Fidel Ernesto Vásquez I.

“Patria es Humanidad”

Archive for 26 enero 2014

Presidente Nicolás Maduro: Estamos unidos en un solo clamor ¡Basta ya de violencia!!

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 26 enero 2014

Nicolas Maduro-Fidel Ernesto Vasquez

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PRESIDENTE NICOLÁS MADURO CONFIRMA SU ASISTENCIA A CUMBRE DE LA CELAC EN LA HABANA

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 26 enero 2014

 

CELAC-Fidel Ernesto Vasquez

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, confirmó hoy su asistencia a la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que se celebrará en La Habana este martes y miércoles.

“Yo en pocas horas estaré viajando a La Habana a la gran cumbre histórica de la Comunidad de Estados Latinoamericanos, a presidir la delegación de la República Bolivariana de Venezuela”.

La primera de los mandatarios latinoamericanos en llegar a la isla, ayer sábado, fue la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, mientras que su par brasileña, Dilma Rousseff, arribó hoy.

En la cita de la Celac, organismo al que pertenecen todos los países de América menos Estados Unidos y Canadá, Cuba traspasará la presidencia pro tempore del organismo a Costa Rica.

El compatriota presidente Nicolás Maduro ha anticipado que presentará una propuesta para que los territorios de la Celac sean declarados “libres de colonias” y para que Puerto Rico ingrese de manera formal al organismo.

Previo al inicio formal del encuentro, los coordinadores nacionales de la CELAC ultimaban hoy los documentos de la Cumbre de Jefes de Estado, entre ellos la “Declaración de La Habana”.

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PRESIDENTE NICOLÁS MADURO INVITÓ AL PUEBLO A PARTICIPAR ACTIVAMENTE EN LA PACIFICACIÓN DEL PAÍS

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 25 enero 2014

Jornada por la paz y por la vida-Fidel Ernesto Vasquez

El presidente de la República, Nicolás Maduro, invitó al pueblo venezolano a participar de manera activa en la elaboración del Plan de Pacificación Nacional, que será presentado el próximo 8 de febrero. 

“Trae tus propuestas para el Plan de Pacificación Nacional que lanzaremos el 8 de febrero y logremos la unión de todos para construir la paz”, escribió a través de su cuenta en Twitter, @NicolasMaduro. 

El mandatario nacional reiteró la convocatoria para la Gran Jornada Nacional por la Paz y la Vida que se llevará a cabo este domingo de manera simultánea en todo el país.

“Te invito a participar mañana domingo 26 en las jornadas por la paz. Construyamos juntos la pacificación del país”, publicó minutos antes.

“Basta de violencia producto de los antivalores acumulados de la sociedad capitalista de consumo.¡Hagamos La Paz!”, agregó.

La prioridad del Ejecutivo Nacional para este 2014 es consolidar un proceso de pacificación en el país, afirmó recientemente el jefe de Estado. 

“Tenemos que ir hacia un gran proceso de pacificación de Venezuela, compañeros, y así lo hemos compartido, entendido en la dirección nacional del Psuv. Un gran proceso de pacificación, construir la paz desde adentro, ir estableciendo territorios de paz”, manifestó Maduro en esa oportunidad. 

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GOBERNADORA STELLA LUGO: “TODOS LOS ALCALDES DE FALCÓN SE HAN UNIDO A LA GRAN MISIÓN A TODA VIDA VENEZUELA”‏

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 25 enero 2014

Stella Lugo-Fidel Ernesto Vasquez

La gobernadora de Falcón, Stella Lugo, manifestó que la reunión entre autoridades del estado que ella preside y el Ministro de Interior Justicia y Paz ha sido “extraordinaria”.

Aplaudió la presencia de los 25 alcaldes de los diversos municipios de la entidad, incluyendo los del sector opositor, quienes “se han unido a la Gran Misión a Toda Vida Venezuela. En esto hemos convenido todos”.

Lugo destacó que en Falcón se está “enriqueciendo un plan especial de atención en materia de seguridad toda vez que lo visitan ocho millones de personas al año”.

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.@NicolasMaduro: NUEVO LISTADO DE PENSIONADOS Y PENSIONADAS

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 25 enero 2014

 

twitter Nicolas Maduro-Fidel Ernesto Vasquez

El presidente de la República, compatriota  Nicolás Maduro, publicó a través de su cuenta en twitter @NicolasMaduro nuevo listado de pensionados y pensionadas.

Nicolás Maduro @NicolasMaduro 

  Reitero todo mi compromiso con la seguridad social de nuestr@s abuel@s! Aquí va listado de 10 mil nuevos pensionados http://goo.gl/vOB0IW

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5.000 ESPÍAS A LA CALLE: LA CIA CIERRA UN PROGRAMA GLOBAL DE VIGILANCIA

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 24 enero 2014

 

cia-Fidel Ernesto Vasquez

La CIA ha ordenado cerrar la Iniciativa de Implementación Global, un proyecto que ha estado en marcha durante los últimos 12 años y ha costado 3.000 millones de dólares. Como resultado 5.000 espías perderán su trabajo.

Este programa fue creado tras el 11 de septiembre de 2001 y tuvo como objetivo recolectar información en todo el mundo mediante una red de agentes libres “sin respaldo oficial” (NOC, por sus siglas en ingles).

La CIA infiltró a estos espías en embajadas extranjeras, universidades, partidos políticos, el mundo de los negocios y consultorías para recibir los datos de primera mano sobre planes y políticas diversas. Sin embargo, la Iniciativa de Implementación Global no llegó a funcionar: los agentes resultaron ser ineficaces como espías por la falta de experiencia, desconocimiento de otros idiomas e incapacidad para intimar con las fuentes informadas.

Varios países han podido revelar las identidades de estos espías y expulsarlos.

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Discurso pronunciado por el Comandante Fidel Castro en la UCV el 24 de Enero de 1959

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 24 enero 2014

 

fidel castro en aula magna de la ucv-Fidel Ernesto Vasquez

Una señora, que no quiso dar su nombre, ha entregado un cheque por 500 bolívares (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES). Esto es, sencillamente, para empezar. Estos fondos se les entregarán a los dirigentes de la Unión Patriótica Dominicana. Es para que se vea que no es cuestión de los gobiernos, no es intervención de los gobiernos, es intervención de los pueblos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

No voy a poderme extender hoy mucho con ustedes (EXCLAMACIONES). Es que el itinerario —me han hecho trabajar en Venezuela— está saturado de actos que no puedo dejar de atender. Lo mismo que me preocupaba mucho cuando estaba en El Parlamento el llegar aquí, aunque algo retrasado pero llegar, tengo el compromiso de asistir a una invitación de la Junta de Gobierno de Venezuela (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES), y realmente hace rato que están esperando (EXCLAMACIONES), por lo tanto… Ustedes sí, ustedes pueden decir, pero yo no (EXCLAMACIONES).

Bueno, ustedes no vayan a pensar que yo soy de hierro (EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel Castro Ruz!”). Es que cuando tengo que llegar a algún lugar, es una lucha grecorromana la que tengo que librar para entrar. Llevo muchas semanas en esa tarea, y no es que me falten fuerzas, lo que necesito es un poquito de descanso. Y yo que pensé que iba a descansar algo en Venezuela, me encontré con que me han puesto más trabajo que en ninguna otra parte, y, además, me han hecho firmar más autógrafos que en ninguna otra parte. Voy a hacer una campaña contra la firma de autógrafos (EXCLAMACIONES DE: “¡No, no!”), porque, además de todas las obligaciones que tengo, tengo que firmar como 1 000 autógrafos todos los días. Bueno, ¿me aceptan que les firme en imprenta? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Entonces qué ustedes quieren que yo haga? ¿De dónde saco el tiempo? (EXCLAMACIONES)

Bueno, yo les voy a hacer una pregunta: ¿Ustedes quieren que yo me dedique a la Revolución o a firmar autógrafos? (EXCLAMACIONES) Yo no soy artista (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES), soy revolucionario, y mi debilidad mayor es querer complacer a todo ciudadano que se me acerca, aquí, en Cuba y en todas partes, porque primero atiendo a un hombre humilde del pueblo que a un poderoso (EXCLAMACIONES), y cuando se me acerca a pedirme algo, me cuesta mucho trabajo decir que no; pero como son miles de personas que me piden algo que no las puedo complacer, pues no sé cómo me las voy a arreglar. Por eso voy a hacer una campaña contra la firma de autógrafos, porque mi arma, el arma de la Revolución, es la opinión pública, y tengo que convencer a la opinión pública de que renuncie a los autógrafos (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”).

Me sorprendieron, ya me traían uno para que lo firmara y me puse a firmarlo (RISAS. LE DICEN: “Van a coger miedo con la boina”). ¿Y por qué no con la gorra? Yo le di mi gorra al Rector de la universidad (APLAUSOS).

 Aquí me acaban de informar que los muchachos del Orfeón van a pasar por el público, por los estudiantes, para recoger la contribución, para que ustedes no tengan que molestarse en venir hasta acá (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS).

… Por lo menos, el pueblo cubano está dispuesto a darles todos los recursos (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS).

Les decía que me ha gustado mucho lo que dijo aquí un revolucionario dominicano, de que este año estarían ellos combatiendo en Santo Domingo (APLAUSOS).

Yo dije una vez, cuando salí de Cuba, que en el año 1956 seríamos libres o seríamos mártires, y se me criticó extraordinariamente por aquello; se dijo que no podía haber revolución a plazo fijo, se dijeron veinte mil cosas, lo que no entendían era el sentido de aquella frase. Aquella frase quería decir: Yo sé que los pueblos están cansados de promesas falsas, yo sé que los pueblos han perdido la fe en los líderes, yo sé que los pueblos no creen. Pues bien, para que el pueblo crea, ponemos nuestro honor por delante y le prometemos que iniciaremos la Revolución en Cuba en 1956. Eso fue lo que yo dije, y cuando lo dijimos fue porque estábamos seguros de que íbamos a cumplir, o de que al menos estábamos dispuestos a cumplir aquella palabra. Nos comprometimos con el pueblo y aquello ayudó a mantener encendida la fe del pueblo.

Aquí, un revolucionario dominicano acaba de decir también, emocionado, que será este año. Pues, bien, va a tener muchas más facilidades que nosotros, porque al menos no les va a pasar lo que nos pasó a nosotros, que cuando nos faltaban seis meses para que se acabara el año, nos metieron presos y nos quitaron todas las armas; que cuando volvimos a reunir fondos y a comprar armas, nos quitaron la mitad de las armas, y, por suerte, no nos metieron presos y pudimos salir, atravesar el golfo, atravesar el mar Caribe, atravesarlo todo y poder llegar a Cuba; pero que realmente se nos hizo todo muy difícil.

Al menos los exiliados ya no tendrán que padecer persecución, como hubimos de padecerla nosotros. Por lo menos en Cuba, y sé que también en Venezuela, tendrán toda la hospitalidad a que sean acreedores los perseguidos políticos de la tiranía (APLAUSOS), absoluta libertad para propagar sus ideas, absoluta libertad para organizarse, para reunirse, dar actos públicos, y tendrán siempre toda la protección, porque allí no podrá irlos a asesinar Trujillo, allí no encontrará cómplices, y ellos tendrán todo nuestro apoyo moral y tendrán todo el respaldo de la opinión pública cubana, y, con toda seguridad, el respaldo de la opinión pública continental.

Hoy, en la comparecencia ante la Cámara de Diputados, propuse que se reunieran los delegados de los países democráticos en la Organización de Estados Americanos y propusieran la expulsión de los representantes de los dictadores (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES). Hablaba, precisamente, de que esos organismos internacionales no habían servido para nada, y que había que adoptar una actitud enérgica y firme en relación con los problemas de América. Por lo tanto, la postura del Gobierno Revolucionario de Cuba será una postura firme y sin vacilaciones de ninguna clase, porque ha llegado la hora de que los pueblos sepan defenderse y sepan plantear sus derechos. ¡Basta ya de sumisión, basta ya de cobardía y basta ya de vacilaciones! (APLAUSOS)

A los estudiantes, que tan extraordinariamente han honrado a nuestro pueblo en la tarde de hoy, quiero decirles, para finalizar, una cosa: tengan la seguridad de que somos hombres conscientes de nuestra responsabilidad con nuestra patria, de nuestra responsabilidad con los pueblos oprimidos y de nuestro deber ineludible de solidaridad con todos los pueblos del continente americano; que somos revolucionarios, y que ser revolucionario no es llamarse así como se llaman muchos. Ser revolucionario es tener una postura revolucionaria en todos los órdenes (APLAUSOS), dedicar su vida a la causa de los pueblos (APLAUSOS), dedicar su vida a la causa de la revolución de los pueblos, a la plena redención de los pueblos oprimidos y explotados.

Como el poder para nosotros no ha significado un baño de rosas ni un paseo, como para nosotros el poder no significa riquezas, ni somos hombres que nos dejamos arrastrar por ningún género de vanidad, sino que para nosotros el poder es sacrificio, más sacrificio, porque ahora estamos luchando más que cuando estábamos en la Sierra Maestra, ahora tenemos menos descanso que cuando estábamos en la Sierra Maestra, ahora tenemos más trabajo que cuando estábamos en la Sierra Maestra, hemos bajado al llano decididos a seguir luchando en el terreno que sea necesario (APLAUSOS).

No vamos a aburguesarnos ni a burocratizarnos en el poder (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES); no vamos a acostumbrarnos a la vida cómoda, ni a la buena comida, ni a la buena ropa, ni a las buenas cosas. Miren, ¿ustedes ven este uniforme?, porque es el que me he acostumbrado a tener durante dos años, lo traigo sencillamente, y porque cuesta barato; cuando tenga que quitármelo, me lo quito y me pongo otra ropa barata también.

En cuanto a dormir, los rebeldes de la Sierra Maestra, si tenemos una hamaca y dos árboles, estamos perfectamente bien; y en cuanto a comer, con pocas cosas nos alimentamos. Nuestra mayor necesidad son libros y nos los regalan, me han regalado muchísimos en Venezuela y tendré el gusto de poder llevarlos a Cuba; por lo tanto, con muy poca cosa nosotros nos conformamos. ¡Ni nos van a comprar, ni nos van a sobornar, ni nos van a intimidar! (APLAUSOS) Vamos a ser sencillamente incorruptibles (APLAUSOS), no nos vamos a acomodar nunca, vamos a seguir siendo revolucionarios hasta la muerte, y vamos a hacer nuestra aquella gran verdad de que el revolucionario no tiene otro descanso que la tumba (APLAUSOS). Es nuestro deber y lo sabremos cumplir rectamente y sin mucho trabajo siquiera, porque es, además, nuestra vocación.

Nos sentimos bien cumpliendo con el deber, no nos importan los riesgos, no nos importa que tengamos que ir otra vez a las montañas cuando sea necesario o cualquier día (APLAUSOS); por tanto, nosotros sabremos ser acreedores de los honores que se nos han hecho. Nunca tendrán los pueblos motivos de arrepentirse por las muestras de cariño que nos han dado, y, más que las palabras, los hechos hablarán por nosotros (APLAUSOS).

Me despido de ustedes con un pensamiento, con un deseo que quiero que todos lo hagan suyo, y es que en un día no muy lejano podamos reunirnos en otras universidades del continente. No voy a decir Cuba, Cuba es de ustedes; no tenemos como ustedes una ciudad universitaria, pero la vamos a hacer (APLAUSOS) y vamos a conceder becas —pero becas numerosas, no esas becas reducidísimas que con tanta avaricia se conceden a los estudiantes de América Latina—, por supuesto, a los venezolanos (APLAUSOS).

El deseo que quiero que todos sintamos sinceramente hoy, la promesa que todos debemos hacernos, es que —este año, o el otro, o el otro; no vamos a comprometernos a fecha fija de cuándo va a terminar, lo que sí sabemos es cuándo va a empezar, y empezar es lo que importa, porque cuando se empieza se termina—, nos veamos algún día reunidos una representación de los estudiantes cubanos, de los estudiantes de Venezuela y de los estudiantes de todo el continente americano en la universidad de Santo Domingo (APLAUSOS), reunidos allí con un pueblo libre, con un estudiantado libre.

Y ustedes los estudiantes, que han sido los defensores de todas las causas justas, que han sido la vanguardia de la libertad en nuestro continente; ustedes, que inspiraron esta idea, los estudiantes venezolanos, no deben descansar ni un minuto en el esfuerzo por ayudar a que se convierta en realidad este sueño de poder reunirnos algún día en la universidad de Santo Domingo, en la universidad de Nicaragua y en la universidad de Paraguay (APLAUSOS), con la ayuda de los pueblos, con la ayuda de los estudiantes.

Yo sé que el día en que se esté combatiendo en Santo Domingo, no faltarán voluntarios, entre el estudiantado y entre el pueblo de Venezuela, que quieran ir a combatir allá (EXCLAMACIONES). Lo que sí les puedo asegurar a los revolucionarios dominicanos es que no los dejaremos solos, y es con esa promesa con la que me quiero despedir de ustedes: nos veremos en la universidad de Santo Domingo (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

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DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ, EN LA PLAZA EL SILENCIO DE CARACAS-VENEZUELA, EL 23 DE ENERO DE 1959

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 23 enero 2014

Hermanos de Venezuela:

Si pudiera con alguna frase expresar la emoción que he experimentado en el día de hoy, lo diría todo afirmando que he sentido una emoción mayor al entrar en Caracas que la que experimenté al entrar en La Habana (APLAUSOS).

De algún modo era, en cierto sentido, natural que el pueblo cubano quisiese dar al Ejército Rebelde las pruebas de cariño que nos dio. Por el pueblo de Cuba habíamos estado luchando durante siete años; de nosotros esperaba el pueblo de Cuba la liberación, de nosotros esperaba el pueblo de Cuba su libertad y, al fin, cuando tras largos años de sacrificio por parte del pueblo y por parte nuestra, que no fuimos más que sus conductores en esa lucha, cuando vimos coronada con la victoria aquella lucha, era lógico que los cubanos abriesen sus brazos para recibirnos. Sin embargo, de Venezuela solo hemos recibido favores (APLAUSOS). De nosotros nada han recibido los venezolanos y, en cambio, nos alentaron durante la lucha con su simpatía y con su cariño; hicieron llegar el bolívar hasta la Sierra Maestra (APLAUSOS), divulgaron por toda la América las trasmisiones de Radio Rebelde, nos abrieron las páginas de sus periódicos y algunas cosas más recibimos de Venezuela (APLAUSOS). Y después de haberlo recibido todo, después de haber estado recibiendo favores de este pueblo en nuestra lucha por la libertad, al llegar a Venezuela nos encontramos con que nos reciben con el mismo cariño con que nos recibieron los cubanos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

No podía haber sido más puro este homenaje, no podía haber sido más noble este gesto, ni podía tampoco, hermanos de Venezuela, haber recibido de este pueblo noble y heroico un favor más grande que el que ha recibido el pueblo de Cuba del pueblo de Venezuela esta noche (APLAUSOS).

¿Por qué vine a Venezuela? Vine a Venezuela, en primer lugar, por un sentimiento de gratitud; en segundo lugar, por un deber elemental de reciprocidad para todas las instituciones que tan generosamente me invitaron a participar de la alegría de Venezuela este día glorioso del 23 de enero (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES), pero también por otra razón: porque el pueblo de Cuba necesita la ayuda del pueblo de Venezuela, porque el pueblo de Cuba, en este minuto difícil, aunque glorioso de su historia, necesita el respaldo moral del pueblo de Venezuela (APLAUSOS). Porque nuestra patria está sufriendo hoy la campaña más criminal, canallesca y cobarde que se ha lanzado contra pueblo alguno, porque los eternos enemigos de los pueblos de América, los eternos enemigos de nuestras libertades, los eternos enemigos de nuestra independencia política y económica, los eternos aliados de las dictaduras, no se resignan tranquilamente a presenciar la formidable y extraordinaria victoria del pueblo de Cuba que, sin más ayuda que la simpatía y la solidaridad de los pueblos hermanos del continente, sin más armas que las que supo arrebatar al enemigo en cada combate, libró durante dos años una guerra cruenta contra un ejército numeroso, bien armado, que contaba con tanques, con cañones, con aviones y con armas de todo tipo, armas modernas, las que se decía que eran invencibles, y nuestro pueblo, que estaba desarmado, que no tenía tanques, ni cañones, ni bombas de 500 libras, ni aviones, que no tenía entrenamiento militar, un pueblo inerme, sin entrenamiento, sin prácticas de guerra, pudo derrocar, en dos años de lucha frontal, a las fuerzas armadas de una dictadura que contaba con 60 000 hombres sobre las armas (APLAUSOS).

Se decía que era imposible una revolución contra el ejército, que las revoluciones podían hacerse con el ejército o sin el ejército, pero nunca contra el ejército, e hicimos una revolución contra el ejército (APLAUSOS).

Se decía que si no había una crisis económica, si no había hambre, no era posible una revolución y, sin embargo, se hizo la Revolución (APLAUSOS).

Todos los complejos rodaron por tierra, todas las mentiras que se habían ideado para mantener sometidos y desalentados a los pueblos rodaron por tierra, las fuerzas armadas de la tiranía fueron destrozadas y desarmadas, los tanques, los cañones y los aviones están hoy en manos de los rebeldes (APLAUSOS). Fue, lo que puede calificarse en toda la extensión de la palabra, una verdadera revolución, una revolución para empezar (APLAUSOS).

¿Y cómo se hizo esa revolución? ¿Cuál fue la conducta del Ejército Rebelde durante la guerra? Cientos de heridos fueron abandonados por el enemigo en el campo de batalla, nuestros médicos los recogieron, los curaron y los devolvieron. Miles de prisioneros fueron capturados en los campos de batalla, jamás se golpeó a un prisionero, jamás se asesinó a un prisionero. Nunca un ejército en el mundo, nunca una revolución en el mundo se llevó a cabo tan ejemplarmente, tan caballerosamente, como se llevó a cabo la Revolución Cubana (APLAUSOS).

Enseñamos a nuestros hombres que torturar a un prisionero era una cobardía, que únicamente los esbirros torturaban. Enseñamos a nuestros compañeros que asesinar prisioneros, asesinar a un combatiente cuando se ha rendido y cuando se le ha ofrecido la vida si se rinde era una cobardía, y no fue asesinado jamás un prisionero (APLAUSOS).

Pero hicimos algo más: le dijimos al pueblo que cuando la tiranía cayera no queríamos una sola casa saqueada, porque esas casas de los funcionarios malversadores y de los enemigos del pueblo, desde el mismo instante en que la Revolución triunfara, pertenecían al pueblo y había que cuidarlas (APLAUSOS).

Le dijimos al pueblo que cuando la tiranía fuese derrocada nadie tomase venganza por sus propias manos, porque las revoluciones eran calumniadas cuando después de la victoria aparecían los cadáveres de los esbirros arrastrados por las calles. ¿Es que esté mal que se arrastre a un esbirro? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) No, no está mal; pero nosotros le dijimos al pueblo: no arrastren a nadie para que los eternos detractores de las revoluciones no tengan pretexto para atacarla, porque ustedes saben que la reacción, la contrarrevolución comienza a desacreditar a la Revolución, basándose en los hechos que ocurren inmediatamente después del triunfo, y uno de los argumentos que usan son los saqueos y los hombres arrastrados por las calles (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

Nosotros le dijimos al pueblo cubano: no arrastren a nadie y no teman absolutamente nada, los crímenes no quedarán impunes; habrá justicia para que no haya venganza, y el pueblo confió en nosotros. Le dijimos que habría justicia y confió en nosotros: no arrastró a nadie, no golpeó siquiera a ninguno de los esbirros que cayeron en sus manos, los entregaron a las autoridades revolucionarias. Tenía fe en que íbamos a hacer justicia, y era indispensable que hubiera justicia, porque sin justicia no puede haber democracia, sin justicia no puede haber paz, sin justicia no puede haber libertad (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

El más terrible daño que se le ha hecho a nuestros pueblos es la impunidad del crimen, es la ausencia de justicia, porque en nuestros pueblos no ha habido justicia nunca (EXCLAMACIONES DE: “¡Arriba Fidel!”)

No me corresponde a mí hacer análisis sobre el proceso y sobre la historia de Venezuela, no; pero basta con analizar las cosas de nuestra patria, porque a fin de cuentas lo que ocurre en Cuba es lo mismo que ocurre aquí y lo que ocurre en todos los pueblos de América. Por algo nos sentimos tan identificados, por algo nos duelen las mismas cosas, por algo sentimos las mismas ansias ustedes los venezolanos y nosotros los cubanos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

En nuestra patria nunca hubo justicia. La justicia era para el infeliz, la justicia era para el pobre, la justicia era para el que robaba poco. Jamás un millonario fue a la cárcel, esa es la verdad; jamás un malversador de los fondos públicos fue a la cárcel. Existían y existieron siempre una serie de privilegios onerosos.

Se hablaba de igualdad ante la ley, y era un mito, la ley caía sobre aquel que no tenía padrino, sobre aquel que no tenía dinero, sobre aquel que no tenía privilegio (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES). Los malversadores se postulaban para senadores y representantes, contaban con dinero suficiente para sobornar conciencias, porque donde hay hambre, donde no hay trabajo, donde hay miseria, desgraciadamente pueden los politiqueros y los mercaderes de la política hacer buenos negocios, y siempre había algún necesitado de llevar a su hijo a un hospital, o algún necesitado de llevar a sus hijos a alguna escuela, o algún padre de familia con hambre a quien ir a sobornar en ese momento de la necesidad para comprarle el voto (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES). Así, el que robaba millones de pesos siempre encontraba postulación en algún partido y salía electo.

Desde el momento en que era senador o representante, era impune, podía matar y no le pasaba nada. Los tribunales tenían que elevar un suplicatorio al Congreso, y jamás el Congreso accedía. No accedía a ningún suplicatorio para ningún miembro de la pandilla (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES); podían robar y no les pasaba nada. Cuando el juez elevaba el suplicatorio, el resultado era que lo negaban. Jamás el Congreso accedió a ningún suplicatorio judicial que fuese contra algún miembro de la pandilla. Si había robado antes de ser senador, pues tampoco lo alcanzaba la ley, porque tampoco accedían a la petición judicial. ¡Ah!, si en cambio la víctima era un miembro del Congreso, si un representante mataba a otro representante, ¡ah!, entonces sí accedían a los suplicatorios porque el interés lesionado, el derecho lesionado era el derecho de un miembro de la pandilla (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

A la cárcel iba a parar el que se robaba una gallina, un caballo. ¡Ah!, el que se robaba millones de pesos pertenecía al mismo club aristocrático que pertenecía el magistrado y allí almorzaban juntos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES). La fuerza pública vivía del saqueo. No había policía que fuera a comprar a un establecimiento y quisiera pagar; los oficiales y los sargentos del ejército destacados en las zonas rurales cobraban dos sueldos, un sueldo del Estado y un sueldo mayor de la compañía propietaria de aquellas tierras. En cada central azucarero, la administración del central le pagaba un sueldo aparte al jefe del destacamento militar, que estaba siempre, por tanto, incondicionalmente al servicio de los intereses de la compañía contra los campesinos y los trabajadores (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES). Pero, aparte de eso, el principal delincuente era el agente de autoridad. La ley prohibía el juego, y el que protegía el juego era el agente de autoridad; la ley prohibía el tráfico de drogas, o la venta de drogas y estupefacientes, y el agente de autoridad era el que facilitaba el negocio (EXCLAMACIONES).

Les voy a exponer un dato: en el Buró de Investigaciones, el jefe del departamento contra el tráfico de drogas era el encargado de la distribución de la droga en La Habana (RISAS Y EXCLAMACIONES). No había jefe de policía, ni había coronel, ni había general que no se hiciera millonario a costa del juego, del contrabando, de la exigencia.

Esa era la historia de nuestra patria y esa fue la historia de nuestra patria durante 50 años. No había habido en el mundo, por lo menos en los últimos tiempos, un pueblo que hubiese luchado más por su libertad y por su felicidad que el pueblo cubano (APLAUSOS).

Recordarán ustedes la historia de América. ¡Quiénes mejor que los venezolanos pueden conocer la historia de América, si los venezolanos hicieron la historia de América! (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES)

Fue en la época en que los ejércitos de Napoleón invadieron a España. Mientras España se debatía en luchas intestinas, todas las colonias se sublevaron. No es que hayan dejado de ser colonias, pero la verdad es que aquella vez se sublevaron contra la metrópoli española. Se levantaron las colonias contra la metrópoli y lucharon heroicamente pero en un territorio inmenso, un puñado de pueblos valerosos, guiados por aquel conductor extraordinario que fue Simón Bolívar, lograron su independencia política en las primeras décadas del siglo pasado (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

Recordarán también que Bolívar no se olvidó de Cuba, recordarán también que entre sus planes estaba aquel que nunca llegó a realizarse —porque no pudo realizarlo, pero que no la dejó en el olvido— de libertar también a la isla de Cuba (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel!”). No pudo El Libertador unir aquella isla al racimo de pueblos que libertara, y nuestra isla permaneció casi un siglo más bajo el yugo de la opresión y de la colonización.

Sola se quedó nuestra patria, los gobiernos de América la olvidaron, y sola tuvo que luchar contra España durante 30 años, sola tuvo que librar la batalla que todos los demás pueblos de América habían librado juntos. Y cuando después de 30 años de lucha, nuestro pueblo, nuestros ejércitos libertadores habían ya vencido virtualmente al ejército español, entonces Estados Unidos interviene en Cuba, dijeron que para liberarla, porque —según declararon— la República de Cuba, de hecho y de derecho, debía ser libre e independiente, y lo que pasó fue que cuando llegó la hora de entregarles a los cubanos la isla por la cual habían estado luchando durante 30 años, resultó que los mambises ni siquiera pudieron entrar en Santiago de Cuba; se quedaron allí dos años ocupándola militarmente y, al final, el Congreso se apareció con una enmienda impuesta por la fuerza a la Constitución de la república, mediante la cual le daba derecho a intervenir en los asuntos internos de Cuba (ABUCHEOS).

El resultado fue que todos los delatores, todos los confidentes que habían estado asesinando a cubanos durante la guerra, todos los esbirros, todos los asesinos, todos los que les robaron la tierra a los cubanos mientras estaban peleando, se quedaron con la tierra y se quedaron allí tan campantes en la isla sin que les pasara absolutamente nada, porque el poder extranjero los protegió. No hubo justicia, no hubo justicia, ¡no hubo justicia! Y así empezamos mal los primeros años de nuestra semirrepública, o mejor dicho, nada de república, de nuestra caricatura de república; porque cuando un país se reserva el derecho de intervenir en otro, ya ese país no se puede llamar independiente, porque la independencia no admite término medio, o se es independiente o no se es independiente (APLAUSOS).

¿Podía progresar nuestra patria bajo aquel régimen? (EXCLAMACIONES DE: “,No!”) No. Los gobiernos robaban, había crímenes, había injusticias y el pueblo tenía que soportar, porque si protestaba, si luchaba contra aquello, entonces decían: “Vas a perder tu soberanía; mira, van a intervenir.” Entonces el pueblo tenía que soportar resignadamente todos los horrores, todos los abusos y todas las injusticias de los gobernantes y de los intereses explotadores en nuestra patria.

Así transcurrieron tres décadas. Aquello, naturalmente, derivó hacia la primera tiranía que padeció nuestro pueblo en la república: la tiranía de Machado. Lucha nuestro pueblo bravamente contra aquella tiranía, la derrota mediante el esfuerzo de las masas, el sacrificio de los estudiantes, de los obreros, de la juventud, y cuando el tirano se va, decide fugarse, pasó algo parecido a lo que quisieron que pasara esta vez, pero que no pasó. El general Herrera, entonces jefe del ejército, se queda de jefe del ejército y designan a un presidente de estos, descoloridos, cuyo único objeto es darle algún matiz de libertad al pueblo, tranquilizarlo y esperar la oportunidad de que se apacigüe; porque los pueblos cuando se embravecen, la reacción, los enemigos de sus libertades lo que hacen es que los apaciguan un poco, les conceden algunas libertades y esperan la oportunidad en que se duerman otra vez para imponerles de nuevo la fuerza (EXCLAMACIONES). Por eso lo pueblos no deben dormirse nunca, y ahora menos que nunca ningún pueblo de América debe dormirse (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”).

A los 20 días los soldados y las clases del ejército se sublevan contra aquella oficialidad y derrocan al gobierno que siguió a la caída de Machado. Bien, los sargentos se hicieron coroneles, hubo un momento en que parecieron adoptar una postura revolucionaria —eso suele pasar—, aunque corto tiempo; se sumaron al movimiento distintos elementos civiles, revolucionarios, hubo un gobierno revolucionario durante tres meses, que fue el gobierno de Guiteras, o mejor dicho, el gobierno donde la figura más destacada fue la de Antonio Guiteras, que comenzó por adoptar una serie de medidas revolucionarias contra los monopolios que explotaban los servicios eléctricos, y el resultado fue que Jefferson Caffery, embajador de Estados Unidos, comenzó a hacerle la corte al sargento Batista, que ya era coronel, y a los tres meses el sargento Batista, siguiendo las orientaciones del embajador norteamericano, desaloja del poder al gobierno revolucionario, e instaura una dictadura que duró 11 años en el poder.

Esta es la verdad que nosotros no nos vamos a ocultar para decirla ni aquí ni en ninguna parte (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES). Al pan pan y al vino vino.

Viene la guerra mundial, un estado de opinión en el mundo entero contra la dictadura, porque a los infelices pueblos los volvieron a engatusar una vez más y les hablaron mucho de Hitler, de Mussolini, etcétera, etcétera, etcétera, les dijeron que era la guerra contra la tiranía, les dijeron que era la guerra por los derechos del pueblo, que los derechos humanos serían respetados, que existiría la Carta de las Naciones Unidas donde esos derechos estarían consagrados, etcétera, etcétera, etcétera y, efectivamente, en Cuba, en Venezuela, en Perú, en Guatemala y en distintos países, las dictaduras se replegaron ante el empuje de la opinión pública mundial, que estaba bajo los efectos del engaño, y sucedieron una serie de regímenes constitucionales con permiso de su “majestad”, los ejércitos (EXCLAMACIONES).

¿En Cuba qué pasó? Pues es bien sencillo, porque estoy hablando de lo que pasó en Cuba, yo no tengo que hablar de lo que pasó en otros lugares, que fue más o menos lo mismo (EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel!”). En Cuba se dan unas elecciones más o menos honradas, gana la oposición —como pasa siempre que una dictadura va a unas elecciones—, sube un gobierno constitucional que fue una defraudación; pero, bueno, fue una defraudación porque la politiquería nunca puede hacer una revolución, la revolución es como la estamos haciendo ahora (APLAUSOS). Pero raras veces los pueblos pueden esperar nada de los politiqueros. Y el pueblo de Cuba creyó en el año 1944 que había cesado la etapa de la tiranía, que vendría un gobierno revolucionario, confundieron la política con la Revolución, y aquello fue una decepción.

Pero lo que pasó fue —lo peor de todo— que en los cuarteles se quedaron los amigos de Batista; aquellos soldados y aquellos oficiales que se cuadraban ante Batista, se quedaron en los cuarteles con las armas en las manos, y al cabo de ocho años un día volvió Batista, le permitieron que regresara —porque esos son los errores de los tontos de capirote que a veces dirigen a los Estados— cuatro años después de haber estado en el exilio, vino con sus millones robados, organizó un partidito de bolsillo y al amparo de la ley y de la Constitución se dedicó a conspirar. Un día se presentó en los cuarteles ante los mismos soldados y oficiales, que había dejado años atrás, soldados y oficiales que estaban echando de menos los privilegios y las prebendas que recibían en la época de Batista, llegó Batista y los soldados se le cuadraron. ¡Adiós Constitución, adiós república, adiós ilusión, adiós todo aquel día! (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

Estoy tratando de saber si un campanero mío trae el documento que escribí yo a los seis días después del 10 de marzo. Valdría la pena podérselo leer al pueblo de Venezuela (EXCLAMACIONES DE: “¡Que viva Fidel Castro!”).

Son errores que, naturalmente, los pueblos los tienen que pagar muy caros. Esos errores le costaron a nuestra patria 20 000 cubanos muertos, porque yo quiero decirles que en los campos de batalla no murieron más de 500 cubanos, en cambio, más de 19 000 cubanos murieron asesinados por la tiranía, por esos “angelitos” que ahora dicen que nosotros estamos ejecutando (EXCLAMACIONES DE: “¡Que los fusilen, Fidel, toditos!”).

Naturalmente que todo gobierno que llegue al poder por la fuerza tiene que gobernar mediante el terror, no es como actualmente ocurre en Cuba, donde ha llegado al poder la Revolución con el respaldo de más del 90% del pueblo, y no hacen falta ni policías en las calles (APLAUSOS). No hay que emplear la menor fuerza coercitiva, porque el primer interesado en que haya paz, haya orden y se hagan las cosas bien es el pueblo; pero cuando el pueblo está en contra de un gobierno que toma el poder a traición y por la fuerza, inmediatamente se inicia la era del terror: no se pueden permitir reuniones, no se pueden permitir actos públicos, tribunas independientes, no se puede permitir libertad de prensa, no se puede permitir nada. Empieza el robo y no se puede permitir que llamen ladrón al que está robando; torturan y no se le puede permitir que le digan torturador al que esté torturando; empieza el nepotismo, empieza el privilegio, empieza la malversación, empieza el negocio turbio, empieza la explotación en todos los órdenes y hay que acallar el pueblo y ahogar en sangre la protesta (EXCLAMACIONES).

A los venezolanos no tengo que hablarles de eso, por supuesto; saben de sobra, porque somos los venezolanos y los cubanos hermanos gemelos en la desgracia y en el dolor (EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel!”).

Se inició la era del terror en Cuba en el año 1952, a 80 días de unas elecciones generales, como se inició la era del terror en Venezuela en el año 1948 —fue más o menos unos meses después de las elecciones generales—, cuando más confiado estaba el pueblo de Venezuela, cuando más ilusionado estaba el pueblo de Venezuela con sus libertades y con las perspectivas de un formidable porvenir, a las que tenía derecho este pueblo por la extraordinaria riqueza de su suelo, porque es uno de los Estados más ricos del mundo que, de haberse invertido esa riqueza en bien del pueblo, no se sabe lo que sería Venezuela hoy, el estándar de vida más alto del mundo (EXCLAMACIONES DE: “¡Esos son los yankis, Fidel!”). Vino el miserable traidor de Pérez Jiménez y compañía (ABUCHEOS), y los venezolanos tuvieron que soportar 10 años; que, naturalmente, 10 años bajo la tiranía son 10 siglos bajo el terror, la policía de Seguridad, la tortura y todo género de acto de abuso, de persecución y de barbarie. Diez años y nadie se compadeció del pueblo de Venezuela, el bárbaro de Estrada asesinaba y torturaba, pero ningún congresista se paró allí en Estados Unidos a protestar contra eso (EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel Castro! ¡Viva Cuba!).

Durante 10 años las cárceles se llenaban con centenares y millares de presos políticos, sin juicio de ninguna clase, allí morían, y no se organizaba ninguna campaña de prensa contra aquello; las agencias internacionales no organizaban esas campañas en todos los lugares del mundo para protestar, porque si lo hubieran hecho se habría caído la dictadura de Pérez Jiménez, no habría durado ni dos años (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel!”). Todo lo contrario, Pérez Jiménez obtuvo su reconocimiento, relaciones amistosas, armas, afecto, cariño, condecoraciones y aplausos de todas clases, naturalmente porque era el que convenía a esos intereses que organizan esas campañas; y el pueblo de Venezuela solo, absolutamente solo, sin que nadie lo ayudara, tuvo que soportar aquellos 10 años de horrible opresión y de vergonzosa y criminal tiranía, lo que tuvo que soportar hasta que un día pasó lo que pasa cuando los pueblos se cansan y se indignan, y hacen lo que hizo el pueblo de Venezuela. Cuando nadie en el mundo creía que Pérez Jiménez iba a ser derrocado, cuando nadie en el mundo lo creía porque en Venezuela había mucho dinero y se construían muchas obras y parecía consolidado aquel régimen, cuando menos se lo imaginaban, la ira del pueblo, la dignidad del pueblo, el valor del pueblo derroca la tiranía de Pérez Jiménez (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

Aquella digna actitud del pueblo provocó la reacción favorable y ganó la simpatía de los círculos más progresistas, lo que produjo un aliento extraordinario en el pueblo de Cuba: desde aquel día no se empezó a hablar más que de huelga general y de huelga general y que había que tumbar a Batista también, igual que habían hecho los venezolanos (APLAUSOS).

No tuvimos tan buena fortuna como los venezolanos, no organizamos la huelga tan bien como la organizaron los venezolanos y fracasamos. Fueron aquellos días muy críticos, en la Sierra Maestra no contábamos más que con 300 fusiles, y después de aquel 9 de abril —que todos recordarán con tristeza, porque fue una derrota de la Revolución—las fuerzas armadas de la dictadura prepararon la más poderosa ofensiva que habían organizado en ningún momento antes; ante el fracaso de la huelga se llenaron de aliento y se lanzaron contra nosotros en la Sierra Maestra. Una vez más, en manos de un puñado de hombres, quedó la victoria o la derrota de la Revolución, pero los rebeldes, que nos habíamos visto en situaciones más difíciles que aquella, nos atrincheramos en la Sierra Maestra y después de 75 días, en vez de 300 fusiles, teníamos 805 fusiles, incluyendo bazucas, morteros, ametralladoras de todas clases, hasta un tanque que le habíamos quitado al enemigo (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel!, ¡Viva el ejército popular!”).

La ofensiva sirvió solo para armar al Ejército Rebelde que inmediatamente desató su contraataque, su contraofensiva, que terminó como ustedes saben; pero que no fue, sin embargo, tan fácil, porque no dejaron de ponernos algunas piedras grandes en el camino.

Nosotros habíamos mantenido la tesis siempre de que no aceptábamos golpe de Estado. Porque el problema de los pueblos no podía estar siendo resuelto por los golpes militares, porque eso reducía a los pueblos a la impotencia, los reducía a un cero a la izquierda en el proceso de su propia historia, y nosotros dijimos: “Los militares pusieron la dictadura, pero la dictadura la va a quitar el pueblo, no los militares (APLAUSOS). Si los militares desean luchar contra la dictadura, que se unan al Ejército Rebelde. ¡Golpe de Estado no!” Lo advertimos bien claramente, porque ya sabemos la historia de los golpes de Estado: se da el golpe de Estado, se restablecen una serie de libertades, se apacigua al pueblo, se le quita al toro de la plaza el capote rojo y cuando el pueblo está apaciguado, tranquilo, hasta un poco decepcionado, porque creen que le van a resolver además todos los problemas, sin darse cuenta de que no se pueden resolver los problemas si no es en una verdadera revolución, cuando empieza a desanimarse, es el momento en que precisamente esperan los eternos enemigos de las libertades de los pueblos para lanzarse de nuevo sobre el poder público y establecer la dictadura por otra temporada (EXCLAMACIONES DE: “¡Esa es la verdad!”).

Dijimos: “Golpe de Estado no, porque si hay golpe de Estado seguimos la Revolución; seguimos peleando si hay golpe de Estado, así que o se rinden o se pasan!”, y se lo dijimos cuando no teníamos más que unos cientos de combatientes.

Continuó desarrollándose la lucha en Cuba y llega un momento en que el régimen estaba totalmente derrotado, en Oriente había 12 000 soldados copados por nuestras fuerzas; la provincia de Las Villas estaba tomada, la fuerza de Camagüey copada entre nuestras fuerzas de Oriente y de Las Villas (APLAUSOS). En esas condiciones se acerca un general y nos dice que nosotros habíamos ganado la guerra, que no quería más sangre, y propuso un movimiento de acuerdo con el Ejército Rebelde para entregarles todo el poder a los rebeldes. Aceptamos, el día 31 de diciembre tenía que llevarse a cabo el movimiento, pero el general no cumplió su palabra; antes de empezar nos traicionó, traiciona lo acordado con nosotros, se subleva en Columbia, da un golpe de Estado, se erige jefe del ejército y nombra a un presidente títere. Pero como dijimos nosotros: aquella mañana había dado un salto mortal en el vacío. Les dimos instrucciones a todas las columnas de continuar el ataque, de proseguir las operaciones militares y le dimos al pueblo la consigna de lanzarse a la huelga general revolucionaria.

El resultado fue que el mismo día se cayeron dos gobiernos, el primero de enero se cayó Batista y el gobierno que pusieron allí después de Batista (RISAS Y APLAUSOS). Y la huelga general no cesó hasta que todas las fortalezas militares estuvieron en manos del Ejército Rebelde. No había problemas, se acabaron para siempre las conspiraciones. El ejército quedó totalmente desarmado en Cuba, todas las armas pasaron a manos del Ejército Rebelde. En aquella revolución que se había producido en aquella forma, que inmediatamente después del triunfo establece un orden perfecto, porque era un orden en colaboración con el pueblo, se dio el caso insólito de que nadie fuese arrastrado —eso no se había dado nunca en ninguna revolución—, se dio el caso insólito de que una capital de más de un millón de habitantes, como La Habana, quedase sin policía y existiese allí un orden perfecto, absoluto; porque en La Habana —quiero que lo sepan— los que cuidan el orden son los boy-scout (APLAUSOS).

Los que auguraban que el triunfo de la Revolución era la anarquía, que el triunfo de la Revolución era un torrente de sangre, que era el desorden y el caos, se quedaron asombrados ante aquel formidable acontecer revolucionario; pero, además, se dieron cuenta de que aquella Revolución era invulnerable, porque aquella Revolución era una revolución consolidada, puesto que todas las armas estaban en manos de los revolucionarios; además, se daban cuenta de que los hombres que habían hecho aquella Revolución no estaban dispuestos a transigir con los intereses creados y que estaban dispuestos a hacer una verdadera revolución en su patria.

¿Cuál fue el resultado? El resultado fue que antes de los tres días se lanzase contra nuestro pueblo una campaña internacional de difamación. Los monopolios que controlan las agencias internacionales de cables, comenzaron a lanzar hacia todo el mundo la noticia de que nosotros estábamos realizando ejecuciones en masa de partidarios de Batista sin previo juicio. No decían que estaban siendo sometidos a juicios los criminales de guerra que habían asesinado y torturado a 20 000 compatriotas. No, decían que eran los partidarios de Batista y que estaban siendo ejecutados en masa sin previo juicio, y comenzaron a divulgar por todo el mundo aquella noticia para enajenarle a la Revolución Cubana la simpatía de los pueblos.

Los pueblos de América estaban acostumbrados a esos excesos, no era raro para los pueblos de América ver encumbrarse a los déspotas que asesinan en masa y ejecutan sin juicio a indefensos ciudadanos, por eso la mentira podía prender, por eso empezaron a decirles a los pueblos de América que el poder había sido tomado por una nueva camarilla de criminales, que un nuevo déspota estaba en el poder y que estaban allí realizando ejecuciones en masa. Les ocultaban a los pueblos la gran verdad de aquella Revolución ejemplar, no les dijeron a los pueblos el respeto que había tenido el Ejército Rebelde para los prisioneros de guerra; no les dijeron a los pueblos los cientos de vidas que salvaron en los propios soldados enemigos heridos los médicos del Ejército Rebelde, lo que puede atestiguar la Cruz Roja Internacional (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel! ¡Viva Cuba libre!”).

No dijeron que durante dos años y un mes de guerra no había ocurrido jamás un solo asesinato de prisionero ni un solo caso de tortura o de maltrato a un prisionero de guerra; no dijeron que en nuestra patria había una libertad absoluta en todos los órdenes; no dijeron que había una paz y un orden absoluto; no dijeron ninguna de aquellas cosas positivas de la Revolución Cubana que podían servir de ejemplo y que servirían para enaltecer a los pueblos. No, comenzaron a calumniar a la Revolución. ¿Calumniarla por qué? Porque el pueblo cubano se tomaba el derecho de implantar por primera vez justicia en su propia patria, la justicia que nunca se había implantado (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

Hombres que habían estado asesinando durante siete años, hombres que asesinaron mujeres, hombres que violaron a madres de familias, hombres que asesinaron niños, hombres que llevaron el terror y la tortura a extremos inauditos, hombres que sacaban fotografías de nuestros compatriotas mutilados, de nuestros compatriotas torturados para luego ir a disfrutar sádicamente de aquel espectáculo en sus orgías y bacanales, porque esas fotos que hemos ocupado, esas fotos las tomaron ellos y las hemos ocupado en los despachos de los principales esbirros que en su fuga ni siquiera tuvieron tiempo de llevárselas (EXCLAMACIONES). No era posible que aquellos hombres, que aquellos bárbaros, que aquellos seres infrahumanos quedasen sin castigo. No. ¿Por qué iban a quedar sin castigo hombres que habían asesinado en algunos casos hasta a más de 100 cubanos? ¿Por qué iban a quedar sin castigo los que no tuvieron piedad para sus semejantes, los que no tuvieron compasión para sus semejantes, los que sembraron el luto, la muerte y el dolor por doquier durante siete años? ¿Por qué? ¿Por qué iba a renunciar nuestro pueblo a que se hubiera hecho la justicia? Nada hay más dañino a una sociedad que la impunidad del delito (APLAUSOS). Cuando el crimen permanece impune, la venganza toma el lugar de la justicia; los familiares, los amigos y los compañeros de las víctimas, que no pueden soportar la presencia en las calles de los criminales que les arrancaron la vida, se encargan de hacer la justicia por su propia mano y se siembra la vendetta, la anarquía y el desasosiego en la sociedad.

Nada hay más dañino a los pueblos que la impunidad del crimen, porque, precisamente, la impunidad del crimen fue la causa de que en nuestro pueblo se produjera esa camarilla de asesinos, se produjera ese tipo de hombre bajo, ruin, salvaje, que no tiene la menor sensibilidad por los derechos y por los sentimientos de los demás, que no tiene la menor sensibilidad ante el dolor de los demás. Ese tipo de hombre bajo se gesta solo en aquellas sociedades donde no hay justicia.

¿Qué decían los esbirros? Los esbirros se lo decían a los presos cuando los estaban torturando: “No me va a pasar nada, chico; aquí nunca le ha pasado nada a nadie. Mira a Pedraza, con sus millones, a pesar de la gente que mató cómo está en libertad y cómo disfruta de su riqueza y como no le pasó nada. Mira a fulano cómo no le pasó nada; mira al otro cómo no le pasó nada. ” Y eso es lo que decían los criminales (EXCLAMACIONES). Por eso torturaron como nunca se había torturado en Cuba, por eso asesinaron como nunca se había asesinado en Cuba.

No podía por ningún concepto admitirse siquiera la idea de que el crimen permaneciese impune. No hay pueblo en la Tierra más sensible que nuestro pueblo, no hay pueblo en esta Tierra más compasivo que el pueblo cubano, ni más generoso que el pueblo cubano. Para comprender qué es el pueblo cubano, baste decir que allí no puede haber espectáculo de toro porque, sencillamente, el pueblo no quiere y le duele ver que aquellos animales caigan allí muertos en la plaza (APLAUSOS).

Si en la ciudad de La Habana el Ministro de Salubridad diese la orden de aniquilar a todos los perros callejeros, inmediatamente surgirían un sinnúmero de protestas contra aquella orden, porque nuestro pueblo es sensible incluso a que se mate un perro en la calle (APLAUSOS). Sin embargo, cosa insólita, tanto había sufrido nuestro pueblo con los criminales de guerra, tan profundo era su dolor, tan honda su tristeza, tan grandes sus heridas, que el pueblo estaba unánimemente de acuerdo en que se fusilara a los esbirros (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS).

Y aquel pueblo generoso que no quiere espectáculos de toro porque se conduele de la muerte de aquellos animales en la plaza pública, aquel pueblo que no tolera siquiera que maten a los perros por las calles, estaba de acuerdo unánimemente en que los esbirros fuesen fusilados (EXCLAMACIONES). No se trataba de un sentimiento de odio, no se trataba de un sentimiento de venganza. Si nuestro pueblo se hubiese dejado llevar por el odio y por la venganza, el día primero habría arrastrado y habría dado muerte a todos los esbirros. No, era un sentimiento de justicia; era, además, la convicción de que había que aplicar justicia para que nunca más volviesen a aflorar en nuestra patria los verdugos y los asesinos (APLAUSOS).

No quería la sociedad cubana que dentro de ocho, dentro de diez, dentro de 15 años volviese a ocurrir lo que había ocurrido. Era necesario extirpar la semilla del crimen, era necesario acabar para siempre con la impunidad del crimen, y eso fue lo que se dispuso a hacer el pueblo de Cuba. ¿Cómo lo hizo? Ordenadamente, no los arrastró en la calle, se lo entregó a los tribunales revolucionarios, y aquellos tribunales de caballeros, aquellos oficiales del ejército que jamás mancharon sus manos asesinando a un prisionero, que jamás abandonaron a un herido, aquellos eran los jueces, y empezaron a aplicar la ley del Ejército Rebelde, y, por consiguiente, a aplicar la pena de muerte a los criminales de guerra (APLAUSOS).

Para evitar el menor error, para evitar la menor injusticia, no se estaban condenando a muerte a aquellos casos de un crimen aislado, se estaban condenando los casos de asesinatos continuados, se estaban condenando a muerte a aquellos esbirros que habían asesinado 10, 12, 20, 30, 100 compatriotas, para que no hubiese duda. Se hacía mediante tribunales, públicamente y en virtud de las leyes revolucionarias que habían sido aprobadas hacía mucho tiempo en la Sierra Maestra. Esa era la justicia que se estaba aplicando. Pero mucho antes de que la Revolución Cubana entrase en sus medidas de orden social y económico, se encontró con la campaña de sus enemigos, se encontró con el ataque sorpresivo de los enemigos de la Revolución; y comenzaron a atacarnos por ese ángulo, comenzaron a decirle al mundo que estábamos asesinando en las calles a los partidarios de Batista.

¿Qué hicimos nosotros? ¿Qué querían? Querían, en primer término, separar a la opinión pública de Cuba de la opinión pública del resto del continente, querían separarlos a ustedes de nosotros, querían separar a los peruanos, a los ecuatorianos, a los mexicanos, a los uruguayos, a los argentinos de nosotros, querían quitarnos los únicos amigos que habíamos tenido en la lucha, debilitarnos primero ante la opinión pública internacional, dividirnos luego en el interior del país y atacarnos después; cuando estuviésemos separados de la opinión pública internacional y divididos nacionalmente, atacar a la Revolución, mandar una expedicioncita de batisteros o de elementos reaccionarios contra la Revolución Cubana. ¿Qué hicimos nosotros? Salirle al frente a la campaña, convocar al pueblo de Cuba a un acto de masa para respaldar la justicia revolucionaria. Y allí, un millón de cubanos —cifra sin precedente en nuestra historia— dieron su respaldo unánime al Gobierno Revolucionario y a la justicia revolucionaria (APLAUSOS).

Invitamos a los periodistas de todo el continente y en 72 horas reunimos a 380 periodistas de todo el continente, allá, ante aquella concentración multitudinaria. Y al otro día me sometí al interrogatorio de aquellos 380 periodistas; que preguntasen libremente lo que quisiesen, que les iba a responder todas las preguntas, y se las iba a responder tajantemente y sin vacilaciones de ninguna clase (APLAUSOS).

Les dijimos que la Revolución Cubana no tenía nada que ocultar, que la Revolución Cubana actuaba a la luz pública, que su línea era demasiado recta para temer a las críticas, que su conducta era demasiado diáfana para tener que ocultar ninguno de sus actos y que al revés de lo que hacían las dictaduras que suspendían la libertad de prensa, al revés de lo que hacen los gobiernos corrompidos, que ocultan a la prensa y a la opinión pública del mundo sus actos, nosotros, con plena conciencia de que nuestra actuación era honrada y recta, nos sometíamos al veredicto de la opinión pública del mundo. Pregunten —les dijimos, y preguntaron— sobre todos los temas y, sobre todo, pregunten sobre los juicios, que se lo vamos a explicar para que los pueblos no sean engañados por los intereses que son enemigos de nuestros pueblos, para que los pueblos no sean víctima de la burla de esos intereses, para que los pueblos no sean divididos, para que los pueblos no sean distanciados, porque el interés de los enemigos de los pueblos de América es que nosotros permanezcamos alejados unos de otros.

Yo les aseguro que esta concentración de hoy será un motivo más para ganarme el odio de los enemigos de la Revolución Cubana, porque lo que no quieren es que los pueblos se unan (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel Castro!”).

Creyeron que los rebeldes cubanos eran unos tiradores de tiros y que cuando la tiranía fuese derrotada les iba a resultar bastante fácil aplastarlos, pero se han encontrado con que no es tan fácil, porque hemos tocado a la puerta de los hombres de conciencia de América, estamos tocando a la puerta de los pueblos de América para que nos respalden. ¡Frente a las mentiras criminales de los intereses que han sido los enemigos de los pueblos, la verdad de la Revolución! (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES)

Reunimos al pueblo y aquella concentración multitudinaria de un millón de cubanos que levantaron las manos para respaldar los fusilamientos de los esbirros, era el mentís más rotundo que se les podía dar a los calumniadores y a los eternos detractores de nuestros pueblos, a los que consideran pueblos mezquinos y pueblos indignos. Aquel acto era el apoyo más sólido que podía encontrar el Gobierno Revolucionario cubano. Cuba no necesitaba de congresistas que se levantasen a hablar de justicia, mucho menos cuando ninguno de esos congresistas se levantó para protestar cuando 20 000 de nuestros compatriotas fueron asesinados durante siete años (APLAUSOS). Mucho menos podía estar de acuerdo nuestro pueblo en que se le amenazase con intervenciones, porque hemos dicho que la época de las intervenciones se acabó para siempre en América (APLAUSOS).

Se lanzó la campaña de calumnias y de amenazas, pero frente a la campaña nuestro pueblo se unió, se paró en firme y unánimemente dijo: “¡Que sigan los fusilamientos, porque los fusilamientos son justos y aquí nadie tiene …! (APLAUSOS).

Hombres de todas las ideas y de todas las clases sociales, hombres de todas las religiones, respaldaron al Gobierno Revolucionario en sus actos de justicia. Hay en nuestros pueblos suficientes hombres de sensibilidad y suficientes hombres de valor para pararse a condenar el crimen cuando haya crimen. Hay en nuestros pueblos suficientes hombres de sensibilidad, suficientes hombres de valor para pararse a denunciar una injusticia cuando hay una injusticia; que no tienen nuestros pueblos que esperar de periodistas extraños, que ni sienten ni padecen los dolores de nuestros pueblos, para que vengan a protestar del crimen y de la injusticia (EXCLAMACIONES).

Nuestros periodistas no son insensibles, nuestros líderes obreros no son insensibles, nuestros intelectuales no son insensibles, nuestros estudiantes no son insensibles, nuestras mujeres no son insensibles, nuestros sacerdotes, cualquiera que sea la religión que practiquen, no son insensibles y, por tanto, cuando ni un solo cubano en medio del más absoluto régimen de libertades que existía se levantó a protestar contra aquello, sino que, por el contrario, los hombres de todas las ideas y de todas las clases sociales la respaldaron, nadie tenía que levantarse en el extranjero a presentarse como amigo de la humanidad, como amigo de la justicia (APLAUSOS).

Porque no protestaron cuando a la dictadura de Batista se le mandaban bombas y se le mandaban aviones para asesinar cubanos, porque no protestaron cuando a la dictadura de Batista se le mandaban tanques y se le mandaban cañones para asesinar cubanos, lo menos que podía hacer era callarse la boca y esperar que el pueblo de Cuba actuara y dejar al pueblo de Cuba en paz (APLAUSOS).

Esa es la realidad, hermanos de Venezuela. Y les puedo hablar así porque sé que me entienden, porque sé que entienden a nuestro pueblo, porque les estoy hablando en el lenguaje que solo pueden entender los pueblos cuando han sufrido como han sufrido nuestros pueblos (APLAUSOS).

Los que no han tenido que soportar a los Pérez Jiménez y a los Batista, los que no han tenido que soportar a los Ventura y a los Estrada, los que no han tenido que soportar a estas pandillas de asesinos no pueden tener siquiera la menor idea de lo que es el terror, de lo que es el sufrimiento que han padecido estos pueblos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel!”).

Por tanto, aunque sigan los ataques —y los ataques seguirán, y los ataques seguirán cada vez más y cada vez más intensamente—, se hará justicia en nuestra patria, porque nada ni nadie puede pasar por encima de la voluntad soberana de nuestra patria (APLAUSOS).

Y lo que dije allá, lo repito aquí: ¡Aunque el mundo se hunda, habrá justicia en Cuba!” (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel!”)

Por eso, hermanos de Venezuela, este recibimiento que se le tributa no a un hombre, sino a un pueblo, no a un mérito, sino a una idea, este homenaje desinteresado a quienes no han hecho sino recibir favores de ustedes, este homenaje que se le rinde a una idea justa, a una causa justa, a un pueblo hermano, este homenaje es el favor más emotivo y el favor más grande que en ninguna circunstancia pueda haber recibido nuestro pueblo (APLAUSOS). Porque el hecho de que al venir a Venezuela un representativo de la Revolución Cubana no le tiren tomates ni huevos podridos, sino que lo aclamen y lo aplaudan centenares de miles de venezolanos, demuestra de qué lado está el sentimiento de los pueblos de América, demuestra que los pueblos de América están demasiado despiertos, que los pueblos de América no tragaron la mentira (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

Y cuando yo llegué aquí a Venezuela, he tenido el orgullo y la satisfacción, y el motivo mayor de admiración hacia este pueblo, al ver que lejos de haber creído en la infamia este pueblo que ha sufrido, este pueblo que está sufriendo por la misma herida, me haya dicho unánimemente, no con una palabra, sino con un gesto ¡que se castigue a los asesinos! (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Abajo el imperialismo, ,Viva Fidel!”)

Luego, esta América está muy despierta para que pueda ser engañada. Esta América está muy en guardia para que pueda ser sometida de nuevo. Estos pueblos han adquirido una conciencia demasiado grande de su destino para que vayan a resignarse otra vez al sometimiento y a la abyección miserable en que hemos estado viviendo durante más de un siglo (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

Estos pueblos de América saben que su fuerza interna está en la unión y que su fuerza continental está también en la unión (APLAUSOS).

Estos pueblos de América saben que si no quieren ser víctimas de nuevo de la tiranía, sino quieren ser víctimas de nuevo de las agresiones, hay que unirse cada vez más, hay que estrechar cada vez más los lazos de pueblo a pueblo, y a eso he venido a Venezuela: a traer un mensaje no de casta o de grupo, sino un mensaje de pueblo a pueblo (APLAUSOS).

Vengo, en nombre del pueblo que se sublevó contra la tiranía y la derrocó, a traer un mensaje de solidaridad al pueblo que se sublevó también contra la tiranía y la derrocó (APLAUSOS).

Vengo, en nombre del pueblo que hoy les pide ayuda y solidaridad, a decirles a los venezolanos que también pueden contar con nuestra ayuda y nuestra solidaridad incondicional y de cualquier forma cuando la necesiten (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

Y en este acto solemne, ante estos cientos de miles de rostros generosos que nos han alentado con su cariño y su simpatía, ante estos hermanos de Venezuela, que son mis hermanos, que son para mí como si fuesen cubanos, porque aquí me he sentido como en Cuba, les digo que si alguna vez Venezuela se volviese a ver bajo la bota de un tirano, cuenten con los cubanos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fide!”), cuenten con los combatientes de la Sierra Maestra, cuenten con nuestros hombres y con nuestras armas; que aquí en Venezuela hay muchas más montañas que en Cuba, que aquí en Venezuela hay cordilleras tres veces más altas que la Sierra Maestra, que aquí en Venezuela hay igualmente un pueblo enardecido, un pueblo digno y un pueblo heroico como en Cuba, que nosotros, que hemos visto de lo que son capaces los cubanos, nos atrevemos a decir de lo que serían capaces los venezolanos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

Cuando venía hoy en el avión, en ese avión que tan generosamente me envió el pueblo de Venezuela para transportarme hasta esta tierra querida, cuando venía en el avión y veía la topografía de Venezuela, veía sus bosques y sus montañas imponentes, le decía a uno de los pilotos del avión: “Esas montañas son la garantía de que ustedes jamás volverán a perder la libertad.” (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES)

A este pueblo que nos brinda aliento y apoyo moral, solo podemos brindarle también aliento y apoyo moral, y podemos brindarle fe, podemos brindarle confianza en su destino. Que ojalá que el destino de Venezuela y el destino de Cuba y el destino de todos los pueblos de América sea un solo destino, ¡porque basta ya de levantarle estatuas a Simón Bolívar con olvido de sus ideas, lo que hay que hacer es cumplir con las ideas de Bolívar! (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel!”)

¿Hasta cuándo vamos a permanecer en el letargo? ¿Hasta cuándo vamos a ser piezas indefensas de un continente a quien su libertador lo concibió como algo más digno, más grande? ¿Hasta cuándo los latinoamericanos vamos a estar viviendo en esta atmósfera mezquina y ridícula? ¿Hasta cuándo vamos a permanecer divididos? ¿Hasta cuándo vamos a ser víctimas de intereses poderosos que se ensañan con cada uno de nuestros pueblos? ¿Cuándo vamos a lanzar la gran consigna de unión? Se lanza la consigna de unidad dentro de las naciones, ¿por qué no se lanza también la consigna de unidad de las naciones? (APLAUSOS)

Si la unidad dentro de las naciones es fructífera y es la que permite a los pueblos defender su derecho, ¿por qué no ha de ser más fructífera todavía la unidad de naciones que tenemos los mismos sentimientos, los mismos intereses, la misma raza, el mismo idioma, la misma sensibilidad y la misma aspiración humana? (APLAUSOS)

Desde que vengo a Venezuela —y no sé distinguir a un venezolano de un cubano, de un dominicano—, cuando me ocurre lo que me ocurría hoy, que muchos me decían: “¡Trujillo ahora!, ¡Trujillo ahora!, ¡Trujillo ahora!” (EXCLAMACIONES), y me lo decían con tanto enardecimiento que yo me preguntaba: ¿Serán venezolanos o serán dominicanos? Pero es imposible que haya tantos dominicanos aquí, estos tienen que ser venezolanos y están hablando como dominicanos. Cuando todos estamos pensando igual, cuando todos estamos sufriendo igual, cuando todos estamos aspirando a lo mismo, cuando no nos diferenciamos en nada, cuando somos absolutamente iguales, ¿no parece sencillamente absurdo que unos se llamen cubanos y otros se llamen venezolanos y parezcamos extranjeros unos ante otros, nosotros que somos hermanos, nosotros que nos entendemos bien? (APLAUSOS)

¿Y quiénes deben ser los propugnadores de esa idea? Los venezolanos, porque los venezolanos la lanzaron al continente americano, porque Bolívar es hijo de Venezuela y Bolívar es el padre de la idea de la unión de los pueblos de América (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Fidel, Fidel, Fidel!”).

Los hijos de Bolívar tienen que ser los primeros seguidores de las ideas de Bolívar. Y que el sentimiento bolivariano está despierto en Venezuela lo demuestra este hecho, esta preocupación por las libertades de Cuba, esta extraordinaria preocupación por Cuba. ¿Qué es eso, sino un sentimiento bolivariano? ¿Qué es eso, si no un preocuparse por la libertad de los demás pueblos? (APLAUSOS) Y al respaldarnos de esta forma apoteósica con que han respaldado hoy a la causa de Cuba, ¿qué es eso si no seguir las ideas de Bolívar? ¿Y por qué no hacer con relación a otros pueblos lo que se hace con relación a Cuba? ¿Por qué no hacerlo con relación a Santo Domingo, a Nicaragua y a Paraguay, que son los tres últimos reductos que le quedan a la tiranía? (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES)

Venezuela es el país más rico de América, Venezuela tiene un pueblo formidable, Venezuela tiene dirigentes formidables, tanto civiles como militares; Venezuela es la patria de El Libertador, donde se concibió la idea de la unión de los pueblos de América (APLAUSOS). Luego, Venezuela debe ser el país líder de la unión de los pueblos de América; los cubanos los respaldamos, los cubanos respaldamos a nuestros hermanos de Venezuela (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Fidel, Fidel!”).

He hablado de estas ideas no porque me mueva ninguna ambición de tipo personal, ni siquiera ambición de gloria, porque, al fin y al cabo, la ambición de gloria no deja de ser una vanidad, y como dijo Martí: “Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.” (APLAUSOS)

He hablado de estas ideas no porque me mueva ningún afán de grandeza, difícil es que nadie llegue a ser grande luchando contra tantos obstáculos. Todos sabemos lo que les ha ocurrido a los hombres que han planteado estas ideas: los han asesinado más tarde o más temprano. Así que, por tanto, al venir a hablarle así al pueblo de Venezuela, lo hago pensando honradamente y hondamente, que si queremos salvar a la América, que si queremos salvar la libertad de cada una de nuestras sociedades, que, al fin y al cabo, son parte de una gran sociedad, que es la sociedad de Latinoamérica; si es que queremos salvar la revolución de Cuba, la revolución de Venezuela y la revolución de todos los países de nuestro continente, tenemos que acercarnos y tenemos que respaldarnos sólidamente, porque solos y divididos fracasamos.

La libertad en América, la democracia en América, la constitucionalidad en América ha tenido sus altas y sus bajas. Hace 10 años era una etapa de retroceso, las dictaduras afloraban. Derrocado fue el gobierno constitucional de Venezuela, derrocado fue el gobierno constitucional de Cuba, derrocado fue el gobierno constitucional de Perú y los gobiernos constitucionales de otros países; pocos eran los pueblos donde los perseguidos políticos podían ya refugiarse, apenas quedaba un rincón de América que no estuviese bajo una bota militar.

¡Ah!, hoy es distinto. El despertar de los pueblos de América, la liberación ejemplar de Venezuela, seguida por la liberación de Cuba, que será seguida por la liberación de otros pueblos, han puesto la democracia, han puesto la libertad, han puesto los derechos humanos, han puesto la constitucionalidad a la ofensiva en América y ahora apenas son tres países donde aún impera la tiranía. Y lo mismo que ellos nos agredieron, lo mismo que ellos se unieron para fomentar conspiraciones militares en nuestros países, ¡unámonos nosotros también ahora para fomentar la libertad en esos pueblos oprimidos! (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES). Sin miedo a nada ni a nadie, que no debemos tener miedo; si unimos las fuerzas de la opinión pública de América Latina, seremos indestructibles; sin miedo a nada ni a nadie, sino por simple instinto de conservación, porque todos hemos sufrido hondamente los años pasados, las décadas pasadas. Por instinto de conservación, por instinto de perpetuación de nuestra raza, de nuestros intereses, sencillamente, tenemos que unirnos y empezar predicando la idea. Y con la palabra la acción, y, si es posible, más hechos que palabras (APLAUSOS).

Repito que los cubanos estaremos al lado de los venezolanos y sabemos que los venezolanos sabrán cumplir con su deber. Ya tienen un gobierno constitucional producto de las elecciones libres y de la voluntad del pueblo (APLAUSOS). Tienen líderes militares, pero de militares que saben poner por delante, como verdaderos militares, el sentimiento de su pueblo y de su patria, como Wolfang Larrazábal (EXCLAMACIONES).

Tienen líderes civiles como el presidente electo de la república, Rómulo Betancourt (EXCLAMACIONES); tienen líderes civiles como los presidentes de los distintos partidos que se han unido ejemplarmente para defender la constitucionalidad y la libertad venezolanas; tienen guías, porque si Venezuela no tuviese guías inteligentes, Venezuela no estaría unida como está hoy, Venezuela no tendría una democracia sólida como la que tiene hoy. Unirse por encima, incluso, de todas las pasiones, unirse por encima de las antipatías que puedan haber entre unos partidos u otros partidos (APLAUSOS).

Yo no he mencionado nombres para que los critiquen o para que los aplaudan, yo no estoy con ningún partido en Venezuela, ¡yo estoy con Venezuela! (APLAUSOS) Y Venezuela ha de estar por encima de todos sus hombres, y Venezuela ha de estar por encima de todos los partidos.

Alguien me dijo hoy, con sobrada razón: Mientras estemos unidos, estamos seguros; la desgracia de Venezuela sería que nos dividiésemos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Unidad, unidad!”).

Venezuela unida, Venezuela cada vez más madura, Venezuela cada vez más alerta y Venezuela contando con Cuba, Venezuela con su pueblo, Venezuela con su riqueza, Venezuela con sus montañas, Venezuela tiene asegurado un formidable y brillante porvenir en América (APLAUSOS). Venezuela tiene asegurada su libertad.

Hago votos y expreso aquí mi más ferviente deseo de que nuestros hermanos venezolanos, los hermanos que llevaron la libertad a todos los pueblos del continente, y, por lo tanto, deben ser los primeros acreedores a disfrutar de ella, de una libertad segura, porque cuando los derechos y las libertades no están seguros, no se puede decir que haya libertades o que haya derechos, porque cuando hay miedo a perderlos, no hay libertad ni hay derechos, y de que este país nunca más vuelvan a ser víctimas de la ambición y de la traición (APLAUSOS). Expreso mi más ferviente deseo, en nombre del pueblo de Cuba, de que este pueblo digno de Venezuela, de que todos sus hombres dignos, civiles o militares, más que civiles o militares, para que desaparezca esa distinción, ciudadanos armados o ciudadanos sin armas, hermanos sin castas ni intereses sectarios o de grupos —repito—, expreso mi más ferviente deseo de que todos los hombres dignos de Venezuela marchen juntos para asegurar la libertad de Venezuela, para asegurar los derechos del pueblo venezolano, de manera que la libertad de que disfruten sea una libertad segura y sin ningún temor a perderla; de modo que los derechos que disfruten sean derechos seguros y sin ningún peligro de perderlos.

Estoy seguro de que Venezuela no los perderá. Basta haber visto este pueblo hoy, basta haber visto este pueblo hoy para ver que un pueblo tan formidable como este, para ver que un pueblo tan digno como este, difícilmente se deje arrebatar sus derechos (APLAUSOS). Es más, estimo que no hay quien se atreva a intentar arrebatarle los derechos al pueblo de Venezuela (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡No!”). Y algo más: estimo que mucho menos se atrevan a tratar de arrebatárselos ahora, cuando se ha demostrado que no hay poderes suficientemente grandes frente a un pueblo decidido a pelear, que no hay arma lo suficientemente moderna y lo suficientemente poderosa para vencer a un pueblo que luche por sus derechos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES), que no hay quien se atreva a intentar arrebatarle los derechos al pueblo de Venezuela cuando se ha demostrado que es falso que los pueblos sean impotentes, que es falso que los pueblos sean capaces de rendirse ahí, peleando con las armas en las manos, y que no hay ejército en el mundo capaz de mantener oprimido a un pueblo si ese pueblo se decide a pelear por su libertad, como se decidió el pueblo cubano y como estoy seguro de que se decidiría en estos instantes el pueblo de Venezuela (APLAUSOS).

Hermanos de Venezuela, creo que ya he hablado bastante (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”). Por hoy basta (EXCLAMACIONES DE: “,No!”). Si de algo pueden estar seguros es de que he hablado con el corazón, he dejado hablar el sentimiento (APLAUSOS); no sé si al dejar hablar libremente mis sentimientos haya transgredido alguna norma de la que un huésped esté obligado a guardar (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”).

Yo no pretendo trazarle pautas a este pueblo, porque este pueblo es el que ha trazado siempre pautas a otros pueblos. Yo no he hecho más que hablarles a ustedes como les he hablado a mis compatriotas. Llevo en mi mente grabada la imagen de estos actos. Llevo en mi corazón el impacto de las multitudes que he visto reunirse allá y acá. Llevo dentro de mí toda esa fe que las multitudes son capaces de inyectarles a los hombres. He hablado hechos más que palabras, repito aquí, hechos como los estamos haciendo los cubanos, y las palabras también, cuando las palabras sean necesarias, como hemos hecho los cubanos, como han hecho los venezolanos.

Les decía, para terminar, que no he hecho más que creerme y actuar como quien se siente entre los suyos. Difícil es imaginarme que he salido de Cuba, porque he visto aquí lo mismo que he visto en Cuba, el mismo cariño, el mismo entusiasmo (APLAUSOS).

Les he hablado como les hablo a los cubanos, con la misma confianza, con la misma sinceridad y con la misma naturalidad.

Me falta solo decirles a mis hermanos de Venezuela que nunca tendrá Cuba con qué pagarles este gesto de solidaridad, que nunca tendrá Cuba con qué pagarles este formidable y grandioso apoyo moral que el pueblo de Venezuela le ha dado hoy (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES), y que nunca, nunca tendré con qué expresarle al pueblo de Venezuela mi reconocimiento por el aliento que he recibido aquí.

Me siento hoy con la fuerza que no me sentía ayer, y si ayer me sentía con entusiasmo, si me sentía con entusiasmo aun en los momentos más difíciles de esta lucha cuando no éramos más que un puñado de hombres, si nos sentíamos con fuerza para enfrentarnos a los intereses poderosos que no quieren que la Revolución Cubana levante cabeza, porque temen a la Revolución Cubana, sobre todo, por la fuerza de su ejemplo ante los ojos de los demás pueblos de América, este apoyo que se le ha dado a aquella nación, que es la que está allá, allá más al norte, la que está más cerca de esos intereses que la amenazan (EXCLAMACIONES), la fuerza con que me siento para seguir adelante sin descanso y sin desmayo, esa fuerza que he recibido hoy del pueblo de Venezuela, nunca tendré palabras con qué reconocérsela. Y solo prometo a este pueblo bueno y generoso, al que no le he dado nada y del que los cubanos lo hemos recibido todo, hacer por otros pueblos lo que ustedes han hecho por nosotros (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES), y no considerarnos con derecho a descansar en paz mientras haya un solo hombre de América Latina viviendo bajo el oprobio de la tiranía (APLAUSOS).

Con el impacto de la emoción más grande de mi vida, porque fue para mí más emocionante la entrada en Caracas que la entrada en La Habana, porque aquí lo he recibido todo de quienes nada han recibido de mí, todos los honores, muy superiores a los que merezco, y que no he visto como honores a un hombre, sino como honores a una causa, como honores más que a los que aún estamos en pie combatiendo, como honores a los bravos combatientes que han caído en estos años de lucha; con el impacto de la emoción más grande de mi vida, me despido de esta imponente multitud, de mis hermanos de Venezuela (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡No!”).

Ojalá que si alguna vez puedan ser expresadas o puedan ser entendidas en todo su hondo sentido, en nombre del pueblo cubano, en nombre de los principios que estamos defendiendo, en nombre de aquellos pueblos que esperan la ayuda de ustedes y de nosotros, desde lo más profundo de mi ser les digo a mis hermanos de Venezuela, que no han hecho más que darnos sin haber recibido de nosotros nada, ¡muchas gracias, hermanos de Venezuela; muchas gracias! (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES)

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ESE 23 DE ENERO DE 1959, EL COMANDANTE FIDEL CASTRO ESTUVO VENEZUELA

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 23 enero 2014

 

Fidel Castro en Caracas-Fidel Ernesto Vasquez

Por Fidel Ernesto Vásquez I.

El 23 de enero de 1959, el Comandante  Fidel Castro inició una visita a Venezuela. Era su primer viaje al exterior luego del triunfo de la Revolución.

El viaje tuvo un motivo principal, expresar agradecimiento al pueblo de Venezuela por su valiosa contribución moral y material a la causa por la libertad de Cuba. Durante los años de la lucha en la Sierra Maestra fueron muchos los gestos y acciones de solidaridad de la patria de Bolívar con el Movimiento 26 de Julio.

“Vine a Venezuela –dijo Fidel en una masiva concentración en Caracas— en primer lugar, por un sentimiento de gratitud; y, además, por un deber elemental de reciprocidad con las instituciones que lo invitaron a participar en la alegría de Venezuela por el 23 de enero, al celebrarse el primer aniversario de la caída de la dictadura militar de Pérez Jiménez, quien al igual que Batista tuvo relaciones amistosas con Estados Unidos y recibió armas para reprimir al pueblo y condecoraciones del gobierno de Washington”.

Bolívar estuvo muy presente durante esta visita del líder de la Revolución Cubana. Y en distintos discursos, el Comandante Fidel Castro recordó que el Libertador no se olvidó de Cuba y que entre sus planes estuvo libertar a Cuba.

Decenas de miles de personas esperaron al Comandante Fidel en el aeropuerto de Maiquetía, entre la marea humana que asistieron a darle la bienvenida, estaba el héroe y coordinador del movimiento cívico-militar que desato en definitiva el derrocamiento de la dictadura, nuestro Fabricio Ojeda, presidente de la Junta Patriótica que contribuyó a forjar la victoria del 23 de enero, el maestro Luis Beltrán Prieto, el contralmirante Wolfgang Larrazábal y muchos otros.

En el trayecto hacia Caracas decenas de miles de personas lanzaban flores a su paso. Muchos lloraban por la emoción. Una buena parte del camino, el pueblo venezolano lo llevó en hombros. Estuvo en una ceremonia de bienvenida que le ofreció el Congreso, y también en la Universidad Central de Venezuela, en el Concejo Municipal de Caracas y en la concentración en la Plaza O´Leary.

En la UCV, conoció al gran poeta de América, al chileno Pablo Neruda, quien habló en un masivo acto de estudiantes y leyó su Canción a Bolívar. Esto fue lo expresado por Neruda: “En esta hora dolorosa y victoriosa que viven los pueblos de América, mi poema con cambios de lugar, puede entenderse dirigido a Fidel Castro, porque en las luchas por la libertad cada vez surge el destino de un hombre para dar confianza al espíritu de grandeza en la historia de nuestros pueblos”.

Fidel y Betancourt charlaron en privado  por espacio de dos horas.

El día del regreso a la patria Cubana, la delegación tuvo una gran pérdida: el comandante Paco Cabrera cuando  fue golpeado en la pista del aeropuerto por una hélice de una nave que estaba a punto de despegar.

Aquella primera visita de Fidel a Venezuela fue profética. Fidel, en sus declaraciones, prometió a los estudiantes venezolanos que les iba a conceder numerosas becas y que en Cuba se iban a hacer numerosos centros universitarios. En la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), creada en Cuba en 1999, ya se han graduado médicos venezolanos. 

Por otra parte,  Fidel, en la Plaza El Silencio, afirmó que “Venezuela debe ser país líder de la unión de los pueblos de América” y que “Venezuela tiene asegurado un formidable y brillante porvenir en América”.

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LAS CONQUISTAS DEL 23 DE ENERO FUERON TRAICIONADAS POR EL “PACTO DE PUNTO FIJO” DE LA BURGUESIA

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 23 enero 2014

 

23 de enero- Fidel Ernesto Vasquez

Más de medio siglo ha transcurrido desde que la dictadura de Marcos Pérez Jiménez fue derrocada. Años que parecían ser llevados por la inercia, por una trayectoria fija que cambió cuando las cosas tomaron por fin un curso distinto, orientado hacia la suprema felicidad del pueblo y concebido desde las bases, bajo la conducción de nuestro Comandante Hugo Chávez Frías.

Muchos desconocen el carácter democrático de esos 40 años, otros aseguran que se gozaron de “casi” todas las garantías en ese tiempo.

Lo que sí es un punto coincidente entre quienes divergen acerca de lo que en esencia fueron las cuatro décadas posteriores al 23 de enero de 1958, es el hecho de que se mantuvo permanentemente un modelo de mando homogéneo, con cambios en la forma pero no en el fondo que, si bien constituyeron la vuelta a la moneda de la cruenta dictadura que mantenía oprimidos a los venezolanos, no llenaron las expectativas ni dieron respuesta a las demandas de la sociedad entendida como un todo y no como sectores diferenciados con intereses específicos.

Por mandato del imperialismo norteamericano, sus lacayos locales representados en AD, Copey y URD, suscribieron el tristemente célebre Pacto de Punto Fijo, un acuerdo firmado el 31 de octubre del 58 (antes de las elecciones de diciembre de ese mismo año), el cual se mantuvo  en la práctica hasta 1999, cuando accedió a la Presidencia de la República el Comandante Hugo Chávez Frías, con el consecuente desplome político de dichos partidos y el fin real del llamado sistema puntofijista.

Desde el mismísimo día de las primeras elecciones presidenciales post-dictadura, el tráfico de influencias en la quinta Maritmar (residencia de Betancourt antes de mudarse a Miraflores en 1959) se incrementó notablemente. Sobre la mesa comenzaron a colocarse los nombres de los candidatos a ocupar los más importantes cargos en el gobierno que traicionaría a todo un pueblo que lucho por su libertad contra la dictadura Perezjimenista. Y fue así como se manejaron las cosas durante cuatro décadas, a punta de traición, la oligarquía criolla acumulaba el mayor poder económico y político.

El puntofijismo se afianzó en el concepto de democracia representativa, un cuento bien montado que convenció durante muchos años a una mayoría esperanzada en que el cambio llegaría algún día.

Exactamente cuatro décadas después, el Pacto de Punto Fijo terminó de desmoronarse y fue enterrado con el nacimiento de un nuevo proceso político: la Revolución Bolivariana, de manos de nuestro Comandante Hugo Chávez. Era 1998.

Hoy, el hijo de Chávez, nuestro Presidente Nicolás Maduro dirige los destinos, junto al pueblo, en la consolidación de la revolución bolivariana, en pro de la Suprema Felicidad del Pueblo.

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Cuba está lista para la segunda cumbre de la Celac

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 22 enero 2014

 

Viva Cuba-Fidel Ernesto Vasquez

Desde este sábado, y hasta el próximo miércoles, Cuba se ha convertido en la capital de América Latina y El Caribe, pues alberga en La Habana la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).  

“Cuba está lista”, reza en los diarios, lo dicen en las televisoras y las radios, y así lo han anunciado las autoridades. En algunas pancartas en las calles se puede leer: “La Patria Grande avanza”, “Unidad en la diversidad” y “33 países, un sólo destino”.

Pero el cubano de a pie, el que está en las plazas, detrás de un mostrador o manejando un taxi o un autobús va más allá del “Cuba está lista” que dicen los gobernantes y enfatizan que claro que “Cuba está preparada. Cuba está preparada para todo, para la Cumbre, para lo que venga, nosotros los cubanos nos preparamos rápido”.

Esas fueron las palabras de Pedro Cabrera, quien junto Robert Pineda, su compañero de trabajo como chofer en la TV Cubana, resaltó la importancia de que la Cumbre de la Celac tenga como escenario a La Habana.

“Es para demostrar una vez más la unión de los países de América Latina y El Caribe y hacer los nuevos planteamientos para mejorar la región”, señaló. Indicó que “Cuba le puede aportar a los países de América Latina experiencia en todo, en cómo salir adelante y cómo hacer en cada situación”.

Presidentes y cancilleres de los 33 países que integran la Celac -todos los de América menos Estados Unidos y Canadá- asistirán el 28 y 29 de enero en La Habana a una cumbre cuyo tema central será la lucha contra la pobreza y la desigualdad, y donde Cuba traspasará la presidencia temporal del organismo a Costa Rica.

Para calentar motores se celebrarán previamente una reunión de coordinadores nacionales el 25 y 26 de enero y un encuentro de cancilleres el lunes 27 para ultimar la declaración y comunicados especiales que saldrán de esta cumbre.
Una treintena de documentos se negocian ya estos días sobre temas como la lucha contra el terrorismo, las Malvinas, las migraciones, el embargo de EE.UU. sobre Cuba, la declaración de América Latina como zona de paz o la inclusión de Puerto Rico en el bloque.

Cuba llega a la cita un año después de que las naciones de la Celac le confiaran su presidencia, lo que se valoró como un hito histórico y la confirmación de la reinserción regional de La Habana.

Será la primera vez en más de medio siglo que un secretario de la OEA visita el país, que fue suspendido como miembro del sistema interamericano en enero de 1962 por orden del imperialismo norteamericano.

La OEA ya levantó esa suspensión en 2009 y abrió la puerta a que Cuba solicitara su reingreso, pero La Habana no lo ha hecho: ni falta que hace.

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UNA AMARGADITA SEÑORA MARIA MACHADO GARABATEO EN SU TWITTER: NO ME CALO MÁS MENTIRAS DE MADURO

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 16 enero 2014

 

Maria Corina Machado-Fidel Ernesto Vasquez

La amargadita señora María Machado, publicó en su cuenta de Twitter la razón por la cual decidió no asistir al Mensaje anual del compatriota presidente Nicolás Maduro  correspondiente al año 2013. “Después de 15 años, más de 200 mil asesinatos, 2.400% de inflación; no me calo más mentiras de Maduro”, escribió.

Además agregó que “la única cuenta que debe rendirle Maduro al país, es la de su complicidad durante 15 años de ruina, violencia y destrucción”.

La amargadita señora se refirió una vez más a la similitud del Gobierno de Venezuela con el de Cuba, por lo que añadió, “Maduro hoy recita de memoria el cuento de los Castro para seguir desangrando a Venezuela. Basta!”.

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(TEXTO COMPLETO) MENSAJE ANUAL DEL COMPATRIOTA NICOLÁS MADURO MOROS PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA Y COMANDANTE EN JEFE DE LA FANB

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 15 enero 2014

Nicolas Maduro Moros-Fidel Ernesto Vasquez

Presidente Nicolas Maduro-Fidel Ernesto Vasquez

Buenas tardes queridos compatriotas; diputado Diosdado Cabello, Presidente de la Asamblea Nacional, su Junta Directiva; querida doctora Gladys Gutiérrez, Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia; querida doctora Luisa Ortega Díaz, Presidenta del Consejo Moral Republicano y Fiscal General de la República; querida compañera Tibisay Lucena, Presidenta del Consejo Nacional Electoral; compañera Gabriela Ramírez, Defensora del Pueblo; compañera Adelina González, Contralora General de la República; compatriota Ciro Araujo, Defensor Público General.

 

Embajadores, Embajadoras; Encargados de Negocios de los países representados en Venezuela: Les transmito un abrazo especial, un abrazo fraternal al inicio de este año a cada uno de ustedes con quienes hemos compartido tantos años, en varios lugares del mundo, en la lucha por la paz, por la vida, por la cooperación entre nuestros gobiernos y nuestros pueblos. Gracias por acompañarnos el día de hoy.

 

Querido compañero Jorge Arreaza, Vicepresidente Ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela; Vicepresidentes de Gobierno: Héctor Rodríguez del Área Social; Jorge Giordani, Vicepresidente de Planificación; Hebert García Plaza, Vicepresidente Territorial; Rafael Ramírez Carreño, Vicepresidente de Economía; compañero Elías Jaua, Vicepresidente del Área Política; Ministros, Ministras.

 

Compañera Almiranta en Jefa Carmen Teresa Meléndez Rivas, Ministra del Poder Popular para la Defensa; General en Jefe Vladimir Padrino López; Comandantes Generales de los cuatro componentes: Ejército, Armada, Aviación, Guardia Nacional;  Comandante General de la Milicia Nacional Bolivariana; Viceministros; Generales, Almirantes, Jefes de la REDI, compañeros de la Fuerza Armada: Como siempre un abrazo fraterno, de hermanos de lucha, por la realización de los grandes sueños de la Patria.

 

Tuvimos una muy buena jornada de 6 horas de trabajo hace 2 días, revisando todos los planes estratégicos de desarrollo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, paso por paso, conversando a fondo, estudiando los temas de la defensa nacional, del desarrollo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

 

Es extraordinario el clima de unión que hay en nuestro Alto Mando Militar y en todo el liderazgo y la jefatura militar del país; unión bolivariana en el espíritu de Chávez; es extraordinario de verdad y uno sale feliz de constatarlo. (Aplausos).

 

Queridos compatriotas del Movimiento por la Paz y la Vida, cantantes, actrices, actores, deportistas, atletas, de nuestra Patria; líderes sociales, pueblos indígenas, líderes sindicales, líderes campesinos, gobernadores y gobernadoras, con barba y sin barba, que están aquí presentes; alcaldes, alcaldesas, queridos compatriotas diputados, diputadas; Maestro Mayor General Jacinto Pérez Arcay, quien se encuentra siempre aquí con sus luces, con su amor, con su claridad, con su orientación. (Aplausos).

 

Quiero expresar, antes que nada, nuestro saludo de solidaridad y nuestra felicitación hoy, 15 de enero, a los maestros y maestras de la Patria, quienes todos los días están frente a nuestros niños, niñas, jóvenes. A ellos nuestro saludo y compromiso de trabajo, de reivindicación permanente a su labor. (Aplausos).

 

Le decía al querido compañero, capitán revolucionario Diosdado Cabello, que venir a esta Asamblea Nacional, a estos espacios, siempre trae múltiples recuerdos. En primer lugar, por quienes estuvimos aquí unos 7 u 8 años en el extinto Congreso de la Cuarta República; aquí en este Hemiciclo funcionaba el llamado Senado de la República, recuerdo ese último Senado. De aquel lado funcionaba la Cámara de Diputados y allí estaba yo como diputado, un joven imberbe, luchador social, revolucionario, que iniciaba las batallas dentro de estos espacios –que siempre vimos de lejos como algo extraño–, donde entrábamos con una conciencia y compromiso de pueblo profundo en nuestro corazón y de lealtad a nuestro Comandante Chávez.

 

También recordamos las veces que vinimos a acompañar a nuestro Comandante Hugo Chávez; estuvimos viendo desde el primer mensaje del año 2001, cumpliendo esta Constitución, hasta el último mensaje; vimos el promedio de horas que le dedicaba el Comandante Chávez a exponer todo su trabajo, toda su acción, donde resumía horas, meses, años intensos de estudio y de trabajo. La última vez que vino aquí habló casi 9 horas y media, y recuerdo que al terminar conversamos y me dijo: “Pude haber estado 3 horas más”.

 

Ya sabemos que había pasado por una operación muy difícil, había superado los tratamientos de quimioterapia y, sorprendentemente, casi un mes después de estar aquí, otra vez la emboscada, nuevamente una operación, la radioterapia.

 

¡Cuántas batallas dio el Comandante y con qué dignidad! Es inolvidable su dignidad, su sonrisa siempre a flor de piel, su confianza en el futuro y su fuerza para trabajar, prácticamente, hasta el último segundo de la vida que le tocó vivir entre nosotros.

 

Son recuerdos que nos llegan siempre que venimos a estos espacios y agradezco verdaderamente a todos los diputados, de todas las fuerzas políticas, el estar aquí presentes.

 

He hecho un esfuerzo por resumir este informe que presento de manera directa ante la plenaria de la Asamblea Nacional, de tantas cosas hechas y vividas durante el año 2013. A Dios le pido su bendición y en su nombre entrego este informe con la mayor honestidad y sinceridad posible.

 

Diputados y Diputadas: Hoy, 15 de enero, en este primer mensaje como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, quiero hacer memoria de unas de las enseñanzas fundamentales de nuestro Comandante Supremo, que consistía en la necesidad permanente de alimentar nuestra memoria histórica venezolana, nuestraamericana y universal.

Este año estamos conmemorando el Bicentenario del que ha sido llamado el “año terrible” de nuestra Guerra de Independencia, el año en que la Guerra a Muerte se expresó con su mayor franqueza y crudeza. 1814 fue el año en que irrumpió en nuestra historia la figura de José Tomás Boves, acaudillando a verdaderas multitudes del pueblo irredento para dar al traste con la Segunda República. Tiempos de Boves se llamaron, la causa independentista carecía de contenido social, no se había convertido en un sentimiento popular.

 

El cantor Gino González lo ha dicho inmejorablemente en su canción Nosotros con Chávez:

 

“Somos el pueblo en guerrilla

que con Boves se alzó

y que después con Bolívar

la rabia la encarriló”.

 

Y este pueblo logró encarrilar su fuerza, porque nuestro Libertador entendió claramente la lección del año 1814 y convirtió la Guerra de Independencia –como lo dijera el maestro Juan Bosch– en una verdadera guerra social. 1814 fue un año, ciertamente, signado por la adversidad, pero signado también por el sacrificio y el heroísmo.

 

En este 2014 se van a cumplir 200 años de la Batalla de La Victoria, de la Batalla de San Mateo, de la Batalla de Bocachica, de la primera Batalla de Carabobo y paremos de contar. Son fechas gloriosas para la Patria que vamos a conmemorar por todo lo alto para seguir forjando memoria y construyendo conciencia histórica.

 

El día de hoy también se cumple un nuevo aniversario del asesinato de Rosa Luxemburgo, aquel 15 de enero de 1919. Queremos recordar unas palabras de esta clarividente en el texto llamado La revolución rusa, escrito en 1918, donde la gran revolucionaria alemana realiza la primera crítica a fondo del modelo soviético, oigamos sus palabras: “…Siempre hemos diferenciado el contenido social de la forma política de la democracia burguesa; siempre hemos denunciado el duro contenido de desigualdad social y falta de libertad que se esconde bajo la dulce cobertura de la igualdad y la libertad formales. Y no lo hicimos para repudiar a éstas sino para impulsar a la clase obrera a no contentarse con la cobertura sino a conquistar el poder político, para crear una democracia socialista en reemplazo de la democracia burguesa, no para eliminar la democracia”.

 

Estas palabras las podría haber dicho nuestro Comandante. Nuestra Revolución Bolivariana, Socialista, se ha hecho y se está haciendo para profundizar la democracia, para llevarla a su mayor perfección posible, pero nunca para eliminarla. Es el pueblo el que ha conquistado el poder político para sí y a nosotros nos toca gobernar obedeciendo por lealtad rigurosa al legado de Chávez, el ejercicio del poder obediencial es para nosotros irrenunciable y en eso no va a haber marcha atrás. (Aplausos).

 

Además, queremos conmemorar el aniversario del nacimiento del reverendo Martin Luther King, un 15 de enero de 1929; Rosa Luxemburgo murió asesinada en 1919 y 10 años después nacía el ángel negro Martin Luther King, The King of Love (el rey del amor), como lo llamó la gran Nina Simone en una bella canción; el hombre que tenía un sueño, el indoblegable luchador por los derechos civiles y contra el racismo. Es un ejemplo imborrable e imperecedero para quienes combatimos al imperio pero amamos al pueblo de los Estados Unidos.

 

Vale recordar sus palabras, porque caracterizan con exactitud el belicismo actual del imperio estadounidense: “Una nación que continua, años tras años, gastando más en la defensa militar que en programas de asistencia social, se está aproximando a la muerte espiritual”.

 

¿Qué diría hoy cuando el gasto armamentista de los Estados Unidos no hace sino aumentar exponencialmente años tras años? La nación del norte no ha muerto espiritualmente gracias a hombres y mujeres como él, quienes han luchado tenazmente para cambiar el curso de la historia. Desde aquí, desde la Venezuela revolucionaria decimos: ¡Honor y gloria a Martin Luther King y su legado maravilloso! (Aplausos)

 

Queridos compatriotas que nos escuchan en las calles del centro de Caracas, a lo largo y ancho de nuestra Patria y a través de Telesur, más allá de las fronteras de esta Venezuela bolivariana: El año 2013 fue el año más duro y difícil para la Revolución Bolivariana a lo largo de toda su historia, no tengo la menor duda de ello.

 

Nada puede compararse con la magnitud de la pérdida que tuvimos el infausto 5 de marzo del 2013, la desaparición física del Comandante Supremo Hugo Chávez, literalmente nos sacudió, nos conmovió como pueblo. Desaparecía físicamente nuestro padre y guía, nuestro líder indiscutible; desaparecía físicamente nuestro insustituible, nuestro imprescindible; desaparecía físicamente el gran hombre que siempre nos señalaba el camino; desaparecía físicamente el más nuestro de los nuestros, el más amoroso entre los amorosos.

 

Cuando perdimos físicamente a nuestro Comandante, no sólo lamentamos la pérdida de un gran líder político, de un gran líder militar, de un gran estadista, de un hombre extraordinario en sus funciones como revolucionario, como profeta transformador de su tiempo. Sentimos perder –como lo digo aquí– al más amoroso de los amorosos, al amigo, al padre, al que transmitía amor al que no lo tenía, al que supo dignificar a un pueblo a través del sentimiento más sublime que es el respeto: el respeto al pueblo, a los humildes, al pata en el suelo, al campesino, al trabajador, el reconocimiento del invisible, del excluido de todos los tiempos. (Aplausos).

 

Por todo ello, quiero rendirle tributo de admiración y gratitud a nuestro pueblo ¡Qué infinita grandeza demostró a lo largo de este año tan terriblemente difícil y tan dolorosamente duro!  Con toda su tristeza y su pesar a cuestas, con su llanto y con su duelo, el pueblo reafirmó su inquebrantable voluntad y su irrevocable decisión de darle continuidad a la Revolución Bolivariana, dando la más sublime demostración de lealtad al Comandante y a su legado.

 

¿Cómo no darle la razón una vez más al Comandante Hugo Chávez? Somos el pueblo de las dificultades ¡Y vaya que nuestro pueblo lo demostró en el 2013! Luego de la partida del Presidente Chávez, como manda la Constitución, se convocó a elecciones democráticas para elegir a un nuevo Presidente, las cuales se realizaron el 14 de abril del año 2013, con récord de participación y con una victoria heroica de la Revolución Bolivariana en paz. (Aplausos). A la victoria heroica del 14 de abril le siguió la victoria, no menos heroica, del 8 de diciembre del 2013.

 

Hay que destacar que en los meses que transcurrieron entre las dos grandes batallas electorales de este año, el pueblo se creció sobre sí mismo,  recuperó plenamente su poderosa energía y refutó contundentemente a quienes sostenían que la Revolución Bolivariana no sobreviviría a la desaparición física de Chávez.

 

Son los mismos y las mismas que no terminan de entender una gran verdad que enunciara el propio Comandante: Venezuela cambió para siempre. Aunque el pasado puntofijista se disfrace a su conveniencia, disfrácese como se disfrace, nunca más volveremos a ser una colonia petrolera yanqui, nunca más estaremos de rodillas, es y seguirá siendo imperturbable -citando palabras de Bolívar- nuestra resolución de Independencia o nada.

 

Recordemos estas palabras del Comandante Supremo pronunciadas el 19 de agosto del año 2000 -creo que lo dijo ese mismo año, en este mismo lugar-: “Cómo enfrentarnos de aquí en adelante, a partir de hoy, para los próximos 30 años y más, al síndrome de 1830 que anda revoloteándonos como las aves negras de los malos presagios -preguntaba Hugo Chávez- Yo me atrevería a adelantar que para enfrentar con éxito el peligro, el síndrome o la maldición, entre otras cosas, tenemos que armarnos de una visión jánica, del Dios mitológico Jano, quien tenía dos caras, una que miraba al pasado y otra al futuro,  nunca perdía de vista al pasado y al futuro, pisando el presente, sin perder la certeza de lo estaba ocurriendo en el presente”.

 

Armémonos cada día de esta visión jánica, como nos lo pedía nuestro Comandante, miremos hacia el pasado y al mismo tiempo hacia el futuro, pero con los pies puestos en la tierra, en el presente, para que el síndrome de la traición de 1830 no se repita nunca más.

 

En el año 2013 demostramos que somos un pueblo capaz de apropiarse de esta visión jánica. Hace unos días, el pasado 10 de enero, conmemoramos un nuevo aniversario de la tragedia de San Carlos, aquel balazo que le quitó la vida al General del pueblo soberano e hizo que el proceso revolucionario que él lideraba en el siglo XIX retrogradara. En aquel tiempo el pueblo perdió a su jefe indiscutible, y con él la posibilidad cierta de darle concreción a un nuevo modelo de sociedad.

 

Quiero recordar unas palabras extraordinariamente lúcidas de nuestro gigante cuando presentó su Memoria y Cuenta aquí, en este mismo lugar, el 11 de enero del 2008. Oigamos su reflexión: “Aquel 10 de enero de 1860 fue un día de llanto y de dolor para todo un pueblo que perdía a un hijo que fue capaz de encarnar como nadie, su causa, su anhelo de redención, de justicia e igualdad. Aquel hombre –refiriéndose a Ezequiel Zamora- había recogido e interpretado la esperanza de los preteridos y los olvidados desde 1830, había levantado la Bandera Bolivariana y planteado combativamente la decisiva cuestión de la igualdad establecida y practicada.

 

Hay que decir que del crimen cometido contra Ezequiel Zamora, el General del Pueblo Soberano, podemos extraer una enseñanza, una enseñanza permanente sobre el problema del liderazgo.

 

Recordemos la historia. Luego de aquel desgraciado balazo de San Carlos, aquel ejército popular, aquella rotunda expresión del pueblo en armas, desaparecido físicamente su conductor militar e ideológico, perdió cohesión, se fue dispersando y a ello se debe, entre otras cosas, que la Guerra Federal durara tanto tiempo y que todo terminara en un pacto entre la cúpula conservadora y la cúpula liberal que, por supuesto, excluyó al pueblo.

 

No es de extrañar que tenga tanta fuerza la idea de la desaparición física de Zamora y su liquidación, fuera obra de sus supuestos compañeros. Se le atribuye la autoría intelectual del crimen a Antonio Guzmán Blanco. No es extraño que la brava Paula Correa, madre de Ezequiel Zamora, se le tildara de loca por pensar y sostener lo mismo.

 

No hubo nadie que lo remplazara, porque la voluntad colectiva de lucha dependía estrechamente de su liderazgo. No había un desarrollo suficiente de la voluntad colectiva, de la conciencia revolucionaria que permitiera continuar la guerra tras los grandes objetivos, tras el horizonte estratégico de una sociedad de iguales”. Cierro esta reflexión del Comandante Chávez.

 

Hoy contamos con una voluntad colectiva de lucha, con una conciencia revolucionaria que, por supuesto, debe seguir incrementándose, fortaleciéndose. Hoy la Revolución Bolivariana cuenta con una dirección política-militar colectiva que este servidor tiene el honor de encabezar y dirigir, que es absolutamente leal al legado combatiente y libertario del gigante. Hoy como pueblo nos guía una premisa fundamental: Todos juntos somos Chávez y por separado no somos nada. (Aplausos)

 

(Corean consignas)

 

Sigamos recordando las palabras de aquel 11 de enero de 2008, aquí en este mismo lugar: “Lo que ocurrió tres años después fue una nueva frustración de la esperanza colectiva, y un 24 de abril de 1863 comenzó a consumarse una de las peores traiciones contra el pueblo venezolano. Ese día se firmó un convenio que ponía fin formalmente a la Guerra Federal. Los firmantes fueron: Antonio Guzmán Blanco, en representación de Juan Crisóstomo Falcón, Jefe del Ejército Federal, y Pedro José Rojas, delegado de José Antonio Páez.

 

Luego de varios ajustes, el convenio terminó convirtiéndose en el Tratado de Coche. Fue el 22 de mayo de 1863 cuando la traición se consumaría definitivamente. Una traición contra todo lo que encarnaba Ezequiel Zamora, una traición contra el pueblo. La verdad verdadera, así nos lo recuerda Ramón Díaz Sánchez, es que la Federación como causa popular y revolucionaria había muerto en San Carlos el 10 de enero de 1860, había desaparecido junto con su líder natural”.

 

Qué distinta, radicalmente distinta, ha sido la historia después del 5 de marzo del año 2013, el año del dolor, el año terrible. Hoy vuelvo a decirlo con toda mi convicción de hijo de Chávez: Hemos roto con el maleficio de 1830, hemos roto con el maleficio de 1860, de la traición a la patria; seguiremos rompiendo el maleficio de la derrota y de la regresión. Se equivocaron los enemigos del Gigante, la Revolución Bolivariana no desapareció con su jefe indiscutible el 5 de marzo del año 2013. (Aplausos).

 

Este es un de los temas vitales, si se quiere entender la historia a partir del año 2013, cumpliendo estrictamente con el balance político que nos exige la Constitución. Si se quiere entender la historia de la paz que hoy disfrutamos, de la democracia que hoy disfrutamos, de las amplias libertades que hoy disfrutamos, del camino de amplias libertades políticas que hoy tenemos, tiene que entenderse el punto clave de inflexión para que nuestro país no entrara en una fase de división, violencia, caos, regresión y derrota como, lamentablemente, entró cuando fueron traicionados los grandes líderes revolucionarios de nuestra historia, cuando fueron traicionados los proyectos reivindicadores de la venezolanidad auténtica: el proyecto de Bolívar, el proyecto de Zamora y, por qué no, el de Cipriano Castro hace 100 años.

 

Es de la mayor importancia histórica, nacional e internacional, entender los porqués para cultivar con fuerza la coherencia histórica del camino que hemos tomado conscientemente, bastante insistió nuestro Comandante Hugo Chávez. Apenas cité aquí parte de su discurso del 11 de enero del 2008, refiriéndose al proceso bolivariano y al proceso zamorano, la fórmula del triunfo estuvo y estará siempre en la lealtad más íntegra y absoluta al legado, al ejemplo, a las enseñanzas, a la obra del Comandante Hugo Chávez; lealtad que no se quedó en el discurso que se hizo acción cuando este humilde servidor, Nicolás Maduro, asumió la principal tarea que su responsabilidad histórica le impuso. (Aplausos).

 

Por eso, hoy más que nunca, sentimos que Chávez no se fue, nunca se irá, porque Chávez de verdad, verdad, se convirtió en un pueblo, en una idea, en un sentimiento, en una fuerza espiritual; Chávez se convirtió en todo un pueblo junto a Bolívar, a Zamora, a Miranda, a Sucre, a Robinson, a Manuelita, a Sandino, al Che, a Allende, a Camaño, junto nuestro libertadores y libertadoras, Chávez está y estará por siempre marcando los caminos de nuestro pueblo hacia su redención verdadera y definitiva. (Aplausos).

 

En el año 2013 en nuestra Patria se impuso la lealtad emanada de la conciencia y del amor comprobado, y el gran mensaje que ha enviado nuestro pueblo al mundo es: ¡La Revolución vive, tiene fuerza propia y seguirá su rumbo en este siglo XXI!

 

Qué impacto tan grande ha tenido este mensaje colectivo, no solo en la historia de Venezuela, sino en la historia de nuestra América y en la historia de las luchas por una nueva humanidad.

 

Diputados y diputadas, a lo largo de todo el año 2013 y en lo que va del 2014, tuvimos que enfrentar junto al pueblo la más brutal y despiadada guerra económica, luego de la dolorosa desaparición física del Comandante Chávez. Esta guerra económica se desplegó en toda su intensidad, como bien lo señaló en su momento el compatriota Víctor Hugo Majano, para reducir o limitar la oferta de bienes esenciales de consumo masivo, haciendo uso de mecanismos propios de la lógica del mercado del capital.

 

La burguesía demostró una crueldad que solo es comparable con la que exhibió entre diciembre y enero de 2002-2003, cuando el sabotaje petrolero; se puso de manifiesto, una vez más, su odio contra el pueblo, el odio de quienes consideran que nuestra Venezuela es de su propiedad y que les ha sido concedida el derecho divino a explotarla y timarla.

 

Debo decir que, luego de que aguantamos los primeros embates de la facción apátrida que pretende destruir la Revolución Bolivariana por vías de métodos económicos, pasamos a la ofensiva siempre con la Constitución, las leyes en la mano y el apoyo del pueblo.

 

Hoy decimos con Chávez, frente a cada agresión, que debe conformarse un escudo para neutralizarla. Gracias al apoyo popular y la mayoría de diputados patriotas de la Asamblea Nacional, hoy contamos con una Ley Habilitante para seguir neutralizando tanto abuso, tanto atropello. Hago mías estas palabras de nuestro Libertador: “Cuando la ley me autoriza, no conozco imposibles”. (Aplausos).

 

Nosotros ya conocemos a esa burguesía apátrida y agresora que ataca desde el anonimato, cuidándose mucho de no dar la cara, teme hacerse cargo de su violencia y, una vez más, es profundamente irresponsable, camuflando sus objetivos políticos, detrás de delincuenciales prácticas de lucro; una vez más, esa burguesía se colocó al margen de la Constitución.

 

 Fuera de la ley, dice el apóstol José Martí, describiendo esta conducta: “Los bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la violencia nada construyen, porque sus simientes son de odio”.

 

Por eso mismo, tiene plena vigencia la caracterización de la oligarquía que hiciera el maestro Orlando Araujo, allá por los años 60 en su libro, Venezuela violenta: “Una oligarquía de comerciantes y de banqueros van entonces prosperando y acumulando un poderío económico que se traduce en poderío político y que se refleja en la vida institucional. No es una clase creadora de riqueza como históricamente fue la burguesía en las primeras etapas del capitalismo. Esta clase no inicia el capitalismo en Venezuela, es sencillamente la proyección colonial de un sistema capitalista foráneo más avanzado. Su papel es el de un agente de ese capitalismo, su función es intermediaria y su poder económico es derivado de otro fundamental y mayor. Sus ingresos no provienen de una combinación arriesgada de factores de producción sino de una comisión: la comisión del intermediario que compra afuera y vende adentro. No es, pues, una burguesía productora sino una burguesía estéril.”

 

Decía Orlando Araujo, año 60: ¡Cuántas mentes luminosas ha tenido la intelectualidad venezolana! Esta oligarquía estéril de ayer –como la llama Araujo– se sigue comportando de igual forma y es la misma que le ha declarado al país entero, sin distinción alguna, la guerra económica. Uno podría decir, al verlos actuar, que han tratado de imponernos la vía neoliberal a la fuerza y en contradicción antagónica con las acciones que se vienen adelantando en procura de una economía productiva, centrada esencialmente en el valor del trabajo y no en la acumulación de riquezas sin control alguno.

 

Todo hace suponer que el enfrentamiento que cada uno de los venezolanos puede corroborar cuando sale de compras, es entre quienes entienden la democracia como un sistema en el que priva exclusivamente la propiedad y la libertad de mercado, entendido éste como saqueo, y quienes, desde la Revolución, comprendemos que la democracia sólo tiene sentido si responde a las necesidades, a los intereses y a la protección del pueblo todo.

 

Recurrimos al pensamiento del profesor Edgardo Lander para hacer más comprensible la coyuntura actual: “Lo que estaría en discusión es la propia posibilidad de que una sociedad pueda incidir conscientemente en la construcción de su futuro, decidiendo de acuerdo a las prioridades definidas colectivamente sobre la utilización de los recursos de la sociedad y no dejando todo en manos de las tendencias “naturales” del mercado”.

 

Aquí, o pueden más los usureros y ladrones, los falsos importadores, los raspadores de cupos, los legitimadores de capitales ilegítimos o puede más el pueblo organizado en defensa de sus intereses, de sus derechos. Ese es el epicentro neurálgico de la guerra económica que enfrentamos y ante el cual hemos decidido salir con firmeza en defensa del pueblo y de la Constitución. (Aplausos).

 

De allí la imperiosa necesidad de la solicitud a esta Asamblea Nacional, en octubre pasado, de una Ley Habilitante que nos va a permitir emprender ya una urgente contraofensiva, con la finalidad de crear los mecanismos que nos posibilitarán sincerar nuestra realidad económica, proteger al pueblo de la voracidad del capital y erradicar aquellos elementos distorsionadores que inciden en la inflación inducida de la guerra económica.

 

De un excelente texto titulado Precios especulación y guerra económica, diez claves, publicado en la página web Sur-Versión, queremos citar la décima clave lúcida y pedagógica de este texto:

 

 “La guerra económica no es contra el gobierno, es contra la población toda. Conspirar a través de lo económico contra el gobierno es un pre-requisito necesario para la burguesía nacional y transnacional, en vista de profundizar su guerra estructural, y mucho más prolongada, contra la población trabajadora. Es decir, la guerra contra el gobierno es una guerra derivada de la guerra originaria, la que involucra a los capitalistas contra los asalariados -dice el autor de este trabajo­­- en la medida en que la política económica del chavismo se ha basado en una distribución más equitativa del ingreso, al tiempo que ha excluido a la burguesía del control del Estado, aspecto éste clave para su práctica histórica de acumulación de capitales, en cuanto el capitalismo en Venezuela se desarrolló históricamente como un capitalismo de y desde el Estado. En tal virtud, no es sólo el gobierno el responsable de enfrentarla y ganarla sino la población toda, incluso aquella que no comulga con el actual gobierno pero que igual se ve afectada. Ganar esta guerra significaría avanzar un poco más en vista a crear una economía más democratizada y menos sujeta…” dice el autor “…al malandreo de los pranes (viejos y nuevos) que durante décadas han usufructuado la riqueza nacional y mundial”.

 

Poco hay que agregar a lo que está bien dicho y pensado. Yo quiero enfatizar que esta es una guerra de todo el pueblo y nadie puede permanecer indiferente o sentirse al margen de la misma. Estamos cumpliendo, como nos lo ordenara nuestro Comandante Supremo, que cada ataque contrarrevolucionario debe ser respondido con el impulso y la profundización de la Revolución Socialista. (Aplausos).

 

Ahora bien, necesario es que sigamos sincerando las cosas con el mayor rigor autocrítico. El Estado Nacional Bolivariano hasta ahora no ha podido impedir que la importación se concentre en pocas manos, no ha podido impedir que parte, aunque sea minoritaria, pero significativa de la renta petrolera, termine cayendo en las mismas manos voraces de la burguesía parasitaria; no ha alcanzado la eficiencia necesaria para cerrar los caminos a los que “viven de la apropiación de dólares baratos, a quienes tienen un ancho margen de maniobras para ejercer la especulación comercial y perpetrar la reventa cotidiana de divisas, a quienes no les importa en lo más mínimo desangrar a nuestra Venezuela”.

 

Ciertamente, estos sectores minoritarios ya no monopolizan hoy el control del Estado como en los tiempos de la antigua Cuarta República; pero, por igual, despliegan todo su poder corruptor, para que la renta petrolera, sobre la que antes tenían control directo y completo, pase una parte a sus manos, bien infiltrando nuestras instituciones, bien comprando o pervirtiendo conciencias para apoderarse así de las divisas. Como consecuencia de este modus operandi, la espiral de importar barato y revender lo más caro que se pueda termina por engullir a todo nuestro pueblo, al costo de alimentar y robustecer a una burguesía parásita.

 

Digamos, entonces, que en el origen de la guerra económica existe una relación de complicidad entre la burguesía parasitaria y el funcionariado corrupto. Especulación, acaparamiento y desabastecimiento inducido, son apenas sus caretas más visibles. Pretenden inocularle a nuestro pueblo la creencia de que el modelo encarnado por la Revolución Bolivariana no sirve, lo que no encaja con la pujanza de esa misma burguesía parasitaria y sus riquezas exorbitantes. Se trata de la vieja sociedad de cómplices transmutada que no ha terminado de morir.

 

Alerta pueblo para las batallas que están pendientes del presente y del futuro. (Aplausos).

 

El teólogo de la liberación, el gran compañero Leonardo Boff, en su artículo titulado Hambre: los alimentos como negocios del año 2008, refiriéndose a la crisis alimentaria mundial que se había disparado como consecuencia de la rapacidad imperialista y el desplome de las economías de las grandes superpotencias, dice: “En el fondo, lo que más interesa es garantizar ganancias para los negocios, y lo que menos, alimentar personas. –Tratando de simplificar la explicación de fenómenos muy complejos que se dan en el mundo de las finanzas, de los commodities, del control de la producción alimentaria de nuestro planeta–. Si no se produce una inversión de este orden de cosas, por ejemplo, una economía sometida a la política, una política orientada por la ética y una ética inspirada por una sensibilidad humanitaria mínima, no habrá solución para el hambre y la desnutrición mundial”.

 

Veamos hacia nuestra Venezuela: ¿Cómo en tiempos de la barbarie más retrógrada, la derecha que hace vida en nuestro país, acudió al genocida expediente de tratar de someter y rendir a un pueblo mediante el hambre, cercenando sus sagrados derechos a la alimentación, acompañados y bajo la complicidad de la gran mayoría de los medios de comunicación privada, para los que la ética y el respeto a la condición humana no existen para nada?

 

A las mafias capitalistas y de diversos cuños, no les importa la alimentación de nuestro pueblo; tengamos conciencia plena para las batallas que vamos a dar y que estamos dando.

 

He prohibido expresamente a todos los órganos –como lo voy a explicar aquí– de administración de las divisas, entregar un solo dólar a ninguna empresa fantasma o que esté bajo sospecha de participar en este tipo de jugada financiera contra la República, pase lo que pase, para así tomar el control pleno y absoluto de la administración e inversión sana de las divisas de nuestra patria. Ellos chantajean, pegan gritos y dicen: “Si no me dan divisas, va a faltar tal cosa”. No va a faltar. Si en algún caso sucediera, se lo diría al pueblo para que nos entendieran mientras tomamos los correctivos necesarios y sustituimos a los bandidos. ¡Basta, compatriotas! Vamos con manos de acero, que no nos tiemble el pulso con ninguna decisión. Eso se está aplicando plenamente. (Aplausos).

 

A las mafias no les importa la alimentación de nuestro pueblo y esta es la razón por la que juegan con su paciencia, escondiéndoles los alimentos o vendiéndoselos a precios especulativos, como lo hemos demostrado suficientemente. Esto es un récord mundial, el 99% de los establecimientos que hemos visitado –más de 5 mil en este mes y medio, después de arrancada la ofensiva económica, camaradas– tienen precios especulativos, cercanos o superiores al 1.000%, sin justificación económica, ni los que traen los productos de afuera –que es más vulgar–, ni de los que venden de los productos hechos en Venezuela. Tenemos un expediente completo con más de 5 mil empresas, son los primeros pasos que hemos dado, seis semanas de ofensiva económica más o menos, ¿verdad, compañero García Plaza? (Asentimiento). (Aplausos).

 

Esta es la razón por la que juegan con su paciencia, escondiéndoles los alimentos o vendiéndoles a precios especulativos e inaccesibles, incluso para familias de mayor poder adquisitivo. Aquí no sólo estamos defendiendo a las familias de la clase trabajadora y obrera, al pueblo humilde; se ha demostrado que estamos empeñados en defender y ser el Gobierno de la clase media venezolana, trabajadora y honesta. (Aplausos).

 

Hemos hecho un gran esfuerzo –conocido por el país– para controlar los precios de todos aquellos productos de línea blanca, línea marrón, informáticos, etcétera, porque tenemos que consolidar la conciencia de esos establecimientos comerciales intervenidos porque, a veces, juegan al cuero seco: si lo pisas por un lado, por el otro se levanta. El que quiera respetar la ley y las reglas de juego de la sociedad para hacer sus actividades económicas, cómo no, como lo hemos demostrado tantas veces, bienvenidos, incluso cuentan con nuestro apoyo para el financiamiento y facilidades; pero el que quiera jugar al cuero seco, ya verá en las próximas semanas no habrá arrepentimiento –lo digo aquí–, el que siga jugando al cuero seco para robar al pueblo trabajador y a la clase media tendrá una respuesta muy contundente. (Aplausos).

 

De allí la necesidad de acentuar las sanciones, compañeros ministros, ministras, funcionarios, pueblo, diputados y Poderes Públicos, contra los que reincidan en los delitos de usura, de especulación y acaparamiento, quitándoles sus licencias, además de ser puestos tras las rejas, en consideración de que muchos de estos mismos personajes siguen dirigiendo sus tiendas desde la cárcel, tratando por igual de burlar las medidas y regulaciones económicas.

 

Gobernadores, gobernadoras, muchas gracias por todo el esfuerzo que han hecho en este frente de trabajo para la defensa de los derechos económicos de los trabajadores de la clase media y todo el pueblo; en las próximas horas, viene más trabajo, vamos con todo. Además, se hace necesario consolidar el control sobre los productos alimenticios y de primera necesidad. Es de conocimiento general que, mientras el Gobierno ataca por el lado de algunos servicios y productos, las mafias acaparadoras especulan con otros productos, alimentos, medicinas, etcétera, aplicando la citada teoría del cuero seco.

 

¿Cómo puede llamarse a un actor económico que, por ejemplo, esconde la leche para los niños lactantes? No puede existir eufemismo que edulcore el verdadero término con el que debe ser nombrado, es un criminal. “Vacilar sería perdernos”, digo con Bolívar. Este año debemos arreciar contra los factores apátridas empeñados en doblegar a nuestro pueblo, atacándolo en especial por el estómago.

 

Nada más iluminador, al respecto, que la Santa Palabra de nuestro Señor Jesucristo en Lucas 12: 15-21. Dice: “Entonces les dijo: Guardaos muy bien de toda avidez, pues no por estar uno en la abundancia, depende su vida de los bienes que posee. Luego les dijo esta parábola: Un hombre muy rico tenía una finca que le dio una gran cosecha. Y discurría para sí de esta forma: ¿Qué voy a hacer si ya no tengo dónde almacenar mis cosechas? Y añadió: Voy a hacer esto: derribaré mis graneros para edificar otros mayores; así podré almacenar allí todo mi trigo y mis bienes. Y diré a mi alma: Alma mía, ya tienes muchos bienes almacenados para muchos años; ahora descansa, come, bebe y pásalo bien. Entonces le dijo Dios: ¡Insensato! Esta misma noche te van a reclamar tu alma y todo lo que has preparado, ¿para quién va a ser? Así sucederá con aquel que atesora riquezas para sí, pero no se hace rico ante Dios”. Palabra del Señor. (Aplausos).

 

Tiene una base espiritual muy profunda en todas las religiones, aquí la mayoría somos católicos y cristianos, también tenemos hermanos musulmanes a los cuales amamos profundamente, seguramente habrá hermanos  judíos, están nuestros hermanos indígenas que tienen los dioses en la tierra, en la Pachamama. (Aplausos)

 

Igualmente, acudamos a la palabra del Antiguo Testamento (Proverbios del 11:26): “Al que acapara  el grano, el pueblo lo maldecirá.” Era un poco más severo que todos nosotros,  siempre nos lo recordaba el Comandante Chávez, la severidad de las sagradas escrituras y del cristianismo, y el que tomó el látigo, Jesús de Nazaret, para sacar  a los mercaderes que utilizaban el templo y utilizaban la fe del pueblo.

 

 Repito, Antiguo Testamento (Proverbios del 11:26): “Al que acapara  el grano, el pueblo maldecirá; pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende” Es decir, del que lo recupere, del que se lo entregue al pueblo. 

 

Que entonces, no nos tiemble el pulso a la hora de combatir con todo el peso de la Ley, a los que acaparan o especulan con el pan nuestro de cada día o con cualquier otro producto necesario para el consumo de la familia venezolana. (Aplausos)

 

Ya el Tribunal Supremo de Justicia ha culminado su trabajo y en las próximas horas saldrá en Gaceta Oficial, y será Ley de la República, la Ley Habilitante de Precios Justos, que establece las normas para la ganancia máxima del 30% en todas las actividades económicas.

 

(Corean consignas).

 

Igualmente, quiero anunciar que la Superintendencia de Precios Justos  se crea en esta Ley, el cual es un poderoso instrumento en donde vamos a fusionar, para expandir sus capacidades de trabajo, al Sundecop y al Indepabis, en una sola y poderosa Superintendencia de Costos, Ganancias y Precios Justos.

 

 He decidido nombrar como Presidenta de la Superintendencia de Precios Justos a la compañera Ministra de la Mujer, Andreína Tarazón, para que conduzca esa institución. Igualmente, voy a designar como Intendente  de Cálculos de Costos y Ganancias, a la compañera economista Karlin Granadillo, para que acompañe en el equipo a Andreína. También voy a designar al Mayor General de la Guardia Nacional, Luis Alfredo Motta Domínguez, al quien incorporo nuevamente en situación de actividad, como Intendente  de Precios Justos, para que vaya al frente de la batalla. (Aplausos)

 

Un millón de inspectores, todo el pueblo inspector: Milicia, Guardia Nacional, pueblo organizado, comunas. Una poderosa Superintendencia de Precios Justos. Unión cívico-militar.

 

 Un Mayor Militar de la República para que trabaje junto al órgano superior de defensa popular de la economía. Estamos creando nuevas instituciones para estar a la altura  de la batalla por la felicidad del pueblo, por su desarrollo económico, por su vida.

 

Aquí estoy viendo a una hermana de Cilia y tengo que decir que Cilia no me acompaña en el día de hoy, todas las mujeres al mismo tiempo mueven la cabeza ¿Por qué no está Cilia?  La dejaste en la casa cocinando. Frente de Defensa de las Mujeres. Cilia está superando una situación de salud, le dio lechina y entonces tiene que cuidarse. Yo la estoy cuidando en la noche, en la mañana, en la madrugada y desde aquí le envío un abrazo, un beso y todo mi amor. Ella está recuperándose, va bien en su proceso de recuperación, y no ha podido estar conmigo. Veo en las miradas de ustedes, las mujeres, la pregunta: ¿Y dónde está Cilia? Va a recuperarse. Ella me dijo: “Me saludas desde allá”. Orden cumplida,  si no la cumplo ¡ay papá!

 

Quiero felicitar al  Consejo de Ministros por tremendo esfuerzo durante el año 2013: Gobierno de Calle e inspecciones. Tremendo esfuerzo en medio de la lucha permanente, la honestidad, el trabajo y la unión cívico-militar.

 

Y en esto yo llamo a una lógica apegada la buena voluntad del venezolano, de la venezolana y de los hombres y mujeres que viven en nuestra tierra. Los compañeros que estuvieron en las inspecciones, le decían a los comerciantes: Si usted sabe que hay una jornada, una ofensiva económica para regularizar y lograr los equilibrios que permitan precios justos, adecuados, ¿por qué sigue especulando? ¿por qué espera que le lleguen 15 días después? porque de que vamos a llegar, vamos a llegar hasta el último punto del territorio nacional.

 

Tenemos que ir a un nuevo orden económico interno. Cuando hablamos de precios justos, compañeros de la oposición, es el precio que realiza la ganancia necesaria para el mantenimiento y la reposición de toda la actividad económica al que se dedica ese actor o esa unidad económica, sea comercial pequeña, mediana, mínima, grande, gigante, industrial, de intercambio.

 

Los precios justos pasan por los costos, su correcto establecimiento, el cálculo de ganancias moderadas, que ahora no excederán del 30%, y eso no desestimula la inversión, no es verdad, porque si no, no hubiera inversión en ningún país del mundo. Ya sobre ese tema hablamos bastante, inclusive, en esta tribuna.

 

Así que son precios justos, por qué usted va a esperar, querido compatriota, para ajustarse a precios justos ¡Por el amor de Dios! si no le vale la ley del hombre en la tierra, que le valga la ley de Dios entonces, porque de aquél no se podrá esconder jamás. Por eso es que los capitalistas tienen que rezar mucho y arrepentirse para poder llegar allá, en donde está el reino de los cielos, el reino del socialismo, el reino de la humanidad justa.

 

Así que vamos a prepararnos con la Superintendencia, los nuevos órganos que hemos creado, ajustando de manera unitaria, eficiente, un plan, porque con esta Ley vamos a un proceso profundo estructural de establecimiento de los costos reales, de las ganancias y de los precios justos, priorizando por los productos -valga la expresión- y los servicios de primera necesidad más importante para el pueblo, priorizando por allí en lo fundamental.

 

Al llegar a este punto, necesario es que nos llamemos a la reflexión sobre un asunto de veras crucial. Hemos tomado un conjunto de medidas contra la especulación y la corrupción, que si bien fueron diseñados para proteger a nuestro pueblo, no dejan de ser salvaguarda de las reglas del real y verdadero juego capitalista, respecto a los márgenes de ganancia.

 

Yo sé dónde estoy parado, para aquellos que me subestiman desde la ultraizquierda o desde la ultraderecha, yo sé dónde estoy parado. Aquí está parado un socialista, un revolucionario comprometido; sé lo que estoy haciendo para cada fase del desarrollo económico. (Aplausos).

 

Cierto que preservan la capacidad adquisitiva de las grandes mayorías pero, lamentablemente, las mismas no dejan de tener, hasta el sol de hoy, todas las características del más funesto consumismo, que es uno de los problemas graves que tenemos y que debemos enfrentar dentro de una nueva cultura del trabajo. Tenemos que abolir la esclavitud ontológica natural a la que ha estado sometido nuestro pueblo, como consecuencia de la generación de un comprar por comprar, de un consumir por consumir, herencia del “tá barato, dame dos”, de los años 70 y de la explotación de la cultura consumista vinculada a la expansión de la riqueza petrolera.

De allí la imperiosa exigencia de centrar nuestra economía en la producción, que no es otra cosa que concentrarnos, los venezolanos y las venezolanas, en sí y para sí como creadores y no como simples consumidores, tal y como ocurre en una sociedad dominada por el mercantilismo y el consumo. Construyamos una cultura del trabajo, superemos el consumismo como desviación social y echemos una sólida base para el Socialismo del Siglo XXI, que debe ser la Venezuela Potencia.

 

En este sentido, tiene plena vigencia estas palabras, en los años 70, del gran Alfredo Maneiro: “…la Revolución no solo es un bistec en cada mesa, ni mucho menos un televisor en cada cuarto y en absoluto un carro en cada puerta, la revolución es sobre todo un cambio en las relaciones humanas”. (Aplausos).

 

Sin embargo, convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, en lo económico y en lo político, dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, tal como está escrito por la mano de nuestro Comandante en el Plan de la Patria, es un reto inmenso que, necesariamente, debe partir de la comprensión plena y crítica de la realidad venezolana actual, sobre todo cuando consideramos que estamos aún en el curso de un proceso de transición hacia el socialismo.

 

Nosotros tenemos clara esa realidad y qué mejores palabras para perfilarlas que las del compañero, profesor Jorge Giordani: “Las condiciones iniciales en que se plantea la direccionalidad socialista para el país, están ancladas en una producción capitalista subdesarrollada y dependiente, con un contenido rentístico que deriva del potencial de recursos naturales de los hidrocarburos. Esto es la renta petrolera, que viene a ocupar un lugar importante dentro de la generación de riqueza y las posibilidades de distribución. La dinámica económica, dependientes de los centros de poder mundial, debe ser superada con políticas autónomas y soberanas, en cuanto al uso de los recursos energéticos tan vitales para mantener un nuevo modelo”.

Quienes estamos convencidos de la vía venezolana hacia el socialismo…

 

(Dirigen comentarios al Presidente de la República, Nicolás Maduro)

 

Una expresión de los 70, ¿verdad? Orángel no estaba en esa expresión de los 70. ¿Quién militaba?, ¿quién decía eso de “vía venezolana al socialismo”? (Comentarios). Teodoro, ¿se acuerdan?

 

Aquí está Fidel, fundador y dirigente del MAS, Fidel Vásquez. (Comentarios). Giordani fue teórico de la revolución y el socialismo.

 

Quienes estamos convencidos de la vía venezolana hacia el socialismo, entendemos perfectamente lo que significa y lo que nos va a costar hacer de la economía venezolana una fortaleza sustentada en la promoción de las fuentes de trabajo, en la diversificación de nuestros emprendimientos productivos, en la aportación de valor agregado a nuestros bienes y en la socialización de los modos y los medios de producción.

 

Se trata de la construcción del poderío económico de Venezuela como potencia energética, agroalimentaria e industrial, desde ya y a futuro, que obliga a consolidar los avances en cuanto al desarrollo del marco normativo y de la política de inversiones soberana para que la riqueza nacional esté al servicio de la vida de nuestro pueblo y de la construcción de un mundo de justicia y paz.

 

Así está exactamente escrito en el Plan de la Patria y, cueste lo que nos cueste, hacia allá avanzaremos con firmeza junto a nuestro pueblo. No les quepa a nadie, ni a la ultraizquierda, ni a la ultraderecha, ni a la ultraultrosa, la menor duda. (Aplausos).

 

Este Gobierno, como lo hemos demostrado a lo largo de 14 años, primero con nuestro amado Comandante Chávez y ahora con sus hijos e hijas, no elude sus responsabilidades. El panorama expuesto hasta ahora implicará con urgencia, por una parte, alcanzar el equilibrio de nuestro sistema económico.

 

Estaba reunido, antes de venir para acá, revisando un conjunto de propuestas que voy a anunciar, de acciones, con el Vicepresidente para el Área Económica, Rafael Ramírez, y el Vicepresidente Ejecutivo, compañero Jorge Arreaza, trabajando esto: el Plan de los Equilibrios Necesarios, los 7 equilibrios necesarios para el nuevo orden económico interno en función de transitar, de verdad, verdad, el camino hacia un socialismo nuestro, venezolano, latinoamericano, del siglo XXI, que en el campo económico es productivo, diversificado, integrado al continente.

 

El panorama expuesto hasta ahora, implicará con urgencia, por una parte, alcanzar el equilibrio en nuestro sistema económico, librando de todas las formas la especulación y el acaparamiento, una tarea vital, atacando con dureza y con ley a los bandidos; y por la otra, profundizando políticas de inversiones que nos permitan seguir fortaleciendo la capacidad productiva nacional y el valor transformador del trabajo.

 

Inversiones que garantizamos, queridos compatriotas del mundo, Venezuela es un país perfecto y especial para que los inversionistas de todo el mundo vengan a trabajar con nosotros, a traer tecnología, a compartir el trabajo y, sobre todo, a compartir la prosperidad futura.

 

Solo en esta medida estaremos cumpliendo con nuestro Comandante Eterno, cuando nos manifestaba que tiene que haber una revolución política, tiene que haber una revolución económica también, pero la esencia de la revolución es lo social, la conformación de una nueva sociedad o cuando, con mayor precisión, nos alertaba al pensar que hay que politizar la economía y también hay que socializar a la política, ya que esta debe colocar por delante los grandes intereses de la sociedad. 

Por eso estamos convencidos que, ante la desestabilización que han pretendido aplicar quienes desean el desastre económico, debemos potenciar la industrialización de carácter socialista, grandes, medianos y pequeños, en diversas formas de asociación e inversión; grandes, medianos y pequeños emprendimientos productivos son fundamentales para lograr la soberanía que requerimos.

 

El modelo venezolano y el papel que tiene, el emprendimiento y la combinación de pequeños y medianos desarrollos industriales hay que irlo afinando. Es urgente afianzar una industria nacional si queremos conservar y profundizar la estabilización del proceso revolucionario.

 

En este sentido, tenemos que recordar la reflexión del apóstol bolivariano, José Martí: “Industria Nacional no es el provecho de algunos industriales aislados, es el desarrollo progresivo de fuerzas trabajadoras de la Nación aplicado a la elaboración de productos”. Hace 100 años o un poco más, nos decía esta reflexión.

 

Ciertamente, la guerra económica no ha terminado y los eternos enemigos de la Revolución Bolivariana seguirán haciendo lo imposible para mantener sus privilegios y seguir burlándose de la sociedad toda, pero, y les repito algo que siempre les dijo nuestro Comandante Eterno, no han podido con nosotros, no podrán con nosotros y que les quede claro otra cosa, nunca más la burguesía parasitaria volverá a tener el control del poder y del Estado. (Aplausos)

 

Quiero, a este nivel, hacer un conjunto de anuncios. Aquí tengo un documento muy importante que estamos perfeccionando, de los 7 equilibrios económicos del Plan de Acción 2014, para la constitución de un nuevo orden económico rumbo al Socialismo. He definido el tema del desarrollo económico como el frente principal de la Revolución, es el frente principal de trabajo, de construcción para los próximos 5 años y más.

En ese sentido, hemos estado evaluando, primeramente, el plan y el equipo. En cuanto al equipo voy a hacer algunos anuncios de conformación en función del Plan de Desarrollo que hemos venido priorizando.

 

Quiero anunciar, en primer lugar, la ratificación como Viceministro de Economía, como conductor central y Jefe del Gabinete Económico, al compañero Rafael Ramírez Carreño, quien seguirá al frente de sus funciones en Pdvsa y en el Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería, concentrado en la conducción económica del equipo. (Aplausos)

 

Igualmente, anuncio que voy a fusionar el Ministerio de la Banca Pública y el Ministerio de Economía y Finanzas, para concentrar esfuerzos en la construcción del nuevo modelo financiero que haga viable todas estas inversiones que se necesitan y que haga viable la expansión de un sistema financiero al servicio de la Patria, de su estabilización y de su fortalecimiento cada vez más y para ello voy a nombrar como Ministro de Economía y Finanzas, fusionando estos dos ministerios, al compañero Marco Torres, quien hoy viene siendo el Ministro de la Banca Pública.

 

Y voy a proponer al compañero Nelson Merentes para que regrese al Banco Central de Venezuela, con su fiel conducción y el conocimiento que nos ha demostrado en estos años. Compañero Nelson Merentes, gracias por todo el esfuerzo de estos meses, ahora va al trabajo del Banco Central de Venezuela.

 

Igualmente, en el conjunto de decisiones que estamos trabajando ya, ustedes saben que con la primera Ley Habilitante, creé el Centro Nacional de Comercio Exterior y he decidido iniciar un proceso para absorber a Cadivi a ese Centro Nacional de Comercio Exterior y reestructurar todos los mecanismos de acceso a las divisas, como ya se están estructurando de una nueva manera, para facilitar, acelerar, esos procesos complejos.

 

En función de pasar al Centro Nacional de Comercio Exterior todas las funciones que hoy cumple Cadivi, he designado como Presidente al compañero Alejandro Fleming para que asuma la conducción de esta institución y Cadivi va a desaparecer. El Centro Nacional de Comercio Exterior con sus nuevos mecanismos de control y de garantía de administración correcta de las divisas, asume plenamente como autoridad de control central.

 

En ese sentido, vamos a mantener el dólar de la República Bolivariana de Venezuela a 6,30 durante todo este año y bastante tiempo hacia adelante, y vamos a fortalecer el Sistema Complementario de Divisas, Sicad. Son dos sistemas que se combinan perfectamente. Con los mecanismos que hemos creado del Plan General de Divisas para el 2014, ya elaborado por la Vicepresidencia Económica, con todos los mecanismos para administrar correctamente, con el Plan Nacional de Importaciones, Venezuela tiene los recursos en divisas suficientes para mantener la fortaleza de 6,30; pero además, para aplicar sistemas complementarios que, como ustedes saben, fueron creados con el objetivo de abatir, de derrotar, el llamado dólar paralelo, que ha sido creado como parte de los mecanismos perversos para perturbar la economía, para hacer guerra a la economía.

 

Vamos a seguir combatiéndolo, lo vamos a abatir, y el Sicad va a cumplir, e inclusive, hoy lo estuvimos viendo, y mañana o pasado mañana, porque vamos a tener varias reuniones con el Vicepresidente de Economía, el compañero Rafael Ramírez, y se podrá anunciar el aumento de un conjunto de inversiones y cuotas para el sistema Sicad; ir fortaleciendo mecanismos que logren el equilibrio en la administración, inversión, de las divisas que la República tiene, es lo más importante.

 

En ese sentido, el compañero Alejandro Fleming asume plenamente el Centro Nacional de Comercio Exterior con el nuevo mecanismo de la firma del contrato de fiel cumplimiento y con el nuevo mecanismo de control previo y posterior, que ya se están implementando en el Centro Nacional de Comercio Exterior. Yo lo felicito, compañero Alejandro Fleming, porque realmente no es fácil entrarle a la creación de nuevos mecanismos.

 

Le he pedido al compañero José Salamat Khan que se encargue del Ministerio del Poder Popular para el Comercio, para que, con toda su experiencia como economista y luchador social, asuma la responsabilidad de la cual voy a liberar al compañero Alejandro Fleming para que éste se concentre, única y exclusivamente, en sus funciones del Centro Nacional de Comercio Exterior y toda la administración de las divisas, que es un tema central, compañeros. Limpiar, equilibrar, administrar, invertir correctamente, es un esfuerzo vital dentro de los objetivos que nos estamos proponiendo.

 

Igualmente he aprobado, el Vicepresidente de Economía lo expondrá, el Plan Nacional de Importaciones para el primer trimestre del 2014. Este es un nuevo instrumento para ir simplificando, sincerando, las inversiones que hace la República Bolivariana de Venezuela para el funcionamiento de su economía y para el funcionamiento de la sociedad.

 

Gracias a ustedes compañeros de la Asamblea Nacional por aprobar la Ley Habilitante. Perdón, estaba dando las gracias hacia donde no era; pero ustedes también participaron en el debate (Risas), algunos querían votar a favor de la Habilitante, si hubiera sido el voto secreto hubiéramos sacado como 130 votos (Risas). ¿Verdad, Diosdado? Fácil, dice Diosdado. La próxima lo hacemos secreto.

 

Igualmente, anuncio que por Ley Habilitante voy a hacer una modificación sustancial de la Ley contra los Ilícitos Cambiarios, a fin de permitir que los sectores privados puedan ofertar divisas en los mecanismos de los sistemas complementarios de adquisición de divisas, cosa que ya estamos implementando en turismo e inversiones petroleras. Eso debe aportar, sin lugar a dudas, un flujo importante para la conformación, en una primera etapa, de un nuevo sistema cambiario.

 

Vamos a hacer un nuevo sistema cambiario que proteja la economía, administre correctamente las divisas, genere nuevas fuentes de divisas y le dé estabilidad y equilibrio al desarrollo de la economía y a todas las potencialidades.

 

Además les hago un llamado a todos los empresarios, nacionales e internacionales que estén invirtiendo o no en Venezuela, para que se pongan las pilas porque tenemos un plan innovador. Decía el compañero Jorge Arreaza: Les hago un llamado a todos aquellos venezolanos que tengan en distintas ramas algún aporte o innovación que hacer al país. Vamos a convocarlos para un plan nacional de facilidades, inversión y desarrollo económico; además, con el Fondo Nacional que tenemos Mercosur-ALBA podemos iniciar un agresivo proceso de inversiones en áreas vitales.

 

Hemos definido 11 motores productivos para nuestra economía, con los cuales vamos a arrancar en una ofensiva de inversiones, trabajo y asociaciones de empresas mixtas de diverso índole, y tratan lo siguiente: el sector petróleo, petroquímica, construcción… En estos tres ya tenemos una experiencia y un avance tremendo, gigantesco. ¿Cuántas cosas se han hecho en la Gran Misión Vivienda Venezuela, solo por nombrar una? Aunque la construcción va mucho más allá. Llamo a todos los constructores de este país, vengan a trabajar en las mejores condiciones que podamos convenir en función del desarrollo y del interés económico del país.

 

Petróleo, petroquímica, construcción, industria, agropecuaria, agroindustria…

 

Me decía el diputado Gaviria que tienen una propuesta. Bienvenido, le tomo la palabra. Recuerdo que hace tres años el diputado Hiran Gaviria le hizo una propuesta al Comandante Chávez. Muy pronto haremos una reunión con los sectores que usted viene insistiendo, los cuales tienen una propuesta. Vamos a escucharlas y a ponernos de acuerdo, aunque sea por el país, más allá de las diferencias políticas, vamos a ponernos de acuerdo para producir más alimentos para el país y desarrollar la agroindustria; vamos a entreayudarnos y no a entredestruirnos. Usted seguirá siendo un calificado dirigente de la oposición venezolana, no le quita nada, a menos que caiga en chantajes de si los traicionó. No, no, no nos sintamos así. Yo no caigo en chantajes de la ultra, aprendimos de Chávez a tener la firmeza en las convicciones y si tenemos que sentarnos para trabajar con alguien que adversa políticamente nuestro proyecto, nos sentamos, lo importante al final es el resultado. (Aplausos). Diferencias seguiremos teniendo, como se lo dije a los alcaldes, gobernadores y diputados de la Asamblea Nacional cuando fueron para allá la semana.

 

Petróleo, petroquímica, construcción, industria agropecuaria, agroindustria, manufactura, turismo…

 

Andrés Izarra, de turismo, tiene gripe porque fue al concierto en Barquisimeto. El turismo va volando. ¿Cuántas cosas se están haciendo hoy por hoy? ¿Cuántas cosas podemos hacer para convertir a Venezuela, primero, en una potencia turística nacional para que, nosotros los venezolanos, podamos disfrutar? A la Gran Sabana no le cabía un alfiler ahora en diciembre; Mochima, Morrocoy, Margarita, Mérida, “Furrial York”.

 

Petróleo, petroquímica, construcción, industria agropecuaria, agroindustria, manufactura, turismo, textil, minería, comunicaciones y alta tecnología en general. Hemos definido estos once motores –no quiere decir que están excluidos los demás sectores–, aquí vamos a concentrar toda nuestra fuerza de trabajo, inversión, atención, decisiones y apoyo, tenemos toda la voluntad para hacerlo y aprender lo que haya que aprender porque Venezuela nunca ha sido una potencia económica; así que tenemos que aprender y estudiar bastante de los modelos exitosos que han existido. Nosotros estudiamos mucho el modelo chino, quince años, y lo que falta Berrizbeitia, porque hay que desarrollar un modelo propio con nuestras potencialidades y posibilidades. Jamás nos sentimos en la prepotencia de creernos listos, aprendidos; ahora es que falta para terminar de conseguir la fórmula permanente y exitosa del desarrollo nacional.

 

Aquí tenemos otro conjunto de elementos en el que estamos trabajando, uno de ellos es reducir el sobrecalentamiento en el consumo y el exceso de liquidez con una política especial para seguir ampliando el ahorro nacional.

 

Tengo que decir que las medidas que iniciamos entre noviembre y diciembre para estimular el ahorro han sido altamente exitosas y tenemos un conjunto de decisiones –que no voy a ampliar el día de hoy porque van a ser objeto de una sesión de trabajo especial– y anuncios del equipo económico que vamos a desarrollar en una jornada los próximos días.

 

Así que este equipo debe trabajar como equipo, los compañeros que hemos designado, incluyendo a Andreína Tarazón, que no solamente por ser una joven dirigente es Ministra del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, sino porque ha hecho grandes aportes a la configuración y al estudio en el proceso de conformación de la ley en los equipos especiales que conformamos. De manera especial, ella va a seguir siendo Ministra del Poder Popular para la Mujer porque desde su puesto de lidereza, junto a los movimientos de mujeres, sean las protagonistas y estén en el epicentro de la lucha por el establecimiento del nuevo modelo económico a través de esta tremenda Ley de Precios Justos. Juventud y mujeres, vamos a llamarlos para conformar ese nuevo modelo. (Aplausos).

 

Hay que resaltar que en diciembre de 2013 fue aprobado por esta Asamblea Nacional el Plan de la Patria, Segundo Plan Socialista de la Nación, y ya es Ley de la República. En realidad y en verdad es la carta de navegación que trazó nuestro Comandante Hugo Chávez para los próximos seis años y para muchos años más.

 

He dicho muchos años más. Aclaro, porque a los cinco grandes objetivos históricos contenidos en el Plan no podemos fijarle límites temporales para su plena realización, seis años son del todo insuficientes para cumplirlos a cabalidad; pero en seis años sí que podemos avanzar por el camino que nos abren estos cinco grandes objetivos históricos que Chávez trazara con mano maestra. Es el camino hacia la Patria real y verdaderamente libre y soberana, real y verdaderamente independiente.

 

Es, digámoslo como el inmenso Alberto Arvelo Torrealba, un camino que anda, muchos caminos que andan, es el camino por el que debemos marchar a paso de vencedores, es el camino, nuestro camino, la vía venezolana el Socialismo. Ésta es la carta de navegación para dejar de vivir en el simple reino de la necesidad, el tránsito glorioso para pasar a vivir en el reino de la libertad. De tal envergadura es el legado que nos dejara en el Plan de la Patria el Comandante Hugo Chávez.

 

En cada una de las etapas de su iluminosa vida de lucha, el Comandante siempre partió con su proyecto. Su fecundo legado en el terreno de las ideas se expresa a través de un acumulado histórico de proyectos, que se manifestó inicialmente en aquellos documentos que todavía siguen siendo de consulta obligada para nosotros: el Libro Azul que se lo regalé a los compatriotas que asistieron a Miraflores a las distintas jornadas y trajimos hoy –ojalá, ya se los hayan colocado en sus sillas, a cada uno, como regalo de año nuevo- ¿si lo tienen? (Asentimiento).¿los chocolates también? Esos se los llevó el diputado Edgar Zambrano.

 

El Libro Azul es extraordinario para entender la forma de convivir en paz, compatriotas de la oposición, es entendernos a profundidad. El Libro Azul y la Agenda Alternativa Bolivariana -que no la tengo aquí- están proyectados hacia el horizonte futuro en el Proyecto Nacional Simón Bolívar, el primer Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social 2007–2013. Un proyecto de largo alcance y de largo aliento.

 

El Plan de la Patria principia por ser un plan social que dignifica en cuerpo y alma las grandes mayorías de nuestro pueblo. No es un plan tecnocrático, de esos que acaban por entronizar a los grupos de poder y mafias que por siempre dominaron el escenario político venezolano, no es un “constructor,” que como tal, tan solo demanda la presencia de nuestros hombres y mujeres como simple datos estadísticos.

 

Vayamos de nuevo a las páginas del Plan de la Patria: “En el próximo período de Gobierno Bolivariano y Socialista seguiremos moldeando un sistema de relaciones sociales de producción, sustentado en los valores del saber y del trabajo al servicio de la satisfacción plena de las necesidades humanas de nuestro pueblo: alimentación, agua, electricidad, vestido, vivienda y hábitat, transporte, salud, educación, cultura y ciencia y tecnología.”

 

Chávez nos coloca ante el desiderátum  del necesario quiebre de lo que aún se resiste a toda transformación y transustanciación, para mejor expresar con esta categoría de García Bacca, que define el propósito de un cambio a fondo de sustancia más allá de meras formas ¿Cuántas veces nos reflexionó el Comandante sobre este concepto? De modo que una real y verdadera transustanciación de las relaciones sociales, pasa por desarrollar el papel protagónico de la clase obrera en los planes de desarrollo de las unidades de producción económica, pasa por un dominio paulatino de los espacios de producción y desarrollo de la nueva economía. Estamos hablando de una democracia socialista, de una democracia verdaderamente revolucionaria.

 

Hemos hablado de la democracia revolucionaria, no es ésta una revolución democrática ¡No! No es lo mismo hablar de revolución democrática, que de democracia revolucionaria, nos decía nuestro Comandante, y luego afirmaba: “El primer concepto tiene un freno como el caballo, es revolución, pero es democrática. Es un freno conservador. El otro concepto es liberador, es como un disparo, es como un caballo sin frenos, democracia revolucionaria, democracia para la revolución.” Palabras de nuestro Comandante Supremo del 13 de enero de 2006.

 

La base fundamental para este tipo de democracia, según el gigante, radica en la fórmula pregonada por nuestro Libertador Simón Bolívar en Angostura: “Mi opinión es, legisladores, que el principio fundamental de nuestro sistema depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela (…)”

 

En Venezuela hemos seguido este camino y creemos que la cuestión de la igualdad se decide en el terreno de las condiciones y no sólo en el de las oportunidades, de allí la necesidad de la transición al socialismo. El establecimiento de las condiciones que garanticen la irreversibilidad a nuestro proceso inédito, traspasando la barrera del no retorno, a conciencia de que los primeros objetivos ya han sido alcanzados, toma del poder, defensa de la victoria y reconquista de la independencia nacional.

 

En el Libro Azul el Comandante Hugo Chávez fijaba una temporalidad para la transformación de la Patria –aquí está– casi las palabras de un profeta, el Mayor Chávez (año 90, 91) antes del 4 de febrero de 1992. Para los más jóvenes: Chávez, el Libro Azul: “El Proyecto Nacional Simón Bolívar propone la fijación de un horizonte de tiempo máximo de 20 años, a partir del comienzo de las acciones transformadoras de la situación inicial para que los actores y las acciones se ubiquen en el objetivo estratégico”.  20 años pasaron desde el 4 de febrero del año 92 hasta el año 2012, donde nos ubicamos en el objetivo estratégico del Plan Nacional Simón Bolívar, ya recuperada la Independencia, ya establecido un nuevo modelo social, ya establecido un nuevo modelo político de democracia protagónica del pueblo.

 

Hoy los actores y las acciones se han ubicado en el objetivo estratégico, que no es otro que completar la Independencia definitiva de Venezuela, y ahora, consolidar la Patria Bolivariana y Socialista con la entrañable e imborrable presencia de nuestro Comandante, con su espíritu de amor y lucha, debemos darle perpetuidad y profundización a la revolución que bajo su mando hemos forjado en estos 14 años, démosle riguroso cumplimiento a este Plan de la Patria 2013–2019, para honrar activamente su viva, alta y clara memoria.

 

Hacemos nuestro el convencimiento inicial del Comandante, cuando redactó su propuesta programática para esta nueva etapa de la vida republicana de Venezuela, hoy ya felizmente convertida, gracias a ustedes, queridos legisladores y legisladoras, en Ley la República.

 

Recordemos sus palabras: “Al presentar este Programa, lo hago con el convencimiento de que sólo con la participación protagónica del pueblo, con su más amplia discusión en las bases populares, podremos perfeccionarlo desatando toda su potencia creadora y liberadora”.

 

Bien podemos decir, entonces, que es el pueblo el que le dio forma definitiva al testamento de nuestro gigante, es el pueblo quien protagonizó indiscutiblemente el tránsito y la transición del Programa de la Patria al Plan de la Patria, es el pueblo que dio una nueva y hermosa demostración de que, todos y todas, juntos y juntas, seguimos siendo Chávez”. (Aplausos).

 

Si revisamos con honestidad y talante crítico el devenir político venezolano, desde la creación de la República hasta nuestros días, encontraremos que jamás se había concebido un proyecto que hubiese sido considerado con tanta claridad y de manera tan orgánica al pueblo, que hubiera considerado al pueblo como el real y verdadero protagonista histórico de la vida nacional.

 

Es por eso que en realidad, Comandante, este proyecto que tú nos dejaste se ha hecho pueblo, se ha hecho tierra, se ha hecho realidad. (Aplausos).

 

Quien les habla no ambiciona otra cosa que cumplir con la misión que me encomendara nuestro Gigante, la he venido cumpliendo y la seguiré cumpliendo por amor a su obra, por amor al pueblo y a nuestra Patria. Hemos venido cumpliendo, estamos cumpliendo; aquí ahora tenemos la hoja de ruta que nos trazara, convertida en ley de la República; aquí está la encarnación de un sueño y de un proyecto fruto de mil batallas; aquí esta el rumbo cierto trazado por su mano y alimentado por la savia de nuestro pueblo, sentido y razón de nuestra historia. Tal como fue creada esta carta de navegación, así la haremos cumplir para que la Patria siga ardiendo en llamarada perpetua, en fuego sagrado. (Aplausos).

 

Tantos años al lado de nuestro Comandante, conociendo sus desvelos y preocupaciones, sabiendo lo que cruzaba por su alma al momento de escribir su programa de Gobierno, admirando su amor infinito por nuestra Patria, hoy nos hace contar con la suficiente fuerza moral y capacidad política para hacer realidad todo cuanto contienen su legado y su testamento, todo cuanto contiene este Plan de la Patria, que nadie lo dude. El poder constituido, y me hago enteramente responsable de lo que voy a decir, tiene que estar claro de nuestra subordinación al poder real, al Poder Popular, al poder constituyente, al poder instituyente; el proceso constituyente no ha terminado y este Plan de la Patria lo demuestra con creces.

 

Proceso constituyente, que en este año cumple 15 años de la Asamblea Nacional Constituyente; proceso constituyente que equivale, para nosotros, la revolución permanente, la revolución popular, la renovación de todo, siempre y en todo. Este Plan se fundamenta en el principio de continuidad de este proceso, en la convicción irrenunciable de que no tiene fin previsto, tiene objetivos a alcanzar.

 

Quiero referirme ahora a unas palabras del Comandante que se hallan en la presentación de este Plan y que son muy importantes para entender el rumbo al socialismo que mantenemos y que vamos a lograr. Con lucidez y realismo nos advierte: “No nos llamemos a engaño: la formación socioeconómica que todavía prevalece en Venezuela es de carácter capitalista y rentista”.

Aquí hay testigos: Elías Jaua, Diosdado Cabello –a los que puedo ver ahorita aquí–, Jorge Rodríguez, Rafael Ramírez, Ricardo Menéndez, varios, y cuántas veces el Comandante fue sobre este texto para dejarlo como expresión exacta de su pensamiento, como gran conductor, genial conductor, sabio conductor, de la primera Revolución  Socialista del Siglo XXI, Hugo Chávez.

 

“No nos llamemos a engaño: la formación socioeconómica que todavía prevalece en Venezuela es de carácter capitalista y rentista. Ciertamente, el socialismo apenas ha comenzado a implantar su propio dinamismo interno entre nosotros. Éste es un programa precisamente para afianzarlo y profundizarlo; direccionado hacia una radical supresión de la lógica del capital que debe irse cumpliendo paso a paso, pero sin aminorar el ritmo de avance hacía el socialismo”.

 

Aquí están sus palabras, su lenguaje, su pensamiento, la precisión de los conceptos; allí está nuestro gran reto y nuestro gran desafío.

 

¿Cómo comenzamos a superar definitivamente la formación socioeconómica que aún prevalece? Y vale la pena preguntarnos también con radical honestidad, ¿por qué prevale dicha formación tras 14 años de Revolución Bolivariana?

 

Igualmente, si el socialismo apenas ha comenzado a implantar su dinamismo interno entre nosotros, ¿cómo hacemos para acelerar el cambio metabólico que entraña la vía venezolana al socialismo?

 

Decía nuestro Comandante, ¿verdad, Elías?, ¿dónde está el socialismo, Elías? Cuando Elías, como Vicepresidente, le mandaba puntos de cuenta, propuestas, cosas, él se preguntaba dónde está el socialismo aquí. Teníamos que encerrarnos a estudiar para dar respuestas certeras, casi siempre fallábamos. No, mentira, aprendimos mucho.

 

 Dicho del buen venezolano: Nadie se las sabe todas a la hora de construir el socialismo. Repito, dicho del buen venezolano chavista: Nadie se las sabe todas a la hora de construir el socialismo. Un poco de humildad para algunos sabios que hay por allí, por favor. (Aplausos).

 

(Dirigen frases al Presidente de la República)

 

 Lo que pasa es que quedé lesionado del juego de béisbol, un desgarre en la pierna derecha después de haberle pichado al “Potro” Álvarez una curva, pero la televisión de la burguesía me censura y no saca la curva porque ponché al “Potro” Álvarez.

 

(Dirigen frases al Presidente de la República)

 

Buen mérito, me dicen, pero también ponché a Magglio Ordóñez con la misma curva, eso sí es merito. Palabras mayores dice Diosdado. (Risas).

 

Bien, dicho del buen venezolano: Nadie se las sabe todas a la hora de construir el socialismo. El socialismo, como bien decía Rosa Luxemburgo, es un territorio nuevo y ello significa, en términos bien concretos, tener que enfrentar miles de problemas y miles de dificultades, y en Venezuela, por su condición de país rentista, los problemas y las dificultades se acentúan.

 

Para nosotros, desde la realidad venezolana, cómo no darle la razón a Rosa Luxemburgo. La realización práctica del socialismo, la creación de un nuevo sistema político, social, económico y jurídico, nunca ha podido, ni podrá fundamentarse en la aplicación práctica de un conjunto de recetas dogmáticas prefabricadas. Los dogmas no sirven para construir el socialismo ni para construir nada, lo único que han construido es derrotas al movimiento revolucionario mundial, divisiones al movimiento revolucionario mundial; para eso han servido los dogmas y los dogmáticos. (Aplausos).

Hay una regla de oro para nosotros y nosotras, –eso no es con ustedes, no se metan en eso– confiar en lo que nuestro Aquiles Nazoa llamaba los poderes creadores del pueblo. Esa fórmula mágica nuestra, venezolana, los poderes creadores del pueblo.

 

Recordemos cuánto énfasis hacía nuestro Comandante en el fulminante lema de Rosa Luxemburgo: Socialismo o Barbarie. Es oportuno que recordemos estas pertinentes palabras de Michael Löwy que extraemos de su ensayo Actualidad Revolucionaria de Rosa Luxemburgo, del año 2009:

 

“Volvamos por un momento al alcance político y filosófico del lema Socialismo o Barbarie”. Se encontraba sugerido en algunos textos de Marx y de Engels, pero fue Rosa Luxemburgo quien le dio esta formulación explícita y tajante. Implica una percepción de la historia como proceso abierto, como serie de bifurcaciones donde el factor subjetivo de los oprimidos, conciencia, organización, iniciativa, se vuelve decisiva. No se trata de esperar a que el fruto madure según las leyes naturales de la economía o de la historia, sino de actuar antes de que sea demasiado tarde”.

 

Bien podremos decir que en Venezuela estamos actuando antes de que sea demasiado tarde; tengamos presente que la crisis del capital, en cuanto tal, corre pareja con las crisis ecológicas anunciadas por el cambio climático. Es el tema de los temas, el cambio climático, si va a sobrevivir o no esta especie llamada humana. Es por eso que quienes se han burlado y se siguen burlando del quinto objetivo del Plan de la Patria no tienen la menor idea del mundo en que viven ni del tiempo histórico en que estamos situados.

 

Vuelvo a insistir en algo que dije más arriba: Nadie se las sabe todas a la hora de construir el Socialismo. En el Plan de la Patria, el Comandante nos da una dirección general a través de los 5 grandes objetivos históricos, pero nadie era más consciente que él de que los problemas y las dificultades seguían allí. Estoy seguro que nuestro gigante suscribiría plenamente estas palabras de Rosa Luxemburgo, y esto nos sirve a todos, hasta a ustedes en los debates MUD, sirve perfecto: “Sólo la experiencia puede corregir y abrir nuevos caminos; sólo la vida sin obstáculos efervescentes lleva a miles de formas nuevas e improvisaciones, saca a la luz la fuerza creadora, corrige por su cuenta todos los intentos equivocados”. La dialéctica.

 

No hay algo más dialéctico, como fuerza constructora, que plantearse la meta humana gigantesca de construir una nueva civilización, una nueva forma de relacionamiento, una nueva forma de vida, un nuevo modo de vida, que es el socialismo como superación de todas las miserias, de todos los antivalores, del antihumanismo, del capitalismo, en todas sus formas de existencia y expresión.

 

Pienso que lo dicho por Rosa Luxemburgo refleja fielmente la experiencia de construcción comunal o comunera que está en marcha en todo el territorio Nacional. La comuna es la experiencia definitoria de la vía venezolana al Socialismo. Nuestra comuna, ésta, la que nosotros estamos construyendo, viva, democrática, la comuna que es capaz de bailar salsa o cantar rock con Paul Gillman, nuestra comuna. La comuna es la más alta expresión de la fuerza creadora de nuestro pueblo; esa hermosa, dinámica, de formas nuevas e improvisaciones, no está exenta de fallas o de equivocaciones, pero es desde la experiencia comunera que podemos corregirlas. La comuna está abriendo nuevos caminos, caminos que se van inventando cada día. O inventamos o erramos, decimos como Robinson; comunas o nada, decimos como nuestro Comandante Hugo Chávez. (Aplausos).

 

Yo quisiera compartir con ustedes, si se puede Escalona, Ingeniero de Tecnología, una pequeña lámina que es muy importante, porque uno de los procesos más significativos del 2013, que retomamos en medio de las luchas que ustedes saben, uno de los puntos centrales que tomamos en el 2013 y que vamos a profundizar en estos 5 años de Gobierno Revolucionario que voy a presidir, es el tema de las comunas. Hicimos un llamado extraordinario a un censo que arrojó una riqueza extraordinaria en la organización social venezolana.

 

(Se muestra lámina)

 

Si hay alguna posibilidad de que la democracia, en el concepto tradicional, occidental, sufra o más que sufra que viva un proceso de adaptación al mundo moderno o al mundo que nos espera en los próximos 20, 40, 60, 100, 200 años, en buena medida va a ser con el desarrollo de experiencias como la democracia comunal de Venezuela. Ustedes verán.

 

Nosotros, en ese proceso de ese censo comunal logramos articularnos con 40.035 consejos comunales, que representan a millones de venezolanos, 1.401 comunas, 1.294 salas de batalla y 28.791 movimientos sociales de diversos signos, movimientos sociales de jóvenes, movimientos sociales de la sexodiversidad, movimientos sociales de la cultura, del arte; movimientos sociales de los deportistas, movimientos sociales de todo signo. Esto quiere decir 71.521 organizaciones sociales diseminadas por todo el espacio, por todo el territorio de nuestra Patria venezolana.

 

En la Venezuela Bolivariana se ha verificado aquello que con tanta lucidez reclamaba el Apóstol Martí, con respecto al problema crucial de la Independencia. Aquí se produjo un verdadero cambio de espíritu y no sólo de forma, tan entrañable espíritu encarnado en el pueblo de Bolívar y de Chávez. Por eso mismo, no hay mayor garantía para la consolidación y expansión del bien más preciado, que es nuestra Independencia, que el fortalecimiento y expansión del poder popular protagónico. La comuna no es una amenaza, al contrario, la comuna es la oportunidad para convivir y hacer la paz, para construir nuevas formas de democracia social, verdaderamente arraigadas allí, donde la gente, nuestro pueblo, hace vida.

 

El segundo de los grandes objetivos históricos del Plan de la Patria propone continuar construyendo el Socialismo Bolivariano del siglo XXI en Venezuela, como alternativo al modelo salvaje del capitalismo, y con ello asegurar la mayor suma de seguridad social, la mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad para nuestro pueblo.

 

Entra de lleno el problema de la transición, sus condiciones y sus condicionamientos. Para decirlo como Javier Biardeau ¿Cómo se pronuncia, Elías? Elías, porque es el Canciller y habla francés, portugués, inglés, mandarín, guajiro, wayúu.

 

Para decirlo con Javier Biardeau el “diseño, ejecución, evaluación, control y corrección” que nos permitirán alcanzar este segundo objetivo corresponde a una dirección político-militar-colectiva, a una estructura de mando colectivo que esté irrenunciablemente subordinada al pueblo. El pueblo –valga el comentario– no está calándose más potes de humos que pretendan llamarse socialistas; si a partir del año 2013 hemos aprendido algo, es la gigantesca tarea que abordamos en el Gobierno de Eficiencia en la Calle, entre otras cosas, para darle mayor visibilidad a la dirección colectiva de la Revolución que se ha sometido y se seguirá sometiendo a la interpelación popular, por dura e implacable que ella pueda ser; solo una dirección colectiva, vinculada al pueblo, consciente y responsable de su misión, puede estar al frente de la gigantesca gesta que implica seguir construyendo el Socialismo del Siglo XXI. (Aplausos).

 

El año 2013 fue el año de la implementación y creación del Gobierno de Calle, aquí hay algunos datos importantes, los cuales hemos sistematizado y que voy a comentar:

 

El Gobierno de Calle, en medio del fragor de la campaña presidencial –lo dije–, superó cualquier expectativa que tuviéramos de su efectividad, de su justeza. En esta primera fase, calculamos que se hicieron más de 3.324 entre sesiones y actividades de Gobierno de Calle. Quizás, participé en 160 o un poco más, directamente; físicamente es imposible, pero nuestros compañeros ministros y ministras, los jefes de las REDI de Gobierno se desplegaron todos los días del año junto al pueblo, escuchando la crítica, la interpelación y resolviendo. 3.324 actividades se efectuaron en esta primera fase, estos son datos que me aportó el Vicepresidente Ejecutivo; unas 3.483.200 personas contabilizadas en las actas de seguimientos de las asambleas y de las reuniones convocadas. No es poca cosa entrar en contacto con casi tres millones y medio de venezolanos.

 

Aprobé 171 mil 999 millones de bolívares el año pasado, para 3.600…

 

(Dirigen comentarios al Presidente de la República).

 

¿Quieren saber? Nombren una comisión y vayan a chequear. Todo este dinero está convertido en autopistas, carreteras, escuelas y obras para las comunidades. Si hay una cosa que distingue con fuerza el Gobierno de Calle es que una obra aprobada es obra que sigue el pueblo. (Aplausos)

 

3 mil 605 fueron los compromisos adquiridos de diversas índoles. Al 31 de diciembre habíamos inaugurado ya 426 obras de estos 3 mil 605 compromisos; algunas se hicieron en tiempo récord, otras se retomaron porque estaban estancadas. Para los próximos años en obras que son de mayor profundidad hemos aprobado y comprometido casi 25 mil 539 millones de dólares, es un método revolucionario y democrático. De esto no se habla en el mundo, ni CNN, nunca, aquí dicen que continúe la dictadura y es peor la mía que la del Comandante Chávez, soy más autoritario, más loco, me dicen.

 

Jamás, Gobierno de Calle o vamos a la asamblea, a la comunidad, escuchamos a la gente que recorremos todos los días; este es un Gobierno que está en la calle con su pueblo y no en las frías, tristes y oscuras oficinas de sus gabinetes ministeriales. Eso no es noticia. Sigan así que le va a ir muy bien a CNN y a sus compañeros de ruta; nosotros, mientras tanto, sigamos humildemente cumpliendo con nuestro trabajo. (Aplausos).

 

Entonces es necesario radicalizar el combate sin tregua contra el burocratismo en todas sus expresiones: la corrupción, el oportunismo y la falta de consistencia ideológica. Dentro de este combate sin tregua, hay un notable peligro que advirtió lúcidamente el maestro Rigoberto Lanz, la reproducción de un pensamiento reaccionario de derecha dentro de una práctica que pretende ser socialista y revolucionaria. En realidad, debemos superar tan flagrante contrasentido de la mano del pueblo, con su interpelación, su crítica, su denuncia, sus propuestas, protestas y verdades. Si el socialismo bolivariano no va por los anchos caminos de la sensibilidad y conciencia popular, estaríamos construyendo, a lo más, un mero capitalismo de Estado y, peor aún, creyendo que hacemos socialismo.

 

Por eso, es necesario destacar la trascendencia política del Gobierno de Eficiencia en la Calle, el cual ha sido y es una forma de encarnar lo original robinsoniano; estamos inventando, experimentando y abordando una cuestión decisiva de cara al pueblo. Estamos demostrando que gobernar socialistamente es una práctica concreta que se visibiliza y se hace tangible día a día; gobernar en y con la calle, es la dirección que hemos tomado y es la dirección correcta que vamos a profundizar y a continuar. (Aplausos)

 

Convencido de que la única democracia en la que creemos es la democracia del pueblo, la democracia participativa y protagónica, cargada de fuerza e impulso popular, como nos enseñó nuestro líder y maestro, recorrimos el país en la campaña electoral de abril pasado, asumiendo en medio de esa campaña dolorosa el compromiso de iniciar un Gobierno de Eficiencia de Calle, desplegado y abierto no solo para escuchar y debatir de la manera más franca y directa sino, además, para resolver los problemas de las comunidades en conjunto, promoviendo la organización y el protagonismo popular.

Decía la gran Eva Perón de Suramérica, nuestra Evita: “Donde existe una necesidad nace un derecho”. En tal sentido, encontrarnos con las comunidades para advertir sus necesidades, nos compromete cada vez más a luchar por los derechos del pueblo. En consecuencia, profundizar en la calle la nueva hegemonía del popular organizado, tiene que convertirse en práctica cotidiana en todo orden de Gobierno, si queremos seguir avanzando en revolución.

 

En esta nueva etapa del Gobierno socialista, consolidar toda forma de apropiación de la gestión comunitaria es una necesidad estratégica; de allí que cada barrio, cada esquina, cada cuadra, cada cancha tiene que convertirse en espacio de discusión y acción, que estén orientados al cumplimiento a escala del Plan de la Patria, que nos asigna cada quien la responsabilidad para seguir logrando la transformación de nuestra sociedad.

 

Gobernar desde la calle nos ha permitido vincular orgánicamente todas las misiones y grandes misiones en la territorialidad concreta de las comunidades.

 

Con esto no sólo se han atendido problemas puntuales, sino además se ha fortalecido, desde la base social misma, el Poder Popular y toda su capacidad de acción. De igual suerte, ha hecho posible hacer un balance y adelantar políticas claras sobre el propósito último de todo nuestro empeño organizativo en el ámbito social y político.

 

La concreción del Poder Comunal traducido en el ejercicio colectivo y protagónico de la comuna, como base fundamental de nuestro gobierno: gobierno comunal, democracia comunal, Poder Comunal. (Aplausos).

 

El Plan de la Patria convertido en ley, lo dice con claridad, como uno de los propósitos fundamentales: “Consolidar y expandir el Poder Popular y la democracia socialista”. Y nuestro Comandante fue aún más categórico: “Comuna o nada”.

Por eso, obedeciendo a ese mandato, es que hemos hecho nuestro, desde finales de abril pasado, una vez juramentado como Presidente constitucional de la República, nos empeñamos en crear un plan político estratégico para activar el Poder Comunal en todo el país, y para cumplirle a nuestro pueblo en todos los compromisos.

 

Hoy podemos decir, reiterando los números –este es otro dato que no estaba en la lámina que mostramos- que contamos con un registro de 544 comunas conformadas y activadas en el país, y 1.401 en distintos niveles de formación. Por eso es que ahí decíamos 1.401 comunas censadas, pero, con un tremendo esfuerzo de nuestro compañero Reinaldo Iturriza, quien no se encuentra presente por motivos personales y familiares, y un tremendo esfuerzo de todo el equipo de Gobierno, hemos verificado, hemos logrado activar 544 comunas y en distintos niveles de formación 1.401. (Aplausos)

 

Estamos seguros que comenzará a mostrar su efectividad y potencia transformadora, en la medida que se vaya elevando la conciencia y la comprensión, de que sólo con la fuerza colectiva de las comunidades iremos creando las bases necesarias para la construcción de una sociedad justa, libre y soberana.

 

Debemos tener claro el fondo y el fin de las comunas, en relación a su dinámica transformadora en el marco del orden social. En el 2013 avanzamos significativamente en ese sentido, pero tan sólo es un preludio de lo que estamos obligados a hacer para alcanzar la meta de 3.000 comunas conformadas y funcionando en el año 2019. (Aplausos)

 

Por eso, es vital considerar que más allá de su carácter organizacional y territorial, en función de la garantía de sus necesidades y la promoción de su forma de gobernarse en comunidad, una comuna es por esencia un espacio de lucha. No se puede imaginar comuna alguna sin contar con un proyecto claro que le permita, junto a otras, incidir directamente en el contexto social en el que está funcionando.

 

Son de la mayor importancia estas preguntas planteadas para el Ministro Reinaldo Iturriza en una reflexión publicada dice Reinaldo: ¿Cómo territorializar nuestro socialismo? ¿Cómo suscitar la emergencia del territorio de lo nuevo, que desde el principio veíamos expresados en las comunas organizadas de acuerdo a la lógica reticular en forma de gigantesca telaraña? Además, ¿Cómo contribuir en la construcción como concepto de una “nueva hegemonía democrática,” optando por el convencimiento en lugar de la imposición”?

 

Eran la base central de las reflexiones y enseñanzas del Comandante Chávez, en aquella época en que rescató del libro de Dussel este conjunto de conceptos. Decir comuna, en el marco del proyecto bolivariano, es decir organización, cambio y liberación. Tal como lo señala la estudiosa argentina Diana Hernández en una disertación sobre el Poder Popular: “Podemos pensar en el Poder Popular como un proceso a través del cual los lugares de la vida de las clases subalternas –así las califica ella– se transmutan en células constituyentes de un poder alternativo y liberador, que le permite ganar posiciones y modificar la disposición del poder y las relaciones de fuerza; y, claro está, avanzar en un campo contrahegemónico”. Cuando habla de campo contrahegemónico, es contra la dominación y la hegemonía del capitalismo en cualquiera de nuestros países.

 

En este sentido, cómo cuesta entender a casi todos los representantes de la oposición venezolana. Digo yo, cómo cuesta entender los miedos y aprehensiones que a veces se escuchan y se transmiten en el discurso de algunos dirigentes muy importantes de la oposición venezolana. Quien se sienta realmente demócrata jamás podrá renegar de la participación popular, decidiendo su destino inmediato y el de la sociedad a la que se debe.

 

Esta actitud evidencia en el fondo las distintas concepciones que hoy vive el país, en relación a la concepción del ejercicio del poder. Para nosotros poder es servicio y apropiación de las condiciones materiales y espirituales, para que el pueblo pueda de forma directa y soberana labrarse la satisfacción plena de sus derechos y de su vida.

Sin embargo, hay quienes siguen considerando el ejercicio del poder de otra forma. El debate está abierto en Venezuela. La Comuna, para nosotros, es el camino para avanzar a plenitud hacia la democracia participativa, hacia la democracia protagónica como proyecto político de vida de nuestra sociedad. (Aplausos).

 

El concepto de la democracia en su real y verdadero sentido, no es otra cosa que la expresión profunda de la existencia humana. No hay algo más inherente a la humanidad, como humanidad sobre todo, en nuestro presente y hacia el futuro, que la democracia como ejercicio de la dignidad del poder verdadero de los ciudadanos.

 

Por eso es que no hay otra cosa más cercana al socialismo que el ejercicio verdadero y pleno de la democracia como poder social. Son debates necesarios que nos permiten elevar la altura de la confrontación política-ideológica del conflicto democrático que vive Venezuela y que debe seguir viviendo.

 

El concepto de la democracia, en su real y verdadero sentido, no es otra cosa que la expresión profunda de la existencia humana, tal como nos enseña Karl Marx en su crítica a la filosofía del Estado de Hegel (1844), en las demás formas del Estado  el ser humano sólo tiene existencia legal.

 

Según el mismo Marx, en democracia el ser humano no está hecho para la ley, sino la ley está hecha en gracia para ser humana. En su ensayo Democracia, según un texto juvenil de Marx de 1861, nos dice el gran filósofo Juan David García Bacca que el hombre llega a existir humanamente es porque ha llegado a ser un ser social, su forma política de existencia será la socialista, o con otra palabra, por ahora, casi puro programa y frecuentemente vago anhelo o proyecto sentimental, habrá llegado a tomar existencia humana.

 

Nuestra forma política de existencia será socialista y habrá llegado a tomar existencia humana en la medida en que logremos afianzar la dinámica comunal o comunera hasta el último rincón de Venezuela, son nuestras convicciones democráticas.

Tal como nuestro Comandante Supremo lo avizorara, debemos enfilarnos hacia el gobierno comunal, más allá del simple localismo o regionalismo, porque las comunas no deben fungir como compartimientos estancos o gobiernos paralelos al nacional y a todos los instituidos; las comunas se articulan y entretejen en todo el sistema socialista en construcción.

 

Por supuesto, estamos hablando entonces de la toparquía, esa forma no de Gobierno –ojo con esto– sino de autogobierno que el Gigante Chávez lograra traer a nuestra realidad política de la mano del sabio Simón Rodríguez, y tomando como referencia una carta que este escribiera a Anselmo Pineda el 2 de febrero de 1847: “La verdadera utilidad de la creación de una república, es hacer que los habitantes se interesen en la prosperidad de su suelo, así se destruyen los privilegios provinciales. Ojalá cada parroquia se erigiera en toparquía, entonces habría confederación, el gobierno más perfecto de cuanto puede imaginar la mejor política.” Lo califica él, el gobierno de la toparquía, el gobierno de la parroquia, el gobierno de la comuna.

 

“El gobierno más perfecto de cuanto puede imaginar la mejor política –dice nuestro sabio, nuestra raíz, Simón Rodríguez– es el modo de dar por pie al despotismo. Esto es mil y mil veces, si se instruye para que haya quien sepa –Aristóbulo– y se educa para que haya quien haga casas, lugares, provincias y reinos rivales, prueban malacrianza”. Simón Rodríguez.

 

Robinson se refiere a una relación compleja entre poder, ciudadanos y territorios, en consideración del carácter horizontal que tenían para él las costumbres y la voluntad general, lo que, por supuesto, nos coloca en la necesidad de crear una nueva cultura. Si la revolución no es cultural, como viene insistiendo el compatriota Carlos Lanz, tenderá a reproducir la dominación y agregamos nosotros, aun dentro de un contexto socialista no escapará a ello si, como dijimos atrás, nuestra forma de autogobierno no llega a tomar existencia humana.

El Gobierno Bolivariano no podrá mantener en el tiempo y en el espacio todas sus acciones contra la corrupción y la guerra económica, por ejemplo, si una nueva subjetividad no se impone desde la conciencia personal de todos los que habitamos en este país, a modo de erigir una conciencia colectiva desde la cual contrarrestemos todos los males con los que se pretenden doblegar a todo un pueblo, no necesariamente convirtiéndonos todos en policías o inspectores, no, sino transformando y transustanciando nuestra realidad en la misma medida que nos apropiamos de la misma.

 

En sal y agua se convertirán todos los esfuerzos del órgano superior para la defensa popular de la economía, por ejemplo, si nuestros hombres y mujeres no garantizan ni hacen valer sus derechos y los de toda la nación ante las mafias especuladoras. Una vez que los funcionarios fiscales de ese ente contralor abandonen los establecimientos inspeccionados y sancionados, se impone entonces el principio de comuna o nada, toparquía o nada, para eliminar todas las formas y tipos de despotismo, para eliminar todas las mutaciones de la perversidad capitalista; de la realización de tal principio depende la consolidación de un verdadero sistema popular de gobierno y con él la hegemonía del proyecto histórico bolivariano.

 

Reflexionemos bien, compatriotas, reflexionemos bien y estudiemos conceptos que puedan ir perfeccionando las formas del poder nuevo que ha nacido en la patria, las formas del sistema de gobierno popular. Al final el objetivo nuestro es construir un Poder Popular que ejerza el gobierno a través de un sistema, con un Gobierno de Eficiencia en la Calle, conduciendo las acciones centrales.

 

Compatriotas, diputados y diputadas, al hacer un balance de las relaciones internacionales de Venezuela durante el año 2013, no podemos dejar de constatar y destacar el sentido homenaje que los pueblos del mundo rindieron al Comandante Hugo Chávez en todas las latitudes del planeta, desde los 4 horizontes del cielo, como dijera el poeta Gustavo Pereira. Se produjeron multitudinarias demostraciones de duelo y de profundo homenaje, una constatación de la manera profunda en que Hugo Chávez marcó la historia contemporánea de las relaciones internacionales del siglo XXI. (Aplausos).

 

Muy pocos líderes en nuestro tiempo hicieron tanto por transformar el orden internacional profundamente injusto, unipolar, surgido del colapso de la Unión Soviética; incluso, pudiéramos decir que ningún otro líder contemporáneo hizo tanto al respecto como Chávez y eso lo reconoce toda la vasta diversidad de la geografía humana, ideológica y política del mundo actual. Hay un antes y un después de Chávez en las relaciones internacionales y eso tiene un reconocimiento, incluso en sus más enconados adversarios.

 

En mi condición del primer Presidente chavista, puedo decir con gran orgullo que la arquitectura de las relaciones internacionales contemporáneas, el gran diseño del nuevo mapa de relaciones estratégicas de Venezuela, creado por el Comandante Chávez, no solo ha sido reafirmado por nuestro Gobierno, sino que estamos trabajando para su profundización y consolidación. (Aplausos).

 

Nuestro camino en materia de política internacional está fijado por los objetivos 3 y 4 del Plan de la Patria, nos guía la visión de águila del Gigante.

 

En este contexto cabe señalar que apenas iniciado el Gobierno que presido comenzó una campaña internacional, mediados del año 2013, promovido por factores con amplio respaldo en medios de comunicación internacional. Inmediatamente, iniciamos  un intenso esfuerzo por contrarrestar dicha ofensiva contra Venezuela que se proponía esencialmente provocar el derrocamiento de nuestro Gobierno, promoviendo la idea de que con la desaparición física del Comandante Chávez la Revolución Bolivariana había llegado a su fin.

 

A principios de mayo de 2013, iniciamos nuestra primera gira internacional como Jefe de Estado y de Gobierno, viajando a las capitales de los 3 más importantes aliados suramericanos de nuestra Patria: Uruguay, Brasil y Argentina.

 

Durante los sucesivos encuentros con los gobernantes de esas naciones hermanas, no solamente ratificamos la plena vigencia de la fuerza vital de la Revolución Bolivariana sino que reafirmamos el camino de la integración de nuestra América trazado por Hugo Chávez y materializado en nuestra adhesión plena al Mercosur.

 

En el caso de Uruguay, logramos la firma de 13 acuerdos en materia energética, alimentaria, industrial. En Argentina firmamos y ratificamos 35 pactos de cooperación para la producción de alimento, para el intercambio comercial, para el apoyo en la producción en alimentos en Venezuela; igualmente se acordó la creación de 209 nuevas empresas en Venezuela para la producción de cereales, aves, ganadería, con capital nacional privado y público.

 

Todos estos acuerdos fueron concretados en medio de una virulenta campaña internacional contra el Gobierno Bolivariano, por lo que constituyen en sí mismos una prueba palpable de la confianza internacional en la solidez del proyecto político revolucionario de Venezuela, y un desmentido contundente de las acciones de aquellos que desean retrotraernos a aquella colonia petrolera estadounidense que fue Venezuela.

 

En este punto de balance de la política internacional venezolana en el 2013 quiero destacar el encuentro, a principio de junio pasado, en el marco de la 43 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, de nuestro Canciller Elías Jaua y el Secretario de Estado norteamericano John Ferry. En dicha reunión se habló de manera cordial y franca, hemos dicho que a quien nos sonría, le sonreímos, a quien nos extiende la mano, se la extendemos; pero quien da la mano y da la sonrisa hoy, es una Venezuela digna, independiente, que produce orgullo verdadero de ser venezolano. Todo el que nos dé la mano, debe saber que aquí somos los independientes del sur, ya más nunca colonia de nadie. (Aplausos).

 

En dicha reunión se habló de manera cordial y franca de la posibilidad de reestablecer relaciones diplomáticas al más alto nivel, desde el marco del respeto mutuo, lo cual siempre ha sido el principio rector de la política de la Revolución Bolivariana hacia los Estados Unidos; sobre el fundamento básico del respeto es posible retomar los temas conversados por nuestros cancilleres, no pueden volver a ocurrir situaciones como las negativas del sobrevuelo de nuestro avión por Puerto Rico por parte del gobierno de Washington, cuando nos dirigíamos a la realización de la Doceava Comisión Mixta China-Venezuela a finales de septiembre. Ya basta de esas persecuciones, a veces infantiles, de hostigamientos.

 

El Gobierno de Estado Unidos tiene que revisarse a fondo y entender, de una vez por todas, que gracias a la Revolución Bolivariana de Chávez, Venezuela ahora es un país verdaderamente independiente, soberano, y que nuestra América, en conjunto, marcha de manera inexorable hacia la consolidación de su segunda y definitiva independencia.

 

Lo ratifico, quisiéramos tener relaciones fluidas de comunicación, en base al respeto mutuo, con el Gobierno de los Estado Unidos, así fue conversado por nuestro Canciller con el Secretario de Estado. Luego sucedió un conjunto de eventos y nosotros estamos listos y preparados para sentarnos en cualquier mesa de conversión, a tratar los temas bilaterales y ver si en algún momento podemos llegar un punto óptimo para, llamémoslas de alguna manera, las relaciones positivas con el Gobierno de los Estados Unidos y en general con la sociedad estadounidense.

 

Ya hemos cruzado el umbral, sin lugar a dudas, hacia un mundo multicéntrico y pluripolar, un mundo en el que finalmente comienza a vislumbrarse aquel equilibrio del universo a que se refirió el Libertador, al hablar de la búsqueda de un mundo libre de imposiciones imperiales. Hay un debate en el mundo sobre el decline del poder y la hegemonía estadounidense que cruza todos los países, interesantes declaraciones y artículos de gobernantes, cancilleres, expresidentes, sobre el mundo que ha nacido y sus perspectivas en los años por venir. Hoy por hoy los Estados Unidos tienen ante sí dos opciones, intentar revertir el evidente declive de su poderío, lo cual sin duda provocaría situaciones de gran peligro para la paz internacional, o buscar renegociar su relación con el mundo, aceptando, de manera realista, la mengua de su antiguo poderío de manera semejante al curso tomado por el Reino Unido, al final de la Segunda Guerra Mundial.

 

Este debate se ha venido dando dentro de las distintas escuelas del pensamiento geopolítico, que tratan de orientar la política exterior norteamericana. No está del todo claro cuál de estas dos perspectivas va a terminar predominando en el futuro inmediato, pero lo que sí esta claro es que el momento unipolar hegemonizado por los Estados Unidos ya es cosa del pasado, y ojalá se imponga la sabiduría en esa nación para aceptar que la realidad global ha cambiado de manera sustancial en estos últimos años.

 

Todo lo anterior, además, quedó evidenciado durante la peligrosa coyuntura que se produjo ante fines de agosto y principios de septiembre, cuando el Gobierno de los Estados Unidos dejó entrever que preparaba un ataque militar contra Siria.

 

Para allá se fue nuestro diputado Adel El Zabayar a defender la tierra de sus abuelos, de su padre, de su madre, allá lo vimos con una AK en unas de las trincheras. Luego, cuando pasó el peligro vino a aprobar la Habilitante. Alguna vez alguien me preguntó que si lo íbamos a llamar para que viniera –creo que fue aquí mismo– y yo le dije: “No, él está cumpliendo con su deber con el pueblo árabe de Siria y con la sangre de sus antepasados. Si no se puede aprobar la Habilitante porque falta un voto, bueno que él siga defendiendo allá, porque allá nos esta representando a todos” (Aplausos). Bueno, Estados Unidos dejó entrever que preparaba un ataque militar contra Siria tratando, de manera infructuosa, de justificarlo como repuesta a un supuesto uso de armamento químico por parte del gobierno de Damasco.

 

Se ha comprobado suficientemente, y eso lo callan los grandes medios, que dicho ataque, una operación de bandera falsa, fue ejecutado por grupos terroristas que buscaban provocar una intervención del OTAN en esa nación del medio oriente, a semejanza de la que fuese acometida contra Libia. Se trató de una muy peligrosa coyuntura, como hemos dicho, porque un ataque norteamericano habría provocado una conflagración de consecuencias impredecibles para toda la humanidad.

 

Frente a esa situación y en calidad de representante de un pueblo amante de la paz, como es nuestro venezolano, sumé mi voz a la de miles, a lo largo y ancho de todo el planeta, contra la guerra, dirigiendo una carta pública, humilde carta, alguna gente se rió de la carta; humildemente dejamos sentada nuestra posición ante la historia e hicimos hasta donde podíamos hacer, sacamos la bandera de la paz a nombre de la Venezuela buena, de la Venezuela que cree en la humanidad (Aplausos).

 

En esa carta afirmaba, y disculpen que me autocite, le decía al Presidente Obama lo siguiente: “Haga memoria en sí mismo, Presidente Obama, recuerde de dónde viene, recuerde sus raíces afroestadounidenses; recuerde los luminosos ejemplos de dignidad de Malcolm X y de Martin Luther King en los que usted se formó, y que lo llevaron a luchar por un destino mejor para su país.

 

“Recuerde sus orígenes: recuérdese como aquel joven líder y luchador social de Chicago, siempre presto a defender causas justas. Recuerde que se opuso frontalmente a la guerra contra Irak y rechazó todo el tejido de mentiras con las que se pretendió justificarla”.

Dicha carta la concluí de la siguiente manera: “Nosotros, desde el amor por la paz que cultiva el Pueblo venezolano, apelamos a su sensatez, Presidente Obama, para que triunfe el diálogo, el entendimiento, la fe en el corazón humano y la vida, y decimos no a las bombas, la desolación y la muerte. Esa es nuestra esperanza, la misma que alentó el alma de Martin Luther King cuando dijo: Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol. Este árbol es el mismo que deseamos que florezca en estas horas tan tensas y aciagas.

 

Yo aspiro y espero que el llamado que le he hecho en esta carta, Señor Presidente, no caiga en el vacío; yo aspiro y espero que usted rectifique y proceda a detener la maquinaria bélica que ya se ha puesto en marcha; yo aspiro y espero que usted haga cesar el redoble fúnebre de los tambores de la guerra sobre Siria. Pido a Dios porque así sea”. Así fue. (Aplausos).

 

Hoy podemos decir que gracias a la presión internacional y al rechazo unánime de los pueblos, a los cuales se sumó la Patria de Bolívar y de Chávez; gracias al liderazgo, esfuerzo y capacidad política de este gran pacificador y líder del mundo, Presidente Vladimir Putin; gracias a Rusia, China y el clamor de los pueblos del mundo y, probablemente, a importantes sectores de las élites estadounidenses se ha abierto una conciencia del declive inevitable de la hegemonía de los Estados Unidos. Obama se retractó, corrigió el rumbo y no se lanzó, al menos por ahora, a semejante aventura suicida.

 

En la segunda semana del mes de junio del año pasado iniciamos nuestra primera gira europea, visitando nuestros hermanos países y pueblos de Portugal, Italia y Francia.

 

Recientemente, estuvo aquí el Viceprimer Ministro de Portugal, Paulo Portas, y se firmaron un conjunto de acuerdos muy importantes. En el caso de nuestra visita a Italia, no podemos dejar de mencionar el privilegio de haber recibido, en el marco de la Trigésima Octava Sesión de Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un hermoso reconocimiento por la lucha del Gobierno revolucionario en contra de la desigualdad social y el hambre.

 

Somos uno de los pocos países en el mundo entero que puede exhibir un galardón semejante que, evidentemente, es fruto de la obra del Comandante Chávez. Por lo que hemos dedicado y dedicamos a su memoria luminosa este reconocimiento mundial a la lucha contra el hambre en nuestra Patria. (Aplausos).

 

Además, en Roma, tuvimos el privilegio de entrevistarnos, como Jefe de Estado, con el primer Papa latinoamericano, Francisco I, simplemente Francisco, tomado de San Francisco de Asís, con quien sostuvimos una muy grata conversación y a quien saludamos como artífice de una gran renovación en curso de la fe católica y su opción preferencial por los pobres y los humildes de la tierra.

 

Seguidamente, durante el mes de julio realizamos visitas oficiales a Rusia, Bielorrusia. En el primer caso, en el marco de la II Cumbre de Jefes de Estados del Foro de Países Exportadores de Gas, del cual somos país fundador. Durante estas ocasiones se siguió avanzando en la profundización de estrechos nexos de Venezuela con alguno de sus más importantes aliados, avanzando nuestra Nación para convertirse en una potencia gasífera.

 

A finales de septiembre y sorteando la negativa del sobrevuelo sobre el territorio de Puerto Rico, a la que ya hicimos referencia, viajamos a Beijing, República Popular de China. Allí firmamos 24 acuerdos en áreas de seguridad ciudadana, energía eléctrica, suministro de petróleo, desarrollo agrícola, industria minera, vivienda, transporte, vialidad, financiamiento para el desarrollo de nuestro país, por grandes sumas –unas conocidas y otras por conocer–, entre ellos el tramo de 5 mil millones de dólares que ya ha sido depositado en el Fondo Chino Venezuela para el desarrollo de los proyectos que estén en curso este año y los años por venir.

Otra muestra contundente de la firme confianza de nuestros hermanos y aliados en el mundo y, en particular, de la comunidad internacional en su conjunto, es la estabilidad y la paz que ofrece la Revolución Bolivariana para nuestro desarrollo.

 

En síntesis: En el año 2013 consolidamos el despliegue de la exitosa y justa política internacional de la Revolución Bolivariana y es así como con la realización de las cumbres de la ALBA, Petrocaribe y Unasur avanzamos en la definición de nuevos espacios económicos y sociales de unión verdadera de nuestra región. ¡Qué satisfacción da!, ¿verdad?, mencionar, balancear, reconocer la existencia de estos poderosos mecanismos de unión profunda que se gestaron con el liderazgo de nuestro Gigante: ALBA, Petrocaribe y Unasur.

 

Este año, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América cumple 10 años de ser fundada por el Comandante Fidel Castro Ruz, a quien el enviamos un saludo siempre solidario, cariñoso; a Raúl, al pueblo de Cuba, hermanos pueblos, dignos pueblos, pueblos antiimperialistas, anticolonialistas. (Aplausos).

 

(Corean consignas)

 

Además, en el 2013 se dio un hecho histórico, inédito, que quedará registrado: Al asumir Venezuela la Presidencia del Mercosur, la cual ejercemos actualmente hasta la realización de la Cumbre de Caracas, aprobamos un documento histórico para iniciar la construcción de la gran zona económica de nuestra América, ALBA, Petrocaribe y Mercosur. Igualmente, se realizó en Venezuela la reunión de los ministros del Área Social de la Celac; allí se definieron los planes que se van a presentar en la Cumbre de La Habana para hacer de América Latina y el Caribe una zona de paz, igualdad y felicidad social.

 

Documentos vitales que apuntan, por primera vez, a que la integración de América Latina y el Caribe en un poderoso bloque de fuerza tenga base social; son planes para la educación, la cultura, la alimentación, la salud de nuestro pueblo que se van a discutir y se van a adoptar en la Cumbre de 33 países de nuestra Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

 

El próximo 28 y 29 de enero en La Habana, Cuba, participaremos en la Cumbre histórica que aprobará, desde el espíritu unionista, antiimperialista y de liberación de Bolívar y Martí, estos planes que permitirán a nuestra América superar siglos de necesidad y desigualdad. (Aplausos).

 

Compatriotas, si algo demostró gran fortaleza por su capacidad de seguir impactando la vida social de nuestra Patria en el 2013, es el modelo social que la Revolución ha creado con las misiones y grandes misiones, para atender las necesidades y áreas fundamentales de la vida de nuestro pueblo.

 

En el año 2013 creamos el Sistema de Misiones y Grandes Misiones que conduce el Vicepresidente del Área Social, y hoy Ministro de Educación, Doctor Héctor Rodríguez, quien tiene 30 años de edad, para que ustedes vean que se les da oportunidades a jóvenes para que se preparen, dirijan y gobiernen. Creamos el Sistema de Misiones y Grandes Misiones donde coordinamos los 35 programas que la constituyen, desde la Misión Barrio Adentro hasta la nueva Gran Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor.

 

Podemos decir, que producto de la estrategia socialista para la creación del nuevo modelo social, avanzamos en el 2013 en los objetivos de generar la máxima felicidad de nuestros compatriotas, profundizando la creación de empleo digno, como lo vamos a ver, la defensa del salario de los trabajadores frente a la inflación inducida y los ataques especulativos, la atención de la salud y el desarrollo de la salud pública, los planes de la Misión Alimentación que hoy benefician a más del 70% de los venezolanos, subió de un 62% en el momento critico de la guerra económica a casi al 80%, nos da un promedio de un 70% de hogares venezolanos que atendemos a través de abastos bicentenarios, Mercal, mercalitos, Mercal obrero, Mercal casa por casa, Abastos Venezuela, Pdval, Pdvalito, etcétera. La Misión de Alimentación es todo un sistema socialista que causa admiración en el mundo.

 

La garantía de la educación gratuita, popular y de calidad. Pocos países tienen esa garantía. El extraordinario despliegue de la Gran Misión Vivienda Venezuela y ahora de la Gran Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor.

 

El creativo progreso de la cultura venezolana, entre otros aspectos, son progresos sociales que ha protagonizado nuestra Venezuela, sin lugar a dudas, en estos 15 años de Revolución a pesar de las dificultades del sabotaje económico y de otras expresiones de la guerra económica contra el país. Venezuela en el año 2013 siguió sus avances en todos los indicadores fundamentales, para lograr el objetivo que nos hemos propuesto: 2019 pobreza cero, como base de la construcción de nuestra Venezuela socialista, igualitaria y feliz del siglo XXI. (Aplausos).

 

Quiero, brevemente, porque cuando uno hace este tipo de informes, primera vez en mi vida que me toca hacerlo, ustedes lo saben. Antes acompañábamos su hacer en el área que nos tocaba, política internacional o etcétera, pero resumir temas vitales del presente y, sobre todo, para empujarnos en el 2014 es un proceso complejo; así que, pido disculpas por la extensión del mensaje.

 

Hablé aquí, profesor Giordani y queridos compatriotas, de una estrategia socialista integral, primero el concepto de las misiones y las grandes misiones, como se ha ido consolidando en el tiempo, como un nuevo modelo de gestión pública para llegar verdaderamente a la solución de los problemas, y como todas las misiones y grandes misiones integradas conforman una estrategia socialista de superación de la pobreza y de construcción de un nuevo modelo social.

 

Fíjense que aquí convino, porque la estrategia de la cual se hablaba, los factores que luchaban por la justicia social en los años 50, 60, 70 era por la justa distribución de la riqueza, hasta ahí se quedaron. Vino Chávez y llevó ese concepto mucho más allá de los límites que se conocían, y ahora no sólo nos quedamos en la justa distribución de la riqueza, antes se hablaba sólo de generación de empleo, de la justa remuneración y de los elementos de la seguridad social que se conocían para entonces, pensiones, etcétera. Hoy esa estrategia va mucho más allá y abarca toda la vida social del ser humano venezolano, del ser social venezolano,

 

Sería muy largo revisar misión por misión en este discurso, por eso puse mi acento en elementos claves de la estrategia:

 

1. Empleo y calidad de empleo.

2. Remuneración y calidad de la remuneración.

3. La salud de nuestro pueblo, Barrio Adentro.

4. La atención de la educación, la garantía de la educación gratuita y de calidad.

5. La Gran Misión Vivienda Venezuela ¡Como está aportando la Gran Misión Vivienda Venezuela, y ahora Barrio Nuevo, Barrio Tricolor a la superación definitiva de la pobreza!

 

Quisiera mencionar y aportar para ustedes algunas estadísticas actualizadas que son muy importantes, por ejemplo, la tasa de desocupación en Venezuela en relación al año 2012. A pesar de la guerra económica, en el año 2013 seguimos en una tendencia positiva a disminuir el desempleo en Venezuela, miren cómo viene disminuyendo desde la época del sabotaje petrolero, de casi 15% la bajamos a 5.6%. (Aplausos).

 

Ustedes saben que la medida en los años 90 llegaba casi a 20%, esto está cerca de pleno empleo y debo seguir profundizándolo. Aquí que nadie se confíe, hay que tomar y retomar con fuerzas, compatriotas, la Misión Saber y Trabajo y hay que seguir creando empleos dignos de calidad. Si bien es cierto que hay otros datos complementarios del tema de la ocupación y del empleo muy importantes, esto no lo verán ustedes en los medios de comunicación de la burguesía, no lo busquen porque no lo van a ver.

 

Jamás va a ser primera plana del Últimas Noticias, de El Nacional, de El Universal: “Disminuye el desempleo en Venezuela a 5.6” ¡Jamás! Por favor, si eso puede crear confianza en sí mismo al pueblo venezolano, fe, optimismo ¿Para qué ellos van a decir los logros? No, señores, aquí hay que desmoralizar al pueblo; esa es la línea de la burguesía mediática. ¿Vamos a ver quién se desmoraliza primero, o el pueblo trabajador venezolano o la burguesía parasitaria que tantas derrotas lleva encima? Aquí está, compatriotas, esta es la encuesta de hogares por muestreo. Debemos mantener el esfuerzo.

 

¿Cuál es la calidad del empleo ahora, profesor Giordani? Aquí está, se va abriendo la curva, esto es sorprendente. Seguramente, nuestros hermanos del mundo que estudian estos temas, muchos de ustedes diplomáticos de carrera y otros expertos en el estudio internacional de las variables, los organismos; aquí hay quienes han presidido y dirigido organismos internacionales, verán que es un fenómeno tremendo en medio de una guerra económica, en medio de no sé cuántos reportes de moditis, no sé qué cosa por allá, de las agencias calificadoras de riesgo país.

 

Las calificadoras de riesgos que sacan reportes y reportes, en el último reporte que han sacado siempre les toca a ellos declararse en quiebra, como se declararon en quiebra todas las calificadoras de riesgo que decían que Venezuela iba a un caos en el 2004, 2005 y  2006, y después terminaron en el caos ellas mismas.

 

Fíjense la calidad del empleo en Venezuela. Ahí está, esto tiene que ser para motivarnos: se ha ido, las líneas se cruzaron en el 2003-2004, ¿verdad, profesor Giordani? 2004. ¿De dónde venimos? Del empleo informal, 60%, y el empleo formal, 40%. La calidad  del empleo informal, como ustedes saben, era de precariedad total. ¿Por qué? Porque el empleo informal de la década de los 90 no tenía posibilidad de pensiones, no tenía la salud en Barrio Adentro, no tenía la Misión Mercal, no tenía garantizada la educación de sus muchachitos en las escuelas, ni en sus liceos, ni el acceso de sus muchachos grandes a la universidad. No tenía nada de eso.

 

No tenía todas las protecciones que ha creado la Revolución. Esto hay que llevarlo aquí en la conciencia para reconocer hasta dónde hemos avanzado y, sobre todo. proyectar los avances para sostenerlos. Los compañeros ministros del Área Social asúmanse como jefes de equipos de trabajo para mantener y profundizar estas líneas, estas variables, con liderazgo, compañeros, mucho liderazgo.

 

Aquí está, se cruzan las variables y en el año 2011 ya el empleo formal –llamado así– era del 55%, el informal del 43%. En el año 2012 asciende a 58% y –lo dijimos con mucha alegría en esta Asamblea Nacional– el empleo llamado informal a un 42%.

 

Fíjense ustedes a dónde vamos ahora, año 2013, en el medio del año más doloroso, más complejo. Si se mantienen las riendas claras y el rumbo claro, se puede sostener el modelo social inclusivo que la revolución de Chávez creó para nuestro pueblo, ahí está. Estos son números milagrosos, 62% de empleo formal. Dios mío, ¿es que esto no es noticia, por lo menos para nuestro país, no digamos a las agencias internacionales que están a la caza de cualquier error o problema para magnificarlo, o los inventan pues, cuando no los encuentran? ¿O es que no es importante que estemos logrando estos números de desarrollo social? 62,1% de empleo formal y 37,9% de empleo informal, y hay que ver la calidad del empleo informal. (Aplausos).

 

Igualmente, aunque no está actualizada para diciembre, podemos ver también la evolución de la canasta alimentaria normativa, tomando en cuenta la inflación inducida, la guerra económica y el ingreso legal mínimo en bolívares, esto es la suma del salario mínimo con los llamados tickets de alimentación.

 

Esto yo lo traje así, pero se podría actualizar para enero y esto aumenta mucho más, objetivamente, porque hoy por hoy el salario mínimo nacional y las pensiones, nosotros lo fuimos defendiendo y ajustando. Anoten ustedes, tampoco es noticia. De mayo a enero, defendiendo el salario de los trabajadores, el aumento es del 59%. Cuando pensamos en el 10% de enero es, precisamente, para arrancar el año defendiendo el salario y eso nos ha llevado a una pensión y a un salario mínimo de 3 mil 270 bolívares. (Aplausos).

 

Aquí está la evolución del ingreso mínimo legal y el valor de la canasta alimentaria, estos son puntos que hay que ir equilibrando cada vez más en la defensa del salario de los trabajadores.

 

Aquí hay dos muestras también, como dicen, para muestra un botón, para muestra dos botones: Aquí está la evolución de la inversión social de acuerdo con los ingresos; ahí la primera tabla, que era la que yo tenía recientemente cuando estábamos preparando ese informe, fíjense ustedes, nos decía que entre los años 1985-1998, la inversión social, o sea, educación, salud, alimentación, etcétera, en relación a los ingresos, fue del 36,7%. Estos son números oficiales.

 

Bueno, en el período 1999-2012 logró ascender una recta fabulosa al 62,5%; quiere decir que de 883 mil 89 millones de dólares que ingresaron, fundamentalmente por renta petrolera a Venezuela, se invirtieron en vivienda, alimentación, educación, cultura, salud, en vida social del pueblo, 551 mil 639 millones, el 62,5%; esto es récord mundial, esto es un récord mundial. (Aplausos).

 

Pero si esto nos impresiona, aquí está calientico: Los datos al cierre de 2013 y sí, del ingreso, se invirtieron en el año 2012, 62,5%. En el 2013 –y esto es difícil mantenerlo pero tenemos que sostenerlo– invertimos el 64,1%, casi dos puntos más porcentuales del ingreso. Quiere decir, acumulado del año 99 al 2013, 14 años de Revolución, ingresos netos en divisas, fundamentalmente por renta petrolera, 972 mil 565 millones de bolívares se han invertido en nuestro pueblo y en su desarrollo social 623 mil 508 millones.

 

Busquen estos números en nuestras latitudes. Es una revolución que hay en Venezuela que permite estos tremendos logros y, por ende, puedo entonces anunciar estos números, que nos motivan mucho a continuar la batalla en medio de circunstancias difíciles. ¿Cuándo un pueblo no tiene dificultades?, ¿cuándo un ser humano no tiene dificultades? Todos los días tenemos una dificultad, a veces hay dificultades gigantescas, dolorosas; a veces hay dificultades menores, pero que se suman. Lo más importante de uno es tener el carácter, la fuerza, la claridad para sobreponerse a las dificultades.

 

Fíjense ustedes, estos números de hogares pobres, pobres extremos, pobreza y miseria. Nos hemos propuesto pobreza cero, ¿verdad? Nos falta, pero ahí vamos. Yo puedo decir que si en el año 2012 los hogares pobres, la pobreza estuvo en un 21%, venimos de 30% y 40% en la década de los 90. Hemos roto la barrera del 20% y la pobreza hoy, al cierre del 2013, llegó a 19,6%, ratificando su tendencia a la baja.

 

Ahora, compañeros, nos hemos comprometido con el país a pobreza cero. El esfuerzo es tremendo, de precisión, de planificación, de ejecución, de inversión correcta, de logro de las metas, del logro de los objetivos; ahora el impulso lo traemos, los programas los tenemos, las misiones y grandes misiones, todos los responsables de las misiones y grandes misiones deben ajustar sus equipos, deben ajustar sus formas de trabajo, porque debemos elevar la eficiencia para cumplir la meta.

Igualmente, en hogares de pobreza extrema, hemos descendido. En el año 2010 nos emocionamos mucho cuando llegamos a 7,7%; en el año 2011, 6,8%; en el años 2012, 6,3%. Mantenemos la tendencia también a la baja en la miseria en los hogares, aun los que permanecen y existen de pobreza extrema, a 5,5%. Así que hay que ir con mayor precisión. (Aplausos).

 

Aunque hay otras, voy a dejar las láminas hasta aquí. Ustedes saben que siempre estamos a la disposición para que nuestros Ministros vengan a las comisiones, a la Plenaria. Bien bonita aquella jornada, ¿ustedes se acuerdan?, que vinimos en el 2011 (Asentimiento). Bueno, podemos repetirla, Giordani está a la orden. ¿Vamos a repetirla? (Asentimiento) Listo pues; primer acuerdo del diálogo nacional. Estamos listos de verdad para escuchar las críticas más duras que vengan, eso sí preparen bien las preguntas. Las respuestas ya están listas (risas); que no vaya a traer las láminas Giordani dicen, le tienen miedo a las láminas de Giordani.

 

Pero a pesar de los evidentes avances en la dignificación del ser humano, aún hoy enfrentamos problemas serios en cuanto a la violencia criminal como expresión de la descomposición social heredada. Por eso quiero hoy convocar a toda la voluntad de nuestra Patria, a toda la conciencia de nuestro pueblo, para que asumamos juntos la gran misión para la pacificación social de nuestro país. (Aplausos).

 

Tenemos que lograr construir la paz desde las comunidades, desde la familia; la paz sustentada en valores de respeto a la vida, a la convivencia; la paz social basada en una nueva cultura que supere los antivalores de la cultura de la muerte, de la codicia, de la ambición de riqueza, de los antivalores que nos transmiten todos los días los grandes medios de comunicación internacionales y nacionales. Si queremos paz en nuestra Patria, desechemos todos los antivalores, transformemos los medios de comunicación social, construyamos una nueva cultura en base al amor y a la verdad de lo bueno venezolano, de lo bueno de la humanidad. Éste es un tremendo reto y es un elemento distintivo de la etapa que debe vivir nuestro país.

 

Como ustedes saben siempre se ha querido utilizar los hechos dolorosos que suceden producto de la violencia criminal, que es una verdadera guerra social, para hacer riquezas, para pasar novelas y para el lucro, no hay solidaridad ni con familiares ni con el dolor, sólo lucro, así lo digo; tenemos que revisar todo el modelo comunicacional cultural, yo invito a ese debate.

 

Ayer alguien me mandaba un informe, de verdad yo no veo novelas ni veo ese tipo de cosas, no me da tiempo, si me diera tiempo las viera, la novela es una expresión muy latinoamericana de contar la realidad, de dramatizar la realidad y de entretener con la dramatización de la realidad; pero alguien me contaba ayer y me mandó unos videos de una novela muy famosa actual donde la protagonista se ha echado al pico a más de 9, ha matado, hasta a su madre la mató y es la heroína. ¿Cuántos millones de personas ven eso, niños, niñas, jóvenes, gente con problemas? ¿Qué capacidad de influenciar y convertir en héroe a asesinos? ¡Ah, no, pero es la estrella de la novela! Hasta a su mamá la mató, a la prima, a la hermana, al tío. Y después salen a rasgarse las vestiduras.

 

Creo que hay que hacer un debate sincero, franco, abierto sobre el modelo comunicacional cultural, antinatura, antihumano, que tienen los medios de comunicación en nuestro país; y como se la pasan transmitiendo antivalores de la muerte, el culto a la droga, el culto a las armas, el culto a la violencia, el culto a la traición, el culto a todo lo malo que pueda tener el ser humano. ¿O es que los venezolanos no tenemos cosas buenas? (Aplausos).

 

Llamo a ese debate y más que al debate a la acción. He dado instrucciones a la Ministra del Poder Popular para la Comunicación y a Conatel para que se revise toda la programación de las televisoras en este país, por cable y sin cable. Vamos a construir una cultura de la paz para nuestros niños, nuestras nietas, nuestros nietos, nuestros hijos. Sí se puede, yo digo que sí se puede. (Aplausos).

 

Mucha gente dice que lo que vende es lo malo. Hasta sociedades como la colombiana reaccionaron contra las narconovelas. Ustedes saben ese debate que se dio, ¿verdad?, convirtiendo en héroe a Pablo Escobar Gaviria, etcétera; y eso apenas para hablar, como decimos, de un botón. Ustedes me perdonan, pero es un pedacito apenas, de una madeja reproductora de los antivalores, de la violencia, del culto a la droga, y nos han metido, por distintos motivos, en una tremenda guerra social a todos los países de América Latina y del Caribe, ni digamos de Estados Unidos; situación grave que viven países hermanos de Centroamérica, Suramérica, del Caribe, grave, muy grave.

 

Nosotros hemos propuesto una concepción para pacificar Venezuela, uno de los temas es el tema comunicacional cultural. Yo he hablado con Gustavo Cisneros, dueño de la empresa Venevisión; con el señor Omar Camero, el Presidente Chávez lo respetaba y lo quería mucho, dueño de Televen, y las cableras. Entonces, ¿nos cruzamos de brazos? ¿Nos dejamos tomar el centro de nuestros hogares por quien, asesinando a su mamá, es la heroína en una novela? No, aquí nadie se va a cruzar de brazos, vamos a dar la batalla por los nuevos valores.

 

Yo no creo que alguien se oponga a esto, porque al final son nuestros hijos y nuestros nietos. No soy pacato ni moralista, o falso moralista, no, nada de eso; no somos ni pacatos ni falsos moralistas, conocemos la vida y nos gusta la vida también. Crecimos entre el rock, la salsa y Alí Primera, bailando salsa, tocando rock. Yo crecí allí, yo conocí a Paul Gillman cuando cantaba para Power Age, después para el grupo Arcángel. Yo lo recuerdo perfectamente en el homenaje que se le hizo el 13 de diciembre de 1980, en la Concha Acústica de Bello Monte, a John Lennon que lo acababan de matar, recuerdo que fueron 3 días de concierto. Ahí crecimos nosotros entre el rock, entre la calle, entre la salsa, entre los muchachos.

 

Nosotros vimos la violencia, la sentimos. Nosotros vimos nacer el monstruo de la droga y cómo se le metió a los barrios; y después ese monstruo que es un monstruo que se va complementando, que está por todos lados y descompuso moral y éticamente, dio como resultado inmediato la violencia, la violencia criminal. ¿Cómo un ser humano puede tomar una pistola y matar al otro porque sí? Lo hacían por zapatos en los 80 y la sociedad no reaccionó, en los 90 no reaccionamos, y ahora hemos estado configurando un  nuevo modelo que yo planteo, es un nuevo modelo para pacificar a Venezuela.

 

Sigamos con nuestras diferencias políticas, las que ustedes quieran, ideológicas, de liderazgo o como la quieran llamar, pero pacifiquemos entre todos a Venezuela, busquemos los valores que puedan lograr la paz de nuestro país y dejémosles a nuestros hijos una Patria con más estabilidad, con más paz, con respeto a la vida, con menos criminalidad o sin criminalidad ojalá no fuera mucho pedir. (Aplausos)

 

Por eso digo que estamos en deuda con el pueblo, compañeros, compatriotas.

 

En cuanto a la construcción de un modelo de seguridad pública, un modelo de cuño socialista y humanista que proteja efectivamente la vida humana, en el mismo sentido, nos falta mucho todavía para revolucionar por dentro el sistema de administración de justicia, falta mucho para construir un sistema de estabilidad y justicia, tenemos que reconocerlo con el más riguroso sentido autocrítico. Después de muchos intentos de atacar este problema con los viejos modelos y procedimientos policiales, nos vimos obligados por la vida a ir a la raíz de unos de los grandes males de nuestra sociedad como lo es la violencia criminal.

 

Nosotros nos deslindamos radicalmente de la concepción que ha enarbolado los viejos esquemas de la sociedad burguesa como el fundamento de su concepto de seguridad y estamos dándole vida a un nuevo modelo de seguridad a través de los seis vértices y del concepto integral de la Gran Misión A Toda Vida Venezuela, del que se deriva –claro está– una nueva institucionalidad encarnada en la Policía Nacional Bolivariana. Apostamos, entonces, por un nuevo modelo de seguridad pública, partiendo desde un enfoque fundamentado en la prevención y construyendo una nueva institucionalidad policial en íntima conjunción con nuestras comunidades.

 

Necesario es reconocer que todavía no hemos alcanzado la verdadera y plena participación de toda la comunidad y del pueblo en la lucha contra la criminalidad; tomemos en cuenta que el gran mandato de nuestro Comandante de “comunas o nada” recién comienza a tener cuerpo; no olvidemos que los anteriores modelos de organización vecinal respondían a viejos moldes de un concepto de seguridad signado por el egoísmo. Nos toca cumplir con el mandato de nuestra Constitución Bolivariana y la colocamos en primer lugar en el llamamiento a este gran esfuerzo nacional para vencer la criminalidad y pacificar el país.

 

Dice el artículo 326 de nuestra Constitución: “La seguridad de la Nación se fundamenta en la corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad civil, para dar cumplimiento a los principios de independencia, democracia, igualdad, paz, libertad, justicia, solidaridad, promoción y conservación ambiental y afirmación de los derechos humanos, así como en la satisfacción progresiva de las necesidades individuales y colectivas de los venezolanos y venezolanas, sobre las base de un desarrollo sustentable y productivo de plena cobertura para la comunidad nacional. El principio de corresponsabilidad se ejerce sobre los ámbitos económico, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar”.

 

También nos ordena el artículo 132: “Toda persona tiene el deber de cumplir su responsabilidades sociales y participar solidariamente en la vida política, civil y comunitaria del país, promoviendo y defendiendo los derechos humanos como fundamento de la convivencia democrática y de la paz social”. Vaya que la seguridad ciudadana es considerada como un derecho humano inalienable a partir de la propuesta del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de 1993.

 

Quienes rehúyen al principio de corresponsabilidad no hacen otra cosa que promover y alimentar la inseguridad y son enemigos de la paz social, cosa que demuestran cada día a través de los medios de comunicación social. Ellos no son corresponsables de la paz, de la seguridad y no atienden críticas, sugerencias, propuestas; ellos están por encima –parece– de la ley, de la sociedad, del Estado, del derecho a todo.

 

¿Cuánto se puede hacer en favor de nuevos valores, de un nuevo clima de convivencia, de pacificar y desarmar nuestro país a través del poder inmenso que tienen todos los medios de comunicación combinados si nos pusiéramos de acuerdo para eso, si dejáramos el egoísmo, el cálculo rastrero, la utilización politiquera del dolor que crea la violencia para tratar de hacer daño a la revolución?

 

A propósito, nosotros estamos claros en que la paz no es la ausencia de conflictos; más aún, para nosotros el nervio de la democracia, mucho más que el consenso, reside en el conflicto, el conflicto procesado democráticamente sin cartas escondidas debajo de la manga.

 

El gran pensador colombiano llamado Estanislao Zuleta, dice en su libro Elogio de la dificultad y otros ensayos lo siguiente: “Una sociedad mejor es una sociedad capaz de tener mejores conflictos. De reconocerlos y de contenerlos. De vivir no a pesar de ellos, sino productiva e inteligentemente en ellos. Que solo un pueblo escéptico sobre la fiesta de la guerra, maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz”.

 

Mayoritariamente creo que el pueblo venezolano ha llagado a un nivel de madurez para el manejo de este conflicto de la violencia criminal, para el manejo del conflicto de la construcción de un nuevo estado de paz social y, por tanto, maduro para la paz.

 

Aquí vale la pena recordar lo dicho con penetrante lucidez por el psicólogo social y criminólogo Andrés Antillano, joven venezolano, en su ensayo de la seguridad del estado y la participación: “La inseguridad es el resultado de la pérdida del poder sobre nuestras vidas, porque no tenemos garantía de lograr una vida digna o porque tememos al delito, por lo tanto articipar es una forma de lograr decidir sobre nuestras vidas por lo que ya es un gran paso para lograr la seguridad”.

 

El Estado, lejos de ser ajeno a esto, debe ser un instrumento; en la participación de las políticas de seguridad no se trata de que la comunidad actúe de policía o de tribunal, sino que con el Estado pueda transformar su realidad y conducir su destino colectivo. Tremendo concepto de este joven venezolano, hijo del 27 y 28 de febrero de 1989, que ha estudiado bastante estos temas.

 

Se trata, entonces, de recuperar plenamente el poder sobre nuestras vidas. Por eso mismo tenemos la plena convicción de que a medida que el modelo comunal vaya afianzando sólidamente su dinámica en toda Venezuela, en la medida en que las comunidades logren un verdadero control territorial, haremos retroceder la violencia criminal y le pondremos fin a la guerra interminable que ha sesgado demasiadas vidas de gente útil de nuestra Patria.

 

El  Estado Nacional Bolivariano debe ser instrumento del pueblo para alcanzar el objetivo de una sociedad en paz, pero sin la participación protagónica de las comunidades en las políticas y acciones de seguridad, seguiremos estando lejos de tal objetivo superior, será más difícil y largo el camino para acabar con la violencia criminal. Una comunidad que cuente con las condiciones para transformar su realidad y conducir su destino colectivo, es una comunidad capaz de construir una territorialidad libre de violencia criminal.

 

Por eso ratifico mi llamado a un diálogo nacional constructivo con todo el país para trabajar por una paz duradera, estable y justa; un diálogo nacional para la acción inmediata, pero con carácter estructural; un diálogo para cambiarlo todo, pero sobre todo para convocar a la juventud en su año, en este año Bicentenario, para avanzar por encima de los antivalores que genera este fenómeno de guerra social criminal.

 

Los convoco a todos, convoco a los jóvenes a que seamos capaces de cuestionar, convoco a la juventud, porque ustedes son los portaestandartes del presente. A nosotros nos ha tocado vivir una vida y, con el favor de Dios, nos tocará vivir una larga vida por lo que resta de este siglo, pero es la juventud la que tiene el reto tremendo de asumir el cuestionamiento del modelo hegemónico, cultural, comunicacional que es la base espiritual antihumana de violencia criminal.

 

Convoco a los jóvenes a que seamos capaces de cuestionar y demoler la cultura de la violencia, de la droga, del individualismo, de la falsa competencia, del odio, de la avaricia; es decir, de la muerte. Que toda la juventud continúe siendo capaz, con conciencia crítica y sentimiento profundo de amor por la vida y por la Patria, de sobreponerse al bombardeo mediático e ideológico que recibimos todos los días y de generar, junto al Estado, junto a su comunidad, nuevas dinámicas de paz.

 

En el marco de la Gran Misión a Toda Vida Venezuela ratifico toda mi voluntad, como Jefe de Estado y de Gobierno, de mantener y perfeccionar el Plan Patria Segura para seguir desplegándolo como gran instrumento de protección de nuestro pueblo y llamo a todos los gobernadores, alcaldes y a todas las fuerzas políticas de este país, a sumarse para perfeccionar el Plan Patria Segura.

 

Además, sigo llamando a todos y todas, los y las artistas, a todas y todos los deportistas, a todos los hombres y mujeres de bien de nuestro país, a incorporarse al movimiento por la paz y la vida y juntos ir –como decía Mahatma Gandhi– a la paz como el camino de todos. Nuestra Patria tiene derecho a que conquistemos la paz social.

 

Compatriotas diputados y diputadas, ministros, compañeros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, jefes y lideres militares, gobernadores, alcaldes, este 2014 tiene que ser el año de arranque de un gran plan de pacificación social, que vaya construyendo en lo concreto territorios de paz, comunidades de paz, familias de paz, y al Estado es al que corresponde poner las condiciones y prestar todos los apoyos.

 

Como Jefe de Estado y de Gobierno me pongo al frente de este Plan de Pacificación Social, de esta gran misión por nuestra Venezuela, que nuestra Venezuela pide a gritos, y pongo todos los recursos y capacidades del Gobierno, empezando por las misiones y grandes misiones, al servicio de esta inmensa tarea de reconstruir a Venezuela desde los valores de la paz, la convivencia y el respeto sagrado a la vida.

 

Ya nuestro Ministro Rodríguez Torres estuvo ayer en el Zulia en aplicación, ejecución y desarrollo de las propuestas que surgieron de la reunión en Miraflores con gobernadores, alcaldes y diputados, en donde, como ustedes saben, esta vez sí estaban todos.

 

Alguien hizo una crítica, creo que fue Ocariz, que ojalá esto no fuera una reunión más, no sé qué cosa. No lo va a ser. Les digo: Tomo personalmente este tema, lo tomo, y llamo a toda nuestra Patria, a todos, hasta el último rincón del país y hasta el último venezolano, hasta a la última venezolana la llamo, los llamo para que vayamos en un plan de paz a reconstruir a Venezuela desde abajo, sobre nuevos valores de respeto a la vida, valores esenciales de respeto a la vida, valores esenciales de convivencia.

 

Les sigo haciendo un llamado a todos aquellos muchachos, a todos aquellos que estén metidos en bandas violentas, en bandas criminales, les digo: O es ahora o nunca, les sigo tendiendo mi mano para que vengan. Ahí están las misiones y grandes misiones, todas a la disposición. Todo el que quiera dar el paso de entregar sus armas, desarmarse y venir a estudiar, a trabajar, a hacer cultura, a hacer deporte; bienvenido, véngase ya. Es ahora o nunca. El Movimiento por la Paz y la Vida está con la mano extendida. (Aplausos)

 

En estos días Clodovaldo Hernández hacía una crítica pública de que mano dura, mano de hierro. Compañero y camarada, me divierto mucho y además me hace pensar mucho los artículos de Clodovaldo, gran periodista venezolano. La ley, el Estado y la autoridad tienen que respetarse, nadie puede malentender este llamado a la paz y a la pacificación de esto grupos con debilidad ¡No!

 

He dado instrucciones, en el marco de la Constitución y la Ley, al Ministro Rodríguez Torres, a todos los cuerpos de seguridad policiales y militares que están en la calle, a redoblar la vigilancia a través de los modernos sistemas que estamos instalando de monitoreo en todo el país, pero a ir con mano de hierro, porque nadie tiene derecho a quitarle la vida a ningún venezolano, y aquel que se niegue, entonces, a aceptar la propuesta de pacificarse, de incorporarse a la sociedad y salga con un arma a atracar o a matar, se encontrará al Estado con mano hierro en la calle. Tenemos que reforzar la protección de nuestro pueblo.

 

¡Basta ya, que nadie se llame a engaño frente a la autoridad del Estado! (Aplausos. Actuemos con firmeza, la vida de nuestro pueblo debe ser respetada, no importa quién sea, dónde esté y cómo esté. (Aplausos).

Como lo he dicho, en el marco de la Constitución y las leyes, todo se puede hacer y se debe hacer. Esto no es una orden de guerra al hampa, ni nada por el estilo, no, nada de eso, ni plomo al hampa. Esto es que cada quien esté claro de lo que vamos hacer.

 

Convoco a ese gran diálogo de acción nacional, todo el que tenga algo que proponer y el que quiera hacer será bienvenido, ya nosotros arrancamos con la dinámica y tiene metas concretas.

 

El 4 de febrero el Movimiento por la Paz y la Vida, Héctor Rodríguez, usted como Vicepresidente, el compañero Jorge Arreaza y los compañeros del Movimiento por la Paz y la Vida tienen que presentar un plan concreto de acción.

 

Para el que acaba de decir: “Un plan después de 15 años” Si te quedas estancado ahí, nunca vamos a construir la paz, porque yo puedo decir mil cosas de las estadísticas de donde gobierna la oposición y me quedaría estancado en una pelea absolutamente desgastante que no ayuda al país, yo puedo sacar muchos números aquí, de cómo funciona un modelo y otro.

 

Tenemos que llegar a la conclusión de que tenemos que unir fuerzas y dejar el tirapiedrismo, unirnos para proteger a los venezolanos, su vida, por encima de las diferencias, lo digo con pasión. (Aplausos).

 

(Corean consignas)

 

Yo diría, compatriotas– perdonen lo extenso–, que lo pongo sobre la mesa para que lo discutan y encargo al Ministro Miguel Rodríguez Torres de esto. Lo primero, saquemos del debate, de la politiquería, de la disputa partidista, se los digo fuera de campaña electoral, no estamos en campaña electoral este año, no está previsto, por lo menos para nosotros, convocar a ninguna elección este año, por ahora. No, mentira, no está previsto.

El próximo año tenemos campaña en diciembre para que algunos de ustedes se postulen otra vez y otros nuestros. Fuera de eso, propongo que saquemos de la guerra política permanente, de la disputa partidista de posiciones, este tema, es la paz social.

 

Se los digo a los dueños de los medios de comunicación, a los grandes adinerados del Bloque de Armas, dejen de vivir del amarillismo sangriento; se los digo a los dueños de las televisoras nacionales y regionales. Hay un periódico asqueroso en Miranda llamado La Voz, que cree el dueño del periódico que promoviendo esos titulares y promoviendo la violencia va a ser más feliz.

 

Saquémoslo de la campaña, ojalá lo logremos. Yo no soy ningún inocente, hago el planteamiento y vamos a trabajar porque sea así, lo hago de buena voluntad. Hay bastantes temas para tirarnos piedras, si quieren, para combatir, para debatir; bastantes temas hay en la vida nacional, coloquemos uno central donde hagamos todo el esfuerzo por la pacificación, para mandar un solo mensaje de paz, lancémonos por el país para eso.

 

Ese es un llamado que quería ratificar, como un llamado central. Si he dicho que la tarea principal de la Revolución es el desarrollo de un nuevo modelo económico, digo que la tarea principal de toda la Nación es la pacificación social y la construcción de nuevas bases de convivencia y de paz. (Aplausos).

 

Compatriotas diputados y diputadas, finalizando quiero que recordemos de nuevo la inmensa espiritualidad y orientaciones que nos dejara nuestro Comandante, Hugo Chávez. Traigo aquí sus declaraciones del 4 de junio del año 2012, previas a la presentación del Plan de la Patria ante el Consejo Nacional Electoral en la inscripción de su candidatura aquel 11 de junio de ese año inolvidable.

 

Decía el Comandante Chávez entonces: “Yo estoy seguro desde mi corazón bolivariano, de soldado de Bolívar, que cada día tendremos más fortaleza moral y más conciencia, que cada día tendremos más fortaleza espiritual, que este proyecto no es solo un plancito de gobierno para un año, cinco años, es un programa. No, no, este es un proyecto histórico, es el gran proyecto de Miranda que fue amasándose con los siglos, de Bolívar, de Sucre, de Zamora, de Simón Rodríguez, de todos ellos y ellas, de Manuela Sáenz y luego, todo estos años, es un proyecto histórico, un gran proyecto histórico y ese proyecto llego aquí para quedarse, no tiene vuelta atrás y de eso nos encargaremos nosotros en colectivo, el pueblo de Bolívar, de Sucre”.

 

Estas reflexiones ¡qué vigencia tienen!, ¡qué fuerza humana impulsora tan grande de causas colectivas generó nuestro Comandante Chávez para llevar adelante a nuestra Venezuela por este rumbo para construir la prosperidad, la paz, que es decir el socialismo bolivariano y cristiano!

 

Compatriotas, un día de abril de este año en medio del dolor, siendo ya candidato presidencial por las circunstancias que allí me llevaron, a las puertas de una gran movilización recorriendo el país, viendo las lágrimas de hombres y mujeres humildes al paso de nuestras marchas, de nuestros eventos, me reencontré con un poema del poeta Argimiro Gabaldón; desde allí lo llevé por todos los caminos para tratar de levantar el ánimo y la fuerza de un pueblo en duelo, en dolor, que tenía que ser empujado rumbo a la victoria.

 

Al final de este discurso quiero traerlo para compartirlo con ustedes como expresión de toda la fuerza revolucionaria que me mueve y que nos mueve.

 

Este poema de Argimiro Gabaldón que escribió en medio de la guerra de guerrillas que le tocó desarrollar a su generación en los años 60, se llama No permitas que tu dolor se esconda:

 

No permitas que tu dolor se esconda

oblígalo a salir desnudo a que combata

que empuñe el fusil y la granada

que anime la marcha

que estalle en un grito en el asalto

que ría y que cante en la emboscada

tu pena y mi pena y la de todos

es una sola pena militante

armada es el fuego que arde en la alborada

la Revolución que avanza desbordada

hacia el milagro de las cadenas rotas

y el gran sufrimiento se tornará alegría

emergerá del fuego un mundo diferente

será el llanto detenido

y dejará la sangre de correr asesinada

se esparcirá la risa

y los niños puros como pájaros

en vuelo llenarán los parques con sus gritos

y nosotros estaremos allí, ¡seguro que estaremos!

como una llama ardiendo eternamente

somos la vida y la alegría,

en tremenda lucha contra la tristeza y la muerte.

¡Venceremos camaradas!

¡Unidos venceremos! ”

 

Así fue Argimiro Gabaldón, así fue Comandante Chávez: Convertimos el dolor en fuerza y la vida en alegría; pudieron más nuestras fuerzas que la tristeza y la muerte.

 

El año 2013 fue el año del amor, de la lealtad y de la victoria sobre el dolor y las dificultades. Como usted me lo ordenó, Comandante Chávez, aquí estoy subordinado al pueblo, obedeciendo siempre sus designios y así seguirá siendo.

 

¡Chávez vive! (¡La lucha sigue!)

 

¡Independencia y Patria Socialista! (¡Viviremos y venceremos!)

 

Muchas gracias, diputadas y Diputados. ¡Perdonen lo largo!

 

Muchas gracias y continuemos con la mejor de las voluntades construyendo una Patria para todos.

 

Buenas noches.

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Martin Luther King: Su sueño se mantiene vigente

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 15 enero 2014

 

Martin Luther King-Fidel Ernesto Vasquez

Aniversario 85 de su natalicio.

La lucha contra las políticas segregacionistas y las violaciones de los derechos civiles en Estados Unidos que en 1968 le costaron la vida al reverendo afroamericano Martin Luther King, será recordada este 15 de enero, natalicio 85 del insigne defensor de los derechos humanos en ese país norteamericano.

Estados Unidos, gobernado por un presidente negro que al igual que Luther King es galardonado con un premio Nóbel de la Paz, es una gran potencia donde persisten los males sociales contra los que luchó King, tal y como quedó evidenciado en la comparecencia del gobierno de EEUU ante la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU a fines del pasado año y en las actividades colaterales que diversas instituciones pro derechos humanos realizaron.

El país donde nació Luther King, quien una vez dijo: “I have a dream” (Yo tengo un sueño), está lejos de alcanzar a ser el sueño del líder afroamericano. Hoy día es la cuna de la promoción del liberalismo económico que tanto daño ha causado a los pueblos, escenario permanente de violación de los derechos civiles no sólo de los negros sino también de los inmigrantes latinoamericanos y de otras minorías, incluyendo la indígena.

Martin Luther King nació en Atlanta, Estados Unidos, el 15 de enero de 1929. Los norteamericanos, desde hace ya algún tiempo, disfrutan el tercer lunes de enero como día feriado en conmemoración al nacimiento del luchador social.

Luther King luchó incansablemente a favor de los derechos civiles de la población negra norteamericana, humillada a diario por la aplicación de leyes profundamente discriminatorias, aunque su gesta contó con gran parte de la sociedad.

Las normativas legales prohibían que los negros asistieran a la misma escuela, clubes o iglesias que los blancos.

No podían ir sentados junto a los blancos en los autobuses, entre otros desprecios a las personas descendientes de africanos.

Ante este panorama de injusticia y abuso existían tímidas organizaciones en pro de los derechos civiles de los negros que no lograron hacer mella a la maquinaria racista de los años 50 en EEUU.

En la acera del frente se ubicaban los blancos, con grandes y planificadas organizaciones, movimientos y asociaciones que legitimaban y sustentaban la discriminación racial y el abuso.

Algunas de ellas eran públicas y legales, otras clandestinas, perversas y sádicas como el Ku Klux Klan.

En ese momento histórico de Estados Unidos, surge una figura, negra, elocuente, académica , profesional y con madera de líder.

Martin Luther King con su verbo encendido dio las herramientas a la población negra de Norte América para que todos tuvieran un sueño de libertad e igualdad.

El discurso más emblemático, hermoso y profundo por la lucha en pro las reivindicaciones sociales lo pronunció Martin Luther King el 28 de agosto de 1963 ante centenares de ciudadanos.

Los asistentes provenía de una marcha que partió desde Birmingham (Alabama) hasta Washington, donde se concentraron más de 250.000 mil personas no únicamente negros, todos congregados frente al Licoln Memorial Park.

En ese escenario Luther King pronunció su magistral y recordada idea: “Yo tengo un sueño”. Con esa frase inmortalizó la lucha por la igualdad social y contra la discriminación racial que ha servido de base para que los movimientos alrededor del mundo, a lo largo de estos 48 años, sustenten sus luchas.

La repercusión de esta movilización fue tal que el Congreso de los Estados Unidos en 1954 aprobó el Acta de los Derechos Civiles.

Al año siguiente se aprueba igualmente el Acta del Derecho al Voto en todos los Estados de la Unión Americana.

Lucha contra la guerra

La lucha del pastor Luther King traspasó las fronteras de EEUU cuando se solidarizó con la tragedia ocurrida en otros países pobres o en guerra como el caso de Vietnam, país oprimido por la presión imperial.

Hoy, el líder negro se recuerda más ante una Ley Arizona que ha mellado sustantivamente los derechos de los inmigrantes de tez mestiza y ante los desmanes de los drones asesinos contra la población civil de Afganistán o Paquistán.

Por aquella acciones solidarias Luther King recibe en 1964 el premio Premio Nóbel de la Paz.

Sin embargo, en 1967 cuando el pastor pronunció su discurso titulado: “Por qué me opongo a la guerra en Vietnam” ofrecido a los feligreses de la Iglesia de Ebenezer el 30 de abril, fue el punto de partida para los ataques de la prensa norteamericana.

Al respecto New York Times tituló el editorial de ese día: “El error del Dr. King”: “Los hechos pueden ser duros, pero no justifican semejantes calumnias…No hay respuestas simples ni fáciles para la guerra de Vietnam ni para la injusticia racial en este país”. Así, el diario minimizó el significado de la prédica de Luther.

Sin embargo, el contenido de ese sermón, tan atacado por la gran prensa capitalista de su país, hoy en día mantiene una particular vigencia por las guerras e invasiones que Estados Unidos se empeña en mantener en Iraq y Afganistán, donde miles de jóvenes estadounidenses han muerto lejos de sus familias al tratar de cumplir designios colonizadores de su gobierno y otros cientos de miles de civiles de esos países han caído bajo la metralla mortal, la misma que asesinó a Luther King.

El 4 de abril de 1968, los tentáculos del imperialismo y su burguesía criminal accionó su arma de fuego contra el pacifista de 39 años de edad. Era una tarde luminosa en Memphis Tennesse, cuando la vida del mayor luchador social de Estados Unidos era apagada por la bala de la irracionalidad, intolerancia y el poder.

Un ejemplo para las Américas

No obstante el sueño de Luther King se esparció por toda nuestra América para unirse en la memoria histórica al héroe de las Segovias Augusto César Sandino en Nicaragua, a Emiliano Zapata de México, al “Che” Guevara caído en Bolivia, a la gesta de Fidel Castro en Cuba y a muchos otros que incansablemente han empeñado la vida, alma y corazón por la independencia y la liberación de los pueblo de América Latina del yugo y opresión del norte.

Al referirse a la importancia de suscribir una Carta Social para las Américas, el presidente Hugo Chávez recordó al insigne estadounidense cuando expresó que la Carta “debe ser compromiso irrenunciable de lucha de batalla para que el grande día de la América sea ahora en este siglo, para que el sueño de Martin Luther King y de todos nosotros vaya convirtiéndose en realidad, para que la independencia que nos dieron nuestros Libertadores no haya sido en vano, para que tengamos un mundo en igualdad, en justicia y por tanto un mundo de paz”.

Martin Luther King iluminará cada vez más el camino del pueblo norteamericano en la lucha por los derechos humanos, expresó el líder cubano en una de sus reflexiones sobre el gobierno de Obama y el bloqueo a Cuba.

El destacado cineasta norteamericano Danny Glover también ha recordado al insigne luchador como un referente crucial y al hacer un llamado por la libertad de los 5 antiterroristas presos en EEUU, expresó: “Los invito a ustedes a que se organicen y unan a compañeros de estudio, profesores, ejecutivos, familiares y amigos para revivir el espíritu del Dr. Martin Luther King Jr., quien dijo: “la injusticia en cualquier lugar es una amenaza para la justicia de todas partes”, y a hacer un llamado a nuestro gobierno a implementar nuestras obligaciones morales y legales para con la justicia y el derecho Internacional”.

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Un 15 de enero fue asesinada Rosa Luxemburgo por los ricos del mundo

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 15 enero 2014

Rosa Luxemburgo-Fidel Ernesto Vasquez

Hace sólo diez años que una investigación oficial concluyó que las tropas de asalto, que habían recibido órdenes y dinero de los gobernantes socialdemócratas, fueron los autores materiales de su muerte y la de Karl Liebknecht.

La noche del 15 de enero de 1919 en Berlín, fue detenida Rosa Luxemburgo: una mujer indefensa con cabellos grises, demacrada y exhausta. Una mujer mayor, que aparentaba mucho más de los 48 años que tenía.Uno de los soldados que la rodeaban, le obligó a seguir a empujones, y la multitud burlona y llena de odio que se agolpaba en el vestíbulo del Hotel Eden le saludó con insultos. Ella alzó su frente ante la multitud y miró a los soldados y a los huéspedes del hotel que se mofaban de ella con sus ojos negros y orgullosos. Y aquellos hombres en sus uniformes desiguales, soldados de la nueva unidad de las tropas de asalto, se sintieron ofendidos por la mirada desdeñosa y casi compasiva de Rosa Luxemburgo, “la rosa roja”, “la judía”.

Le insultaron: “Rosita, ahí viene la vieja puta”. Ellos, gente vinculada a partidos de la derecha, odiaban todo lo que esta mujer había representado en Alemania durante dos décadas: la firme creencia en la idea del socialismo, el feminismo, el antimilitarismo y la oposición a la guerra, que ellos habían perdido en noviembre de 1918. En los días previos los soldados habían aplastado el levantamiento de trabajadores en Berlín. Ahora ellos eran los amos. Y Rosa les había desafiado en su último artículo:

«¡El orden reina en Berlín! ¡Ah! ¡Estúpidos e insensatos verdugos! No os dais cuenta de que vuestro orden está levantado sobre arena. La revolución se erguirá mañana con su victoria y el terror asomará en vuestros rostros al oírle anunciar con todas sus trompetas: ¡Yo fui, yo soy, yo seré!».

La empujaron y golpearon. Rosa se levantó. Para entonces casi habían alcanzado la puerta trasera del hotel. Fuera esperaba un coche lleno de soldados, quienes, según le habían comunicado, la conducirían a la prisión. Pero uno de los soldados se fue hacia ella levantando su arma y le golpeó en la cabeza con la culata. Ella cayó al suelo. El soldado le propinó un segundo golpe en la sien.
El hombre se llamaba Runge. El rostro de Rosa Luxemburgo chorreaba sangre. Runge obedecía órdenes cuando golpeó a Rosa Luxemburgo. Poco antes él había derribado a Karl Liebknecht con la culata de su fusil. También a él le habían arrastrado por el vestíbulo del Hotel Eden.

Los soldados levantaron el cuerpo de Rosa. La sangre brotaba de su boca y nariz. La llevaron al vehículo. Sentaron a Rosa entre los dos soldados en el asiento de atrás. Hacía poco que el coche había arrancado cuando le dispararon un tiro a quemarropa. Se pudo escuchar en el hotel.

La noche del 15 de enero de 1919 los hombres del cuerpo de asalto asesinaron a Rosa Luxemburgo. Arrojaron su cadáver desde un puente al canal. Al día siguiente todo Berlín sabía ya que la mujer que en los últimos veinte años había desafiado a todos los poderosos y que había cautivado a los asistentes de innumerables asambleas, estaba muerta. Mientras se buscaba su cadáver, un Bertold Brecht de 21 años escribía:

La Rosa roja ahora también ha desaparecido.
Dónde se encuentra es desconocido.
Porque ella a los pobres la verdad ha dicho
Los ricos del mundo la han extinguido.

Pocos meses después, el 31 de mayo de 1919, se encontró el cuerpo de una mujer junto a una esclusa del canal. Se podía reconocer los guantes de Rosa Luxemburgo, parte de su vestido, un pendiente de oro. Pero la cara era irreconocible, ya que el cuerpo hacía tiempo que estaba descompuesto. Fue identificada y se le enterró el 13 de junio.

En el año 1962, 43 años después de su muerte, el Gobierno Federal alemán declaró que su asesinato había sido una “ejecución acorde con la ley marcial”.

Hace sólo diez años que una investigación oficial concluyó que las tropas de asalto, que habían recibido órdenes y dinero de los gobernantes socialdemócratas, fueron los autores materiales de su muerte y la de Karl Liebknecht.

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¡Oh, mi maestro!

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 15 enero 2014

juramento en el monte sacro-Fidel Ernesto Vasquez

Desde Pativilca, el 19 de enero de 1824, Bolívar escribe a su  maestro don Simón Rodríguez una de las cartas más hermosas no sólo por los sentimientos que se removieron en su conciencia al saber que su antiguo maestro estaba en Colombia, sino por los conceptos que le merecieron a Simón Bolívar la profesión de maestro. Este es un fragmento de esa carta:

«¡Oh, mi maestro! ¡Oh, mi amigo! ¡Oh, mi Robinson, Ud. en Colombia! ¡Usted en Bogotá y nada me ha dicho, nada me ha escrito, sin duda Ud. es el hombre más extraordinario del mundo… Ud., maestro mío, cuánto debe haberme contemplado de cerca aunque colocado a tan remota distancia. Con que avidez habrá seguido Ud. mis pasos; estos pasos dirigidos muy anticipadamente por Ud. mismo. Ud. formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que Ud. me señaló. Ud. fue mi piloto aunque sentado sobre una de las playas de Europa. No puede usted figurarse cuán hondamente se han grabado en mi corazón las lecciones que usted me ha dado; no he podido jamás borrar siquiera una coma de las grandes sentencias que usted me ha regalado … Amigo, si tan irresistibles atractivos no impulsan a usted aun vuelo rápido hacia mí, ocurriré a un apetito más fuerte: la amistad invoco… ».

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Educación para todas y todos: Feliz día del Maestro

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 15 enero 2014

Aristobulo Isturiz Almeida-Fidel Ernesto Vasquez

“El maestro venezolano ahora más que nunca necesita la política y la ideología. Todo maestro debe ser un político comprometido con un sueño de país, para poder hacerlo realidad. Sin maestros no hay revolución, la educación tiene que estar al servicio de la liberación del pueblo”.

“Cada maestro tiene que estar casado con el modelo de República, y nuestra ideología política tiene como objetivo construir la ideología socialista del siglo XXI”.

Profesor Aristóbulo Istúriz Almeida

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El Poder Popular acompaña al Presidente Nicolás Maduro Moros en presentación de su mensaje anual

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 15 enero 2014

Nicolas Maduro-Fidel Ernesto Vasquez

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DIPUTADO PEDRO CARREÑO RESPONDE A LA VOCERA DE LA MUD, LA CONFERENCIA EPISCOPAL: EL PLAN DE LA PATRIA “NO ES UNA IMPOSICIÓN, ES UN MANDATO APROBADO POR LA ASAMBLEA NACIONAL”

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 11 enero 2014

Pedro Carreño-Fidel Ernesto Vasquez

El diputado Jefe de la Fracción Parlamentaria del PSUV y Presidente de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, Pedro Carreño, manifestó que el Plan de la Patria “no es una imposición, es un mandato aprobado por la Asamblea Nacional”.

Asimismo, el parlamentario invitó a la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) a leer la Constitución Nacional, específicamente el artículo 187, numeral 8.

Esta declaración la ofreció Carreño a través de su cuenta en Twitter @PedroCarreno_e.

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CRUZ VILLEGAS: UN REVOLUCIONARIO QUE NOS LEGO SU EJEMPLO

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 11 enero 2014

20 AÑOS DE SU SIEMBRA

Cruz Villegas-Fidel Ernesto Vasquez

Cruz Alejandro Villegas-Fidel Ernesto Vasquez

Fidel Ernesto Vásquez I.

Al honrar la memoria de Cruz Villegas honramos también a todo ese conglomerado de hombres y mujeres que lucharon en las peores condiciones, y en medio de la más brutal represión, que no dudaron en defender sus ideas aún a costa de la libertad o de la vida.

Cruz Villegas se incorporó a la lucha social y política a la muerte de Gómez, y ya en ese entonces Gustavo Machado, Pío Tamayo, Ernesto Silva Tellería, Fernando Key Sánchez, Manuel Taborda y tantos otros andaban desafiando al tirano y declarándose comunistas cuando eso costaba nada más y nada menos que 20 años de prisión, gracias al famoso “inciso sexto”.

 Honor a quien honor merece.

Este hombre de revolución nació en el estado Miranda un 3 de mayo, se desempeño como  Trabajador de la construcción desde muy joven se destacó como líder obrero de firmes principios.

El negro Cruz Villegas abrazó la militancia en el Partido Comunista de Venezuela, lo que le costó  encarcelamientos y persecuciones durante la dictadura de Pérez Jiménez y en los años 60 de la violencia anticomunista de Betancourt-Leoni, dignos representantes de la IV República.

Permítanme anexar un párrafo que escribió  su hijo y buen amigo de años, Vladimir Villegas que describe esa etapa en la vida del revolucionario Cruz Villegas:

“Yo fui afortunado porque lo pude tener como padre mucho tiempo. Mis hermanas y hermanos mayores sufrieron por largos períodos su ausencia, debido a los carcelazos, la clandestinidad e incluso el confinamiento en la selva amazónica al cual fue sometido por la dictadura de Pérez Jiménez. Sin embargo nunca olvido dos imágenes. La primera de ellas cuando lo visité en la antigua Digepol y pudimos verlo por escasos minutos. Y la otra cuando salió de la cárcel y apenas en la puerta de la casa le comuniqué: Ya tengo 5 años”

Oportuno es recordar que fue fundador en 1963 de la Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela (CUTV), de la que era su Presidente al momento de su muerte un 11 de enero, hace 20 años atrás, nos dejo su legado e historial de ejemplo a las generaciones patriotas.

Todo lo que pueda escribir, jamás será suficiente para explicar, decir y mostrar con exactitud la vida de Cruz Villegas, que sean mis fraternos amigos Ernesto, Vladimir, Mario y Asia Villegas, quienes lo hagan. Seguramente lo podrán no solo hacer mejor, sino están obligados por la historia a hacerlo para que el ejemplo de los grandes hombres se mantengan y sirvan de guía a todos.

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CAMARADA SOTO ROJAS SE RECUPERA SATISFACTORIAMENTE DE LA OPERACIÓN DE UN QUISTE HEPÁTICO SIMPLE

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 10 enero 2014

 

Fernando Soto Rojas-Fidel Ernesto Vasquez (2)

El presidente de la Comisión Permanente de Energía y Petróleo de la Asamblea Nacional, diputado Fernando Soto Rojas, informó a través de un comunicado oficial que fue intervenido quirúrgicamente en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ), ubicado en La Habana, Cuba.


En el texto, el parlamentario socialista afirmó que en 80 años de vida, su cuerpo nunca fue sometido a operaciones o cirugías de alto impacto. “Siempre tuve fe en la lucha por la vida y ante la vida, sobre mi experiencia, formación en la historia y sobre la misma tierra, sin invocación más allá de las circunstancias concretas”, expresó.


Pese a su condición médica, Soto Rojas siguió por televisión los acontecimientos del pasado domingo 5 de enero de 2014 en la Asamblea Nacional “y la infeliz intervención de la diputada de la derecha, pero también la respuesta clara, categórica e histórica de la camarada Blanca Eekhout”, señaló.


Ante esa situación, consideró que después de todo el esfuerzo del pueblo combatiente por la independencia y la libertad, “seguimos teniendo porquerías”.

 

A continuación la carta completa:

 

A TODOS MIS FAMILIARES, COMPATRIOTAS, AMIGAS, AMIGOS Y CAMARADAS DE SIEMPRE

 

Les informo sobre mi salud:

 

1. Fui operado de un quiste hepático simple, en el centro hospitalario Cimeq, de la Habana, Cuba. A dicho quiste le llevamos seguimiento científico desde el año 2010 hasta el presente. En octubre de 2013 aparecieron algunos síntomas de dolor, pero mi cuerpo y mi voluntad política pudieron atender todos los actos del país en lo fundamental, y el 20 de diciembre de 2013 viajé a Cuba para tomar una decisión definitiva.

2. El profesionalismo, el humanismo y la solidaridad de la Cuba de siempre, una vez más, estuvo presente. La Dirección del Instituto, los profesionales que participaron en la operación y el personal de apoyo fueron excelentes en todo. Para ellas y ellos mi reconocimiento y afecto.

3. Este cuerpo, después de 80 años, por primera vez fue sometido a una operación de alta cirugía; antes, nunca. Siempre tuve fe en la lucha por la vida y ante la vida, sobre mi experiencia, formación en la historia y sobre la misma tierra, sin invocación más allá de las circunstancias concretas. Mi compañera estuvo a mi lado en todo momento, aferrada a sus creencias y oraciones que aceptamos y agradecemos. Por lo demás, aquí estamos unidos una vez más como si fuera ayer, restablecido para continuar en la pelea.

Seguí por televisión los acontecimientos del pasado domingo 5 de enero de 2014 en la Asamblea Nacional y la infeliz intervención de la diputada de la derecha, pero también la respuesta clara, categórica e histórica de la camarada Blanca Eekhout. El equipo médico que por coincidencia me acompañaba y evaluaba mi evolución, guardó silencio y al final uno de ellos sentenció, refiriéndose a las intervenciones de la oposición: “no se preocupe, no saben lo que dicen”.

Hacia la tarde salí de caminata; vi árboles, pájaros volando y me vino el recuerdo del viejo Maitan, colaborador de la guerrilla del cerro El Bachiller en el estado Miranda, cuando le informamos de una traición, él pensó y dijo: “todavía tenemos bocateros”, echó un salivazo de tabaco al suelo y concluyó, “pura porquería…porquería”. Luego se fue caminando hacia el corazón de la montaña al caserío de Turiepe.


Después de todo el enorme esfuerzo que hemos realizado como pueblo combatiente por La Independencia y La Libertad, seguimos teniendo “porquerías”.

Pero a pesar de las adversidades, las marchas y contramarchas seguimos construyendo La Revolución Bolivariana y Socialista, ratificando mi apoyo total y absoluto al Plan de la Patria, legado de nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez; a la Directiva de la Asamblea Nacional presidida por el camarada Diosdado Cabello y a las iniciativas políticas de diálogo por la paz; Gobierno de Eficiencia en la Calle, el Decreto Presidencial de aumento del  10% del salario mínimo, la lucha contra la corrupción, entre otras medidas, implementadas por el Presidente Obrero Nicolás Maduro.

¡Chávez Vive, La Lucha Sigue!

¡Viviremos y Venceremos!

Fraternalmente

Fernando Soto Rojas

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TSJ ORDENA LA INMEDIATA LIBERTAD DEL CAMARADA JULIÁN CONRADO

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 9 enero 2014

 

Julian Conrado-Fidel Ernesto Vasquez

La Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó la inmediata libertad de Guillermo Enrique Torres Cueter, alias Julián Conrado, detenido en Venezuela en el año 2011, informó este jueves el TSJ.

La sala “declaró desistida la extradición pasiva en contra del ciudadano de nacionalidad colombiana Guillermo Enrique Torres Cueter -alias Julián Conrado-, en virtud de que la República de Colombia dispuso retirar y cancelar, con carácter inmediato, las solicitudes de extradición requeridas al Estado venezolano”, indica la información.

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FALLECIÓ DIRIGENTE CAMPESINO CUBANO JOSÉ “PEPE” RAMÍREZ CRUZ

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 8 enero 2014

 

José Pepe Ramírez Cruz-Fidel Ernesto Vasquez

Falleció en La Habana, Cuba, el dirigente cubano José “Pepe” Ramírez Cruz, quien en vida apoyó incansablemente las luchas campesinas en la antigua provincia de Oriente, una de las seis provincias cubanas establecidas hasta 1976.

El cuerpo del destacado revolucionario será cremado y sus cenizas reposarán en el Museo del II Frente Oriental Frank País García, en Cuba.

José “Pepe” Ramírez Cruz, hijo de campesinos, tuvo su primer acercamiento con el trabajo agrícola a los nueves años de edad. En 1938 inició su actividad revolucionaria, hecho por el cual fue prisionero en diferentes ocasiones.

Se incorporó al Partido Unión Revolucionaria Comunista en 1943, y más tarde al Partido Socialista Popular. También se unió a la lucha insurreccional en el Segundo Frente Oriental Frank País, en 1958.

En ese entonces, el comandante  Raúl Castro Ruz, le asignó a Pepe Ramírez la tarea de reorganizar las asociaciones campesinas de la zona y crear otras más en lugares donde aún estas no se habían formado. Tras esta experiencia, Ramírez se destacó como uno de los principales coordinadores del Congreso Campesino en Armas, establecido el 21 de septiembre de 1958, y en el que también participaron el comandante Carlos Iglesia Fonseca, el capitán Reineiro Jiménez Lage, entre otros.

En vida, Ramírez cumplió una “fecunda labor, caracterizada por su integridad política, su moral, y el apego a su origen de clase”, por lo que Cuba reconoció su esfuerzo con diversas condecoraciones, entre ellas, el Título Honorífico de Héroe del Trabajo de la República de Cuba, el cual le fue entregado en 2009.

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Alguien sabe que dijo la señora Machado cuando en diciembre pasado asesinaron en México a nuestra modelo Daysi Ferrer? Le dolió? Es por una duda que tengo.

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 8 enero 2014

El odio no desampara a la señora Machado, la acompaña noche y día.

Maria Corina Machado-Fidel Ernesto Vasquez

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UNA ADICTA SEÑORA MACHADO ANDA SUELTA CON SU AMARGURA Y ODIO

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 8 enero 2014

Maria Corina Machado-Yo soy Carmona-Fidel Ernesto Vasquez

Desde su página en internet, la señora Machado sostiene , que desde el alto gobierno se incentiva la impunidad, mientras que afirma que el “régimen” pretende “el control físico, social y espiritual de la sociedad.

En el escrito de la señora, el odio emana y fluye de manera perversa, ya que cuando se combina el fascismo, el  odio y la amargura perversa, el resultado es un escrito como el que la corrupta apátrida ha garabateado para tratar que quienes financian el terrorismo, le lancen las monedas que deseosa recogerá para seguir llenando la cartera y darse los paseítos, no solo por los lugares de la realeza estúpida, sino aquellos que su mente alucinógena recrea y deteriora el cerebro y le perturban la conciencia, lo que trae como consecuencia ese engendro que definitivamente no existe para hacer el bien, la fulana  padece una amplia gama de trastornos psicológicos, como estados de ánimo negativos e irritabilidad, actitudes defensivas y un odio obsesivo.

Tendrá mucho dinero, pero es un pobre ser humano, que además hoy se dedica a politizar un lamentable asesinato y practicando el luto hipócrita. Que amargadita la señora.

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DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE DE LA DIGNIDAD DE LOS PUEBLOS FIDEL CASTRO, A SU LLEGADA A LA HABANA, EL 8 DE ENERO DE 1959

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 8 enero 2014

Revolucion cubana-Fidel Ernesto Vasquez

Compatriotas:

 

Yo sé que al hablar esta noche aquí se me presenta una de las obligaciones más difíciles, quizás, en este largo proceso de lucha que se inició en Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956.

El pueblo escucha, escuchan los combatientes revolucionarios, y escuchan los soldados del Ejército, cuyo destino está en nuestras manos.

Creo que es este un momento decisivo de nuestra historia:  la tiranía ha sido derrocada.  La alegría es inmensa.  Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía.  No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil.

Decir la verdad es el primer deber de todo revolucionario.  Engañar al pueblo, despertarle engañosas ilusiones, siempre traería las peores consecuencias, y estimo que al pueblo hay que alertarlo contra el exceso de optimismo.

¿Cómo ganó la guerra el Ejército Rebelde?  Diciendo la verdad.  ¿Cómo perdió la guerra la tiranía?  Engañando a los soldados.

Cuando nosotros teníamos un revés, lo declarábamos por “Radio Rebelde”, censurábamos los errores de cualquier oficial que lo hubiese cometido, y advertíamos a todos los compañeros para que no le fuese a ocurrir lo mismo a cualquier otra tropa.  No sucedía así con las compañías del Ejército.  Distintas tropas caían en los mismos errores, porque a los oficiales y a los soldados jamás se les decía la verdad.

Y por eso yo quiero empezar —o, mejor dicho, seguir— con el mismo sistema:  el de decirle siempre al pueblo la verdad.

Se ha andado un trecho, quizás un paso de avance considerable.  Aquí estamos en la capital, aquí estamos en Columbia, parecen victoriosas las fuerzas revolucionarias; el gobierno está constituido, reconocido por numerosos países del mundo, al parecer se ha conquistado la paz; y, sin embargo, no debemos estar optimistas.  Mientras el pueblo reía hoy, mientras el pueblo se alegraba, nosotros nos preocupábamos; y mientras más extraordinaria era la multitud que acudía a recibirnos, y mientras más extraordinario era el júbilo del pueblo, más grande era nuestra preocupación, porque más grande era también nuestra responsabilidad ante la historia y ante el pueblo de Cuba.

La Revolución tiene ya enfrente un ejército de zafarrancho de combate.  ¿Quiénes pueden ser hoy o en lo adelante los enemigos de la Revolución?  ¿Quiénes pueden ser ante este pueblo victorioso, en lo adelante, los enemigos de la Revolución?  Los peores enemigos que en lo adelante pueda tener la Revolución Cubana somos los propios revolucionarios.

Es lo que siempre les decía yo a los combatientes rebeldes:  cuando no tengamos delante al enemigo, cuando la guerra haya concluido, los únicos enemigos de la Revolución podemos ser nosotros mismos, y por eso decía siempre, y digo, que con el soldado rebelde seremos más rigurosos que con nadie, que con el soldado rebelde seremos más exigentes que con nadie, porque de ellos dependerá que la Revolución triunfe o fracase.

Hay muchas clases de revolucionarios.  De revolución hemos estado oyendo hablar hace mucho tiempo; hasta el 10 de marzo se dijo que habían hecho una revolución, e invocaban la palabra revolución, y todo era revolucionario; a los soldados los reunían aquí y hablaban de “la Revolución del 10 de marzo”  (RISAS).

De revolucionarios hemos estado oyendo hablar mucho tiempo.  Yo recuerdo mis primeras impresiones del revolucionario, hasta que el estudio y alguna madurez me dieron nociones de lo que era realmente una revolución y de lo que era realmente un revolucionario.  Las primeras impresiones del revolucionario las escuchábamos nosotros de niño, y oíamos decir:  “Fulano fue revolucionario, estuvo en tal combate, o en tal operación, o puso bombas”, “Mengano era revolucionario…”, incluso se creó una casta de revolucionarios, y entonces había revolucionarios que querían vivir de la revolución, querían vivir a título de haber sido revolucionarios, de haber puesto una bomba o dos bombas; y es posible que los que más hablaban eran los que menos habían hecho.  Pero, es lo cierto que acudían a los ministerios a buscar puestos, a vivir de parásitos, a cobrar el precio de lo que habían hecho en aquel momento, por una revolución que desgraciadamente no llegó a realizarse, porque estimo que la primera que parece que tiene mayores posibilidades de realizarse es la Revolución actual, si nosotros no la echamos a perder… (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”  Y APLAUSOS).

El revolucionario aquel de mis primeras impresiones de niño andaba con una pistola 45 en la cintura, y quería vivir por sus respetos; había que temerle:  era capaz de matar a cualquiera; llegaba a los despachos de los altos funcionarios con aire de hombre al que había que oír; y en realidad se preguntaba uno:

¿Dónde está la revolución que esta gente hizo, estos revolucionarios?  Porque no hubo revolución, y hubo muy pocos revolucionarios.

Lo primero que tenemos que preguntarnos los que hemos hecho esta Revolución es con qué intenciones la hicimos; si en alguno de nosotros se ocultaba una ambición, un afán de mando, un propósito innoble; si en cada uno de los combatientes de esta Revolución había un idealista o con el pretexto del idealismo se perseguían otros fines; si hicimos esta Revolución pensando que apenas la tiranía fuese derrocada íbamos a disfrutar de los gajes del poder; si cada uno de nosotros se iba a montar en una “cola de pato”, si cada uno de nosotros iba a vivir como un rey, si cada uno de nosotros iba a tener un palacete, y en lo adelante para nosotros la vida sería un paseo, puesto que para eso habíamos sido revolucionarios y habíamos derrocado la tiranía; si lo que estábamos pensando era quitar a unos ministros para poner otros, si lo que estábamos pensando simplemente era quitar unos hombres para poner otros hombres; o si en cada uno de nosotros había verdadero desinterés, si en cada uno de nosotros había verdadero espíritu de sacrificio, si en cada uno de nosotros había el propósito de darlo todo a cambio de nada, y si de antemano estábamos dispuestos a renunciar a todo lo que no fuese seguir cumpliendo sacrificadamente con el deber de sinceros revolucionarios (APLAUSOS PROLONGADOS).  Esa pregunta hay que hacérsela, porque de nuestro examen de conciencia puede depender mucho el destino futuro de Cuba, de nosotros y del pueblo.

Cuando yo oigo hablar de columnas, cuando oigo hablar de frentes de combate, cuando oigo hablar de tropas más o menos numerosas, yo siempre pienso:  he aquí nuestra más firme columna, nuestra mejor tropa, la única tropa que es capaz de ganar sola la guerra:  ¡Esa tropa es el pueblo!  (APLAUSOS.)

Más que el pueblo no puede ningún general; más que el pueblo no puede ningún ejército.  Si a mí me preguntaran qué tropa prefiero mandar, yo diría:  prefiero mandar al pueblo (APLAUSOS), porque el pueblo es invencible.  Y el pueblo fue quien ganó esta guerra, porque nosotros no teníamos tanques, nosotros no teníamos aviones, nosotros no teníamos cañones, nosotros no teníamos academias militares, nosotros no teníamos campos de reclutamiento y de entrenamiento, nosotros no teníamos divisiones, ni regimientos, ni compañías, ni pelotones, ni escuadras siquiera (APLAUSOS PROLONGADOS).

Luego, ¿quién ganó la guerra?  El pueblo, el pueblo ganó la guerra.  Esta guerra no la ganó nadie más que el pueblo —y lo digo por si alguien cree que la ganó él, o por si alguna tropa cree que la ganó ella (APLAUSOS).  Y por lo tanto, antes que nada está el pueblo.

Pero hay algo más: la Revolución no me interesa a mí como persona, ni a otro comandante como persona, ni al otro capitán, ni a la otra columna, ni a la otra compañía; la Revolución al que le interesa es al pueblo (APLAUSOS).

Quien gana o pierde con ella es el pueblo.  Si el pueblo fue quien sufrió los horrores de estos siete años, el pueblo es quien tiene que preguntarse si dentro de 10 o dentro de 15, o de 20 años, él, y sus hijos, y sus nietos, van a seguir sufriendo los horrores que ha estado sufriendo desde su inicio la República de Cuba, coronada con dictaduras como las de Machado y las de Batista (APLAUSOS PROLONGADOS).

Al pueblo le interesa mucho si nosotros vamos a hacer bien hecha esta Revolución o si nosotros vamos a incurrir en los mismos errores en que incurrió la revolución anterior, o la anterior, o la anterior, y en consecuencia vamos a sufrir las consecuencias de nuestros errores, porque no hay error sin consecuencias para el pueblo; no hay error político que no se pague, más tarde o más temprano.

Circunstancias hay que no son las mismas.  Por ejemplo, estimo que en esta ocasión existe más oportunidad que nunca de que en realidad la Revolución cumpla su destino cabalmente.  Es quizás por eso que sea tan grande el júbilo del pueblo, olvidándose un poco de lo mucho que hay que bregar todavía.

Una de las ansias mayores de la nación, consecuencia de los horrores padecidos, por la represión y por la guerra, era el ansia de paz, de paz con libertad, de paz con justicia, y de paz con derechos.  Nadie quería la paz a otro precio, porque Batista hablaba de paz, hablaba de orden, y esa paz no la quería nadie, porque hubiese sido la paz a costa del sometimiento.

Tiene hoy el pueblo la paz como la quería:  una paz sin dictadura, una paz sin crimen, una paz sin censura, una paz sin persecución (APLAUSOS PROLONGADOS).

Es posible que la alegría mayor en este instante sea la alegría de las madres cubanas.  Madres de soldados o madres de revolucionarios, madres de cualquier ciudadano, hoy experimentan la sensación de que sus hijos, al fin, están fuera de peligro (APLAUSOS).

El crimen más grande que pueda cometerse hoy en Cuba, repito, el crimen más grande que pueda hoy cometerse en Cuba sería un crimen contra la paz.  Lo que no perdonaría hoy nadie en Cuba sería que alguien conspirase contra la paz (APLAUSOS).

Todo el que haga hoy algo contra la paz de Cuba, todo el que haga hoy algo que ponga en peligro la tranquilidad y la felicidad de millones de madres cubanas, es un criminal y es un traidor (APLAUSOS).  Quien no esté dispuesto a renunciar a algo por la paz, quien no esté dispuesto a renunciarlo todo por la paz en esta hora, es un criminal y es un traidor (APLAUSOS).

Como pienso así, yo digo y yo juro ante mis compatriotas que si cualquiera de mis compañeros, o nuestro movimiento, o yo, fuésemos el menor obstáculo a la paz de Cuba, desde ahora mismo el pueblo puede disponer de todos nosotros y decirnos lo que tenemos que hacer (APLAUSOS).  Porque soy un hombre que sabe renunciar, porque lo he demostrado más de una vez en mi vida, porque eso he enseñado a mis compañeros, tengo moral y me siento con fuerza y autoridad suficientes para hablar en un instante como este (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE:  “¡Viva Fidel Castro!”).

Y a los primeros que tengo que hablarles así es a los revolucionarios; y si fuere preciso, o mejor dicho, porque es preciso decirlo a tiempo.

No está tan lejana aquella década que siguió a la caída de Machado; quizás uno de los males más grandes de aquella lucha fue la proliferación de los grupos revolucionarios, que no tardaron en entrarse a tiros los unos a los otros (APLAUSOS).  Y en consecuencia lo que pasó fue que vino Batista y se quedó 11 años con el poder.

Cuando el Movimiento 26 de Julio se organizó, incluso cuando iniciamos esta guerra, yo consideré que si bien eran muy grandes los sacrificios que estábamos haciendo, que si bien la lucha iba a ser muy larga, y lo ha sido, porque ha durado más de dos años, dos años que no fueron para nosotros un paseo, dos años de duro batallar, desde que reiniciamos la campaña con un puñado de hombres, hasta que hemos llegado a la capital de la República a pesar de los sacrificios que teníamos por delante, nos tranquilizaba, sin embargo, una idea:  era evidente que el Movimiento 26 de Julio contaba con la inmensa mayoría del respaldo y de la simpatía popular (APLAUSOS); era evidente que el Movimiento 26 de Julio contaba con el respaldo casi unánime de la juventud cubana (APLAUSOS).  Parecía que esta vez una organización grande y fuerte iba a recoger las inquietudes de nuestro pueblo y las terribles consecuencias de la proliferación de organizaciones revolucionarias no se iba a presentar en este proceso.

Creo que todos debimos estar desde el primer momento en una sola organización revolucionaria:  la nuestra o la de otro, el 26, el 27 o el 50, en la que fuese, porque, si al fin y al cabo éramos los mismos los que luchábamos en la Sierra Maestra que los que luchábamos en el Escambray, o en Pinar del Río, y hombres jóvenes, y hombres con los mismos ideales, ¿por qué tenía que haber media docena de organizaciones revolucionarias?  (APLAUSOS.)

La nuestra, simplemente fue la primera; la nuestra, simplemente fue la que libró la primera batalla en el Moncada, la que desembarcó en el “Granma” el 2 de diciembre (APLAUSOS), y la que luchó sola durante más de un año contra toda la fuerza de la tiranía (APLAUSOS); la que cuando no tenía más que 12 hombres, mantuvo enhiesta la bandera de la rebeldía, la que enseñó al pueblo que se podía pelear y se podía vencer, la que destruyó todas las falsas hipótesis sobre revolución que habían en Cuba.  Porque aquí todo el mundo estaba conspirando con el cabo, con el sargento, o metiendo armas en La Habana, que se las cogía la policía (APLAUSOS), hasta que vinimos nosotros y demostramos que esa no era la lucha, que la lucha tenía que ser otra, que había que inventar una nueva táctica y una nueva estrategia, que fue la táctica y la estrategia que nosotros pusimos en práctica y que condujo al más extraordinario triunfo que ha tenido en su historia el pueblo de Cuba (APLAUSOS).

Y yo quiero que honradamente el pueblo me diga si esto es o no es verdad (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE:  “¡Sí!”)

Hay, además, otra cuestión de hecho:  el Movimiento 26 de Julio era la organización absolutamente mayoritaria, ¿es o no es verdad?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Sí!”)  Y, ¿cómo terminó la lucha?  Lo voy a decir:  el Ejército Rebelde, que es el nombre de nuestro ejército, del que se inició en la Sierra Maestra, al caerse la tiranía tenía tomado todo Oriente, todo Camagüey, parte de Las Villas, todo Matanzas, La Cabaña, Columbia, la Jefatura de la Policía y Pinar del Río (APLAUSOS).

Terminó la lucha de acuerdo con la correlación de fuerzas que había, porque por algo las columnas nuestras atravesaron las llanuras de Camagüey, perseguidas por miles de soldados y por la aviación, y llegaron a Las Villas; y porque el Ejército Rebelde tenía al comandante Camilo Cienfuegos (APLAUSOS PROLONGADOS), en Las Villas, y porque tenía al comandante Ernesto Guevara en Las Villas (APLAUSOS PROLONGADOS) el día 1º de Enero, a raíz de la traición de Cantillo (EXCLAMACIONES DE:  “¡Fuera!”)…  Porque los tenía allí, digo, el día Primero le pude dar la orden al comandante Camilo Cienfuegos de que avanzara con 500 hombres sobre la capital y atacara Columbia (APLAUSOS); porque tenía al comandante Ernesto Guevara en Las Villas, pude decirle que avanzara sobre la capital y se apoderara de La Cabaña (APLAUSOS).

Todos los regimientos, todas las fortalezas militares de importancia, quedaron en poder del Ejército Rebelde, y esas no nos las dio nadie, no es que nadie dijera:  “Vete para allí, vete para allí, vete para allí”; fue nuestro esfuerzo y nuestro sacrificio, nuestra experiencia y nuestra organización, lo que condujo a esos resultados (APLAUSOS).

¿Quiere decir que los otros no hayan luchado?  No.  ¿Quiere decir que los otros no tengan méritos?  No.  Porque todos hemos luchado, porque ha luchado todo el pueblo.  En La Habana no había ninguna Sierra, pero hay cientos de muertos, de compañeros que cayeron asesinados por cumplir con sus deberes revolucionarios.  En La Habana no había ninguna Sierra y, sin embargo, la huelga general fue un factor decisivo para que el triunfo de la Revolución fuera completo (APLAUSOS).

Al decir esto, lo único que hago es poner las cosas en su sitio, el papel del Movimiento 26 de Julio en esta lucha, cómo guió al pueblo, en aquellos momentos en que aquí se hablaba de elecciones y de electoralismo.  Tuve que escribir un artículo una vez desde México, que se titulaba:  “Frente a todos”, porque realmente estábamos contra todas las opiniones, defendiendo nuestra tesis revolucionaria, la estrategia de esta Revolución, que la trazó el 26 de Julio, y la culminación de esta Revolución, que fue la derrota aplastante de la tiranía, en manos sus fortalezas más importantes de las fuerzas del Ejército Rebelde, organizado por el Movimiento 26 de Julio.

No solo trazó las pautas en la guerra el Movimiento 26 de Julio, sino que además enseñó cómo había que tratar al enemigo en la guerra.  Ha sido esta quizás en el mundo la primera revolución donde jamás se asesinó a un prisionero de guerra (APLAUSOS PROLONGADOS); donde jamás se abandonó a un herido, donde jamás se torturó a un hombre (APLAUSOS); porque esta pauta fue la que trazó el Ejército Rebelde.        Y algo más: esta es la única revolución en el mundo donde no ha salido un general (APLAUSOS), ni un coronel siquiera, porque el grado que me puse yo o me pusieron mis compañeros, fue el de comandante, y no me lo he cambiado, a pesar de que hemos ganado muchas batallas y hemos ganado una guerra; sigo siendo comandante, y no quiero otro grado (APLAUSOS).

Y el efecto moral, el hecho de que los que iniciamos esta guerra hubiésemos determinado una gradación determinada en la jerarquía militar, hizo que nadie se atreviera a ponerse aquí más grados que los de comandante —aunque haya más comandantes de la cuenta, a juzgar por lo que parece.

Creo que el pueblo esté de acuerdo en que hable claro, porque haber luchado como he luchado por los derechos de cada ciudadano, me otorga aunque sea el derecho a decir la verdad en voz alta (APLAUSOS).  Y, además, porque estando de por medio los intereses de la patria, no transijo absolutamente con la menor contemporización con los riesgos que puedan sobrevenir a la Revolución Cubana (APLAUSOS).

¿Tienen todos la misma autoridad moral para hablar?  Yo digo que el que tenga más méritos tiene más autoridad para hablar que el que tenga menos méritos.  Creo que para que los hombres se igualen en prerrogativas morales, tienen que igualarse primero en méritos.  Creo que la Revolución ha terminado como debía, cuando el comandante Camilo Cienfuegos —veterano de dos años y un mes de lucha— (APLAUSOS), es el jefe de Columbia; cuando el comandante Efigenio Ameijeiras, que ha perdido tres hermanos en esta guerra y es veterano del “Granma” y comandante por las batallas que ha librado (APLAUSOS), es jefe de la policía de la República, y cuando el comandante Ernesto Guevara —héroe verdadero, expedicionario del “Granma” y veterano de dos años y un mes de lucha en las montañas más altas y más ásperas de Cuba—, es el jefe de La Cabaña (APLAUSOS); y cuando al frente de cada regimiento en las distintas provincias hemos puesto a los hombres que más se han sacrificado y más han luchado en esta Revolución.  Y si eso es así, nadie tiene derecho a ponerse bravo.

Antes que nada ríndase culto al mérito, porque el que no le rinde culto al mérito no es más que un ambicioso (APLAUSOS); el que sin tener los méritos de otros quiere en cambio tener las prerrogativas de otros.

Ahora la República, o la Revolución, entra en una nueva fase.  ¿Sería justo que la ambición o los personalismos viniesen aquí a poner en peligro el destino de la Revolución?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”)  ¿Qué es lo que le interesa al pueblo, porque el pueblo es quien tiene que decir aquí la última palabra?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Libertad!”, “¡Libertad!”)  Le interesa, en primer lugar, las libertades, los derechos que le arrebataron, y la paz.  Y los tiene, porque en estos instantes tiene todas las libertades, todos los derechos, que le arrebató la tiranía, y tiene la paz (APLAUSOS).

¿Qué le interesa al pueblo?  Un gobierno honrado.  ¿No es un gobierno honrado lo que le interesa al pueblo?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Sí!”)  Ahí lo tiene:  a un magistrado honorable de Presidente de la República (APLAUSOS).  ¿Qué le interesa, que hombres jóvenes y limpios sean los ministros del Gobierno Revolucionario?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Sí!”)  Ahí los tienen:  analicen uno por uno los ministros del Gobierno Revolucionario, y díganme si hay ahí un ladrón, o un criminal, o un sinvergüenza  (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”).

Son muchos los hombres que pueden ser ministros en Cuba por su honradez y su capacidad, pero todos no pueden ser ministros, porque los ministros pueden ser 14, 15 ó 16.  Y aquí no le importa al pueblo que “Don Fulano” o “Don Mengano” sea, sino que el que sea, sea un hombre joven y un hombre honrado (APLAUSOS).  Y aquí lo que importa es que los que han sido designados reúnan esas cualidades, no que no esté Fulano o no esté Mengano, porque los menganos y los fulanos importan un bledo en este momento a la Revolución y a la República (APLAUSOS).

¿Puede alguien, por no ser ministro, intentar ensangrentar este país?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”)  ¿Puede algún grupo, por el hecho de que no le hayan dado tres o cuatro ministerios, ensangrentar este país, y perturbar la paz?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”)  Si el equipo gobernante que en este momento tiene el pueblo de Cuba no sirve, tiempo tendrá el pueblo de botarlo, pero no de votarlo en las urnas, sino de botarlo en unas elecciones (APLAUSOS).  Este no es el caso de que si no fuera idóneo el equipo gobernante, fuera nadie aquí a hacer una revolución o un golpe de Estado para quitarlo, cuando todo el mundo sabe que va a haber unas elecciones y si no sirve, el pueblo se encargará de decir la última palabra libremente; no hacer lo que hizo Batista, que a 80 días de unas elecciones, porque decía que estaba combatiendo a tal gobierno, y hacía una serie de imputaciones contra ese gobierno, decir que él lo tenía que quitar y que eso era lo patriota, porque aquí se acabaron para siempre los golpes de Estado y los atentados contra la Constitución y el Derecho (APLAUSOS).

Es necesario hablar así, para que no surja la demagogia y el confusionismo y el divisionismo y que el primero que asome las orejas de la ambición, el pueblo lo conozca (APLAUSOS).  Y por mi parte les digo que como al que quiero mandar es al pueblo, porque es la mejor tropa y que prefiero al pueblo que a todas las columnas armadas juntas, les digo que lo primero que haré siempre, cuando vea en peligro la Revolución, es llamar al pueblo (APLAUSOS).  Porque hablándole al pueblo nos podemos ahorrar sangre; porque aquí, antes de tirar un tiro, hay que llamar mil veces al pueblo y hablarle al pueblo para que el pueblo, sin tiros, resuelva los problemas.  Yo, que tengo fe en el pueblo, y lo he demostrado, y sé lo que puede el pueblo, y creo que lo he demostrado, les digo que si el pueblo quiere aquí no vuelve a sonar nunca más un tiro en este país (APLAUSOS).  Porque la opinión pública tiene una fuerza extraordinaria y tiene una influencia extraordinaria, sobre todo cuando no hay dictadura.  En la época de dictadura la opinión pública no es nada, pero en la época de la libertad la opinión pública lo es todo, y los fusiles se tienen que doblegar y arrodillar ante la opinión pública (APLAUSOS).  ¿Voy bien, Camilo?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Viva Camilo!”)

Le hablo al pueblo en esta forma porque siempre me ha gustado prever, y creo que hablándole previsoramente al pueblo la Revolución puede evitar los únicos peligros que le quedan por delante; y yo les diré que no son tan grandes, pero sí quisiera que para que la Revolución se consolidara, no hubiera que derramar una sola gota más de sangre cubana (APLAUSOS).

Mi gran preocupación es que en el extranjero, donde esta Revolución es la admiración del mundo entero, no tenga que decirse dentro de tres semanas, o cuatro semanas, o un mes, o una semana, que aquí se volvió a derramar sangre cubana para consolidar esta Revolución, porque entonces no sería ejemplo esta Revolución (APLAUSOS).

No hubiera hablado yo así cuando nosotros éramos un grupo de 12 hombres, porque cuando éramos un grupo de 12 hombres todo lo que teníamos por delante era pelear, pelear y pelear, y había mérito en combatir en esas circunstancias; pero hoy, que nosotros tenemos los aviones, los tanques, los cañones y la inmensa mayoría de los hombres armados, la marina de guerra, numerosas compañías del ejército y un poder enorme en el orden militar (EXCLAMACIONES DE:  “¡Y el pueblo!”, “¡Y el pueblo!”)  Pueblo…  voy a la idea que les quería decir:  hoy que tenemos todo eso, me preocupa mucho ver combatir, porque así no hay mérito en combatir; preferiría irme a la Sierra Maestra otra vez, con 12 hombres, a pelear contra todos los tanques, a venir con todos los tanques a tirarle un tiro a nadie aquí (APLAUSOS).

Y a quien le pido que nos ayude mucho, al que le pido de corazón que me ayude, es al pueblo (APLAUSOS), a la opinión pública, para desarmar a los ambiciosos, para condenar de antemano a los que desde ahora están empezando a asomar las orejas (APLAUSOS).

Yo no voy a extenderme hoy en ataques de tipo personal o específico, porque es muy reciente y demasiado pronto para entrar en polémicas públicas —aunque cuando haya que entrar, no me importa, porque tengo la frente alta y estoy dispuesto a discutir con la verdad cuando sea necesario—, porque hay una alegría muy grande en el pueblo, y porque en la masa de los combatientes, no voy a decir que en todos sus líderes, aunque sí en la mayor parte de los líderes, porque en la mayor parte de los líderes —y ahí está Carlos Prío Socarrás como ejemplo, que ha venido a Cuba en una actitud de ayudar a la Revolución incondicionalmente, como dice, y no aspirar absolutamente a nada— (APLAUSOS); no ha protestado del hecho, no ha protestado absolutamente nada, no ha mostrado la menor queja, ni la menor inconformidad por el gabinete, sabe que hay un gabinete de hombres honrados y de hombres jóvenes, que bien merece que se le otorgue un voto de confianza para trabajar.

Y ahí están los dirigentes de otras organizaciones, en la misma disposición.  Y también hay una cosa:  las masas de los combatientes, los hombres que pelearon y que no se guían más que por ideales, los hombres que combatieron, de todas las organizaciones, esos están en una postura muy patriótica y son de sentimientos muy revolucionarios y muy nobles, pues pensarán siempre como piensa el pueblo, porque yo estoy seguro de que el que trate de ponerse con la locura de tratar de provocar una guerra civil, va a tener la condenación del pueblo entero (APLAUSOS), y el abandono de los combatientes de fila, que no lo seguirán.  Y hay que estar verdaderamente loco para retar, no solo a la fuerza en las condiciones en que la tenemos hoy, sino a la razón, al derecho de la patria y al pueblo entero de Cuba (APLAUSOS).

Y todo esto lo digo, porque quiero hacerle una pregunta al pueblo; quiero hacerle una pregunta al pueblo que me interesa mucho, y le interesa mucho al pueblo, que la responda:  ¿Para qué estar almacenando armas clandestinamente en estos momentos?  ¿Para qué estar escondiendo armas en distintos lugares de la capital?  ¿Para qué estar contrabandeando armas en estos momentos?  ¿Para qué?  Y yo les digo que hay elementos de determinada organización revolucionaria que están escondiendo armas (EXCLAMACIONES DE:  “¡A buscarlas!), que están almacenando armas, y que están contrabandeando armas.  Todas las armas que agarró el Ejército Rebelde están en los cuarteles, que de ahí no se ha tocado una sola, no se las ha llevado nadie para su casa, ni las ha escondido; están en los cuarteles, bajo llave; lo mismo en Pinar del Río, que en La Cabaña, que en Columbia, que en Matanzas, que en Santa Clara, que en Camagüey y que en Oriente; no se han cargado camiones con armas para esconderlos en ninguna parte, porque esas armas deben estar en los cuarteles.

Les voy a hacer una pregunta, porque hablando claro y analizando los problemas es como se resuelven, y yo estoy dispuesto a hacer lo que esté al alcance de mi mano por resolverlos como se deben resolver:  con la razón y la inteligencia, y con la influencia de la opinión pública, que es la que manda, no con la fuerza; porque si fuera a creer en la fuerza, que tenía que resolverse con la fuerza, no habría que hablar con el pueblo, ni plantearle este problema, sino ir a buscar las armas esas (APLAUSOS).

Y lo que hay que buscar aquí es que los combatientes revolucionarios, los hombres idealistas, que pueden ser engañados con esa maniobra, abandonen a los falsos lidercillos que están en esa postura y vengan a ponerse al lado del pueblo, que es al que tienen que servir antes que nada.

Yo les voy a hacer una pregunta:  ¿Armas para qué?, ¿para luchar contra quién?, ¿contra el Gobierno Revolucionario, que tiene el apoyo de todo el pueblo?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”)  ¿Es acaso lo mismo el magistrado Urrutia gobernando la República que Batista gobernando la República?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”)  ¿Armas para qué?, ¿hay dictadura aquí?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”)  ¿Van a pelear contra un gobierno libre, que respeta los derechos del pueblo?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”), ¿ahora que no hay censura, y que la prensa es enteramente libre, más libre de lo que ha sido nunca, y tiene además la seguridad de que lo seguirá siendo para siempre, sin que vuelva a haber censura aquí?  (APLAUSOS), ¿hoy, que todo el pueblo puede reunirse libremente?, ¿hoy, que no hay torturas, ni presos políticos, ni asesinatos, ni terror?, ¿hoy que no hay más que alegría, que todos los líderes traidores han sido destituidos en los sindicatos, y que se va a convocar inmediatamente a elecciones en todos los sindicatos?  (APLAUSOS.)  Cuando todos los derechos del ciudadano han sido restablecidos, cuando se va a convocar a unas elecciones en el más breve plazo de tiempo posible, ¿armas, para qué?, ¿esconder armas, para qué?  ¿Para chantajear al Presidente de la República?, ¿para amenazar aquí con quebrantar la paz?, ¿para crear organizaciones de gánsteres?  ¿Es que vamos a volver al gangsterismo?, ¿es que vamos a volver al tiroteo diario por las calles de la capital?  ¿Armas, para qué?

Pues yo les digo a ustedes que hace dos días elementos de determinada organización fueron a un cuartel, que era el cuartel San Antonio, cuartel que estaba bajo la jurisdicción del comandante Camilo Cienfuegos y bajo la jurisdicción mía, como Comandante en Jefe de todas las fuerzas, y las armas que estaban recogidas allí se las llevaron, se llevaron 500 armas y 6 ametralladoras y 80 000 balas (EXCLAMACIONES DE:  “¡A buscarlas!”).

Y honradamente les digo que no se pudo haber cometido provocación peor.  Porque hacerles eso a hombres que han sabido    pelear aquí por el país durante dos años, a hombres que hoy están responsabilizados con la paz del país y quieren hacer las cosas bien hechas, es una canallada y es una provocación injustificable.

Y lo que hemos hecho nosotros no es ir a buscar los fusiles esos; porque, precisamente —lo que les decía antes— lo que querernos es hablar con el pueblo, utilizar la influencia de la opinión pública, para que los lidercillos que andan detrás de esas maniobras criminales, se queden sin tropa.  Para que los combatientes idealistas —y los hombres que han combatido en cada organización aquí son verdaderos idealistas—, lo sepan, para que exijan responsabilidad por esos hechos.

Y es por eso que nosotros no nos hemos dejado ni provocar, los hemos dejado tan tranquilos por ese robo de armas, robo injustificado, porque aquí no hay dictadura y nadie tema que nosotros nos vayamos a convertir en dictadores, y les voy a decir por qué, se los voy a decir:  se convierte en dictador el que no tiene al pueblo y tiene que acudir a la fuerza, porque no tiene votos el día que tenga que aspirar (APLAUSOS).  No nos podemos convertir en dictadores los hombres que hemos visto tanto cariño en el pueblo, un cariño unánime, total y absoluto en el pueblo; aparte de nuestros principios, porque jamás incurriremos en la grosería de ostentar por la fuerza una posición, porque repugnamos eso, que por algo hemos sido los abanderados de esta lucha contra la asquerosa y repugnante tiranía (APLAUSOS).

Nosotros jamás necesitaremos de la fuerza, porque tenemos el pueblo, y además porque el día que el pueblo nos ponga mala cara, nada más nos ponga mala cara, nos vamos (APLAUSOS).  Porque entendemos esto corno un deber, no corno un placer; entendernos esto como un trabajo, que por algo ni dormimos, ni descansamos, ni comemos, recorriendo la isla y trabajando honradamente por servir a nuestro país; que por algo no tenemos nada, y por algo seremos siempre hombres que no tendremos nada (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE:  “¡Tienes al pueblo!”).  Y jamás nos verá el pueblo con una inmoralidad, ni concediendo un privilegio a nadie, ni tolerando una injusticia, ni robando, ni enriqueciéndonos, ni cosas por el estilo; porque el poder lo concebimos como un sacrificio, y créanme que si no fuera así, después de todas las muestras de cariño que yo he recibido del pueblo, de toda esa manifestación apoteósica de hoy, si no fuera un deber el que uno tiene que cumplir, lo mejor era irse, retirarse, o morirse; porque después de tanto cariño y de tanta fe, ¡miedo da el no poder cumplir como uno tiene que cumplir con este pueblo!  (APLAUSOS PROLONGADOS.)

Y si no fuera por ese deber, si no fuera por ese deber —lo digo— lo que yo haría sería despedirme del pueblo, y quedar siempre con el cariño que tengo hoy, y que me llamen con las mismas frases de aliento con que me han llamado hoy.

Sin embargo, yo sé que el poder es una tarea ardua, complicada, que las misiones y las tareas de nosotros como este mismo problema que se nos presenta, realmente es un problema difícil y está lleno de amarguras, y lo afronta uno porque lo único que uno no le va a decir al pueblo en esta hora es:  “Me voy.”  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Viva el padre de la patria!”  SEGUIDO DE UNA OVACION CERRADA.)

Además, por otra razón no nos interesa la fuerza:  porque el día que alguien se alzara aquí con la fuerza, y yo me atrevería a llamar al peor enemigo y al que menos simpatizara conmigo, si estuviera dispuesto a cumplir con el pueblo, y le diría:  “Mire, tome todas esas fuerzas, todas esas tropas y todas esas armas”, y me quedaría tan tranquilo, porque sé que el día que se alzara con la fuerza, me iba yo otra vez para la Sierra Maestra e íbamos a ver cuánto duraba la dictadura esa ahí en el poder (APLAUSOS).

Yo creo que son razones más que suficientes para que todo el mundo crea que a nosotros no nos interesa controlar ningún poder por la fuerza.

El Presidente de la República me ha encomendado la más     espinosa de todas las tareas, la tarea de reorganizar los institutos  armados de la República y me ha asignado el cargo de Comandante en Jefe de todas las fuerzas de aire, mar y tierra de la nación (APLAUSOS    Y EXCLAMACIONES DE:  “¡Te lo mereces!”).  No, no me lo merezco, porque eso es un sacrificio para mí, y en definitiva para mí eso no es ni motivo de orgullo, ni motivo de vanidad, y lo que es para mí es un sacrificio.  Pero yo quiero que el pueblo me diga si cree que debo asumir esa función (APLAUSOS PROLONGADOS Y EXCLAMACIONES DE:  “¡Sí!”).

Creo que si hicimos un ejército con 12 hombres, y esos 12 hombres hoy estén al frente de los mandos militares, creo que si enseñamos a nuestro ejército que a un prisionero jamás se asesinaba, que a un herido jamás se abandonaba, que a un preso jamás se golpeaba, somos los hombres que podemos enseñar a todos los institutos armados de la República las mismas cosas que enseñamos a ese ejército (APLAUSOS).  Para tener unos institutos armados donde ni uno solo de sus hombres vuelva jamás a golpear a un prisionero, ni a torturarlo, ni a matarlo (APLAUSOS).  Y porque, además, podemos servir de puente entre los revolucionarios y los militares decentes, los que no han robado, ni han asesinado, porque esos militares, los que no han robado y los que no han asesinado, tendrán derecho a seguir perteneciendo a las fuerzas armadas (APLAUSOS); como también les digo que el que haya asesinado, no lo salva nadie del pelotón de fusilamiento (APLAUSOS PROLONGADOS).

Además, todos los combatientes revolucionarios que deseen pertenecer a las fuerzas regulares de la República tienen derecho, pertenezcan a la organización que pertenezcan, con sus grados…  Las puertas están abiertas para todos los combatientes revolucionarios que quieran luchar y que quieran hacer una tarea en beneficio del país.  Y si eso es así, si hay libertades, si hay un gobierno de hombres jóvenes y honrados, si el país está contento, si tiene confianza en ese gobierno y en los hombres que están mandando las fuerzas armadas, si va a haber unas elecciones, si las puertas están abiertas para todos, ¿por qué almacenar armas?

Yo quiero que me digan si el pueblo lo que quiere es que haya paz, o lo que quiere es que en todas las esquinas haya un tipo armado con un fusil; yo quiero que me digan si el pueblo está de acuerdo o considera que es correcto que todo el que quiera aquí tenga un ejército particular, que no obedezca más que a su jefecito (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”); si así puede haber orden y paz en la República (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”).

(ALGUIEN EXCLAMA:  “¡Depuración de las fuerzas armadas!”)  Superdepuración, no depuración (APLAUSOS).

(EXCLAMACIONES DE:  “¡Habla de Raúl!”)  Raúl está en el Moncada, que es donde tiene que estar ahora.

Y esos son los problemas que hoy he querido plantear ante el pueblo.  Lo antes posible tienen que marcharse los fusiles de las calles y desaparecer los fusiles de las calles (APLAUSOS).  Porque ya no hay enemigo enfrente, porque ya no hay que pelear contra nadie; y si algún día hay que pelear contra un enemigo extraño o contra un movimiento que venga contra la Revolución, no pelearán cuatro gatos, peleará el pueblo entero (APLAUSOS PROLONGADOS).

Donde las armas tienen que estar es en los cuarteles, que nadie tiene derecho a tener ejércitos particulares aquí (APLAUSOS).

Esos elementos que andan con esas maniobras sospechosas, tal vez hayan encontrado pretexto para hacer eso en el hecho de que yo haya sido designado, y los compañeros míos, para un trabajo que es el que nos asignó el Presidente, y han hablado de que si hay ejército político.  ¿Ejército político, cuando como les dije a ustedes, tenemos a todo el pueblo, que ese es de verdad nuestro ejército político?

Hoy yo quiero advertir al pueblo, y yo quiero advertir a las madres cubanas, que yo haré siempre cuanto esté a nuestro alcance por resolver todos los problemas sin derramar una gota de sangre (APLAUSOS).  Yo quiero decirles a las madres cubanas que jamás, por culpa nuestra, aquí volverá a dispararse un solo tiro; y yo quiero pedirle al pueblo, como le quiero pedir a la prensa, como le quiero pedir a todos los hombres sanos y responsables del país, que nos ayuden a resolver estos problemas con el apoyo de la opinión pública, no con transacciones, porque cuando la gente se arma y amenaza para que le den algo, eso es una inmoralidad, y eso no lo aceptaré jamás (APLAUSOS).  Porque después que determinados elementos se han puesto a almacenar armas, digo aquí que no aceptaré la menor concesión, porque eso sería rebajar la moral de la Revolución (APLAUSOS).  Y que lo que hay que hacer es que el que no pertenezca a las fuerzas regulares de la República —a donde tiene derecho a pertenecer todo combatiente revolucionario—, que devuelva las armas a los cuarteles, porque aquí las armas sobran cuando ya no hay tiranía y está demostrado que las armas solo valen cuando se tiene la razón, y se tiene al pueblo, y de lo contrario, no sirven más que para asesinar y para cometer fechorías (APLAUSOS).

Quiero decirle además al pueblo que puede tener la seguridad de que las leyes del país serán respetadas y que aquí no habrá gangsterismo, ni pandillerismo, ni bandolerismo; sencillamente, porque no habrá tolerancia.  Las armas de la República están hoy en manos de los revolucionarios.  Esas armas, tengo la esperanza de que no habrá que usarlas jamás, pero el día que el pueblo lo ordene para garantizar su paz, su tranquilidad y sus derechos, cuando el pueblo lo pida, cuando el pueblo lo quiera, cuando ya sea una necesidad, entonces esas armas cumplirán con lo que tienen que cumplir, y cumplirán con su deber, sencillamente (APLAUSOS).

Nadie piense que vamos a caer en provocaciones, porque estamos demasiado serenos para caer en provocaciones, porque tenemos unas responsabilidades muy grandes para precipitarnos nunca en tomar medidas, ni en hacer alardes ni cosa que se parezca, y porque estoy muy consciente de que aquí hay que agotar siempre —y agotaré siempre— todos los medios persuasivos, y todos los medios razonables, y todos los medios humanos para evitar que se derrame una sola gota de sangre más en Cuba.  Así que en provocaciones, nadie tema que caiga; porque cuando la paciencia se nos haya acabado a todos nosotros, buscaremos más paciencia, y cuando la paciencia se nos vuelva a acabar, volveremos a buscar más paciencia; esa será nuestra norma (APLAUSOS).  Y esa tiene que ser la consigna de los hombres que tienen las armas en la mano y de los que tienen el poder en la mano:  no cansarse nunca de soportar, no cansarse nunca de resignarse a todas las amarguras y a todas las provocaciones, excepto cuando ya se vayan a poner en peligro los intereses más sagrados del pueblo.  Pero eso cuando de verdad se demuestre, eso cuando ya sea una demanda de la nación entera, de la prensa, de las instituciones cívicas, de los trabajadores, y de todo el pueblo; cuando lo pidan, y solo cuando lo pidan.  Y lo que haré siempre, en cada una de esas circunstancias, es venir y decirle al pueblo:  “Miren, ha pasado esto.”

Esta vez he omitido nombres, porque no quiero envenenar la atmósfera, porque no quiero aumentar la tensión; lo que simplemente quiero es prevenir al pueblo de esos peligros, porque sería muy triste que esta Revolución que tanto sacrificio ha costado —no que se vaya a frustrar, porque esta Revolución no se frustra de ninguna manera, porque ya se sabe que con el pueblo y con todo lo que hay a favor del pueblo, no hay el menor peligro—, pero sí sería muy triste que después del ejemplo que se ha dado a América, aquí se vuelva a disparar un tiro.

Es verdad que en casi todas las revoluciones, después de la lucha, viene otra, y después viene otra —y observen la historia de todas las revoluciones, en México y en todas partes.  Sin embargo, parecía que esta iba a ser una excepción, como ha sido una excepción en todo lo demás; ha sido extraordinaria en todo lo demás, y quisiéramos que también fuera extraordinaria en el hecho de que no se disparara más un tiro aquí; y creo que se logrará, creo que la Revolución triunfará sin que se dispare más un tiro, ¿saben por qué?  Porque es realmente admirable el grado de conciencia que se ha desarrollado en el país, el civismo de este pueblo, la disciplina de este pueblo, el espíritu de este pueblo; realmente, me siento orgulloso de todo el pueblo, tengo una fe extraordinaria en el pueblo de Cuba (APLAUSOS).  Vale la pena sacrificarse por nuestro pueblo.

Hoy tuve el gusto de dar un ejemplo delante de toda la prensa:  estaba la multitud delante del Palacio Presidencial, y me decían que hacía falta 1 000 hombres para salir de allí; entonces, me paré y le pedí al pueblo que hiciera dos filas, que no hacía falta ningún hombre, que yo solo iba a ir allí, y en pocos minutos el pueblo hizo sus dos filas, y pasamos por allí, sin problemas de ninguna clase.  Ese es el pueblo de Cuba, y esa prueba se dio delante de todos los periodistas (APLAUSOS).

Desde ahora, ya se acabaron los agasajos y las ovaciones; desde ahora, para nosotros:  a trabajar, mañana será un día igual que otro cualquiera, y todos los demás igual, y nos acostumbraremos a la libertad.  Ahora estamos contentos porque hacía mucho tiempo que no éramos libres, pero dentro de una semana nos preocuparán otras cosas:  si tenemos dinero para pagar el alquiler, si la luz eléctrica, si la comida,      que esos son los problemas que de verdad tiene que resolver el Gobierno Revolucionario, el millón de problemas que tiene el pueblo de Cuba, y    que para eso tiene un consejo de ministros de hombres jóvenes que yo   sé que están poseídos de un entusiasmo, que tengo la seguridad de      que van a cambiar a la República, tengo la seguridad (APLAUSOS PROLONGADOS).  Además porque hay un Presidente que está seguro en el poder, que no lo amenaza ningún peligro, porque los peligros de que yo hablaba, no eran los peligros de que el régimen sufriera algún peligro de ser derrocado, son a mil leguas de distancia de eso; yo hablaba del peligro de que se derramara una sola gota de sangre más.  Pero el Presidente de la República está consolidado, reconocido ya por todas las naciones —no todas, pero rápidamente lo están reconociendo todas las naciones del mundo—, y cuenta con el respaldo del pueblo y con el respaldo de nosotros, con el respaldo de las fuerzas revolucionarias; y respaldo verdadero, y respaldo sin condiciones, respaldo sin pedir ni reclamar nada, porque aquí hemos luchado por los fueros del poder civil, y lo vamos a demostrar, que para nosotros los principios están por encima de toda otra consideración y que no luchamos por ambiciones.

Creo que hemos demostrado suficientemente haber luchado sin ambiciones.  Creo que ningún cubano albergue sobre ello la menor duda.

Así que ahora todos tenemos que trabajar mucho.  Yo, por mi parte, estoy dispuesto a hacer todo lo más que se pueda en beneficio del país, como sé que están todos mis compañeros, como sé que está el Presidente de la República y como sé que están todos los ministros, que no van a descansar.  Y yo les aseguro que si hoy sale uno de Cuba y regresa dentro de dos años, no va a conocer esta República.

Veo un extraordinario espíritu de colaboración en todo el pueblo, veo a la prensa, a los periodistas, a todos los sectores del país, deseosos de ayudar, y eso es lo que hace falta.  Y es que el pueblo de Cuba ha aprendido mucho, y en estos siete años ha aprendido por setenta.  Se dijo que el golpe de Estado había sido un retraso de veinticinco años; si fue así —y aquello era de verdad un retraso de veinticinco años—, ahora hemos dado un avance de cincuenta.  La República está desconocida:  nada de politiquería, nada de vicio, nada de juego, nada de robo.  Hemos empezado hace unos días, y ya está casi desconocida la República.

Ahora nos queda un trabajo grande por hacer.  Todos los problemas relacionados con las fuerzas armadas, son problemas que estarán relacionados con nuestras futuras actividades, pero, además, siempre haremos todo lo que esté al alcance de nuestras manos por todo el pueblo, porque yo no soy militar profesional, ni de carrera, ni mucho menos; yo estaré aquí el tiempo mínimo, y cuando termine aquí voy a hacer otras cosas porque, sinceramente, yo no voy a hacer falta aquí en esto (EXCLAMACIONES).  Me refiero a que no voy a hacer falta dentro de las actividades de tipo militar, y que tengo otras ilusiones, de otras clases.      Y eso mismo, entre otras cosas:  el día que quiera tirar tiros, pelear, cimentar una inquietud, hay mucho campo aquí donde hacer las cosas (APLAUSOS).

(EXCLAMACIONES DE:  “¡Hay que fomentar fuentes de trabajo!”)  Si no resolvemos todos esos problemas, esta no sería una revolución, compañeros, porque creo que el problema fundamental de la República en estos momentos, y lo que dentro de poco estará necesitando el pueblo, cuando pase la alegría del triunfo, es trabajo, la manera de ganarse la vida decorosamente (APLAUSOS).

Pero no es eso solo, compañeros; hay mil cosas más de las cuales yo he estado hablando todos estos días, que imagino que ustedes, el que más y el que menos, habrá escuchado por la radio y por la prensa, y además, porque no vamos a agotar todos los temas en una sola noche.

Vamos a quedarnos pensando en estos problemas de los que les he hablado hoy, y vamos a concluir la larga jornada —que aunque yo no estoy cansado, sé que ustedes tienen que regresar a las casas y están lejos.  (EXCLAMACIONES DE:  “¡No importa!”, “¡Sigue!”)

Yo tenía el compromiso de ir al programa “Ante la Prensa” esta noche a las 10:30 o a la hora que fuera, y ya es la 1:30 (EXCLAMACIONES DE:  “¡Mañana!”)  Bueno, lo dejaré para mañana.

Ustedes tendrán oportunidad de escuchar por la prensa, por la radio y por todos los medios posibles, a los ministros.

Todos los amigos míos de tanto tiempo, de dondequiera han venido:  de la escuela, del barrio.  Casi estoy por decirles que conozco ya a todos los cubanos…

Y decía que tendrán oportunidad de oír a los ministros, cada uno de los cuales tiene sus planes y expondrán su programa; y cada uno de los hombres que está en el consejo de ministros está grandemente compenetrado con todos los demás elementos revolucionarios.

El Presidente de la República, con el derecho que le corresponde    —porque se eligió sin condiciones—, ha elegido una mayoría de ministros del Movimiento 26 de Julio.  Tenía su derecho, y al pedir nuestra colaboración, la ha tenido plenamente, y nos responsabilizamos con ese Gobierno Revolucionario.

Lo que yo he dicho en otra parte:  nadie vaya a creer que las cosas se van a resolver de la noche a la mañana.  La guerra no se ganó en un día, ni en dos, ni en tres, y hubo que luchar duro; la Revolución tampoco se ganará en un día, ni se hará todo lo que se va a hacer en un día.  Además, le he dicho al pueblo en otros actos que no se vayan a creer que esos ministros son unos sabios —empiezo por decirles que ninguno ha sido ministro antes, o casi ninguno.  Así que nadie sabe ser ministro, eso es una cosa nueva para ellos; lo que están es llenos de buenas intenciones.  Y yo digo en esto, igual que digo de los comandantes rebeldes:  miren, el comandante Camilo Cienfuegos no sabía de guerra, ni de manejar un arma, absolutamente nada.  El Che no sabía nada; cuando conocí al Che en México se dedicaba a disecar conejos y hacer investigaciones médicas.  Raúl tampoco sabía nada; Efigenio Ameijeiras tampoco sabía nada; y al principio no sabían nada de guerra, y al final se les podía decir, como les dije:  “Comandante, avance sobre Columbia, y tómela”; “Comandante, avance sobre La Cabaña, y tómela”; “Avance   sobre Santiago, y tómelo”, y yo sabía que lo tomaban… (APLAUSOS PROLONGADOS).  ¿Por qué?  Porque habían aprendido.

Es posible que los ministros ahora no tengan grandes aciertos, pero estoy seguro de que dentro de unos meses van a saber resolver todos los problemas que les presente el pueblo, porque tienen lo más importante:  el deseo de acertar y de ayudar al pueblo; y, sobre todo, estoy seguro de que ni uno solo, jamás, cometerá una de las faltas clásicas de los ministros.  ¿Ustedes saben cuál es, no?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Robar!”, “¡Robar!”)  ¡Ah!, ¿cómo lo saben?

Pues, sobre todo, eso:  la moral, la honradez de esos compañeros.  No serán sabios, porque aquí nadie es sabio, pero sí les aseguro que     hay honrados de sobra, que es lo que se está pidiendo.  ¿No es lo          que ha estado pidiendo el pueblo siempre, un gobierno honrado?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Sí!”)  Entonces, vamos a darles un voto de confianza, vamos a dárselo, vamos a esperar (EXCLAMACIONES).  Sí, son del “26” la mayoría, pero si no sirven, después vendrán los del 27, o los del 28.  Ya sabemos que hay mucha gente capacitada en Cuba, pero todos no pueden ser ministros.  ¿O es que acaso el “26 de Julio” no tiene derecho a hacer un ensayo de gobernar la República?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Sí!”).

Así que eso es todo por hoy.  Realmente, nada más me falta algo…  Si supieran, que cuando me reúno con el pueblo se me quita el sueño, el hambre; todo se me quita.  ¿A ustedes también se les quita el sueño, verdad?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Sí!)

Lo importante, o lo que me hace falta por decirles, es que yo creo que los actos del pueblo de La Habana hoy, las concentraciones multitudinarias de hoy, esa muchedumbre de kilómetros de largo —porque esto ha sido asombroso, ustedes lo vieron; saldrá en las películas, en las fotografías—, yo creo que, sinceramente, ha sido una exageración del pueblo, porque es mucho más de lo que nosotros merecemos (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”).

Sé, además, que nunca más en nuestras vidas volveremos a presenciar una muchedumbre semejante, excepto en otra ocasión —en que estoy seguro de que se van a volver a reunir las muchedumbres—, y es el día en que muramos, porque nosotros, cuando nos tengan que llevar a la tumba, ese día, se volverá a reunir tanta gente como hoy, porque nosotros ¡jamás defraudaremos a nuestro pueblo!

(OVACION.)

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El 8 de Enero de 1959 Fidel Castro hace su entrada triunfal a La Habana: 55 años de revolución

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 7 enero 2014

Fidel Castro-Fidel Ernesto vasquez

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A LOS 154 AÑOS DEL ASESINATO DEL GRAL. DEL PUEBLO SOBERANO EZEQUIEL ZAMORA

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 7 enero 2014

Ezequiel Zamora-Fidel Ernesto Vasquez

 

LOS GUARDIANES Y LAS GUARDIANAS DE CHAVEZ, NOS CONVOCAMOS  EN ESTAS SABANAS LLANERAS POR LA MORAL Y LOS PRINCIPIOS DE LA LUCHA CAMPESINAS

“Luchamos para proporcionar una situación feliz a los pobres,
Los pobres nada tienen que temer no tienen nada que perder,
Que tiemblen los oligarcas, no habrá ni ricos ni pobres,
La tierra es libre, es de todos.”
General del Pueblo Soberano Ezequiel Zamora.

Las campesinas y campesinos entre vivir y morir, hemos decidido vivir para enfrentar la conducta fascista y depredadora del capitalismo y abrazar la propuesta de los derechos humanos que hoy la sociedad mundial lideriza.  “defender el planeta es defender la vida, y la alimentación de los seres humanos.”Comandante Eterno Hugo Chávez” Bajo la consigna de “Tierras y  hombres libres, elección popular; principio alternativo y horror a la oligarquía”, en estos 154 años del asesinato del Campesino Combatiente por la Revolución Gral. Ezequiel Zamora nos convocamos para el Estado Cojedes las Vanguardias de las Milicias Campesinas para el viernes 10 de enero del año 2014, para un homenaje a los 300 Campesinos y Campesinas Asesinados, por el Sicariato y el Paramilitarismo liderizado por las elites  de Fedecamaras, Fedenagas,  Fedeagro, Venancham, y las corporaciones del imperialismo. Quienes en complicidad manifiesta con elites políticas Burguesía  nacional, instrumentan conductas de guerra con el narco paramilitarismo Álvaro Uribe y sus Bases militares Intervencionistas  en Colombia.

Revolucionarias y revolucionarios de los movimientos populares, militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Y  GPP convencidos del momento histórico en el que vivimos lo cual no acepta ningún tipo de vacilación a los compromisos para lo cual nos convocó nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez Frías; PLAN DE LA PATRIA, DESARROLLO DE LOS SIETE EJES ESTRATÈGICOS CONTRA LA GUERRA ECONÒMICA y para nosotros y nosotras Campesinos Campesinas obreros y obreras, crear un espacio para las alianzas estratégicas, que nos permitan el despegue industrial y la formación de una milicia obrera para la construcción del socialismo. Con la participación creativa de las milicias campesinas de los estados, Aragua, Barinas, Cojedes, Falcón, Guárico, Portuguesa, Yaracuy; nos  concentraremos en la Casa del General del Pueblo Ezequiel Zamora, en la esquina de la  iglesia San Juan Bautista del Estado Cojedes, Ofrendaremos manojos de flores y ofreceremos productos Campesinos del esfuerzo productivo de la lucha contra el Latifundio, en integración y unidad con el  Alcalde y Cámara Municipal, así como también con el Consejo Legislativo y el Poder Ejecutivo del Estado, ratificaremos la solicitud y decreto del Municipio General Ezequiel Zamora iniciativa del Comandante Presidente Hugo Chávez en su Visión y principios de lucha de clases del proyecto Originario del Árbol de las tres raíces rendiremos honor   al Libertador de América  Simón Bolívar.

 Asumiremos el abanderamiento en alianza histórica con las vocerías de la Alcaldía del municipio Ezequiel Zamora, Cámara Municipal, Consejo Legislativo, escudos y banderas de la República Bolivariana de Venezuela,  Banderas y emblemas de la Federación Banderas y -emblemas del Municipio General Ezequiel Zamora del Estado Cojedes.

Resaltaremos la vida de lucha del Dirigente Campesino José Pimentel  y recordaremos el compromiso de los Revolucionarios y Revolucionarios.

·       Crear espacios de unidad e integración para  la conciencia Revolucionaria, para combatir el fascismo y la corrupción.

·       Desarrollar el plan de movilización contra la impunidad y fortalecer la alianza cívico militar  por la honestidad y la ética Socialista.

·        Fortalecer la alianza estratégica Obrero campesina en el desarrollo del control obrero y preveer estrategias contra el golpe de estado liderizado por la CIA. PENTAGONO, FEDENAGA, FEDECAMARAS, VENANCHAM, que en conexión satánica con el narco paramilitarismo y Álvaro Uribe liderizan Guerra contra Venezuela.

·       Nos convocamos para unificar  los espacios  productivos rurales el desarrollo de las comunas, en una identidad clasista e histórica para la cual nos convoco HUGO CHÀVEZ y el Pueblo lo ratifico con el Presidente  Obrero NICOLÁS MADURO.

Soberanía Alimentaria, Patria Libre y Soberana, construcción del socialismo, Unidad Latinoamericana  lo dijo Bolívar la PATRIA ES AMERICA.

A LA CARGA CAMARADA  VENCEREMOS ¡
¡Luchamos  por la Vida y por la Paz!
¡No al Sicariato!
¡No al Imperialismo!
NO A LA CORRUPCION¡

TIERRA Y HOMBRES LIBRES  VENCEREMOS ¡
ZAMORA VIVE

ES AUTENTICO:

BRAULIO ALVAREZ


Frente Campesino Revolucionario Simón Bolívar, Movimiento Campesino Gral. Prudencio Vásquez, Frente de Pescadores (as) Simón Bolívar, Frente Campesino Pedro Pérez Delgado “Maisanta”, Unidad Comunera General Prudencio Vásquez, Frente Campesino Negro Miguel, Frente Campesino Negro Andresote, Frente Nacional Socialista de Campesinos y Pescadores Simón Bolívar, Movimiento Campesino Gral. José Joaquín Veroes, Movimiento Campesino Reina María Lìonza, Movimiento Campesino Jirajara, Coordinadora Agraria Nacional Ezequiel Zamora (CANEZ) FNCEZ, Colectivo Camunare Rojo, Pueblos de los Cañizos Palo Quemaos, Colectivo Ana Karina Rote.

EN ASAMBLEA POPULAR DE CAMPESINOS Y CAMPESINAS EL DÌA 27 Y 28 DE DICIEMBRE  SE CONSTITUYÒ EL COMANDO INTEGRADOR PARA EL ENCUENTRO DE LA CONMEMORACION DE LOS 154 AÑOS DEL ASESINATO DE NUESTRO GENERAL EZEQUIEL ZAMORA.

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Anzoátegui avanza a Paso de Vencedores: Profesor Aristóbulo Istúriz ofreció un balance de su gestión en la entidad durante el año 2013

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 7 enero 2014

 

“Cumplimos un año y en este momento realmente estamos iniciando una nueva etapa. Creemos que con las elecciones del mes de diciembre se cierra un ciclo y se abre una nueva etapa“, comentó al inicio de la rueda de prensa.

Asimismo, sostuvo que en el 2013 se comenzaron unas obras como la modernización del Aeropuerto Internacional José Antonio Anzoátegui, donde se ampliaron las pistas, se construye el espacio de carga, 101 hangar y añadió que en 2014 continuarán con los planes del desarrollo para modernizar el terminal nacional del aeropuerto, a la cual se le invertirá 360 millones de bolívares.

Continuó señalando que se hizo una “gran inversión” en la modernización del terminal de ferrys. “Se está transformando la entrada de los ferrys, se está construyendo una especie de terminal para más de 200 gandolas de estacionamiento, se está modernizado la parte administrativa de la boletería. Uno de los muelles será para cruceros (…) Hay tres nuevos ferrys y todo un proceso de modernización del terminal“.

En cuanto al puerto de Guanta, Istúriz manifestó que se hizo una “importante inversión” para modernizarlos, al ampliar los patios y edificar muelles y áreas comerciales.

Anunció que Pdvsa está haciendo una inversión de 250 millones de dólares en el Sistema de Agua Metropolitano: “Vamos a pasar de 3.000 litros por segundo a 6.000 litros, 600 litros de esos serán destinados a conversión profunda y el Área Metropolitana podrá disponer de 5.400 litros por segundo y tendremos el agua garantizada por 50 años para una población superior a los 2 millones de habitantes“.

Además, informó que están solicitando los Juegos Nacionales 2015 y para ello, aprobaron una inversión para construir en este primer trimestre de 2014 una pista de atletismo y una piscina olímpica.

“Este estado necesita un velódromo y vamos a insistir solicitando al Presidente y a las autoridades los Juegos Nacionales de 2015. Nuestros atletas se lo merecen”, enfatizó.

“Hemos avanzado con mucha seriedad en la estabilización del sistema eléctrico”, precisó al tiempo que aseveró que en el año que culminó fueron instalados en la entidad 1.600.000 bombillos ahorradores.

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Cómo ver la luna y no recordar el 8 de Diciembre: “PLENA COMO LA LUNA LLENA”

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 6 enero 2014

Cómo ver la luna y no recordar el 8 de Diciembre PLENA COMO LA LUNA LLENA-Fidel Ernesto Vasquez

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PRESIDENTE NICOLÁS MADURO SE REUNIO CON DIRECTIVA Y PARLAMENTARIOS DE LA ASAMBLEA NACIONAL

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 6 enero 2014

Nicolas Maduro-Directiva Asamblea Nacional-Fidel Ernesto Vasquez

El presidente de la República, Nicolás Maduro, se reunió con la recién electa junta directiva de la Asamblea Nacional (AN), presidentes y vicepresidentes de las comisiones permanentes, en el Palacio de Miraflores, Caracas.

En cadena nacional de radio y televisión, el jefe de Estado pidió a los legisladores que, siguiendo el Plan de la Patria para el periodo 2013-2019, se conviertan en los grandes contralores del desarrollo de la Revolución Bolivariana.

“Es una petición especial que venimos a ratificar: que la AN se convierta en un gran contralor del desarrollo del proyecto revolucionario. Aquí están el Plan de la Patria y la Constitución”, expresó.

En este sentido, Maduro solicitó al órgano legislador ir al parlamentarismo de calle para supervisar las acciones del Gobierno Nacional y trabajar conjuntamente con los voceros comunales.

Además, dijo que es necesario revisar si se lograron las metas establecidas en el Plan de la Patria en el ámbito económico, social y político y “si vamos por el camino certero y correcto o no, e interactuar en el debate público”.

Destacó que las críticas serán aceptadas, independientemente de la posición política, siempre que sean justas y tras ellas se generen propuestas.

Este domingo, durante la sesión de instalación del nuevo periodo legislativo, fue electa la Junta Directiva del Parlamento venezolano que regirá para el período 2014-2015.

Dicha directiva quedó conformada por el diputado socialista Diosdado Cabello, como presidente del Parlamento, Darío Vivas y Blanca Eekhout como primer y segundo vicepresidente, respectivamente Victor Clarh y Fidel Ernesto Vásquez  Secretario y Subsecretario..

Los parlamentarios electos juraron dar continuidad a los objetivos planteados en el Plan de la Patria, hoy Ley de la República, en el que se plasman los ideales socialistas del comandante Hugo Chávez.

Este lunes, Diosdado Cabello ratificó que la recién electa Junta Directiva seguirá defiendo la Constitución Nacional, aprobada por el pueblo venezolano en 1999.

“Fue aprobada y nosotros nos hemos encargado de defenderla y seguiremos defendiéndola, no circunstancialmente. En cualquier circunstancia nosotros estaremos defendiendo la Constitución, porque es la Constitución que el pueblo mismo se dotó”, enfatizó.

Resaltó que la Asamblea Nacional continuará velando este año por el bienestar de los venezolanos, en tanto que ratificó que todas las solicitudes que lleguen al Poder Legislativo para apoyar al pueblo serán procesadas.

“Serán aprobadas porque creemos verdaderamente que este es el momento histórico de Venezuela”, agregó el diputado.

Capacidad de respuesta

En la transmisión conjunta de radio y televisión, Maduro subrayó que en los últimos 14 años la Asamblea Nacional ha demostrado su capacidad para responder a los grandes debates y temas que se han propuesto para el desarrollo del país.

Rememoró que en la cuarta República el puntofijismo tuvo como centro el agotamiento del Parlamento, que fue blanco de críticas y protestas por no tomar en consideración las necesidades del país.

“Hoy tenemos otra realidad. Tenemos un Parlamento que hay que fortalecer, que tiene que fortalecerse desde adentro de su funcionamiento y en la capacidad de relacionarse con el pueblo. Si se trata de hablar de democracia lo que hemos hecho es echar las bases para un nuevo modelo político”, puntualizó.

Indicó que el comandante supremo Hugo Chávez dejó a los venezolanos una patria totalmente distinta a la que le tocó vivir.

“Tenemos cinco poderes en el país (Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral y Ciudadano) pero el más importante de todos es el Poder Popular”, añadió.

Oposición invitada a participar

El presidente Maduro agradeció este lunes la presencia de los diputados de la bancada opositora en el Palacio de Miraflores.

Les ratificó que ese espacio está abierto a las propuestas para el futuro del país, mientras los exhortó a trabajar para construir patria, estabilidad, productividad y desarrollo.

Igualmente, convocó a los diputados de derecha a incorporarse a la Comisión Presidencial designada para investigar el problema del “cadivismo” y uso de divisas aprobadas por el Estado.

“Si la oposición quiere designar a un diputado, bienvenido. Vamos a investigar a fondo el rentismo petrolero, el cadivismo, vamos a cortarlo de raíz. Yo tengo toda la voluntad de cortar de raíz el rentismo parasitario que marcó a Venezuela durante 100 años”, expresó Maduro.

Reiteró la designación del diputado Ricardo Sanguino para presidir dicha Comisión y explicó que consiste en una medida del Estado para frenar las fraudulentas solicitudes que durante años ha hecho la burguesía venezolana, a través de la creación de empresas fantasmas.

“Ni un dolar más a empresas fantasmas ladronas, ni uno más”, enfatizó y precisó que el propósito de este tipo de medidas es realizar la óptima y justa distribución de la riqueza petrolera, así como mantener la alta inversión social lograda en años de Revolución.

Detalló que en los últimos dos años se ha obtenido una ganancia de 770 mil millones de dólares, de los cuales 550 mil millones fueron destinados al sector social para crear viviendas, reforzar la salud, educación, salarios y pensiones justas.

Cese de las conspiraciones

Maduro también pidió este lunes a sectores de la derecha que cesen las conspiraciones contra la economía nacional.

Reiteró que desde la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) y Venancham se sigue conspirando contra la economía venezolana.

“No tratemos de afectar la vida económica. Este llamado se lo hago a la cúpula de Fedecámaras, a Jorge Roy, que sé que está metido en planes. Señor Jorge Roy, señor presidente de Consecomercio, directiva de Venancham: ustedes tres están conspirando activamente contra la economía venezolana otra vez. ¡Cese la conspiración contra la economía de Venezuela!”, insistió.

El jefe de Estado hizo un llamado a todos los sectores del país a unir esfuerzos y trabajar por la prosperidad de Venezuela, con planificación y metas. Destacó que el objetivo es consolidar una economía que esté en función y no en contra de los ciudadanos.

Maduro, asimismo, señaló que el gabinete de Gobierno trabaja para perfilar una política que fortalezca y estabilice aún más la industria petrolera, con lo cual hizo referencia al aumento de la gasolina.

“Ese es un tema muy importante en el cual estamos perfilando una política de mediano plazo que estabilice y fortalezca aún más a nuestra industria petrolera”, acotó.
El Presidente desestimó que el incremento de la gasolina sea para cubrir gastos de inversión de este año, como aumento de salarios y pensiones, entre otros.

Invitó a los sectores políticos, sociales y económicos del país a concentrarse para tener un 2014 de trabajo y crecimiento económico.

Subrayó que es posible eliminar los factores que llevaron a una inflación de 56 %, que calificó como inducida y falsa. “Este año pudiéramos duplicar el crecimiento económico y aspirar a estar por los tres puntos”, especificó.

Aumento de salarios y pensiones

Maduro anunció este lunes un aumento de 10 % del salario mínimo y pensiones a partir de enero, para proteger la economía popular de la inflación inducida desde sectores privados.

Recordó que con este incremento el salario de los venezolanos creció 59 % entre mayo de 2013 y enero de 2014.

Proyectó que la cifra seguirá creciendo con el tradicional aumento de mayo de cada año. “En mayo, junio, julio vendrá el aumento anual de 2014 ajustado a la necesidad y a la posibilidad de nuestra patria”, detalló.

Informó que al registro de pensionados de Venezuela, que ya alcanza más de 2.700.000 personas, se sumarán 20.000 más este año.

10.000 de ellos ingresarán por el Seguro Social y los otros 10.000 a través de la Misión En Amor Mayor, el programa creado por el comandante Hugo Chávez para incluir al seguro a los trabajadores de la tercera edad, hayan cotizado o no.

Maduro, igualmente, notificó que este año se discutirán nuevos contratos colectivos, entre ellos, el de los trabajadores petroleros, para lo cual ya se hacen ajustes económicos de rigor.

“Todos los contratos pendientes, incluyendo el petrolero, se van a discutir y firmar de manera justa y en paz. Conseguiremos los recursos para que sean contratos justos”, dijo.

Nueva fase de Gobierno de Calle

El 20 de enero comenzarán las nuevas jornadas del Gobierno de Calle, en aras de mejorar la calidad de vida de la población, manifestó el presidente Maduro.

“El 20 de enero arrancamos con los nuevos métodos. Vamos a sacudir al país completo, vamos a fondo, no podemos creer que la Revolución sencillamente tocó, ahora es que falta”, sostuvo.

El mandatario nacional explicó que las jornadas de Gobierno de Calle obliga al Ejecutivo a responder con eficiencia las solicitudes del pueblo e identificar sus demandas, por medio del contacto directo con las comunidades organizadas.

Se prevé que esta nueva fase se desarrolle en los 335 municipios del país e involucre al poder popular, al Poder Ejecutivo, gobernadores, alcaldes y concejales.

Año de la juventud venezolana

Maduro declaró este lunes al 2014 como el Año de la Juventud Venezolana, a propósito del Bicentenario de la Batalla de La Victoria.

Informó que se designará una comisión presidencial que se encargará de dirigir las actividades del Bicentenario de esa batalla el próximo 12 de febrero, la cual estará presidida por el ministro para la Juventud, Héctor Rodríguez.

El Presidente notificó que el Ejecutivo prevé otorgar becas a por lo menos 50.000 jóvenes que aspiren a estudiar carreras de pregrado, así como postgrado en los próximos años en universidades del mundo.

Viaje a Cuba para la Celac

Maduro confirmó este lunes su viaje a La Habana, Cuba, para asistir a la Cumbre Presidencial de la Comunidad de Estados de América Latina y del Caribe (Celac), que se realizará a finales de enero.

Resaltó el trabajo de otros bloques de la región como la Alianza Bolivariana de América (Alba) y Petrocaribe.

Rechazó, asimismo, los ataques de sectores de la derecha contra estos mecanismos. “Cuando se ataca al Alba y Petrocaribe se ataca a los corazones vitales de la nueva América y el Caribe”, expresó.

La Celac, creada en 2011 en Caracas, reúne a todas las naciones de América, con excepción de Estados Unidos y Canadá.

Apoyo a los deportistas

A propósito de celebrarse este lunes el Día Nacional del Deporte, el jefe de Estado ratificó el respaldo del Gobierno Bolivariano a todos los atletas venezolanos, con el objetivo de convertir a Venezuela en una potencia deportiva.

“Queridos atletas, tienen todo el apoyo de este Gobierno chavista y revolucionario. No les va a faltar nunca nada para que ustedes sean la gloria de la patria, la inspiración, el ejemplo de las generaciones futuras y así lo garantizamos”, recalcó.

Dijo que se deben replantear las metas para los próximos años, con el objetivo de tener una buena participación en las próximas competencias internacionales

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¡Chávez es Pueblo! ¡Chávez somos millones, tú también eres Chávez! (VIDEO)

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 5 enero 2014

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LO QUE ME DIJERON LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE LA DERECHA APÁTRIDA SOBRE EL COMANDANTE SUPREMO HUGO CHÁVEZ

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 5 enero 2014

Hugo Chavez-Fidel Ernesto Vasquez

Por Fidel Ernesto Vásquez

Me dijeron que era como Hitler pero nunca lo vi asesinando niños o pueblos.
Me dijeron que era un dictador pero lo vi ganar 18 elecciones masivamente, en Paz, con apoyo y reconocimiento del mundo entero.

Me dijeron que tenía presos políticos y los que le dieron un Golpe de Estado y  secuestraron un 11 de abril, andan libres en la calle conspirando siempre.

Me dijeron que era un totalitario y lo vi aceptar los resultados del referéndum del 2007 y de paso aceptar que legalmente el TSJ dijera que no hubo Golpe el 11 de abril del 2002.

Lo vi apoyar la pluralidad de partidos e incentivar la creación del Gran Polo Patriótico.

Me dijeron que era violento en su discurso y escuche a otros llamarlo mico-mandante, simio, sapo o negro marginal y en lugar de esos abrazaba ancianos, homosexuales, Afrodescendientes e indígenas.

Me dijeron despectivamente que era un caudillo y lo vi darle oportunidad de educación, tierra, salud y vivienda a la gente.

Me dijeron que golpeaba a las mujeres y lo escuché declararse feminista.
Me dijeron que era un payaso y lo escuche cantar con Silvio Rodríguez y hasta en un filme de Oliver Stone.

Me dijeron que regalaba el dinero y gracias a él lo que vi fue caer al ALCA y surgir acuerdos de amor y trabajo entre pueblos hermanos que se conformaron en la ALBA – TCP, PETROCARIBE, UNASUR, CELAC…

Me dijeron que tenía el poder de los medios y vi cómo los medios construían lo que les cuento que me dijeron.

Me dijeron que era populista (como un defecto imperdonable) y lo que vi fue cómo le dio el PODER al PUEBLO.

Me dijeron que estaba loco y lo vi devolverle la independencia a la patria,  lo llamaron loco y vi como gestiono el lanzamiento en órbita venezolano dos satélites.

Me dijeron que había muerto y lo veo …MULTIPLICADO EN MILLONES.
Hasta siempre Comandante Supremo! la lucha sigue hasta mi último aliento.
Juramos no fallarle Comandante

Con Nicolás, Diosdado y todo el pueblo, Venceremos!

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NELSON BOCARANDA DIFUNDE MENSAJE TWITTER QUE INCITA AL ASESINATO DE LA MINISTRA DELCY RODRÍGUEZ‏

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 3 enero 2014

Bocaranda Retwittea mensaje de asesinato-Fidel Ernesto Vasquez

Con una clara intención criminal, Nelson Bocaranda retuiteó un mensaje atribuido a la cuenta “@marceleduardo” que llama de manera explícita al asesinato de la ministra Delcy Rodríguez, el mismo reza: “Qué lástima que Delcy no sea tía de Kim Jong un…”.

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Ministro Alejandro Fleming: El próximo martes se darán a conocer los precios justos de los vehículos

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 2 enero 2014

No a la especulacion-Fidel Ernesto Vasquez

Estas políticas recogen tanto temas de justicia en los precios como políticas de producción industrial, asumiendo a ambos como componentes estructurales de la política. En el sector automotriz la especulación y grotescas estructuras de ganancias han sido denunciadas y combatidas por el gobierno revolucionario en el marco de la defensa del pueblo contra la guerra económica.

El Ministerio de Industrias informó que ya se culminó el estudio de las estructuras de costos suministrados por las ensambladoras instaladas en el país, y que será el próximo martes 7 cuando se darán a conocer los precios controlados de los vehículos y los márgenes de comercialización de los concesionarios.

En un comunicado detalla que se efectuaron reuniones con 14 empresas ensambladoras -9 privadas y 5 mixtas o estatales- y se analizaron 114modelos de vehículos y se fijaron precios de acuerdo a la estructura de costos.

“Estas reuniones fueron sostenidas por un equipo de gobierno instruido por el Presidente de la República, compuesto por funcionarios del Ministerio del Poder Popular de Comercio e Industrias, destacándose estudios técnicos, de las estructuras de costos, con amplio nivel de detalle y profesionalismo”, agrega la nota.

En este sentido, se están convocando a todas las empresas ensambladoras instaladas en el país a un conjunto de reuniones a efectuarse el próximo lunes 6 de enero para informarles el detalle del estudio hecho. De la misma forma, a partir del martes 7 de enero deberán estar publicados en los portales de las páginas de las empresas de vehículos, camiones y autobuses los precios a puerta de fábrica y concesionaria establecidos. Posterior a esto el Órgano Superior de Economía tendrá a cargo la fiscalización mientras recaerá en los ministerios de Comercio e Industrias el seguimiento a estas medidas.

Es importante resaltar que lo expuesto anteriormente forma parte de en un tema mucho más amplio y estructural que será detallado por el Presidente de la República en el marco de la ley de precios y costos.

Al mismo tiempo, tal y como está establecido en el decreto ningún carro usado podrá superar el equivalente en un carro nuevo y de forma paralela se dio inicio al proceso de cuentas en divisas para importación de vehículos por personas naturales.

“En el sector automotriz la especulación y grotescas estructuras de ganancias han sido denunciadas y combatidas por el gobierno revolucionario en el marco de la defensa del pueblo contra la guerra económica”, puntualiza el comunicado del Ministerio de Industrias.

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PRESIDENTE NICOLÁS MADURO RECOMIENDA RELATO DE IGNACIO RAMONET CON FIDEL CASTRO (DESCARGAR DOCUMENTO)‏

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 2 enero 2014

Fidel Castro- Ignacio Ramonet-Fidel Ernesto vasquez

En la entrevista se reflejan reflexiones sobre las recientes elecciones municipales, y sobre diversos problemas de la actualidad política.

Nicolás Maduro ‏@NicolasMaduro

  • Extraordinario relato de Ramonet sobre su reunión con Fidel…”

PARA DESCARGAR EL MATERIAL, FAVOR PULSAR EL SIGUIENTE VINCULO

DOS HORAS MAS CON FIDEL

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LA TRILOGÍA DEL MAL Y DIRIGENCIA DE LA DERECHA CON VACACIONES DE LUJO EN EL EXTERIOR

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 2 enero 2014

Los jefes de la derecha vacacionando en el exterior-Fidel Ernesto Vasquez

Diversos voceros de la derecha venezolana que ejercen cargos de alcaldes, diputados, gobernadores, entre otros, llevan varios días fuera del país y pasaron su fin de año en el extranjero, mientras que el presidente de la República, compatriota Nicolás Maduro, compartió la llegada del 2014 junto a su pueblo en la Plaza Bolívar de Caracas.

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RAÚL CASTRO: EL HEROICO PUEBLO CUBANO HA SIDO EL PROTAGONISTA DE LA REVOLUCIÓN

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 1 enero 2014

Cuba-Fidel Ernesto Vasquez

El presidente de Cuba, Raúl Castro, expresó que el pueblo cubano ha sido y es el verdadero protagonista de la Revolución Cubana, tras cumplirse este miércoles 55 años de este hecho histórico que conmemora el derrocamiento del dictador Fulgencio Batista, cuya misión estuvo liderada por el Comandante Fidel Castro.

En el marco de la conmemoración de esta fecha, el jefe de Estado de Cuba, expresó que nada fácil ha resultado en este “largo y azaroso camino”, al tiempo que aseveró que ello ha sido posible en primer lugar gracias a la inmensa capacidad de resistencia y lucha de varias generaciones del noble y heroico pueblo cubano.

Estas declaraciones, las ofreció Castro desde el parque “Carlos Manuel de Céspedes” en el mismo sitio donde el Comandante Raúl Castro anunció el triunfo del alzamiento armado que lideró contra la dictadura de Fulgencio Batista, en la ciudad de Santiago de Cuba, ubicada en el oriente de la Isla.

Desde allí, el máximo jefe del Ejecutivo cubano, expresó que con esta conmemoración se le rinde un merecido tributo a quienes entregaron sus vidas en montañas, campos y ciudades. “A los combatientes del ejército rebelde y luchadores clandestinos, aquellos que después del triunfo cayeron en las honrosas misiones”, dijo.

De igual modo, mencionó que no puede dejar de mencionar la contribución decisiva de las mujeres cubanas a lo largo del proceso revolucionario, como dignas ejemplares y que estuvieron sometidas a la vulgar persecución.

En la ocasión, destacó que por motivo a los 55 años de aniversario, la TV pública cubana está difundiendo un histórico seriado sobre la labor clandestina de estas mujeres, como justo homenaje a las “valerosas muchachitas”.

El pueblo de Cuba conmemora este 1 de enero el aniversario número 55 del triunfo de la Revolución, que fue encabezada por el Comandante Fidel Castro.

Con grandes retos, el Gobierno del país caribeño celebra los avances y trabaja por la actualización del modelo económico y social establecido tras el derrocamiento de la dictadura de Fulgencio Batista.

En la actividad estuvo presente el canciller venezolano, Elías Jaua, como invitado especial a la conmemoración.

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VENEZUELA SALUDA AL PUEBLO CUBANO EN ANIVERSARIO 55 DE LA REVOLUCIÓN

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 1 enero 2014

Viva Cuba-Fidel Ernesto Vasquez

En un comunicado de la Presidencia de República Bolivariana de Venezuela, el gobierno y pueblo saludan hoy el 55 Aniversario dela victoria del Ejército cubano que selló el triunfo de la Revolución comandada por Fidel Castro.

 A continuación el texto completo del saludo:

 REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA

 Comunicado

 SALUDO AL HERMANO PUEBLO DE CUBA EN EL 55 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN CUBANA

 El Gobierno Revolucionario y el pueblo de la República Bolivariana de Venezuela saludan al hermano pueblo cubano, al celebrarse este 1° de enero el 55° aniversario de la victoria del Ejército Rebelde comandado por Fidel Castro, hecho que selló el triunfo de la Revolución, al poner fin a la cruenta dictadura de Fulgencio Batista, hacer realidad la postergada independencia de Cuba, y señalar el camino de futuro a los pueblos de Nuestra América y el Mundo.

Desde hace 55 años la Cuba revolucionaria y socialista ha desplegado su solidaridad sin límites con los pueblos de la tierra, y es por esto que tantos los hombres y las mujeres de bien de Cuba y el resto del mundo, defienden la Patria cubana, la Revolución y el socialismo que es garantía de dignidad, salud, educación, cultura y soberanía para el pueblo cubano y para los pueblos del mundo.

Hoy sabemos, porque lo ha enseñado la experiencia histórica, que la solidaridad es el camino a la unión verdadera y que solo unidos seremos definitivamente libres. Y fue esa conciencia de unidad revolucionaria la que gestó el encuentro de Hugo Chávez y Fidel Castro, y el consecuente hermanamiento entre los líderes y sus pueblos, inaugurando una nueva época de ofensiva revolucionaria en nuestro continente, que ha dado soporte a la política de integración solidaria que hoy protagonizan los pueblos de Nuestra América.

Así, a finales del mes de enero tendrá lugar en La Habana la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, y el próximo 14 de diciembre de 2014 se cumplirán diez años de la firma del convenio constitutivo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA, protagonizada por los dos gigantes de nuestra época: Hugo Chávez y Fidel Castro.

Ambos, CELAC y ALBA, son instrumentos inspirados en el proyecto histórico de Bolívar, Martí y los Libertadores de Nuestra América, que se han constituidos en poderosos motores de los procesos de integración regional vigentes y, a la vez, en referentes primordiales en la lucha por el equilibrio del universo, por la paz y la supervivencia de la especie humana y la esperanza.

A 55 años del triunfo de la Revolución cubana seguiremos marchando “a cuadro cerrado” con el pueblo de Fidel y Martí, junto a los hermanos pueblos de Nuestra América, para construir la mayor suma de felicidad social en la Patria Grande Unida y Soberana.

 

¡Viva el primero de enero de 1959! ¡Viva el heroico pueblo cubano!

¡Honor y gloria al Ejército Rebelde!

Con Fidel y Chávez.

Con Martí y Bolívar:

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

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El general Garcia Carneiro compartió con su pueblo Varguense el nuevo año

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 1 enero 2014

Garcia Carneiro-Fidel Ernesto Vasquez

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El Alcalde Jorge Rodríguez y nuestra jefa de gobierno Jacqueline Faria llenaron de amor y felicidad a Caracas

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 1 enero 2014

Jorge Rodriguez-Jacqueline Faria-Nicolas Maduro-Fidel Ernesto Vasquez

Plaza Bolivar-Fidel Ernesto Vasquez

Plaza Bolivar-01-Fidel Ernesto Vasquez

Plaza Bolivar-02-Fidel Ernesto Vasquez

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COMANDANTE DE LA DIGNIDAD DE LOS PUEBLOS FIDEL CASTRO, EL 1 DE ENERO DE 1959: ESTA VEZ SÍ QUE ES LA REVOLUCIÓN

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 1 enero 2014

Fidel Castro-Fidel Ernesto Vasquez

Discurso pronunciado por el Comandante Fidel Castro Ruz, en el Parque Céspedes de Santiago de Cuba, el 1ro. de enero de 1959

 

Santiagueros, compatriotas de toda Cuba:

Al fin hemos llegado a Santiago (Aplausos).  Duro y largo ha sido el camino, pero hemos llegado (Aplausos).

Se decía que hoy a las 2:00 de la tarde se nos esperaba en la capital de la República, el primer extrañado fui yo (Aplausos), porque yo fui uno de los primeros sorprendidos con ese golpe traidor y amañado de esta mañana en la capital de la República (Aplausos).

Además, yo iba a estar en la capital de la República, o sea, en la nueva capital de la República (Aplausos), porque Santiago de Cuba será, de acuerdo con el deseo del presidente provisional, de acuerdo con el deseo del Ejército Rebelde y de acuerdo con el deseo del pueblo de Santiago de Cuba, que bien se lo merece, la capital (Aplausos).  ¡Santiago de Cuba será la capital provisional de la República!  (Aplausos).

Tal vez la medida sorprenda a algunos, es una medida nueva, pero por eso ha de caracterizarse, precisamente, la Revolución, por hacer cosas que no se han hecho nunca (Aplausos). Cuando hacemos a Santiago de Cuba capital provisional de la República sabemos por qué lo hacemos.  No se trata de halagar demagógicamente a una localidad determinada, se trata, sencillamente, de que Santiago ha sido el baluarte más firme de la Revolución (Aplausos).

La Revolución empieza ahora, la Revolución no será una tarea fácil, la Revolución será una empresa dura y llena de peligros, sobre todo, en esta etapa inicial, y en qué mejor lugar para establecer el Gobierno de la República que en esta fortaleza de la Revolución (Gritos y aplausos); para que se sepa que este va a ser un gobierno sólidamente respaldado por el pueblo en la ciudad heroica y en las estribaciones de la Sierra Maestra, porque Santiago está en la Sierra Maestra(Gritos y aplausos).  En Santiago de Cuba y en la Sierra Maestra tendrá la Revolución sus dos mejores fortalezas (Aplausos).

Pero hay, además, otras razones: el movimiento militar revolucionario, el verdadero movimiento militar revolucionario, no se hizo en Columbia.  En Columbia prepararon un “golpecito” de espaldas al pueblo, de espaldas a la Revolución y, sobre todo, de acuerdo con Batista (Aplausos).

Puesto que la verdad hay que decirla y puesto que venimos aquí a orientar al pueblo, les digo y les aseguro que el golpe de Columbia fue un intento de escamotearle al pueblo el poder y escamotearle el triunfo a la Revolución.  Y, además, para dejar escapar a Batista, para dejar escapar a los Tabernillas, para dejar escapar a los Pilar García y a los Chavianos, para dejar escapar a los Salas Cañizares y a los Ventura (Aplausos).

El golpe de Columbia fue un golpe ambicioso y traidor que no merece otro calificativo, y nosotros sabemos llamar las cosas por su nombre y atenernos, además, a la responsabilidad (Aplausos).

No voy a andar con paños calientes para decirles que el general Cantillo nos traicionó y no es que lo voy a decir, sino que lo voy a probar.  Pero, desde luego, lo habíamos dicho siempre:  no vayan a tratar a última hora a venir a resolver esto con un “golpecito militar”, porque si hay golpe militar de espaldas al pueblo, la Revolución seguirá adelante, que esta vez no se frustrará la Revolución.

Esta vez, por fortuna para Cuba, la Revolución llegará de verdad al poder.  No será como en el 95 que vinieron los americanos y se hicieron dueños de esto (Aplausos).  Intervinieron a última hora y después ni siquiera dejaron entrar a Calixto García que había peleado durante 30 años, no quisieron que entrara en Santiago de Cuba (Aplausos).  No será como en el 33 que cuando el pueblo empezó a creer que una Revolución se estaba haciendo, vino el señor Batista, traicionó la Revolución, se apoderó del poder e instauró una dictadura por once años.  No será como en el 44, año en que las multitudes se enardecieron creyendo que al fin el pueblo había llegado al poder, y los que llegaron al poder fueron los ladrones.  Ni ladrones, ni traidores, ni intervencionistas.  Esta vez sí que es la Revolución.

Pero, no querían que fuese así.  En los instantes mismos en que la dictadura se desplomaba como consecuencia de las victorias militares de la Revolución, cuando ya no podían resistir ni siquiera 15 días más, viene el señor Cantillo y se convierte en paladín de la libertad.  Naturalmente, que nosotros nunca hemos estado en una actitud de rechazar cualquier colaboración que implicase un ahorro de sangre, siempre que los fines de la Revolución no se pusiesen en peligro. Naturalmente, que nosotros siempre hemos estado llamando a los militares para buscar la paz, pero la paz con libertad y la paz con el triunfo de la Revolución, era la única manera de obtener la paz.

Por eso, cuando el 24 de diciembre se nos comunicó el deseo del general Cantillo de tener una entrevista con nosotros, aceptamos la entrevista.  Yo les confieso a ustedes que, dado el curso de los acontecimientos, la marcha formidable de nuestras operaciones militares, yo tenía muy pocos deseos de ponerme a hablar de movimientos militares; pero yo entendí que era un deber, que nosotros los hombres que tenemos una responsabilidad no nos podemos dejar llevar por las pasiones.  Y pensé que si el triunfo se podía lograr con el menor derramamiento de sangre posible, mi deber era atender las proposiciones que me hiciesen los militares (Aplausos).

Fui a ver al señor Cantillo que vino a hablarme en nombre del Ejército.  Se reunió conmigo el día 28 en el central Oriente, adonde llegó en un helicóptero, a las 8:00 de la mañana.  Allí conversó con nosotros durante cuatro horas, y yo sí que no voy a hacer una historia inventada ni cosa que se parezca, porque tengo testigos excepcionales de la entrevista.  Allí estaba el Dr.  Raúl Chibás, allí estaba un sacerdote católico, allí estaban varios militares cuyos testimonios no pueden ser puestos en duda por ningún concepto.

Allí, después de analizar todos los problemas de Cuba, después de puntualizar todos los detalles, acordó, el general Cantillo, realizar de acuerdo con nosotros un movimiento militar revolucionario.  Lo primero que le dije fue esto, después de analizar bien la situación:  la situación del Ejército, la situación a que lo había llevado la dictadura; después de aclararle que a él no le tenía que importar Batista ni los Tabernillas ni toda aquella gente, no le tenía que importar nada, porque aquella gente había sido muy desconsiderada con los militares cubanos; que aquella gente había llevado a los militares a una guerra contra el pueblo, que es una guerra que se pierde siempre, porque contra el pueblo no se puede ganar una guerra (Aplausos).

Después de decirle que los militares eran víctimas de las inmoralidades del régimen, que los presupuestos para comprar armamentos se los robaban, que a los soldados los engañaban constantemente, que aquella gente no merecía la menor consideración de los militares honorables, que el Ejército no tenía por qué cargar con la culpa de los crímenes que cometía la pandilla de los esbirros de confianza de Batista; le advertí, le advertí bien claramente, que yo no autorizaría jamás, por mi parte, ningún tipo de movimiento que permitiese la fuga de Batista.  Le advertí que si Batista quería fugarse, que se fugara enseguida y con él Tabernilla y todos los demás, pero que mientras que nosotros pudiéramos evitarlo, teníamos que impedir la fuga de Batista (Aplausos).

Todo el mundo sabe que nuestro primer planteamiento en caso de un golpe militar para llegar a un acuerdo con nosotros era la entrega de los criminales de guerra, y esa era una condición esencial.

Y se podía haber capturado a Batista y a todos sus cómplices.  Y yo se lo dije bien claro que no estaba de acuerdo con que Batista se fuera.  Le expliqué bien qué tipo de movimiento había que hacer; que yo no respaldaría, ni el Movimiento 26 de Julio ni el pueblo, respaldarían un golpe de Estado, porque la cuestión es que el pueblo es el que ha conquistado su libertad y nadie más que el pueblo (Aplausos).

La libertad nos la quitaron mediante un golpe de Estado, pero para que se acabaran de una vez y para siempre los golpes de Estado, había que conquistar la libertad a fuerza de sacrificio de pueblo, porque no hacíamos nada con que dieran un golpe mañana y otro pasado y otro dentro de dos años y otro dentro de tres años; porque aquí quien tiene que decidir, definitivamente, quién debe gobernar es el pueblo y nadie más que el pueblo (Aplausos).

Y los militares deben estar incondicionalmente a las órdenes del pueblo y a la disposición del pueblo y a la disposición de la Constitución, y de la ley de la República.

Si hay un gobierno malo que roba y que hace más de cuatro cosas mal hechas pues, sencillamente, se espera un poco y cuando llegan las elecciones se cambia el mal gobierno; porque para eso los gobiernos en los regímenes constitucionales democráticos tienen un período de tiempo limitado.  Porque si son malos, el pueblo los cambia y vota por otros mejores.

La función del militar no es elegir gobernantes, sino garantizar la ley, garantizar los derechos del ciudadano (Aplausos).  Por eso le advertí que golpe de Estado ¡no!, movimiento militar revolucionario, ¡sí!, y no en Columbia sino en Santiago de Cuba (Aplausos).

Le dije bien claro, que la única forma de lograr la vincu­­lación y la confraternización del pueblo y de los militares y de los revolucionarios, no era dando un “madrugonazo” en Columbia, a las dos o las tres de la mañana, sin que nadie se enterara como acostumbran a hacer estos señores, sino sublevando la guarnición de Santiago de Cuba, que era lo suficientemente fuerte y estaba lo suficientemente bien armada para iniciar el movimiento militar y sumar al pueblo, y sumar a los revolucionarios a ese movimiento; que en las circunstancias en que estaba la dictadura era irresistible, porque de seguro que se sumarían de inmediato todas las guarniciones del país, y eso fue lo que se acordó.

Y no solo se acordó eso, sino que yo le hice prometer, porque él pensaba ir a La Habana al día siguiente, y nosotros no estábamos de acuerdo, porque yo le decía:  “Es un riesgo que usted vaya a La Habana”.  Él decía: “No, no es ningún riesgo”.  “Usted corre mucho peligro de que lo detengan porque esa conspiración… aquí todo se sabe”.  “No, yo estoy seguro que no me detienen”.  Y claro, cómo lo iban a detener si era un golpe de Batista y de Tabernilla.  Yo dije, bueno, o este hombre lo tiene todo resuelto allí, lo controla todo, o este golpe es un poco sospechoso.  Y entonces le dije:  “Usted me promete que usted no se va a dejar persuadir en La Habana por una serie de intereses que están detrás de usted, para dar un golpe en la capital.  Usted me promete que no”.  Y me dice:  “Le prometo que no”.  “Usted me jura que no”.  Y me dijo:  “Le juro que no”.

Yo considero que lo primero que debe tener un militar es honor, que lo primero que debe tener un militar es palabra; y este señor ha demostrado no solo falta de honor y falta de palabra, sino falta, además, de cerebro.  Porque un movimiento que pudo haberse hecho desde el primer momento con todo el respaldo del pueblo y con el triunfo asegurado de antemano, lo que hizo fue dar un salto mortal en el vacío.  Creyó que iba a ser demasiado fácil engañar al pueblo y engañar ala Revolución.

Sabía algunas cosas, sabía que en cuanto dijeran que Batista había agarrado el avión, el pueblo se iba a tirar a la calle loco de contento.  Y pensaron que el pueblo no estaba lo suficientemente maduro para distinguir entre la fuga de Batista y la Revolución.  Porque si Batista se va y se apoderan allá de los mandos los amigos de Cantillo, muy bien pudiera ser que el doctor Urrutia tuviera que irse dentro de tres meses también; porque, lo mismo que nos traicionaban ahora, nos traicionaban luego.  Y la gran verdad es que el señor Cantillo nos traicionó a nosotros antes de dar el golpe.  Dije que lo demostraba, y lo voy a demostrar.

Se acordó con el general Cantillo que el levantamiento se produciría el día 31 a las 3:00 de la tarde.  Se aclaró que el apoyo de las fuerzas armadas al movimiento revolucionario sería incondicional, el presidente que designasen los dirigentes revolucionarios y los cargos que a los militares les asignasen los dirigentes revolucionarios.  Era un apoyo incondicional el ofrecido.

Se acordó el plan en todos sus detalles: el día 31, a las 3:00 de la tarde, se sublevaría la guarnición de Santiago de Cuba.  Inmediatamente varias columnas rebeldes penetrarían en la ciudad, y el pueblo, con los militares y con los rebeldes, confraternizaría inmediatamente, lanzándose al país una proclama revolucionaria e invitando a todos los militares honorables a unirse al movimiento.

Se acordó que los tanques que hay en la ciudad serían puestos a disposición de nosotros, y yo me ofrecí, personalmente, para avanzar hacia la capital con una columna blindada, precedida por los tanques.  Los tanques me serían entregados a las 3:00 de la tarde, no porque se pensase que había que combatir, sino para prever en caso de que en La Habana el movimiento fracasase y hubiese necesidad de situar nuestra vanguardia lo más cerca posible de la capital.  Y, además, para prever que no se fueran a realizar excesos en la ciudad de La Habana.

Era lógico que con el odio despertado allí contra la fuerza pública por los inenarrables horrores de Ventura y de Pilar García, la caída de Batista iba a producir una desorbitación en la ciudadanía.  Y que, además, aquellos policías se iban a sentir sin fuerza moral para contener al pueblo, como efectivamente ocurrió.

Una serie de excesos han tenido lugar en la capital: saqueos, tiroteos, incendios.  Toda la responsabilidad cae sobre el general Cantillo por haber traicionado la palabra empeñada y por no haber realizado el plan que se acordó.  Creyó que nombrando capitanes y comandantes de la policía —muchos de los cuales cuando los habían nombrado ya se habían ido, prueba de que no tenían la conciencia muy tranquila— iba a resolver la cuestión.

Qué distinto, sin embargo, fue en Santiago de Cuba.  ¡Qué orden y qué civismo!  ¡Qué disciplina demostrada por el pueblo!  Ni un solo caso de saqueo, ni un solo caso de venganza personal, ni un solo hombre arrastrado por las calles, ni un incendio.  Ha sido admirable y ejemplar el comportamiento de Santiago de Cuba, a pesar de dos cosas:  a pesar de que esta había sido la ciudad más sufrida y que más había padecido el terror, por lo tanto, la que más derecho tenía a estar indignada (Aplausos); y a pesar, además, de nuestras declaraciones de esta mañana diciendo que no estábamos de acuerdo con el golpe.

Santiago de Cuba se comportó ejemplarmente bien, y creo que será este caso de Santiago de Cuba un motivo de orgullo para el pueblo, para los revolucionarios y para los militares de la Plaza de Santiago de Cuba (Aplausos).

Ya no podrán decir que la Revolución es la anarquía y el desorden.  Ocurrió en La Habana por una traición, pero no ocurrió así en Santiago de Cuba, que podemos poner como modelo cuantas veces se trate de acusar a la Revolución de anárquica y desorganizada (Aplausos).

Es conveniente que el pueblo conozca las comunicaciones que intercambiamos el general Cantillo y yo.  Si el pueblo no está cansado (Gritos y exclamaciones de:  “¡No!”) le puedo leer las mismas.

Después de los acuerdos tomados, cuando nosotros ya habíamos suspendido las operaciones sobre Santiago de Cuba, porque el día 28 ya nuestras tropas estaban muy próximas a la ciudad, y se habían realizado todos los preparativos para el ataque a la Plaza, de acuerdo con la entrevista sostenida, hubimos de realizar una serie de cambios, abandonar las operaciones sobre Santiago de Cuba y encaminar nuestras tropas hacia otros sitios, donde se suponía que el movimiento no estaba asegurado desde el primer instante.  Cuando todos nuestros movimientos estaban hechos, la columna preparada para marchar sobre la capital, recibo, unas pocas horas antes, esta nota del general Cantillo que dice textualmente:

“Han variado mucho las circunstancias en sentido favorable a una solución nacional” —en el sentido que él quiere para Cuba.  Era extraño, porque después de analizar los factores que se contaban, no podía ser más favorable la circunstancia.  Estaba asegurado el triunfo, y esto era una cosa extraña que viniera a decir: “Han variado muy favorablemente las circunstancias”.  Las circunstancias de que Batista y Tabernilla estaban de acuerdo, asegurado el golpe.  “[…] Que recomiendo no hacer nada en estos momentos y esperar los acontecimientos en las próximas semanas, antes del día 6”.

Desde luego, la tregua prolongada indefinidamente, mientras ellos hacían todos los amarres en La Habana.

Mi respuesta inmediata fue esta:

 

El contenido de la nota se aparta por completo de los acuerdos tomados, es ambiguo e incomprensible.  Y me ha hecho perder la confianza en la seriedad de los acuerdos.  Quedan rotas las hostilidades a partir de mañana a las 3:00 p.m., que fue la fecha y hora acordadas para el movimiento.

 

(Aplausos)

Ocurrió entonces una cosa muy curiosa.  Además de la nota, que era muy breve, yo le mando a decir al jefe de la Plaza de Santiago de Cuba con el portador de la misma, que si las hostilidades se rompían porque los acuerdos no se cumplían y nos veíamos obligados a atacar la Plaza de Santiago de Cuba, entonces no habría otra solución que la rendición de la Plaza; que exigiríamos la rendición de la Plaza si las hostilidades se rompían y el ataque se iniciaba por nuestra parte.  Pero ocurrió que el portador de la nota no interpreta correctamente mis palabras y le dice al coronel Rego Rubido que yo decía que exigía la rendición de la Plaza como condición para cualquier acuerdo.  Él no dijo lo que yo le había afirmado:  “Que si se iniciaba el ataque”, pero no que yo le había puesto al general Cantillo como condición que se rindiera la Plaza.

En consecuencia del mensaje, el coronel jefe de la Plaza de Santiago de Cuba me envía una carta muy conceptuosa y muy pundonorosa que voy a leer también.  Naturalmente que se sentía ofendido con aquel plan­teamiento que le habían hecho erróneamente, y dice:

 

La solución encontrada no es golpe de Estado ni Junta Militar, y, sin embargo, creemos que es la que mejor conviene al doctor Fidel Castro, de acuerdo con sus ideas, y pondría en 48 horas el destino del país en sus manos.  No es solución local, sino nacional; y cualquier indiscreción adelantada podría comprometerla o destruirla creando el caos.  Queremos que se tenga confianza en nuestra gestión y se tendrá la solución antes del día 6.

En cuanto a Santiago, debido a la nota y a las palabras del mensajero, hay que cambiar el plan y no entrar.  Dichas palabras han causado malestar entre el personal “llave” y nunca se entregarían las armas sin pelear.  Las armas no se rinden a un aliado y no se entregan sin honor.

 

Frase muy hermosa del jefe de la Plaza de Santiago de Cuba.

 

Si no se tiene confianza en nosotros o si se ataca Santiago, se considerarán rotos los acuerdos y se paralizarán las gestiones para la solución ofrecida, desligándonos formalmente de todo compromiso.  Esperamos, debido al tiempo necesario para actuar en una u otra forma, que la respuesta llegue a tiempo para ser enviada a La Habana en el viscount de la tarde.

 

Mi respuesta a esta nota del coronel José Rego Rubido fue la siguiente:

Territorio Libre de Cuba, diciembre 31 de 1958.

Señor coronel.

Un lamentable error se ha producido en la trasmisión a usted de mis palabras.  Tal vez se debió a la premura con que respondí a su nota y a lo apurado de la conversación que sostuve con el portador.  Yo no le dije que la condición planteada por nosotros en los acuerdos que se tomaron era la rendición de la Plaza de Santiago de Cuba a nuestras fuerzas.  Hubiese sido una descortesía con nuestro visitante, y una proposición indigna y ofensiva para los militares que tan fraternalmente se han acercado a nosotros.

La cuestión es otra: se había llegado a un acuerdo y se adoptó un plan entre el líder del movimiento militar y nosotros.  Debía comenzar a realizarse el día 31 a las 3:00 p.m.  Hasta los detalles se acordaron después de analizar cuidadosamente los problemas que debían afrontarse. Se iniciaría con el levantamiento de la guarnición de Santiago de Cuba, persuadí al general C.  [Cantillo] de las ventajas de comenzar por Oriente y no en Columbia, por recelar el pueblo grandemente de cualquier golpe en los cuarteles de la capital de la República, y lo difícil que iba a ser, en ese caso, vincular la ciudadanía al movimiento.  Él coincidía plenamente con mis puntos de vista; se preocupaba solo por el orden en la capital y acordamos medidas para conjurar el peligro.

 

La medida era, precisamente, el avance de la columna nuestra sobre Santiago de Cuba.

 

Se trataba de una acción unida de los militares, el pueblo y nosotros; un tipo de movimiento revolucionario que desde el primer instante contaría con la confianza de la nación entera.  De inmediato, y de acuerdo con lo que se convino, suspendimos las operaciones que se estaban llevando a cabo, y nos dimos a la tarea de realizar nuevos movimientos de fuerzas hacia otros puntos como Holguín, donde la presencia de conocidos esbirros hacía casi segura la resistencia al movimiento militar revolucionario.

Cuando ya todos los preparativos estaban listos por nuestra parte, recibo la nota de ayer, donde se me daba a entender que no se llevaría [a cabo] la acción acordada.  Al parecer había otros planes, pero no se me informaba cuáles ni por qué.  De hecho ya no era cosa nuestra la cuestión.  Teníamos simplemente que esperar.  Unilateralmente se cambiaba todo.  Se ponía en riesgo a las fuerzas nuestras que, de acuerdo con lo que se contaba, habían sido enviadas a operaciones difíciles; quedábamos sujetos, además, a todos los imponderables.  Cualquier riesgo del general C., en sus frecuentes viajes aLa Habana, se convertiría militarmente para nosotros en un desastre.  Reconozca usted que todo está muy confuso en este instante, y que Batista es un individuo hábil y taimado, que sabe maniobrar.  ¿Cómo puede pedírsenos que renunciemos a todas las ventajas obtenidas en las operaciones de las últimas semanas, para ponernos a esperar pacientemente a que los hechos se produzcan?

Bien aclaré que no podía ser una acción de los militares solos; para eso, realmente, no había que esperar los horrores de dos años de guerra. Cruzarnos de brazos en los momentos decisivos es lo único que no se nos puede pedir a los hombres que no hemos descansado en la lucha contra la opresión desde hace siete años.

Aunque ustedes tengan la intención de entregar el poder a los revolucionarios, no es el poder en sí lo que a nosotros nos interesa, sino que la Revolución cumpla su destino.  Me preocupa, incluso, que los militares, por un exceso injustificado de escrúpulos, faciliten la fuga de los grandes culpables, que marcharán al extranjero con sus grandes fortunas, para hacer desde allí todo el daño posible a nuestra patria.

Personalmente puedo añadirle que el poder no me interesa, ni pienso ocuparlo.  Velaré solo porque no se frustre el sacrificio de tantos compatriotas, sea cual fuere mi destino posterior.  Espero que estas honradas razones, que con todo respeto a su dignidad de militares les expongo, las comprendan. Tengan la seguridad de que no están tratando con un ambicioso ni con un insolente […].

 

Párenme los tanques allí, hagan el favor (Gritos y aplausos).

Cuando terminemos nuestras declaraciones y la proclamación del presidente provisional, los tanques le harán honor al poder civil de la República, pasando enfrente de nuestros balcones (Aplausos).

 

Continúo leyendo la carta del día 31 al señor coronel jefe de la Plaza de Santiago de Cuba.

 

Personalmente puedo añadirle que el poder no me interesa, ni pienso ocuparlo, velaré solo porque no se frustre el sacrificio de tantos compatriotas, sea cual fuere mi destino posterior.  Espero que estas honradas razones, que con todo respeto a su dignidad de militares les expongo, las comprendan. Tengan la seguridad de que no están tratando con un ambicioso ni con un insolente [repite el párrafo anterior a la interrupción].

Siempre he actuado con lealtad y franqueza en todas mis cosas.  Nunca se podrá llamar triunfo a lo que se obtenga con doblez y engaño.  El lenguaje del honor que ustedes entienden es el único que yo sé hablar.

Nunca se mencionó en la reunión con el general C. la palabra rendición, lo que ayer dije y reitero hoy es que a partir de las 3:00 de la tarde del día 31, fecha y hora acordadas, no podíamos prorrogar la tregua con relación a Santiago de Cuba, porque eso sería perjudicar extraordinariamente a nuestra causa.  Nunca una conspiración es segura.  Anoche llegó aquí el rumor de que el general C. había sido detenido en La Habana; que varios jóvenes habían aparecido asesinados en el cementerio de Santiago de Cuba.  Tuve la sensación de que habíamos perdido el tiempo miserablemente, aunque afortunadamente hoy parece comprobarse que el general C. se encuentra en su puesto, ¿qué necesidad tenemos de correr esos riesgos?

Lo que dije al mensajero en cuanto a rendición, que no fue trasmitido literalmente y pareció motivar las palabras de su nota de hoy, fue lo siguiente: que si se rompían las hostilidades por no cumplirse lo acordado, nos veríamos obligados a atacar la Plaza de Santiago de Cuba, lo que es inevitable, dado que en ese sentido hemos encaminado nuestros esfuerzos en los últimos meses, en cuyo caso, una vez iniciada la operación, exigiríamos la rendición de las fuerzas que la defienden. Esto no quiere decir que pensemos que se rindan sin combatir, porque yo sé que, aun sin razón para combatir, los militares cubanos defienden las posiciones con tozudez y nos han costado muchas vidas.  Quise decir solo que después que se haya derramado la sangre de nuestros hombres por la conquista de un objetivo, no podía aceptarse otra solución, ya que aunque nos cueste muy caro, dadas las condiciones actuales de las fuerzas que defienden al régimen, las cuales no podrán prestar apoyo a esa ciudad, esta caería inexorablemente en nuestras manos.  Ese ha sido el objetivo básico de todas nuestras operaciones en los últimos meses, y un plan de esa envergadura no puede suspenderse por unas semanas sin graves consecuencias, caso de que el movimiento militar se frustre, perdiéndose, además, el momento oportuno, que es este, cuando la dictadura está sufriendo grandes reveses en las provincias de Oriente y Las Villas.

Se nos pone en el dilema de renunciar a las ventajas de nuestras victorias o atacar, un triunfo seguro a cambio de un triunfo probable. ¿Cree usted que con la nota de ayer, ambigua y lacónica, contentiva de una decisión unilateral, pueda yo incurrir en la responsabilidad de mantener en suspenso los planes?

Como militar que es reconozca que se nos pide un imposible.  Ustedes no han dejado un minuto de hacer trincheras; esas trincheras las pueden utilizar contra nosotros un Pedraza, un Pilar García, o un Cañizares, si el general C.  es relevado del mando y con él sus hombres de confianza.  No se nos puede pedir que permanezcamos ociosos. Vea usted que se nos coloca en una situación absurda. Aunque defiendan con valor sus armas, no nos queda más remedio que atacar, porque nosotros también tenemos obligaciones muy sagradas que cumplir.

Más que aliados, deseo que los militares honorables y nosotros seamos compañeros de una sola causa, que es la de Cuba […].

Deseo, por encima de todo, que usted y sus compañeros no se hagan una idea errónea de mi actitud y de mis sentimientos.  He sido extenso para evitar que se confundan o tergiversen los conceptos.

Respecto a la tácita suspensión del fuego en la zona de Santiago de Cuba, para evitar toda duda, ratifico que aunque en cualquier instante antes de que se inicien los combates podemos reanudar las operaciones, a partir de hoy debe quedar advertido que el ataque se va a producir de un momento a otro, y que por ninguna razón volveremos a suspender los planes, ya que todo esto, como son cuestiones que se tramitan en secreto, puede sembrar la confusión en el pueblo y perjudicar la moral de nuestros combatientes.

Atentamente,

Libertad o muerte.

 

(Aplausos)

El coronel Rego me respondió con una pundonorosa carta que es también digna de aplausos, y que dice así:

 

Señor:

Recibí su atenta carta fechada en el día de hoy [31 de diciembre de 1958] y créame que le agradezco profundamente la aclaración relativa a la nota anterior, aunque debo confesarle que siempre supuse que se trataba de una mala interpretación, pues a través del tiempo he observado su línea de conducta y estoy convencido de que es usted un hombre de principios.

Yo desconocía los detalles del plan original, pues solamente fui informado de la parte a mí concerniente, como también desconozco algunos pequeños detalles del plan actual.  Yo estimo que, en parte, usted tiene razón cuando hace el análisis del plan original, pero creo que demoraría unos días más en llegar a su consumación y nunca podría evitarse que muchos de los culpables —grandes, medianos y chicos— se escaparan.

Soy de los que pienso que es absolutamente necesario dar un ejemplo en Cuba para aquellos que, aprovechando las posiciones del poder (Aplausos) cometen toda clase de hechos punibles, pero, desgraciadamente, la historia está plagada de casos semejantes y rara vez los culpables pueden ser puestos a disposición de las autoridades competentes, porque rara vez las revoluciones se hacen como deben hacerse.

 

Y por eso se escapan los grandes culpables como se han escapado, desgraciadamente, hoy.

Continúa la carta:

 

Comprendo perfectamente sus preocupaciones en el presente caso.  Yo, menos responsabilizado con la historia, también las tengo.

En cuanto a la actuación unilateral de que me habla, le reitero que no he participado en ello.  En ambos casos solo fui informado de la parte que me concernía, estimando que lo ocurrido ha sido que el general C.  tornó la idea de lo que usted deseaba de acuerdo con sus normas y principios, actuando en consecuencia.

No tengo motivos para suponer que persona alguna esté tratando de propiciar la fuga de culpables y, personalmente, soy opuesto a tal cosa —decía el coronel Rego Rubido (Aplausos)— pero caso de producirse, la responsabilidad histórica por tales hechos recaería sobre quienes los hicieren posible y nunca sobre los demás.

Creo, sinceramente, que todo habrá de producirse en armonía con sus ideas y que el general está procediendo, inspirado en los mejores deseos para bien de Cuba y de la Revolución que usted acaudilla.

Supe de un joven estudiante muerto que se encontraba en el cementerio, y hoy mismo dispuse que se agotaran los medios investigativos, a fin de determinar quién fue el autor y las circunstancias en que ocurriera el hecho, tal como lo realicé en días pasados, hasta poner a disposición de la autoridad judicial correspondiente a los presuntos responsables.

Finalmente, debo informarle que cursé un despacho al general interesando un avión para hacerle llegar su conceptuosa carta, y no se impaciente, que a lo mejor antes de la fecha fijada como límite máximo está usted en La Habana.

Cuando el general se marchó, le pedí que me dejara el helicóptero con el piloto por si a usted se le ocurría pasear el domingo por la tarde sobre Santiago (Aplausos).

Bueno, doctor, reciba usted el testimonio de mi mejor consideración y el ferviente deseo de un feliz Año Nuevo.

Firmado:  Coronel Rego Rubido

 

(Aplausos)

En este estado estaban las conversaciones cuando, tanto el coronel Rego, jefe de la Plaza de Santiago de Cuba, como yo, fuimos sorprendidos por el golpe de Estado de Columbia que se apartaba por completo de lo acordado.  Y lo primero que se hizo, lo más criminal que se hizo, fue dejar escapar a Batista, a Tabernilla y a los grandes culpables (Aplausos).  Los dejaron escapar con sus millones de pesos, los dejaron escapar con los 300 ó 400 millones de pesos que se han robado y ¡muy caro nos va a costar eso!  Porque ahora van a estar desde Santo Domingo y desde otros países haciendo propaganda contra la Revolución, fraguando todo el daño posible contra nuestra causa.  Y durante muchos años los vamos a tener ahí amenazando a nuestro pueblo, manteniéndolo en constante estado de alerta, porque van a pagar y a fraguar conspiraciones contra nosotros.  Y todo por la debilidad, por la irresponsabilidad y por la traición de los que promovieron el golpe contrarrevolucionario de la madrugada de hoy.

¿Qué hicimos nosotros?  Tan pronto supimos del golpe, nos enteramos por Radio Progreso; y a esa hora, adivinando yo lo que se estaba fraguando, ya estaba haciendo unas declaraciones, cuando me entero de que Batista se había ido para Santo Domingo.  Yo pensé:  ¿Será un rumor?, ¿será una bola?  Y mando a ratificar; cuando oigo la noticia de que, efectivamente, el señor Batista y su camarilla se habían escapado y, lo más bonito es que el general Cantillo decía que ese movimiento se había producido gracias a los patrióticos propósitos del general Batista, ¡los patrióticos propósitos del general Batista!, ¡que renunciaba para ahorrar derramamiento de sangre!  ¿Qué les parece?  (Gritos).

Hay algo más todavía.  Para tener una idea de la clase de golpe que se preparó, basta decir que a Pedraza lo había nombrado miembro de la Junta y se fue (Risas y gritos).  Yo creo que no hay que añadir nada más para ver la clase de intenciones que tenían los golpistas.  Y no nombraron al presidente Urrutia, que es el presidente proclamado por el Movimiento y por todas las organizaciones revolucionarias (Aplausos).  Llamaron a un señor que es el más viejo, nada menos, de todos los magistrados del Tribunal Supremo, que
son bastante viejos todos (Risas); y sobre todo un señor que ha sido presidente, hasta hoy, de un Tribunal Supremo de Justicia, donde no había justicia de ninguna clase.

¿Cuál iba a ser el resultado de todo esto?  Pues una revolución a medias, una componenda, una caricatura de revolución.  El señor Perico de los Palotes; lo mismo da que se llame de una manera o de otra.  Ese señor Piedra, que a estas horas si no ha renunciado que se prepare, que lo vamos a ir a hacer renunciar aLa Habana (Aplausos).  Creo que no dura las 24 horas.  Va a romper un récord (Risas y aplausos).

Designan a este señor, y muy bonito: Cantillo, héroe nacional, paladín de las libertades cubanas, amo y señor de Cuba, y el señor Piedra allí. Sencillamente habíamos derrocado a un dictador para implantar otro. En todos los órdenes, el movimiento de Columbia era un movimiento contrarrevolucionario, en todos los órdenes se apartaba del propósito del pueblo, en todos los órdenes era sospechoso; e inmediatamente el señor Piedra hizo un lla­mamiento, dijo que lo iba a hacer para llamar a los rebeldes y una comisión de paz.  Y nosotros tan tranquilos, dejábamos los fusiles y lo dejábamos todo, y nos íbamos allá a rendirles pleitesía al señor Piedra y al señor Cantillo.

Era evidente que tanto Cantillo como Piedra estaban en la luna.  Estaban en la luna porque creo que el pueblo de Cuba ha aprendido mucho, y los rebeldes hemos aprendido algo.

Esa era la situación esta mañana, que no es la situación de esta noche, porque ha cambiado mucho (Aplausos).  Ante este hecho, ante esta traición, dimos órdenes a todos los comandantes rebeldes de continuar las operaciones militares, y de continuar marchando sobre los objetivos; en consecuencia, inmediatamente dimos órdenes a todas las columnas destinadas a la operación de Santiago de Cuba a avanzar sobre la ciudad.

Yo quiero que ustedes sepan que nuestras fuerzas venían muy seriamente decididas a tomar Santiago de Cuba por asalto.  Ello hubiera sido muy lamentable, porque hubiese costado mucha sangre, y esta noche de hoy no sería una noche de alegría como esta, y de paz como esta, y de confraternidad como esta (Aplausos).

Debo confesar que si en Santiago de Cuba no se libró una batalla sangrienta se debe, en gran parte, a la patriótica actitud del coronel del Ejército JoséRego Rubido (Aplausos); a los comandantes de las fragatas Máximo Gómez y Maceo, al jefe del Distrito Naval de Santiago de Cuba (Aplausos), y al oficial que desempeñaba el cargo de la jefatura de policía (Aplausos).  Todos —y es justo que aquí lo reconozcamos y se lo agradezcamos— contribuyeron a evitar una sangrienta batalla y a convertir el movimiento contrarrevolucionario de esta mañana en el movimiento revolucionario de esta tarde.

A nosotros no nos quedaba otra alternativa que atacar porque no podíamos permitir la consolidación del golpe de Columbia y, por lo tanto, había que atacar sin espera.  Y cuando las tropas marchaban ya sobre sus objetivos, el coronel Rego hizo un viaje en el helicóptero para localizarme.  Los jefes de las fragatas hicieron contacto con nosotros y se pusieron, incondicionalmente, a las órdenes de la Revolución (Aplausos).

Contándose ya con el apoyo de las dos fragatas, que tienen un altísimo poder de fuego, con el apoyo del Distrito Naval y con el apoyo de la Policía, convoqué entonces a una reunión de todos los oficiales del Ejército de la Plaza de Santiago de Cuba, que son más de 100.  Les dije a esos militares, cuando los invité a reunirse conmigo, que yo no tenía la menor preocupación en hablarles, porque sabía que tenía la razón; porque sabía que comprenderían mis argumentos y que de esta reunión se llegaría a un acuerdo.

Y, efectivamente, en horas de la noche, en los primeros momentos de la noche, nos reunimos en El Escandel la casi totalidad de los oficiales del Ejército de Santiago de Cuba, muchos de ellos hombres jóvenes que se les ve ansiosos de luchar por el bien de su país.  Reuní a aquellos militares y les hablé de nuestro sentimiento revolucionario, les hablé de nuestro propósito con nuestra patria, les hablé de lo que queríamos para el país, de cuál había sido siempre nuestra conducta con los militares, de todo el daño que le había hecho la tiranía al Ejército y cómo no era justo que se considerase por igual a todos los militares; que los criminales solo eran una minoría insignificante, y que había muchos militares honorables en el Ejército, que yo sé que aborrecían el crimen, el abuso y la injusticia.

No era fácil para los militares desarrollar un tipo determinado de acción; era lógico, que cuando los cargos más elevados del Ejército estaban en manos de los Tabernilla, de los Pilar García, de los parientes y de los incondicionales de Batista, y existía un gran terror en el Ejército; a un oficial aisladamente no se le podía pedir responsabilidad.

Había dos clases de militares —y nosotros los conocemos bien—:  los militares como Sosa Blanco, Cañizares, Sánchez Mosquera, Chaviano (Gritos y abucheos), que se caracterizaron por el crimen y el asesinato a mansalva de infelices campesinos.  Pero hubo militares que fueron muy honrados en su campaña; hubo militares que jamás asesinaron a nadie, ni quemaron una casa, como fue el comandante Quevedo, que fue nuestro prisionero después de una heroica resistencia en la Batalla de Jigüe, y que hoy sigue siendo comandante del Ejército (Aplausos); el comandante Sierra, y otros muchos militares que jamás quemaron una casa.  A esos militares no los ascendían, a los que ascendían era a los criminales, porque Batista siempre se encargó de premiar el crimen. Tenemos el caso, por ejemplo, del coronel Rego Rubido, que no le debe sus grados a la dictadura, sino que ya era coronel cuando se produjo el 10 de Marzo (Aplausos).

El hecho cierto es que recabé el apoyo de la oficialidad del Ejército de Santiago de Cuba, y la oficialidad del Ejército de Santiago de Cuba le brindó su apoyo incondicional a la Revolución Cubana (Aplausos).  Reunidos los oficiales de la Marina, de la Policía y del Ejército, se acordó desaprobar el golpe amañado de Columbia y apoyar al Gobierno legal de la República, porque cuenta con la mayoría de nuestro pueblo, que es el doctor Manuel Urrutia Lleó (Aplausos); y apoyar a la Revolución Cubana.  Gracias a esa actitud se ahorró mucha sangre, gracias a esa actitud se ha gestado de verdad, en la tarde de hoy, un verdadero movimiento militar revolucionario.

Yo comprendo que en el pueblo hay muchas pasiones justificadas.  Yo comprendo las ansias de justicia que hay en nuestro pueblo, y se cumplirá porque habrá justicia (Aplausos).  Pero yo le quiero pedir a nuestro pueblo antes de nada, calma.  Estamos en instantes en que debemos con­­solidar el poder antes que nada.  ¡Lo primero ahora es consolidar el poder!  Después reuniremos una comisión de militares honorables y de oficiales del Ejército Rebelde para tomar todas las medidas que sean aconsejables, para exigir responsabilidad a aquellos que la tengan (Aplausos).  ¡Y nadie se opondrá!, porque al Ejército y a las Fuerzas Armadas son a los que más les interesa que la culpa de unos cuantos no la pague todo el cuerpo, y que no sea una vergüenza vestir el uniforme militar (Aplausos); que los culpables sean castigados para que los inocentes no tengan que cargar con el descrédito (Aplausos).  ¡Tengan confianza en nosotros!, es lo que le pedimos al pueblo, porque sabemos cumplir con nuestro deber (Aplausos).

En esas circunstancias se realizó en la tarde de hoy un verdadero movimiento revolucionario del pueblo, de los militares y de los rebeldes, en la ciudad de Santiago de Cuba (Aplausos).  Es indescriptible el entusiasmo de los militares, y en prueba de confianza les pedí a los oficiales que entraran conmigo en Santiago de Cuba, ¡y aquí están todos los oficiales del Ejército!  (Aplausos).  ¡Ahí están los tanques a disposición de la Revolución!  (Aplausos).  ¡Ahí está la artillería a disposición de la Revolución!  (Aplausos).  ¡Ahí están las fragatas a disposición de la Revolución!  (Gritos y aplausos).

Yo no voy a decir que la Revolución tiene el pueblo, eso ni se dice, eso lo sabe todo el mundo.  Yo decía que el pueblo, que antes tenía escopeticas, ya tiene artillería, tanques y fragatas; y tiene muchos técnicos capacitados del Ejército que nos van a ayudar a manejarlas, si fuese necesario (Aplausos).  ¡Ahora sí que el pueblo está armado!  Yo les aseguro que si cuando éramos 12 hombres solamente no perdimos la fe (Aplausos), ahora que tenemos ahí 12 tanques cómo vamos a perder la fe.

Quiero aclarar que en el día de hoy, esta noche, esta madrugada, porque es casi de día, tomará posesión de la presidencia de la República, el ilustre magistrado, doctor Manuel Urrutia Lleó (Aplausos).  ¿Cuenta o no cuenta con el apoyo del pueblo el doctor Urrutia?  (Aplausos y gritos).  Pero quiere decir, que el presidente de la República, el presidente legal, es el que cuenta con el pueblo, que es el doctor Manuel Urrutia Lleó.

¿Quién quiere al señor Piedra para presidente?  (Abucheos y gritos de:  “¡Nadie!”).  Si nadie quiere al señor Piedra para presidente, ¿cómo se nos va a imponer al señor Piedra para presidente?  (Abucheos).  Si esa es la orden del pueblo de Santiago de Cuba, que es el sentimiento del pueblo de Cuba entera, tan pronto concluya este acto marcharé con las tropas veteranas de la Sierra Maestra, los tanques y la artillería hacia la capital, para que se cumpla la voluntad del pueblo (Aplausos).

Aquí estamos, sencillamente, a las órdenes del pueblo.  Lo legal en este momento es el mandato del pueblo.  Al presidente lo elige el pueblo y no lo elige un conciliábulo en Columbia, a las 4:00 de la madrugada (Aplausos).  El pueblo ha elegido a su presidente y eso quiere decir que desde este instante quedará constituida la máxima autoridad legal de la República (Aplausos).  Ninguno de los cargos ni de los grados que se han concedido de acuerdo con la Junta Militar de la madrugada de hoy tienen validez alguna.  Todos los nombramientos de cargos dentro del Ejército son nulos —me refiero a todos los nombramientos que se han hecho esta mañana—; quien acepte un cargo designado por la Junta traicionera de esta mañana estará asumiendo una actitud contrarrevolucionaria, llámese como se llame (Aplausos), y, en consecuencia, quedará fuera de la ley.

Tengo la completa seguridad de que mañana todos los mandos militares de la República habrán aceptado las disposiciones del presidente de la República(Aplausos).  El presidente procederá de inmediato a designar a los jefes del Ejército, de la Marina y de la Policía (Aplausos) por los altos servicios que ha prestado en esta hora a la Revolución y por haber puesto sus miles de hombres a la disposición de la Revolución.  He recomendado para jefe del Ejército al coronel RegoRubido (Aplausos).  Igualmente se designará como jefe de la Marina a uno de los dos comandantes de la fragata que primero se sumaron a la Revolución(Aplausos), y le he recomendado al presidente de la República que designe para jefe nacional de la Policía al comandante Efigenio Ameijeiras, que ha perdido tres hermanos (Aplausos), que es uno de los expedicionarios del Granma y uno de los hombres más capacitados del ejército revolucionario (Aplausos). Ameijeiras está en operaciones en Guantánamo, pero mañana él llega aquí (Aplausos).

Yo solo pido tiempo para nosotros y para el poder civil de la República a fin de ir realizando las cosas a gusto del pueblo, pero poco a poco (Aplausos). Solo le pido una cosa al pueblo, y es que tenga calma.  (Del público le dicen:  “¡Oriente federal, Oriente capital!”).  ¡No!, ¡no!, la República unida siempre y por encima de todas las cosas (Aplausos).  Lo que hay que pedir es justicia para Oriente (Aplausos).  En todo, el tiempo es un factor importante.  La Revolución no se podrá hacer en dos días; ahora, tengan la seguridad de que la Revolución la hacemos.  Tengan la seguridad de que por primera vez de verdad la República será enteramente libre y el pueblo tendrá lo que merece (Aplausos).  El poder no ha sido fruto de la política, ha sido fruto del sacrificio de cientos y de miles de nuestros compañeros.  No hay otro compromiso que con el pueblo y con la nación cubana.  Llega al poder un hombre sin compromisos con nadie, sino con el pueblo exclusivamente (Aplausos).

El Che Guevara (Aplausos) recibió la orden de avanzar sobre la capital no provisional de la República, y el comandante Camilo Cienfuegos, jefe de la Columna 2 Antonio Maceo (Aplausos) ha recibido la orden de marchar sobre la gran Habana y asumir el mando del campamento militar de Columbia (Aplausos). Se cumplirán, sencillamente, las órdenes del presidente de la República y el mandato de la Revolución (Aplausos).

De los excesos que se hayan cometido en La Habana, no se nos culpe a nosotros.  Nosotros no estábamos en La Habana.  De los desórdenes ocurridos enLa Habana, cúlpese al general Cantillo y a los golpistas de la madrugada, que creyeron que iban a dominar la situación allí (Aplausos).  En Santiago de Cuba, donde se ha hecho una verdadera Revolución, ha habido orden completo.  En Santiago de Cuba se han unido el pueblo, los militares y los revolucionarios, y eso es indestructible (Aplausos).

La jefatura del Gobierno, la jefatura del Ejército y la jefatura de la Marina estarán en Santiago de Cuba, y sus órdenes serán de obligatorio cumplimiento a todos los mandos de la República.

Esperamos que todos los militares honorables acaten estas disposiciones, porque el militar, antes que nada, está al servicio de la ley y de la autoridad —no de la autoridad constituida, porque muchas veces está una autoridad mal constituida—, la autoridad legítimamente constituida (Aplausos).

Ningún militar honorable tiene nada que temer de la Revolución.  Aquí en esta lucha no hay vencidos, porque solo el pueblo ha sido el vencedor (Aplausos).  Ha habido caídos de un lado y de otro, pero todos nos hemos unido para darle el apoyo a la Revolución.  Nos hemos dado el abrazo fraternal los militares buenos y los revolucionarios (Aplausos).

No habrá ya más sangre.  Espero que ningún núcleo haga resistencia, porque aparte de ser una resistencia inútil y una resistencia que sería aplastada en pocos instantes, sería una resistencia contra la ley y contra la República y contra el sentimiento de la nación cubana (Aplausos).

Ha habido que organizar este movimiento de hoy para que no ocurra otra guerra dentro de seis meses.  ¿Qué pasó cuando el machadato?  Pues que también un general de Machado dio un golpe y quitó a Machado, y puso a un presidente que duró 15 días; y vinieron los sargentos y dijeron que aquellos oficiales eran responsables de la dictadura de Machado, y que ellos no los respetaban.  Creció la efervescencia revolucionaria y expulsaron a los oficiales.  Ahora no podrá ocurrir así; ahora estos oficiales tienen el respaldo del pueblo, y tienen el respaldo de la tropa, y tienen el prestigio que les da el haberse sumado a un verdadero movimiento revolucionario (Aplausos).

Estos militares serán respetados y considerados por el pueblo y no habrá que emplear la fuerza, ni habrá que andar con fusiles por la calle, ni metiéndole miedo a nadie porque el verdadero orden, el verdadero orden es el que se basa en la libertad, en el respeto y en la justicia, y no en la fuerza.  Desde ahora en adelante el pueblo será enteramente libre y el pueblo sabe comportarse debidamente, como lo ha demostrado hoy (Aplausos).

La paz que nuestra patria necesita se ha logrado. Santiago de Cuba ha pasado a la libertad sin que hubiera que derramar sangre.  Por eso hay tanta alegría, y por eso es que los militares que en el día de hoy desoyeron y desaprobaron el golpe de Columbia para sumarse incondicionalmente a la Revolución merecen nuestro reconocimiento, nuestra gratitud y nuestro respeto (Aplausos).  Los institutos armados de la República serán en el futuro modelos de instituciones, por su capacidad, por su educación y por su identificación con la causa del pueblo.  Porque los fusiles, de ahora en adelante, solo estarán siempre al servicio del pueblo (Aplausos).

No habrá más golpes de Estado, no habrá más guerra, porque por eso nos hemos preocupado, de que no ocurra ahora como cuando Machado.  Estos señores, para hacer más parecido el caso de la madrugada de hoy con el caso de la caída de Machado, aquella vez pusieron a un Carlos Manuel, y ahora pusieron a otro Carlos Manuel (Abucheos).

Lo que no habrá esta vez es un Batista (Aplausos), porque no habrá necesidad de un 4 de septiembre, que destruyó la disciplina en las Fuerzas Armadas, porque lo que ocurrió con Batista fue que instauró aquí la indisciplina en el Ejército, porque su política consistía en halagar a los soldados para mantener disminuida la autoridad de los oficiales.  Los oficiales tendrán autoridad, habrá disciplina en el Ejército.  Habrá un Código Penal Militar, donde los delitos contra los derechos humanos y contra la honradez y la moral que debe tener todo militar, serán castigados debidamente (Aplausos).

No habrá privilegios para nadie.  El militar que tenga capacidad y tenga méritos será el que ascienda, y no el pariente, el amigo, como ha existido hasta hoy, que no se han respetado los escalafones.

Para los militares se acabará, como se acabará para los trabajadores, toda esa explotación de contribuciones obligatorias, que en los obreros es la cuota sindical y en los militares es el peso para la primera dama, y los dos pesos para esto, y los dos pesos para lo otro, y les acaban con el sueldo (Aplausos).

Naturalmente, que el pueblo todo lo debe esperar de nosotros, y lo va a recibir.  Pero he hablado de los militares para que ellos sepan que también todo lo van a recibir de la Revolución, todas las mejoras que jamás han tenido, porque cuando no se robe el dinero de los presupuestos estarán mucho mejor los militares de lo que están hoy.  Y el soldado no ejercerá funciones de policía, el soldado estará en su entrenamiento, en su cuartel; no tendrá que estar ejerciendo funciones de policía.

Nosotros (Gritos de: “¡Microonda!”) de microonda nada (Aplausos), aunque sí quiero aclarar que en este momento los rebeldes andamos con microondas porque las necesitamos (Aplausos), pero las microondas ahora no las tendrán los esbirros, ni nada de eso; nada de asesinos, ni nada de frenazos delante de las casas y la tocadera a medianoche (Gritos y aplausos).

Yo tengo la seguridad de que tan pronto tome posesión y asuma el mando el presidente de la República, decretará el restablecimiento de las garantías y la absoluta libertad de prensa y todos los derechos individuales en el país (Aplausos); y todos los derechos sindicales, y todos los derechos y todas las demandas de nuestros campesinos y de nuestro pueblo en general.

No nos olvidaremos de nuestros campesinos de la Sierra Maestra y de los de Santiago de Cuba (Aplausos).  No nos iremos a vivir a La Habana olvidados de todos; donde yo quiero vivir es en la Sierra Maestra (Aplausos).  Por lo menos, en la parte que me corresponda, por un sentimiento muy profundo de gratitud, no olvidaré a aquellos campesinos; y tan pronto tenga un momento libre voy a ver dónde vamos a hacer la primera Ciudad Escolar, con cabida para 20 000 niños (Aplausos).  Y lo vamos a hacer con la ayuda del pueblo.  Los rebeldes van a trabajar allí.  Le vamos a pedir a cada ciudadano un saco de cemento y una cabilla (Aplausos y gritos de: “¡Sí, sí!”).  Y yo sé que obtendremos la ayuda de nuestra ciudadanía (Aplausos).

No olvidaremos a ninguno de los sectores de nuestro pueblo (del público le dicen:  “¡Viva Crescencio Pérez!”).  ¡Que viva Crescencio Pérez que perdió a un hijo en los días postreros de la guerra!

La economía del país se restablecerá inmediatamente.  Este año nosotros seremos los que cuidaremos la caña, para que no se queme.  Porque este año los impuestos del azúcar no servirán para comprar armas homicidas y bombas y aviones para bombardear al pueblo (Aplausos).

Cuidaremos las comunicaciones y ya, desde Jiguaní hasta Palma Soriano, la línea telefónica está restablecida y la vía férrea será restablecida (Aplausos). Y habrá zafra en todo el país y habrá buenos salarios, porque yo sé que ese es el propósito del presidente de la República.  Y habrá buenos precios porque, precisamente, el miedo a que no hubiera zafra ha levantado los precios del mercado mundial; y los campesinos podrán sacar su café (Aplausos); y los ganaderos todavía podrán vender sus reses gordas en La Habana, porque afortunadamente el triunfo ha llegado a tiempo, para que no haya ruina de ninguna clase.

No es a mí a quien le corresponde hablar de estas cosas.  Ustedes saben que somos hombres de palabra y que lo que prometemos lo cumplimos.  Y queremos prometer menos de lo que vamos a cumplir, no más, sino menos de lo que vamos a cumplir, y hacer más de lo que ofrezcamos al pueblo de Cuba (Aplausos).

No creemos que todos los problemas se vayan a resolver fácilmente, sabemos que el camino está preñado de obstáculos, pero nosotros somos hombres de fe, que nos enfrentamos siempre a las grandes dificultades (Aplausos).

Podrá estar seguro el pueblo de una cosa, y es que podemos equivocarnos una y muchas veces, lo único que no podrá decir jamás de nosotros es que robamos, que traicionamos, que hicimos negocios sucios, que usamos el favoritismo, que usamos los privilegios (Aplausos).  Y yo sé que el pueblo los errores los perdona, y lo que no perdona son las sinvergüencerías, y los que hemos tenido son sinvergüenzas (Aplausos).

Al asumir como presidente el magistrado, doctor Manuel Urrutia Lleó, a partir de ese instante, cuando jure ante el pueblo la presidencia de la República, él será la máxima autoridad de nuestro país (Aplausos).  Nadie piense que yo pretenda ejercer facultades aquí por encima de la autoridad del presidente de la República, yo seré el primer acatador de las órdenes del poder civil de la República, y el primero en dar el ejemplo (Aplausos).  Cumpliremos sencillamente sus órdenes, y, dentro de las atribuciones que nos conceda, trataremos de hacer lo más posible por nuestro pueblo, sin ambiciones, porque afortunadamente estamos inmunes a las ambiciones y a las vanidades.  ¡Qué mayor gloria que el cariño de nuestro pueblo!  ¡Qué mayor premio que esos millares de brazos que se agitan llenos de esperanza, de fe y de cariño hacia nosotros!  (Aplausos).

Nunca nos dejaremos arrastrar por la vanidad ni por la ambición, porque como dijo nuestro Apóstol:  “Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”, y no hay satisfacción ni premio más grande que cumplir con el deber como lo hemos estado haciendo hasta hoy, y como lo haremos siempre.  Y en esto no hablo en mi nombre, hablo en nombre de los miles y miles de combatientes que han hecho posible la victoria del pueblo (Aplausos).

Hablo del profundo sentimiento de respeto y de devoción hacia nuestros muertos, que no serán olvidados.  Los caídos tendrán en nosotros los más fieles compañeros.  Esta vez no se podrá decir, como otras, que se ha traicionado la memoria de los muertos, porque los muertos seguirán mandando.  Físicamente no están aquí Frank País, Josué País, Pepito Tey ni tantos otros, pero están moralmente, están espiritualmente; y solo la satisfacción de saber que el sacrificio no ha sido vano, compensa el inmenso vacío que dejaron en el camino (Aplausos).  Sus tumbas seguirán teniendo flores frescas.  Sus hijos no serán olvidados, porque los familiares de los caídos serán ayudados (Aplausos).

Los rebeldes no cobraremos sueldo por los años que hemos estado luchando.  Y nos sentimos orgullosos de no cobrar sueldos por los servicios que le hemos prestado a la Revolución; en cambio, es posible que sigamos cumpliendo nuestras obligaciones sin cobrar sueldos, porque si no hay dinero, ¡no importa!, lo que hay es voluntad, y hacemos lo que sea necesario (Aplausos).

Pero también quiero aquí repetir lo que dije en La historia me absolverá, y es que también velaremos porque no les falten el sustento, ni la asistencia, ni la educación a los hijos de los militares que han caído luchando contra nosotros, porque ellos no tienen culpa de los horrores de la tiranía (Aplausos). Y seremos generosos con todos porque, repito, que aquí no ha habido vencidos sino vencedores. Serán castigados solo los criminales de guerra, porque ese es un deber ineludible con la justicia (Aplausos).  Y ese deber puede tener la seguridad el pueblo de que lo cumpliremos. Y cuando haya justicia, no habrá venganza. Para que el día de mañana no haya atentados contra nadie tiene que haber justicia hoy.  Como habrá justicia no habrá venganza ni habrá odio. El odio lo desterraremos dela República, como una sombra maldita que nos dejó la ambición y la opresión (Aplausos).

Triste es que se hayan escapado los grandes culpables.  No faltan miles de hombres que quieran perseguirlos, pero nosotros tenemos que respetar las leyes de otros países.  A nosotros nos sería fácil porque voluntarios tenemos de sobra para ir a perseguir a esos delincuentes, y hombres que estén dispuestos a jugarse la vida.  Pero no queremos aparecer como un pueblo que viole las leyes de los demás pueblos; las respetaremos mientras se respeten las nuestras. Pero sí advierto que si en Santo Domingo se ponen a conspirar contra la Revolución (Gritos de: “¡Trujillo!”).  Sí, Trujillo.  Yo había pensado, en alguna ocasión, que Trujillo nos había hecho daño vendiéndole armas a Batista, y el daño que le hizo no fue porque vendiera armas, sino porque vendiera armas tan malas que cuando cayeron en nuestras manos no servían para nada (Risas y aplausos). Sin embargo, vendió bombas, y con las bombas fueron asesinados muchos campesinos.  No dan ni deseos de devolverle las carabinas porque no sirven, sino de devolverle algo mejor.

Es lógico, en primer término, que los perseguidos políticos de Santo Domingo tendrán aquí su mejor casa y su mejor asilo.  Y los perseguidos políticos de todas las dictaduras tendrán aquí su mejor casa y la mayor comprensión, porque nosotros hemos sido perseguidos políticos.

Si Santo Domingo se convierte en arsenal de la contrarrevolución, si Santo Domingo se convierte en base de conspiraciones contra la Revolución Cubana, si esos señores se dedican desde allá a hacer conspiraciones, más vale que se vayan pronto de Santo Domingo, porque allí no van a estar tampoco muy seguros (Aplausos).  Y no seremos nosotros, que nosotros no tenemos que meternos en los problemas de Santo Domingo, es que los dominicanos han aprendido el ejemplo de Cuba, y las cosas se van a poner por allí muy serias (Aplausos).  Los dominicanos han aprendido que es posible pelear contra la tiranía y derrotarla, y ese ejemplo es lo que más temían preci­samente los dictadores, el ejemplo alentador para América que acaba de producirse en nuestra patria (Aplausos).

Vela por el curso y el destino de esta Revolución la América entera. Toda ella tiene sus ojos puestos en nosotros.  Toda ella nos acompaña con sus mejores deseos de triunfo.  Toda ella nos respaldará en nuestros momentos difíciles.  Esta alegría de hoy no solo es en Cuba, sino en América entera. Como nosotros nos hemos alegrado cuando ha caído un dictador en la América Latina, ellos también se alegran hoy por los cubanos.

Debo concluir, aunque sea enorme el cúmulo de sentimientos y de ideas que con el desorden, el bullicio y la emoción de hoy acuden a nuestra mente. Decía —y quedó sin concluir aquella idea— que habría justicia, y que era lamentable que hubiesen escapado los grandes culpables, por culpa de quienes ya sabemos, porque el pueblo sabe quién tiene la culpa de que se hayan escapado; y que vinieran a dejar aquí, no voy a decir a los más infelices, pero sí a los más torpes, a los que no tenían dinero, a los hombres de fila que obedecieron las órdenes de los grandes culpables.  Dejaron escapar a los grandes culpables para que el pueblo saciase su ira y su indignación con los que tienen menos responsabilidad. Aunque está bien que se les castigue ejemplarmente, para que aprendan.

Siempre pasa lo mismo, el pueblo les advierte que los grandes se van y ellos se quedan, y sin embargo, siempre pasa lo mismo, los grandes se van y ellos se quedan, pues que se castiguen también (Aplausos).  Si los grandes se van tendrán también su castigo.  Duro, muy duro es tener que vivir alejado de la patria por toda la vida, porque, cuando menos, serán condenados al ostracismo por toda la vida los criminales y los ladrones que han huido precipitadamente.

¡Quién viera por un agujero —como dice el pueblo— al señor Batista en estos momentos!  ¡Al guapo, al hombre soberbio que no pronunciaba un solo discurso si no era para llamar cobardes, y miserables y bandidos a todos los demás!  Aquí ni siquiera se ha llamado bandido a nadie, aquí no reina ni se respira el odio, la soberbia ni el desprecio, como en aquellos discursos de la dictadura. Aquel hombre que dice que cuando entró en Columbia llevaba una bala en la pistola (Gritos), se marchó en horas de la madrugada en un avión, con una bala en la pistola (Gritos).  Quedó demostrado que los dictadores no son tan temibles ni tan suicidas, y que cuando llega la hora en que están perdidos huyen cobardemente. Lo lamentable realmente es que haya escapado cuando pudiera haber sido hecho prisionero, y si hacemos prisionero a Batista le hubiéramos quitado los 200 millones de pesos que se robó (Aplausos).  ¡Reclamaremos el dinero téngalo donde lo tenga!  (Aplausos) porque no son delincuentes políticos, sino delincuentes comunes.  Y vamos a ver los que aparezcan en las embajadas, si es que el señor Cantillo no les ha dado ya salvoconducto. Vamos a distinguir entre los delincuentes políticos y los delincuentes comunes.  Asilo para los delincuentes políticos, nada para los delincuentes comunes. Tienen que ir ante los tribunales y demostrar que son delincuentes políticos, y si se demuestra que son delincuentes comunes, que los entreguen a las autoridades (Gritos de: “¡Mujal, Mujal!”). Y Mujal, a pesar de lo grande y lo gordo que es, no se sabe dónde está en este momento (Gritos).  Nadie tiene noticias.  ¡Cómo han huido! ¡Yo no me explico cómo ustedes se acuerdan todavía de esos infelices!  (Risas).  Por fin el pueblo se libró de toda esa canalla.

Ahora hablará el que quiera, bien o mal, pero hablará el que quiera.  No es como ocurría aquí, que hablaban ellos solos y hablaban mal (Gritos).  Habrá libertad absoluta porque para eso se ha hecho la Revolución; libertad incluso para nuestros enemigos; libertad para que nos critiquen y nos ataquen a nosotros; que siempre será un placer saber que nos combaten con la libertad que hemos ayudado a conquistar para todos (Aplausos). Nunca nos ofen­deremos, siempre nos defenderemos y seguiremos solo una norma:  la norma del respeto al derecho y a los pensamientos de los demás.

Esos nombres que se han mencionado aquí, esa gente, Dios sabe en qué embajada, en qué playa, en qué barco, adónde han ido a parar.  Bástenos saber que nos hemos librado de ellos, y que si tienen alguna casita, alguna finquita, o alguna vaquita por ahí; la tendremos sen­cillamente que confiscar.

Porque debo advertir que los funcionarios de la tiranía, los representantes, los senadores, los alcaldes, los que no han robado particularmente, pero que han cobrado los sueldos, tendrán que devolver hasta el último centavo de lo que han cobrado en estos cuatro años, porque han cobrado ilegalmente y tendrán que devolverle a la República el dinero que han cobrado todos esos senadores, y todos esos representantes; y si no lo devuelven, les confiscaremos las propiedades que tengan.

Esto, aparte de lo que se hayan robado, porque el que haya robado, a ese no le quedará nada del producto del robo, porque esa es la primera ley de la Revolución.  No es justo que se mande a prisión a un hombre que se robó una gallina, o un guanajo, y que los que se roban millones de pesos estén encantados de la vida por ahí.  ¡Que se anden con cuidado!  (Aplausos).  Y que anden con cuidado los ladrones de hoy y de ayer.  Que anden con cuidado porque la ley revolucionaria puede caer sobre los hombros de todos los culpables de todos los tiempos, porque la Revolución llega al triunfo sin compromisos con nadie en absoluto, sino con el pueblo, que es al único al que debe su victoria (Aplausos).

Voy a terminar (Gritos de: “¡No!”).  Voy a terminar por hoy (Gritos de:  “¡No!”).  Bueno, recuerden que tengo que marchar inmediatamente, es mi obligación, y ustedes llevan muchas horas parados (Gritos de: “¡No, no!”).

Veo tantas banderas blancas, rojas y negras en los vestidos de nuestras compañeras, que realmente se nos hace duro abandonar esta tribuna, donde hemos experimentado, todos los que estamos aquí presentes, la más grande emoción de nuestras vidas (Gritos y aplausos).

No podemos menos que recordar a Santiago de Cuba con entrañable cariño.  Las veces que nos reunimos aquí, un mitin allá en la Alameda, un mitin acá en una avenida (Gritos de: “¡Trocha!”).  En Trocha, donde dije un día que si nos arrebataban los derechos por la fuerza cambiaríamos las escobas por los fusiles, y culparon a Luis Orlando de aquellas declaraciones, yo me callé la boca.  En el periódico salió que era Luis Orlando el que las había hecho, y era yo el que las había hecho; pero no estaba muy seguro de si estaban bien hechas, porque en aquella época no había… (Risas).  Y resultó que tuvimos que cambiarlo todo: los estudiantes, sus libros y sus lápices por los fusiles; los campesinos, sus aperos de labranza por el fusil, y todos tuvimos que cambiarlo todo por el fusil. Afortunadamente, la tarea de los fusiles ha cesado.  Los fusiles se guardarán donde estén al alcance de los hombres que tendrán el deber de defender nuestra soberanía y nuestros derechos.

Pero, cuando nuestro pueblo se vea amenazado, no pelearán solo los 30 000 ó 40 000 miembros de las Fuerzas Armadas, sino pelearán los 300 000, 400 000 ó 500 000 cubanos, hombres y mujeres que aquí pueden coger las armas (Gritos y aplausos).  Habrá armas necesarias para que aquí se arme todo el que quiera combatir cuando llegue la hora de defender nuestra independencia (Aplausos). Porque está demostrado que no solo pelean los hombres, sino pelean las mujeres también en Cuba (Aplausos), y la mejor prueba es el pelotón Mariana Grajales, que tanto se distinguió en numerosos combates (Aplausos). Y las mujeres son tan excelentes soldados como nuestros mejores soldados hombres (Aplausos).

Yo quería demostrar que las mujeres podían ser buenos soldados. Al principio la idea me costó mucho trabajo, porque existían muchos prejuicios.  Había hombres que decían que cómo mientras hubiera un hombre con una escopeta se le iba a dar un fusil a una mujer.  ¿Y por qué no?

Yo quería demostrar que las mujeres podían ser tan buenos soldados, y que existían muchos prejuicios con relación a la mujer, y que la mujer es un sector de nuestro país que necesita también ser redimido, porque es víctima de la discriminación en el trabajo y en otros muchos aspectos de la vida (Aplausos).

Organizamos las unidades de mujeres, que demostraron que las mujeres pueden pelear.  Y cuando en un pueblo pelean los hombres y pueden pelear las mujeres, ese pueblo es invencible.

Mantendremos organizadas las milicias o la reserva de combatientes femeninas, y las mantendremos entrenadas, todos los voluntarios. Y estas jóvenes que hoy veo con los vestidos negro y rojo, del 26 de Julio, yo aspiro a que aprendan también a manejar las armas (Aplausos).

Y esta Revolución, compatriotas, que se ha hecho con tanto sacrificio, ¡nuestra Revolución!, ¡la Revolución del pueblo es ya hermosa e indestructible realidad!  ¡Cuánto motivo de fundado orgullo!  ¡Cuánto motivo de sincera alegría y esperanza para todo nuestro pueblo!  Yo sé que no es aquí solo en Santiago de Cuba, es desde la punta de Maisí hasta el cabo de San Antonio.

Ardo en esperanzas de ver al pueblo a lo largo de nuestro recorrido hacia la capital, porque sé que es la misma esperanza, la misma fe de un pueblo entero que se ha levantado, que soportó paciente todos los sacrificios, que no le importó el hambre; que cuando dimos permiso tres días para que se restablecieran las comunicaciones, para que no pasara hambre, todo el mundo protestó (Aplausos). Es verdad, porque lo que querían era lograr la victoria costara lo que costara. Y este pueblo bien merece todo un destino mejor, bien merece alcanzar la felicidad que no ha logrado en sus 50 años de República; bien merece convertirse en uno de los primeros pueblos del mundo, por su inteligencia, por su valor, por su espíritu (Aplausos).

Nadie puede pensar que hablo demagógicamente, nadie puede pensar que quiero halagar al pueblo.  He demostrado suficientemente mi fe en el pueblo, porque cuando vine con 82 hombres a las playas de Cuba, y la gente decía que nosotros estábamos locos y nos preguntaban que por qué pensábamos ganar la guerra, yo dije: “porque tenemos al pueblo” (Aplausos).

Y cuando fuimos derrotados la primera vez, y quedamos un puñado de hombres, y persistimos en la lucha, sabíamos que esta sería una realidad, porque creíamos en el pueblo.  Cuando nos dispersaron cinco veces en el término de 45 días, y nos volvimos a reunir y reanudar la lucha, era porque teníamos fe en el pueblo; y hoy es la más palpable demostración de que aquella fe era fundamentada (Aplausos).

Tengo la satisfacción de haber creído profundamente en el pueblo de Cuba y de haberles inculcado esa fe a mis compañeros. Esa fe, que más que una fe es una seguridad completa en todos nuestros hombres. Y esa misma fe que nosotros tenemos en ustedes es la fe que nosotros queremos que ustedes tengan en nosotros siempre (Aplausos).

La República no fue libre en el 95 y el sueño de los mambises se frustró a última hora.  La Revolución no se realizó en el 33 y fue frustrada por los enemigos de ella.  Esta vez la Revolución tiene al pueblo entero, tiene a todos los revolucionarios, tiene a los militares honorables.  ¡Es tan grande y tan incontenible su fuerza, que esta vez el triunfo está asegurado!

Podemos decir con júbilo que en los cuatro siglos de fundada nuestra nación, por primera vez seremos enteramente libres (Aplausos), y la obra de los mambises se cumplirá (Aplausos).

Hace breves días, el 24 de diciembre, me fue imposible resistir la tentación de ir a visitar a mi madre, la que no veía desde hacía varios años.  Cuando regresaba por el camino que cruza a través de los Mangos de Baraguá, en horas de la noche, un sentimiento de profunda devoción a los que viajábamos en aquel vehículo, nos hizo detener allí, en aquel lugar donde se levanta el monumento que conmemora la Protesta de Baraguá y el inicio de la Invasión.  En aquella hora, la presencia en aquellos sitios, el pensamiento de aquellas proezas de nuestras guerras de independencia, la idea de que aquellos hombres hubiesen luchado durante 30 años para no ver logrados sus sueños, para que la República se frustrara, y el presentimiento de que muy pronto la Revolución que ellos soñaron, la patria que ellos soñaron sería realidad, nos hizo experimentar una de las sensaciones más emocionantes que puedan concebirse.

Veía revivir aquellos hombres con sus sacrificios, con aquellos sacrificios que nosotros hemos conocido también de cerca. Pensaba en sus sueños y sus ilusiones, que eran los sueños y las ilusiones nuestras, y pensé que esta generación cubana ha de rendir, y ha rendido ya, el más fervoroso tributo de reconocimiento y de lealtad a los héroes de nuestra independencia.

Los hombres que cayeron en nuestras tres guerras de independencia juntan hoy su esfuerzo con los hombres que han caído en esta guerra; y a todos nuestros muertos en las luchas por la libertad podemos decirles que por fin ha llegado la hora en que sus sueños se cumplan.

Ha llegado la hora de que al fin ustedes, nuestro pueblo, nuestro pueblo bueno y noble, nuestro pueblo que es todo entusiasmo y fe; nuestro pueblo que quiere de gratis, que confía de gratis, que premia a los hombres con cariño más allá de todo merecimiento, tendrá lo que necesita (Aplausos). Y solo aquí me resta decirles, con modestia, con sinceridad, con profunda emoción, que aquí en nosotros, en sus combatientes revolucionarios, tendrán siempre servidores leales, que solo tendrán por divisa servirles (Aplausos).

Hoy, al tomar posesión de la presidencia de la República el doctor Manuel Urrutia Lleó, el magistrado que dijo que la Revolución era justa (Aplausos), pongo en sus manos las facultades legales que he estado ejerciendo como máxima autoridad dentro del territorio liberado, que ya es hoy toda la patria; asumiré, sencillamente, las funciones que él me asigne.  En sus manos queda toda la autoridad de la República (Aplausos).

Nuestras armas se inclinan respetuosas ante el poder civil en la República civilista de Cuba (Aplausos). No tengo que decirle que esperamos que cumpla con su deber, porque sencillamente estamos seguros de que sabrá cumplirlo. Al presidente provisional de la República de Cuba cedo mi autoridad; y le cedo en el uso de la palabra al pueblo.  Muchas gracias.

(Ovación)

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Viva Cuba: 55 años de grandes logros y la dignificación de todo un pueblo

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 1 enero 2014

Viva Cuba-Fidel Ernesto Vasquez

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Feliz año 2014

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 1 enero 2014

Feliz Año 2014-Fidel Ernesto Vasquez

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Feliz Año 2014 Con Chávez por Siempre

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 1 enero 2014

Feliz Año 2014 -Fidel Ernesto Vasquez

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El presidente Nicolás Maduro recibió el año 2014 con el pueblo en la Plaza Bolívar

Posted by Fidel Ernesto Vásquez I, en 1 enero 2014

Nicolas Maduro-Fidel Ernesto Vasquez

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