Nace en Montecristi, Manabi un 25 de junio de 1842 y en 1848, quien más tarde seria héroe nacional, con 6 años de edad les dijo a sus padres: Cuando sea grande voy a pelear por la libertad.
Vivió su juventud siempre guiado por un espíritu revolucionario y una sed de libertad por los pueblos de América Latina.
Con apenas 22 años de edad, Alfaro libra su primer combate contra las fuerzas del gobierno de García Moreno.
Luego de sus batallas, libradas junto a sus montoneros, fue exiliado y éste viajo a Centroamérica para refugiarse ahí en paises como cuba, Nicaragua, entre otros y colaboro con la independencia de éstas naciones que reclamaban libertad.
Nunca descansó en su lucha por la libertad y la igualdad de los pueblos.
El 5 de junio de 1895 fue proclamado como jefe supremo del país, dando inicio a la transformación de la nación.
Por todas las importantes obras que desarrollo en bien de la patria, esta inmortalizado para toda la eternidad.
Este valiente hombre lucho y perdió en más de una batalla, pero en mil guerras por siempre triunfó.
El tiempo no olvida su nombre y su obra triunfal que sigue viva, el representa la vida, el pundonor, el renombre.
Su huella libertaria esta presente en el niño, en el pobre, el anciano, el indígena, la mujer de la tierra y en nuestro Compatriota Presidente de esa bella nación, Rafael Correa.























