

Bienvenidos compañeros, gracias por estar presentes.

Tiene la palabra el diputado Pedro Carreño Escobar.

DIPUTADO CARREÑO ESCOBAR (PEDRO).– Señor Presidente, colegas Parlamentarios: Cuando el compañero Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, el pasado 6 de julio vino a la Asamblea Nacional, dentro de esa pedagógica y magistral intervención, nos dejó ver el trabajo desatador que viene haciendo la ExxonMobil para lograr aunar voluntades en torno a la triste y deleznable gestión en contra de la paz de América Latina y el Caribe.

Después de escuchar con detenimiento todas y cada una de las intervenciones de los diputados de la derecha me compadezco de ellos, y no lo digo por ironía o con histrionismo o sarcasmo, lo digo de todo corazón, porque a ellos les ha tocado en estos momentos una verdadera papa caliente, ya que la derecha reaccionaria venezolana le tiene el alma vendida al diablo, y ellos siempre se ponen del lado y defienden los intereses no del pueblo ni de los electores, sino de sus financistas. Esas infelices intervenciones de la derecha se constituyen en una suerte de confesión de parte para establecer claramente que la ExxonMobil ha metido sus manos en esa bancada.

Lo decía la periodista Larissa Costas en su programa A un Clic, que la Usaid ha derogado para Venezuela 5 millones 786 mil dólares dentro del presupuesto para el 2014, y, a través de las redes sociales, en su cuenta emplazaba a la derecha, a esta bancada, al decir que según la NED ellos le dieron 400 mil dólares a los diputados de la Asamblea Nacional. Desmientan a la NED o explíquenle al país cómo estos 400 mil bolívares estaban destinados a la bancada de la derecha en la Asamblea Nacional. Aquí está la discriminación de esos 5 millones 786 mil dólares.

Por lo tanto, creo que es un acto de fariseísmo esas contradicciones relacionadas con que quieren aprobar el Proyecto de Acuerdo, pero no están de acuerdo como está escrito, como está desarrollado, que tildan la posición corajuda del compañero Presidente Maduro y el apoyo del pueblo venezolano como una postura patriotera. Esto no es nuevo, que los sectores apátridas que se llaman venezolanos porque nacieron en esta República, pero fungen como quinta columna al servicio de intereses de extranjeros, han tratado de vender la Patria. Quien tenga alguna duda de por qué estos discursos están llenos de contradicciones, ahí está la explicación.

Cuando digo que esto no es nuevo, voy a hacer referencia a una carta que publica en su libro Federico Brito Figueroa, que se llama Tiempo de Ezequiel Zamora, Ediciones de la Biblioteca del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, en la sexta edición, en las páginas 644 y 645, leo extractos de una carta que fue remitida por habitantes de Venezuela a su majestad –así lo escriben ellos–, la Reina de Gran Bretaña, fechada en Caracas, el 21 de noviembre de 1861, para entrar en el momento histórico recuerden que el Convenio o Tratado de Coche se firmó en 1863. Por lo tanto, la angustia de estos ciudadanos venezolanos que los asistía venía establecida bajo la égida que era indetenible del triunfo de la Revolución Federal, y, por consiguiente, como lo dice el Himno de la Guerra Federal, los oligarcas estaban temblando de verdad.

Ciudadano Presidente, con su venia, voy a leer extractos de esta comunicación que le enviaron a la Reina de Gran Bretaña:

“Los que hacemos esta manifestación somos habitantes de Venezuela, hablamos por la experiencia que actualmente nos está suministrando este país, entregado a todo género de excesos y a la guerra social de que hemos hablado, la que no tendrá término sino con su completa ruina, y dentro de poco estará perdido para sus habitantes y para las demás naciones que pudiera reportar inmensas ventajas con su comercio y relaciones amistosas, si estas comarcas pudieran estar en paz y seguir su marcha regular. Es un deber que tienen las naciones civilizadas de Europa de tender la vista a estos países e intervenir en ellos de una manera directa, cuya intervención no podrá menos que producir los mejores resultados”.

“Ninguna de las naciones de Europa puede con más ventaja poseer a Venezuela como la Gran Bretaña, y creemos que le sea más ventajosa esta posesión que la que tiene en la India Oriental. El paso que en esta materia debe darse está muy indicado, y aún es de extrañarse que hasta ahora nada se haya hecho en esto. Hay en Venezuela, entre los hombres pensadores, la opinión de que conviene a ésta desprenderse del territorio de la Guayana y negociarlo con la Gran Bretaña pagando con él la deuda extranjera contraída con súbditos ingleses, y además la deuda externa de la República que reconocerá o pagará en los términos que se estipule, que ambas deudas no montan a diez millones de libras esterlinas. Esta opinión es mayor cada día, pero la multitud, –ellos son los pensadores– el populacho y los demagogos se oponen a este traspaso de territorio o por lo menos no manifiestan buena voluntad a que se realice tal idea”.

 

–Y más adelante concluye la carta–: “Es este un deber que tienen que llenar las naciones europeas para con las repúblicas americanas que necesitan su intervención tutelar sin esperar a que directamente se les llame de estas naciones, porque los propietarios y hombres de inteligencia no tienen libertad para hacerlo y sufren la presión del desenfreno popular, hasta el caso de no atrevernos a firmar esta exposición la que hemos concebido, por el justo temor de que puedan difamarse nuestros nombres. Antes de terminar debemos manifestar y encarecidamente pedir al Gobierno Británico la más pronta resolución de esta materia, ya sea que se acojan nuestras ideas respecto de la negociación de la Guayana, o bien que se decida y lleve a cabo la intervención de una manera igual a la que las tres potencias Occidentales de la Europa emplean respecto a México, que es el medio más pronto y expedito que puede atajar los infinitos males que sufren estos pueblos”.

 

Firma Nicomedes Zuloaga y Juan José Mendoza, entre otros. Los Zuloaga y los Mendoza son la misma oligarquía que hoy quiere vender la República.

 

Voy a leer ahora un extracto de un artículo que escribe nuestro querido coronel Pompeyo Torrealba. La Gran Bretaña, producto de esta comunicación, en el año 1869, 8 años después, tomando como base la comunicación que mandan los Zuloaga y los Mendoza, la oligarquía que ha gobernado Venezuela, ocurre un hecho insólito de mucha trascendencia, significación e importancia para nuestra historia y es que Robert Schomburgk, lanza no la cuarta línea Schomburgk que pasaba por Upata, sino una quinta línea que pasaba por el río Neverí que llegaba directo a Brasil, quitándonos no solo todo lo que hoy es el estado Sucre, Anzoátegui, Monagas, Delta Amacuro, Bolívar, sino también Amazonas, es decir, todo el oriente del país.

Estos hechos se dan en secreto y es el expresidente Ulysses Grant, quien hace una declaración de política exterior durante un discurso al Congreso de la Unión y hace una serie de revelaciones, que están contempladas en el Libro Blanco Americano y que el Embajador de Venezuela, desde el 25 de noviembre de 1948 al 05 de octubre de 1952,  Luis Emilio Gómez Ruiz, obtuvo y extrajo de ese Libro Blanco Americano las siguientes comunicaciones, que le envía el gobierno británico a los Estados Unidos y con su anuencia, señor Presidente, procedo a leer:

“Con motivo de la culminación de la guerra de secesión en el país, se tomaron acciones para repartir a los negros americanos a su continente de origen. En efecto, el Presidente Grant, líder del gobierno norteño, inició gestiones para adquirir de alguna potencia colonial europea, un territorio en el continente africano”.

Eso después pasó con Liberia, para allá mandaron a los negros y de hecho la capital de Liberia es Monrovia, porque fue el presidente Monroe quien los envió para allá. Aquí hubo otra gestión –y es la misma de los Estados Unidos, es la misma bandera– con África buscando un territorio en el continente africano para enviar a todos los negros que habían sido esclavos y que habían obtenido su libertad. El gobierno de Gran Bretaña se entera de que los Estados Unidos está realizando estas gestiones y le envía una comunicación fechada del 23 de marzo de 1969 y, en forma resumida, así lo establece el coronel Pompeyo Torrealba, oigan lo que dice la comunicación que le manda el Gobierno británico al Gobierno de los Estados Unidos:

“Ha tenido conocimiento el Gobierno de su Majestad Británica, que el Gobierno Americano ha estado desde hace meses realizando gestiones ante diversas cancillerías europeas para adquirir un territorio al cual enviar los negros que quiere sacar de Norteamérica. Extraña al Gobierno de su Majestad Británica que, a pesar de que su Majestad tiene posesiones en África, el Gobierno Americano no se haya dirigido a él para entrar en negociaciones. Sin embargo, la presente nota no se contrae a proponer al Gobierno Americano ninguna sesión del territorio, pues el Gobierno de su Majestad no está interesado en deshacerse de parte alguna de sus posesiones en África.

La presente nota tiene por objeto proponer al Gobierno de su Excelencia una negociación distinta que sirve, sin embargo, para conseguir los mismos fines que procura y la cual pasamos a proponerle formalmente: Al norte de la América del Sur existe un llamado país de Venezuela que actualmente se debate en medio de la mayor anarquía y cuyas autoridades menores no pueden ni siquiera considerarse como sujetos de derecho internacional. El Gobierno de su Majestad tiene interés en adquirir parte del territorio de este país para establecer con él una nueva colonia cuya capital sería Puerto España, colonia que por el orden y el impulso que este Gobierno sabe imprimir a sus dependencias, así como por las riquezas del territorio, sería sin duda una fuente de progreso para sus habitantes y para el bienestar común de las naciones americanas y de la humanidad.

El territorio que el Gobierno de su majestad está interesado en reservarse está tentativamente circunscrito por una línea que se trazaría, partiendo desde la desembocadura del río Neverí, en el mar, remontando su curso hasta sus fuentes y de allí hasta la serranía en línea recta, atravesando el Orinoco, se dirige en derechura a la frontera con Brasil, la misma quinta línea Schomburgk.

El territorio restante –es el que le va a quedar a Inglaterra– al occidente de dicha línea hasta la frontera de la República de Colombia –es decir, desde el Orinoco hasta la frontera con Colombia– quedará propiedad de los Estados Unidos de America para que envíen allí los negros que actualmente quieren enviar a África a un costo sensiblemente menor, reservándose el dominio permanente de este territorio u organizándola en la forma que mejor convenga a sus intereses. Las acciones militares a realizarse para la ocupación de todo el territorio de Venezuela, se prevén sumamente fáciles y simples de desarrollar, dado el estado de impotencia y anarquía en que se encuentra. Su costo se estima no será superior a la cantidad de 20 mil libras esterlinas, que sería dividido por partes iguales entre nuestros gobiernos”.

Es decir, los ingleses le dicen a los Estados Unidos pongan ustedes 10 mil libras esterlinas y nosotros ponemos las otras 10.

En virtud de que transcurrieron 3 meses y el Gobierno de los Estados Unidos no le responde la carta a la Reina de Inglaterra, le envían una segunda comunicación la cual dice lo siguiente:

“Extraña al Gobierno de su Majestad Británica que habiendo enviado al Gobierno de su Excelencia una nota, entregada por nuestro representante en Washington hace más de 3 meses con una propuesta de sumo interés, no haya recibido aún contestación, mientras continúan las gestiones americanas en Europa para obtener territorio en África.”

Si lo que hace vacilar al Gobierno norteamericano para dar una respuesta favorable a la propuesta que le fue hecha es la repercusión de la opinión desfavorable que en las otras repúblicas americanas pueda tener para su Gobierno, la participación militar en la ocupación de Venezuela, el Gobierno inglés le manifiesta por esta nota que está dispuesto a realizar por sí solo la acción militar requerida si para ello cuenta con la aquiescencia del Gobierno americano. Le manifiesta, además, que está dispuesto a cumplir con los términos del reparto territorial propuesto, haciendo la debida entrega del territorio. Una vez que nuestras fuerzas militares hayan terminado su tarea de ocupación y previa a la entrega de la cantidad de 10 mil libras esterlinas para sufragar la mitad de los gastos militares previstos”.

A finales de ese mismo año, en el mes de julio o a mediados, el Gobierno norteamericano le da respuesta a las dos notas del imperio inglés en los términos siguientes y le envía al gobierno británico esta carta que les voy a leer:

 “El Gobierno de su Majestad ha sufrido una equivocación al atribuirle la demora de este gobierno en responder las dos notas anteriores a vacilación de nuestra parte, en la aceptación de las propuestas hechas. Debemos manifestarle que a este respecto no ha habido, desde el principio, vacilación alguna, la demora en contestar sus notas se debió exclusivamente a que cuando se recibió la primera, el Presidente acababa de partir de esta capital en viaje a los Estados del oeste, de donde ha regresado hace pocos días, y el Vicepresidente y el Gabinete Ejecutivo juzgaron que no sería conveniente concluir los términos de esta respuesta, sin que de ello tuviera previo conocimiento el Presidente.

En respuesta al fondo de la propuesta que le ha sido hecha, este Gobierno hace del conocimiento del Gobierno inglés, que es principio indeclinable del Gobierno de los Estados Unidos de América la doctrina expuesta por el Presidente James Monroe en 1823.

En consecuencia este Gobierno manifiesta formalmente al Gobierno de su Majestad británica, que no sólo no cooperará en la operación que se le propone, en referencia al territorio de la República de Venezuela, sino que se opondrá a ella con todos los medios disponibles…”.

La oligarquía venezolana entregando el territorio y yo pudiera decir, con el respeto de la historia y de las invasiones en nombre de la Doctrina Monroe, que a nosotros hasta nos salvó la Doctrina Monroe, porque ya estaba todo planificado para entregar el territorio venezolano, gracias a una carta de la oligarquía venezolana, que son los mismos de siempre

Si alguien quiere revisar quién es Nicomedes Zuloaga y su árbol genealógico, puede hacerlo. Así como se busca un árbol genealógico para llegar a los nexos con el Libertador, con Sucre y con Miranda, sería interesante que nosotros, en un trabajo de investigación, veamos que son los mismos Zuloaga de ahora, que son los mismos Mendoza de ahora y que son los mismos que quieren entregar esta Patria; y que ahora, bajo la égida del decreto de Obama que establece como premisa fundamental que Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria, y en virtud de esa amenaza, ellos emiten el decreto para proteger a ciudadanos, a sus intereses y a sus empresas aún fuera de las fronteras.

¿Qué subyace dentro de toda esta acción? Primero, como bien lo ha dicho nuestro compañero Presidente, Nicolás Maduro, la colocación de una plataforma de exploración en aguas del territorio que se está dirimiendo, del territorio en controversia, que establece que empiecen a tirar trapos rojos.

Sí es verdad que en dos oportunidades diputados de la derecha vinieron a esta Asamblea a hablar del tema Guyana. Pero, ¿con qué intención? Con la intención de interpelar al Ministro del Poder Popular para la Defensa y con la intención de sacar con pinzas, de dentro de la vocería del gobierno o de algún alto funcionario, una declaración guerrerista y, sobre la misma, generar una construcción mediática para acuñar, a nivel internacional, que Venezuela va a ejecutar una operación, y que cuando ellos, en un falso positivo, agredan su plataforma tengan las razones, como lo han hecho en muchas partes de este planeta, para actuar militarmente contra Venezuela. Ahí están los apátridas que utilizan la curul que les dio un pueblo –repito– para defender a sus financistas y no para defender los supremos intereses de la República.

Con respecto a los defensores de ExxonMobil, no es que la culpa es de quién da el garrote, es que ExxonMobil sabe cuál es la situación de ese territorio. El 29 de septiembre del año 2000 ExxonMobil manda una comunicación al Gobierno de Guyana en la que dice, después de la nota de protesta del compañero Presidente Chávez a través del Canciller José Vicente Rangel, que ellos se van a retirar de las operaciones porque ese territorio está en una controversia que involucra por el este a Surinam y por el oriente a Venezuela. Aquí está la carta que envía. (La muestra).

Entonces no es verdad que ExxonMobil no está al tanto. Pero ellos, como bien lo dijo en su relatoría la camarada Blanca Eekhout, ExxonMobil junto al Pentágono, quieren hacer ver otra cosa, porque, como lo escribe Daniel Estulin en su libro el Club Bilderberg, de las cuarenta corporaciones transnacionales que gobiernan el planeta, ellos planifican todos los años eventos que casualmente siempre se suscitan. En los Estados Unidos hay dos que controlan ese gobierno, el cartel mafioso petrolero y el complejo militar. El cartel mafioso petrolero establece los requerimientos y el complejo militar planifica las operaciones, y ahí están, ExxonMobil y el Pentágono, planificando maniobras en las islas del Caribe, el Pentágono haciendo ver que la víctima es el Gobierno de Guyana, como lo han dicho muchos parlamentarios de la derecha aquí, y que el agresor es el Gobierno de Venezuela, cuando que nosotros lo que estamos es haciendo un llamado al Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, con el objetivo de llamar su atención respecto del cumplimiento efectivo del Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Por lo tanto es un fariseísmo que venga un diputado de derecha a pedir que se legisle en torno al territorio de Guyana. Primero vamos a cumplir con que las Naciones Unidas nombre al buen oficiante, vamos a reclamarlo primero, vamos a obtener la posesión y después se legisla.

Allí hay un gran fariseísmo, esta derecha reaccionaria, una vez más, demuestra que es enemiga de este pueblo. Mientras que en el Senado de los Estados Unidos, cuando se aprobó la Ley del 18 de diciembre del 2014 que dio origen a ese decreto, hubo abstenciones, hubo veintitrés votos en contra de esta derecha, todos ellos aquí se negaron a aprobar que el Presidente Obama derogara el decreto, estos conversos, camarada Presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, son más radicales que los mismos senadores gringos donde hubo abstención y voto en contra.

Y con respecto a la entrega, les digo que aquí está la historia de este país. Setenta años tiene esta organización política, aquí está el Escudo de Venezuela, el Escudo de Venezuela no tiene la Zona en Reclamación, no tiene el territorio en controversia. Pero hay algo más reciente, el eterno candidato perdedor, el récord Guinness electoral, que ha recibido dos pelas presidenciales en menos de seis meses, y revisen que en la historia electoral presidencial de ninguna parte de este planeta un candidato presidencial ha recibido dos pelas en menos de seis meses, y este señor se fue a Guyana –oigan– a declarar en un periódico, –el último que apareció aquí, un general indigno de haber nacido en esta tierra de apellido Peñaloza y que vive en los Estados Unidos y que tú dijiste en estos días que no sabías cómo vivía allá– y aparece en la primera página diciendo: Gobierno de Maduro quiere darse golpes de pecho con el reclamo del Esequibo.

Lo que digan los diputados de la derecha, lo que digan voceros de la derecha para satanizar y estigmatizar a la Revolución Bolivariana es utilizado por los negociadores del Gobierno de la República Federativa de Guyana en contra de Venezuela. Y eso lo hacen porque son enemigos de la Patria.

Aquí está la torta de cuando ese infeliz cumplió año, ¿ven? Ellos no quieren la Zona en Reclamación.

Mientras esta derecha reaccionaria que ha entregado la Patria, que vende el alma al diablo, que no tiene palabra, que no tiene criterio, que se sienta aquí para decir que van a aprobar el Proyecto de Acuerdo y que se dan golpes de pecho para informar que se requiere de la unión nacional; la bancada revolucionaria está consustanciada con los principios de paz; como lo dijo nuestro compañero Presidente Nicolás Maduro: “nuestra mayor victoria es la paz”.

Mientras la derecha siga así no van a poder lograr que se desprenda una palabra guerrerista de los revolucionarios.

Esta bancada revolucionaria el día de hoy aprueba y suscribe a plenitud, en todas sus partes, el Proyecto de Acuerdo en Respaldo a las gestiones del Gobierno Bolivariano que preside el compatriota Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, fundamentado en los principios de paz y solidaridad en relación a la controversia territorial con la República Cooperativa de Guyana, presentado por el colega parlamentario Earle Herrera.

¡Viva Chávez! ¡Viva el Presidente Maduro! ¡Viva la Patria!

Es todo, señor Presidente, colegas Parlamentarios.

EL PRESIDENTE (DIOSDADO CABELLO RONDÓN).– Compañeros diputados y diputadas: Se ha dado un debate bien interesante donde se han visto las posiciones de las distintas bancadas. La Bancada Revolucionaria, en la voz del compañero Earle Herrera, hizo una propuesta para la aprobación de un Proyecto de Acuerdo en respaldo a las gestiones del Gobierno Bolivariano que preside el compatriota Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, fundamentado en los principios de paz y solidaridad, en relación a la controversia territorial con la República Cooperativa de Guyana.

Quisiera hacer unas salvedades porque escuché –solo para dejar en evidencia a algunos mentirosos– que un diputado dijo que en el año 2011 Guyana había solicitado una Comisión de Límites de la Plataforma Continental y que Venezuela no había dado ninguna respuesta, y exigía que Nicolás Maduro inmediatamente la diera. Aquí está (la muestra), firmada por el compañero Nicolás Maduro. Voy a leer algo, porque no solo fue una respuesta escrita:

“Mi Gobierno entiende que Guyana por ser parte de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, estaba obligada a realizar esa presentación dentro de los plazos que fueron fijados. Sin embargo, tal como usted recordará –dirigiéndose a la Canciller, para el momento, Carolyn Rodríguez–, en las conversaciones que sostuvimos en Puerto España –o sea, no solamente el compañero Nicolás Maduro le respondió por escrito, sino que habló con ella personalmente, como Canciller de la República–, en septiembre del año 2011, tuve oportunidad de expresar la extrañeza y preocupación del Gobierno venezolano por no haber sido previamente consultado y no haber tenido la oportunidad de comentar sobre la información a ser presentada. Nuestra queja formal…”

Además se cae otra mentira que algunos han esgrimido en relación con que el compañero Nicolás Maduro en el tiempo que estuvo de Canciller jamás tocó el tema de Guyana, aquí está uno.

Hubo otro diputado que dijo que en el año 2008 alguien de Guyana expresó que el Comandante Chávez estaba dispuesto a desistir de los reclamos en Guyana, y ese señor se lo creyó. ¡Bien bolsa que se pone a creer lo que digan allá y no lo que hace el Gobierno Bolivariano! Jamás hemos puesto nosotros en duda el legítimo derecho que tenemos sobre el territorio Esequibo. ¡Jamás! No vamos a una guerra, no queremos una guerra. ¿Los venezolanos queremos una guerra? Jamás hemos querido una guerra, pero nadie nos va a quitar el derecho que poseemos de reclamar lo que en justicia es nuestro, de nuestra Patria, y algunos se sientan patriotas porque fueron a Anacoco –una forma muy fácil-, también se sienten patriotas cuando se ponen una gorrita en Estados Unidos y dicen que son patriotas, ¿o sentirse patriotas es solo por eso?

La Patria es más que eso, más que una visita, como dijo Earle Herrera, un turismo bélico para provocar una guerra, porque detrás de esto están los guerreristas. Tiene razón el compañero Yul Jabour cuando expresa que hace 30 o 40 años, lo decía el Presidente Chávez en el video, querían utilizar una confrontación entre Venezuela y Guyana solo para salir de un gobierno de izquierda en Guyana. Ahora es al revés y eso lo están provocando ellos desde hace tiempo, quieren una provocación en Venezuela para tratar de salir del Gobierno del compañero Nicolás Maduro, porque no han podido por los votos ni van a poder por los votos. (Aplausos).

Hablar aquí de estos electoreros, no sé qué; como que creen que uno es cogido a lazos o que nació ayer. No, compañeros, este es un problema que se presentó ahorita y se le da respuesta en este momento, como debe darla un gobierno responsable, con un Presidente al frente, vino aquí a la Asamblea Nacional.

 Yo les veía la cara a ustedes cuando estaban ahí, algunos querían aplaudir y no los dejaban porque están de acuerdo con lo que estaba diciendo el compañero Nicolás Maduro, porque en verdad pueden ser opositores y pueden ser patriotas, nadie les quita eso. Les reclamaron porque se pararon, algunos se pararon como escondidos por la esquinita, yo los veía desde arriba, y después les volvieron a reclamar, algunos desistieron de levantarse. Así es la vida, porque es que obedecen un libreto.

. Yul, tienes toda la razón, esto no es cuestión de estilo, esto es cuestión de fondo: o defendemos nuestro territorio y nuestra soberanía o no lo defendemos. Es cuestión de fondo, porque cuestión de estilo es decir “no me gusta la palabrita Comandante Chávez”. ¿Quién de los presidentes de Venezuela ha sido el artífice de la integración latinoamericana y caribeña?, ¿quién? ¿Quién ha levantado la bandera de la integración, verdaderamente, sin entregar absolutamente nada a cambio de eso? ¿Por qué? ¿Cuál es el otro objetivo? Destrozar el Caricom, la integración de los países del Caribe. ¿Para qué? Para evitar que los pueblos estén unidos. (Aplausos).

Miren, cuántas discusiones y cuántos debates ha habido. Muchos se mantienen alejados de esas discusiones y de esos debates, porque no les importa ceder, en ocasiones, o asumir posiciones para evitar. Así como ellos critican a Petrocaribe, lo critican mucho porque dicen que Venezuela entrega sus riquezas; se van a enredar con los gringos, porque los gringos no quieren que eliminen Petrocaribe. Vayan a ver qué pasa si agarran la línea de los gringos; ellos saben lo que significa si se elimina Petrocaribe. ¿Saben cuánta gente les va a llegar allá a Florida? No le conviene a Estados Unidos. Entonces, agarren el discurso de los gringos. Nuestro esfuerzo es por la integración verdadera de los pueblos, pero cuántas fallas tenemos. Ahí está Haití. ¿Al final quiénes han sido solidarios con Haití? Venezuela y Cuba, ¡Qué raro, vale! ¿Cuántos intentos han habido de ponernos a pelear con Colombia?

Cuando estudiábamos en la Academia Militar, Pedro, cierto o falso, cuál era la hipótesis de guerra de Venezuela. Hay que defenderse de Brasil. La hipótesis verde, y nos hicieron enemigos de Brasil por años, hasta que llegó quién, el Comandante Hugo Chávez y abrió relaciones directas con el Gobierno brasileño, sin entregar absolutamente nada. ¡Ah! Quienes son esclavos de la guerra son esclavos del imperialismo y tienen que arrimar su candelita para la guerra.

El compañero Nicolás Maduro vino a esta Asamblea Nacional y dijo que nuestra victoria será la paz. Nosotros vamos a recuperar el Esequibo en paz, con los mecanismos diplomáticos que están en todos los acuerdos validamente adquiridos por la República. (Aplausos).

Muchos serían felices si Venezuela declarara la guerra a Guyana, eso es lo que quieren algunos, no lo vamos a hacer, pero sí vamos a defender nuestro territorio por la vía diplomática, donde tengamos que hacerlo. Si quieren firmar el Proyecto de Acuerdo es problema de ustedes y de su conciencia, porque los diputados revolucionarios lo vamos a firmar, no tengo ninguna duda, y sé que hay diputados de la oposición patriotas. Yo no sé si van a firmar. No sé si lo van a hacer, eso queda en sus conciencias.

Lo que sí es cierto es que algunos dijeron que esto era por el tema electorero. ¿Electorero? Por favor ¡Qué falta de respeto con la Patria! Electorero lo verían ustedes, observándolo desde su ángulo como siempre.

Si ningún otro diputado va a intervenir, se cierra el debate. Los ciudadanos diputados y diputadas que estén por aprobar el Proyecto de Acuerdo en respaldo a las gestiones del Gobierno Bolivariano que preside el Compatriota Nicolás Maduro Moros, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, fundamentado en los principios de paz y solidaridad en relación a la controversia territorial con la República Cooperativa de Guyana, presentado por el diputado Earle Herrera, se servirán manifestarlo con la señal de costumbre. (Pausa). Aprobado de manera unánime.

¿Hay algún diputado de la oposición que no esté de acuerdo? Todos los diputados de manera unánime aprobamos el Acuerdo. Nos alegramos profundamente que sea así, por la Patria nos alegramos que sea así. (Aplausos).

Si algún diputado de la oposición quiere ir a las 8:30 p.m. a entregarle este Acuerdo al compañero Presidente Nicolás Maduro, están invitados. Demás está decir que los diputados revolucionarios estamos invitados apenas terminemos la sesión, para ir a entregarle este Acuerdo al compañero Presidente Nicolás Maduro.

Quiero agradecerle al Coronel Pompeyo, a Juan Vicente Torrealba Pérez, al compañero Vicealmirante Blas Misticchio Tortorella por estar presentes. Muchísimas gracias por estar aquí, queridos compatriotas. (Aplausos).

También está de visita el Senador de Aruba Glenbert Croes, compañero y compatriota. Bienvenido a la Patria de Bolívar. (Aplausos).

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